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{Amor Egoísta}
Capítulo 2
—Oh que pena, no sé porque vomité.
—La verdad que raro, ¿algo no te cayó mal? ¿ya te sientes mejor?.
—Pues la verdad, no... quisiera ir a casa y recostarme un poco.
—Claro, no puedes caminar, pediré un taxi.
Enrollo un brazo por su cuello y el grita con fuerza: —TAXI— unos minutos después uno se para deltante de nosotros y me sube con cuidado.
—¿A dónde los llevo?—pregunta el taxista.
—De vuelta a la derecha porfavor, yo le diré por donde irse—indica Niall.
—¿No será mejor que me de la dirección de su casa?.
—Vamos amor—le dije un poco apagada.
—San Rafael #456.
El taxista manejó, me sentía debil... muy mareada y tenía calor, estaba sudando me sentía muy mal.
Habíamos llegado, Niall me bajo con cuidado y me colocó en la cama, y le pagó al taxista.
—¿Estás mejor?—se quita su chaqueta negra de cuero.
—Un poco—digo dando vueltas a la almohada.
—¿Quieres agua?—me pregunta sentandose en la esquina de la cama, tocó mi pie.
—Un poquito, deseguro me sentiré mejor mañana, ahora quiero dormir.
—Deja te...—lo interrumpo levantándome de la cama—¿a dónde vas Ali?—preguntó.
—Al baño....me lavaré los dientes.
—¿Por qué mejor no te duermes?.
—No, me lavaré los dientes.
—¿Quieres ayuda?—se levanta ápido de la silla.
—No gracias—me metí al baño asustada.
Me recargo sobre la puerta, suspiré y me siento sobre la tapa del escusado, lo pienso y no... no, no puede ser, espero unos minutos de silencio para relajarme.
—Allison—Niall toca la puerta.
—¿Sí?—digo.
—Saldré por un momento, regreso en unas dos horas si te sientes mal solo habláme al celular ¿ok?.
—No te preocupes por mi, ya me estoy sientiendo un poco mejor—miento.
—¿Segura?
—Si.
—Bueno si te sientes mal solo me hablas ¿está bien?
—ok.
—Te quiero.
—Yo igual a ti.
Ya no escucho más de sus palabras y escucho como la puerta de la entrada se abre y luego se cierra, salgo rápido del baño, tomo mi bolso, mi sudadera, mis zapatos y un poco de dinero que está guardado en la lata vieja de atún hasta el fondo de la cama, solo tomo lo necesario. Espero unos minutos para hacer tiempo, solo iría a la tienda que estaba a la otra cuadra para comprar lo que quería.
Salí de la casa, caminé y caminé, me dio un poco de frío y me cruzo de brazos pienso lo posible que puede pasar pero un 50 % me decía que si y un 30 % que no, estaba muy confundida, así soy yo ¿qué más puedo pedir?.
—Hola Allison—alguien interrumpé mis pensamientos.
—Hola Zayn—un amigo de Niall, moreno de ojos cafés, muy pero muy hermosos, cabello negro y largo, tiene varios tatuajes en su cuerpo, tenía un cigarrillo en su boca.
—¿Qué andas haciendo? ¿dónde está tu hombre? que milagro que no estás con él.
Me hecho a reír y paso un mechón de mi cabello por detrás de mi oreja. —Tú sabes, me siento un poco mal y quise tomar aire fresco—le digo alejándome poco a poco.
—Ah, ¿y él? ¿Está en casa?—pregunta acercándose a mi lentamente.
—No.
—¿Dónde está?—vuelve a preguntar y el humo que sale de su boca lo hecha al otro lado.
—Pues…—miro el humo— salió,no sabría a donde solo me dijo que estaría fuera unas 2 horas.
—Oh.
Ambos nos quedamos callados.
—Que bien—dice para el mismo.
—Si, bueno…ya me tengo que ir.
—¿A dónde vas?.
—Iré a la farmacia.
—¿Quieres que te acompañe?—preguntó.
—No gracias.
—Quiero una nueva caja de cigarrillos.
—Oh dios—saqué unos de mi bolsillo—ten—se los extiendo.
—¿Por qué tienes tu?—los agarra.
—Son de Niall.
—¿No se enojará?.
—No, si le digo que los tiré pues…
—No, ten—me los regresa.
—¿No los quieres? No me gusta que el fume.
—Ambos lo hacen.
—Lo hacía, yo lo hacía.
—Bueno… “hacías”—agrega comillas con sus dedos.
—Agh, mejor me voy antes de que se haga más noche, a Niall no le gusta que esté tan noche en calle.
—Por eso te digo… ¿no quieres que te acompañe?.
—No muchas gracias, en serio… estoy bien así.
—Vamos deja te acompaño—me dice otra vez, terco.
—Que no.
—¿Por qué no quieres?— acerca a mi y me toma de la cintura.
— Suéltame por favor.
—No, me gustas mucho—me acerca más a él.
—¿Y tu novia?—trato de voltear la cara para no tener el humo del cigarro en ella, lo empujo del pecho.
—Tu estás más bonita, siempre envidié a Niall por conseguirse a una novia así—me acerca aún más.
—Que te quites, ¿no entiendes?—lo empujo con más fuerza, su espalda golpea con la pared de ladrillos donde estaba recargado.
—Ok como quieras.
—¿por qué no me puedes dejar en paz de una vez? entiende.. al que quiero es a Niall.
—Esa noche no parecía.
—¿Qué? ¿de qué hablas Zayn?—frunco el ceño algo confundida.
El comienza a reír, rasca su oreja y dice: —¿no lo recuerdas?—
—No se de lo que estás hablando.
—No puede ser que no lo recuerdes.
—No, yo no recuerdo tus fantasías conmigo, me da asco de solo pensarlo.
—¿por qué? eres hermosa.
—Le diré a Niall.
—¿Qué me puede hacer ese?.
Suspiro molesta y me doy la vuelta, el sigue riendo sin descaro.
—¡ADIÓS!—grita, me volteo y le levanto el dedo del medio.
Lo dejo atrás y llego a la farmacia, —Hola—saludo a la mujer que estaba atrás del mostrador.
—Hola hija—me saluda.
Busco lo que quiero, por todos los pasillos y no lo encuentro, solo era cosa de seguir buscando.
—Disculpe…—le dije a la señorita amable y de peinado gracioso.
—¿Si?—preguntó.
—No tiene…..—trago saliva—pruebas de …
Ella me mira con una mirada de espanto, me interrumpe y dice: —¿qué edad tienes?—
—18—contesté.
—Sí, por… aquí.
—Gracias—la seguí y moví mis dedos nerviosa.
—Aquí tienes—me dice.
—Gracias—voy hasta el mostrador para pagar.
Compro mi producto y voy hasta casa, entré escondiendo lo que había comprado: —¿Niall?—grito para asegurar que no ha llegado.
Al parecer estaba sola en la casa, el todavía no a llegado. Me metí rápido al baño y esperé los minutos restantes.
—¿LINDA?—gritó Niall, cerré rápido la puerta del baño con seguro y metí hasta el fondo mi producto comprado.
—¿Sí?—le grito desde el baño y abro la puerta, escondo la prueba en mi bolsillo trasero.
—Hola—me saluda—¿te sientes mejor?—me aserca a él.
—Un poco—me besa el cabello.
—Que bueno, te traje una ensalada ¿Está bien?—me dice.
—Vi a Zayn—le dije cambiando de tema.
—¿Sí? ¿y luego?—dice sacando los cubiertos.
—preguntó por ti.
—¿Y qué le dijiste?.
—Lo mismo de siempre.
—¿De milgaro no estaba con una chica verdad?.
—No, estaba solo.
Niall se quedó callado y me pasó un vaso de coca-cola.
—¿Qué tanto compraste?—le pregunto.
—Comida, pensé que querías comer.
—Tengo un poco de hambre ahora que lo dices.
—Que bueno, traje papas fritas y dos hamburguesas y tu ensalada.
—Gracias, iré al baño—le digo.
—Está bien, iré acomodando las cosas y aquí te espero—me anunció con una gran sonrisa en su rostro.
Me meto al baño y saco la prueba, estaba nerviosa pero bueno ¿qué podía salir?. Se me cae de las manos, comienzo a llorar y me miro al espejo, levanto la prueba y… si, estaba….embarazada. ¿embarazada yo? eso… no podía ser posible, no, no no…. pero ¿Cómo?, repaso toodo en mi mente ¿Cómo pasó todo esto tan rápido? ¿Cómo? quiero mi vida de vuelta.

  • 807 days ago via site
  • 162
Mi primito viendo WMYB :3
1:26

Mi primito viendo WMYB :3

Hola, soy Ángela y otra vez estoy escribiendo una nueva novela, tal vez la siga pero primero tenga que terminar la de Harry (que falta poco) y subiré de esta fanfic, espero les guste, la escribí por que escuché la canción de -Just A Game- de Birdy y creo que sus canciones me inspiraron a escribir esta novela, la subo porque quiero saber que piensan, porfavor comenten y pasen la novela a su amigos. Gracias. xx.

{Amor Egoísta}
—¿estaremos bien?—le pregunté con miedo, sentía por primera vez eso que llaman "adrenalina"
—claro, Alli solo confìa en mi—me susurra sacando el arma.
—no creo que tengamos que hacer esto—le digo con un poco de miedo y escuchando como los latidos de mi corazón latian y latian tan fuerte que podía que el corazón saltara.
—¿qué dije? que solo confíes en mi—vuelve a susurrar, ahora un poco molesto.
—¿por qué no nos vamos? sería mejor.
—Amor porfavor, quedate conmigo—suplica.
—siempre lo haré—le dije temerosa.
El se aserca lento a mi, sin hacer ningún ruido, me abraza y yo hago lo mismo, siento tu pecho cerca al mio y lo abrazo más fuerte, ambos levantamos la mirada y no besamos.
—Vamos, ahora ayúdame.
—Claro—le dije aún insegura.
Me levante del piso, me sacudí toda, pasé un mechón de mi cabello por detrás de mi oreja y caminé hasta la pobre persona, jugaba con mi dedos.
—Disculpe—le digo.
—¿sí?—me contesta y pienso en mi mente un "perdón".
—¿sería tan amable de decirme por dónde es esta dirección?—de mi bolsillo derecho saco la misma dirección que daba para el ataque.
—Ah claro, mira está por esta calle y después das vuelta a....
—¡ARRIBA LAS MANOS!—grita mi novio—ES UN ASALTO, LINDA TOMA LAS COSAS.
Nerviosa le arrebato la bolsa de mano que traía mientras él la señala con una pistola, me hecho a correr y el la sigue señalado, no se dónde esconderme, el siempre me decía "Corre lo más rápido que pueda, yo te buscaré, no mires atrás", no sé en donde estaba solo me puse detrás del edificio de Donas, escuché algunos pasos y me aseguré que era él, solo veo como su rubio cabello se mueve y su respiración era alterada.
—Hola—dice agitado y con las manos en la cintura.
No le contesté.
—¿Qué pasa?—preguntó angustiado al ver mi cara—¿tomaste las cosas?—pregunta de nuevo.
No le contesto y extiendo la mano con a bolsa de la pobre señora.
—Genial—la toma y se sienta en el piso a ver todo el dinero que contenía, me siento a un lado de èl, abrazo mis pies y me quedo callada—¿quieres tu mitad?—dice riendo.
—No—le contesto seca sin mirar el dinero.
—¿Por?.
—No, no lo quiero.
—¿Qué tienes?—me preguntó.
—Ya no quiero hacer esto, ya no quiero robar a las personas.
—No es robar.
—¿no? ¡¿entonces qué es?!.
—Vamos, tienes que calmarte.
—¿calmarme? nunca quise hacer esto.
—Mira, ahora los dos estamos muy entrados en esto ya no nos podemos salir y piensa esto; con todo este dinero podemos comprarnos una linda casa.
—Linda casa—lo arremedo.
—¿no quieres una?—preguntó sin descaro.
—No, solo ya no quiero hcer esto.
—No es la primera vez que lo haces ¿Qué pasa?.
—Me siento mal haciendo esto.
—¿Por qué?.
—¿Por qué? todavía tienes el descaro de preguntar.
—Pues....
—¿Sabes qué? olvídalo es imposible hablar contigo sobre esto.
—Quieres hablar hablemos.
—No, no quiero, solo me quiero ir a casa—me levanto y me cruzo de brazos, caminé sola y no lo esperé.
—¡esperame!—grita y se pone rápido de pie, me logra alcanzar y me abraza.
—no quitate—le digo molesta.
Camino hasta la casa, me cruzo por la avenida y él venía atrás de mi, ambos no decíamos nada.
Hasta que finalmente llegamos, el se quita la camisa y la cuelga en el viejo perchero, se queda con su pantalón, me quito la ropa y me quedo en ropa interior.
La cama era comoda, pero nuestra "casa" no, era muy pequeña y la rentabamos con el dinero que ambos, si... dije "ambos" robamos.
Nadie decía nada, me comencé a preocupar y quería llorar, lo hice, lloré mucho. El llegó y me abrazó diciendo: —No llores—
—¿tu no te sientes mal haciendo esto?—le pregunté mientras me abrazaba de él.
—No.
—¿Por qué?—le pregunto asombrada.
—Lo hago desde pequeño, desde los 13 años, ya tengo bastantes años.
—¿por qué desde pequeño?—le dije ronca.
—Mi padre nos abandonó cuando yo tenía 12 años, mi madre nunca estaba en mi casa y mi hermano se quedó con mi tía, solo estaba yo.
—Que triste—le dije.
—Mucho, pero ya me acostumbré.
—¿desde esa edad estás solo?.
—Si, he tenido que valerme por mi mismo, por eso ese día que te conocí me sentí especial.
Sonreí y lo beso. —¿especial?—le pregunto.
—Mucho, por eso te amo—me besa el pelo.
Nos quedamos en silencio por unos minutos, abrazados en la soledad que vivíamos, con el miedo de perdernos.
Comenzamos a besarnos cada vez más fuerte.
En la mañana siguiente, del nuevo día me depierto con un olor muy "peculiar" ,caminé hasta él, lo abracé por atrás y le beso el hombro diciendole un gentil: —Buenos días—
—Hola—me saluda.
—¿estás cocinando?—comienzo a reír—eso es un milagro.
El ríe junto conmigo.
—¿quieres probar? necesito comprar si está rico.
—No, gracias—le digo.
—¿por qué?.
—lo más seguro tiene veneno—camino hasta la silla que está al lado de la estufa donde el concina.
—Que graciosa, pero no.
—¿seguro?—le pregunté.
—segurísimo, vamos prueba—levanta la cuchara y me da una pisca de su preparación, siento la explosión de sabor en mi boca.
—Está rico.
—¿te gusta? lo hice especialmente para ti, así que sientate y disfruta el desayuno.
—Ah, ¿y ahora por qué tanto cariño?.
—Solo quiero que me perdones por lo de ayer.
—Claro que te perdonaré, solo no quiero hacerlo otra vez.
—Así tenemos que vivir.
—No, podemos vivir de otra manera.
—Ahora no discutiremos de eso ¿ok?.
—Lo siento.
El me sirve el plato en la mesa y me besa.

~Días después:
—¿estás segura que no quieres venir conmigo?—me preguntó.
—No, no quiero hacerlo más.
—¿Por qué no?.
—Solo no quiero ir.
—Vamos tienes que venir conmigo, no puedo sin ti.
—Si, si puedes.
—Por favor hermosa, no me hagas esto.
—Lo siento Niall, pero no quiero ir.
—¿por qué me dejas solo en todo?.
—No lo hago, solo no me siento bien.
—Ya hemos hecho MUCHAS veces.
—Eres tan desagradable—le digo mientras camino y golpeo su hombro molesta para salir de la casa.
—Vuelve aquí—grita molesto.
Lo ignoro y sigo caminando. —¡Que vuelvas!—sigue gritando y se acomoda su chaqueta, saca un cigarrillo de su bolsillo y lo enciende.
—¿QUÉ QUIERES?—le gritè molesta y caminé hasta él para quedar cerca.
—Nunca vuelvas a golpearme ¿lo entiendes?.
—No te golpee, estás loco—reí, pero estaba muy molesta.
—Quiero que por un momento de tu vida me dejes de ver como el malo de la relación.
—Eso eres—comento con mucho orgullo.
—¡¿Sabes qué?!—me agarra fuerte del brazo hasta lastimarme.
—¡Suleltame!.
—No.
—¡Me lastimas!.
—Alli, tienes que dejar esta estúpida actitud de princesa que me enferma, ya no eres la niña de papá.
—¿Ahora soy tu "niña"? ¿y qué actitud? solo digo la verdad y ahora... SUELTAME—le grito.
El me obedece por primera vez en su vida juntos, ¿qué quería? lastimarme.
—Perdón—dice apenado y con la cabez baja.
—Cállate—le dije y seguí caminando por mi cuenta.
—Alli—siguió gritando—¡Allison! mi amor.
Me detengo por esa palabra "mi amor" ¿desde cuándo era su amor?.
—¿Desde cuándo... soy tu "amor"?—le digo molesta y muy confundida.
—Simpre lo has sido.
—Ahora resulta que soy tu "amor".
—Si lo que quieres es discutir, creeme que no lo haré.
—Como quieras—me di la vuelta y seguí caminando, Niall venía detrás de mi, cuidando cada paso que saba como si fuera una niña pequeña. Pasaron unos 10 minutos de caminanta y el me toca la cintura. —¿Ahora si quieres hablar?— me giro para mirarlo y lo abrazo. —No se que pasa, en serio ya no quiero hacer esto.
—Aguanta unos años más, te compraré una gran casa.
—¿Ah si? ¿cómo será esa casa?—comienzo a reír y a relajarme un poco.
—Linda y hermosa como tu.
Seguimos abrazados, lo único que hacíamos era caminar, le rogué que hoy no robaramos, no me sentía bien.
—¿Qué quieres hacer hoy?—me pregunta jugando con su cabello.
—Lo que gustes, ¿tu?.
—¿Pizza?.
—Ayer comimos eso Niall.
—¿Hamburguesas?.
—Está bien, yo puedo cocinarlas.
—¿Tú?.
—Hago unas ricas hamburguesas aún que no lo creas.
—¿Ah sí? y también das unos ricos besos—me aserca, choca su frente con la mía y me besa.
—Basta, eres un...—antes de terminar la oración siento como un mareo muy MUY fuerte, siento las naúseas y las ganas de vomitar, el sostiene mi cabello porque sabe que vomitaré, me dió mucha pena vomitar en la calle, rápido me aserco a un bote de basura y vomito ahí.
—¿Qué te pasa? ¿estás bien?—dice preocupado, sostiene mi cabello con una mano y con la última sobrante la pasa por mi espalda para que me relaje.

  • 814 days ago via site
  • 156

#Touchthesky.
Capítulo 16.

La miraba arreglarse, mientras ella se veía tan detallado en el espejo de bolsillo que traía, frunce sus labios y con el más pequeño limpia el contorno de ellos para quitar el exceso del lápiz labial.
—¿A qué hora llegarás?—le pregunto protector.
—No lo sé, tarde yo digo.
—Ah, ¿el te traerá o qué?.
—Sí.
—Porque yo puedo pasar por ti si lo quieres y también te puedo llevar.
Ella gira su cabeza y me mira con una sonrisa (pues estaba de espaldas adelante de mi en el borde de la cama) —Tranquilo, el pasará por mi y me traerá también a la casa.
—Estoy tranquilo pero, acabas de conocerlo.
—Es buena persona, en lo que conversé con él se nota que tiene buenos modales.
—Que bueno—contesté.
Ella guarda su espejo en la bolsa que tenía a un lado, dejándola en la cama, me mira y me pregunta: —¿crees que voy bien?— la miro de cuerpo completo.
—Tú siempre te ves bien Sofía.
—¿no voy muy exagerada?.
—No, para nada, ¿a qué lugar irán?—le pregunto mientras juego con el bebieron de Catherine.
—Iré a ver a su banda tocar, es un restaurante informal.
—Pues vas bien, ese es tu estilo.
—¿Tú crees? me siento cómoda.
—Y te ves muy bien, descuida.
Sofía camina hasta el espejo donde me veía reflejado, estaba enfrente de la cama, se mira por unos segundos y sonríe a lo que hace que sienta un cosquilleo por todos lados.
—No regreses muy tarde, sabes que es peligroso.
—Estaré con Tom.
—Si, lo sé, pero... lo acabas de conocer.
Sofía ríe. —Ya te lo dije... tranquilo, estaré bien.
—Si quieres que vaya por ti me hablas al celular o a la casa, aquí estaré, cuidaré a Catherine.
—Pareces mi papá.
—Solo te cuido.
—Y lo agradezco mucho pero tien---
Las palabras fueron interrumpidas por el llanto de Catherine, me levanto rápido de la cama para cogerla en brazos.
—Ya hermosa, no llores—le digo a mi bebé y beso su cabezita diminuta.
—Lo que te iba a decir es que no te preocuparás, yo estoy bien, siempre lo estaré porque estoy contigo—me toca el hombro.
Le sonrío amablemente y observo como sale de la habitación, me siento en el borde de la cama para volver a dormir a Catherine, la arrullo suave y comienzo a darle de su biberón.
Pasan unos minutos y Sofía entra a la habitación tomando un vaso de agua.
—¿Ya se durmió Catherine?—pregunta susurrando.
—Ya casi ¿por qué?.
— no me gusta verla llorar.
—ya no lo hace, tranquila.
Ella sonríe, se escucha que alguien toca la puerta de la entrada.
—¿Quién será?—pregunté.
—Lo más seguro es Tom.
—¿Le diste la dirección de la casa?
—Sí... ¡yo abro!—corre a la puerta.
—No, yo abriré.
—Deja cargo a Catherine—me la quita suave de los brazos—hola hermosa, hermosa.
Sofía se queda atrás de mi, abro la puerta y si; era Tom.
—Hola, ¿está Sofía? ¿eres Harry no? ¿el de la playa? Hola.
—Sí a las 3 preguntas—contesto sin ánimos.
—¡Hola Tom!—Sofía se asoma y sonríe.
—¡Hola—se estira para darle un beso en la mejilla. —¿estás lista?—se recarga en la puerta.
—Claro, solo dejaré a Catherine en su cuna y tomaré mis cosas.
—Te espero aquí—le dice sonriente.
Miro a Tom con mala cara, era el tipo de Sofía, su cuerpo estaba todo tatuado, no todo pero tenía varios tatuajes.
—¿Y bueno?—le digo.
—¿Qué pasó?—contesta—¿eres el padre de la pequeña?...
—Si.
—es linda, se parece mucho a ti.
—gracias—le contesté.
—Sofía la quiere mucho.
—lo he notado.
—Listo—se escucha la voz de Sofía emocionada y sonriente.
— Vayámonos—dice Tom con una gran sonrisa parecida a la de ella.
—Está bien—salen de la casa—te veo en unas horas Harry.
—Adiós—les digo y cierro la puerta.
¿Qué feo es no? ver a la chica de tus sueños salir con otra persona que no eres tú.
Decepcionado me voy al sillón, me acuesto y enciendo la televisión y dejo que las horas pasen.
Unas horas después me despierta el llanto de mi hija, un poco adormilado y sin razón camino a su cuna para tomarla en brazos, me doy cuenta de la hora: 1.34 a.m y todavía no llegaba Sofía.
Me acuesto en el sillón con Catherine en mi pecho, hacía sus típicos sonidos de bebé, me parecía tan tierna que aveces quería llorar aunque no pareciera, me comporté como un tonto cuando Sofía estaba internada en el hospital por estado de coma, me comporté tan mal con mi hija, cuando pienso en lo mal padre que fui me dan ganas de volver al pasado, volver y volver, volver a ese mismo día en que Sofía y yo unimos todo para crear un nuevo ser,ambos no sabíamos lo que pasaría, fuimos unos completos tontos, extrañaba esos días.
Bajó la cabeza y miro a Catherine dormir en mi pecho, acaricio su cabeza y le digo susurrando para no despertarla del sueño: —Lo siento hija—le beso el poco pelo que tiene.
Ambos nos quedamos dormidos, pasó un muy buen largo tiempo y tampoco llegaba Sofía, me despertaba a ratos por que no podía esperar su llegada y nada.
3:23 a.m.
~ Escuché que la puerta principal se abría, era Sofía, al fin había llegado.
—Nos vemos—comienza a reír—no... y...ya vete, adiós—cierra la puerta.
—Hola—le digo.
Ella salta del susto. —¡Tonto! me asustaste.
—¿Por qué llegaste tan tarde?—me levanto del sillón.
—Su banda se retrasó.
—Ah, ¿estás bien? ¿no te pasó nada?.
—No, tranquilo.
—Sabes lo que opino de tus salidas.
—¿Salidas? ¿cuáles? esta es la primera que hago.
—¡No llegues tan tarde! es peligroso.
—Harry cálmate ¿si?, tu no tienes derecho a prohibirme nada.
—¿No tengo derecho? solo quiero prote....
—¡Es lo que siempre dices!—grita—sabes lo mucho que es estresante eso.
—No quiero perd...
—¿Perderme? ¡no eres mi novio! ¡no eres nada mio!
Esas palabras fueron las que pudieron romper mi corazón.
—¿En serio lo piensas?.
—No deví de decir eso pero es la verdad, ¡dame un poco de espacio!
—te lo doy.
—¿así? se ve que me lo das.
—está bien, lo único que quería era protegerte, ya no lo haré más.
Camino hasta mi cuarto y doy un portazo, me siento en la cama a llorar.
En la mañana que desperté siento una pierna al lado de mi, era suave esa pierna, me asusto un poco, luego escucho otra respiración y me siento acorralado, ok ¿qué era esto? me doy la vuelta para ver la respuesta a mi duda y era Sofía, dormía un lado de mi, tan hermosa y perfecta.
Algunos mechones de su cabello golpeaban con mi hombro (pues su cabello era muy largo), suspiro al momento de verla, por accidente le doy un golpe en el pie y veo como frunce el seño y se despierta poco a poco. —¡Oh no!—exclamo apenado.
Comienzo a sonreír al ver que se mueve de un lado a otro y abre sus ojos.
—Buenos días—digo en voz baja y viendo la hora.
—Hola—me sonríe igual.
—¿A qué se debe esto?—pregunto un poco sonrojado.
—No quería dormir sola, ¿no te molesta? no me gusta que estemos peleados.
—A mi tampoco, perdón por ser así de celoso.
—No te preocupes, pero no tienes porque estarlo.
—Lo sé.
—Haremos un pacto, ¿ok?—toma mi mano y la entrelaza con la suya—siempre estaremos juntos no importa qué—sonríe y ríe adorable.
—Claro, siempre juntos—beso su mano.


  • 833 days ago via site
  • 213

#Touchthesky.
Capítulo 15.

—Lo ves, mira como ambos se miran enamorados.
—Gemma por favor, solo fue una sonrisa de "hola" no una sonrisa de "hola estoy muriendo por ti"
—Voto por la segunda opción.
—Y yo voto que estas un poquito cuerda.
Gemma comienza a reír y hunde sus pies en la arena.
—¿Y cómo es Catherine?—preguntó Gemma queriendo sacar tema de conversación.
—Linda y calmada, es muy parecida a Harry.
—¿Y así? bueno nosotras siempre pensamos que es idéntica a la madre.
—¿Conociste a su madre?—preguntó Sofía.
—Sí, era bueno es muy linda....
—¿y qué le pasó?.
—No nos gusta hablar de eso, le ocurrió un accidente y no vuelve en sí.
—¿Ella? Wow, que triste.
—Sí...
Gemma la mira y se pregunta: ¿cuándo volverá la vieja Sofía?.
—Bueno, iré a.. iré con Harry.
—Sí, ve con tu.... Harry—Gemma dice bromista.
—Hey, calmate, entre nosotros no hay nada.
—Aún.
Sofía la mira con el ceño fruncido y se sacude la arena en las piernas y el trasero.
Camina hasta Harry, el se encontraba sin camiseta, untando bloqueador en las piernas de Catherine mientras ella mordía un pedazo de su chupón. Sofía se acerca y toca su hombro suavemente apropósito.

~
—Hola—Sofía me saluda amable.
—Hey hola—le sonrío atontado.
—¿Qué haces?.
—Untando bloqueador a mi hija.
—Divertido—Sofía coloca sus manos en su cadera—tu hermana es....
—¿rara?—la interrumpo.
—no lo quería decir con esas palabras pero si.
Comenzamos a reír.
—Así es mi hermana, siempre me ha querido espantar a mis novias.
—¿Qué?—pregunta.
—Nada.
—¿y tu madre? no la ví.
—fue a comprarle unas cosas a Catherine, no tarda.
—Oh, que linda. ¿puedo cargar a....
—si claro—la interrumpo.
—Ven hermosa—Sofía hace una voz infantil—mira que bonita quedaste, eres hermosa, ven.. ¿quieres ir al mar? ¿te quieres mojar? primero pide permiso a... tu papi.
—claro que pueden, aquí las espero, iré con mi hermana.
—¡Sí!—anuncia Sofía y camina con ella en sus brazos.
Camino hasta Gemma y observo que muerde su pulgar y toma un sorbo de jugo.
—Hola hermanito—me saluda.
—Hola—me siento a un lado de ella.
—Me cayó bien Sofía.
—Ya la conocías.
—Bueno, la nueva Sofía.
—¿La nueva Sofía? ella nunca cambió.
—Para mi si, ahora es más tímida y linda.
—¿antes no lo era?
—si.
— Míralas, tan hermosas las dos—señalo a mis chicas.
—Se ven bien ustedes.
—¿nosotros? ¿desde cuándo hay un nosotros, si se trata de Sofía y yo?.
—Desde siempre, se ven tan lindos.
—Ella no piensa eso.
—¿y quién dice qué no?.
—Gemma, Sofía no me ama.
—¿cómo lo sabes?.
—Ella misma me lo dijo y es obvio, nunca la volveré a enamorar.
—Eres muy apuesto, solo mírate, esos rizos incontrolables.
Me río. —Gracias hermana pero... es la verdad, no creo que Sofía me ame.
Gemma suspira. —entonces por qué no dejas de creer? pregúntale.
—¿cómo?.
—hoy en la noche.... declararte a ella, dile que estás enamorado de ella.
—no, no puedo, soy un cobarde.
—¡ Atrévete!
—¿tu crees? ¿crees que acepte salir conmigo hoy?
—Han salido juntos muchas veces.
—con Catherine.
—Por la bebé no te preocupes, yo la cuidaré, solo quiero verte feliz con ella.
—¿y si no acepta?
—claro que lo hará.
—¿por qué no se lo pides ahorita?
—¿ahorita? no... está ocupada hablando con.... ese chico—me levanto y lo observo bien al "chico" estaba tatuado, todo tatuado, era flacucho, güero y traía un short azul.
—Uhhh—dijo mi hermana metiendo riña—te están bajando a tu enamorada.
Camino hasta ellos y escucho que hablan de "hoy en la noche" ella sonríe mucho al igual que él.
—Hola Harry—me saludó.
—Hola.
—El es Tom, Tom... Harry, Harry...Tom.
—Hola—ambos decimos al mismo tiempo.
—¿se conocen? ¿desde cuándo?—los interrogo.
—No, Tom fue lindo y recogió el sombrerito de Catherine que el viento se había llevado.
—Wow, gracias—digo seco.
—¿es su hija?—preguntó.
—Sí—contesté.
—No—dice Sofía.
—Wow, entonces... ¿te llamo?—preguntó Tom.
—Sí, está bien, nos vemos.
—Adiós.
Se da la vuelta y Sofía suspira.
—¿por qué hablabas con él?—le pregunté celoso.
—¿disculpa?.
—¿qué te dijo? ¿de qué hablaron?.
—de cosas.
—ah... ¿qué cosas?
—cosas que no te importan Harry.
—si me importan.
—pero no te las puedo decir.
—¿le pasaste tu número?.
—bueno... ¿tu crees mi padre?
—solo digo, tengo curiosidad.
—ah.
—¿qué te dijo? ¿saldrán está noche?.
—¡que te importa!
—¡si me importa! ¡quiero saber!
—NO, NO SALDREMOS.—me grita furiosa y se aleja.
—¡vuelve aquí!
—¡No, me sentiré segura de hablarte cuando calmes tus celos!
—¡no son celos!
—CELOS.
—¡Ya Sofía!
—te enfadas porque sabes que es verdad.
—¿te puedes callar?—le digo enojado.
—¿ahora me callas? ¿sabes qué? no tienes porque ponerte celoso, es patético.
—no estoy celoso.
—no tienes porque estarlo, no eres mi novio, no eres nada mío.
—¿sabes qué? ya no te quiero escuchar, me voy.
Me alejo de ahí, cruzo mis brazos y trato de respirar hondo.
—¿qué pasa?—le pregunta Gemma a Sofía.
—Harry es un celoso.
—¡no lo soy!—le grito.
—¡sí lo eres! ¡no puedo hablar con nadie!
—¡HABLA CON QUIEN TU QUIERAS!
—No, te enojas. ¿por qué lo haces?.
—¿yo? tú eres la que dice que "Estoy celoso" y no es así.
—Pareces un niño pequeño.
—¿Qué? ¿sabes qué? me voy.
Tomo las llaves del auto, me pongo la camisa y arranco a la casa.
—¡VUELVE!—me grita Sofía.
Estaba bastante molesto, no se... era un impulso de impotencia.
~
Unas horas después en el apartamento, solo.... llorando, fuí un tonto, ¿por qué me comporté como un estúpido? la dejé sola en la playa.
Escucho como se abre la puerta de la casa y la bebé llora.
—Tranquila hermosa, ya comerás.
Me levanto rápido y arreglo el moño de mi traje, le tenía una sorpresa a Sofía.
—Hola—salgo avergonzado.
—Ah, hola ¿muy lindo no? no quiero que me hables.
Ella levanta la mirada, estaba buscando el chupón de Catherine en su bolsa.
—Quiero pedirte perdón.
—¿Qué es todo esto?—pregunta.
—Una sorpresa.
Había una sorpresa y era mi traje de gala, tenía una rosa en mi mano con una carta.
—¿qué es esto?—vuelve a preguntar.
—¿me perdonas?—extiendo al rosa y se la entrego.
La toma y la huele tan romántico.
—No lo vuelvas a hacer.
—También hay otra cosa que quiero preguntarte...
—¿así qué es?.
—¿Quieres salir conmigo?—le pregunto sonriendo.
—¿Hoy?.
—Si, esta misma noche.
—Ahh.... no creo que pueda.
—¿por qué?.
Ella solo me mira con mala cara, no dice nada.
—Saldré con Tom.
—¿Con.... Tom?—apenas puedo responder.
—Hoy me invitó, lo veré tocar con su banda.
—¿está en una banda? yo te puedo ofrecer algo mejor.
—Muchas gracias Harry, pero... el me invitó primero, en serio lo aprecio—camina hasta mi y me besa la mejilla susurrando—será para la próxima.
Una hora después me había quitado mi traje elegante, estaba tan triste, pensé que funcionaría pero no. Catherine dormía en su cuna muy tranquila, Sofía se pintaba los labios al frente del espejo, solo mirar lo hermosa que es me... partía el corazón.


  • 838 days ago via site
  • 215

#Touchthesky.
Capítulo 14.

Bueno, último no pasó, ella nunca me besó, solo fué una fantasía, soñé despierto, algo me afectaba, y ¿qué era? ella.
Sí ella me hubiera besado sin razón alguna no terminaríamos.
Esto es lo que realmente pasó;
—¿Cómo me veo?—pregunta rascando su muñeca.
—Bien, muy bien.
—Me aprieta un poco el traje pero bueno... es la playa.
—Oh sí, te ves bien, no te cambies, además ya vamos retrasados.
Ella caminó hacía a mi y tomó a Catherine.
—Pero mira que hermosa te ves. ¿Quién te vistió así?—le da un besito en la mejilla.
—Yo la cambié....—le dije riendo y en mi mente repito estas palabras <también me merezco mi beso>.
—Wow, se ve hermosa, buen trabajo.
—¿Tu la cargarás? está un poco pesada.
Sofía se echa a reír. —Sí, yo la cargo.
—Invité a algunas personas, te caerán bien.
—¿Personas? ¿les caeré bien?—pregunta angustiada.
—Sí, créeme que si.
Salimos de la casa y conduzco hasta la playa.
Al llegar; miro a las personas que nos acompañarían ahí, me saludaban desde lejos, hice lo mismo y Sofía la noté nerviosa.
—No te pongas nerviosa, solo son mi madre y mi hermana.
—¿Dónde están?—preguntó.
—Pues... no te puedo decir con certeza porque hay demasiada gente.
Sofía no soltaba a Catherine, ella venía en sus brazos (como siempre).
Caminamos (era una gran colina) la que teníamos que bajar, cada que nos asercabamos más a mi madre y a mi hermana me ponía nervioso.
—¡Harry!—corre mi hermana y me abraza,hago lo mismo.
Sofía se quedó detrás de mi, un poco asustada, parecía niño en su primer día de clases.
—¡Hola!—le dice mi hermana a Sofía, ella hace lo mismo pero suave.
—Hola.
—¿Eres Sofía?—mi hermana señala a Sofía, ella me mira con ojos saltones.
—Sí—contestó.
—Soy Gemma, la hermana de Harry, el me ha contado maravillosas cosas de ti.
Sofía sonríe.
—¡Hola Catherine! ¿cómo estás bebé?—estira sus brazos para cargarla pero Sofía se niega—¿puedo cargarla?—le preguntó mi hermana.
Sofía me mira asustada, sin saber que contestar, yo sabía perfectamente que la respuesta era "NO".
Mi madre llega y dice: —¡Hola, cómo están?.
—Hola mamá—la saludo.
—Soy Anne, la mamá de Harry, ¿cómo estás Sofía?.
—¿Cómo saben mi nombre?—les pregunta.
—Bueno, Harry nos habla mucho de ti—contesta mi madre.
—Ah—les contestó.
—No seas tímida, se que estás asustada—comentó mi hermana.
—No soy tímida es que... esto es raro—sonríe para eliminar la timidez.
—¿Qué es raro?—mi hermana comienza a reír—solo somos mujeres y claro Harry pero, no te sientas "rara".
Sofía se relaja y da un brinco para subir a Catherine.
—Acomodemos las cosas—les digo—buscaré un lugar.
—Te acompaño—Sofía dice rápido.
—No, quédate con mi familia.
—No, no... te acompaño.
—Está bien.
Sofía camina antes que yo, les susurro a mi hermana y a mi madre —Denle tiempo—
Ellas asienten con la cabeza y nos siguen.
—Sofía ¿por qué no hablas con mi familia?.
—No las conozco bien.
—Pero ellas no son como Amanda, ellas me apoyaron cuando tu....
—¿cuándo yo qué?.
TONTO. —No nada, me equivoqué.
—Ok.
Encuentro el lugar correcto y Sofía me entrega a Catherine para extender la toalla y sentarse ahí con Catherine.
Mira que mi familia llega y se acerca a mi. —No me dejes—me dice.
—Nunca—le digo.
—Lindo lugar—llega mi hermana.
—Lo es—dice Sofía.
—Bueno Sofía cuéntame de ti.
Ambas de sientan juntas, mi madre y yo nos vamos.

~
—¿Qué quieres saber?—pregunta Sofía.
—Algo interesante. ¿te gusta mi hermano?.
—¿Qué?—comienza a reír y mueve los dedos.
—Vamos yo se qué si, es todo un galán—le da un codazo.
—Harry es lindo.
—¿lindo? ¿en qué manera?.
—Pues lindo, es bueno conmigo.
—Ah, yo pensé que de la otra manera.
—Pues...
—¿Pues qué?.
—He estado sintiendo más cosas por él pero... no lo sé, por favor no le digas nada.
—¿Qué me crees? claro que no le diré nada.
—Gracias.
—Pero Harry es un chico maravilloso, siempre nos habla de ti.
—¿En serio?—sonríe.
—Sí, harían una linda pareja.
—No lo creo.
—¿Por qué?.
—El no me ama.
—¿Quién dice que no?.
—El me lo dijo.
—¿El te lo dijo?.
—Sí.
—No le hagas caso, el está loco por ti, solo mira como te observa y te trata.
—Solo es amable.
—¿Amable? bueno...
—¿En verdad crees que haríamos linda pareja?—Sofía gira la cabeza y lo observa.
—Sí, en serio, hacen linda pareja.
—Pero no lo somos.
—Deberían.
—Bueno, eso es con el tiempo pero... ¿no es amor? ¿sólo es "gustar?.
—Todavía no lo sé, no se si es amor, el no siente lo mismo que yo siento.
—¿No estás enamorada?.
Sofía mira a Harry otra vez, el la mira y ambos sonríen.

  • 842 days ago via site
  • 223

#Touchthesky.
Capítulo 13.

Momento de pánico, "Harry no te acobardes", juro que sentía los latidos de mi corazón, era la única vez que lo sentía así, tan fuerte, queriendo salir de su lugar, sentía que se iba a salir, iba a caer al piso y se rompería en mil pedazos.
—Sigo esperando—se muerde la lengua—vamos solo contéstame.
—No...
—¿No?—repite.
—No.... digo que no es el momento ahorita, estamos aquí por Catherine, no por discutir nuestro "amor"—agrego en comillas.
—¿Amor?, ¿es amor esto?.
—¿Tu eso piensas?.
—No creo que entre nosotros haya "amor"—también usa las comillas.
—Pero....
—Esto es muy raro ¿sabes?.
—¿Raro? ¿qué es raro?.
—Esto, nuestra "amistad" es solo amistad, por ella—señala a Catherine.
—¿sólo estás conmigo por Catherine?.
Catherine me voltea a ver y sus pequeñas manitas las pega en el cuello de Sofía.
—No, yo no quise decir eso y... somos como un equipo.
—Es lo que quiero decirte.
—Confundes las cosas Harry, me confundes a mi.
—Sólo quiero aclararlas.
—¿Qué quieres aclarar?—suelta una risa.
—Nada.
—No me contestaste mi pregunta.
—¿Cuál era?.
—Si me amas.
—¿Sigues con eso?—me irrito.
—¡Sólo quiero saberlo!.
—Pues.... no y punto.
—¿No me amas?.
—¡No!—
Lo sé, tenía que mentirle, solo en pensar que me volvería a preguntar me ponía nervioso, no quería ser duro con ella.
—¿Tu a mi?—le pregunto tembloroso.
—¿Para qué tiene caso decirlo?—camina con Catherine, dejándome atrás, solo como el tonto.
que soy.
Esa pelea fue.... estúpida, nuestras respuestas lo fueron, pero no creo que Sofía me ame, no lo creo, olvidó el 100 % de nuestras experiencias en los 3 años de novios.
La veo caminar a lo lejos con Catherine en brazos, con miedo y vergüenza me acerco, le toco el hombro y le digo: —¿Dónde comeremos?—
—¿Un picnick?—pregunta sin darme la cara.
—Me parece bien.
Buscamos un buen lugar en el zoológico, nos sentamos en el piso y ponemos a Catherine en su silla, justo en medio de nosotros.
Nadie dice ninguna palabra: NADIE. Estamos muy callados, solo la veo comer su sandiwch lentamente.
—Harry.
—Sofía.
Ambos decimos al mismo tiempo.
—¿Esa pelea qué fue?—pregunté—fue la más tonta que tuvimos.
—Si—ríe—era lo que te quería decir pero... me ganaste—sin mirarme (de nuevo) pasa un mechón de su cabello detrás de la oreja, (era pequeño ese mechón, pues traía el pelo agarrado).
—Catherine no tiene que vernos pelear.
—Ya lo sé, fueron respuestas inmaduras—vuelve a sonreír.
Hay un silencio.
—¿Por qué Amanda me odia?—preguntó.
—No lo sé, está celosa de lo hermosa que eres.
—Oh basta Harry—se sonroja, se estira y me da un beso en la mejilla.
—Es verdad.
—Me odia tanto, se le nota en la cara—alimenta a Catherine.
—Sí, pero no le hagas caso ella... es una persona pesimista.
Sofía vuelve a reír, y yo con las flores que se encontraban a un lado de mi hago una tiara para Catherine y la coloco en su cabeza.
—Mira que hermosa—exclama su madre.
—¿Dónde está la cámara?.
—No lo sé... oh, en mi bolsa.
Busco entre sus millones de cosas la cámara y le tomo una fotografía a nuestra hija.
Qué hermosas se ven este día las dos, ya no se necesita el sol para ver tanta hermosura brillar este día.
—Sofía...
—¿Mande?.
—¿Nunca has ido a la playa?.
Ella comienza a reír. —¿Me estás invitando?.
—Ajá.
—Pues.. la idea me agrada.
—¡Sí!, podemos llevar a Catherine.
—Me gusta la idea, ¿cuándo podemos ir?.
—Mañana mismo.
—Eres muy apresurado.
Pasó el día... fue un día genial, Sofía me tomó de la mano, caminamos juntos mirando todo el paisaje, Catherine se veía feliz, muy feliz, y me alegro.

~
El día de la playa; bueno... comenzaré, estaba ansioso, quería verla en traje de baño, se vería hermosa... bueno ¿qué digo hermosa? preciosa, perfecta, simplemente una diosa.
Limpiaba a Catherine, (la cambiaba de pañal) mientras esperaba a que Sofía saliera para irnos los 3 a la playa, invité a mi hermana y a mi madre a pasar el rato con nosotros.
—Catherine ¿qué te dieron de comer? ¿es lo único que sabes hacer verdad hermosa? ¿hacer popis y ser hermosamente adorable?—use un tono tierno.
Al terminar de cambiarla la cargo en mis brazos y la beso el pelo (el poco que tiene).
—¡Sofía!—grito.
—¿Qué?—contesta desde el cuarto, yo me encontraba en la sala.
—Ya vayámonos, se nos hace tarde.
—Todavía no estoy lista.
—Pues.... tenemos que irnos.
—Está bien, dame 5 minutos.
—Solo 5.
Paseo a mi hija por la casa hasta que escucho la puerta abrirse, salgo disparado y.... la veo, me he quedado sin palabras, es algo tan hermoso que no se puede describir.
—¿Cómo me veo? no voy muy exagerada?.
No contesto.
—¡Hey, te hablo!.
—¿Qué?.
—¿Qué... si no voy exagerada?.
—¡No, para nada!.
—Miren... Catherine se ve hermosa, ven conmigo hermosura—la carga y me da un beso en los labios.
Me quedo helado, no me lo esperaba.

  • 843 days ago via site
  • 231

#Touchthesky.
Capítulo 12.

—¿Amanda estás loca?—Sofía ríe—Harry es solo mi...amigo, nunca lo vería como nada más.
—Eso dices ahora.
—Y lo seguiré diciendo, porque es verdad.
—¿Entonces no estás enamorada de él?.
—¡No! claro que no.
—¿Y por qué vives con él?.
—¿A qué se deben estas preguntas Amanda?.
—Solo contéstame.
—Harry es asombroso y muy lindo conmigo y Catherine me necesita.
—Ah—solo añade con sarcasmo.
—Catherine me necesita eso es todo.
—Catherine me necesita más ami.
—¿Por qué a ti?
—¿Todavía lo preguntas?.
—Pues no entiendo.
—¿No sabes nada de su madre verdad?
—No.
Amanda respira hondo.
—Yo soy la mamá de Catherine.
—¿Tu?.
—Sí, yo lo soy.
Sofía se confunde. —Claro que no, Harry no me ha comentado nada de ti, solo dice que ella se fue.
—Me fui un tiempo pero regresé.
—Amanda estás loca, tú no eres su madre.
—¿Y tu si?.
—No, yo no lo soy pero esa pequeña me ve y me siente como una.
—No siente nada apenas tiene unos meses de nacida.
—¿Y eso que tiene?.
—Yo soy su madre.
—Tú no lo eres, Harry me lo hubiera dicho a la primera.
—Pues que mal que no te lo haya dicho, por que es la verdad.
—Estás loca.
—¡Dime como quieras! yo se que yo tuve a esa niña en mi vientre.
—Amanda no te creo nada.
—¡No lo hagas! pero al final verás que si.
Sofía le dió la espalda y volvió a entrar a la casa (dando un portazo).
—¿Hablaste con ella?—me levanto del sillón.
Sofía solo me mira, dándome la espalda.
—Te estoy hablando.
—Sí.
—¿Y qué te dijo?.
—Nada importante, solo... qué...
—¿Qué?...
—Nada, enserio.
—¿Y por qué estás así?... tan...seria.
Pude notar que estaba llorando, entró al cuarto y cerró la puerta.
—¿Qué tiene mami?—miro a Catherine.
Estaba seguro que Amanda le dijo algo y no era nada bueno, entonces tomé mi saco, preparé las cosas de Catherine, la cogí entre mis brazos y salí del apartamento.
Era de noche, muy noche, ¿8:45? eso de decía en mi reloj de muñeca. Catherine venía en su porta bebé, mirando todo el techo... junto con Sofía había instalado en el asiento una pantalla que transmitía las películas de princesas que a ella le gustaban.
La casa de Amanda; era mi destino.
Toqué la puerta varías veces con el puño, nada de nada, seguí tocando hasta que me abre.
—¿Qué?—contestó.
—¿Qué le dijiste a Sofía?, llegó llorando.
—La verdad.
—¿Qué verdad? no hay ninguna verdad.
—La verdad.
—¿Puedes dejar decir eso? me enferma.
—Harry... me enferma... ¡ella! su forma de ser.
—¿Qué te hace? vengo a resolver este problema. ¿Qué le dijiste?.
—Nada, no es mi culpa que sea una ridi...
—¡ NUNCA HABLES ASÍ DE ELLA!—levanto la mano.
—¿Me pegarás? vamos, no me importa, pierdes tu tiempo defendiendo a alguien que no te recuerda y que nunca lo hará.
—¿por qué eres tan malvada? ¿quién te hizo así?.
—Nadie, solo...
—No me importa, quiero saber que le dijiste a ella.
—¿por qué no se lo preguntas? y dejas de perder el tiempo aquí.
Ella tenía razón solo perdí mi tiempo.
—Lamento decirte esto: eres despreciable.
—¿Yo lo soy? mírate a ti.
Respiré hondo y salí de su casa, Catherine dejó de estar calmada y comenzó a llorar, me senté en la banqueta para alimentarla.
Mi bolsillo de pantalón comenzó a vibrar...saco mi celular y contesto: —¿Bueno?—
—Perdón—dice la voz, era....
—¿Sofía?.
—Enserio, lo que me dijo no tuvo importancia.
—¿Pero que te dijo?.
—Una tontera, que.. ella era la madre de Catherine. ¿es cierto? dime que no.
—¿Qué? está loca. ¡ POR SUPUESTO QUE NO!
Escucho un suspiro.
—Ya no te molestará más.
—¿Dónde estás? me siento tan sola.
—Ya iré para allá, Sofía.
—Ok, aquí te veo.
—Adiós.
En la casa; me sentía bastante cómodo, acuesto a Catherine y Sofía sale del baño, con una camiseta mía, un short también mio y el cabello desaliñado, me miró y corrió a abrazarme.
—¿Pasa algo?.
—No—dice entre lágrimas.
—¿Y por qué el abrazo?.
—Me hizo sentir muy mal, me dijo cosas espantosas.
—Tranquila.
Esa misma noche ella durmió abrazada a mi, no me soltaba.

El día siguiente decidimos ir al zoológico, todos, juntos... como la familia que somos pero en una parte no.
Mis pies me mataban, al igual que el calor, ¿por qué decidí irme en pantalón de mezclilla? era un calor horrendo. Me subí las mangas de la camisa, Catherine iba en los brazos de Sofía, ambas reían cada vez que se acercaban a alguna jirafa. Sofía iba con una short, unos tenis una blusa de tirantes y el cabello recogido.
Una hora del horrendo calor, no me dejaba disfrutar nada.
—¿La estás pasando bien?—pregunta riéndose.
—Tengo mucho calor.
—Pronto te refrescarás, solo piensa en lo bien que se lo pasa Catherine.
—Sí, está muy feliz.
—Sofía ahroa sí me dirás lo que dijo Amanda.
—Bueno...—se pone seria.
—Me dijo que ella era la madre.
—Eso no es cierto, Amanda tiene un ligero enamoramiento en mi.
—Y dijo otra cosa.
—¿Qué cosa?.
—Que estás enamorado de mi.
Tengo un nudo en la garganta, no puedo respirar.
—¿Es cierto Harry? ¿me amas?.


  • 844 days ago via site
  • 219

#TocuhTheSky.
Capítulo 11.

—¿Qué es esto?—pregunta desconcertada.
—Una carta....—digo con un nudo en la garganta, nervioso, muevo mi cabello.
—¿Por qué dice Sofía?.
—Era de mi... antigua ex novia.
—¿Estas inventado cosas de mí?—se pone fiera.
—¿Cosas? ¿cómo qué cosas?.
—Pues... cosas.
—Oh Sofía, tranquila.
Sofía me devuelve la carta y se traga el cuento...me relajo y espero a que salga del cuarto, puedo notar su cara algo confundida, se acuesta en el sillón y carga a Catherine en el aire.

El día siguiente a ese no encontrábamos mucho que hacer, yo arreglaba la ropa de Catherine, Sofía como todos los días daba unas pequeñas vueltas por el parque con ella, aveces cuando me quedaba solo pensaba en lo mucho que había cambiado la nueva Sofía, era más rebelde y "aventada".
Recibí una llamada de mi celular, me levanto corriendo a contestarlo: "Amanda".
—¿Hola?.
—¡Ey, Harry!—dice animada.
—Hola.
—¿Estas en tu casa?.
—Si.
—¿No es molestia que vaya? quiero saludarte un rato.
—No, claro que no.
—Ok, llegaré en unos 20 minutos.
—Está bien, aquí te espero.
Colgué y seguí doblando su ropa... pensé en ver otra de sus cartas pero temía a que pasara lo mismo de ayer. Sofía y Catherine llevaban 20 minutos fuera de la casa, no tardaban mucho en estos paseos.
Un rato después de la llamada, llega Amanda.
—Hola—la saludo.
—¿Cómo estás?—me da un fuerte y largo abrazo.
—Bien, bien....—repito—pasa siéntate.
—Oh, muchas gracias.
Pasa directo al sillón y cruza de piernas.
—¿Dónde está Catherine?.
—Salió a dar un paseo.
—Oh... ¿con quién?.
Amanda se había vuelto una persona de confianza para mi, pero no sabía que Sofía se quedaba conmigo.
—Eso no importa... ¿qué haces aquí?—le cambio el tema.
—Está bien, solo quise saludar, saber como estabas.
—Estoy bien, muy bien.
—¿Seguro? Sí, se nota mucho—sonríe.
—¿Ah sí?.
—¡Sí!, te ves.... diferente, ya no te ves triste.
—Ya no lo estoy, ya soy fuerte....algo.
—Me alegro.
Le dedico una sonrisa y me tomo de las manos.
—¿Algo nuevo que quieras contarme?.
—Nada... solo... le compré ropa nueva a Catherine, ya está más grande y... nada más, no hay nada más importante en mi vida.
—¿Qué ha pasado con Sofía?.
—Pues...
—¿La haz visto?.
—S....
—Yo no, no la veo desde que salió del coma—me interrumpe y agarra su cabello como en una cola de caballo y lo deja caer después.
La puerta comienza a abrirse, era Sofía.
—¡Harry, llegamos!— anuncia feliz.
—¿Quién es?—pregunta Amanda.
—¡Vaya!—exclama—no sabía que tenías visitas—hola soy Sofía—estira la mano.
—¿Sofía?—preguntó Amanda algo enfadada—¿qué haces aquí?.
—Aquí vivo.
—¿Qué? ¿cómo que vives aquí?—pude notar que estaba celosa.
—Yo le ofrecí vivir aquí.
—Pero....—suspira.
—¿Y te conozco de algún lado?—preguntó Sofía sacando a Catherine de su carriola.
—Soy Amanda—dan el apretón de manos.
—Mucho gusto.
—El placer es mio.
Sofía se pone algo incomoda. —Está bien—nota el silencio entre los 3.
—¿Y bueno?—contesta Amanda de golpe, después toca mi hombro, me ve y sonríe.
—Bañaré a Catherine, a esta pequeñita le toca un baño—Sofía la abraza con amor.
—Yo lo hago.
—No, tu atiende a tu visita—dice amable y le sonríe a Amanda, pero ésta a ella no.
Trago saliva. —Hay agua caliente y....—tomo la ropa diminuta de Catherine—ropa limpia, la dejaré en el cuarto.
—Ok, gracias.
Sofía se encierra en el baño con Catherine y se escucha como la el agua de la regadera comienza a caer.
—¿Por qué no me dijiste que Sofía vivía contigo?—susurra.
—Te lo iba a decir.
—¿Cuándo?.
—En algún momento pero... ¿qué tienes? ¿acaso estás celosa?.
—No, solo... me... me...—buscaba la palabra—me impactó mucho.
—Wow—digo sin ganas de querer hablar.
—¿Es buena con Catherine?.
—Sí, muy buena, solo que... no recuerda que es su madre.
—¿Hasta cuándo lo recordará?.
—No lo sé, es lo que siempre me pregunto.
—Harry te quiero pero... creo que eso nunca pasará.
—¿Por qué eres así conmigo?... ¡fé! es lo único que te falta.
—Sí la tengo pero... con ella no.
—¡Bueno ya!—digo molesto.
—Solo decía.
—Pues no digas, yo tengo la esperanza que Sofía se volverá a acordar de mi y nos casaremos.
—Eres... ¿cuánta televisión ves al día?
—Amanda ya.
—Está bien...
Pasó un rato y seguía hablando con Amanda, ella sólo hablaba de Sofía. ¿raro no?.
Le ofrecí una rebanada del pastel que Sofía había comprado en la mañana por celebrar una tontería que se le había ocurrido, amo sus ocurrencias.
Cuando Amanda no tenía tema que tratar me tocó el muslo y dijo:—Harry.
—¿Sí?—contesto.
La puerta del baño se abrió y salió Sofía con la bebé en brazos... fue lo último que ví antes de que Amanda pegara sus labios con los míos.
Noté que Sofía me había mirado, algo triste. ¿triste? no lo noté mucho solo.... veía a Amanda.
—HEY—le grito—¿puedes quitarte?—le ordeno.
—Oh perdón, no se por...
—¿Por qué lo hiciste?.
—Ajá.
—Deja te lo digo... Amanda yo no quiero nada contigo, solo quiero a Sofía.
—ELLA NO TE RECUERDA.
—¡Calla! baja la voz.
—¡No puede oírte! está en su mundo...¡perdida!.
—No hables así de ella.
—¡ES LA VERDAD!.
—¿Sabes qué? retírate de mi casa por favor.
Tuve que recurrir a eso, le abro la puerta y ella sale molesta, doy un portazo y Sofía sale rápido del cuarto (unos cuantos segundos)
—¿Qué pasa?—
—Nada.
—¿Por qué se fue Amanda?.
—Tuvimos una pelea.
—Hablaré con ella.
—¡No!.
—Vamos, de mujer a mujer.
Sofía sale y me voy con Catherine.
~
—¿Amanda?—grita Sofía.
—¿Qué?—le contesta grosera.
—¿Por qué te peleaste con Harry?.
—¡POR NADA QUE TE IMPORTE!
—¡Vamos! no me grites.
—ESTOY HARTA DE TI.
—¿De mi? si me acabas de conocer.
—Y también de Harry.
Sofía se impresiona.
—¿Qué ocurre contigo?.
—Todos los hombres que quiero.... ¡no me quieren! estoy harta.
—¿Te gusta Harry?.
—Desde el primer momento en que lo conocí.
Sofía traga saliva y se entristece.
—Pero...
—¿Pero qué? ¡Ya estarás contenta! es tu culpa.
—¿mi culpa? pero....
—Sí es tu culpa.
—No lo entiendo.
—¿No lo entiendes? Harry está ciego... nunca me verá como a ti te ve.
—¿Por qué lo dices? Eres una chica linda.
—Harry no me ama a mi.... si no a ti.
—¿A mi?.

  • 847 days ago via site
  • 203

#TouchtheSky.
Capítulo 10.

Era el momento que esperé, no me sentía mal, me sentía con...ilusiones, no se como explicarlo.
—¿Ahora es cuando nos besamos?—le digo mirando sus labios y esperando al posible respuesta.
—¿Quisieras?—se toma su tiempo.
—Si tu quieres—contesto.
—Si tu así lo deseas—contesta temblorosa.
—Solo si tu lo quieres.
Me toma por detrás del cuello y me acerca a sus labios de un golpe.
Y ahora es cuando puedo volver a sentir lo mismo de antes: sus labios.
Ese dulce.... y afectivo beso, me cambió todo.
—Harry—me detuvo y toco con sus palmas de la mano mi pecho (para detenerme)
—¿Si?—pregunto.
—Catherine está llorando, iré a ver.
Entra a la casa y no dice nada, ¿algo hice mal? ¿la incomodé?.... me estoy preocupando por algo que tal vez no sea.
—Sofía...—la tomo de la mano y la detengo. observo su cabello.
—No me incomodaste—me sonríe.
—¿Cómo lo...
—Era obvio.
Sonrío.
—Veré que ocupa Catherine.
Le doy su espacio y espero a que cierre la puerta principal ¿la siguo? no estaba enojada, hasta me brindó una sonrisa. Tenía muchas ideas en mi cabeza.
Me quedé esperándola afuera unos ¿20 minutos? cuando Sofía tomaba a Catherine en sus brazos ella se volvía otra, rápidamente Catherine se acomodaba en su pecho, pero el que Sofía no la recuerde me dan ganas de llorar ¿cuándo se pasará esto? yo pienso que nunca, nunca pasará.
Quise entrar, rasqué mi nariz y Sofía se encontraba dormida en el sillón con Catherine en brazos.... de nuevo.
No quise despertarla.... no quise, la dejé dormir, me senté al frente de ella y la observé, bueno más bien a ambas. Como las dos se parecían mucho y tenían una manera muy tierna de dormir, colocaban su cabeza del lado izquierdo, las dos ¿será sólo coincidencia?, la verdad no lo sé, me daba mucha duda saber en como podría ser Catherine cuando crezca, toda una mini Sofía.

A la mañana siguiente, dormí al lado de Sofía, y Catherine en medio de nosotros, Sofía no estaba, lo más seguro estaba en el baño, cuando abrí los ojos Catherine estaba mirando a dirección contraría hacía donde yo estaba. Escuché unos ruidos en la cocina, era Sofía nadie hacía más ruido que ella. Me levanté y miré que mordía un waffle cubierto de nutella, servía leche en la taza roja que tenía unos dibujos de caracoles de mar.
Tenía un poco de miedo, así era la cosa, después del beso ella durmió y no dijo nada pero dijo que no la incomode....
Me levanto de la cama y me limpió los ojos, con los pulgares me quité las lagañas de ahí y le digo: —Buenos días— sonriendo.
—Oh, hola—dice limpiando la mesa.
—¿Te preparaste de desayunar?.
—Algo así, hace horas que desperté, la televisión era aburrida y decidí hacerme este súper desayuno.
Comienza a reír junto conmigo.
—¿Quieres? está rico—estira su waffle hacía mi.
—No gracias.
—Está bien—lo muerde—¿Cath sigue dormida?.
—Sí...
—Ok.
Antes de que se marchara le dije...—Sofía.
—¿Mande?.
—¿Segura que no te incomodaste por el beso?.
Ella gira los ojos para todos lados, me dice —No.
—Te veo algo rara conmigo.
—¿Rara?, así soy yo.
Volvimos a reír, ella se acercó y colocó su brazo por mis hombros diciendo —Tranquilo, todo bien.

En la hora de la comida Sofía comentó: —¿Podemos ir a la plaza?.
—Claro, tu di a que hora.
—Solamente Cath y yo.
—¿Eh? ¿disculpa? ¿dejar a mi adorable hija.. contigo?
—Vamos... quiero pasar tiempo con ella.
—Está bien, por primera vez me convenciste.
Horas después me encontraba solo en la casa, las mujeres se habían ido, dejándome solo en el apartamento, ahora que Sofía no estaba podía leer una de las cartas que me había dejado.
La caja que me había dado Gemma la coloqué debajo de la cama, con cuidado la saqué y agarré una al alazar.
Venía con una foto, era Sofía... embarazada, decía "21 weeks" .

"Querido Harry
Otra vez me encuentro escribiéndote, ¿algo raro no? el punto es que... quería decirte lo mucho que ha crecido mi barriga, es algo raro caminar así por las calles, me ven raro pero... fue amor, yo lo sé, no tengo la valentía para decirte esto en la cara pero... te lo escribo aquí"
Ya no quise leer más porque rompería en llanto y Sofía puede llegar en cualquier momento, miré más fotos de ella embarazada y seguí llorando, no fui fuerte, nunca lo fui, pero ahora tengo que demostrarlo.
Fueron dos horas leyendo sus cartas, bueno algunas, viendo sus fotos, mirando nuestras fotos juntos, el día que la invité a salir, cuando conoció a mis padres, el día que durmió en el cuarto de mi hermana... fueron muchas épocas buenas.
Tomé mi cámara digital, estaba aburrido, quería ver las fotos que le había tomado a las chicas durante el transcurso del mes.
Las primeras que vi fueron unas... yo no las tomé, Sofía las tomó.
Unas 4 fotos, salía Sofía con Catherine, se veía simplemente hermosa, sonreí como tonto.
De pronto volví a tomar la carta, una de las últimas que me quedaban por leer....
Escuché como la puerta principal se abría lentamente....
—¡Harry!—grita Sofía.
No le contesto, espero unos segundos y ella entra al cuarto.
—¿Qué haces? le compré ropa a Cath....
No contesto, y escondo la carta detrás de mi espalda, junto con la foto que venía acompañada.
—¿Qué es eso?, ¿qué escondes?.
—Nada, nada.
—Quiero verlo...—me lo arrebata de las manos.
—¡No Sofía!.
Comienza a leerla y.... su cara.... cambió por completo.

  • 849 days ago via site
  • 211

#Touchthesky.
Capítulo 9.

¿Las despierto o no? estaba dudando, pero se veían tan hermosas dormidas las dos juntas, era un momento hermoso, no podía dejar de sonreír, ¿sería tan raro tomar una foto a mis princesas? no, las dejaré dormir. Me incliné para tomar la sabana blanca que estaba a un lado de ellas, extendí las piernas de Sofía y la tapé suavemente con la sabana me pregunté "¿le daría un beso?" sería muy atrevido de mi parte, pero en serio me urge por probar sus labios. Con una timidez me acerco y dudo, ¿la beso en los labios? me pregunté unas 3 veces en mi cabeza, era un momento de mucho valor, es un largo mes sin poder besarla, pero ¿qué más haré? ella no se acuerda de mi, que triste. Mi hija; que estaba en sus brazos.... la tomo y la pongo a un lado, el sillón (donde Sofía dormía) es sillón cama, lo extendí en la noche y ahí dormían mis princesas.
Ahora... ¿el beso? ¿la beso....o me aguanto las ganas?, no se que hacer, quiero besarla, están... hermosa. Me acobardo, mis piernas tiemblan al igual que mis manos, comienzo a sentir el cosquilleo de todos los días, si... ese mismo cosquilleo. Me pongo cerca, muy cerca, miro sus labios y....la beso suave, ahora me pregunto: ¿qué haré?.... ¿la desperté?, ella se mueve de posición y puedo notar en su rostro una sonrisa... ¿es una sonrisa? pero.. esto es raro y... estoy confundido, no se como tomarlo. —Te quiero Sofía—susurro.
Camino a la cocina para prepar un café como todos los días, abro el refrigerador y en el bote de helado veo una nota, algo manchada y dice: "Harry... no pude contenerme y me acabé el bote, con amor So xoxo" sonreí y moví la cabeza riendo, después cerré el refrigerador.
Comencé a preparar el café y unos minutos después escuché —¡NO, NO..... ES MÍA NO!—era unos gritos, después escuché llanto de bebé, me asusté y corrí a ver... Sofía se encontraba llorando junto con Catherine, tomé a Catherine en mis brazos y le pregunté a Sofía —¿Qué tienes? ¿por qué lloras?—me siento a un lado de ella, Sofía solo me abraza y dice...
—Es mía, ¿por qué se la llevaron?—me mira con esos ojos cristalinos.
—¿De qué hablas Sofía?.
—No nada es solo que....—seca sus lágrimas.
—¿Ocurre algo?—por un momento comienzo a dudar que tuvo un flashback y después me digo "no".
—No ocurre nada solo.....—lleva las manos a su cabeza y comienza a gritar—¡ES MÍA, ES MÍA! DÉNMELA.....—
—¡SOFÍA!—grito.
—¿por qué se la llevaron?....—pregunta y me mira, después me abraza.
—¿Qué pasa?—vuelvo a preguntar.
—Tuve una pesadilla—dice algo "tranquila".
—Debes dormir otra vez—digo.
—¡No!, soñaré otra vez con esa niña.
—¿Qué, cuál niña?.
Sofía oculta sus ojos y comienza a llorar, era raro lo que pasaba...
Volví a dormir a Catherine, la coloqué en la cuna, fui hasta la cocina, Sofía tomaba mi taza de café.
—¿Ahora me dirás que pasó?—pregunto apoyándome sobre la mesa.
—Tuve un sueño muy raro—dice entre lágrimas—pero siento que ya lo había vivido.
Me quedo callado.
—Soñé que estaba en un hospital, acababa de dar a luz a una niña, no pude ver su carita pero yo gritaba para que me la devolvieran.
¡Oh no! ¿es lo que estoy pensando?.... ¿acaso recordó?.
—¿y luego?—pregunto con miedo.
—No lo sé, fue lo único que recuerdo del sueño pero...siento que ya lo había vivido.
—No.... no lo creo.
—Harry....
—¿Sí?.
—Tu estabas ahí.
—¿Yo?—me señalo.
¡ERA... TODO ESO SI PASÓ! ¡SOFÍA LO RECORDÓ TODO! ¡TODO!.
—Si, estabas ahí pero... olvídalo, solo era una pesadilla—toma un sorbo del café.
Yo pienso: "No lo era Sofía, en verdad pasó". Sonrío y suspiro.

Hora después nos encontrábamos aburridos, los domingos no eran lo mejor para nosotros, Sofía comentó —¿Vamos al parque?—.
—¿Estás loca?—pregunto riéndome.
—¡Vamooooos!—dice animada.
—Paso—limpio la cara de Catherine con una servilleta.
—Harán un baile y.... sería divertido.
—¿Divertido? no gracias, yo no bailo.
—Vamos Harry, sería divertido, Catherine podía bailar.
—¿Sofía no entiendes? no quiero ir.
—¿por qué eres así conmigo?.
—Lo siento, ¿a qué hora es el baile?.
—No es un baile, es como una feria. ¿si entiendes?.
—Bueno... ¿a qué hora es la "feria"?.
—Es...—mira su reloj—ya comenzó.

—¡Oh mira! fuegos artificiales, llegamos a buena hora.
Todos parecían felices, pero yo....no. ¿no? ¿por qué no lo estaba? este parque me traía recuerdos, sí, era el parque donde había conocido a Sofía.
—Mira Catherine—Sofía la mira—¿no sería lindo tomarte una foto con ese señor?.
—¡Por dios! es un traga fuegos.
—Mira por favor.... Cath se quiere divertir.
—¿Cath?.
—El apodo de Catherine.
Comienzo a reír.
Llevábamos una hora ahí, me encontraba aburrido y Sofía estaba encantada en la "feria" tenía a Catherine de aquí hacía allá.
Nos tomamos fotos en la cámara de 3. ¿así se llamaba? bueno desconocía el nombre, le compré un oso rosa a Sofía, a Catherine un osito del mismo color pero diferente tamaño.
Nos queríamos ir, bueno para dejarlo así... yo me quería ir pero la cara de felicidad que tenía Sofía nadie la cambiaba, era lo mejor.
Dimos una vuelta por el parque, yo traía a Catherine en la carriola y Sofía comía un algodón dulce....
—¿Cómo conociste a la mamá de Catherine?—arranca un pedazo del algodón de azucar, se lo mete a la boca y me mira.
—La conocí justo en este parque.
—¿En este parque? ¡wowww! no lo sabía.
—En este preciso lugar, en donde estamos parados, yo jugaba futbol y la golpee en la cabeza por accidente.
—Que romántico.
—Sí, pero.... la extraño ¿sabes?.
—¿Extrañarla?.
—Bueno.... es algo raro de explicar Sofía.
—Oh, bueno....
—Ella es maravillosa, no sabes las ganas que tengo de besarla y.... abrazarla.
—¿Y por qué no la buscas?....
—Nunca la encontraré, ella ya no es... ella ¿me explico?.
Sofía mueve la cabeza en un —no—
Llegamos a la casa, Sofía se ofreció a dormir a Catherine, yo me encontraba afuera de la casa, mirando los fuegos artificiales, había música de fondo, era lenta, los vecinos de abajo tenían su música.
—Harry—Sofía me toca el hombro.
—¡Hola!—digo sonriendo.
—Catherine ya se durmió.
—Oh que bueno... gracias.
—De nada, no es molestia, ¿sabes? algún día si me caso quiero una hija como ella.
Me paso las lágrimas y el nudo en la garganta.
—Algún día.
—Sí...
Ambos clavamos la vista en los fuegos artificiales.
—Que lindo.
—Si.... que linda eres.
—¿Qué?.
—No, nada.....
—¿Acaso crees que soy linda?—sonríe y me da un pequeño golpe en el hombro.
—Mucho—susurro.
Ella me toma de la mano y comienza un cosquilleo.
—¿Quieres bailar?—pregunta y sonríe.
—Claro.
Nos ponemos frente a frente y coloco su mano en su cintura.
—¿No te sientes incomoda?—pregunto.
—No, para nada—dice segura, coloca su cabeza en mi hombro.
Ambos levantamos la mirada, nos miramos por unos 5 segundos y siento como un cosquilleo por todo mi cuerpo.... la siento tan cerca, creo que nos besaremos. Siento su respiración cerca muy cerca de mí.

  • 850 days ago via site
  • 280

#Touchthesky.
Capítulo 8.

Su expresión no fue buena, se sorprendió y comenzó a reír.
—¿Qué dices?—pregunta jugando con el tenedor—ella no está aquí, sólo estoy yo.
Me quedo callado y la miro mordiendo mi labio, era una pena que no recordara nada.
—Está comigo, aquí en mi corazón—señalo.
—Oh, ahora ya cambia todo—comienza a reír.
Suspiro aliviado.
—¿Cómo era ella?—pregunta tierna.
—Es hermosa, tiene unos ojos marrones perfectos, su cabello quebradizo cae sobre su espalda, ella es perfecta—suspiro describiéndola.
—Si estás enamorado de ella, parece, bueno, la manera de como la describes suenas muy enamorado.
—De verdad lo estoy, pero es una lástima lo que pasó con ella.
—No te lamentes, tal vez ella no estaba preparada.
—Sí, es lo mismo que dijo el doctor, ella no se podía embarazar—susurro.
—¿Qué dijiste?—pregunta sonriendo.
—No nada, fue una lastima pero... aquí estoy, listo por si a mi hija se le ocurre algo.
—Eres un gran padre—me anima.
—No, no lo soy—digo recordando las veces que abandoné a Catherine.
—Si lo eres, te admiro.
—¿Tú admirarme a mi?.
—Si, muchos hombres no aceptarían a sus hijos pero tu tienes a Catherine contigo.
—Catherine debería de estar con su madre, no conmigo.
—Pero ahora lo está—se estira sobre la mesa para tomar mi mano, comienzo a sentir las mariposas en mi estómago, se siente bien volver a sentir ese sentimiento—no la abandones—me susurra y sonríe.
—No lo haré—digo mirándola a los ojos.
—¿Me lo prometes?.
—Te lo prometo—beso su mano.
Seguimos cenando hasta que ella bosteza.
—¿Estás cansada?—le pregunto.
—Un poco, hemos estado hablando mucho que me dio un poco de sueño.
—¿Quieres acostarte?.
Ella sonríe, ya conocía esa sonrisa que hacía cada vez que quería decir un "sí" pero Sofía es demasiado vergonzosa.

~
Pasaron los días, ¿puedo decir meses? tal vez era un mes el que había pasado, todo iba tan rápido, no esperaba que ella todavía estuviera viviendo conmigo y con Catherine.
Me quedé alimentando a Catherine, Sofía había salido, tenía unas varías horas fuera de la casa, estaba preocupado, pues su perdida de memoria me ponía nervioso.
—¿Por qué no llega tu mami?—veo a Catherine, ella estaba con la mano en su boca, perdida.
—¡Harry!—grita una voz, me era conocida...—¡Soy Sofía! Abre la puerta—grita.
—¡Vooooyyyy!—grito levantándome del sillón y me dirijo directo a la puerta, la abro y mi sopresa es...—¿Qué te hiciste en el cabello?—pregunto riéndome.
—¿Se ve tan mal?—preguntó.
—Pues... ¿qué te hiciste?.
—Me teñí el cabello, se ve bien.
—Bueno... si, te ves linda.
—Aww gracias.
Entra a la casa y mira a Catherine. —¡Hola hermosa!—la carga.
Su cabello era un plateado, ¿o rubio? no lo sé, no se podía diferenciar, pero ella lucia hermosa.
—Mira lo linda que se ve Catherine—anunció, dando brinquitos, tomando su mano y besando su mejilla.
—¿Me puedes decir de qué color es tu cabello?—pregunto muerto de la risa.
—Rubio con plateado, o tal vez un blanco con plateado y rubio, ¿sabes? el castaño me tenía harta, así que decidí teñirlo.
—Se ve bien... algo raro pero bien.
—Vamos... ¿qué me dices de ti? tus rulitos son algo pasado de moda.
Sonrío por su comentario, adoraba cuando ella tenía el sarcasmo de hablar de mis "rulitos".
—Me veo guapo tienes que admitirlo—sonrío.
—Sí, como digas.
En la noche decidí ver una película, Sofía también quiso acompañarme.
—¿De qué se trata la película?—dice acomodándose en el sillón, mientras yo introduzco el cd en el dvd—
—Bueno es una película de terror, ¿te gustan?—pregunto dando media vuelta.
—Algo... es obvio que a alguien le dan miedo.
—Si te da miedo solo abrázame.
—Sueñas que te abrazaré Harry.
—Bueno, espero que así sea—digo en tono bromista.
En medio de la película Sofía estaba abrazada de mi torso, y ocultaba su cara en él, me sentía tan.... no podía describirlo, extrañaba cuando ella hacía eso, pero, no se acordaba de tantos momentos que pasamos, obviamente no.
Está era la película que habíamos visto en nuestra 3ra cita, recordaba como fue todo, había pasado por ella a su casa, me quedé esperándola 20 minutos afuera, recargado en la puerta de mi auto mientras arrancaba pedazos de una hoja, me preguntaba por qué no salía.
Se nos había hecho tarde para la película, llegamos tarde.
La única función que podíamos ver a esa hora era esa película, por eso tiene mucho significado para mi.
Al terminar la película la miré, dormía abrazada de mí, quería besarla, tenía muchas ganas de hacerlo... no resistía, pero no podía hacerlo, si ella se despertaba y me veía cerca de sus labios... no... no.. no puedo, lo único que hice fue besarle la frente. —Te amo—le susurré.
Catherine comenzó a llorar, ¿qué hago? si me muevo la despertaré a ella también.
Fuí por Catherine, impresionantemente ella no se movió, cuando cogí a Catherine en mis brazos y fui directo a donde Sofía para arroparla, las miré a las dos. —¿Por qué son tan lindas?—me pregunté mientras sonreía.
A la mañana siguiente desperté por los rayos solares en mi rostro, tapé mi cara con la sabana y me di la vuelta disgustado, me puse boca abajo y traté de dormir otra vez.
Algo estaba mal, siempre me despertaba por los llantos de mi hija pero ahora no lloraba.
De un golpe me levanté de la cama y no la ví en la cuna. Oh no, esto no me estaba pasando.
Sentí una angustia y fui hasta la sala, donde ahí estaba ella, Catherine en los brazos de Sofía, ambas dormían, se veía tan angelical y maternal, se veía hermosa, así tenía que ser desde un principio.



  • 854 days ago via site
  • 207

#TouchTheSky.
Capítulo 7.

¿Era todo el sueño qué tenía o era de verdad? ¿Sofía despertó? ¡no podía creerlo!.
Llegué corriendo y mi hermana traía a Catherine en sus brazos, había una multitud de gente (bueno más bien sus familiares).
—¡Harry,Harry—me gritó su madre.
—¿Qué pasa?—le digo.
—¿Ya la viste?—me pregunta.
—No—solo contesto.
—Tienes que ir a verla.
—¿Despertó? ¿En serio lo hizo?—pregunto descorsentado.
—Si Harry, pero...
—Iré a verla...
—Hay un problema.
—¿Qué problema?.
—Es mejor que lo veas por ti mismo y no vayas a perder la cabeza creo que ella ya lo hizo.
—¿Perder la cabeza?.
Me acompaña hasta el cuarto, la miro con los ojos abiertos y me pregunto "¿Es una realidad?", me acobardo y mis piernas comienzan a temblar. —No quiero entrar—digo en voz baja, su madre me toma de la cintura y me dice con los ojos llorosos: —Tienes qué hacerlo.
—Señora no... no quiero—me acobardo.
—Vamos Harry—me vuelve a animar.
Está ella ahí, por fin con los ojos abiertos, gira su cabeza para verme pero no hace nada, me aserco tembloroso y con una sonrisa en mi rostro.
Me siento en la esquina de la cama y le digo. —Hola—en voz baja.
No me responde, llega una enfermera y me toca el hombro.
—Hola Sofía ¿cómo te sientes?—le toco la mano, me mira con ojos de pregunta.
Miro a su madre que se encontraba llorando.
—Sofía... hola—vuelvo a saludar.
—¿Quién eres?—me pregunta.
Mi reacción no fue la correcta, pues me puse a llorar. "Quién eres" me contestó.
—Soy...Harry—me limpio las lágrimas con la muñeca.
—Yo no conozco ning...
—Sofía soy Harry ¿no me recuerdas?.
—¿Quién eres?—vuelve a decir—¿por qué me duele tanto la cabeza? ¿en dónde estoy? ¿quiénes son ustedes? Váyanse, no los conozco.
Todos me miran a mí. ¿Sofía ya no me recordaba? Pero...
—Perdió la memoria, siempre pasa—me contesta una enfermera.
—¿Qué perdió la memorira pero...
—Es lamentable.
—¿Ahora qué haré?—paso la mano por mi cabello.
—Se quedará unos días más en el hospital para que se relaje.
—¿Qué pasará con nuestra hija?—vuelvo a preguntar.
—Lo sentimos pero ella nunca volverá en si.

—No te desanimes hijo—mi madre pasa una mano por mi espalda.
—¿Qué no me desanime? Perdió la memoria, ya no recuerda nada.
—No aún, pero la tienes viva.
—Pero no me recuerda.
—No por ahora, tienes que volver a conquistarla antes de que alguien lo haga.
—¿Y cómo lo haré? no me recuerda.
—Deja de decir eso, lo hará.
—Para ti es sencillo decirlo.
—Sencillo pero no imposible—me abraza.
—Mamá... ¿dónde está Catherine?.
—Gemma fue a cambiarla no tarda.
—Quiero que Catherine vea a su mamá.
—¿Seguro?.
—Sí, llegaré y... trataré de refrescar su memoria.
—Hijo... no tiene...
—Mamá lo haré, para ver que pasa.
—¡Hola hermanito—me saluda mi hermana.
—Hola—digo.
—Ten, aquí está tu hijita.
—Gracias—la tomo en mis brazos y camino dejándolas atrás.
—¿A dónde vas?—pregunta mi hermana.
—Veré a Sofía.
—¿Para qué? no la recordará.
—Catherine tiene derecho a ver a su mamá.
Entré y ella conversaba con alguien su hermana "Natalia" que había regresado de Noruega para verla.
Me miró y dijo —Alguien quiere verte.
Sofía giró para verme.
—Me retiro—dice—Hola Harry—me saluda.
—Hola Nat.
Me sonríe y sale.
—Hola Sofía—digo.
—¿Quién eres? ¿Por qué sabes mi nombre?—pregunta.
Respiro hondo y me trago las lágrimas.
—Me comentaron sobre ti... soy Harry.
—No te conozco.
—No pero yo a ti si.
Ella hizo mala cara y giró su cabeza. —¿Haz visto al doctor?—pregunta.
—No, ¿quieres que lo llame?—pregunté.
—No, solo quiero que te vayas.
—Pero...
—Me siento incomoda.
—No lo estés...
—¿Quién es ella?—mira a Catherine.
—Mi... Catherine.
—Que hermosa—sonríe.
—¿Quieres cargarla?—le digo.
—¿Puedo?.
—Claro que puedes.
—Muy bien—me inclino y ella la coge.
Así tenía que ser, Catherine en los brazos de Sofía.
—Que linda es—me la entrega.

Unos días después de lo ocurrido la dieron de baja, sus padres se habían regresado a Londres (donde era su hogar). Me quedé mirándola afuera del hospital, ella estaba recargada en la puerta de la entrada. ¿Debería de hablar con ella?.
—Hola—me acerco.
Ella me mira por encima del hombro y me sonríe.
—¿Te acuerdas de mi? Soy Harry.
Me vuelve a sonreír. —Si, el chico simpático de la hija hermosa.
—Ese soy yo—sonreí risueño.
—¿Se te ofrece algo?—pregunta.
—Vi que estabas sola y vine a ver como estabas.
—Estoy perdida.
—¿Perdida?.
—No tengo a donde ir—contesta.
—¿Con tus padres?.
—No me acuerdo de mi dirección, de los nombres de nadie, me siento perdida.
—¡Puedes quedarte conmigo!—contesto rápido.
—Apenas te conocí...
—¿Y? soy muy buena persona.
Ella vuelve a reír.
—No, gracias por la oferta... Barry pero..
—Soy Harry—le corrijo.
—Oh cierto.
—Puedes quedarte unos días conmigo por lo que recuerdas.
—No lo sé, me daría mucha pena quedarme contigo.
—No pasará nada, solo somos mi hija y yo en mi apartamento.
—Muchas gracias—vuelve a decir.
—¿Segura?—contesto.

—Que hermosa casa tienes—se asombra.
—Gracias.
Sofía aceptó pasar unos días conmigo, traía a Catherine en los brazos y yo solo caminaba detrás de ellas.
—De nada.

En la noche quise cocinar para ella, para mostrarle lo caballero que soy.
—Es algo raro esto—contesta dando un bocado.
—No te preocupes, no pasa nada.
Sofía sonríe.
Como la extrañaba, cuando me dijeron que había despertado no me lo imaginaba así, me imaginé a ella corriendo hacía mis brazos, llenado la de besos.
—¿Qué pasó con la madre de tu hija?—pregunta y me pongo nervioso.
—¿por qué quieres saberlo?.
—Catherine está solita.
—Pues... digamos que la mente de su madre está tocando el cielo, no tiene idea de nada.
—¿A qué te refieres?. ¿Dónde está ella?.
—Está conmigo.

  • 856 days ago via site
  • 191

#Touchthesky.
Capítulo 6.

No me atreví a leer más, solo con leer esos renglones ya sabía de lo que Sofía me estaba dando a entender.
—¿Por qué me das esto a mi? ya se el significado.
—Quiero que lo leas—me contesta tranquila.
—¿POR QUÉ? SON SOLO RECUERDOS.
Me levanto del sofá del golpe y aviento la carta al piso, mi hermana la junta del suelo.
—Tienes que leerla.
—¿Par qué?—le doy la espalda y me cruzo de brazos.
—Harry para esto ella es importante.
—¿Para quién? ¿Para Sofía? ¿Qué era lo importante? ¿Decirme que tenemos una hija? ¡NUNCA ME LO COMENTÓ! Ahora yo cargo con ella.
—Catherine no es una carga.
—No para ti—digo enojado.
—¡Hey mírame!—me toma de los hombros y me da una media vuelta hasta tenerla al frente.
—¿QUÉ?—contesto enojado.
—Ella es tu hija, ¿sí? tal vez no te dijo nada pero... tienes que estar para ella, ¡es solo una bebé! su madre está en coma, no hagas que pierda a su padre.
—Muy tarde—tomo mi abrigo y salgo de la casa dando un portazo. Trato de respirar... me recargo en la puerta y me deslizo por ella hasta caer al piso.

Llegando al hospital noté que era egoísta con mi hija, no debí de ser así de severo.
Entré a la habitación de Sofía, la miré, con los ojos cerrados, su pecho subía y bajaba.
—Sofía....—tomé su mano y la besé—¿por qué no me dijiste nada de Catherine?—Era una bomba, estaba rojo, lleno de lágrimas, caminaba por toda la habitación enojado—¡ DEBISTE DECÍRMELO! ¿AHORA QUÉ HARÉ CON ELLA? ¡DIME! ¿QUÉ HARÉ?. ¡SIMPLEMENTE ES IMPRESIONANTE! ESCONDER TU EMBARAZO.
Sabía que ella no podía escucharme pero solo quería desahogarme.
—¡Dime que haré.....!—comienzo a llorar más, me siento en la esquina de la cama y la observo—Tenías que comentarlo. ¿tenías miedo? sabes que yo te iba a apoyar.
Cerré los ojos, y dejé que el sueño de los días fluyera.
—Papi no te enojes con mami—me decía alguien.
—¿Quién dijo eso?—pregunto.
—Amor, yo tuve la culpa, lo siento.
Algunas voces me hablaban.
Me estaba volviendo loco, mi sueño me ganaba y hacía que tuviera alucinaciones.
Tiré mi cuerpo a la silla y observé como Sofía tenía los ojos cerrados, la puerta se abrió pero mis ojos se cerraban.
—¡La abandonó!—alguien grita, una voz de mujer conocida.
— Compréndelo—decía otra voz.
—¿Qué lo comprenda?.
—Sofía... Catherine... solo entiéndelo.
—Mamá me gritó y no quiso escucharme.
—Gemma así son todos los hombres, mira su prometida está en coma y salió una hija, es algo muy... ¿cuál será la palabra?... ¡apresurado! esa es la palabra.
—Tiene que hacerse hombre.
Mi hermana y mi madre tenían razón.
Fingí estiramiento y bostezo. —Hola—las saludo.
—Hola hijo ¿cómo te sientes?—pregunta mi madre.
—Bien, un poco... ado....
Mi hermana me hizo mala cara.
—¿Qué pasa?—pregunto.
—Eres un gran padre.
—Perdón—comento.
—¿Perdón? Hazte cargo de tu hija. Ya no te ayudaré.
Se levantó y puso a Catherine a un lado de mi.
—Gemma por favor perdóname.
—No tienes porque decirle esas cosas tan feas a Catherine.
Me quedo callado con la cabeza baja.
—Harry cariño...—mi madre me toma de la mano suavemente—no puedes abandonar a tu hija ¿me entiendes? para nada—me toma del mentón y me hace mirarla a la cara.
—Lo siento mamá.
—Solo piensa esto, Catherine si fuera más grande se sentiría mal, porque tú eres su padre, le hace falta su madre.
—Tienes razón mamá—la abrazo, miro a mi hija y la tomo en mis brazos—lo siento—le digo.
—¿Qué les parece si vamos a comer algo? yo invito—dice mi madre mirándonos a los dos.
—No muchas gracias, quiero quedarme aquí—le dije.
—Vamos Harold, tienes que salir.
—Está bien—sonrío—vamos.
Todos nos ponemos de pie, les abro la puerta a mi hermana y a mi madre para salir.

—Mira que hermoso lugar—dice mi hermana mirando el menú.
—Si—solo contesto seco.
—¿Qué ordenarán?—pregunta mi mamá.
—No lo sé, ¿una ensalada?.
Catherine comienza a llorar y todos la miran al igual que ami, preparo la leche y la alimento.
—Mira, que bonito te ves con tu hija.
Yo sonrío risueño.
—Tiene tus ojos—se asoma mi hermana.
—No lo creo—la cambio de posición.
—Es como Sofía, mira cuando sonríen.
Miro a mi hija, comienzo a sacarle el aire y siento sus piesitos en mi pecho, la coloco de nuevo en la carriola.
Mi celular suena, era Amanda.
—¿Bueno?—digo.
—¡Harry, Harry!—la escucho emocionada.
—¿Qué pasó?.
—Tienes que venir de urgencia al hospital.
—¿Qué? ¿Pasó algo?.
—Es sobre Sofía....
—¿Qué pasó con Sofía?.
—Tienes que verlo por ti mismo.
—¡No! Solo me...
Amanda me explicó, eso hizo que mi celular se cayera de mi mano y rebotara 3 veces en el piso, comencé a llorar y respiré.
NO LO PODÍA CREER. ¿ERA UN SUEÑO?.
—¿Qué pasa Harry? ¿Qué pasa?—pregunta mi madre.
—Mamá... ¡Sofía despertó!—comienzo a gritar.

  • 860 days ago via site
  • 193

#Touchthesky.
Capítulo 5.

—¿Buenas noticias? ¿de Sofía? ¿qué pasó?—pregunto apurado, emocionado y sonriendo.
El doctor me explicó, unos análisis bastaron para saber la buena noticia.
—Hay un tratamiento, lo tendríamos que hacer cada mes, si logramos hacer ese tratamiento ella podrá despertar.
—¡Sí!— exclamé feliz, abracé a mi madre contento.
—Te lo dije mi amor—mi madre me sonríe confiada.
—¿Cuál es el costo de ese tratamiento?—pregunto.
—Es algo caro—hace una mueca.
—¡No me importa, yo lo pagaré!.
—¿Y Catherine? piensa en tu hija... pañales, leche, ropa.
—Es cierto...—recuerdo que tengo una hija. Mi rostro cambió completamente, decepcionado me senté en la silla, el doctor y mi madre me veían.
—Yo te ayudaré a pagar el tratamiento.
—¿De verdad?, mamá déjalo así. Es mucho dinero.
—Harold es la mujer que amas, te ayudaré a luchar por ella—me besa la mejilla.
—Gracias mamá.

—¿Harry qué haces?.
—¿No me veo hermoso?—pregunto, Sofía comienza a reír.
—Traes mis tacones, pues...
—Este está cómodo, muy cómodo.
—¡Quitatelos, me los romperás!
—No pasa nada....vamos linda, está todo bien.
—Ok, si me los rompes tu me los pagas.
Caminé unos pasos y escuché un crujido, me balancé un poco y....
—¡ROMPISTE MI TACÓN!—grita.
—Upss.
—"Upss"—me imita.
Se levanta de la cama y me empuja, sale furiosa de la casa.
—Vamos... te compraré otros.
—Te dije que no los usarás.
—Era para hacerte reír, solo quería verte reír.
—Ahora me rompiste...—la interrumpo con un beso.
—¡No me beses!—me quita.
—Ven, te compraré otros.
—No quiero otros, quiero esos.
—¿Esos? si ya están rotos—sonrío.
—Lo sé—enfurecida se sienta en la banqueta.
—¿Estás enojada?—pregunto.
Me voltea ver. —No.
—¿Segura?.
—¿Cómo podría estar enojada contigo?
Le sonrío y le beso la frente.

—¡Harry!—me grita alguien.
—¿Mande?—contesto.
—¿Escuchaste?....—no sabía de quien era la voz.
—¿Eh?.
Giré a todos lados y era Amanda.
—Hola Amanda.
—Hola, ¿me escuchaste?.
—¿Qué?.
—Es obvio, no escuchaste.
—No presté atención...—digo en voz baja.
—Dije... "ya comenzaremos con el tratamiento"
—¿Amanda? ¿qué haces aquí?.
—De voluntaria.
—¿En este hospital? ¿no eras voluntaria en el otro?.
Ella mueve los ojos a todos lados... —Emm.. cada semana cambio de hospital.
—Ah—contesto en un tono desconfiado, sabía que me mentía pero no quería hablar con ella.
Me levanté de la silla y salí. Fui hasta donde la maquina de sodas. Metí mi billete arrugado, teclé "AB" y salió la coca cola.
Algunas enfermeras que estaban ahí me saludaban, por la costumbre de verme ahí todos los días.
Mi bolsillo del pantalón comenzó a vibrar, toque todos los bolsillos hasta encontrar el indicado.
—¿Diga?—contesté.
—Harry soy Gemma.
—Ah hola.
—¿Sigues en el hospital?.
—Aja ¿por qué? ¿le pasó algo a Catherine?.
—No, ella está bien, está dormida a un lado de mi. Quiero que vengas y veas algo.
—¿No puede ser ma....
—¡No!, tiene que ser ya.
—Ok don mandona, iré de inmediato.
—Está bien, ahorita te veo.
Le colgué y guardé mi celular, aprovecharé estar en la casa de mi madre para darme un baño y regresar aquí al hospital.
Fuí hasta el cuarto donde tenían a Sofía, abrí la puerta y Amanda movía sus muñecas...
—Amanda—dije.
—¿Ajá?—se detiene.
—Si tienes alguna noticia... ¿me avisarías? regresaré en un rato más.
—No te preocupes, yo te llamaré.
—Ok, bueno, adiós—salgo.
Amanda me caía bien, era un poco insoportable aveces, pero era la que me apoya con Catherine (en cuestión de leche).
Al entrar al coche me dí cuenta de algo, el coche tenía el perfume de Sofía, el que tanto le gustaba a ella y a mi.

—¿Qué piensas sobre el amor?—le pregunto mientras juego con sus dedos de las manos.
—¿El amor? ¿por qué esas preguntas Harry?—rasca su brazo.
— Contéstame... ¿qué piensas sobre él?.
—Tengo muchas teorías.
—¿Teorías?.
—Si, una persona puede ser feliz en su vida si escoge a su pareja.
Me quedo callado y la miro.
—Siempre que escucho la frase "el amor se acabó" es porque nunca surgió, las personas tienen que ser felices, solo se equivocaron, esa persona no era la correcta, la verdadera está esperando.
—¿Te sientes agusto conmigo?—le pregunto mirando sus ojos.
—Por su puesto que si—se inclina y me besa.

Toco el timbre, mi hermana me abre.
—Hola hermanito—me abraza.
—Hola, ¿qué pasó? ¿dónde está Catherine?.
—Dormida.
Giré la cabeza a la sala y la ví dormida en su portabebé rosa.
—Quiero que veas esto.
—¿De qué es?—le pregunto.
—Es acerca de Sofía.
Sentí un nudo en el estómago, cada vez que alguien mencionaba "Sofía".
—Es....de Sofía—digo y rascó mi oreja.
—Aquí tienes, me encargó a mi sobre esto, te lo iba a dar después del parto de Catherine, pero no sabía si ibas a estar muy preparado.
—¿Qué es?—vuelvo a preguntar.
—Espera aquí, iré por él.
Sube las escaleras, me siento en el sillón alfrente donde estaba Catherine dormida.
—Hola bebé—la saludo, miré como su pechito subía y bajaba, su cabeza estaba del lado derecho—Ví a mami, si... la acabo de ver, estará mejor, pronto lo estará. Se veía hermosa, como siempre, se parece a ti es lo que me di cuenta, ambas fruncen el seño al dormir, en su cuarto le puse la foto tuya, te ves hermosa en la foto—me acerco y acaricio su mejilla—ella te quiere tanto como yo—Catherine reacciona y solo se mueve de lugar—yo también te quiero bebé, pronto estarás en los brazos de mami, pronto, pronto escucharé su risas, pronto las veré peinadas igual, con la misma ropa, hablando de princesas. Pronto mi vida, pronto—Me dolía en el alma, mi bebé... mi bebé—también vi a tus abuelitos, me preguntaron por ti, incluso—busco en mi bolsillo—me dieron esta blusita para ti hermosa, dice "amo comer" me recordó a Niall, pronto lo conocerás solo que se tomó estas semanas en Irlanda.
Escucho pasos en las escaleras. —Aquí está—baja con una caja de madera.
—¿Esto era?.
—Si, esto es.
Se sienta un lado de mi, la abro y eran unas hojas dobladas, unas fotos y las cartas decían "Harry".
— Ábrelas—me ordena mi hermana con una dulce voz.

"Querido Harry.... hay algo que quiero decirte pero no se si tenga la fuerza para hacerlo..."

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#Touchthesky.
Capítulo 4.

Me sentía en blanco, no sabía como reaccionar, ¿dónde estaba Sofía?, llegué llorando a la habitación y para mi sorpresa.... ella ya no estaba ahí. Por mi cabeza pasaron millones de cosas, ¿estará muerta? ¿qué pasó con ella? de solo pensar eso me dieron ganas de llorar, me recargué en el marco de la puerta y comencé a llorar. ¿POR QUÉ DIOS POR QUÉ? ¿POR QUÉ ME PASA ESTO A MI?.
Llevé mi mano a mi cabello y lo comencé a mover, enfurecido golpee la puerta unas veces.
Alguien me tocó el hombro, me limpié con la muñeca mi nariz, voltee y eran sus padres.
No dijeron nada, la mamá de Sofía tenía a Catherine en brazos.
—¡¿Dónde está Sofía?!—les dije sin contenerme.
Permanecieron callados.
—No pasó nada malo, solo la transfirieron a otro hospital pero....
—¿Pero? ¿Qué pasó?—digo.
—Se la llevaron porque su estado es muy grave.
—¿GRAVE?—grito.
—Sofía talvez nunca despierte—dice el padre.
Me dejo caer al piso, estaba perdido, no sabía que hacer, me puse a llorar, eso, eso era, lo único que podía hacer. Llorar.
—Llorar no resuelve nada—me dice la madre que secaba sus lagrimas. La miré con mala cara y le dije:
—Usted no sabe como me siento, me siento vacío, me siento solo. El amor de mi vida está en coma. LA MUJER QUE AMO.
—¡Te entiendo Harry! ¡Es mi hija!.
—¡NO! ¡Nadie me entiende! ¡Nadie!—me levanto del piso, y salgo enfurecido del hospital.
Salgo y me pongo al lado de unos botes de basura, los golpeo, comienzo a gritar.
— Quédate conmigo Sofía....—susurro—te quiero conmigo—miré al cielo, que estaba adornado de estrellas, se podía ver la luna llena en otra esquina.

—Te ves guapísimo hijo—me dice mi madre arreglándome el moño que tenía en mi camisa.
—Gracias mamá—le digo sonriendo.
—¿Te sientes cómodo con ese traje?—ambos volteamos al espejo, me ví, me veía tan... casual.
—Me molesta un poco el pantalón—digo haciendo una mueca.
—Eso se puede arreglar—me toca el hombro—No lo puedo creer, ya te vas a casar.
—Todavía no hay fecha mamá—le recuerdo y sonrío risueño.
—Aún te recuerdo de bebé.
Comienzo a reír. —Era un bebé hermoso.
—Ahora en pensar en que unos años habrá minis Harry's corriendo por tu casa.
—No lo creo.
—¿No han hablado de tener hijos?.
—Apenas nos casaremos mamá.
—Bueno.... yo solo digo.
—Aunque Sofía está muy emocionada sobre la boda.
—Lo sé, pasé a verla hace rato y le comenté de eso.
—¿De tener hijos?—pregunto nervioso.
—¡Si! aunque... se puso muy nerviosa.
—¿Nerviosa?—repito.
—Bueno tu pregunta la incomodó.
—De hecho no, comenzó a reír, después le agarró su risa nerviosa y cambió de tema.
—Yo no se si quiera hijos.

Conducí con Catherine hasta el otro hospital, pregunté por Sofía me indicaron la habitación. No, me dolía verla ahí. Quisiera arrancarme este dolor que siento, Catherine estaba en la carriola dormida, la miré, era ta hermosa. —Siento que tengas que ver a tus padres así—le dije mientras trataba de hablar bien, mi voz era cortada, con el nudo en la garganta y el rostro empapado de lagrimas.
Entré, hice el menor ruido posible, no paraba de llorar, con mi muñeca limpié mis lagrimas que caían sobre mi cara, puse a Catherine a un lado de su madre.
Las vi a ambas y lloré en silencio.
—¿Por qué?... Dime Sofía. Me hubieras comentado sobre ella, sobre nuestra hija. Se que tenías miedo pero yo siempre estaré ahí para ustedes, no importa que pase... me prometiste que siempre estarías ahí para mi.
Lo sabía, era imposible hablarle, solo me dolía más, solo lloraba más, solo.... solo.... solo me hacía amarla más, la quería conmigo. Eso es aferrarse, pero la amo. Me aferraré a ella, sea lo que sea, nunca la dejaré sola.
Catherine se movió de lugar, y despertó, su llanto comenzó a escucharse, me recordó cuando nació, fue una gran sorpresa (pues yo no sabía nada).
Dejé de ver a Sofía unos 3 meses, ella había puesto la excusa que tenía que ir a un "campamento" de bodas, (que eran los meses de 7,8 y 9 de embarazo) yo de estúpido le creí, solo escondía su barriga de mi.
Esa noche (hace 4 días) recibí una llamada de sus padres, su madre se encontraba llorando, me dijo que llegara al hospital lo más rápido posible. Cuando llegué miré a mis conocidos todos ahí sentados llorando. Al preguntarles que había pasado mi madre me dijo: —Harry, prométeme que serás muy fuerte ante todo.
Yo preguntaba nervioso que pasaba, al momento que mi madre me llevó a donde Sofía estaba, ¿cómo estaba? acostada en una cama de hospital, con los ojos cerrados y unos cables, grité, lloré, pataleé. Entré y miré a una bebé (Catherine) era ella. Unas horas después me explicaron que ella había quedado en coma y la bebé... era mi hija.
La verdad era que Sofía se había quedado estos meses en la casa de su mamá, "por eso quiso poner fecha para el próximo año, para la boda" dije llorando. Pero si ella no hubiera terminado así, ¿qué hubiera pasado si estuviera conmigo? ¿Cómo me diría lo de Catherine?.


~2 semanas después.

Catherine se había quedado con mi hermana, Gemma.
Mi madre platicaba conmigo sobre como le iba en la casa.
—Harold—dijo—¿no tienes hambre? te noto muy... delgado.
Era verdad, en estas dos semanas que pasaron no quería comer nada.
—Estoy bien mamá—mentí.
—Ten—busca en su bolso....—toma—me extiende una bolsa de cacahuates.
—No gracias—repito.
—¡Vamos! Tienes que comer algo.
—Esta bien—los acepto, pongo algunos en la palma de mi mano y me los meto en la boca.
—Eso eso—me dice.
La miro y sonrío.
—Mamá...
—¿Sí?.
—¿Tu sabías algo del embarazo de Sofía?.
Mi madre se queda pensativa.
—Si, yo sabía.
—¿por qué no me dijiste?.
—Ella me pidió que no lo hiciera.
—¿Qué?....
—Pues... solo me enteré a los 8 meses.
—¿Cómo?.
—Era obvio Harry, un día ella se quitó la sudadera y le noté la panza, después de eso comenzó a llorar.
—¿y no me lo dijeron?.
Mi madre suspiró.
Escuchamos unas pisadas, miramos desde la ventana de la habitación al doctor, nos miró y sonrío.
—Buenas noticias—anuncia.
—¿Qué quiere decir?.

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