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@monicarden

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Annica!! <3

<3 dsadsafsdfasdds

  • 626 days ago via site
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Cuando alguien dice que el metal y rock son 'satánicos'

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Mi pulsera del MONSTER PIT.

Camiseta para haha :)

*Intenta no reirse* HAHAHAHAHAHAHAHAHHA PINCHES IDIOTAS

As o ms perfecto?

ME VOY AL BTW BALL, PUTOS \o/

Fanfic de Los Juegos del Hambre
Las cenizas restantes: El regreso de los Juegos del Hambre
Capitulo 3


No dejo de pensar en mis niños, ¿Qué pasaría si ellos resultaban elegidos en alguna de las próximas cosechas?

¿Sería capaz de llevarlos a morir a una arena, como lo estaba haciendo con el hijo de mi mejor amigo y una chica que empezaba a odiar?

Las preguntas se amontonaban en mi cabeza y ninguna tenía respuesta, me gustaría ser capaz de sacar estos pensamientos de mi mente, pero cada vez que lo intentaba, volvían y me hacían la mente añicos.

No podían haber más juegos, definitivamente no, habían pasado tantas cosas, había hecho tanto para evitarlos, pero habían vuelto y peores que nunca, ya que nadie los vio venir.

Era como recibir un regalo que no esperabas y al abrirlo encontrar la cosa que más temor te da.

-Estos van a ser los últimos Juegos- mascullo para mí misma en vos que, al parecer fue muy alta.

-¿Qué?- dice Peeta

Nos encontrábamos en el comedor del tren, Peeta, Benjamin y yo, cenando. Nos habían traído una variedad de carnes, ensaladas y panes. No había tenido oportunidad de hablar con Peeta sobre Benjamin.

-Nada- respondo

Monica no había salido de la habitación que le habían asignado.

Yo apenas podía probar bocado. Peeta parecía sentir lo mismo, pero Benjamin engullía sin parar. Lo miro detenidamente.

-Necesito recuperar energía- dice entre bocados de un arroz que tenía pequeños pedazos de carne- En estos días no he podido comer bien, además esto esta delicioso.

-Haces bien- Peeta asiente.

En eso entra Effie, increíble y contra su costumbre, tarde. Se me abre la boca involuntariamente, lleva su cabello rojo chillón suelto y la verdad es que es muy bonito, parece tener un ondulado natural, pero esta tan tratado artificialmente que no lo encuentro nada atractivo.

A mí la verdad no me podía haber importado menos mi aspecto, al contrario de Effie, que parecía que era lo único que lo importaba. Mantenía un cuerpo fuerte, gracias a la caza que nunca había querido dejar, pero obviamente no tenía el mismo cuerpo que cuando tenía 16. La ropa que yo usaba era casual, no me podía importar menos la ropa.

En este momento llevaba una blusa larga marrón y pantalones hasta la mitad de la pantorrilla color caqui. Peeta vestía una camiseta azul del mismo color que sus ojos y Benjamin una camiseta negra y jeans oscuros, puedo apreciar su cuerpo, es muy fuerte y muy atractivo, igual que Gale, se podría decir que es casi idéntico a su padre a los 18, pero hay algo en su cara y principalmente en sus ojos que lo distingue de Gale, eran más redondos y sus facciones no eran tan marcadas, dándole un aspecto más amigable, me recordaba a alguien, pero no podía concretar a quien era.

-Lo siento, lo siento- dice, casi grita, exageradamente, es la tributo, no quiere salir, pero le dije que sí no salía no comería, así que probablemente baje en unos minutos- se sirve, se sienta en la mesa y empieza a comer, sin dejar sus modales de lado.

Pruebo el arroz con carne y lo acompaño con una ensalada de tomate. La verdad esta delicioso, pero no tenía ganas de comer, así que solo consigo tragar pequeños bocados y alguien irrumpe en la sala, es Monica, lleva unos jeans y una blusa morada. No nos mira, se sienta y empieza a engullir rápidamente.

-Tenemos que hablar- Peeta dice. Se dirige a la chica- Lo quieran o no y van a tener que escucharme, a mí y a Katniss. Sus vidas dependen mucho de nosotros- ella le dirige una mirada asesina, pero no emite palabra alguna, sigue comiendo, al parecer sin notar lo que se llevaba a la boca, que tenía las comisuras bajas- ¿Qué saben hacer?

-Soy bueno con las trampas- salta Benjamin. Claro, claro, era como su padre- Y se me da bien el combate cuerpo a cuerpo, creo.

- Bueno, eso es genial, te servirá. ¿Qué hay de ti?

La chica lo mira pensando, abre, la boca y la vuelve a cerrar dubitativa.

-¿Qué?

-Nada-responde ella en un tono asustado- Creo que soy buena con los... eh…cuchillos, pero…no… no…practico mucho- Se da cuenta que Peeta va a continuar y dice algo en tono urgente- y además he usado un par de bisturís en mi vida, pero no se de que serviría.

No parece decir la verdad.

-¿De verdad?- la presiona Peeta.

-Sí- dice ella de vuelta a su tono agresivo y defensivo.

-Está bien- No parece convencido. La verdad yo tampoco lo estoy, ¿Qué había querido decir?-Ahora no hay que preocuparse por eso. Descansen y aliméntense bien. Ah, y rueguen que les toque un buen estilista, les ayudará mucho. Hablaremos después de la presentación, tenemos que discutir que harán en el centro de entrenamiento.

-¿Me puedo retirar?- dice Monica- Por favor- dice después de mirar a Effie.

-Está bien, intenta venir más temprano la próxima vez y de comer mejor, lo necesitarás- en su plato había una considerable cantidad de comida.

Se levanta sin decir nada. Benjamin sigue comiendo.

-Ella… no la había visto antes- suelta de repente Peeta, el a veces salía al pueblo a comprar cosas o a saludar a la gente.

-Yo tampoco- coincido. Nunca salía de la casa, a excepción del bosque y un par de veces al año a la ciudad, pero nunca observaba a las personas a mí alrededor.

-Es de La Veta-dice Gale.

Me sorprendo, no tiene aspecto de la Veta.

-¿La habías visto antes?- le pregunto.

-Un par de veces-dice- En estos días, vive en una casa que quedo destruida después de la rebelión y que no ha sido demolida. Siempre está sola, nunca he visto a nadie junto a ella.
-Había dicho algo sobre perder todo- recuerdo

-La verdad no sé por qué, pero me gustaría saber más de ella- me miran- Para ayudarla y ver si es capaz de salir de allí.

-Pero no hoy- dice Peeta.

-¿Por qué?

-Sigue alterada, no te dejara hablar- Wow, Peeta parece conocer más a la gente de lo que creía, de repente me sonríe- Déjala, sé que después hablará contigo. Lo quieras o no, se parece a ti.
No respondo y terminamos de comer o eso parece.

Effie nos dice que mañana el desayuno es temprano y que no nos podemos retrasar, pide disculpas mil veces más exageradamente y se va, su vestido naranja desaparece de la vista por el pasillo del tren.

Benjamin se retira a su habitación y Peeta y yo vamos a la nuestra.

Intento dormir, el abrazo de Peeta me reconforta, pero no demasiado.




Fanfic de Los Juegos del Hambre
Las cenizas restantes: El regreso de los Juegos del Hambre
Capitulo 4

De repente amanece, mis pesados parpados hacen un esfuerzo por levantarse hasta que lo logran, Peeta esta acostado al lado mío, todavía acostado y parece sumido profundamente en sus sueños, ¿Qué podría estar soñando?

Estamos más cerca del Capitolio, llegaremos esta tarde o entrando la noche.

Haymitch nos llama poco después de que Peeta despierta y nos asegura que los niños están bien, eso me tranquiliza un poco, sólo un poco. No sabía que había teléfonos en el tren.

Llegamos al comedor donde Benjamin y Monica se encuentran desayunando silenciosamente.
Nos sentamos.

-¡Buenos días! - Saluda Effie alegremente. No la había escuchado llegar- ¿Cómo amanecieron?

-Bien- respondemos al unísono y sin verdadera emoción

- ¡Qué bien! - chilla Effie

El desayuno pasa sin sucesos dignos de mención. Peeta y Monica se van a sus habitaciones. Effie se va después- Quedamos Benjamin y yo. Hay un gran silencio incomodo hasta que él lo rompe.

-Pensé que tenías que preguntarme varias cosas.

-De hecho –admito-Pero pensé que te molestarían-confieso.

-No me importa

-Bueno-pienso en alguna pregunta que no le podría molestar demasiado-¿Por qué fuiste al doce?

-Vine a visitar a una amiga…y…y… para serte sincero…eh…quería verte.

-¿A mí?- Estoy desconcertada ¿para qué querría verme?

-Sí…bueno, papá me había hablado mucho de ti, quería conocer a la famosa Chica en Llamas. ¿Eso es lo que de verdad querías preguntarme?

-Eh... sí...- me mira escéptico- Bueno… ¿Gale vino contigo?- apenas consigo decir entre dientes.
-No.

-¿Cómo esta él? ¿Cómo le ha ido? ¿Qué ha sido de su vida después de la última vez que lo vi?

-El intentó seguir con su vida después de la Rebelión – dijo pensativo- pero no le fue fácil… te quería mucho.

Tengo ganas de llorar, pero las reprimo.

-Se fue a vivir al 2… y ahí trabajo en albañearía obviamente, aunque no le agradaba mucho. Una vez me dijo que hizo un tipo de calendario y solo escribía las cosas importantes que le pasaban y al final contaba los días productivos por el mes, pero nunca supe para que lo quería y nunca me lo mostró, no sé por qué… - pensó un rato y después continuo- Hasta que conoció a mi madre, una muchacha muy simpática y hermosa, aunque hasta hace poco me di cuenta de que nunca te superó. Como sea, se terminaron casando y bueno... nos tuvieron a mí y a mi hermana pequeña.

-¿Cuántos años tiene?- le pregunto sin darme cuenta.

-Doce, se llama Kaleigh-me mira profundamente y razona un momento- Dice que le recuerda a Primrose.

Al oír su nombre, todo se me viene encima y siento mi pecho hundirse ante tal peso, pero antes de que pueda llorar, él cambia de tema.

-Y a ti ¿Cómo te va?

-Bueno, ya sabes… - intento pensar el algo bueno para decirle- Mis hijos le han dado un nuevo sentido a mi vida… fue difícil dejarlos solos con Haymitch, pero confió en el. ¿Sabes? El dejo de tomar después de que mi pequeña pronuncio su nombre por primera vez- esbozo una pequeña sonrisa- Los extraño. Espero volver lo más pronto posible- analizo mis palabras y me siento miserable. Él tal vez no pudiera volver- Lo siento.

-No hay de qué… No tienes la culpa.

-Prometo traerte de vuelta y tú podrás regresar al 2 junto a tu familia.

-No hagas promesas de las que no estás segura que podrás cumplir-dice severo.

-Haré lo posible por cumplirla- Lo miro a los ojos y sostengo su mano- Lo prometo.

No responde, pero sé que quiere contradecirme

-¿Cómo es tu madre?-digo de repente, parece sorprendido.

-Es muy bonita, tiene el cabello rubio y ojos verdes, pero puedes ver que no heredé mucho de ella. Es el tipo de persona en la que puedes confiar hasta en los momentos más difíciles y oscuros de tu vida. Es increíble… es muy alegre.

-Puedo ver por qué tu padre la ama.

-Sí- concuerda- pero nunca como te amo a ti.

Oh, no ¿Por qué ahora? Eso era lo que menos quería escuchar, pero igual duele. Mucho

-¿Quién era la chica del tren?- cambio de tema rápidamente.

-¿Minerva?- se sonroja- Es mi mejor amiga. La quiero mucho. Ella fue la única que vino conmigo a ese estúpido viaje. Le prometí que sobreviviría, y regresaría con ella al 2, pero ahora me arrepiento de eso. Me hace sentir un miserable mentiroso.

- Cumplirás tu promesa-digo- Y yo cumpliré la mía- Y antes de que pueda responder me levanto de la mesa y me dirijo al pasillo, al cuarto de Monica

Un impulso me hace detenerme un momento en el pasillo y me obliga a pensar.

Rubia, simpática, hermosa, vive en el dos, el distrito favorito del Capitolio, el lugar perfecto al que huir en una rebelión.

Observo el rostro de Benjamin atentamente y el nombre de la persona a la que me recuerda suena como un eco en mi mente

Rubia, simpática, hermosa.

No, espera, es una completa estupidez, ella no…

-¿Cómo se llama tu madre?- el impulso incontrolable me hace gritarlo, lo repito- ¿Cómo se llama tu madre, Ben?

Parece abstraído, pero se da cuenta de la pregunta, me mira unos segundos sin comprender pero igual responde.

-Madge.

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Hola :D Gracias por leer, ayer no pude subir, pero hoy traigo 2 capítulos :D

No me acuerdo de las personas que leían la fic, por eso si los etiqueto y no les interesaba, perdón.

Ocupo más nombres de tributos, los del 4 y del 8 ya los tengo, y necesito que los que quieran salir me manden una descripción general c:

Voy a hacer algunas recomendaciones por si quieren leerlas:

Recomendación de Libro:
La larga marcha de Stephen King: Lo encontré por casualidad buscando libros parecidos a la trilogía de THG y simplemente amo este libro
Trata sobre una competición donde hay que correr hasta morir, 100 participantes caminando días y noches sin parar por ninguna razón hasta que solo quede uno
¿Reglas? Simples
Tienen que caminar mínimo a 6,5 kilómetros por hora, cuando bajan el ritmo reciben un aviso, al recibir el cuarto aviso reciben ‘el pasaporte’ verán lo que significa después.
No se pueden salir de la carretera ni detenerse a orinar o a descansar, a nada.
Correrán hasta que solo uno quede vivo





MILES DE GRACIAS POR LEER :DD


  • 766 days ago via site
  • 53

Fanfic de Los Juegos del Hambre

Las Cenizas Restantes: El Regreso de los Juegos del Hambre

Atención, spoiler, si no has leído Sinsajo, no te recomiendo leer esto

Capitulo 2

Los mismos ojos grises, pelo oscuro y piel aceitunada, iguales a los míos, iguales a los de Gale.

-Bien, bien, tenemos a nuestros dos tributos y recuerden, que la suerte esté siempre, siempre de vuestro lado- Dice Effie, dando por finalizada la cosecha.

Bajan a los tributos escoltados y los seguimos mientras observo a los niños y niñas que no fueron elegidos y a sus familias felices y aliviadas. Voy buscando la oportunidad de hablar con el chico. Este año no hay discurso del alcalde, pero había muchos mudos encapuchados, tal vez podría haber venido alguien del Capitolio pero no pudieron o simplemente no les importó.

Esto se siente horrible, me siento parte de toda esta porquería de los Juegos, quiero la paz de vuelta, quiero la sangre del que había tomado el Capitolio, todo Panem y varias vidas sin sentido alguno.


Nos llevan al edificio para que los tributos se despidan de sus conocidos. Después de unos momentos, noto que no viene nadie por la chica. Por el chico sólo llega una niña de unos 14 o 15 años, con cabello rubio largo rizado y ojos claros rasgados. Ella entra, se oyen lastimeros sollozos y después de un rato sale con los ojos enrojecidos, me dan ganas de entrar y hablar con el chico, pero él sale y se queda frente a mí y me mira fijamente, me siento vulnerable, estoy sola en la habitación principal del Edificio de Justicia con él, Peeta se había marchado hace un rato. Su figura alta me examina sin piedad.


-Katniss Everdeen- me reconoce.

-¿Cómo sabes quién soy?- le cuestiono

-Todo el mundo sabe quién eres- un intento de sonrisa.

-Hawthorne- susurro el apellido y me lanzó sin pensarlo- ¿Quién es tu padre?- Le suelto

-Gale, se llama Gale- dice con el ceño fruncido. Se me forma un nudo en la garganta y las lágrimas amenazan con salir- Tú lo conoces ¿no?

-Sí, pero ¿no vivían en el distrito 2?

-Él todavía vive ahí con mamá, pero yo vine por unos días y bueno… ya ves- Claro, la suerte nunca estuvo de nuestro lado. Había venido en el preciso momento en el que los agentes de la paz habían acorralado a todo el distrito 12 y había sido elegido como tributo.

-Pero- La entrada de una figura a la habitación entra. Es la chica. Se queda en un lugar y nos mira sin parpadear con una mezcla de odio y dolor.

-Bueno, ustedes dos- Intentó sonar fuerte y autoritaria pero estoy a punto de llorar por mi reciente conversación el hijo de mi mejor amigo. Ellos me miran.

-¿Sí?- Dice Benjamin

-Creo que tengo que ayudarles a salir ahí con vida- masculló –Tendrá que empezar el entrenamiento.

-No creo eso posible- dice ella entre dientes con una voz lastimera- No quiero morir, pero nunca ha ocurrido lo que yo quiero

-No te entiendo- le dice Benjamin con una mirada compasiva

-No tienes que entender.

La observo. No parece nada amigable, será un poco difícil conseguir patrocinadores, pero igual lo intentaré. Sé lo que es entrar en la arena y sentir que no tienes a nadie. Ruego por que les toque un buen estilista, como lo fue el increíble de Cinna. La chica me devuelve la mirada.

-Tú lo perdiste casi todo ¿no? Creo que deberías entenderlo.

-No perdí más de lo que gané- respondo.

Reina el silencio por un rato y después entra Peeta

-Bueno- dice Peeta, parece alegre, lo finge muy bien, porque sé que no le gusta ver morir a la gente, menos a gente inocente, era uno de esos aspectos que se mantuvieron en él a pesar de la tortura que sufrió en el Capitolio- Hay que hacer todo lo posible para sacarlos de la Arena con vida y lo mejor es empezar desde ahora.

-Los dos no vamos a salir de ese maldito lugar, no tenemos casi ninguna oportunidad de sobrevivir- Explota ella- Lo que ustedes hicieron fue estúpido y miren toda la mierda que pasó sólo por que no pudieron matarse entre ustedes. No creo que ese cuento del ‘amor imposible’ se vuelva a repetir. No creo que exista algo más falso que eso- De dirige a mí- La de tu hermana y miles de vidas más se perdieron sólo por tu falta de determinación.

Tengo ganas de golpearla, pero ella sale rápidamente de la habitación, menuda cobarde. Hago intentos de seguirla pero Peeta me agarra del brazo fuertemente. Maldito ‘señor brazos fuertes’

-Déjala, está bajo presión y no sabe lo que dice, deberías entenderla, has estado en su lugar.

Medito sus palabras y me doy cuenta de que tiene razón. Tal vez ella sólo busca una excusa o alguien a quién culpar de lo que esta pasando.

-Creo que se parece a ti- dice Peeta, después de un rato, lo miro con ojos asesinos y se retracta- Bueno sólo un poco.

-Yo no sería capaz de decir algo así- digo entre dientes.

-Está bajo presión- repite- Además no puedes matar a un tributo, se supone que hagas lo contrario.

Vamos a la estación de trenes y subimos al gran tren gris que nos llevará al Capitolio. Nos espera un largo viaje. Y me gustaría saber que pasa con esta chica. A pesar de que ella me intrigaba, tenía algo seguro: Intentaría sacar a Benjamin de la Los Juegos del Hambre con vida.
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Capitulo 1: http://twitpic.com/9ubyzx

A la gente que lo lee, sé que ya pasó más de un mes, perdón por retrasarme tanto, sacrifíquenme a los dioses.

Si leen, avísenme por favor, para subir el Capitulo 3 de una vez

Capitulo para gracias por insistir para que lo subiera :D
Si tienen alguna duda, sugerencia, comentario, o solo si quieren nombrarle la madre a alguien, dígame, y les mando Grageas de Todos los Sabores
:D
Gracias.

P.D: Ocupo nombres para los tributos de estos juegos si quieren aparecer nada más me avisan y los pongo en un distrito o en el que quieran.

P.P.D Subiré capítulos más seguidos, esté quedo muy corto D:

P.P.P.D Si les gusta Josh H. lean la fanfic de es muy buena.

  • 769 days ago via site
  • 121

AFGHSAVFSHGSHGSGFDSDJDSGDSHDSKJHDSBG JODER :')

Fanfic de Los Juegos del Hambre -modificado-
‘Las cenizas restantes: El regreso de los Juegos del Hambre’
Capitulo 1
¡Atención! ¡Spoiler! Por favor, sino has leído Sinsajo, te recomiendo no leer esto.


Pensé que esto nunca volvería a pasar. Habían pasado 17 años desde los últimos Juegos del Hambre, pero nos encontrábamos de nuevo en el Día de la Cosecha. La tarde empezaba a ser notoria en el cielo, que se tiño de un azul brillante, el sol refulgía en el centro de las colinas, a lo lejos de un reconstruido distrito doce, que no vivía en la miseria posterior a la rebelión, pero tampoco se vivía muy bien, por lo menos no todas las personas. La tensión en el aire era notoria, aún en la Aldea de los Vencedores.


Saqué a mi niña de la cuna y la sostuve contra mi pecho. Tanto había luchado y perdido para que ella no tuviera que afrontarse a eso y al parecer no había valido de nada, algún día su nombre entraría en la gran vasija de papeles de nombres de la que se sacaban los dos tributos del 12.
Nadie sabía ciertamente que había pasado. De repente un día entraron hombres grandes, musculosos, encapuchados y vestidos de negro y amenazaron a todos con sus armas hasta que pudieron meterlos a sus casas. Peeta y yo estábamos desconcertados, pero no queríamos salir heridos y menos nuestros hijos, así que obedecimos. Después de unas horas, nos citaron a todos en la plaza del Antiguo Edificio del Capitolio, evite mirar a cualquier persona y un hombre alto, de pelo entrecano y de mediana edad subió al escenario y dijo:

-El Capitolio ha sido tomado de nuevo por la gente importante y las cosas cambiaran de ahora en adelante- hizo una pausa y miro hacia dónde Peeta y yo lo mirábamos incrédulamente- Los Juegos del Hambre volverán- La multitud reaccionó con gritos de protesta, pero fueron callados rápidamente por los encapuchados con armas. Yo me quedé callada, pero con un revoltijo en mi cabeza, mi mundo se vino abajo ¡era sumamente estúpido! Estábamos bien sin los Juegos, pero al parecer, había gente que no pensaba igual, gente que quería ver a personas inocentes morir cruelmente - La rebelión ha hecho estragos de los que todavía no nos hemos recuperado en su totalidad- continuó el hombre como si no hubiera pasado nada- y no podemos permitir que pase de nuevo, así que Los Juegos volverán, y además, los distritos serán cercados de nuevo- añadió mirando en mi dirección- todo por decreto de nuestro nuevo Presidente- dicho esto bajó del escenario. Los encapuchados nos llevaron de vuelta a las casas y nos dijeron que volverían el día de la Cosecha, pero se quedarían varios vigilándonos.


Después de despertar a la niña, despierto a mi niño de de tan sólo un año y la angustia me invade y suelto las lágrimas que había estado reprimiendo. La rebelión había dejado varias consecuencias en mí, ahora intentaba esconder todavía más mis emociones, pero a veces me era imposible, y esta era una de esas veces. Intentaba no recordar a mi hermana, a esa niña que juré proteger con mi vida, pero no lo pude hacer, a esa niña de trenzas rubias, a esa niña de grandes ojos azules, a esa niña que la blusa se le salía por detrás y parecía una colita de pato, a esa niña que amé como nunca amé a nadie en el mundo, a mi hermana, a mi patito.

Recuerdo a mi madre, la mujer que nos abandonó cuando más lo necesitábamos, pero estuvo ahí hasta el final, aunque nunca llegue a confiar en ella verdaderamente otra vez, esa madre que había huido ahora que había perdido a alguien más y también recuerdo a Finnick, ese chico que muchos consideraban sólo atractivo, pero lo llegué a querer como un hermano, con el que bromeé sin , con el que reía en medio de una guerra como si no hubieran problemas en el mundo. A veces me comunicaba con Annie y me hablaba de su hijo, llamado Finnick también, que ya era un hombre, y que se parecía tanto a su padre que era ridículo. Y sin quererlo también pienso en Gale. Gale, mi mejor amigo mi compañero, y en algún momento, mi todo. No era capaz de olvidarlo, ¿Qué habrá sido de él? ¿Estaría igual que yo? ¿Recordándome y llorando patéticamente?

Tanto había perdido para nada.

Suenan pisadas en el piso inferior, no me altero, sé quién es, Peeta.

No había cambiado demasiado, pero habían pasado muchos años y tenía algunas arrugas alrededor de los ojos cuando sonreía, pero su pelo rubio y sus ojos intensamente azules no habían cambiado en nada. El verdadero cambio en Peeta se daba en el aspecto psicológico, parecía que la paternidad lo había cambiado y lo había convertido en un ser más comprensivo, pero también más autoritario cuando tenía que serlo, pero la mayoría del tiempo sólo se dedicaba a jugar con los niños.

Nota mis lágrimas y pregunta:

-Es por la cosecha, ¿no?

Asiento levemente. Me abraza y esto me reconforta. Recogemos a los niños y salimos de nuestra casa de la Aldea de los Vencedores y nos dirigimos a la plaza.

Al llegar, veo un mar de caras que no había visto antes, el distrito había sido repoblado y varias miradas se posan en nosotros, al parecer sin querer, pero era de esperar, ’Habíamos sido ‘Los amantes trágicos del 12 y yo había sido ‘El Sinsajo’ de la rebelión, una rebelión que en este momento, no parecía haber valido para nada. En la plaza, me embarga el dolor de los recuerdos, hace 18 años, había sido escogida mi hermana Prim, de ese entonces, 12 años, pero yo me había ofrecido por ella, al final no había servido de nada, ella había muerto en la guerra. Suelto más lágrimas y Peeta me aprieta aún más.

Nos colocamos a un lado, nadie debía inscribirse de nuestra familia, pero al ser los últimos vencedores de los Juegos, seríamos mentores. No sabía que pensar de eso de ser mentora. En resumen, no era nada agradable. Llevar a niños a su inminente muerte era horrible, pero supongo que iba a ser lo posible por ser buena mentora. Le dejamos los niños a Haymitch, que al fin estaba sobrio y subimos al escenario.

Ahí está Effie Trinket. No parece haber cambiado nada, excepto su cabello, es de un verde limón y su vestido es del mismo color.

-¡Peeta! ¡Katniss! – Su acento del Capitolio parece intacto-¡Oh, Dios! ¡Como han cambiado!

Nos abraza y pasa un momento y no nos suelta.

-Effie, tú no has cambiado nada- Dice Peeta.

-Capitolio- dice ella en tono de explicación con un gesto de mano, quitándole importancia- Es lamentable todo esto ¿no?- Asentimos- Bueno, tengo que hacer esto.

Alcanza el micrófono y siento un fuerte deja vu. Este año no hay nadie para dar un discurso sobre la rebelión y la grandeza del Capitolio restaurado, o nadie se interesó en venir a darlo.

-Bienvenidos, bienvenidos. Creo que todos sabemos que los Juegos del Hambre han vuelto y hemos de escoger a un valeroso hombre y a una valiente mujer para que representen al Distrito Doce en los Septuagésimos Sextos Juegos del Hambre.


Miro a la audiencia. Miles de niños que nunca había visto. A dos les esperaba la muerte. Todos los posibles elegidos lucían nerviosos y pálidos al extremo, sobre todos los menores y algunos lucían muy débiles. Sin premeditarlo mis ojos se fijan en los de 16 años, yo había estado en su lugar cuando me ofrecí como tributo. De repente una chica de cabellera castaña muy clara llama mi atención. Tiene los ojos cerrados y susurra desesperadamente, parece a punto de tirarse al suelo a llorar.

-Damas primero- canturrea Effie.

Saca un papel de la gran vasija de vidrio de las mujeres.

En ese momento la chica de pelo castaño claro empieza a gritar, se tira al suelo y grita como poseída.

-Monica Carden- susurra Effie, como si nada hubiera pasado.

La chica se levanta en menos de 5 segundos y avanza hasta el escenario y se sube.

La miro con más atención. Sus ojos grandes son del color miel más claro que haya visto y tiene pestañas oscuras, espesas y largas. Obviamente estaba maquillada. Me mira y sus ojos parecen resplandecer, tiene en los ojos la peor expresión de terror que haya visto. Me da un escalofrío. Miro su cuerpo, no parece muy fuerte. Lo más razonable sería pensar que moriría rápido, pero hay algo a su alrededor que me hace dudar de esa idea. No lleva un vestido elegante, como se solía usar en la Cosecha, sino un conjunto de enagua y blusa que no combinaban, pero tampoco lucía mal. Noto que nadie la trajo al escenario, ella vino sola.

-Ahora los hombres- continúa Effie.

Saca otro papel, pero de una segunda vasija de cristal.

-Benjamin Hawthorne.

Al oír ese nombre me congelo, es el apellido de Gale.

Pero, pero, el vivía en el 2, creo que ahí trabajaba y que se había casado con alguna chica cuyo nombre desconocía, tenía que ser una simple coincidencia, es decir, no puede ser pariente de Gale.

Un chico avanza y estoy a punto de derrumbarme.

Tiene los ojos grises y el pelo oscuro.

Es idéntico a Gale.
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¡Hola! Bueno este es un nuevo fanfic de los Juegos que quise escribir para continuar la historia partiendo desde Sinsajo, y espero que les guste.

Que el nombre de la tributo del 12 y el mío sean el mismo, es simple coincidencia, eh.

No sabía que nombres ponerles a los hijos de Katniss y Peeta, de hecho pensé en Cinna y Prim, pero mejor lo deje así, solo Suzanne sabe como se llaman en realidad.
Avísenme si leyeron para continuarlo, por favor.

Gracias :D

P.D: Cualquier sugerencia, comentario, duda, será aceptada

  • 829 days ago via site
  • 154

Fanfic de Los Juegos del Hambre
‘Las cenizas restantes: El regreso de los Juegos del Hambre’
Capitulo 1
¡Atención! ¡Spoiler! Por favor, sino has leído Sinsajo, te recomiendo no leer esto.


Pensé que esto nunca volvería a pasar. Habían pasado 17 años desde los últimos Juegos del Hambre, pero nos encontrábamos de nuevo en el Día de la Cosecha. La tarde empezaba a ser notoria en el cielo, que se tiño de un azul brillante, el sol refulgía en el centro de las colinas, a lo lejos de un reconstruido distrito doce, que no vivía en la miseria posterior a la rebelión, pero tampoco se vivía muy bien, por lo menos no todas las personas. La tensión en el aire era notoria, aún en la Aldea de los Vencedores.
Saqué a mi niña de la cuna y la sostuve contra mi pecho. Tanto había luchado y perdido para que ella no tuviera que afrontarse a eso y al parecer no había valido de nada, algún día su nombre entraría en la gran vasija de papeles de nombres de la que se sacaban los dos tributos del 12.
Nadie sabía ciertamente que había pasado. De repente un día entraron hombres grandes, musculosos, encapuchados y vestidos de negro y amenazaron a todos con sus armas hasta que pudieron meterlos a sus casas. Peeta y yo estábamos desconcertados, pero no queríamos salir heridos y menos nuestros hijos, así que obedecimos. Después de unas horas, nos citaron a todos en la plaza del Antiguo Edificio del Capitolio, evite mirar a cualquier persona y un hombre alto, de pelo entrecano y de mediana edad subió al escenario y dijo:
-El Capitolio ha sido tomado de nuevo por la gente importante y las cosas cambiaran de ahora en adelante- hizo una pausa y miro hacia dónde Peeta y yo lo mirábamos incrédulamente- Los Juegos del Hambre volverán- La multitud reaccionó con gritos de protesta, pero fueron callados rápidamente por los encapuchados con armas. Yo me quedé callada, pero con un revoltijo en mi cabeza, mi mundo se vino abajo ¡era sumamente estúpido! Estábamos bien sin los Juegos, pero al parecer, había gente que no pensaba igual, gente que quería ver a personas inocentes morir cruelmente - La rebelión ha hecho estragos de los que todavía no nos hemos recuperado en su totalidad- continuó el hombre como si no hubiera pasado nada- y no podemos permitir que pase de nuevo, así que Los Juegos volverán, y además, los distritos serán cercados de nuevo- añadió mirando en mi dirección- todo por decreto de nuestro nuevo Presidente- dicho esto bajó del escenario. Los encapuchados nos llevaron de vuelta a las casas y nos dijeron que volverían el día de la Cosecha, pero se quedarían varios vigilándonos.
Después de despertar a la niña, despierto a mi niño de de tan sólo un año y la angustia me invade y suelto las lágrimas que había estado reprimiendo. La rebelión había dejado varias consecuencias en mí, ahora intentaba esconder todavía más mis emociones, pero a veces me era imposible, y esta era una de esas veces. Intentaba no recordar a mi hermana, a esa niña que juré proteger con mi vida, pero no lo pude hacer, a esa niña de trenzas rubias, a esa niña de grandes ojos azules, a esa niña que la blusa se le salía por detrás y parecía una colita de pato, a esa niña que amé como nunca amé a nadie en el mundo, a mi hermana, a mi patito.
Recuerdo a mi madre, la mujer que nos abandonó cuando más lo necesitábamos, pero estuvo ahí hasta el final, aunque nunca llegue a confiar en ella verdaderamente otra vez, esa madre que había huido ahora que había perdido a alguien más y también recuerdo a Finnick, ese chico que muchos consideraban sólo atractivo, pero lo llegué a querer como un hermano, con el que bromeé sin , con el que reía en medio de una guerra como si no hubieran problemas en el mundo. A veces me comunicaba con Annie y me hablaba de su hijo, llamado Finnick también, que ya era un hombre, y que se parecía tanto a su padre que era ridículo. Y sin quererlo también pienso en Gale. Gale, mi mejor amigo mi compañero, y en algún momento, mi todo. No era capaz de olvidarlo, ¿Qué habrá sido de él? ¿Estaría igual que yo? ¿Recordándome y llorando patéticamente?
Tanto había perdido para nada.
Suenan pisadas en el piso inferior, no me altero, sé quién es, Peeta.
No había cambiado demasiado, pero habían pasado muchos años y tenía algunas arrugas alrededor de los ojos cuando sonreía, pero su pelo rubio y sus ojos intensamente azules no habían cambiado en nada. El verdadero cambio en Peeta se daba en el aspecto psicológico, parecía que la paternidad lo había cambiado y lo había convertido en un ser más comprensivo, pero también más autoritario cuando tenía que serlo, pero la mayoría del tiempo sólo se dedicaba a jugar con los niños.
Nota mis lágrimas y pregunta:
-Es por la cosecha, ¿no?
Asiento levemente. Me abraza y esto me reconforta. Recogemos a los niños y salimos de nuestra casa de la Aldea de los Vencedores y nos dirigimos a la plaza.
Al llegar, veo un mar de caras que no había visto antes, el distrito había sido repoblado y varias miradas se posan en nosotros, al parecer sin querer, pero era de esperar, ’Habíamos sido ‘Los amantes trágicos del 12’ y yo había sido ‘El Sinsajo’ de la rebelión, una rebelión que en este momento, no parecía haber valido para nada. En la plaza, me embarga el dolor de los recuerdos, hace 18 años, había sido escogida mi hermana Prim, de ese entonces, 12 años, pero yo me había ofrecido por ella, al final no había servido de nada, ella había muerto en la guerra. Suelto más lágrimas y Peeta me aprieta aún más.
Nos colocamos a un lado, nadie debía inscribirse de nuestra familia, pero al ser los últimos vencedores de los Juegos, seríamos mentores. No sabía que pensar de eso de ser mentora. En resumen, no era nada agradable. Llevar a niños a su inminente muerte era horrible, pero supongo que iba a ser lo posible por ser buena mentora. Le dejamos los niños a Haymitch, que al fin estaba sobrio y subimos al escenario.
Ahí está Effie Trinket. No parece haber cambiado nada, excepto su cabello, es de un verde limón y su vestido es del mismo color.
-¡Peeta! ¡Katniss! – Su acento del Capitolio parece intacto-¡Oh, Dios! ¡Como han cambiado!
Nos abraza y pasa un momento y no nos suelta.
-Effie, tú no has cambiado nada- Dice Peeta.
-Capitolio- dice ella en tono de explicación con un gesto de mano, quitándole importancia- Es lamentable todo esto ¿no?- Asentimos- Bueno, tengo que hacer esto.
Alcanza el micrófono y siento un fuerte deja vu. Este año no hay nadie para dar un discurso sobre la rebelión y la grandeza del Capitolio restaurado, o nadie se interesó en venir a darlo.
-Bienvenidos, bienvenidos. Creo que todos sabemos que los Juegos del Hambre han vuelto y hemos de escoger a un valeroso hombre y a una valiente mujer para que representen al Distrito Doce en los Septuagésimos Sextos Juegos del Hambre.
Miro a la audiencia. Miles de niños que nunca había visto. A dos les esperaba la muerte. Todos los posibles elegidos lucían nerviosos y pálidos al extremo, sobre todos los menores y algunos lucían muy débiles. Sin premeditarlo mis ojos se fijan en los de 16 años, yo había estado en su lugar cuando me ofrecí como tributo. De repente una chica de cabellera castaña muy clara llama mi atención. Tiene los ojos cerrados y susurra desesperadamente, parece a punto de tirarse al suelo a llorar.
-Damas primero- canturrea Effie.
Saca un papel de la gran vasija de vidrio de las mujeres.
En ese momento la chica de pelo castaño claro empieza a gritar, se tira al suelo y grita como poseída.
-Monica Carden- susurra Effie, como si nada hubiera pasado.
La chica se levanta en menos de 5 segundos y avanza hasta el escenario y se sube.
La miro con más atención. Sus ojos grandes son del color miel más claro que haya visto y tiene pestañas oscuras, espesas y largas. Obviamente estaba maquillada. Me mira y sus ojos parecen resplandecer, tiene en los ojos la peor expresión de terror que haya visto. Me da un escalofrío. Miro su cuerpo, no parece muy fuerte. Lo más razonable sería pensar que moriría rápido, pero hay algo a su alrededor que me hace dudar de esa idea. No lleva un vestido elegante, como se solía usar en la Cosecha, sino un conjunto de enagua y blusa que no combinaban, pero tampoco lucía mal. Noto que nadie la trajo al escenario, ella vino sola.
-Ahora los hombres- continúa Effie.
Saca otro papel, pero de una segunda vasija de cristal.
-Benjamin Hawthorne.
Al oír ese nombre me congelo, es el apellido de Gale.
Pero, pero, el vivía en el 2, creo que ahí trabajaba y que se había casado con alguna chica cuyo nombre desconocía, tenía que ser una simple coincidencia, es decir, no puede ser pariente de Gale.
Un chico avanza del grupo de los de 16 y estoy a punto de derrumbarme.
Tiene los ojos grises y el pelo oscuro.
Es idéntico a Gale.
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¡Hola! Bueno este es un nuevo fanfic de los Juegos que quise escribir para continuar la historia partiendo desde Sinsajo, y espero que les guste.
Que el nombre de la tributo del 12 y el mío sean el mismo, es simple coincidencia, eh.
No sabía que nombres ponerles a los hijos de Katniss y Peeta, de hecho pensé en Cinna y Prim, pero mejor lo deje así, solo Suzanne sabe como se llaman en realidad.
Avísenme si leyeron para continuarlo, por favor.
Gracias :D
P.D: Cualquier sugerencia, comentario, duda, será aceptada

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Agsafdsaggafahafsgaasfs Luna :')

Mayo con M de Muse.

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Haters Gonna Hate.

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ajhjjhshdssysysbgdhds

Linda :)

Dile no a la basura, dile no a

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