Cɑndy (?) ♥

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pinche Raul

Jaaa

Esta cancion esta hermosa & siempre me hace llorar :'| además me recuerda a alguien u.u

Shot
Ex-Boyfriend

Terrible día. El cielo estaba totalmente negro lo que me decía: Tormenta segura. Pero lo que para mí era peor era el fuerte viento, que agitaba intensamente las ramas de todos los arboles.
— ¡Kevin!— volví a gritar mientras tocaba fuertemente la puerta, no quería que la lluvia me alcanzara.
— ¡Ya voy!— se escuchaba que venía corriendo por las escaleras
El viento era cada vez más fuerte y las gotas de agua comenzaron a caer
— ¿Camila?— dijo extrañado al abrir la puerta
—Si si si como sea…— le dije a mi ex cuñado —Esto te pertenece— le dije mientras le entregaba una caja con fotos, cartas, peluches, chaquetas y entre otras cosas que las cursis parejas se regalan.
—No… eso no es mío, yo se lo di a ella… si no lo quiere que lo tire—
—Sabes… no vine en vano asi que quédatelo y tu tíralo…— sin siquiera pedirle permiso, entre a la casa y lo puse en su sala
— ¿Y… y como esta ella?— me pregunto inseguro mientras metía sus manos en su pantalón
— ¿Cómo crees?— le pregunte retóricamente —Agradece que no te desfiguro la cara…— el había terminado con mi hermana, y esta había quedado devastada, y ganas para propinarle una golpiza no me faltaban. Pero mi hermana me suplico que no lo hiciera.
—Camila fue lo mejor…— me dijo serio
—No lo sé y no me importa…— le dije fría, la verdad no me interesaba, solo estaba aquí porque la llorona de mi hermana mayor, no podía hacerlo. —…Bueno no tengo absolutamente nada que hacer aquí asi que me voy…— le dije caminando hacia la puerta
Apenas y abrí la puerta y una gran brisa de agua y aire entro, dejándome empapada. Llovía a cantaros y el aire era el doble de fuerte.
—Creo que será mejor que esperes a que deje de llover…— me dijo cerrando rápidamente la puerta para evitar que siguiera entrando agua
— ¡Es broma! ¡No dejara de llover!— le dije acelerada —Asi me iré…— le dije tratando de abrir la puerta
—Está demasiado fuerte la lluvia, es peligroso— insistió —Además estas toda mojada…— me dijo riendo
—No me causa gracia…— le dije molesta
—Espera…— rio para después subir corriendo las escaleras
Mientras lo esperaba agite mi cabello para eliminar el exceso de agua en el, volví a escuchar los pasos de Kevin que venía con una camisa en sus manos.
—Ten…— me la entrego —Te prestaría un short pero creo que se te caerían…— lo aniquile con la mirada y luego entre al baño para cambiarme.
Me puse la camisa que me entrego, me quedaba algo holgada, y algo corta, pero me cubría lo suficiente. Me puse mis botas, tome mi ropa y salí.
— ¿Kevin…?— pregunte cuando no lograba verlo en la sala
—En la cocina…— escuche su voz
— ¿Donde pongo esto para que se seque?— le pregunte
—Allá esta la secadora…— me dijo indicándome la lavandería
Me dirige hacia allá, coloque mi ropa dentro y la encendí.
— ¿Tienes hambre?— me pregunto
—Algo…— le conteste indiferente
—Vamos… no estés molesta conmigo… o qué prefieres que hubiera seguido con ella, sin quererle como ella a mi…— tenía razón
— ¿Que cenaremos?— le dije mientras abría el refrigerador — ¡Esto esta vacio!— le dije cuando vi en su interior
—No he tenido tiempo de comprar nada…— dijo riendo —Veamos si tienen servicio…— dijo mientras tomaba un anuncio de una pizzería.
Afortunadamente tenían servicio, en menos de treinta minutos, un chico totalmente cubierto con un impermeable amarillo, nos entrego la pizza.
—A sí que a ti si te gusta la pizza…— me dijo mientras nos sentábamos en la sala
—Sip…— le conteste mientras tomaba un trozo de pizza —Si… y odio la lechuga y esas cosas feas que Anna adora…— mi hermana era de esas que se cuidan todo el tiempo
— ¿Y cuántos años tienes?— me pregunto, ya que nunca había conversado con él, solo lo veía unas cuantas veces, cuando iba con Anna a la casa, mas nunca conviví con él.
—Diecisiete…— le conteste mientras llevaba un trozo de pizza a mi boca
— ¡¿Diecisiete?!— pregunto asombrado — ¡Eres una niña!— rio
—Claro que no… en unos meses cumpliré dieciocho…— me defendí
—Comoquiera sigues siendo un bebe…— me dijo riendo
—Cállate…— lo empuje riendo
Este callo del sofá en el que estábamos pero me tomo de la muñeca provocando que yo también callera al piso junto con el… o más bien sobre él.
Caí en su pecho, nuestras risas cesaron debido a la cercanía en la que estábamos, yo subía y bajaba al ritmo de su respiración, la cual se mesclaba con la mía.
Me puse rápidamente de pie, al sentir que su rostro se acercaba al mío
—T… te ayudare a limpiar…— dije nerviosa mientras tomaba la caja de la pizza y los vasos.
Camine directo hacia la cocina, deje la caja en la barra y lleve los vasos al lavabo y comencé a limpiarlos, estaba muy concentrada en mi tarea, pero al sentir que dos manos se posaban en mi cadera, el vaso resbalo de mis manos.
— ¿Estás bien?— me pregunto Kevin
—S… si— mentí, estuve a punto de besarme con el ex novio de mi hermana mayor, claramente no estaba bien.
— ¿Segura?— sus palabras acariciaron mi cuello, con sus manos en mi cintura me giro sobre mis talones para tenerme de frente
—S… si… y… yo…— su fija mirada me ponía aun más nerviosa, además de que nunca me había mirado con atención esos preciosos ojos verdes que tenía. Subió su mano a mi mejilla y con su dedo pulgar comenzó a acariciarla. —Creo que… que es mejor que m... Me valla— le dije separándome de él, caminando con dirección hacia la sala
—Aun sigue lloviendo…— me dijo sin moverse de su lugar —Quédate…— me dijo acercándose a mi —Tu si quieres te quedas en mi habitación… y yo en la sala o como quieras…— acomodo un mechón de cabello que tapaba mi rostro
Estaba tan cerca de mi… y esos gruesos labios ahora se veían tan provocadores… sin siquiera pensarlo los capture entre los míos, succione su labio inferior al mismo tiempo que él hacía lo mismo con mi superior. Sin separarse de mis labios bajo un poco, para tomarme de las piernas y sin previo aviso me cargo, anude mis piernas en su torso para evitar ser víctima de la gravedad. Ahora yo tenía un poco de mas altura, asi que tenia mejor acceso a esos labios.
Camino conmigo sobre él hasta que llegamos a la sala, se dejo caer en el sofá, ahora el estaba sentado y yo sobre él. Mis brazos estaban alrededor de su cuello, mientras que mis manos jugaban con los rulos de su cabello, Giraba su cabeza para darle más profundidad al beso, y para que su lengua pudiera tener un mejor acceso en mi cavidad.
La recorría por completo dejando su delicioso sabor por donde fuera que pasara, sus manos que anteriormente estaban en mi cintura comenzaron a proporcionar carisias en mis piernas por debajo de la camisa, introdujo más sus manos, llego a mi abdomen y espalda donde siguió con las mortales roces. Se alejo de mis labios para devorar mi cuello, le brindaba cortos besos húmedos y entre estas ligeras mordidas, al sentir que hincaba sus dientes, una serie de escalofríos recorría por completo mi cuerpo. Con mis manos comencé a jugar con el borde de su camisa, hasta que la desesperación me entro. Necesitaba sentir su piel, asi que me deshice del estorboso pedazo de tela. Dejando al descubierto su perfecta y tibia anatomía… o más bien parte de ella. Nuevamente se lanzo a mis labios, mientras que iba sacando de su lugar los botones de la camisa, cuando termino su ardua tarea me despojo de esta y la lanzo tal y como yo lo había hecho con la suya.
Mientras que con una mano hacia a un lado mi cabello, para tener libre el acceso una de las zonas más delicadas de mi cuerpo, mientras que con la otra acariciaba cada centímetro cuadrado de mi.

Me desperté cuando escuche el sonido de mi celular… lo escuchaba a lo lejos, pero aun podía reconocerlo. Frote mis ojos antes de abrirlos para evitar ser destellada por la luz del día. Los abrí y me encontré con el hermoso rostro de Kevin. Lleve mi mano a mi frente, cuando me di cuenta de que estábamos completamente des.nudos en el sofá de la sala…
Los recuerdos de anoche comenzaron a inundar mi mente, reí tontamente. Me dedique a observar la calma que había en su rostro, era relajante mirarlo asi de tranquilo. Comenzó a tallar sus ojos ya estaba despierto
—Hey…— dijo con una sonrisa de oreja a oreja ya cuando abrió los ojos, solo le sonreí apenada — ¿Que tienes?— me pregunto mientras me pegaba aun mas a su cuerpo
—Nada…—le conteste —Solo que me acosté con el ex novio de mi hermana…— reí
—Sabes…— me dijo mirándome fijamente —Yo no me arrepiento... —
— ¿Y quien dijo que yo sí?—
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¿que opinan de eso?

Mañana novela(:

  • 1347 days ago via site
  • 297

This is La Vegas
Capítulo N°5.

Miré esos discos, todos llamaban mucho la atención, pero por alguna razón, en estos momentos no tenía ganas de música.
— ¿Buscas alguno en especial?—La voz de un muchacho sonó detrás de mí, giré para encontrarme con un hermoso castaño.
—No, solo espero a Joe—sonreí.
— ¿Nueva novia?—se echó a reír un poco y se puso junto a mí.
—Esposa, en realidad—Abrió los ojos como platos, después posó su vista en la puerta y se echó a reír de nuevo— ¿Qué es lo gracioso?
—Joe dijo no casarse nunca—se echó a reír una vez más.
—Entonces, ¿Qué vengo siendo?—Ahora ambos nos echamos a reír, hasta que Joe llegó.
— ¡Tom! He estado buscándote en la bodega—Lo miró enojado— ¿Qué ha pasado?
— ¿Te casaste, Joe?—rió levemente, hasta que Joe golpeó su brazo.
— ¿Le dijiste?—Me miró a mí con enojo y ese tal Tom se fue.
— ¿Planeas negarme?—Me crucé de brazos con una mirada enojada. ¿En verdad planeaba negarme?
—No planeo negarte, pero creí que no mencionaríamos nada de esto más que a nuestros padres—Habíamos quedado en eso, pero no iba a pasar como ‘‘la nueva novia’’
—Cambié de parecer, ahora quiero que todos sepan que nos casamos—Lo esquivé, caminé hasta la entrada ignorando los inútiles llamados de Joe y salí de ahí lo mas enojada posible.
Caminé, no sabía bien donde estaba, así que tomé un taxi a casa. Sonó mi celular, pensé que sería Joe, pero no tiene mi número.
— ¿Hola?—respondí sin siquiera mirar la pantalla.
— ¡Jamie! ¿Dónde diablos estas?—Era la enojada voz de Samantha.
—En un taxi—Miré por la ventana y Samantha rió.
—Ya, bien, dime dónde estás—seguía viendo por la ventana, hasta que me di cuenta de que había llegado a mi edificio.
—Estoy en la entrada del edificio, enseguida subo—No la dejé contestar, cerré mi teléfono y pagué el taxi—Gracias—cerré la puerta y entré al edificio.
Subí los pisos correspondientes hasta llegar a mío, afuera de mi departamento estaba Sam, con una enorme cara de enojo.
— ¿Dónde estabas, Jamieson?—Estaba cruzada de brazos.
—Es una larga historia—Saqué las llaves de mi pantalón y entramos al departamento.

— ¿¡Casada!?—Gritó sorprendida.
—Sam, no es algo que sorprenda, muchas personas se casan todos los días aquí, ¡Esto es Las Vegas, nena!—Ambas comenzamos a reír por mi anterior comentario, dejamos las tazas de café que me había encargado de hacer hace un poco y Sam me sonrió.
—Y… ¿es guapo?
— ¡Sam!—Golpeé su hombro y ella rió.
—Me interesa saber del hombre con el que pasaras los próximos seis meses de tu vida, Jamie—Medité unos segundos, sabía que un ‘‘si’’ haría que Sam me molestase, y un ‘‘no’’ también.
—Sí, Sam, es guapo…—Justo cuando dejé de hablar, Joe entró por la puerta con una caja en sus manos— ¿Cómo entraste?—Joe me mostró unas llaves, había olvidado el hecho de que le había dado una copia mientras íbamos a casa de mi madre.
—Guapo queda corto, Jamie…—susurró Sam sin dejar de ver a Joe.
— ¡Cierra la boca!—Sam quitó esa cara de adolescente enamorada y se puso de pie.
—Veo que estas de malas, mejor me voy—Tomó la pequeña bolsa que llevaba ese día y caminó a la puerta, donde seguía Joe—Adiós, Joe—besó su mejilla y él, sin entender, no dijo nada.
— ¿Quién era ella?—Me puse de pie y tomé las tazas que anteriormente contenían café, las llevé a la cocina y Joe dejó la caja en el piso—Jamie, ¿Quién era ella?
—Eso no es algo que te importe—comencé a lavar esas tazas y las que habíamos usado en la mañana.
—Si no me importara no preguntaría—Continué sin mirarlo, era realmente odiosa la idea de tener que vivir con esa actitud por seis meses— ¡Jamie Jonas!
— ¡No me llames así! Me llamo Jamie Nichols, ¡Jamie Nichols!—recalqué mientras él me miraba con ambas cejas alzadas y la boca abierta.
—Esté anillo—tomó mi mano y señaló el anillo—dice que eres mi esposa, por lo tanto tu nombre es Jamie Jonas—se cruzó de brazos. Tomé un poco de espuma que estaba en uno de los platos y se la lancé en la cara— ¿Por qué haces eso?—Comenzó a quitar esa espuma, pero quedaban un poco de residuos en su rostro.
—Si este anillo dice que eres mi esposo—Ahora yo señalé su anillo—entonces puedo hacerte lo que se me dé la gana—giré hacia el lavaplatos y seguí enjuagando los platos.
—Bien, entonces yo también puedo hacerte lo que se me dé la gana—restregué mis manos, quitando el exceso de espuma y agua en ellas y lo miré enojada.
— ¿Qué me vas a hacer?—Me crucé de brazos y lo miré con una ceja alzada.
Ya no dijo nada, tomó de mi nuca y me acercó a sus labios. Eran deliciosos, mas tenían aun ese sabor a jabón, pero en sí, sus labios sabían exquisitos. Rodeé su cuello con mis manos y él juntó nuestros cuerpos poniendo las suyas en mi cintura. Era completamente embriagante el sabor y la textura de sus labios. Delirante.
—Eso…—susurró sobre mis labios y se alejó. Ahora yo tomé de su nuca y lo acerqué a mis labios.
— ¿Cuándo le diremos a tus padres?—Para cuando recordé, ya nos encontrábamos en mi cama, jugando con nuestros dedos.
—Tengo planeado ir mañana, ayer fue mi cumpleaños y es el primero que paso sin ellos—me miró y besó mis labios.
—Joe, creo que si nos vamos a divorciar, no deberíamos hacer lo que hicimos—ambos reímos un poco.
—Jamie…—rió un poco de nuevo y me miró a los ojos—, ¿no crees que deberíamos desistir al divorcio? Digo, creo que las cosas entre nosotros podrían… funcionar…
— ¿Cómo podría funcionar algo así? Joe, muchos matrimonios como el de nosotros terminan en divorcio, nunca funcionan—Joe bajó la mirada, tomó mi mano y la besó.
—Tienes razón, no sé como pensé esa estupidez…—sonrió sin ganas y se puso de pie. Yo tenía mi mirada perdida en mi mano, mirando ese pequeño anillo que, tal vez, había comprado en la capilla que nos casamos—¿Vamos a cenar?—No sé cuanto tenía viendo ese anillo, pero Joe ya estaba vestido.
—Claro—Me puse de pie con las sabanas en mi cuerpo y busqué otra ropa que usar.

El avión había aterrizado, era un hermoso día en Los Ángeles, mas eso cambiaría en unas horas, estaba por anochecer y habían pronosticado una pequeña lluvia. Bajamos del avión, fuimos por las maletas y tomamos un taxi a la casa de los padres de Joe.
— ¿Joe?—Un niño, un poco mayor que mi hermanastra, abrió la puerta y se sorprendió al ver a Joe frente a él.
—Hola, Frank—Joe alborotó su cabello y él niño lo abrazó.
—Feliz cumpleaños, Joe—Lo felicitó.
—Fue hace dos días, pero gracias, Frankie—dejó de abrazar a Joe y me miró.
—Pero no te había visto, idiota—Dijo a su hermano sin dejar de verme— ¿Quién es ella?
—Ah… ¿están mamá y papá?—El pequeño asintió y entró corriendo a la casa.
— ¡Má, Pá, Joe está en la puerta!—Gritó desde las escaleras, se escucharon unos apresurados pasos, mas no eran de sus padres, eran de un chico de cabello rizado y unos lindos y pequeños ojos cafés.
— ¡Danger!— ¿Danger?— ¡Feliz cumpleaños, Joseph!—Ambos se dieron un cálido abrazo y el castaño me miró— ¿Y ella?—Me señaló y se acercó a besar mi mejilla—Nick Jonas—se presentó tan pronto y dejó de besar mi mejilla

—Jamie J… Nichols—Supongo que aun no debía decirle que estaba casada con su hermano, esperaré a que Joe lo diga.
—Mucho gusto, Jamie J… Nichols—Ambos reímos y nos hizo un ademan con la mano para que pasáramos a la sala.
Escuché unos tacones resonar en el piso, supuse que su madre venía bajando las escaleras, estaba en lo cierto, una mujer algo alta, de cabello rizado y negro se acercó casi corriendo con los brazos abiertos y una gran sonrisa.
— ¡Mi amor! Qué bueno que vienes—lo abrazó fuerte y besó su mejilla—Feliz cumpleaños, Joecito—Nick y yo reímos levemente—Lamentamos no haber podido a Las Vegas en tu cumpleaños, pero Frankie tenía un examen en la escuela y tu padre no podía dejar la tienda…
—No hay problema, má—Joe besó su mejilla y se dio la vuelta, yo seguía ahí sentada en el sillón de la sala—Má, ella es Jamie Nichols, mi… esposa…—La mujer y el chico abrieron los ojos como platos, me puse de pie nerviosa y ella me examinaba de pies a cabeza.
— ¿Cómo? ¿Te casaste y no nos dijiste nada?—Tierra… trágame ahora—No importa, es una linda chica, así que no hay problema—sonrió de oreja a oreja y se acercó mi—Denisse Jonas—extendió su mano y yo la tomé, después jaló de mi brazo y me dio un abrazo.
—Jamieson Nichols—deshizo el abrazo y me sonrió.
—Ya baja tu papá, está hablando por teléfono con tu tío Josh—Denisse tenía mis manos en las suyas, sonriéndome aun— ¿Tienen hambre?—Preguntó con un dulce tono de voz.
—Mucha—respondió Joe.
— ¿Pedimos pizza?—Intervino Nick con una ceja alzada y una sonrisa.
— ¡Sí!—El pequeño llegó y saltó de emoción— ¿Joe?—Este volteó y le sonrió— ¿Ella es tu
esposa?—Creo que escucho…
—Sí, enano—Nick rió sonoramente mientras tomaba el teléfono y marcaba el número, que supongo, era el de la
pizzería.
— ¿Qué mi muchacho está en casa?—Se escuchó una algo grave voz y unos pasos en las escaleras— ¡Claro que
sí!—Abrió los brazos y le dio un enorme y cálido abrazo a su hijo.
—Hola, padre—Joe lo miró con una sonrisa y movió la cabeza, acomodando un poco su fleco.
— ¿Quién es ella?—Me miró con la misma sonrisa que le había regalado a su hijo y se acercó a mí.
—Jamie, mi esposa…
— ¿Esposa? ¿Cuándo te casaste, Joseph?—Parecía algo enojado, pues al escuchar la palabra ‘‘esposa’’
su sonrisa se borró.
—El quince de Agosto…
—Mucho gusto, señor Jonas—dije con nerviosismo extendiendo mi mano.
—Mucho gusto, Jamie—estrechó mi mano—Bienvenida a la familia Jonas—Sonreí.
—Gracias, señor—solté su mano y tomé la de Joe— ¿Le caigo bien a tu padre?
—No lo sé… con papá es difícil saber…

La pizza había llegado hace ya cinco minutos, todos nos encontrábamos comiendo nuestro primer pedazo de pizza, a
excepción de Joe, ya era su segundo pedazo.
— ¿Es idea mía o huele a pizza?—Se escuchó una voz masculina desde la entrada, todos voltearon y sonrieron,
menos yo.
—Hola, hijo—saludó Paul.
—Hola, fa… ¿Quién es esa chica, Joe?—Me eché a reír, pues al verme todos preguntaban a Joe quien era.
—Su esposa—dijo Frankie masticando su pedazo de pizza.
— ¿No que nunca te casarías?—Rió la mujer que acompañaba a ese chico, quien cargaba a un hermoso niño
parecido a él.
—Cambié de parecer—respondió Joe con una sonrisa.
— ¿Comerán?—Ambos asintieron y Denisse se puso de pie, para ir por dos platos para ellos dos.

Continuara*
*******************************************************
el capitulo no termina nada interesante, pero quiero subir un shot & me digan que opinan de el ¿si?

  • 1347 days ago via site
  • 269

uuuuuh (?

:(

Trencitas amiga (? Okno pero estoy viendo Jonas & me da risa (?

1313 (?

This is Las Vegas
Capitulo N°2

Desperté por los penetrantes rayos de sol que entraban por la ventana, me cegaban por completo. Tenía una espantosa jaqueca y parecía como si el mundo entero gritara en mis oídos. Destapé mi cuerpo, para poder salir hacia la cocina y tomar un café, una noche llena de tragos dejaba una completa cruda. No recordaba bien como llegué a mi habitación, solo sabía que estaba ahí, miré mi cuerpo, estaba completamente desnudo, miré del lado izquierdo de la cama… ¡Que hiciste anoche, Jamieson! Estaba Joe, el chico que conocí anoche. Tapé mi rostro con ambas manos, cuando sentí un pequeño dolor en mi labio inferior al dejarlas bajar por mi cara, ¡Traía puesto un anillo! ¿Pero… que rayos pasó ayer? ¿Me casé con Joe? ¡¿Me casé con Joe?!
— ¡Joseph!—Alargué gritando el nombre de mi… creo esposo.
—Cállate…—Dijo con voz adormilada.
— ¡Joseph! Levántate—Lo moví numerosas veces hasta que logré que levantara la mitad de su cuerpo de mi cama.
— ¿Qué quieres, Jamie?—Dijo tapando su cara con ambas manos. También traía un anillo parecido al mío, pero más grande.
— ¡Nos casamos anoche, Joseph!—Joe abrió los ojos al tope, me miró sorprendido, esperando a que esas palabras cambiasen.
— ¿Qué? Tú estás bromeando, ¿verdad, mujer?—Parecía no agradarle la noticia… ¡¿A quién le agradaría una noticia así?!
— ¡Mira tu mano, Joseph!—Joe miró su mano, rió sonoramente y me miró.
—No, Jamie, este anillo es una promesa: mis hermanos y yo prometimos ser vírgenes hasta el matrimonio.
— ¡Qué bien cumpliste la promesa!—Bien, por lo menos era la primera vez que ambos habíamos hecho esto.
—Oh, no…—Ese ‘‘Oh, no’’ me hizo girar a verlo, tenía una mirada perdida en su mano—Jamie… si… si nos casamos…
— ¿Qué? ¿No que era una promesa?—No pude haberme casado con un completo extraño.
—Jamie… e-este no es mi anillo de la pureza…—Giró al tocador que tenía junto a él y ahí estaba otro anillo—Es-es este…
— ¡No!—Alargué al verlo— ¡No, no, no y no!
— ¡Tranquila! Por eso existe el divorcio, Jamie—sonrió. Con todo este lio, asombro y la sorpresa de saber que me casé, no recordaba lo que mis padres hicieron cuando yo tenía diez años.
—Tienes razón… lamento haberme puesto así… es que… nunca pensé…
— ¿En casarte con un completo extraño?—Arqueó una ceja, divertido.
—Si…—ambos soltamos una pequeña risa, los dos estábamos tapados con las sabanas de mi cama, por lo que me sentía incomoda, por mas esposo mío que sea, no lo conocía del todo.
— ¿Me dejarías tomar una ducha?—Me puse de pie, comencé a buscar una bata para taparme.
—Claro, es la puerta de junto—señalé la puerta y sonreí, él secundó mi sonrisa y se puso de pie, salió de la habitación. Escuché que cerró la puerta del baño y cerré la de la habitación, di un enorme suspiro y me recargué en la puerta.
¿Cómo es que me casé? ¿Cómo les explicaré esto a mis padres? ¿Cómo? Creo que se sentirían algo decepcionados, no creo que les guste la noticia de que su hija, en una noche de borrachera, se casó con un completo extraño.
Joe había salido de la ducha, yo había recogido su ropa y le presté una camisa y un pantalón, de los que mi hermano deja aquí cuando llega ebrio y se queda a dormir. Ahora era mi turno de ducharme, así que me fui al baño, dejando a Joe vestirse. Cerré la puerta del baño, quité la bata de mi cuerpo y abrí la llave del agua fría, lo que menos me importaba en estos momentos era si el agua estaba fría o caliente, solo quería una ducha.
— ¿Quieres café?—Me hallaba ya en la cocina, preparando algo de comer y café para desayunar.
—Claro—tenía una mirada perdida en la ventana, viendo el hermoso día que hacía en Las Vegas, mi querida ciudad.
Terminé de preparar ese pan tostado, puse un poco de mermelada en el mío y llevé los platos a la mesa, después la mermelada y la mantequilla de maní junto a Joe, para que él pusiera lo que quisiera en su pan.
—Gracias—Tomó la taza de café que había dejado junto a él y tomó un sorbo— ¿Recuerdas algo de anoche?—Preguntó tan pronto y tragó ese sorbo de café.
—No, lo único que recuerdo es que tomaste mi mano, corrimos y después… supongo que nos casamos…—Era la verdad, después de ver todo negro, ya no recordaba nada—¿Y tú?—Di una mordida a mi pan tostado.
—Recuerdo lo mismo que tú, a excepción que recuerdo que desperté a las siete de la mañana, te vi junto a mí y… pensé que estaba soñando…—Se dibujó una pequeña sonrisa en sus labios y provocó que sonriera igual.
— ¿Por qué soñando?—solté una leve risita y lo miré, mordiendo su pan con suma tranquilidad y… sensualidad.
—Porque no pensé que una mujer como tú, estaría con un hombre como yo…— ¿Eso… eso era un
cumplido o debía sentirme ofendida?
— ¿Debería sentirme alagada u… ofendida?—Joe soltó una leve risa, masticando aun ese pan.
—Alagada…
El resto del desayuno fue en silencio, soltábamos de vez en cuando unas risas al encontrar nuestras miradas. Sus ojos almendrados, su boca, su sonrisa… todo de él era hermoso… para habernos casado por accidente, no había elegido un mal esposo.
—Bien—Ya habíamos terminado el pan tostado, ahora solo estábamos bebiendo el poco café que quedaba en nuestras tazas—, ¿Vamos a lo del divorcio?—Me había perdido tanto en mis pensamientos, en sus ojos y su sonrisa, que se me había olvidado el asunto del divorcio.
—Cl-claro—Tomé el último sorbo de café y me puse de pie, tomé mi plato, mi taza y caminé a la cocina, para dejarlos en el lavaplatos. Joe hizo lo mismo que yo. Por lo menos no era de esos que dicen que las mujeres deben de hacer todo el trabajo doméstico.

  • 1351 days ago via site
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si gano Camp Rock :DDD

  • 1352 days ago via site
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This Is Las Vegas
Capitulo N°1

Miré el enorme letrero del casino antes de entrar, suspiré y cerré la puerta del auto de mi amiga. Caminamos a la entrada, era la primera vez que entraba a uno de esos lugares de perdición. Entramos, nos pidieron la identificación y después de inspeccionarla, nos dejaron seguir caminando hasta los juegos y atracciones que había en ese casino.
— ¿No crees que será un fantástico cumpleaños, Jamie?—Nunca en mi vida pensé en pasar mi cumpleaños 25 en un lugar de estos, pero admito que sería algo… interesante.
—Creo… que sí—pasó su brazo por el mío y caminamos hasta la primera mesa de cartas que vimos.

—Jamie, creo que me voy a casa—Era increíble, tenía horas jugando y estaba ganando, así que no podía irme ahora.
—Claro, te veo mañana—dije sin la menor importancia y seguí jugando.
Me había cansado, eran las tres de la mañana y yo seguía ahí. Me puse de pie y caminé al bar dentro del casino, pedí un whisky y me senté en la barra junto a un chico.
—Hola—Dijo seductoramente al verme ahí.
—Hola—Odiaba este tipo de chicos, lo único que les interesa son chicas, sexo y dinero.
— ¿Qué haces aquí sola?—No lo dijo como si tratara de aprovecharse de que estaba sola, aunque estoy segura de que si quería aprovecharse de eso.
—Cumpleaños…—Dije mirándolo enojada.
— ¡Que coincidencia! También es mi cumpleaños—Sonó entusiasmado y se corrió una silla mas para estar junto a mi— ¿Cuántos años cumples?—Tomó un sorbo a su bebida y me miró con una sonrisa.
—Veinticinco—me dieron mi whisky y di un sorbo.
— ¡Otra coincidencia! También yo—sonrió de nuevo y se acabó ese liquido que se encontraba en su vaso.
— ¡Qué bien! Te felicito—Dije sarcástica acabándome mi whisky.
—Tu sarcasmo duele, ¿sabías?—No sé si lo dijo triste, enojado o bromeando.
—No me importa—Pedí otro whisky.

— ¡Oye! Eres mala con las personas que te saludan bien—Al parecer, mi actitud lo hizo enojar.
— ¿Saludan bien? Tú te acercaste a mí para aprovecharte de que estoy sola—Sonreí falsa, dije al hombre en la barra que dejase la botella aquí y se fue.
— ¿Es lo que crees que hago?—Tomó la botella y se sirvió un poco.
—No lo creo, estoy segura—le quité la botella, serví también un poco de ese licor en mi vaso y lo llevé a mi boca.
1, 2, 3, 4, 5… ya había perdido la cuenta de los tragos que habíamos hecho. Mi mundo daba vueltas. Hablábamos de cualquier tontería, él chico resultó llamarse Joe, y, como ya lo había dicho, hoy cumplía sus buenos 25 años, al igual que yo. Estábamos completamente ebrios, no sabíamos ni que idioteces salían de nuestras bocas.

—Eres tan linda, Jamie—su voz sonaba mareada y graciosa, pero sobre todo mareada.
—Eres tan sexy, Joe—reí como una borracha completa y el hipo de hizo presente en mi.
— ¿Me dejarías besarte?—Se puso de pie, mi mundo estaba por caer, tantas copas habían desactivado ya varios de mis cinco sentidos.
—Claro que sí, Joe—Tomó mi rostro entre sus manos y besó mis labios. Era completamente placentero sentir sus suaves labios sobre los míos, era como si… como si el mundo diera más vueltas de las que ya daba.
Seguimos bebiendo, ya estábamos en el punto de que nuestros cuerpos casi ni podían mantenerse de pie. Joe pagó las botellas que nos habíamos tomado y tomó mi mano, no sabía bien que era lo que planeaba. El mundo dio mil vueltas mas, cuando cerré mis ojos y al abrirlos, todo era negro.

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se que les prometi una nove mia pero es que esta esta genial, no es mia pero me encanto(: la sigo (?

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mi juego de 'Ligue a Ciegas' mi pulcera de 'JB' que mierda con el juego (? ¬¬

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