Get dressed.

@FollowSpain1D

20. Enjoy it, we're lucky. Music is life. http://t.co/sv0dVq1JSv

Photos and Videos by @FollowSpain1D

  • Timeline
  • Gallery

Buenas noches chicas!!! Siento mucho tardar tanto en subir pero estoy super liada y casi no tengo tiempo, de todas formas aquí lo tenéis he intentado que hubiese un poco de todo así que espero que os guste!

CAPÍTULO 52

Noté la respiración de Niall en mi cuello, hacía mucho que no dormía con nadie y menos con él. Me había rodeado por la cintura con uno de sus brazos y su cabeza estaba encajada en el hueco entre mi cuello y el hombro. ¿Cuándo había pasado esto? ¿Cuándo me había dormido? ¿Cuándo me había abrazado? Giré la cabeza para justo encontrarme con su cara y su pelo rubio rozando mi nariz, inhalé su aroma, el pelo de Niall siempre olía tan bien... Escuché un ruido en la cocina, como una cacerola o una sartén que me recordó donde estaba, suspiré pesadamente y retiré el brazo de Niall intentando no despertarle, no por el hecho de que quisiera que siguiese durmiendo, si no porque la situación al despertar podría ser demasiado incómoda. Salía a gatas del fuerte justo cuando oí un carraspeo, EL carraspeo. Levanté la cabeza para encontrarme a Harry sentado en el sofá, perfecto. Y encima estaba ahí con unos pantalones de chándal grises y una sudadera blanca de manga larga... parecía el chico del primer video diary, le faltaba el beanie gris y el pelo más corto, porque ahora para empeorar la situación lo llevaba recogido en uno de sus moños, que por alguna razón me encantaba, estaba al borde del colapso.

- Hola -dije con una pequeña sonrisa levantándome con alguna que otra dificultad porque estaba completamente acartonada de haber dormido en el suelo.

- ¿Qué tal? -preguntó metiéndose una cucharada de lo que fuese que había en el bol.

No sabía si eran las manos agarrando la cuchara, como abría la boca, o qué, pero estaba paralizada a la salida del fuerte solo con verle.

- Um... -conseguí decir -no ha sido mi mejor sueño.

Me acerqué al sofá y me senté a su lado con las piernas cruzadas como los indios. Harry asintió y se metió otra cucharada de lo que parecía la pasta blanca a la que llamaban porridge y que a mí me parecía asquerosa.

- ¿Quieres? -negué rápidamente con la cabeza y sonrió -si tanto te gusta lo inglés, esto debería encantarte, es de lo más típico.

- Es asqueroso -dije arrugando el ceño.

Harry sonrió ligeramente como respuesta y siguió comiendo. Todo estaba siendo absolutamente perfecto e ¡incómodo! Me revolví en el sofá cambiando de posición para apoyar el lado derecho de la cara contra el respaldo y poder mirar directamente a Harry.

- ¿Qué? -dijo mirándome un segundo mientras tragaba otra cucharada, ¿se puede saber cuánto cabía en ese bol?

- Estás enfadado -contesté, no era una pregunta.

- Que va -dijo frunciendo el ceño como si hubiese dicho la cosa más estúpida del mundo -¿debería?

- No, no -contesté rápidamente negando con la cabeza -tenía miedo ya sabes...

- No tienes que explicarme nada -me cortó dedicándome una pequeña, por no decir minúscula sonrisa.

- Bueno pero quiero hacerlo -me crucé de brazos mirando a otro lado.

Me sentía fatal. Si yo fuese Harry me habría mandado a la mierda hace ya mucho tiempo, por no tener claro lo que sentía por él. Cuando no estaba con Niall y pensaba en cómo le había tratado cuando se supone que debería al menos ser un poco más distante con él, me sentía culpable, pero no podía tratarle de distinta forma, no me salía, por más que me lo propusiera, cuando estaba con él, se me olvidaba todo lo demás. Y no entendía porque Harry seguía soportándome la verdad, si la cosa fuera al contrario y él siguiese llevándose con su ex, a mi me llevarían los demonios. Pero a Harry no y ya no sabía si era porque él era así de bueno o porque simplemente no le importaba tanto como para preocuparse. Definitivamente no quería que fuese la segunda opción.

- Lo siento -dije al final con un suspiro mirando mis calcetines grises -de verdad.

No contestó, ni se movió, nada. No le importaba estaba claro y no podía culparle, ¿quién iba a querer soportar a alguien como yo? Nadie. Nadie quería y definitivamente, nadie podía. Zayn tenía razón desde un principio, lo único que podía causar, era daño.

La mano de Harry acarició mi cabeza haciendo que elevara la vista hacia él. El hueso de la mandíbula se le marcaba y tenía el ceño ligeramente fruncido, sus ojos estaban clavados en su propia mano que movió hasta colocarla sobre mi mejilla. Un escalofrío recorrió mi columna por su contacto y empecé a sentir un calor en el pecho que se extendía hasta la punta de las orejas. Acunó mi cabeza en su mano, que la abarcaba completamente y sonrió ligeramente clavando sus ojos en los míos. Me mordí el labio inferior nerviosa, ojalá supiese lo que estaba pensando.

- Tienes que darme una oportunidad -dijo finalmente acercando su rostro al mío para que nuestros ojos estuviesen a la misma altura -lo que sientes por él no va a desaparecer así como así, pero tienes que dejarme intentarlo.

- Te dejo -contesté con la boca pequeña.

- No es verdad -respondió negando con una de sus pequeñas sonrisas, asentí llevándole la contraria ¡le dejaba! -¿segura? -volví a asentir esta vez con más fuerza para intentar ser más convincente -vale.

Acortó la poca distancia que había entre nosotros, plantando sus labios sobre los míos. Noté su respiración pesada, como si hubiese cogido fuerzas para besarme, como si le hubiese costado mucho esfuerzo decidirse a hacerlo. Respondí agarrándole por el cuello con una mano y pegando mi cuerpo al suyo. Cada vez que me besaba perdía la cabeza, literalmente, me mareaba, sentía como si la habitación estuviese dando vueltas y el calor del pecho se convertía en fuego que se extendía por todo mi cuerpo. La mano que antes había estado en mi mejilla me presionaba ahora por la espalda contra su pecho, mientras la otra se enredaba en mi pelo. Harry estaba desatado, su lengua recorría mi boca como si intentara memorizar cada rincón de ésta y yo intentaba responder con la misma pasión. Se me aceleró la respiración hasta el punto de tener que separarme ligeramente un segundo para coger aire por la boca, pero él no me dio tregua, tan pronto como mis labios habían dejado de tocar los suyos, se había lanzado echándome hacia atrás contra el sofá y me volvía a besar aún con más fuerza. La mano que no estaba enredada en mi pelo recorrió mi muslo lentamente subiendo hasta alcanzar uno de mis pechos, se me escapó un gemido y noté su sonrisa satisfecha sobre mis labios. Deslicé la goma que sujetaba su pelo en un pequeño moño dejándolo suelto y rozando mi cara, el pelo de Harry me fascinaba, en cualquiera de sus etapas, rizado hacia un lado, más corto hacia arriba, con el pañuelo en la cabeza, medio recogido, en moño o suelto cayendo prácticamente sobre sus hombros, me parecía salvaje y sexy, me gustaba demasiado.

- Hostia -oí que alguien maldecía por lo bajo y giré la cabeza para ver quién era, cosa que Harry aprovechó para besarme el cuello -¡joder!

Era Niall, intentando salir del fuerte sin mucho éxito, ya se le había caído una sábana en la cabeza.

- ¡Harry! -susurré apurada y apartando su cara de mi cuello, conseguí que levantara la cabeza frunciendo el ceño -¡Niall! -dije haciendo que volviese a la tierra.

Giró la cabeza para ver como el susodicho salía por fin y saltó hacia atrás al otro lado del sofá prácticamente fuera de éste. Me incorporé sentándome también. Esto era estúpido.

- Ey tíos -dijo Niall revolviendo una sábana que directamente había decidido quitar para poder salir y la tiró hacia las ruinas del fuerte.

- Hola -contesté y a su vez Harry levantó la cabeza a modo de saludo.

- ¿Qué hacéis? -preguntó poniéndose las zapatillas.

- Ver la tele -contestó Harry que había vuelto a coger su bol.

Le miré con una ceja levantada, ¿ver la tele? Me devolvió el gesto encogiéndose de hombros y apartando la vista al segundo. ¿Qué estaba pasando? Vale que no quisiera que nos pillara liándonos, obviamente, pero no estábamos viendo la tele y... tampoco había hecho falta que prácticamente volara a la cocina para que Niall no le viera. ¿Iba a ser así?

- Está apagada -dijo Niall sentándose entre los dos mirándonos a ambos intermitentemente.

Miré hacia otro lado y bufé ligeramente. Perfecto, encima nos había pillado en la mentira.

- No echaban nada interesante -contestó Harry -¿quieres? -le ofreció su porridge y Niall aceptó.

Le compraba con comida, muy listo. Niall se giró para ofrecerme a su vez y volví a rechazarlo con una pequeña sonrisa.

Harry se levantó del sofá y subió las escaleras hacia el piso de arriba. ¿Se puede saber qué le pasaba? ¿Qué había hecho...?

- ¿Está bien? -me preguntó Niall a lo que me encogí de hombros sin saber que contestarle -¿he... aham -se aclaró la garganta como si no quisiera decir lo que estaba a punto de decir -... interrumpido algo?

- No... -mentí subiendo las piernas al sofá y abrazándome las rodillas -no se fía de mi, supongo, y no le culpo, yo tampoco lo haría.

- Te estoy complicando la vida ¿verdad? -dijo mirándome fijamente con el ceño ligeramente fruncido, realmente se veía que se sentía culpable y eso era incluso peor.

Negué con la cabeza apoyando la barbilla sobre las rodillas. La vida me la complicaba yo sola y aún así no la cambiaría por nada del mundo. Ellos eran mi sueño y siempre lo habían sido.

- ¿Crees que en un mundo en el que yo no hubiese conseguido entrar en Factor X nos habríamos conocido?

- Um... -la verdad era que no esperaba que me preguntara eso -no creo... tú de Irlanda, yo de España... si al menos fueses inglés, con mi obsesión por vivir en Reino Unido quizás -sonreí negando con la cabeza.

- ¡Oye! -dijo frunciendo el ceño con indignación -sabes que yo ya había ido a España ¿verdad? Antes de... ¡todo esto! -abrió los brazos intentado abarcar lo que él quería expresar con "todo esto" -probablemente te habría conocido allí, no hubiese sido imposible...

- Pero si improbable -contesté conteniendo una sonrisa -tú fuiste a Murcia una vez y yo no he ido nunca y aunque no me importaría, no tengo planeado ir, no me gusta la playa...

- Si dos personas están destinadas a conocerse se acaban encontrando -dijo convencido ignorando mi argumento por completo.

- ¿Qué te hace pensar que nosotros estábamos destinados a conocernos?

Me miró levantando una ceja con incredulidad y le devolví el gesto, o al menos lo intenté porque no sabía levantar tan solo una ceja.

- Podría haber entrado en cualquier otra cafetería -sonrió ligeramente -los cosas no pasan porque sí, tienen un significado, un motivo.

El destino. ¿Quién creía en el destino? La mitad de las personas si y la otra mitad pensaban que cada uno se crea su propio por venir, que nada está garantizado. Niall creía en el destino y yo no tenía ni idea de en lo que creía, me gustaba pensar que podían ser ambas, como decía Forrest en Forrest Gump. Pero en realidad nadie tiene por seguro como funciona la vida, solo son suposiciones. Igual que nadie sabe lo que hay después de la muerte o si cuando sales de tu habitación los peluches cobran vida. Pero es una cuestión de tener fe en algo.

- Voy a desayunar -dije levantándome del sofá y dedicándole una sonrisa que él me devolvió al momento -¿quieres que te traiga algo? -negó con la cabeza.

Cerré la puerta al entrar a la cocina y apoyé las manos sobre la encimera suspirando pesadamente. ¡Jesucristo! Cerré los ojos y me pasé las manos por la cabeza echándome todo el pelo hacia atrás. Demasiadas cosas para acabar de despertarme.

- ¡Buenos días! -Evelin entró dando un portazo y levantando los brazos más feliz que una perdiz -¡uh! -se cruzó de brazos y se acercó a mi arrugando el ceño -¿qué... -levantó un dedo moviéndolo en círculos en frente de mi cara -...te pasa?

- Vámonos -contesté haciendo que abriera los ojos sorprendida -Cel, tú y yo, a la ciudad, las tres...

- Pero primero me dices qué te pasa -suspiré frunciendo el ceño como si fuese una niña pequeña.

- Cuando estemos en la ciudad en una de las preciosas cafeterías que salen en los videos de Zoella, con unos cafés, os lo cuento y así está Cel también.

- Um... -me ofreció una mano -¡trato! -se la estreché con una sonrisa pero tiré de ella -¡qué violencia Rach!

- Y tú me explicas porque tantísima felicidad.

Sonrió de forma sarcástica como respuesta y me pasó un brazo por los hombros saliendo de la cocina. Subimos las escaleras que daban a los dormitorios y fuimos a la habitación de Cel. Eve abrió de un portazo y vi como Celia pegaba un brinco sobre la cama incorporándose rápidamente.

- ¿Qué? ¿Qué pasa? -consiguió decir todavía desorientada.

- ¡Fuego! -grité tirando de uno de sus brazos y la pobre casi se cae de la cama.

- ¡Corre Cel! -dijo Eve a su vez.

- ¿¡Qué mierda os pasa!? -gritó Celia dándonos a cada una, una colleja -¿¡no sabéis que despertar a alguien bruscamente puede ser causa de infarto!?

Eve y yo no echamos a reír en lo que ella bufaba enfadada. Era tan gracioso, Cel que nunca en la vida se alteraba por nada, siempre vivía feliz, estaba ahora más cabreada que un mono.

- ¿Y si te decimos que nos vamos a la ciudad las tres solas? -dije agarrándola de un brazo.

Eve se colgó de su otro brazo poniendo la mejor sonrisa de niña buena que podía.

- Bueno... pero por el infarto, invitáis vosotras.

- ¡Hecho! -dijimos Evelin y yo a la vez.

- Vamos a vestirnos y quedamos abajo en veinte minutos.

- A sus órdenes Cel -dije saliendo de la habitación todavía medio riendo.

Daba gracias a Dios por tener a dos de las mejores amigas que se podían desear. Estaba bajando para ir en busca de mis zapatillas que estarían enterradas bajo las sábanas que quedaban de las ruinas del fuerte cuando escuché la puerta principal cerrarse. ¿Quién había salido? La curiosidad pudo conmigo y fui directa hacia allí, cuando abrí me encontré a Harry cargando su bolsa de viaje en el maletero. ¿Dónde iba?

- ¿Harry? -dije al final sin salir del umbral de la puerta porque estaba descalza y pisar piedrecitas no me hacía ninguna gracia. Ni se inmutó -¡Eh! ¡Harry! -elevé el tono de voz aunque sabía perfectamente que podía escucharme.

Suspiré y salí al final clavándome las piedrecitas en la planta de los pies, dolían como mil agujas. Llegué hasta el coche justo cuando cerraba la puerta del conductor, pero antes de que echara el seguro la abrí.

- ¿Qué te pasa? -me miró con el ceño fruncido sin decir una palabra -¿dónde vas? -siguió sin abrir la boca tan solo podía oír como intentaba controlar la respiración -¡me quieres contestar! -dije al final dándole un manotazo en el brazo, pero no obtuve ninguna respuesta -ósea que me besas y te vas, ¿ese es tu modus operandi? Volverme loca y luego irte, sin más. ¿No ha significado nada para ti? ¡Porque a mi casi me da un infarto! -bufó con exasperación poniéndome aún más nerviosa -¿¡qué te pasa!? ¿¡Dónde vas!? -le zarandeé por el hombro haciendo acopio de toda mi fuerza, que no era mucha, pero sirvió para moverle ligeramente de un lado a otro.

- A Los Ángeles.

  • 72 days ago via site
  • 254

Buenas noches, al final he conseguido acabarlo, ya se que es super tarde y lo siento... el capítulo no es una gran cosa o eso creo yo pero no estoy muy inspirada ni tengo mucho tiempo ahora mismo...


CAPÍTULO 51

- ¡Historias de miedo! -dijo Liam animado, como sí se le acabase de ocurrir la mejor idea del mundo.

- ¡Ni de coña! -contesté negando con la cabeza enérgicamente.

- Alguien tiene miedo... -intentó picarme Louis, sin demasiado éxito.

- Puedes decir lo que quieras pero me niego a tener pesadillas.

- Yo estoy con Rach -dijo Eleanor levantando la mano.

Ella estaba colocada entre las piernas de Louis y él le dijo algo al oído y la abrazó con fuerza haciéndola sonreír. Louis podía ser lo peor y fastidiar a todo el que se le pusiera por delante, siempre de cachondeo por supuesto, pero cuando se trataba de Eleanor se convertía en el novio más bueno de este mundo, se me encogía el corazón cada vez que les veía, ¡eran tan preciosos! ¡Y pegaban tanto juntos!

- Yo pensaba -dijo Eve -que ibais a sacar la guitarrita y a cantarnos algo.

- Una serenata -contesté a lo que ambas nos reímos.

- Por ejemplo -respondió -o una saeta.

- Esa es una escoba Eve -le dije riendo -de... Harry -señalé a Harry como sí fuese la mejor broma del mundo -¡Potter! -y empecé a reírme.

Tanto Harry que estaba a mi lado y Evelin que estaba al otro me miraron serios sin reírse por la pedazo de broma que había hecho.
Cuando había llegado Eve de la casa me había separado de Harry para que pudiésemos sentarnos todos juntos y así no forzar demasiado la situación con Niall. Aunque seguía compartiendo la manta con Harry.

- Historias de miedo pues -dijo Celia animada también con una sonrisa de oreja a oreja.

¿Se podía saber que interés le veían a las historias de miedo? ¿Qué necesidad había de pasar miedo y luego no poder dormir? ¡Por algo se llamaban historias de miedo, porque pasas miedo! Con lo bien que podríamos estar... bailando la danza del vientre o contando chistes o ¡haciendo magdalenas! Pues no, historias de miedo, ¡perfecto!
Suspiré rindiéndome ante ellos, aunque en realidad no contaba con convencerles. Me recoloqué en el sillón de mimbre al que nos habíamos movido para entrar los tres y subí las piernas al asiento rodeando las rodillas con los brazos.

- ¿Estás bien? -dijo Harry reclinándose ligeramente a mi lado.

- Podría estar mejor sí no tuviera que escuchar historias terroríficas que no me van a dejar dormir.

Sonrió, con esa sonrisa que ponía y con la cual me hacía sentir como la persona más especial del mundo. Era como sí me inculcará "autoestima" de alguna forma.

- Voy a hacerte el mejor s'moore que hayas probado en tu vida -dijo incorporándose ligeramente hacia la fogata.

- ¿Qué es eso?

Paró en seco a medio camino de coger unas galletas rectangulares, que no había probado.

- ¿Cómo que qué es eso? -dijo frunciendo el ceño a lo que me encogí de hombros -¿me estás vacilando? -dijo medio sonriendo, a lo que negué con la cabeza ¿que narices era un s'moore? -dime que me estás vacilando...

- ¡Que no! -dije exasperada sonriéndole -¿tan terrible es?

- Ay... -se puso una mano sobre la frente teatrero -terrible no, ¡pecado mortal! -dijo sacudiéndome por los hombros de forma exagerada, porque estaba siendo un exagerado -tranquila, yo te sacaré de esa miseria en la que has estado viviendo sin s'moores.

- ¿Cómo que miseria? -contesté indignada.

- Sí Rae -posó una mano sobre mi rodilla y asintió lentamente -ahora verás a lo que me refiero...

- ¿Por qué me llamas Rae?

- ¡A ver! -dijo Liam alzando la voz y sin dejar a Harry contestar -los charlatanes ¿me dejáis empezar o qué? -se cruzó de brazos y Celia se acurrucó a su lado colocando el dedo índice sobre sus labios mandándonos callar.

- Pues sí te soy sincer...

- ¡Cállate! -dijeron Louis y Liam a la vez cortándome.

Me crucé de brazos y miré hacia otro lado encontrándome con Niall que intentaba contener la risa, sin demasiado éxito. Le miré con una ceja levantada y cerró la boca como sí echara una cremallera para luego tirar la llave, era como un niño de diez años. Sonreí y negué con la cabeza apartando la vista de él.

- Aquí está -dijo Harry metiendo un marshmallow medio fundido entre dos galletas y colocando un trozo de chocolate encima de la nube, me lo alcanzó y se me hizo la boca agua -prueba -sonrió ampliamente.

- No se yo...

- ¡Venga! -se llevó una mirada asesina por parte de Liam al elevar el tono de voz -pruébalo -susurró empujando mi codo para que moviese el brazo.

Le di el primer bocado a aquella bomba calórica y me faltó gemir de placer al saborearlo.

- Oh dios -dije todavía tragando -he tenido una vida miserable sin ninguna duda -Harry se rió y se acercó a darle un bocado -ni lo sueñes -dije apartándolo de él -es mío.

- ¿Así me lo pagas? -contestó indignado y cruzándose de brazos.

- En la comida no hay amigos -dije encogiéndome de hombros y sin darme cuenta de que eso sonaba muchísimo a algo que diría Niall.

Se cubrió con la manta hasta la barbilla y puso ojitos de cachorro perdido. Se me partió el corazón. Suspiré pero al final le acerqué el s'moore a lo que sonrió contento dándole un bocado.

* * *

Lo único bueno que había salido de las historias de miedo era que el brazo de Harry descansaba sobre mis hombros, intentando darme apoyo. Tanto Eve como yo estábamos con los oídos tapados y cubiertas hasta la barbilla con la manta. ¿Qué necesidad había de sufrir así?

- Por primera vez desde que les conozco -me dijo Eve que estaba echa un ovillo a mi lado -desearía no haberles conocido.

- ¿Alguna vez te habrías imaginado a Liam contando una historia tan sumamente terrorífica? -Evelin negó con la cabeza enérgicamente.

Yo tampoco. Y parecía tonto cuando lo compramos. El más bueno de todos decían, que no ha roto un plato en su vida decían... Muertas de miedo nos tenía. Hasta rimaba. El único ahí que estaba a su rollo como siempre, era Niall, acurrucado en una de las hamacas con su gorra roja de "NY" y arropado con una manta beige hasta la barbilla, absolutamente adorable y como no, estaba dormido, dormido... ¡Yo no iba a volver a dormirme en la vida!
Levanté la cabeza para mirar a Harry que estaba completamente concentrado en la historia, ni siquiera estaba apoyando la cabeza en el respaldo del asiento. Era tal la tensión en la que se debía de encontrar que se le marcaba el hueso de la mandíbula, ahí encontré mi distracción, en su mandíbula, ya no oía a Liam aterrorizándonos, solo su mandíbula.

- ¿Vas a quedarte mirándome toda la noche? -susurró sin apartar la vista de Liam.

- Probablemente.

- ¡AAAAAAH! -Evelin pegó un grito en mi oreja haciéndome gritar a mi también.

Me di la vuelta rápidamente con una mano en el pecho y el corazón a mil por hora y ahí estaba tirada en el sofá muerta de la risa.

- ¡Vas a morir! -le grité dándole manotazos por todo el cuerpo -¿¡tú sabes el susto que me has dado!? -el resto también estaba riéndose -¡creía que era el puto granjero canibal de Liam joder!

Eso les hizo reír incluso más, hasta Harry que intentaba no hacerlo acabó carcajeándose y Niall se despertó de su profundo sueño con los ojos medio cerrados más desconcertado que otra cosa.

- ¡Sois todos gilipollas! -le di otro manotazo a Evelin que me señaló con el dedo mientras se agarraba el estómago con la otra mano sin parar de reír.

Me levanté rápidamente, tirando la manta a la cara de Eve y me fui de allí tan rápido como pude. Sabían perfectamente lo mucho que me aterrorizaban las historias de miedo ¡que de ahí que las llamen así! Y encima me daban sustos, para matarlos a todos. Llegué a la casa, que encima estaba a oscuras, palpé la pared de la entrada intentando encontrar el interruptor, al final había sido peor el remedio que la enfermedad. Justo cuando lo encontré y me di la vuelta me choqué contra un cuerpo y pegué un grito que podría haber roto una copa de haber alguna por el medio.

- Eh, eh, eh, tranquila -levanté la vista encontrándome con Niall y me puse las manos en la cara intentando que mi respiración volviese a la normalidad y no acabara con todo el oxígeno del salón -¿estás bien? -dijo conteniendo una sonrisa.

- ¿¡Tú qué crees!? -le dije frunciendo el ceño -solo a ti se te ocurre aparecer por la espalda, con la luz apagada, en una casa que no conozco y después de que nos hayan contado la historia mas terrorífica de la historia, historia de la historia ¡valga la redundancia! -levanté los brazos con incredulidad -pero si, estoy muy bien.

- Yo es que no la he escuchado -contestó encogiéndose de hombros sonriendo ligeramente.

- Ya te he visto ya... -dije intentando no sonreírle.

Se quedó mirándome sin apartar la pequeña sonrisa de antes poniéndome de los nervios.

- ¿Qué?

- ¿Dónde ibas?

- A dormir... -contesté en un susurro -aunque no creo que sea buena idea... moriría de miedo, probablemente.

- ¿Miedo de qué? -pregunto arrugando el ceño sin entender por qué estaba asustada.

- Si es que no te enteras de nada -dije riendo -¡de la historia! -se puso una mano sobre la frente asintiendo, ya lo había cogido -Liam tenía razón, no se puede confiar en una persona que se pierde en un centro comercial.

- ¿Me vas a volver a sacar el tema otra vez? -dijo frunciendo el ceño a lo que me eché a reir -¿cuántas veces tengo que decirte que me perdí porque yo quise?

- ¡Eso es peor! -dije todavía riendo.

- Adiós -contestó dándose la vuelta.

- No, no, no, no, no -dije agarrándole del brazo y apoyando la cabeza en él, miré hacia atrás para comprobar que no había nadie con una guadaña al acecho -no... me dejes sola -hablé rápidamente.

- ¿Perdona? No te he oído bien -dijo inclinando la cabeza para escucharlo mejor.

- Que no me dejes sola joe -una de sus sonoras carcajadas emergió de su garganta y se dio la vuelta todavía conmigo enganchada a su brazo.

- No hay nadie Rach -dijo medio sonriendo -¿qué quieres que te acompañe a la cama?

Levanté la cabeza seria como el mármol o el hielo, o cualquier superficie fría, para encontrarme con su cara de provocador que consistía en una sonrisa medio contenida y la ceja izquierda levantada.

- Ya te gustaría -contesté sin cambiar mi expresión y soltando su brazo.

- No lo sabes tú bien -dijo rompiendo su pose para volver a reír, me recordó muchísimo a Eugene Fitzherbert de la película "Enredados" -bueno pues vamos con el resto.

- No, no -dije otra vez bajando la voz -que siguen con las historias...

- ¿Y qué hacemos entonces? -preguntó con una sonrisa a lo que me encogí de hombros -¡Oh ya lo sé! -dijo dando una palmada entusiasmado, los ojos le hacían chiribitas.

- ¿El qué...? -pregunté con desconfianza.

- ¡Un fuerte! -fruncí el ceño sin terminar de entenderlo -¿nunca has hecho un fuerte con sábanas? -negué con la cabeza, si cogía las sábanas bordadas de mi abuela para hacer un fuerte, me mataba y me cosía a ellas después -¡pues vamos!

Echó a correr escaleras arriba dejándome sola otra vez.

- ¡Espera Niall! -grité corriendo detrás de él.

Cogimos no sé si cinco juegos de sábanas. Niall estaba como yo en Navidad, nervioso perdido, iba de un lado para otro como una moto. Bajamos otra vez al salón y empezamos a colocar las sillas en una especie de círculo dejando los respaldos mirando hacia dentro, colocamos las sábanas por encima de ellas de modo que quedó una especie de carpa aunque el centro estaba ligeramente caído.

- Voy a por unas mantas y las ponemos en el suelo -echó a correr otra vez escaleras arriba.

Entré al "fuerte" de rodillas y no estaba mal, si te sentabas la sábana te daba en la cabeza pero bueno, ligeros problemas arquitectónicos.

- Entro -Niall se arrastró hasta dentro arrastrando las mantas por delante de él y se sentó a mi lado, tampoco había espacio para mucho más.

Al final conseguimos colocar las mantas en el suelo y cogimos un par de almohadas para tumbarnos.

- Voy a apagar la luz -dijo Niall desde fuera -no te asustes.
Rápidamente puse la linterna del iPhone que alumbraba más que un faro. Volvió a entrar y se tumbó a mi lado con las manos por detrás de la cabeza.

- Voy a serte sincero, los que hacía con mi hermano quedaban mejor -dijo sonriendo.

- Soy amateur ¿vale? Mejoraré con el tiempo...

- ¿Va haber una segunda vez entonces? -preguntó bajando el brazo izquierdo y girando la cabeza para mirarme.

Me encogí de hombros ligeramente intimidada, la verdad era que no sabía muy bien lo que estaba haciendo allí, con él.

- Apaga anda -dijo cerrando los ojos.

- Estás tú que si.

- ¡Confía en mi! -Ahí me acordé de todo lo que había pasado y efectivamente no confiaba demasiado en él -mira si viene alguien a matarnos va primero a por mi porque se me salen los pies del fuerte, ¿si?

- Vale, pero como te huelan los pies y le espantes, tenemos un problema -le dije señalándole con el dedo y apagando la luz del móvil.

- Muy buena -dijo riendo, era malísima -me gusta esto ¿sabes?

- ¿El qué?

- Volver a estar contigo -le miré con una ceja levantada -¡pasar tiempo contigo! -rectificó suspirando -que parece que tengo que ir como en un campo de minas.

Bufé y me di la vuelta dándole la espalda. Pues claro que tenía que ir como en un campo de minas. Estábamos "bien", pero ya. A veces se me olvidaba, eso era verdad, pero eso no significaba que cambiara las cosas.

- Lo hice por ti ¿sabes? -había un ligero tono de acusación o más que nada, frustración.

No le contesté y él suspiró. No es que estuviese enfadada ni nada es que no sabía que contestar, eso estaba más que hablado y como siguiese recordándomelo iba a acabar creyéndomelo y me parecería hasta bonito, y no.

- ¿Ponemos a Olly? -dije volviendo a girar sobre mi misma para relajar el ambiente.

- Como no -contestó riendo y sacó su móvil -¿Hand on Heart? -asentí, esa era una de mis favoritas.

Niall empezó a tararearla, a los dos nos encantaba Olly Murs y yo además le conocí gracias a él, por un video que salían ambos y Niall le acompañaba con la guitarra en "Heart Skips a Beat" cuando Olly fue telonero en el "Up All Night Tour".

El sonido del mar siempre había sido mi favorito para relajarme, si, era lo típico, pero no había nada mejor. Excepto Niall susurrando las canciones de Olly Murs.


  • 93 days ago via site
  • 293

Buenas tardes!!! Por fin ya he vuelto de viaje y puedo subir, espero que os guste :)


CAPÍTULO 50

- ¿Qué ha pasado con... el rubito? -me susurró Celia mientras salíamos hacia la playa envueltas las dos en la misma manta.

- No se -contesté todavía confusa -creo que ¿lo hemos arreglado? -dije sin saber muy bien en que habíamos quedado.

- ¿¡Habéis vuelto!? -dijo elevando el tono a lo que tiré de su brazo para que se callara.

- ¡No! Simplemente estamos... ¿bien? ¡No se! Ha habido un momento... -dije poniéndome la mano sobre la frente -que ha sido como sí nada hubiese pasado ¿sabes? Era tan natural y espontáneo... ¡Bfff!

- Ya... -dijo Cel no muy convencida -pero no creo que debas olvidar lo que pasó...

- No, no, no, sí no se me olvida, pero bueno me alegro de que al menos ya no quiera morirme cada vez que le veo y de saber la verdad, por muy estúpida que fuese su decisión de mentirme al menos se que sí que se preocupaba por mi.

- Eso sin ninguna duda -dijo mientras nos sentábamos en unas sillas de madera bajas típicas de la playa, o más bien de las playas de los que manejaban pasta, porque a las que yo había ido toda la vida eran de plástico y se hundían cuando te sentabas.

- ¿Y tú? -le pregunté a lo que me llevé una mirada interrogante -sí, Ian y tú ¿qué ha pasado?

- Ah... -dijo haciendo un gesto con la mano quitándole importancia al asunto -se ha enfadado, pero ya se le pasará -le miré levantando una ceja porque obviamente no me conformaba con esa respuesta, quería saber todos los detalles -no lo vas a dejar pasar ¿no?

Negué con la cabeza lentamente, por supuesto que no.


[Eve]

Pensaba que su ayuda estaba en el salón, pero éste estaba desierto, ya habían salido todos a la terraza. ¡Maldita sea!

- Así que no te queda nadie... -dijo Zayn con una media sonrisa bajando el último par de escalones.

- No sé a lo que te refieres -contestó ella altiva -no necesito a nadie para defenderme.

- ¿Seguro? -asintió abrazando las mantas con fuerza como sí fuese una barrera irrompible entre ellos.

- Ya te has divertido suficiente ¿no? -dijo como sí no le importará la forma en la que levantaba una ceja y torcía la comisura de los labios hacia arriba, sin llegar a formar una sonrisa pero definitivamente, de camino a formar una -pues vámonos -sus ojos marrones estaban clavados en ella.

Se dio la vuelta dándole la espalda dispuesta a salir hacia la playa con el resto pero Zayn le agarró rodeándole la cintura con los brazos y pegando su cuerpo a la espalda de ella.

- ¿Qué prisa tienes? -susurró en su oído mandando un escalofrío al cuerpo de Eve, sonrió sobre su cuello ante lo que era capaz de provocar en ella.

- Se van a comer todas las nubes... -contestó intentando respirar con normalidad -como me quede sin nubes por tu...

Se le olvidó lo que estaba diciendo cuando Zayn besó su cuello. Cerró los ojos disfrutando del momento, era como sí sus labios estuviesen prendiendo fuego según avanzaban hacia su clavícula.

- Zayn -dijo en un suspiro mordiéndose el labio inferior.

- ¿Uhum? -dijo como respuesta mientras con una de sus manos retiraba el pelo rubio del cuello de Evelin.

Su corazón empezó a latir más fuerte y se aceleró su respiración. Sujetó con un brazo las mantas que llevaba y subió la otra mano hasta alcanzar la nuca de Zayn. Los labios de éste seguían jugando con fuego, nunca mejor dicho, despacio fue subiendo hasta alcanzar el final de su mandíbula y recorrió la línea de esta llegando a la comisura de sus labios. Se separó un par de centímetros para mirarla un momento, estaba con los ojos cerrados y seguía mordiéndose el labio, sonrió ligeramente y agarró la mano que rodeaba su nuca poniéndole enfrente de él. Evelin abrió los ojos por fin y pasó la lengua por su labio inferior mirando los de él que se encontraban a un centímetro escaso.

- ¿¡Y esas mantas!? -entró Louis gritando y justo, cortándoles el rollo -¡oops! -dijo al darse cuenta del momento que acaba de interrumpir y sonrió de oreja a oreja apoyándose en la puerta que daba a la playa -vaya, vaya, ¿se puede saber que estabais haciendo? -dijo en tono burlón.

- Hablar de flores no te jode -dijo Zayn cogiendo las mantas que cargaba Evelin y harto de que nunca les dejasen terminar, ¡o empezar!

Louis empezó a reírse a carcajada limpia mientras Zayn se iba hacia la playa más cabreado que un mono.

- Eres súper gracioso -le dijo Eve sarcástica pasando a su lado también.

- Eso dicen -contestó agarrándola por el hombro -que sepas querida Evelin -dijo levantando un dedo frente a ella -que las cosas de mayores se hacen en privado -le dio con el dedo en la nariz como sí enseñase la diferencia entre la izquierda y la derecha a una niña pequeña y Eve le dedicó una sonrisa sarcástica y le dio un codazo en las costillas.

- Que te jodan -dijo separándose de él que se sujetaba las costillas con una mano y aún así seguía riendo.

- Pues sí -dijo elevando el tono de voz para que pudiera escucharle -porque como te tengan que joder a ti.

Eve le sacó el dedo índice sin girarse a mirarle. Louis era la persona más odiosa que conocía.


[Rach]

- Ian... -Dije negando lentamente con la cabeza -siempre es muy protector, tanto conmigo como con Eve, somos como sus hermanas pequeñas, aunque tan solo nos saque dos años -Cel frunció el ceño -ya se le pasará, pero no se lo pongas muy difícil... No lo hace a malas estoy segura -le sonreí intentando que me creyera, realmente no quería que estuviese enfadada con él.

- No te preocupes -dijo devolviéndome la sonrisa -todos tenemos calentones de los que luego nos arrepentimos... -se encogió de hombros sin darle mucha importancia.

- ¿Calentón? ¿Dónde? -Harry se tiró encima nuestra con sus piernas encima de Celia, cuán largo era y sentándose encima mía.

- ¡La madre que te parió! -se quejó Celia por su peso.

- Que a gusto se quedó -contestó Harry riendo de su propia gracia, sin gracia, como la gran mayoría de sus bromas.

No pude evitar no sonreír al verle, ¿como no iba a hacerlo? Sí solo con una pequeña sonrisa ya se le marcaban los hoyuelos. Una vez leí que los hoyuelos eran una malformación genética, Harry debía ser la malformación más bien formada del mundo.

- Hola -dijo girando la cabeza y pellizcándome la mejilla.

Le sonreí más ampliamente como respuesta, aún así, me seguía costando ser completamente abierta con Harry, supongo que siempre iba a intimidarme.

- ¿Cervezas? ¿Para todos? ¿Sí? Vale -Celia se levantó, claramente quería dejarnos solos, muy disimuladamente sí...

- ¿Me dejas? -dijo Harry levantándose.

- ¿Cómo? -no entendía a lo que se refería.

- Sentarme -contestó con una sonrisa, o siempre era todo sonrisas o se transformaba en Harry el provocador, no tenía término medio.

- Claro -dije mirando el hueco que había dejado Celia.

- Ya... No me estás entendiendo -dijo riendo y echándose el pelo hacia atrás, no llevaba su pañuelo/turbante y le caía prácticamente hasta los hombros.

Le miré levantando una ceja, ¿a qué narices se refería?

- Levanta -dijo tirando de uno de mis brazos cruzados -deja la manta.

La apartó y se sentó en la silla haciendo un hueco entre sus piernas, en el que dio dos palmadas indicando que me sentara.

Miré a los lados no muy convencida, no era que no quisiera sentarme con Harry, ¿quién no querría? Pero lo que no me apetecía era que Niall lo viese y hubiera malos rollos.

- Rae -dijo llamando mi atención, nunca me habían llamado así.

Giré la cabeza hacia él y repitió las palmadas en la silla, al final cedí, llamadme floja.
Me senté apoyando la espalda sobre su pecho y él alargó la mano hasta la manta blanca cubriéndonos a ambos con ella, estaba muy calentito y muy a gusto, para que me iba a engañar. Retiró el pelo hacia mi hombro derecho y apoyó la barbilla en el izquierdo.

- ¿Cómoda? -bajó el tono de voz, ahora que su boca estaba prácticamente pegada a mi oreja podía oírle sin ningún problema.

- Bastante -contesté girándome ligeramente para poder ver su cara.

- Espera -dijo dejando de rodearme con sus brazos.

¡No! ¿Por qué?
Entonces las sentí por mis muslos haciendo que pegara un brinco y sentí su risa en mi mejilla.

- Tranquila -susurró llegando a la parte de atrás de mis rodillas y levantándolas, para que las doblara, después volvió a mi cintura, estrechándome ligeramente -¿qué tal ahora?

- Mejor -dije elevando la cara para tocar su mejilla con mi mejilla, mil veces mejor.

Se aclaró la garganta, siempre hacia eso cuando iba a hablar de algo que, o bien era importante o le incomodaba, y ahora mismo no sabía cual de las dos preferiría.

- ¿Qué tal con Niall? -dijo al final.

- Bien -contesté automáticamente -Ósea... -intenté rectificar -le he escuchado, como tú querías -dije mirando hacia arriba para poder verle la cara, me observaba con atención sin expresar ninguna emoción o desilusión -y bueno, creo que no somos amigos, ni nada, pero tampoco "enemigos" -dije haciendo el gesto de las comillas con las manos.

- Es un buen avance -dijo medio sonriendo -todos merecemos una segunda oportunidad.

-¿Quieres que le de una segunda oportunidad? -dije frunciendo el ceño.

- No en ese sentido -contestó con su característica media sonrisa y le devolví el gesto.

- Oye que sí tú quieres, yo haría el sacrificio -fue a quejarse pero le corté -¡tus deseos son órdenes! -dije agachando la cabeza a modo de reverencia.

- ¿Así que mis deseos son órdenes...? -levantó una ceja en un gesto de provocación puro y duro.

Ya estaba cambiando el rumbo de la conversación.

-Sí tú me dices ven lo dejo todo -contesté siguiéndole el rollo, no me iba a dejar intimidar, otra vez.

Clavó sus ojos verdes en los míos y mantuve su mirada sin dudar, sí esto era una competición no estaba dispuesta a perderla. Elevó la comisura derecha de sus labios para regalarme otra de sus medias sonrisas y entonces asintió una vez.

- Lo tendré en cuenta -dijo apartando la vista y mirando al frente sin quitar la sonrisa.
Podía ver los engranajes de su cerebro girando como los de un reloj, maquinando, y no me gustaba nada, pero nada, ¿o me gustaba demasiado...? ¡Por dios!

- Ah -dije bajando el tono de voz ligeramente -también le he dicho que me voy contigo a Los Ángeles.

- Hostia... -susurró abriendo mucho los ojos, se le iban a salir de las cuencas -¿y...?

- No se ha enfadado -contesté encogiéndome de hombros.

- ¿Se lo has dicho para que se enfadara? -dijo esta vez más serio.

- Se lo he dicho para que se callara -respondí con su misma seriedad.

- ¿No querías escucharle?

- No -dije mirando al frente y encogiéndome ligeramente sobre mi misma -había escuchado suficiente...

Me estrechó entre sus brazos posando sus labios en mi pelo y sentí como inhalaba.

- Eh... -susurró acariciando con su dedo gordo mi muñeca -está bien -asentí ligeramente -lo digo enserio -insistió a lo que le medio sonreí -¿de verdad? -dijo fingiendo indignación y separando su cabeza de la mía para mirarme con más distancia -¿no puedes hacerlo mejor? -contuve la sonrisa apretando los labios y negué con la cabeza -¡tú lo has querido!

Di una patada al aire nada más empezó a hacerme cosquillas.

- ¡Para! -dije retorciéndome sin dejar de reír -¡por favor Harry!

- La próxima vez no te aguantes la risa -cuando fue a colocar las manos otra vez me reí antes de que me tocara y se me quedó mirando con una ceja levantada -¿qué? Tranquila que ya pasó -dijo sonriendo, claramente le divertía la situación.

- Ya, ya, vale -contuve la risa, sabía perfectamente lo que me pasaba y no podía no reírme.

- ¿Estás bien? -dijo todavía divertido, asentí incorporándome ligeramente y respiré profundamente para intentar calmarme -voy a hacer una prueba -susurró en un tono de voz que no me gustó un pelo.

Sonrió de medio lado, parecía un pequeño diablo cuando sonreía de esa forma. Acercó un dedo hacia mis cotillas y una carcajada emergió de mi garganta haciéndole reír a él.

- Para -le dije agarrándole el dedo con una mano, pero no me hizo ni caso.

Acercó la otra mano y volví a reírme.

- ¡Tienes cosquillas sin que te toquen! -dijo sonriendo de oreja a oreja.

- Un poco... -contesté agarrándole la otra mano -pero es un secreto Harold...

- Harold no -dijo poniéndose serio.

- ¿Enrique? -arrugó el ceño sin entender que decía -¿Potter? -levantó una ceja incrédulo, claramente no -¿Hazza? -torció la boca en una mueca que no decía ni sí ni no -Harry pues.

  • 106 days ago via site
  • 274

Buenas tardeeeeeeees!!! Aquí teneis uno nuevooooo espero que os guste :)


CAPÍTULO 49

- ¿Niall? -dije al ver que no arrancaba y yo a cada segundo me ponía más y más nerviosa-¿pretendes hablar hoy...? -no quería sonar borde pero sí quería irme de allí cuanto antes.

- Sí, sí, vale -suspiró pasándose las manos por el pelo en un gesto nervioso y cogió aire clavando sus ojos en mi -quería que supieras que lo siento, de verdad -se puso una mano en el pecho sin apartar sus ojos de los míos.

Por un momento dejé de respirar y miré para otro lado haciendo un gesto con la mano, intentando quitarle importancia al asunto, aunque en realidad parecía que estaba espantando moscas.

- Vale -fue lo único que pude decir.

Arrugó el ceño sin estar muy conforme con mi respuesta, vale, no estaba siendo muy elocuente, ¿pero qué esperaba que dijera? ¿Que todo estaba bien? ¿Que podíamos ser amigos? ¿Hacer como sí nada hubiese pasado? Pues no, estaba bien, no estaba enfadada con él pero tampoco iba a correr a su lado, ni mucho menos.

- ¿Puedo ir a cenar ya...? -pregunté mirando al suelo, intimidada por sus ojos azules como el hielo y avergonzada de mi misma por parecer tan sumamente borde con él.

- Supongo -dijo con un suspiro apoyando la espalda en la pared y dejándome espacio.

Pasé a su lado dispuesta a bajar y unirme al resto, la verdad es que me moría de hambre. Pero cometí el error de levantar la vista un segundo para echarle un último vistazo, mala idea, se me encogió el corazón. Estaba mirando al techo con los brazos cruzados y las manos cerradas en un puño, me sentía fatal por verle así, parecía tan... desolado... y era mi culpa. Al notar que estaba mirándole se incorporó cuadrando los hombros y me dedicó una pequeña sonrisa que ni siquiera le llegó a los ojos, encima intentaba hacer como que estaba bien... Así no se podía hablar con nadie.

- Yo también lo siento Niall -dije antes de que pudiera pensarlo dos veces -de verdad y -cogí aire para decir lo siguiente -no me gustaría verte así. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te vi sonreír como solías hacerlo y... no quiero que dejes de hacerlo por mi culpa. Las cosas empiezan y acaban por una razón, pero tan pronto se acaban otra puede empezar -fue a abrir la boca pero no le dejé hablar -entiendo porque me mentiste y de verdad que me encantaría volver atrás en el tiempo, pero no puedo y sólo quiero que sepas que me has hecho mucho daño pero también me hiciste muy feliz y no quiero que lo malo eclipse lo bueno, porque fue muy pero que muy bueno, de verdad -le sonreí ligeramente como pude y una sonrisa más amplia se extendió por su cara iluminando sus preciosos ojos -¡así sí! -dije emocionada de verle sonreír a lo que una carcajada emergió de su garganta haciendo más amplia mi sonrisa.

Me miró sin quitar la sonrisa y me entró la risa a mi, todo bastante estúpido, pero lo peor fue que se la contagié a él y Niall riendo era demasiado gracioso. Tenía la risa más pegadiza del mundo junto con la de Ashton Irwin de "5 Seconds Of Summer".

- ¡Para! -dije sin poder dejar de reír haciendo que sus carcajadas fueran aún más sonoras -¡ya por dios! -le puse la mano sobre la boca y su risa se extinguió inmediatamente clavando sus ojos en los míos.

Me aparté tan rápido como me di cuenta de que estaba tocándole. Que sí, que sólo le había tocado pero me había salido de forma natural, demasiado natural.

- Perdón -dije apresuradamente dando una vuelta sobre mi misma -bueno, voy a... cenar -sonreí rápidamente -¿sí? Vale, adiós -me di la vuelta para bajar todo lo rápido que pudiera sin que pareciese que huía de él, aunque claramente lo hacía.

- Raquel -me llamó y me di la vuelta por quinta vez, ¡parecía un perro dando vueltas sobre mi misma! Estaba demasiado nerviosa, le miré expectante y con el corazón acelerado -gracias -dijo al final sonriendo a lo que le devolví el gesto -sí tan solo... -se acercó un paso poniéndome aún más nerviosa ¿que hacía? No, no, no, ¡que se aleje! -no te apartes -contuve la respiración justo cuando sus brazos me rodearon en un cálido abrazo, cerré los ojos con fuerza conteniendo las lágrimas -puedes hacerlo mejor Rach -susurró a mi oído, a lo que como sí de una orden se tratara levanté los brazos rodeando su cintura con un suspiro -tienes que saber una cosa -dijo con un tono de voz más bajo, me mordí el labio haciéndome hasta daño, definitivamente no quería saber esa cosa -yo también te quería -dijo en un suspiro acariciando mi espalda de arriba a abajo con suavidad -y lo sigo haciendo -refugié mi rostro en el hueco entre su cuello y el hombro, sintiendo su pelo rubio en mi mejilla, inhalé su aroma antes de separarme definitivamente.

Sentía como mi corazón se rompía en millones de pedacitos por enésima vez, ¿¡pero cuántas veces se podía romper aquello!? ¿No había un tope o qué? ¡No había suficiente esparadrapo en el mundo para volver a unirlo todo!

La mano de Niall se posó en mi mejilla a lo que me aparté sin muchas ganas mirando hacia otro lado. ¡Que dejase de tocarme ya!

- Rach ya sé que...

- Me voy a Los Ángeles con Harry. -lo dije, justo en ese instante para que dejara de hablar de una vez, aunque desde luego no había sido ni el momento ni el lugar -te lo quería decir antes pero...

- Vale -me cortó, cogió aire profundamente hinchando el pecho y lo soltó lentamente -está bien -dijo al final.

<Estaba bien pero casi acabas con el aire de toda la casa> pensé. Que tensión.

- Tenías que saberlo antes de que siguieses diciendo... bueno... cosas -conseguí decir tragándome el nudo que tenía en la garganta.

- No me importa Rach, ósea, sí me importa -rectificó -pero por mucho que te vayas con él no va a cambiar lo que siento por ti -bufé exasperada, ya ni siquiera se enfadaba -y eso tenías que saberlo tú, antes de irte.

- Ya -dije pasando al sarcasmo -porque a ti eso de dejarme vivir tranquila no te gusta...

- Me preocupo por tu salud mental y tu memoria, no querría que se te olvidasen las cosas importantes -dijo siguiendo el juego con una sonrisa de suficiencia a lo que se llevó una mirada asesina por mi parte.

- Tengo hambre -dije al final dándome la vuelta.

- Hasta en eso nos parecemos -contestó poniéndose a mi lado y sin quitar esa sonrisa arrogante que me estaba crispando los nervios.

- El día que tú no tengas hambre Niall, será la señal de que comienza el Apocalipsis.

- Tienes mucha razón -dijo riendo a lo que tuve que contener una sonrisa -te vas a hacer daño en las mejillas sí sigues...

- Y que sepas -le interrumpí ignorando su estúpida broma -que sigues sin poder llamarme Rach -dije levantando un dedo en su dirección en señal de amenaza -Raquel para ti.

Se puso una mano sobre la frente imitando el saludo de un soldado. Le fulminé con la mirada al segundo, ¡no quería ese tipo de confianzas con él! Y como no, se echó a reír, iba a matarle, mientras dormía.

- ¿Sabes que vamos a quemar unos marshmallows ahora?

Me quedé petrificada en la escalera, a la vista de todos ya.

- ¿Cómo? -¡siempre había querido hacer eso!

- Sí, exacto, para comer -sonrió de oreja a oreja, orgulloso de su propia broma y bajó el resto de las escaleras soltando una carcajada.

¿Qué estaba pasando? ¿Quién era ese y qué habían hecho con Niall NoHeRotoUnPlatoEnLaVida Horan? ¡Jesús!


[Eve]

Íbamos a hacer una hoguera... <¡miedo me da!> sobre todo después de haber visto el estilo que tenían para hacerla en su película "This Is Us", no iba a permitir que se hiciese al estilo "Tommo" de Louis, ese chico era un peligro con patas.
Estaba en la habitación cogiendo un par de mantas, era verano y estaba haciendo muy buen tiempo para lo que era el Reino Unido pero por la noche refrescaba bastante y además lo de estar entre las mantas haciendo una hoguera quedaba aún más americano y de película. Genial. Estaban en la parte de arriba del armario y no llegaba sin una silla, <¿para qué narices hacían esos armarios tan sumamente altos? No había dios que llegase ahí por su propia altura>. Agarró una silla que había junto al tocador de madera lacado en blanco y se subió para alcanzar las condenadas mantas.

- Ey -se giró instantáneamente al oír la voz de Zayn.

Le había pillado justo en el mejor momento, de puntillas con los brazos en la parte de superior del armario y medio asfixiada por lo que pesaban las mantas.

- Espera, te echo una mano -dijo éste rápidamente acercándose a ella.

- No, espérate, quédate ahí -contestó sacando una de las mantas -cógela eh -le dijo a lo que él colocó los brazos en posición para agarrarla.

Tiró de una de ellas sin darse cuenta de que había otra encima y las dos cayeron encima de Zayn y no precisamente en lo brazos.

- ¡Hostia! -dijo desequilibrando y casi cayéndose de culo al suelo.

- ¡Sí es que estás muy delgaducho! -dijo Eve sin poder para de reírse -un poco más de ejercicio...

Zayn le fulminó con la mirada, odiaba profundamente cuando le vacilaban y sobre todo con razón, porque había quedado fatal delante de ella. Genial, como con Evelin las cosas eran tan sencillas... Esto ayudaba mucho.

- Como encima me ponga cuadrado no creo que pudieras apartarte de mi, lo hago por ti -le contestó sonriendo con suficiencia y ofreciéndole la mano para que bajara de la silla.

- Tienes toda la razón -dijo Eve aceptando su mano y bajando de un pequeño saltito, hizo como que perdía el equilibrio y apoyó la mano sobre su pecho, dejando sus labios a escasos milímetros del cuello de este -pero de momento funciona al revés -susurró en su oído mientras posaba sus labios ligeramente sobre su cuello.

Zayn agarró la mano que estaba sobre su pecho y giró la cabeza en su dirección para enfrentarla. Sus ojos azules eran una de las cosas más bonitas que había visto y al ser tan grandes era todo lo que podía ver.

- Sinceramente -dijo pasando el dedo índice por la clavícula de Evelin, esta se estremeció, ahí estaba su punto débil -creo que estamos en igualdad de condiciones -le dio un ligero beso en la comisura de los labios y el corazón de Eve se aceleró por su toque

Cerró los ojos acercándose a sus labios, Zayn era irresistible, era un hecho. Pero justo en ese momento empezó a hacerle cosquillas.

- ¡No, no, no, no, no! -gritó intentando apartarse de él pero el le agarró por la cintura con uno de los brazos mientras con el otro seguía con la tortura -¡Zayn para! ¡Odio las cosquillas!

- ¿Sabes que pierdes credibilidad sí no dejas de reír Eve? Así no parece que las odies tanto...

No podía dejar de retorcerse, las odiaba a muerte, se sentía tan sumamente indefensa cuando se las hacían. No quería reírse pero no podía no hacerlo, pero eso sí, así misma no se las podía hacer. ¡Todo genial!

Le metió un codazo en el estómago y cogió las mantas echando a correr al salón donde estaban los demás. Suficiente.

- ¡Te vas a arrepentir! -le gritó Zayn desde la habitación.

Encima con amenazas, con lo que le gustaba que le pusieran a prueba y al límite. Maldito Zayn perfectamente provocador.

  • 136 days ago via site
  • 323

Holaaaa bueno antes de nada pediros perdon por no haber subido ayer pero no tuve tiempo ni inspiración, pero bueno aquí teneis uno cortito...

CAPÍTULO 48

[Cel]

Salieron de la cocina para unirse al resto en el comedor. Niall estaba sentado en el sofá cruzado de brazos con la espalda apoyada en el respaldo claramente tenso, mientras Zayn le decía algo posando la mano sobre su rodilla, en un intento por tranquilizarle. Se acercó directa a ellos dos, que nada más verla se callaron.

- ¿No habéis tenido ya suficientes secretos? -dijo sentándose al otro lado de Niall y dándole un trago a su Coca Cola, aparentando despreocupación.

Ambos se miraron un segundo, decidiendo sí confiar o no, pero era Celia y llevaban demasiados años siendo amigos.

- ¿No estás enfadada? -dijo Niall incorporándose ligeramente.

- ¿Debería estarlo? -contestó la otra a lo que él se encogió de hombros -más que enfadada estoy decepcionada, creía que eras más listo orejas puntiagudas.

- ¿Y no soy listo porque...?

- Porque crees que una persona no puede pensar por sí misma -terminó Celia su pregunta.

- Solo intentaba que no sufriera -dijo él pasándose la mano por el pelo -pero se me han torcido los planes.

- El plan estaba ya en diagonal desde que se te ocurrió, rubito -contestó ella con una media sonrisa.

Niall levantó la vista y le sonrió de vuelta. No estaba enfadada y además parecía incluso entender por qué había hecho lo que había hecho.

- Entonces -dijo Celia incorporándose y sentándose recta como una vela -¿qué vas a hacer? -le preguntó apoyando su mano en el hombro del rubio.

- ¿Es que hay algo que pueda hacer? Se ha ido con Harry -contestó apoyando los codos sobre las rodillas y pasándose las manos por el pelo.

- Por tu culpa...

- No ayudas Cel -intervino Zayn -queremos soluciones, sí no, puerta.

- El oso amoroso que siempre has sido -le contestó ella con una sonrisa sarcástica -es por su culpa que se vaya con Harry, al intentar apartarla de él le ha acercado más al otro.

- A eso ya habíamos llegado nosotros -volvió a hablar Zayn.

- ¿Podéis dejar de hablar de mi como sí yo no estuviera delante? -dijo al final Niall mirando a ambos -sabemos lo que ha pasado Cel y tú -dijo mirando a Zayn -deja de ser tan irritante, aquí estamos todos en el mismo equipo ¿no? -volvió la vista hacia Celia preguntándola con la mirada.

- Em... -levantó ambas manos en señal de paz -Yo os sigo queriendo a los dos, pero sí que quiero que Raquel te escuche, sí es eso a lo que te refieres con el mismo equipo sí, sí es joder a Harry, no.

- Harry también es nuestro amigo -dijo Zayn -nadie quiere joderle -Niall bufó -¿verdad? -el rubio asintió un par de veces -se trata de hacerla entrar en razón.

- Se trata de hacer que escuche a Niall sin que quiera matarle, no de convencerla para que vuelvan -rectificó Celia -eso lo decidirá ella después.

- Pues entonces se va con Harry -dijo el rubio -siempre le ha preferido a él.
Celia abrió la boca sin creerse lo idiota que podía llegar a ser Niall y le dio un puñetazo en el hombro a lo que éste se giró indignado.

- ¿Tú eres gilipollas? -le preguntó con incredulidad -ella te quería a ti, que te conste, antes que a Harry -le dio con el dedo en el mismo sitio donde le había dado antes -Y sí acaba yéndose con él, será después de haberte querido a ti.

Niall clavó sus ojos en Celia y esta le sostuvo la mirada. Le encantaría creer eso, y en el fondo si que lo pensaba, al fin y al cabo había estado con él y parecía feliz durante ese tiempo.

- ¿Tú crees? -dijo al final, a lo que ella sonrió y asintió -vale -suspiró pasándose las manos por el pelo -entonces tenemos que hacer que me escuche, aunque tampoco se que voy a decirle... -se le apagó la voz mientras pensaba -¡bueno! Lo averiguaremos después.

Justo en ese momento pasó Ian fulminando a Niall con la mirada un segundo para después seguir su camino hacia la entrada de la casa.

- ¡Eh Ian! -Celia se levantó para seguirle - un segundo -les dijo a Niall y Zayn -¡Ian! ¡Sordo! -pero él la seguía ignorando -me va a hacer correr...

Dio unas cuantas zancadas alcanzándole y le agarró del antebrazo. Este se giró con el ceño fruncido, estaba enfadado, se veía a la legua y no tenía ni idea de por qué.

- ¿Estás bien? ¿Qué pasa? -preguntó Celia rápidamente.

- ¿Qué hacías hablando con él? -dijo refiriéndose a Niall -¿te da igual lo que ha hecho? ¿Te parece normal?

- ¿Perdón? -dijo Celia anonadada y soltando su brazo, ¿qué narices le pasaba al hippie?

- Pensaba que Rach te importaba más -dijo al final -pero no, la joden a más no poder y tú te vas a hablar con el idiota ese como sí nada, ¿se puede saber qué te pasa? ¿Se te ha olvidado quienes son tus amigos?

Nunca había visto a Ian enfadado, su filosofía de vida era pasar de todo y sí ocurría algún problema esperar a que se solucionase sólo. Por eso nunca se enfadaba con nadie, pero ahí estaba, echando rayos por esos ojos verdes y encima, contra ella, como sí tuviese culpa de algo.

- Niall también es mi amigo -contestó al final -y no voy a marginarle o a dejarle de lado porque haya metido la pata, todos cometemos errores y todos merecemos segundas oportunidades.

- ¿Acaso tú has oído a Raquel llorar por las noches por su culpa? -le dijo él frunciendo el ceño -¿o acaso se preocupó anoche cuando trajo a la rubia esa aprovechando que Rach no estaba? No se merece ninguna oportunidad y sinceramente no se que pensar sobre el hecho de que creas que sí la merece, ¿estás ciega? -se cruzó de brazos a lo que Celia se quedó con la boca abierta por todo lo que le estaba diciendo, ¿qué bicho le había picado? Se estaba pasando cuatro pueblos -no pienso dejar que vuelva a acercarse a ella.

Cel se cruzó de brazos resoplando para intentar tranquilizarse antes de hablar, para no soltar cualquier burrada, de la que más tarde podría arrepentirse. Al fin y al cabo entendía como se sentía Ian pero ella conocía a Niall como sí lo hubiese parido y sabía perfectamente que se merecía esa segunda oportunidad. Se cuadró de hombros y al final habló lo más calmada que pudo.

- ¿Sabes que todo por lo que ha pasado Rach es porque Niall no la dejó decidir? -dijo ella controlando su tono de voz a lo que Ian asintió -es lo mismo que estás haciendo tú ahora. Piénsalo.

Se dio la vuelta dándole la espalda y volvió hacia el salón. ¡Lo que le faltaba ya! Que encima se pusieran en su contra por intentar apaciguar la situación. Le había llamado ciega... ¡Este es tonto!

- ¿Qué ha pasado? -dijo Liam pillándole justo cuando salía de la cocina y dándole un susto de muerte.

- ¡Ay dios! -se sobresaltó Celia poniéndose una mano sobre el pecho -¿¡pretendes matarme!?

Éste se echó a reír agarrándola por los hombros, sabía perfectamente lo que venía a continuación.

- No se te ocurra despei...

Tarde. Le restregó la mano por el pelo y por mucho que intentó luchar, no conseguía zafarse del brazo de Liam. ¿¡Por qué tenía que ser tan fuerte!?

- Mucho más guapa donde va a parar -dijo éste sonriéndole de oreja a oreja una vez terminó.

- ¡Mucho más guapo vas a estar tú cuando te arranque la cabeza! -le gritó mientras Liam echaba a correr escaleras arriba sin parar de reír.

- Con este cuerpo, poco hay que mejorar -dijo en lo alto de la escalera haciendo un gesto de diva, que no le pegaba nada.


[Rach]

Volvíamos a casa y así como ambos habíamos salido serios de allí, ahora mismo era todo lo contrario. Harry no dejaba de hablar de lo mucho que me iba a gustar Los Ángeles, quizá era el momento de decirle que ya había ido una vez con mi abuela... Pero parecía tan ilusionado con que todo fuese nuevo para mi, ¿quién era yo para arruinar los sueños del señor Harry Preciosidad Styles? Le miré medio sonriendo contenta de verle tan emocionado y entonces dejó de hablar y me devolvió la mirada un segundo para después volver a la carretera.

- ¿Qué? -dijo al final con su característica media sonrisa y los hoyuelos marcados en sus mejillas.

- Nada -me encogí de hombros -nunca te había visto tan... emocionado.

Volvió a mirarme otro segundo y su sonrisa se hizo más amplia, no necesitaba más respuesta.
Reconocí la carretera que se acercaba a la casa nada más verla y un nudo se instaló en la boca de mi estómago al instante. Subí las piernas al asiento e intenté respirar hondo para relajarme, esta ansiedad solo me daba por una cosa, por una persona, Niall.
Bajamos del coche y Harry se paró unos metros antes de llegar a la puerta para cruzarse de brazos y mirarme demasiado serio, otra vez.

- ¿Qué...? -dije con más miedo que verguenza.

- ¿Estás bien? -le miré arrugando el ceño sin saber a que se refería con "bien" -podemos no entrar, si no quieres.

- Oh -era por Niall entonces -está bien, hay que ser valiente y además... bueno... es de noche probablemente estén cenando y Niall estará más pendiente de eso que de otra cosa.

- No te lo crees ni tú -dijo Harry dándose la vuelta y abriendo la puerta.

La verdad es que tenía toda la razón, no me lo creía ni yo. Seguí a Harry por el pasillo que desembocaba en el salón y ahí estaban todos sentados a la mesa, cenando, como bien había predicho. Nada más poner un pie en la sala todos se giraron a mirarnos, ¡viva el disimulo!

- ¿Qué tenemos para cenar? -dijo Harry acercándose como si nada hubiese pasado y sentándose al lado de Eve.

- Espaguetis -contestó Louis -los hemos hecho nosotros -dijo señalándose a si mismo y a Eleanor.

- Quizás debería comer otra cosa entonces -le contestó Harry meintras se echaba un plato.

- Rach -me llamó Celia dando una palmada en la silla que estaba entre ella y Zayn, como no.

- Ahora vuelvo -dije sonriéndola para que no se preocupara por mi.

Subí las escaleras rápidamente y me metí al baño, tenía el pelo asqueroso por el agua de la playa, era una maraña. Lo desenredé tomándome mi tiempo, me relajaba muchísimo cepillarme el pelo y ahora mismo estaba demasiado tensa. Cuando Niall se enterara de que me iba con Harry a Los Ángeles no quería ni imaginar su reacción. No quería que se enfadara conmgio, aunque no entendía por qué seguía preocupándome por lo que él pensara. Suspiré haciéndome una coleta alta y me eché un poco de agua por la nuca.

- Vale, ya está -me dije a mi misma -ahora cena como una persona normal ¿vale?

- ¿Raquel?

¡Ay la virgen! Era Niall.

- ¿Estás bien? -dijo al ver que no contestaba.

Di una vuelta sobre mi misma buscando algún método para salir de allí y no tener que hablar con él, pero era imposible, la única salida era la ventana y me arriesgaba a romperme una pierna si saltaba por ahí, además que tenía vértigo. Respiré hondo intentando relajarme y al final abrí la puerta.

- ¿Quieres entrar? -dije rápidamente sin mirarle a la cara -ya lo dejo libre.

Le rodeé intentando salir de ahí cuanto antes.

- No, no, no -dijo agarrándome del brazo ligeramente -quería hablar contigo.

- Ya... -me pasé la mano que me quedaba libre por la coleta pensando una excusa -es que no he comido y tengo bastante hambre así que...

- No se va a ir a ningún lado -dijo suplicándome con la mirada que le escuchara.

- Puf... -suspiré -vale, pero suéltame... -inmediatamente me soltó, gracias a dios -bueno ¿de qué quieres hablar? -dije cuadrando los hombros.

  • 142 days ago via site
  • 305

Buenaaaas tardes chicas!!! Antes de nada espero que las que fueseis al concierto o los conciertos os lo pasarais geniaaaaal y las que no ya habra mas oportunidades vereis! Aqui teneeeeeis!


CAPÍTULO 47

Fui a entrar en la cocina para salir del salón lo más rápido posible, pero nada más tirar de la puerta Celia y Liam tuvieron que agarrarse al marco para no caerse, se dieron la vuelta rápidamente e hicieron como sí nada.

- Disimuláis la hostia de bien -dije cruzándome de brazos.

- Rach... -Celia me miró con cara triste y me dio un abrazo rápidamente -lo siento mucho -dijo sin apartarse -bueno -me agarró por los hombros clavando sus ojos en mi -no se sí lo siento, al menos ya sabes lo que le pasaba a Niall ¿no?

- ¿Vosotros...?

- No -dijo Liam rápidamente -no sabíamos nada.

Suspiré más relajada, sí todos lo hubiesen sabido menos yo sí que me habría molestado pero parecía que solo Zayn lo sabía. Me mordí el labio sin saber que sentir. ¿Qué iba a hacer ahora? Sujeté el tabique de mi nariz entre el dedo índice y corazón agachando la cabeza. Todo era demasiado complicado.

- No llores Rach -dijo Liam abrazándome a lo que Celia también se unió.

No me había dado cuenta de que estaba llorando hasta que él me lo había dicho. Y ya no sabía sí lloraba por tristeza, por impotencia o por el hecho de que a Niall sí que le importaba.

- Rach... -Eve asomó la cabeza por la puerta de la cocina y me separé del resto para abrazarla con fuerza -voy a matarles, a todos, te lo prometo -me acarició el pelo mientras me consolaba -no voy a dejar ni los dientes, así no podrán saber su ADN.

Eso me hizo reír ligeramente. Me aparté secándome las lágrimas con la mano y respiré hondo tranquilizándome.

- ¿Qué hago ahora? -le pregunté a los tres -es que no... No se...

¿Y Harry? Esa era la cuestión principal, Harry. Sí, Niall sí que me quería o al menos sí que le importaba pero lo que había sufrido por él era de las peores cosas que me habían pasado en la vida, y el que había estado ahí todo el tiempo era Harry. Tenía que hablar con él, ya.

- Ahora vengo -rodeé a Eve y justo cuando iba a abrir la puerta Harry apareció por ella.

Me miró serio un segundo y luego se le formaron unas arruguitas de preocupación entre las cejas. Hizo un movimiento con la cabeza indicando que nos fuésemos a otro sitio y asentí conforme. Salimos por la puerta principal y entonces entró en su coche. ¿Por qué entraba en el coche?

- Sube -dijo abriendo la puerta del copiloto desde dentro, dudé un segundo -no te fías ¿o qué? -preguntó asomando la cabeza por la puerta.

Cogí aire profundamente y me subí al coche, no es que no me fiase, es que sí pasaba algo que no me gustaba no iba a poder irme sin que él me trajese de vuelta, y estaba muy, pero que muy serio.

- Cinturón -dijo nada más me senté.

Me lo puse al momento y le miré de reojo. Puso en marcha el coche y giró el volante todo a la derecha, ver a Harry conduciendo con las manos tan grandes que tenía y sus anillos, no podía ser bueno para la salud de nadie. Me pilló mirándole y aparté la vista al instante.

- Coge la bolsa de equipaje que hay atrás -dijo sin apartar la vista de la carretera.

- ¿Para qué?

- Cógela, hazme caso -dijo sin más.

Me metí como pude entre los dos asientos de delante y agarré la bolsa de cuero marrón que gracias a dios casi no pesaba.

- Cógete la sudadera negra que hay dentro, vas a coger una pulmonía sí no te pones algo seco.

- No, no, sí estoy bien -le contesté rápidamente.

Primero, no me había dado cuenta de que mi camiseta estaba empapada hasta ahora que la sentía pegada a mi cuerpo y segundo, no me iba a cambiar delante de Harry, no era ni el momento ni el lugar.

- ¿Podrías hacerme caso por una vez? -dijo con una pequeña sonrisa.

Ya no parecía tan enfadado. Sopesé la idea y saqué la sudadera, oh dios, era la negra de Calvin Klein que había llevado al lanzamiento del libro de Lou Teasdale... Adoraba esa sudadera y quería ponérmela. Tenía pinta de ser tan sumamente calentita...

- Bueno pero no mires -dije rápidamente a lo que él se rio.

- Se me había olvidado que nunca te había visto desnuda -dijo sarcástico.

- Ja. Ja. Ja. -le fulminé con la mirada -además no voy a estar desnuda, llevo el biquini debajo -apretó los labios intentando no echarse a reír mientras conducía -bueno, tú a la carretera eh.

Asintió rápidamente dándome la razón como a los tontos y sonrió de medio lado, era irremediable. Saqué la sudadera de la bolsa y la extendí sobre mi regazo para sólo tener que meter los brazos y no entretenerme más de lo necesario en desdoblarla. Miré a Harry un segundo que parecía concentrado en conducir. Me quité mi camiseta rápidamente y me puse su sudadera a la misma velocidad. No era tan calentita como parecía pero hacía sol así que era perfecta además por dentro era muy suave.

- ¿Qué tal? -le dije girándome en su dirección y él se encogió de hombros inexpresivo -al menos podrías mentir y decir que me queda bien -contesté cruzándome de brazos.

Harry para mejorar la situación, soltó una carcajada y rápidamente se tapó la boca con la mano izquierda. Muy maduro sí, como los niños pequeños.

- Me gustaba más cuando no la llevabas -dijo sonriendo y guiñándome un ojo pícaro.

Contuve una sonrisa como pude, al menos Harry seguía siendo Harry. Por fin parecía que entrábamos en la ciudad después de un buen rato de carretera rodeada de árboles y sin ningún edificio a los alrededores.

- Bueno ¿y a dónde estamos yendo? -dije a lo que él se encogió de hombros -oh, buen destino sí...

- ¿Tienes hambre? -negué con la cabeza como respuesta, se me había cerrado el estómago con todo lo que estaba pasando -bueno yo sí -dijo girando en una calle.

Después de cinco minutos vi el logo de "Taco Bell", y por los gustos de Harry parecía que nos dirigíamos hacia allí. Él y la comida mexicana tenían una historia de amor no resuelta. Se acercó a la ventanilla para pedirlo directamente desde el coche y se volvió hacia mi.

- ¿Seguro que no quieres nada? -volví a negar con la cabeza, nada de nada.

Se volvió hacia el chico que tomaba los pedidos y dejé de prestar atención mirando por la ventana, lo bueno del coche de Harry era que como era tan alto podías mirar a los demás desde arriba y a mi eso siempre me había hecho gracia, no sabía muy bien por qué.
Después de pedir dos burritos que parecían enormes y una botella de agua volvió a ponerse en marcha.

- Que no se te caiga ¿eh? -dijo cuando arrancó ya que era yo la que tenía que sujetarle la comida.

- Tiene narices la cosa, en vez de darme las gracias... -se rio ligeramente y empezaron una sucesión de curvas ascendentes que parecían interminables -¿dónde estás yendo?

- Estamos yendo -puntualizó -el del Taco Bell me ha dicho que por esta carretera se llega a un acantilado y no teníamos destino ¿no?

Negué con la cabeza. Un acantilado... Con mi vértigo... estábamos apañados, sólo esperaba que no fuese demasiado alto aunque no tenía pensado asomarme, bajo ningún concepto. Después de cinco minutos más subiendo en curvas al final llegamos a ese acantilado que Harry decía y gracias a dios había una explanada enorme hasta el borde, así que podría incluso salir del coche. Le pasé sus bolsas de comida cuando abrió la puerta y salí de allí, no sin dificultad porque ese coche era realmente alto.

- Dime que no vas a ir al borde -le dije cuando le vi andando hacia allí con decisión.

Se giró para mirarme con una ceja levantada y después sonrió de medio lado. Se acercó retrocediendo hasta donde yo estaba, cerca del coche, y me miró aguantando una sonrisa demasiado obvia.

- ¿Confías en mi? -dijo ofreciéndome su mano.

- No eres Aladín -le contesté rápidamente -y no, en un acantilado no confió en nadie.

Puso los ojos en blanco y echó a andar otra vez.

- Como quieras -dijo sin girarse -pero yo quiero comer allí -señaló el borde.

- Mandón -dije por lo bajini alcanzándole -¿y sí se cae?

- No se ha caído en no se cuantísimos años se va a caer ahora -contestó con sarcasmo.

- Se me había olvidado que eras geólogo -dije dándome una palmada en la frente -tonta. -volvió la cabeza hacia mi con su característica media sonrisa que parecía decir "pequeña niña inocente" -el día que se caiga te diré ¡te lo dije!

Agarró mi mano con la que no estaba sujetando sus dos bolsas de comida y reanudó el paso hacia el borde negando con la cabeza. Según nos acercábamos mi corazón iba más y más rápido, odiaba las alturas, de verdad, lo pasaba fatal, sentía como que el suelo o en este caso el agua me absorbía. Le solté la mano cuando estábamos demasiado cerca y me senté en el suelo con las piernas cruzadas dejando tres palmos entre el borde y yo.

- ¿Un poquito más cerca? -dijo sin sentarse todavía a lo que negué con la cabeza rápidamente.

Al final se sentó a mi lado poniendo una mano sobre mi muslo para tranquilizarme, y de alguna forma funcionaba, no del todo porque seguía sintiendo el corazón a mil por hora, pero era agradable.

Antes de darle el primer bocado a su burrito volvió a ofrecerme y volví a rechazarlo negando con la cabeza. Harry hablaba despacio, caminaba despacio, gesticulaba despacio, no conducía despacio pero... Sí comía despacio, parecía que quería saborear cada bocado y yo no sabía qué era pero hasta el movimiento de su mandíbula al masticar me gustaba en él, se le hinchaban ligeramente los carrillos. Me miró parando de masticar y levantó una ceja.

- ¿Qué? -dijo después de tragar extrañado porque me hubiese quedado mirándole.

- Nada -dije encogiéndome de hombros -come, come.

Mientras él terminaba me puse a lanzar piedrecitas al mar, ni siquiera veía donde caían pero era una distracción y para que engañarnos, la vista era espectacular, el mar era azul oscuro con lo que debía de ser bastante profundo y cada ola chocaba con fuerza contra las rocas negras que formaban el acantilado dejando una estela de espuma blanca cuando se retiraban, hacían un ruido bastante relajante, el movimiento, el olor y el sonido del mar siempre me habían encantado.

- Es hipnotizante ¿verdad? -dijo apoyándose sobre las manos y estirando las piernas que llegaban justo hasta el borde del acantilado.

- Es como sí no existiese nada más... Como sí hubiésemos salido del mundo -no sabía como explicarlo exactamente así que simplemente me reí y me encogí de hombros -me encanta -dije resumiéndolo.

- Rach -dijo llamando mi atención -¿vas a... -dudó pero al final suspiró - volver con Niall?

Retiré la vista tan rápido como hizo la pregunta y tiré otra piedra al mar.

- No... -dije al fin enrollando el final de mi pelo en un dedo algo nerviosa e incómoda -me da igual por lo que lo haya hecho pero no era su decisión pensar por mi y lo que he pasado por su culpa no me lo va a quitar nadie.

Asintió lentamente y se incorporó ligeramente cruzando las piernas y apoyando los codos sobre las rodillas. Corrió un poco de aire y metí las manos por dentro de las mangas de la sudadera de Harry, era demasiado cómoda.

- Pero él lo hizo por ti -dijo al final haciéndome suspirar, de verdad que no quería hablar de eso -no te enfades, sólo digo que tenía un motivo, que te quiere.

- ¿Por qué siempre intentas echarme a sus brazos? Apartarme de ti, sí te molesto puedes decírmelo sin más.

- No seas boba, lo último que haces es molestarme. -contestó mirando al horizonte.

- ¿Entonces por qué intentas disculparle?

- No intento disculparle... -dijo no muy convencido volviendo a clavar sus ojos en los mío -sólo digo que tenía un motivo, que sí te quería y probablemente lo siga haciendo.

- Pues yo no -me miró con una ceja levantada y fruncí el ceño como respuesta -¡que no! Y además, es tarde.

- Nunca es tarde...

- Sí lo es -le corté -la ha cagado mucho y yo no puedo olvidar eso. Y quizás tenga un motivo como tú dices pero no me sirve para borrar todo el daño que me ha hecho. Y a parte, no confió en él.

- Pero la confianza se gana con el tiempo...

- ¿¡Por qué quieres que vuela con él!? -dije al final alzando la voz sin entender cual era su problema.

- Porque... -resopló arrugando el ceño, y sujetando el tabique de su nariz entre los dedos, claramente no quería decir lo que iba a decir -porque sí, porque estáis hechos el uno para el otro -le miré con una ceja levantada cruzándome de brazos -sí Raquel, sois iguales -contestó con el mismo gesto -Sí existen las medias naranjas él es definitivamente la tuya.

- Yo prefiero el mango -dije simplemente.

- ¿Qué? -preguntó extrañado.

- Que a lo mejor no quiero una media naranja quiero un medio mango, prefiero el mango a la naranja -intenté explicar lo que quería decir -y a lo mejor tú eres el mango ¿desde cuándo solo se puede salir con las personas que son iguales a ti? ¿Que aporta entonces eso a tu día a día, a tu relación? Los dos hacen lo mismo, lo dos piensan lo mismo ¡que monotonía!
Intentó esconder su sonrisa y se le marcaron los hoyuelos, haciéndole estar todavía más guapo.

- No te rías, lo digo enserio... -dije intentando aguantar una sonrisa.

- ¿Tú eres más de macedonia entonces? -dijo enarcando una ceja.

- Pues supongo -contesté algo intimidada por su mirada -¡multifrutas! -dije con entusiasmo haciéndole reír -¡oh! Como esas gominolas tan ricas que comía de pequeña y había millones de frutas -me miró extrañado sin saber a lo que me refería -¿no? ¿Aquí no tenéis o qué?

- Yo siempre he sido más de barritas de chocolate la verdad -contestó -como el Twix -se relamió los labios seguramente imaginando el sabor, aunque a mi me pareció más una ofensa a los dioses que otra cosa -eso sí que está rico.

Le miré aguantando una sonrisa sin ningún éxito y él sonrió de oreja a oreja. Pasó un brazo por mis hombros y me acercó a su costado.

- Tienes razón -dijo acariciando mi pelo despeinado y ondulado por el agua del mar, sí, el agua del mar y el pelo largo siempre han sido eternos enemigos, que caía sobre mis hombros -es como sí fuese otro mundo como sí nadie más existiera.

Pero existen, pensé para mi misma, y más tarde o más temprano habría que volver y enfrentarse a ello. Rodeé su cintura con los brazos inhalando su aroma, se debía de haber dado una ducha después de las motos porque en vez de a mar olía a Harry, a fresco, me relajaba de alguna forma. Elevó mi barbilla agarrándola suavemente para que le mirara directamente.

- Vente conmigo -dijo al final sin apartar sus ojos de los míos.

- Ya estoy contigo -contesté a lo que el sonrió y negó con la cabeza.

- A Los Ángeles.

¡Uy la virgen! Le miré extrañada y me incorporé deshaciendo el abrazo.

- ¿Cómo?

- Me iba a ir en cuanto volviésemos, pero ahora quiero que te vengas conmigo.

- ¿Te ibas a ir? ¿Por qué?

Se encogió de hombros y cogió un de mis mechones de pelo enrollándolo en su dedo, más concentrado en eso que en lo que le estaba preguntando.

- Me gusta estar allí -contestó sin más -y quiero enseñártelo -dijo sonriendo -te va a encantar.

- ¿Y pensabas... decírmelo antes de irte?

Clavó sus ojos en mi entendiendo por fin que no le estaba preguntando por que se iba a Los Ángeles, sino que por que se iba sin más.

- Estaba enfadado contigo -dijo soltando mi pelo -porque no venías con nosotros y bueno -se rascó la cabeza en un gesto nervioso -quería alejarme de ti... un tiempo -dijo al final, bajé la mirad mordiéndome el labio inferior -lo siento.

- No -negué con la cabeza -lo entiendo perfectamente -dije intentando sonreírle -te estoy volviendo loco, y no en el buen sentido.

- Pero ha cambiado -dijo sin apartar sus ojos de mi -y quiero que vengas, me haría mucha ilusión.

- ¿Tu intención no era alejarte de mí? -dije dudosa.

- ¿A quién voy a engañar? -dijo sarcástico con tono derrotista dejando caer los brazos teatralmente -¡eres irresistible!

Eso me hizo reír, Harry siempre sabía como relajar la situación. Levanté la vista a sus preciosos ojos verdes, que a veces parecían más verdes y otras más azules y asentí.

- ¡L. A. L. A. babeh! -dije cantando una parte de una canción que juraría que era de los Jonas Brothers, levantando los brazos como en una discoteca.

  • 157 days ago via site
  • 348

Bueeeeeeeeeeenas ya estoy de vacaciones asi que intentare subir mas a menudo, a lo mejor os preguntais por que os aviso dos veces pero es que el anterior tenia un error, ya esta bien jajaja POR FAVOR PODEIS LEER LA NOVE DE os aseguro que es increible! http://www.wattpad.com/57592770-under-pressure-words?utm_source=web&utm_medium=link&utm_content=share_reading&ref_id=12673070

[- ¡El último que llegue a la casa cocina! -gritó Harry echando a correr seguido por el resto.
Genial, pues yo no pensaba correr cuesta arriba y por la arena, no, ni hablar. Me sacudí la arena de las piernas como pude, eso era lo que no me gustaba de la playa, la arena.
- Tienes un poco en la espalda -me di la vuelta lentamente rezando a dios para que no fuese Niall el único que se hubiese quedado allí. Pero dios como siempre no escuchaba mis plegarias.]


CAPÍTULO 46

- ¿Tú no corres...?

- Nah -se encogió de hombros sin darle importancia -a mi me gusta cocinar ya lo sabes.

Levanté la vista para clavarla en sus preciosos ojos azules, claro que lo sabía. ¿¡Por qué tenía que estar así en estos momentos!? En un bañador azul oscuro, obvia e irremediablemente sin camiseta, que o bien yo no me acordaba pero juraría que había echado más espalda, ¡lo que le faltaba, hombre! Bueno no, ¡lo que me faltaba a mi!

- No sabía sí era otra de tus mentiras -contesté al final volviendo a la tierra, abrió los ojos como platos nada más escuchó lo que acababa de decir, la verdad es que yo tampoco me lo podía creer, era la primera vez que le decía algo así.

Tragué saliva intimidada y avergonzada por aquel silencio incómodo que yo misma había provocado y me di la vuelta dirigiéndome hacia la casa por el camino de cemento.

- Lo acepto -dijo igualando mi paso.

- ¿El qué? -pregunté con más miedo que vergüenza, mirándole un segundo para después volver a concentrarme en el suelo.

- Lo que me has dicho, tienes toda la razón. -asintió para sí mismo -es lo justo.

¿Y desde cuándo era Niall justo? Porque a mi no me parecía justo nada de lo que me había hecho desde que nos conocíamos. Estuve por contestarle "pues ok" pero... pasaba de más malos rollos. En realidad pasaba de Niall, bueno, quería pasar de él, pero ahora mismo con el pelo todavía mojado por el mar, no me lo estaba poniendo nada fácil.

- ¿Se te ha pasado el disgusto? -dijo al final pillándome por sorpresa, me paré un segundo para mirarle con incredulidad ¿qué? -sí, ya sabes... -se rascó la cabeza en un gesto nervioso sin estar convencido de decir lo que iba a decir -de ayer...

- Sí -dije encogiéndome de hombros y reanudando el paso -es un nuevo accesorio que añadir a mi pulsera de la decepción absoluta que provocaste cuando me mentiste después de follarme.

Se paró en seco justo cuando alcanzamos la puerta de la casa. Todo el resentimiento estaba saliendo a flote y le estaba dejando fluir tranquilamente, como el que mira como el caudal de un río desemboca en el mar. Desvió la vista hacia otro lado y se mordió el labio, conteniéndose para no contestarme.

- ¿Qué pasa? ¿No tienes nada que decir a eso Niall? ¿O lo "aceptas" también? -bufó marcándosele el hueso de la mandíbula sin posar sus ojos en mi en ningún momento, me daba igual, ahora solo quería provocarle y que dijese todo lo que se esataba callando -¿o es que simplemente ya te has cansado de joderme? Porque sí es así, te doy las gracias, de verdad -me puse una mano sobre el pecho actuando de manera exagerada -no se sí podría soportar más "disgustos" -hice las comillas utilizando la misma palabra que él -aunque bueno, una vez roto el número de pedacitos carece de importancia -clavó sus ojos en mi justo en el momento en el que una lágrima corría por mi mejilla pero no aparté la vista y mi tono de voz tampoco varió, me sentí orgullosa de mi misma por ese detalle -aunque sí que duele el hecho de que lo pisoteen continuamente -fue a hablar pero le corté -es como sí no quisieras dejarme olvidarte. Y no lo entiendo -se me rompió la voz, adiós orgullo -de verdad que no... ¿Por qué?

Le supliqué con la mirada que me contestase, que me dijese la verdad, pero nada, no movió un músculo. Cerré los ojos bajando la cabeza con un suspiro, no podía más con él. Me sequé las dos lágrimas que habían caído con el dorso de la mano y cogí aire profundamente. Pasé las manos por mi pelo mojado despejándomelo de la cara y me di la vuelta.

- Como siempre, nada. No me sorprende.

- Rach... -me giré fulminándole con la mirada cuando dijo mi nombre -Raquel -se corrigió -¿crees que podrías perdonarme? -se me cortó la respiración al instante, ¿qué? ¿Cómo? ¿Qué quería decir? ¿¡Qué estaba diciendo!? -¿estás bien? -preguntó al ver que no contestaba.

- ¡No! -le contesté volviendo a respirar -¿que cojones significa que sí puedo perdonarte? ¿Para qué quieres que te perdone? ¿Por qué quieres que te perdone? ¿Qué pasa, que quieres que seamos amigos? ¿De verdad crees que quiero ser tu amiga? -le acribillé a preguntas, porque no entendía nada.

- Em... -se rascó la cabeza confuso -¿puedes repetir...

- ¡Niall! -era tonto, pero tonto, tonto, tonto.

- ¡A ver pues yo que se! -me crucé de brazos resoplando "pues yo que se" sí, la respuesta justa que estaba esperando -¿podrías o no podrías?

- ¡No me contestes con una pregunta! -prácticamente le grité.

- ¡Yo he sido el primero en preguntar!

- ¡Pues no! -dije al final -primero porque no creo que nadie me haya hecho tanto daño como tú en la vida y segundo, ¿por qué tendría que perdonarte?

- ¿Para qué voy a explicártelo sí no me vas a perdonar? -dijo con el ceño fruncido.

- ¡Ya estás otra vez contestándome con preguntas! -bufé cada vez más cabreada -¡porque me lo debes! -le di un empujón en el pecho con la mano sin moverle un milímetro -Sí tienes una explicación me la debes y lo sabes, así que contesta. -se cruzó de brazos y miró hacia otro lado hinchando el pecho-Niall te juro que te meto tal patada en la rodilla que te la dejo inútil de por vida, y probablemente luego me arrepentiría pero ahora mismo estoy demasiado cabreada y lo haría sin ningún problema, así que, ¡habla!

- Era mentira -susurró rápidamente.

- ¿Qué has dicho? -dije sin creer lo que acaba de oír, no podía haberlo escuchado bien -no te he oído...

- Que era mentira -dijo esta vez claramente y mirándome fijamente.

- ¿El qué...? -me daba miedo seguir preguntando pero aún así no podía parar.

- Lo que te dije -agachó la cabeza y cogió aire profundamente para intentar serenarse-no era verdad, por supuesto que te que... me gustabas, me gustas -no contesté -no estaba fingiendo, bueno ahora sí estaba fingiendo, pero cuando estaba contigo no, ahí era verdad todo -se estaba liando él solo.

Tragué saliva intentando acabar con el nudo de mi garganta que parecía que se había instalado ahí de manera permanente. ¿Que era mentira? ¿Qué yo había sufrido todo lo que había sufrido por una mentira? Cerré los ojos respirando profundamente, ya no sabía que creerme así que decidí no creerme nada más. Levanté la cabeza y clavé mis ojos en los suyos.

- Vete a la mierda Niall.

Se quedó con los ojos como platos y abrió la boca para protestar. Pero no le iba a dar ese gusto, abrí la puerta trasera que daba al salón y entré cerrando de un portazo que llamó la atención de todos los que estaban allí descansando en los sofás. Les miré un segundo sin saber que hacer pero la puerta volvió a abrirse así que me alejé rápidamente hacia la cocina, claro que no llegué.

- ¡Pero déjame explicártelo! -dijo Niall nada más poner un pie en el salón.

- ¡No se que cojones estás haciendo pero yo NO JUEGO! -le grité -así que olvídame, no me hables, no me mires y no me nada ¡no quiero saber nada de ti!

- Raquel -agarró mi muñeca y le fulminé con la mirada tirando de ella -¡escúchame!

- Suéltame -mascullé entre dientes notando como la ira se apoderaba de mi.

- Tío -Harry se puso a mi lado agarrando a su vez el antebrazo de Niall para que me soltara.

- No se te ocurra meterte en esto Harry -le dijo Niall clavando sus ojos en él claramente alterado por el hecho de que Harry estuviese allí, en medio -te he perdonado una vez, no lo voy a hacer dos -le advirtió.

- No creo que acabes de decir eso -dije con la boca abierta y dándole un empujón en el pecho con la mano libre para que me soltara, a su vez Harry soltó a Niall -¿le "has" perdonado? -dije haciendo las comillas con los dedos -¿Por qué eh? ¿Por preocuparse por mi como tú no lo has hecho? ¿Por no mentirme? ¿Por no ser un capullo de mierda? ¿¡Por qué exactamente le has perdonado!?

- ¡Oh! ¿¡Quizás por robarme a mi novia!? -contestó él igual de alterado.

- Tío yo no...

- ¿¡Tu novia!? -interrumpí a Harry -¡ni siquiera se sí algo de lo que ha salido de tu boca desde que nos conocemos es verdad! Así que, que te quede clara una cosa -dije levantando un dedo en su dirección - nunca he sido tu novia y nunca lo voy a ser.

- ¡Lo hice por ti! -dijo rápidamente -no quería que tuvieses que enfrentarte a todo lo que conlleva estar con nosotros, yo lo acepto porque es lo que me toca sí quiero hacer lo que hago, pero tú no ganarías nada y perderías tu intimidad, tu vida, habría gente que te insultaría, te amenazaría y te odiaría por mi culpa y no te lo mereces.

Miré a Harry conteniendo la respiración y él se encogió de hombros, claramente no sabía nada. Volví la vista a Niall que me miraba serio aunque se estaba mordiendo el interior del labio inferior, claramente nervioso. Abrí la boca para hablar pero la cerré enseguida sin saber que decir. Apreté la mandíbula frustrada y moví la cabeza a ambos lados intentando echar de mi mente las palabras de Niall.

-¿Qué? -fue lo único que pude decir a lo que el asintió -¿y por qué te iba a creer ahora?

- Es verdad -dijo Zayn que estaba sentado en uno de los sofás.

Miré a Evelin que se encogió de hombros igual de anonadada que yo. Era completamente absurdo, yo podía pensar y decidir por mi misma.

- Mira -suspiré dejando caer los brazos -no se sí creerte o no creerte pero tengo cerebro ¿sabes? Y yo soy la que decido sí quiero arriesgarme a perder mi "intimidad" por ti o no.

- Lo siento Rach -dijo pasándose la mano por el pelo.

- Es tarde... -contesté dándome la vuelta mientras mi cerebro se quedaba en blanco, no sabía que decir, no sabía que hacer y no sabía que pensar, lo único que sabía era que no podía quedarme ahí frente a él un segundo más.

PD: Por si no lo habeis visto... leer esta noveeee porfaplis! http://www.wattpad.com/57592770-under-pressure-words?utm_source=web&utm_medium=link&utm_content=share_reading&ref_id=12673070

  • 167 days ago via site
  • 448

Bueeeeeenas tardes!!! Aqui esta el cap siento la tardanza pero estoy con los finales :S Siento no haberlo subido el sabado pero no me dio tiempo a terminarlo... Espero que os haya ido muy bien con selectividad o los examenes o lo que sea que tengais :)


CAPÍTULO 45

Llevaba despierta un buen rato pero no quería salir de la cama. No me apetecía nada más que esconderme entre el nórdico y esperar a que pasaran los días. Tenía hasta ganas de trabajar y echaba muchísimo de menos a mis gatitos. Sabía que la gran mayoría estaba ya abajo porque no dejaban de oírse cacharros en la cocina y un murmullo de gente hablando, tenía hambre eso era verdad, muchísima, pero prefería morir de hambre a morir de vergüenza al ver a Niall. Además me había traído un par de bolsas de M&amp;M&#039;s lo malo es que tenía que alcanzar la maleta y desde la cama era imposible.

Escondí la cabeza por debajo del nórdico haciéndome una bolita, encima hacía frío y tenía la nariz helada.

- ¡Una tortuguita! -gritó Harry tirándose literalmente sobre mí.

Me quejé encogiéndome más sobre mí misma.

- Pesas -susurré revolviéndome hasta que se apartó a un lado.

- ¿Bajas a desayunar? -preguntó intentando quitarme el nórdico de la cabeza a lo que me resistí -¡que te vas a asfixiar!

- Tengo frío -susurré agarrando el borde por encima de mi cabeza.

Escuché como Harry suspiraba y se levantaba. ¿Se iba? ¡No! ¡No me dejes sola! Después de un minuto no oí un solo ruido así que supuse que se había marchado y yo empezaba a quedarme sin aire. De pronto se levantó el nórdico por el final de la cama y Harry entró deslizándose como una lombriz hasta alcanzarme. No se había ido... Sonreí más animada al verle allí.

- ¿Qué haces?

- Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña -dijo con esfuerzo hasta que consiguió recolocarse el pañuelo en el pelo. Seguro que dormía con él.

- Es al revés -le contesté colocándome de lado para estar frente a él -sí Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma.

- ¿Y quién te ha dicho a ti que tú eres Mahoma y no la montaña? -respondió sonriendo inocente.

- ¿Me estás llamando rocosa?

- Eso no es un adjetivo para una persona -dijo riendo.

- ¿A ti qué pasa que la resaca no te afecta? -le pregunté acordándome de como iba ayer -¿por qué estás tan contento?

- ¿No tienes hambre? -dijo ignorando mi pregunta por completo -vamos abajo.

Agarró mi brazo y tiró de mi intentando sacarme de la cama.

- No, no, no, no, no -dije agarrándome al colchón con la otra mano -no quiero. -me miró con cara de pocos amigos -¿no te apetece más quedarte aquí calentitos durmiendo?

Arrugó el ceño sopesando la idea, las arruguitas que se le formaban entre las cejas cuando hacía eso eran adorables. Le puse mis mejores ojos de cachorrito abandonado y al final suspiró. ¡Victoria!

- Pero saca la cabeza de aquí que me estoy cociendo -apartó el nórdico cogiendo una bocanada de aire, era un teatrero -¡aire fresco!

- ¡Oye! ¿Qué quieres decir con eso? -le dije mirándole con cara de pocos amigos pero él simplemente sonrió e ignoró mi pregunta.

- Es mucho más cómoda tu cama que la mía -dijo moviendo todo el cuerpo buscando una postura que le gustara.

Me encogí de hombros colocando la mano por debajo de la almohada. La verdad es que había dormido estupendamente, Evelin no se movía un milímetro cuando dormía.
Llamaron a la puerta y al segundo se abrió.

- Se suele esperar a que te den permiso para entrar -se quejó Harry tirando a Louis una de las almohadas, la cual esquivó sin ningún problema.

- Yo no necesito permiso Harold, soy el rey de esta casa. -dijo poniéndose un puño en la cintura y mirando al techo como si fuera un súper héroe.

- El rey no se pero tonto un rato -le dije por picar más que por otra cosa.

- Un tonto que os acaba de interrumpir el momento pos coital -dijo sonriendo de oreja a oreja. Le fulminé con la mirada y le tiré mi almohada a su vez, la cual ni siquiera llegó a la puerta -¡tenemos a Hulk en casa y no lo sabía! -dijo riendo.

- ¡Que te jodan! -le dije sacándole el dedo índice.

- ¡Pues tú ya no te vienes a las motos de agua!

Harry pegó un salto en la cama incorporándose nada más oírlo.

- ¿¡A dónde!? -salió de debajo del nórdico y fue hasta la puerta como un torbellino.

- A conducir unas motos acuáticas pequeño Harry -dijo Louis dándole una palmada en la cabeza -prefiere venirse conmigo Rach, ten eso en cuenta.

- Que te aproveche -contesté volviendo a meterme debajo del nórdico.

Louis siempre intentaba picarme y la mayoría de las veces no lo conseguía. Los piques y yo no éramos compatibles, era demasiado perezosa para competir por esa tontería.

- ¡Y tres! -gritaron Louis y Harry a la vez arrancándome el nórdico de un tirón.

- ¡No! -me quejé encogiéndome sobre mí misma.

Pero fue inútil, me agarraron entre los dos Harry por los brazos y Louis por las piernas y me bajaron hasta la cocina donde estaban todos mirando como intentaba soltarme de esos dos, sin éxito.

- ¡Una ayudita! -dije desesperada mirando a Celia y Evelin que estaban intentando contener la risa, cabronas.

- ¡Y soltamos! -dijo Louis elevando mis piernas y dejándolas caer.

Sí no llega a ser porque Harry me levantó por los brazos me habría dado un culazo contra el suelo, importante. Me ayudó a levantarme y le aparté de un empujón, flojito, pero el mensaje estaba claro.

- Traidor -susurré entre dientes haciéndole reír.

- ¡Venga vamos! -dijo Louis -que el tío de las motos está ya allí.

Estaban todos preparados menos Liam y yo que teníamos que desayunar y vestirnos, así que ellos fueron bajando a la playa y nosotros nos quedamos terminando de comer rápidamente. Me puse el biquini azul brillante fosforito de flecos que me había comprado para este verano y que no había estrenado porque en Londres nunca íbamos a la piscina. Pero me puse una camiseta blanca y unos shorts de deporte por encima, el agua no debía de estar precisamente caliente. Bajé y ya estaba Liam abriéndome la puerta trasera que se dirigía a la playa. Liam era demasiado, con sus espaldas anchas y los músculos perfectamente marcados, como siguiese así iba a dejar de entrar por las puertas.

Mientras caminábamos hacia la playa por el camino de cemento que salía de la puerta de atrás de la casa, no podía dejar de pensar en sí se acordaría o no de lo que había pasado la noche anterior, pero por fin se decidió a hablar despejando mis dudas.

- ¿Estás mejor? -dijo con una pequeña sonrisa de ánimo.

Asentí dándole el último bocado a mi mini cruasán de chocolate, que no había sido capaz de terminarme antes y él me pasó un brazo por los hombros, estrechándome ligeramente.

- Nada más te fuiste, Niall entró con la misma cara, sí te sirve de consuelo.

No me servía de consuelo en absoluto, es más me confundía todavía más de lo que ya estaba, pero él lo hacía con buenas intenciones así que no le dije nada.

- Dudo que él estuviera llorando -le contesté mirando a otro lado.

- ¿Qué pasó Rach? -me encogí de hombros sin contestarle, no quería hablarlo con nadie, era decepción tras decepción, fracaso tras fracaso con Niall y estaba harta de darme todo el rato contra la misma pared -¿quieres que hagamos equipo en la moto? -dijo cambiando de tema -yo siempre gano a todo...

Eso me hizo sonreír.

- Desde luego eres el que mejor baila -susurré siguiéndole el juego.

Me miró con los ojos muy abiertos, como sí se acabase de dar cuenta de que la Tierra era redonda y levantó los brazos dando una vuelta sobre sí mismo mientras movía las caderas como un perfecto bailarín, demostrando mi afirmación y lo más importante, haciéndome reír.

- No se a que te refieres la verdad... -dijo haciéndose el humilde.

- ¿Entonces no vamos a ganar?

- ¡Por supuesto que vamos a ganar! -dijo ya cuando quedaban unas decenas de metros para unirnos al grupo, se puso delante de mi y se agachó ligeramente -¡sube!

- ¿Cómo?

- Hay que hacer una entrada triunfal para desmoralizarles Rach.

Me eché a reír por sus ocurrencias pero al final me subí a su espalda a caballito y echó a correr, ¡a correr conmigo encima dando botes muerta de miedo! Me agarré a su cuello todo lo fuerte que pude y cerré los ojos.


[Eve]

Iba con Celia de camino a la playa sin estar completamente convencida de que lo de las motos fuese una buena idea. Pero ya no había marcha atrás, así que le tocaba montar y además aparentar que no le daba miedo en absoluto.

- ¿Tu sabes conducirlas? -le preguntó a Cel.

- Que va -contestó -aunque me muero de ganas por probar la verdad -dijo entusiasmada.

Cel era así, feliz, en su única manera, no la había visto preocupada nunca y la verdad es que su entusiasmo era contagioso.

- Bueno, en unas malas si nos caemos y nos ahogamos nos hará el boca a boca uno de estos ¿y quién se va a negar? -dijo Eve riendo.

- Yo desde luego que no -contestó la otra riendo a su vez -me preocupa más lo fría que pueda estar el agua.

Justo llegaban a la arena donde el resto menos Raquel y Liam esperaban y hablaban con el que supusieron era el dueño de las motos. Nada más ver la escena Eve frunció el ceño confusa, sólo había cinco motos y ellos eran diez.

- Creo que va por parejas -contestó Celia sin necesidad de que Evelin formulara la pregunta.

- Tiene sentido, esta playa no es tan grande como para meter esos diez armatostes.

- ¡Cel, corre ven, mira! -le llamó Harry agachado a la orilla de la playa.

- ¿Qué? -dijo ella corriendo y acercándose hasta él.

En ese momento, Evelin divisó a Zayn que sonrió de medio lado nada más verla y esta le guiñó un ojo pícaro. La sonrisa de Zayn se hizo más amplia y se acercó a ella rápidamente.

- No me has dado los buenos días -dijo él cruzándose de brazos y conteniendo una sonrisa.

- Todavía no te los has ganado -contestó ella ofreciéndole una sonrisa burlona.

- No me das tregua rubia...

- Así es mucho más divertido no me digas que no.

Fue a contestar justo cuando Liam y Rach llegaron, la segunda montada a caballito y sin parecer muy contenta por el &quot;paseo&quot;.

- Que sepáis que vamos a machacaría a todos -dijo Liam nada más paró en medio del círculo.

- Sin excepción -añadió Rach no muy convencida -bájame -le susurró en el oído deseosa de pisar tierra firme.

- ¿Con la miedica? -dijo Louis riéndose de ellos -vamos por dios, cuéntame más.

Rach le fulminó con la mirada y se puso al otro lado de Evelin sonriendo de oreja a oreja al verla con Zayn.

- ¿De qué te ríes? -preguntó la rubia sabiendo cual iba a ser la respuesta.

- No me rio -contestó negando con la cabeza -a ver sí vas a ser tú que desde ayer, por algún extraño motivo -dijo captando la atención de ambos -estás más contenta de lo habitual y ves sonrisas donde no las hay... -entrelazó las manos por detrás de su espalda y se balanceó sobre sus talones imitando a una niña inocente.

- Yo también la veo más feliz -dijo Zayn encontrado la oportunidad de picarla -y, sí es por &quot;algo&quot; -hizo el gesto de las comillas con los dedos -que pasó anoche puede que &quot;alguien&quot; -volvió a hacer el gesto -posiblemente, guapo, moreno, con tatuajes y un cuerpo que más de uno desearía, tenga algo que ver...

Rach intentó contener la risa apretando los labios con fuerza mientras Evelin miraba al frente altiva como ella solo sabía ser, al final giró la cabeza hacia Zayn y sonrió de oreja a oreja.

- Me gustaba más cuando os llevabais mal -dijo haciendo reír a los otros dos y cruzándose de brazos -Ian -le llamó acercándose a él -¿te pones conmigo en las motos? -dijo mirando a Zayn sabiendo que con eso, había ganado.

- Que golpe tan bajo -dijo Rach mirando a Zayn -pero no te preocupes, tú dale una de cal y otra de arena, que es lo que le gusta.

En ese momento Niall se acercó a ambos y Raquel salió escopeteada al lado de Liam que le agarró por los hombros con una sonrisa que agradecía profundamente.

Después de hacer los equipos, Louis y Eleanor, Harry y Celia, Eve y Ian, Niall y Zayn y Liam y Rach, les explicaron como funcionaban las motos de agua, que era bastante parecido a como lo hacían las motos normales, dieron algunas instrucciones más sobre qué hacer sí volcaban o tenían que volver subirse desde el agua y repartieron los chalecos salvavidas.

- Azules -dijo Rach sarcástica poniéndose el suyo -para que llamen la atención en el mar de color naranja...

- Tranquila Rach -dijo Harry sonriendo -con lo blanca que eres, tú refulges en el agua, no te vas a perder -dijo haciendo reír al resto.


[Rach]

- ¡¿Liam crees que podrías dejarnos vivir un día más?! -grité para que me oyese por encima del ruido del motor.

- ¡Sí queremos ganar hay que ir rápido!

Rápido decía... ¡Como fuésemos más rápido íbamos a superar la velocidad de la luz y a aterrizar en otra galaxia! No me tendría que haber puesto con él, sí a mi en realidad ganar o perder me era bastante indiferente. Íbamos los primeros con Louis y Eleanor pisándonos los talones, otro competitivo. El resto ni siquiera sabía en que posiciones estaban, desde luego no se lo estaban tomado tan enserio como Liam y Louis.

- ¡Agárrate fuerte! -me gritó y al instante rodeé con más fuerza su cintura pegando la cabeza a su chaleco salvavidas azul.

No pude evitar que un grito saliera de mi garganta cuando Liam pilló una ola y la moto voló unos cuantos metros pegando un bote al aterrizar que me iba a dejar un moratón en el culo importante. Pero habíamos conseguido lo que él quería, llevarles una ventaja considerable a Louis y Eleanor y ganar la carrera. Yo solo quería bajarme de ese trasto infernal y poner los pies en tierra firme. Bajé de la moto sin esperar a que saliera del agua completamente y me tiré encima de la arena adorándola, parecía demasiado bonito para ser cierto. Efectivamente era demasiado bonito para ser cierto porque Liam se tiró encima de mi aplastándome. Y pesaba por lo menos dos toneladas, claro que con tanto músculo...

- ¡¡¡Ganadores!!! -gritó en mi oído.

- ¡Liam que me dejas sorda! -dije riendo a lo que él se levantó y me levantó a mi sin ningún esfuerzo.

Me dio un abrazo saltando a lo que llegaban Louis y Eleanor, el primero con una cara más larga que un perro pachón. Me reí en su cara sin ninguna consideración, por fin, por una vez, Louis perdía.

- ¿Quién ha ganado Lou Lou Lou? -le piqué haciendo que me mirara como sí hubiese matado a su madre.

Los demás empezaron a llegar y por lo visto habían abandonado la carrera nada más empezar. ¿¡Para eso había muerto yo de miedo!?

- ¿Echamos otra Lou? -seguí picándole.

- ¡Pero sí tú no has hecho nada! ¡Me ha ganado Liam! ¡No tú!

Cuanto más se cabreaba más gracia me hacía y a Liam igual.

- Es trabajo en equipo -dijo Liam -sí no hubiese sido por sus gritos yo no habría estado lo suficientemente motivado.

Le miré con la boca abierta ¡sólo había gritado una vez! Y me había costado la vida controlarme. Llegaron todos, Zayn y Niall se estaban muriendo de la risa por algo que claramente les había pasado a Celia y a Evelin, que venían completamente caladas, alguien se había caído de la moto... tendría que ponerme al día.

- ¡El último que llegue a la casa cocina! -gritó Harry echando a correr seguido por el resto.

Genial, pues yo no pensaba correr cuesta arriba y por la arena, no, ni hablar. Me sacudí la arena de las piernas como pude, eso era lo que no me gustaba de la playa, la arena.

- Tienes un poco en la espalda -me di la vuelta lentamente rezando a dios para que no fuese Niall el único que se hubiese quedado allí. Pero dios como siempre no escuchaba mis plegarias.

Views 11

about 3 minutes ago
Bueeeeeenas tardes!!! Aqui esta el cap siento la tardanza pero estoy con los finales :S Siento no haberlo subido el sabado pero no me dio tiempo a terminarlo... Espero que os haya ido muy bien con selectividad o los examenes o lo que sea que tengais :)


CAPÍTULO 45

Llevaba despierta un buen rato pero no quería salir de la cama. No me apetecía nada más que esconderme entre el nórdico y esperar a que pasaran los días. Tenía hasta ganas de trabajar y echaba muchísimo de menos a mis gatitos. Sabía que la gran mayoría estaba ya abajo porque no dejaban de oírse cacharros en la cocina y un murmullo de gente hablando, tenía hambre eso era verdad, muchísima, pero prefería morir de hambre a morir de vergüenza al ver a Niall. Además me había traído un par de bolsas de M&M's lo malo es que tenía que alcanzar la maleta y desde la cama era imposible.

Escondí la cabeza por debajo del nórdico haciéndome una bolita, encima hacía frío y tenía la nariz helada.

- ¡Una tortuguita! -gritó Harry tirándose literalmente sobre mí.

Me quejé encogiéndome más sobre mí misma.

- Pesas -susurré revolviéndome hasta que se apartó a un lado.

- ¿Bajas a desayunar? -preguntó intentando quitarme el nórdico de la cabeza a lo que me resistí -¡que te vas a asfixiar!

- Tengo frío -susurré agarrando el borde por encima de mi cabeza.

Escuché como Harry suspiraba y se levantaba. ¿Se iba? ¡No! ¡No me dejes sola! Después de un minuto no oí un solo ruido así que supuse que se había marchado y yo empezaba a quedarme sin aire. De pronto se levantó el nórdico por el final de la cama y Harry entró deslizándose como una lombriz hasta alcanzarme. No se había ido... Sonreí más animada al verle allí.

- ¿Qué haces?

- Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña -dijo con esfuerzo hasta que consiguió recolocarse el pañuelo en el pelo. Seguro que dormía con él.

- Es al revés -le contesté colocándome de lado para estar frente a él -sí Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma.

- ¿Y quién te ha dicho a ti que tú eres Mahoma y no la montaña? -respondió sonriendo inocente.

- ¿Me estás llamando rocosa?

- Eso no es un adjetivo para una persona -dijo riendo.

- ¿A ti qué pasa que la resaca no te afecta? -le pregunté acordándome de como iba ayer -¿por qué estás tan contento?

- ¿No tienes hambre? -dijo ignorando mi pregunta por completo -vamos abajo.

Agarró mi brazo y tiró de mi intentando sacarme de la cama.

- No, no, no, no, no -dije agarrándome al colchón con la otra mano -no quiero. -me miró con cara de pocos amigos -¿no te apetece más quedarte aquí calentitos durmiendo?

Arrugó el ceño sopesando la idea, las arruguitas que se le formaban entre las cejas cuando hacía eso eran adorables. Le puse mis mejores ojos de cachorrito abandonado y al final suspiró. ¡Victoria!

- Pero saca la cabeza de aquí que me estoy cociendo -apartó el nórdico cogiendo una bocanada de aire, era un teatrero -¡aire fresco!

- ¡Oye! ¿Qué quieres decir con eso? -le dije mirándole con cara de pocos amigos pero él simplemente sonrió e ignoró mi pregunta.

- Es mucho más cómoda tu cama que la mía -dijo moviendo todo el cuerpo buscando una postura que le gustara.

Me encogí de hombros colocando la mano por debajo de la almohada. La verdad es que había dormido estupendamente, Evelin no se movía un milímetro cuando dormía.
Llamaron a la puerta y al segundo se abrió.

- Se suele esperar a que te den permiso para entrar -se quejó Harry tirando a Louis una de las almohadas, la cual esquivó sin ningún problema.

- Yo no necesito permiso Harold, soy el rey de esta casa. -dijo poniéndose un puño en la cintura y mirando al techo como si fuera un súper héroe.

- El rey no se pero tonto un rato -le dije por picar más que por otra cosa.

- Un tonto que os acaba de interrumpir el momento pos coital -dijo sonriendo de oreja a oreja. Le fulminé con la mirada y le tiré mi almohada a su vez, la cual ni siquiera llegó a la puerta -¡tenemos a Hulk en casa y no lo sabía! -dijo riendo.

- ¡Que te jodan! -le dije sacándole el dedo índice.

- ¡Pues tú ya no te vienes a las motos de agua!

Harry pegó un salto en la cama incorporándose nada más oírlo.

- ¿¡A dónde!? -salió de debajo del nórdico y fue hasta la puerta como un torbellino.

- A conducir unas motos acuáticas pequeño Harry -dijo Louis dándole una palmada en la cabeza -prefiere venirse conmigo Rach, ten eso en cuenta.

- Que te aproveche -contesté volviendo a meterme debajo del nórdico.

Louis siempre intentaba picarme y la mayoría de las veces no lo conseguía. Los piques y yo no éramos compatibles, era demasiado perezosa para competir por esa tontería.

- ¡Y tres! -gritaron Louis y Harry a la vez arrancándome el nórdico de un tirón.

- ¡No! -me quejé encogiéndome sobre mí misma.

Pero fue inútil, me agarraron entre los dos Harry por los brazos y Louis por las piernas y me bajaron hasta la cocina donde estaban todos mirando como intentaba soltarme de esos dos, sin éxito.

- ¡Una ayudita! -dije desesperada mirando a Celia y Evelin que estaban intentando contener la risa, cabronas.

- ¡Y soltamos! -dijo Louis elevando mis piernas y dejándolas caer.

Sí no llega a ser porque Harry me levantó por los brazos me habría dado un culazo contra el suelo, importante. Me ayudó a levantarme y le aparté de un empujón, flojito, pero el mensaje estaba claro.

- Traidor -susurré entre dientes haciéndole reír.

- ¡Venga vamos! -dijo Louis -que el tío de las motos está ya allí.

Estaban todos preparados menos Liam y yo que teníamos que desayunar y vestirnos, así que ellos fueron bajando a la playa y nosotros nos quedamos terminando de comer rápidamente. Me puse el biquini azul brillante fosforito de flecos que me había comprado para este verano y que no había estrenado porque en Londres nunca íbamos a la piscina. Pero me puse una camiseta blanca y unos shorts de deporte por encima, el agua no debía de estar precisamente caliente. Bajé y ya estaba Liam abriéndome la puerta trasera que se dirigía a la playa. Liam era demasiado, con sus espaldas anchas y los músculos perfectamente marcados, como siguiese así iba a dejar de entrar por las puertas.

Mientras caminábamos hacia la playa por el camino de cemento que salía de la puerta de atrás de la casa, no podía dejar de pensar en sí se acordaría o no de lo que había pasado la noche anterior, pero por fin se decidió a hablar despejando mis dudas.

- ¿Estás mejor? -dijo con una pequeña sonrisa de ánimo.

Asentí dándole el último bocado a mi mini cruasán de chocolate, que no había sido capaz de terminarme antes y él me pasó un brazo por los hombros, estrechándome ligeramente.

- Nada más te fuiste, Niall entró con la misma cara, sí te sirve de consuelo.

No me servía de consuelo en absoluto, es más me confundía todavía más de lo que ya estaba, pero él lo hacía con buenas intenciones así que no le dije nada.

- Dudo que él estuviera llorando -le contesté mirando a otro lado.

- ¿Qué pasó Rach? -me encogí de hombros sin contestarle, no quería hablarlo con nadie, era decepción tras decepción, fracaso tras fracaso con Niall y estaba harta de darme todo el rato contra la misma pared -¿quieres que hagamos equipo en la moto? -dijo cambiando de tema -yo siempre gano a todo...

Eso me hizo sonreír.

- Desde luego eres el que mejor baila -susurré siguiéndole el juego.

Me miró con los ojos muy abiertos, como sí se acabase de dar cuenta de que la Tierra era redonda y levantó los brazos dando una vuelta sobre sí mismo mientras movía las caderas como un perfecto bailarín, demostrando mi afirmación y lo más importante, haciéndome reír.

- No se a que te refieres la verdad... -dijo haciéndose el humilde.

- ¿Entonces no vamos a ganar?

- ¡Por supuesto que vamos a ganar! -dijo ya cuando quedaban unas decenas de metros para unirnos al grupo, se puso delante de mi y se agachó ligeramente -¡sube!

- ¿Cómo?

- Hay que hacer una entrada triunfal para desmoralizarles Rach.

Me eché a reír por sus ocurrencias pero al final me subí a su espalda a caballito y echó a correr, ¡a correr conmigo encima dando botes muerta de miedo! Me agarré a su cuello todo lo fuerte que pude y cerré los ojos.


[Eve]

Iba con Celia de camino a la playa sin estar completamente convencida de que lo de las motos fuese una buena idea. Pero ya no había marcha atrás, así que le tocaba montar y además aparentar que no le daba miedo en absoluto.

- ¿Tu sabes conducirlas? -le preguntó a Cel.

- Que va -contestó -aunque me muero de ganas por probar la verdad -dijo entusiasmada.

Cel era así, feliz, en su única manera, no la había visto preocupada nunca y la verdad es que su entusiasmo era contagioso.

- Bueno, en unas malas si nos caemos y nos ahogamos nos hará el boca a boca uno de estos ¿y quién se va a negar? -dijo Eve riendo.

- Yo desde luego que no -contestó la otra riendo a su vez -me preocupa más lo fría que pueda estar el agua.

Justo llegaban a la arena donde el resto menos Raquel y Liam esperaban y hablaban con el que supusieron era el dueño de las motos. Nada más ver la escena Eve frunció el ceño confusa, sólo había cinco motos y ellos eran diez.

- Creo que va por parejas -contestó Celia sin necesidad de que Evelin formulara la pregunta.

- Tiene sentido, esta playa no es tan grande como para meter esos diez armatostes.

- ¡Cel, corre ven, mira! -le llamó Harry agachado a la orilla de la playa.

- ¿Qué? -dijo ella corriendo y acercándose hasta él.

En ese momento, Evelin divisó a Zayn que sonrió de medio lado nada más verla y esta le guiñó un ojo pícaro. La sonrisa de Zayn se hizo más amplia y se acercó a ella rápidamente.

- No me has dado los buenos días -dijo él cruzándose de brazos y conteniendo una sonrisa.

- Todavía no te los has ganado -contestó ella ofreciéndole una sonrisa burlona.

- No me das tregua rubia...

- Así es mucho más divertido no me digas que no.

Fue a contestar justo cuando Liam y Rach llegaron, la segunda montada a caballito y sin parecer muy contenta por el "paseo".

- Que sepáis que vamos a machacaría a todos -dijo Liam nada más paró en medio del círculo.

- Sin excepción -añadió Rach no muy convencida -bájame -le susurró en el oído deseosa de pisar tierra firme.

- ¿Con la miedica? -dijo Louis riéndose de ellos -vamos por dios, cuéntame más.

Rach le fulminó con la mirada y se puso al otro lado de Evelin sonriendo de oreja a oreja al verla con Zayn.

- ¿De qué te ríes? -preguntó la rubia sabiendo cual iba a ser la respuesta.

- No me rio -contestó negando con la cabeza -a ver sí vas a ser tú que desde ayer, por algún extraño motivo -dijo captando la atención de ambos -estás más contenta de lo habitual y ves sonrisas donde no las hay... -entrelazó las manos por detrás de su espalda y se balanceó sobre sus talones imitando a una niña inocente.

- Yo también la veo más feliz -dijo Zayn encontrado la oportunidad de picarla -y, sí es por "algo" -hizo el gesto de las comillas con los dedos -que pasó anoche puede que "alguien" -volvió a hacer el gesto -posiblemente, guapo, moreno, con tatuajes y un cuerpo que más de uno desearía, tenga algo que ver...

Rach intentó contener la risa apretando los labios con fuerza mientras Evelin miraba al frente altiva como ella solo sabía ser, al final giró la cabeza hacia Zayn y sonrió de oreja a oreja.

- Me gustaba más cuando os llevabais mal -dijo haciendo reír a los otros dos y cruzándose de brazos -Ian -le llamó acercándose a él -¿te pones conmigo en las motos? -dijo mirando a Zayn sabiendo que con eso, había ganado.

- Que golpe tan bajo -dijo Rach mirando a Zayn -pero no te preocupes, tú dale una de cal y otra de arena, que es lo que le gusta.

En ese momento Niall se acercó a ambos y Raquel salió escopeteada al lado de Liam que le agarró por los hombros con una sonrisa que agradecía profundamente.

Después de hacer los equipos, Louis y Eleanor, Harry y Celia, Eve y Ian, Niall y Zayn y Liam y Rach, les explicaron como funcionaban las motos de agua, que era bastante parecido a como lo hacían las motos normales, dieron algunas instrucciones más sobre qué hacer sí volcaban o tenían que volver subirse desde el agua y repartieron los chalecos salvavidas.

- Azules -dijo Rach sarcástica poniéndose el suyo -para que llamen la atención en el mar de color naranja...

- Tranquila Rach -dijo Harry sonriendo -con lo blanca que eres, tú refulges en el agua, no te vas a perder -dijo haciendo reír al resto.


[Rach]

- ¡¿Liam crees que podrías dejarnos vivir un día más?! -grité para que me oyese por encima del ruido del motor.

- ¡Sí queremos ganar hay que ir rápido!

Rápido decía... ¡Como fuésemos más rápido íbamos a superar la velocidad de la luz y a aterrizar en otra galaxia! No me tendría que haber puesto con él, sí a mi en realidad ganar o perder me era bastante indiferente. Íbamos los primeros con Louis y Eleanor pisándonos los talones, otro competitivo. El resto ni siquiera sabía en que posiciones estaban, desde luego no se lo estaban tomado tan enserio como Liam y Louis.

- ¡Agárrate fuerte! -me gritó y al instante rodeé con más fuerza su cintura pegando la cabeza a su chaleco salvavidas azul.

No pude evitar que un grito saliera de mi garganta cuando Liam pilló una ola y la moto voló unos cuantos metros pegando un bote al aterrizar que me iba a dejar un moratón en el culo importante. Pero habíamos conseguido lo que él quería, llevarles una ventaja considerable a Louis y Eleanor y ganar la carrera. Yo solo quería bajarme de ese trasto infernal y poner los pies en tierra firme. Bajé de la moto sin esperar a que saliera del agua completamente y me tiré encima de la arena adorándola, parecía demasiado bonito para ser cierto. Efectivamente era demasiado bonito para ser cierto porque Liam se tiró encima de mi aplastándome. Y pesaba por lo menos dos toneladas, claro que con tanto músculo...

- ¡¡¡Ganadores!!! -gritó en mi oído.

- ¡Liam que me dejas sorda! -dije riendo a lo que él se levantó y me levantó a mi sin ningún esfuerzo.

Me dio un abrazo saltando a lo que llegaban Louis y Eleanor, el primero con una cara más larga que un perro pachón. Me reí en su cara sin ninguna consideración, por fin, por una vez, Louis perdía.

- ¿Quién ha ganado Lou Lou Lou? -le piqué haciendo que me mirara como sí hubiese matado a su madre.

Los demás empezaron a llegar y por lo visto habían abandonado la carrera nada más empezar. ¿¡Para eso había muerto yo de miedo!?

- ¿Echamos otra Lou? -seguí picándole.

- ¡Pero sí tú no has hecho nada! ¡Me ha ganado Liam! ¡No tú!

Cuanto más se cabreaba más gracia me hacía y a Liam igual.

- Es trabajo en equipo -dijo Liam -sí no hubiese sido por sus gritos yo no habría estado lo suficientemente motivado.

Le miré con la boca abierta ¡sólo había gritado una vez! Y me había costado la vida controlarme. Llegaron todos, Zayn y Niall se estaban muriendo de la risa por algo que claramente les había pasado a Celia y a Evelin, que venían completamente caladas, alguien se había caído de la moto... tendría que ponerme al día.

- ¡El último que llegue a la casa cocina! -gritó Harry echando a correr seguido por el resto.

Genial, pues yo no pensaba correr cuesta arriba y por la arena, no, ni hablar. Me sacudí la arena de las piernas como pude, eso era lo que no me gustaba de la playa, la arena.

- Tienes un poco en la espalda -me di la vuelta lentamente rezando a dios para que no fuese Niall el único que se hubiese quedado allí. Pero dios como siempre no escuchaba mis plegarias.

  • 184 days ago via site
  • 353

Bueeeeeenos dias!!!!!! Aqui teneis un nuevo CAP, espero que os gusteee :)


CAPÍTULO 44

Le odiaba. Le odiaba con todas mis fuerzas y a pesar de eso más que enfadada estaba al borde de las lágrimas. El hecho de que la besara, como la había besado, sabiendo que yo estaba delante me dolía muchísimo, pero lo peor no era eso, sí no que mi mente en lo único en lo que pensaba era "así que ella sí le gusta". Enterré los pies descalzos en la arena fría y apoyé la frente en las rodillas. Definitivamente no tendría que haber venido, podría haber pasado de él o al menos haberlo intentado sí tan solo estuviese allí como uno más, pero no venía preparada para verle con otra chica, no se me había pasado por la cabeza siquiera. Idiota. Una lágrima resbaló por mi mejilla rápidamente y me la sequé con la mano molesta conmigo misma por ser tan débil y vulnerable.

Escuché unos pasos a mis espaldas e intenté respirar hondo para calmarme un poco. Antes de que se sentase a mi lado ya sabía que era él, conocía su colonia demasiado bien. Fui a levantarme rápidamente pero me agarró del antebrazo volviendo a sentarme.

- Suéltame.

- Espera -volví a intentar levantarme pero fue imposible tenía mi antebrazo bien amarrado.

Clavó la botella que traía en la arena y se pasó la otra mano por la cabeza.

- Mira Niall de verdad que me gustaría saber cuál es el razonamiento lógico que tu cerebro ha seguido para pensar que venir a hablar conmigo era una buena idea. Porque no lo es, no quiero hablarte, no quiero verte, no quiero oírte, no quiero mirarte y definitivamente no quiero que me toques -tiré con fuerza de mi antebrazo haciendo que lo soltara finalmente.

- ¿Qué diferencia hay entre mirarme y verme? -arrugué el ceño sin entender lo que me estaba preguntando -has dicho no quiero verte, no quiero mirarte... -le fulminé con la mirada, era gilipollas -bueno da igual, no he venido a eso.

- ¿Entonces qué? ¿A restregarme que te has liado con la tía esa? ¿Quieres mi enhorabuena? O sólo has venido a joder, que es lo que siempre haces.

- Dame una tregua ¿no? -le miré con una ceja levantada, ¡hasta de noche se veía el azul de sus ojos!

- ¿Una tregua? ¿De verdad? -suspiré negando con la cabeza -te juro que como vengas solo a joder te estampo la botella en la cabeza.

Asintió y me dio la botella, no podía ser, era una botella de Pimms, una bebida alcohólica inglesa que sabía a zumo y estaba deliciosa, no sabía nada a alcohol, era de mis bebidas favoritas.

- Sí en algún momento te jode lo que te voy a decir eres libre de darme con la botella -sonrió ligeramente pero no le devolví el gesto.

Agarré la botella sin fiarme un pelo y la puse a mi lado clavada en la arena. ¿A qué venía ahora este alarde de amabilidad?

- Voy a decirlo rápido porque no sé como... Sacarlo si no -asentí, la verdad es que tenía hasta curiosidad, suspiró profundamente -¿estás con Harry? -dijo rápidamente.

Me quedé mirándole con los ojos como platos. ¿Cómo? Clavó sus ojos en los míos y mi corazón empezó a acelerarse, hacía mucho tiempo que no estábamos tan cerca.

- ¿A qué viene eso?

- ¿Estás o no estás? -me interrumpió.

- No. -noté como al instante se le relajaban los hombros ¿qué estaba pasando? ¿Y sí lo que me había dicho Eve era verdad? Tenía que cogerle el móvil -Niall déjame tu móvil.

- ¿Por qué te ha besado? -dijimos a la vez, me miró con una ceja levantada -¿para que quieres mi teléfono?

- Tú solo déjamelo.

- No... No lo tengo aquí -suspiré exasperada, ahora necesitaba ver su teléfono -¿vas a contestarme a mi o no?

- ¿Qué? -estaba un poco desconcertada -ah, no, es porque está un poquito borracho -le contesté -de todas formas ¿qué más te da?

- Pásame la botella anda -dijo alargando el brazo hacia ella, se la alcancé esperando una respuesta que no llegó, le dio un trago largo y no pude evitar fijarme en su cuello, con cada trago se le marcaba la nuez, que tortura.

- ¿Y tú con tu novia? -no pude, de verdad que no quería preguntar pero no pude evitarlo.

Arrugó el ceño en un gesto de disgusto y negó con la cabeza.

- No es mi novia -contestó mirándome, se pasó la mano por el pelo en un gesto nervioso -¿quieres saber la verdad?

- ¿Qué verdad? -pregunté en un susurro notando como se me aceleraba el ritmo cardíaco otra vez ¿¡la verdad sobre qué!?

- Solo la he besado porque tú has besado a Harry. Porque te gusta.

- Me ha besado él y era de broma -le expliqué ¿pero por qué le estaba dando explicaciones? -¿crees que es una competición de haber quien se lia con alguien primero o qué? Porque no lo es. Sí quieres ganar para ti el primer puesto, yo paso de estos juegos. Y sinceramente sí te vas a estar liando con todo lo que se mueve te agradecería que no lo hicieras enfrente de mi. -le di un trago a la botella después de decir todo eso, me daba igual lo que pensara ya.

- Siento sí te ha molestado -dijo para mi sorpresa.

Asentí moviendo los pies bajo la arena.

- ¿Qué haces descalza? -preguntó medio alucinado mientras sonreía.

- Está fresquito, pruébalo -negó con la cabeza -venga Niall, que la arena está suave.

- Más vale que merezca la pena -dijo quitándose sus zapatillas y hundiendo los pies en la arena, le miré expectante -bueno... No está mal.

- Te gusta -dije rápidamente -¡te lo dije! -empezó a reírse y no pude evitar sonreír al volver a oír su risa.

Suspiré cansada, con lo fácil que parecía todo ahora... ¿También estaba fingiendo la risa? Porque de ser así era un actor buenísimo.
Lo que Eve me había dicho de las fotos de su móvil rondaba por mi cabeza. Sí realmente era verdad podía intentar forzar la situación y ver cómo reaccionaba. Con esa idea en la mente me senté más cerca de él y apoyé la cabeza en su hombro, tenía la altura perfecta para mi.

- ¿Cansada? -dijo finalmente a lo que asentí.

Ocurrió lo inesperado, movió su mano hacia la mía con inseguridad pero al final entrelazó los dedos con los míos. Me mordí el labio inferior intentando contener las lágrimas. ¿Lo hacía por pena? ¿O... Lo hacía porque sentía algo? Apreté su mano disfrutando el momento, como lo echaba de menos.

- ¿No te estará esperando la rubia esa? -le pregunté a expensas de arruinar el momento.

- Supongo que ya se habrá ido -dijo encogiéndose de hombros -espero...

Tuve que aguantar una carcajada. ¡Dios! ¿¡Pero qué estaba pasando!?

- Son ya las... -sacó su teléfono del bolsillo -las tres -aparté la cabeza de su hombro y me quedé mirando el móvil.

- Creía que no lo tenías aquí -dije rápidamente -déjamelo -dije soltando su mano y alargándola en su dirección.

- No...

- Niall -me acerque a él intentando quitarle el móvil pero levantó el brazo apartándolo de mi -¿¡pero qué más te da!?

- ¿¡Y a ti!? -estaba prácticamente aplastándolo contra el suelo, pero me daba igual si no quería dejarme el móvil era por algo seguro -¡Raquel!

Me senté encima de él y por fin conseguí cogerlo pero no lo soltaba.

- Niall por favor te lo pido, déjamelo -se le marcó el hueso de la mandíbula claramente molesto pero al final lo soltó.

Me aparté sentándome en el hueco que había entre sus piernas y él se incorporó apoyándose sobre los codos. Rápidamente fui al álbum de fotos pero ahí no había nada, sólo alguna selfie o fotos en fiestas, incluso tenía fotos del tour, ni rastro de lo que me había dicho Eve, no había nada. Suspiré exasperada e intenté contener las lágrimas.

- ¿Dónde están? -me miró sin entender -¡las fotos! -le tiré el móvil al pecho y me eché las manos a la cara -las has borrado todas... -dije en un susurro.

- Rach... -se incorporó sentándose.

- ¡No me llames así! -le grité -Las has borrado... -repetí intentando que no se me quebrara la voz -¿por qué? -susurré ya con la voz rota mientras empezaba a llorar otra vez.

Sentí sus brazos a mi alrededor y le devolví el abrazo escondiendo la cara en el hueco entre su cuello y su hombro. ¿Por qué se portaba así conmigo ahora? ¿Por qué estaba siendo amable? ¿¡Por qué parecía que le importaba!? Me daba igual el hecho de que estuviese llenándole de lágrimas, ¡que se aguante! Una de sus manos acariciaba mi espalda y la otra mi pelo, era tan... tan... normal, así era como tendría que ser.

- No había ninguna foto -susurró en mi oído.

Negué con la cabeza ligeramente. Mentira... Eve las había visto y ella nunca me mentiría, nunca. Las había borrado y sí las había borrado era porque le daba igual todo, porque no significaba nada para él. Volvía a sentir el dolor en el pecho, como si fuese el primer día que volvió de viaje y decidió dejarme. Respiré hondo intentando llenarme con su aroma. Arrugué su camiseta en mis manos abrazándole lo más fuerte que pude, apretándole contra mi cuerpo por una última vez y entonces me levanté, sequé mi cara con la manga de la chaqueta y volví adentro sin ni siquiera mirarle.

Nada más entrar al salón vi a Harry desnucado en el sofá durmiendo como un lirón, fui a la cocina en busca de ayuda y ahí estaba Liam bebiendo un vaso de agua.

- Ey -dijo nada más verme con la preocupación marcada en el rostro -¿qué te ha pasado? -negué con la cabeza conteniendo las lágrimas y él me dio un abrazo, muy reconfortante la verdad, Liam tenía la costumbre de apretujarte un poquito cuando te abrazaba y se sentía genial.

- Ayúdame a llevar a Harry a su cama por favor -conseguí decir con un tono de voz normal.

Asintió apretándome un poco más contra él y me dio un beso en la cabeza.

- Sea lo que sea, se va a arreglar -dijo cuando se separó mirándome a los ojos -vamos a por el borrachín -sonrió.

En realidad yo no hice nada, Liam cogió a Harry en volandas como los recién casados y lo llevó hasta el sofá cama en el que dormirían ambos. Mi función era ir abriéndole las puertas. Cuando por fin le soltó en la cama, él se fue al baño y yo le quité a Harry los zapatos, estaba ahí tirado tal cual lo había dejado Liam y con el ceño fruncido, debía de estar soñando algo que no le gustaba. Le desabroché el botón de los pantalones pitillo negros con más miedo que vergüenza y le arropé con las sábanas. Abrió ligeramente los ojos y gruñó sin querer despertarse.

- Shh... -susurré para que volviera a dormirse.

Agarró mi mano y la puso por debajo de su cara, durmiéndose sobre ella.
Era como un angelito, con esas facciones tan perfectas y no solo por su aspecto, Harry era bueno en todos los sentidos, nunca había conocido a alguien tan amable con todo el mundo. Todos los famosos a los que había oído hablar de One Direction siempre decían que el más amable y el que más apreciaba y se preocupaba por las cosas era Harry y no me cabía ninguna duda de que fuera así. Conseguí que soltara mi mano sin despertarle y me fui hacia la habitación que compartía con Eve, pero allí no había nadie, ¿estaría con Zayn? Supuse que sería así, con lo que me desmaquillé rápidamente y me metí en la cama.

A los veinte minutos escuché unos pasos por el pasillo que se dirigían a otra habitación. ¿Sería Niall? Suspiré cansada de todo y me dormí.


[Eve]

Al final Zayn se había torcido un pie, eso le pasaba por subir una colina por la noche sin una sola luz. Eve le tenía medio agarrado para que no apoyara demasiado el pie, pero entre que ella era chiquitita y que Zayn quería hacerse el machote diciendo que no le dolía iba más bien ella apoyada en él.

- Ya sabía yo que no era buena idea ponerse a subir montañas a estas horas.

- No seas exagerada no era una montaña -le contestó con el brazo alrededor de los hombros de Eve -me dirás ahora que no te lo has pasado bien ¿no?

Evelin le miró de reojo sabía perfectamente a lo que se refería pero no le iba a dar esa satisfacción, no le iba a dar el gusto de reconocérselo.

- Bueno, he pasado mejores noches -dijo encogiéndose de hombros y sonriendo de medio lado -pero supongo que para ti ha sido algo único.

- Bueno -contestó Zayn -no te voy a engañar, las vistas eran increíbles.

- ¿Las vistas? -le preguntó Eve incrédula, ¿las vistas? ¿Qué pasa que no le iba a reconocer que lo mejor había sido ella? -pues sí tanto te han gustado las vistas podrías haberte quedado ahí arriba. -le soltó de la cintura y se apartó de él -ya andas solo ¿no?

Como respuesta Zayn se echó a reír haciéndola enfadar aún más. Evelin le fulminó con la mirada ¿por qué se dejaba picar tan fácilmente? ¡Sí ella no era de esas!

- ¿Acaso te he dicho de que vistas hablaba? -dijo Zayn volviendo a agarrarla del hombro con dificultad porque ella se removía y mirándola con una media sonrisa arrebatadora.

- ¿Y de qué vistas hablabas entonces?

- ¿Me lo vas a hacer decir? -dijo Zayn a lo que Eve se encogió de hombros inocente. Éste se mordió el labio inferior y se acercó a su oído -una vista rubia de ojos azules -susurró -que... Besa demasiado bien...

Evelin aguantó la sonrisa apretando los labios mientras el corazón le latía cada vez más rápido. Como sabía lo que hacer para volverla loca.

- Vamos Eve, ¿ni una sonrisita me vas a conceder? -dijo estrechándola por los hombros -venga... -le guiñó un ojo y al final sonrió.

- No se puede besar demasiado bien -acabó concediéndole la sonrisa -Pero no te acostumbres -dijo separándose y abriendo la puerta de casa.

Entraron ambos y estaba todo a oscuras y vacío ¿se habían ido ya todos a dormir?

- Nos vamos nosotros y se acaba la fiesta, sí solo son las tres -dijo Evelin subiendo las escaleras.

- ¿Te acuerdas de lo que te he dicho de las vistas? -dijo Zayn que iba detrás de ella.

- Sí.

- Pues han mejorado espectacularmente -contestó mirando su trasero descaradamente.

- ¿Verdad? Siéntete afortunado que a lo mejor no lo vuelves a ver.

Zayn se echó a reír, nunca le daba una tregua y para que engañarse eso le gustaba aún más.

- Bueno hasta mañana -dijo Evelin ya con la mano en el pomo de la puerta.

- No, no, no, no, no -dijo Zayn agarrándola por la cintura -esto no se va a acabar aquí.

Eve le pasó la mano por el pecho hasta alcanzar su hombro.

- ¿No? -Zayn negó con la cabeza acercándose a su rostro.

- Solo son las tres -susurró este repitiendo sus palabras.

Esta vez fue Eve la que acortó la distancia entre ellos besando sus labios. Zayn le sostuvo la cara con una mano y le hizo ponerse de puntillas para disfrutar de la totalidad de su beso. Ella le pasó las manos por el pelo agarrándose a él. La otra mano de Zayn recorrió el lateral de su cuerpo subiendo desde el muslo hasta alcanzar su cara para profundizar el beso, la empujó ligeramente contra la pared aprisionándola contra ésta cuando...

- ¡Tengo un bate! -se oyó gritar a Liam que subía por las escaleras silenciosamente.

Ambos se separaron rápidamente intentando aparentar normalidad sin mucho éxito.

- ¿Pero qué...? -dijo Liam al verlos -¡pensaba que estaban robando!

- Pues... Ya ves que no -dijo Evelin colorada como un tomate.

- ¿Y qué os ha pasado? -dijo Liam apoyando el bate sobre su hombro y sonriendo de medio lado -¿os han perseguido? -Ambos se miraron sin entenderle -sí, sí, tenéis el pelo alborotado -dijo intentado no reírse.

- ¿Te has despertado gracioso? -contestó Zayn fulminándole con la mirada y haciéndole reír.

- Bueno, bueno, yo os dejo... -dijo dándose la vuelta para bajar las escaleras -pero tener en cuenta que las paredes no están insonorizadas...

- ¡Oh! ¡Cállate! -le dijo Evelin abriendo la puerta -hasta mañana a todos.

Entró en la habitación y apoyó la espalda en la puerta, suspiró mirando hacia el techo. Pero que intensidad de hombre.

- ¿Qué haces ahí? -susurró Raquel sacando la cabeza de debajo de la almohada más dormida que despierta.

- ¡Ay Rach! -dijo Eve emocionada y lanzándose de rodillas a la cama y agarrando una de sus manos.

- ¿Zayn...?

- Puede... -dijo ella medio sonriendo.

- ¡Por fin! -contestó Rach con su voz somnolienta levantando un brazo.

- ¿Te cuento mañana mejor?

- Um... ¿Ha habido... roce? -preguntó intentando abrir ambos ojos.

- ¡Eso no se cuenta!

- Pues entonces no se que me vas a contar mañana... -dijo dejándose caer sobre la almohada.

- Bueno, ¿tú qué tal?

- Um... Definitivamente no tan bien como tú -gruñó sobre la almohada.

- Bueno duérmete gorrioncito -dijo Eve dándola un ligero abrazo.

- Gorrioncito dice -susurró la otra -como se nota que Zayn te ha apretado las tuercas...

- ¡Cállate!

  • 198 days ago via site
  • 618

Bueeeeeenas tardes!!! Por fin he podido terminar el capitulo asi que espero que os guste aunque sea solo un poquito :) jajajaj eso si, no se cuando podré subir el siguiente porque estoy de examenes, supongo que como todos asi que mucha suerte!!!


CAPÍTULO 43

- Espera, espera -dijo Zayn antes de llamar a la puerta -ponte detrás de mi.

- ¡Oh! ¿En plan sorpresa? -dije emocionada, me gustaban demasiado las sorpresas.

- Sí, corre -dijo medio sonriendo, hice lo que me dijo y me agaché para que su cuerpo me cubriera.

Entonces llamó al timbre y después de oír un golpazo contra la puerta esta se abrió. Me asomé ligeramente por el hombro de Zayn viendo a Harry y a Evelin.

- ¡Malik! -dijo Harry a gritos dándole un abrazo y estampando su mano contra mi mejilla sin querer.

- ¡Hostia! -dije llevándome la mano a la mejilla dolorida.

- ¡Rach! -gritó Evelin entusiasmada y lanzándose a mi cuello en un abrazo.

- ¡Eve! -grité a su vez espachurrándola.

- Tienes la cara roja -me dijo cuando se apartó.

- Perdona -dijo Harry acercándose -¿estás bien?

- Sí -dije sin poder evitar sonreír -no eres tan fuerte...

Me miró con una ceja levantada y sonrió de medio lado, dios como adoraba esa sonrisa.

- ¿Pero y qué haces aquí? -dijo Evelin poniéndose delante de la puerta.

- Bueno... Zayn me ha traído -contesté sonriéndole a lo que Eve y Harry se miraron sin entender esa repentina tregua.

- ¿Vais a dejarnos pasar o tenemos que dormir al raso? -dijo Zayn.

- Te ayudo -dijo Harry agarrando mi pequeña maleta pero parando frente a Evelin, que por alguna razón no nos dejaba entrar.

- Esto... -¿que estaba pasando? -¿y sí damos un paseo? Hace una noche preciosa -dijo señalando el cielo.

Clavé mis ojos en ella frunciendo el ceño y preguntándole con la mirada que estaba pasando y simplemente evitó mirarme. Malo.

- Entra de una vez Evelin -dijo Harry empujándola hacia el interior de la casa a lo que ella intentó resistirse sin éxito -¡los retrasados! -gritó Harry cuando entró agitando mi maleta en el aire ¡iba a romper el frasco de la colonia!

- ¡Tío! -se quejó Zayn -retrasado tu padre.

Eve y yo nos echamos a reír por la reacción de Zayn.

- ¡Es porque habéis llegado tarde!

Miré alrededor viendo a Celia y Ian que venían hacia nosotros y a Liam con una pelirroja que no tenía el gusto de conocer.

- ¡Rach! -dijo Celia abrazándome rápidamente -¡has venido!

- ¡Siiiiiiiiiii! -gritó Harry uniéndose al abrazo y saltando con nosotras haciéndonos reír.

Por el rabillo del ojo me fijé en Eve que estaba cuchicheando algo con Ian ¿¡se puede saber que estaba pasando!? No tardé en saberlo en cuanto escuché la risa de Niall mientras salía de lo que supuse era la cocina, con una rubia. Me quedé helada, no venía preparada para eso en absoluto. Nada más verme se le quitó la sonrisa de la cara y se hizo un silencio más que incómodo. Tragué el nudo que se acababa de formar en mi garganta y me giré hacia Eve.

- ¿Tenéis sitio para mi o voy a tener que dormir en el suelo?

- Te llevo -dijo ella rápidamente agarrando mi mano.

Le quité la maleta a Harry y subimos rápidamente las escaleras.

- Es una que ha conocido en el supermercado -me explicó Eve.

- No, sí me da igual -contesté rápidamente.

Me miró levantando una ceja claramente no se creía una palabra, me conocía demasiado bien.

- Bueno, no me da igual, pero me tiene que dar ¿vale? -asintió.

- Te tengo que contar una cosa -dijo rápidamente agachando la cabeza, malo.

- ¿El qué...? -pregunté con desconfianza.

- Bueno -empezó -cuando veníamos en el coche, yo estaba en los asientos de atrás con Niall -paró un momento y pensó en lo que acababa de decir -vale, eso no ha sonado bien -dijo haciéndome reír -la cuestión es que le he cogido el móvil y tenía fotos tuyas -susurró -bueno vuestras, de vosotros juntos...

- ¿Cómo?

- Si... em... vosotros dos, Niall y tú...

- ¡Qué ya Eve! !Que lo he entendido! -la corté -digo que cómo de ¿cómo que tiene eso?

- Si, si, te prometo que las he visto con mis propios ojos -dijo asintiendo convencida -así que tenemos que cogerle el móvil, averiguar la contraseña y ver las fotos, porque sí las tiene guardadas será por algo.

- ¿Tú crees? -asintió y suspiré -bueno mira, paso de estar pensando en las malditas fotos toda la noche, así que vamos a emborracharnos o algo.

- Sí insistes -contestó haciéndome reír.

Dejamos el equipaje y volvimos abajo donde el ambiente ya había vuelto a su estado normal, gracias a dios.

- Ahora mismo vengo -dijo Eve yendo hacia Zayn.

Fui rápidamente a ponerme una copa que realmente necesitaba, por muy estúpido que fuese ahogar las penas en el alcohol. Le di un trago largo.

- ¡Relaja! -dijo Harry quitándome el vaso.

- ¡Eeeeeh! -me quejé rápidamente.

- Vas a acabar mal como vayas a ese ritmo.

- A lo mejor es lo que quiero -le quité mi copa y volví a darle un trago.

- Has venido -dijo sonriendo de medio lado apoyándose sobre los codos en la barra.

- Harry, te voy a contar un secreto -le dije acercándome a su oído -no estoy aquí, es un sueño.

Me miró aguantando una sonrisa y asintió.

- ¿Segura? -asentí dándole otro trago a la copa -probemos -le miré con el ceño fruncido sin entender a que se refería y de repente me encontré con sus labios sobre los míos, a lo que me aparté rápidamente y le miré anonadada -sí hubiese sido un sueño habríamos seguido, ergo, no es un sueño -susurró como sí fuese un secreto.

- ¿Se puede saber cuanto has bebido? -pregunté todavía sorprendida por el repentino beso.

- Em... -empezó a contar con los dedos y de repente se quitó los zapatos lanzándolos a la otra punta del salón.

- ¡Harry! -dije sin entender nada.

- ¡Necesito los dedos de los pies para seguir contando! -explicó como sí fuese lo más normal del mundo, le miré anonadada y me eché a reír, estaba completamente loco.

- Pensaba que estabas enfadado -le dije al final mirando mi vaso.

- Estaba -contestó -pero has venido y no pienso pasarme el resto de las vacaciones de morros cuando lo que quiero es... ¡Saltar!

- ¿Saltar? -dije frunciendo el ceño a lo que asintió -¿saltar?

- Sí Raquel, saltar, pero -levantó un dedo remarcando el inciso -por las paredes -me eché a reír, estaba completamente pirado -no te rías, mira -echó a correr hacia una las paredes apoyó el pie y saltó, como bien había dicho, iba a dejar las paredes bonitas.

Lo repitió unas cuantas veces y después de llamar la atención de toda la gente que había allí decidió cambiar de rumbo.

- ¡Agáchate! -dijo justo para que me diese tiempo a coger mi copa y agacharme haciéndome una bolita mientras él saltaba por encima de la barra -¡Uhu! -dijo levantándose del suelo con un salto levantando los brazos.

- ¡¿Se puede saber qué te pasa?! -volvió a cruzar por encima de la barra y me dio una mano para que me levantara.

- Tenía mucha energía dentro había que soltarla de alguna manera.

- ¿Corriendo por la casa? -asintió como sí fuese lo más obvio del mundo y no pude evitar no echarme a reír.

- Hay otra forma... -se apoyó en la barra y sonrió elevando una de la comisura de los labios -de soltar esa energía... -levantó las cejas varias veces y noté como la sangre se acumulaba en mis mejillas, provocador de mierda. -Vamos a bailar.

Agarró mi mano pero me resistí.

- ¿Tu crees que esas son formas de pedirme que baile contigo?

- Perdone -se echó un paso atrás y se aclaró la garganta -¿me permitiría este baile? -dijo ofreciéndome la mano y agachándose ligeramente.

- Por supuesto -contesté aceptando su mano y bajando la cabeza a modo de reverencia.

Me besó la mano suavemente y me guiño un ojo pícaro. Era para matarlo.

- ¡Vamooooos! -tiró de mi mano y nos unimos a Louis, Eleanor, Ian y Cel.


[Evelin]

Se acercó resuelta al sofá donde estaba Zayn repantingado y se dejó caer a su lado.

- Hola -le dijo medio sonriendo.

Este le miró de reojo y le guiñó un ojo pícaro. No había forma de que estuviera tranquila con Zayn al lado. ¿No pensaba decir nada o qué? ¿Y para qué había ido directa a él? Tendría que haber esperado a que fuese detrás de ella, tonta, tonta, ¡tonta!

- ¿Te vienes afuera? -dijo al final levantándose.

Le miró seria, mira que era sieso el tío.

- ¿No te gustaba la noche que hacía? -dijo medio sonriendo.

Bah, a quien iba a engañar haciéndose la dura, Zayn ya sabía que la tenía pillada, pero Eve también sabía que le tenía pillado. Se levantó con un pequeño salto y se dirigió hacia la puerta que daba a la playa. Zayn la siguió en silencio y se sacó un paquete de tabaco del bolsillo.

- ¿Fumas? -le preguntó ofreciéndole un cigarro a Evelin.

- A veces -contestó cogiéndole uno.

Se lo sujetó entre los labios y colocó las manos a su alrededor mientras Zayn se acercaba a su rostro para encender el cigarrillo con su mechero, levantó la vista del fuego y clavó los ojos en los de Zayn. ¿Cómo era posible que el corazón se le hubiese acelerado tantísimo sí ni siquiera le había tocado?

- Gracias -dijo una vez se encendió..

Éste se encogió de hombros y encendió el suyo, ¿podía haber algo más sensual? Como sujetaba el cigarrillo entre los labios y arrugaba el entrecejo mientras lo encendía. Había visto encender cientos de cigarrillos pero lo de Zayn parecía algo completamente distinto a todo lo demás. ¿Por qué?

- ¿Te pasa algo? -preguntó al final sacándole de sus pensamientos.

- ¿Qué? -Zayn la miró extrañado -no, no, me he quedado traspuesta, pero ya está -éste le sonrió, encontraba la situación demasiado graciosa la verdad -¿y tú qué? ¿Qué tuerca se te ha ajustado para traer a Rach?

- No sabía que tuviese alguna tuerca desajustada -dijo medio sonriendo.

- El problema es que no es sólo alguna -contestó Eve con una sonrisa irónica llevándose una mirada asesina por parte de Zayn.

- Voy a obviar lo que acabas de decir -contestó -la he traído porque... La he juzgado sin conocerla así que voy a intentar ver como es.

Eve asintió bastante contenta por ver esa nueva actitud de Zayn.
Estuvieron paseando por los alrededores de la casa, el cielo era muy claro y se veían las estrellas perfectamente. La noche era completamente cerrada, no había ni luna.

- ¿Te apuntas? -preguntó Zayn señalando una pequeña colina.

- Eh... ¿Ahora? -dijo Evelin sin ninguna gana. Zayn asintió entusiasmado -pero sí no se ve un pijo.

- Ya... No se por que pensaba yo que eras una chica aventurera pero... Veo que me equivocaba -se encogió de hombros dramático.

Evelin le fulminó con la mirada claramente ofendida. Hombre, muy aventurera no era pero por dar a Zayn con un canto en los dientes lo que hiciese falta. Cuadró los hombros y se dispuso a subir la maldita colina. ¿No podía ser tan difícil no?
Después de cinco minutos subiendo y apartando ramas que le estaba costando la vista identificar para no chocarse Zayn hizo acto de presencia.

- ¿Te das cuenta de lo fácil que es picarte?

Eve dios dos pasos y tiró de una rama dándole a Zayn en toda la cara.

- ¿Qué decías? -le contestó girando para verle con una mano en la mejilla.

- ¡Podrías haberme sacado un ojo! -dijo Zayn medio gritando.

- Lo dudo -contestó ella con calma -no tengo tan buena puntería.

- ¿¡Por qué no puedes ser una persona normal!?

- ¿¡Perdona!? -se indignó Evelin -¡soy perfectamente normal! ¡Lo que pasa es que tú eres un capullo!

Nada más oír esas palabras se le marcó el hueso de la mandíbula claramente enfadado con ella, se acercó un paso quedando una cabeza por encima de ella. Quería ser superior de eso no había ninguna duda, pero Evelin no se iba a achantar no era muy alta así que eso no le suponía ninguna intimidación.

- No sería un capullo sí no intentaras mutilarme. -dijo entre dientes.

- Yo -dijo vocalizando cada sílaba -no he intenta...

Zayn bufó exasperado. La agarró de la nuca y aplastó sus labios contra los de Eve. Ella intentó luchar empujándole por el pecho.

- Para -susurró él sobre sus labios agarrándole de una de sus muñecas y sujetándola por detrás de su espalda.

La besó con más fuerza y al final Eve dejó de resistirse. Pasó los brazos por su cuello acercándose más a él. Zayn bajó la mano que no estaba agarrándola por la nuca y agarró su trasero masajeándolo. Se separaron recuperando el aliento y Zayn apoyó su frente sobre la de ella, acarició sí mejilla y le dio un ligero beso sobre los labios.

- Ves como es mejor cuando no discutimos... -ésta sonrió.

Para que engañarse aquel beso había sido una de las cosas más intensas de su vida.


[Rach]

Harry definitivamente había bebido demasiado no dejaba de perrear a todo lo que se encontraba por su camino.

- Harry, Harry, Harry -le llamé tirando de su mano para apartarle de la lámpara de suelo.

- Parece que funciona eso de ponerte celosa... -dijo agarrándome por la cintura y acercándome contra su cuerpo.

- Harry... No... -me costaba la vida resistirme, y más aún cuando yo también iba contentilla.

- Eh que sólo estamos bailando -me guiñó un ojo y se separó agarrando mi mano y haciéndome dar una vuelta sobre mi misma -¿lo ves?

Le miré con incredulidad, este se pensaba que yo me chupaba el dedo o algo. Se echó a reír ante mi expresión pero la sonrisa se esfumó al momento, fui a girarme para ver que era lo que él estaba mirando pero no me dejó.

- Vamos a la cocina a por otra -me agarró por el hombro dándole la espalda a lo que teníamos detrás.

- No Harry espera -intenté girarme pero se puso delante obstaculizándome la vista -¿qué pasa?

Se encogió de hombros y negó con la cabeza.

- Nada, quiero otra copa eso es todo.

- Aparta.

- ¿De qué? -dijo como sí no supiera lo que estaba diciendo.

Suspiré cansada de tanto jueguecito. Hice un amago a un lado para después esquivarlo por el otro y lo vi. Por eso no me dejaba mirar, sabía perfectamente la reacción que podía provocar en mi ver a la rubia que Niall se había traído medio encima de él comiéndoselo a besos, literalmente.

  • 206 days ago via site
  • 305

Bueeeeenos dias!!!! Siento haber tardado pero bueno aquí lo teneis espero que os guste :)


CÁPITULO 42

[Eve]

La casa era espectacularmente grande, eso sí estaba en el medio de ningún sitio, lo más cercano era un Tesco, al que habían ido Niall y Liam a comprar comida, a media hora de la casa en coche. Así que lo de ir a visitar la ciudad iba a estar más bien complicado, pero bueno tenían la playa al pie de la casa, era pequeñita, claramente se trataba de una playa privada reservada exclusivamente para la casa. Menudos lujos se permitía esta gente, además no habían consentido que pagara nada, se había convertido oficialmente en una mantenida.

- A ver -dijo Celia -hay cuatro habitaciones en la planta de arriba y un sofá cama en la de abajo... -miró a Ian un segundo y apartó la vista intentando contener una sonrisa.

- Yo no duermo sola en la planta de abajo, eso tenerlo por seguro -dijo Evelin rápidamente.
Imagina que entra un violador o un ladrón ¡o un asesino! Inspeccionaría primero la planta de abajo fijo.

- Vale -dijo Louis -Els y yo una de las habitaciones, eso está claro.

- No seas marimandón Lou -contestó Celia.

- ¿Quiere decir eso que tú no vas con Ian? -respondió mirándole con una ceja levantada.

Se puso roja como un tomate, obviamente sí que quería pero el hecho de decirlo en voz alta le daba demasiada vergüenza.

- Yo os cuento -interrumpió Harry -Lou y Ele en una habitación, Ian y Celia en otra -dijo guiñándole un ojo a ésta -Niall y Zayn en otra -fue numerando con los dedos las habitaciones que estaban cogidas -La señorita miedica Evelin en una para ella sólita y Liam y yo en el sofá cama de abajo ¿os parece?

- A no ser -empezó Ian -que Eve prefiera la compañía de otra persona -dijo sonriendo de oreja a oreja.

- Sí -contestó fulminándole con la mirada -la de tu madre. -El resto se echó a reír -yo arriba ¿no? Pues ale, adiós.

Agarró su maleta y subió al segundo piso. Maldita gentuza...

- A no ser que prefiera la compañía de otra persona -repitió las palabras de Ian haciéndole burla -ñañaña. Idiotas. Además que ni siquiera ha venido el muy... Tonto -hablaba para sí misma.

Dejó la maleta en el suelo y empezó a desempaquetar, a lo tonto a lo tonto tenía una habitación con una cama doble para ella sola. Faltaba justamente una plaza, la de Rach. Después de una hora finalmente llegaron Liam y Niall con comida, ni una cosa sana habían comprado, todo era comida precocinada, pizzas, perritos, patatas y cervezas había cerveza como para llenar una piscina olímpica.

- ¿El tomate, la lechuga, la fruta... Supongo que no había? -dijo Eve que le gustaba la comida basura pero prefería comer sano.

Liam y Niall negaron con la cabeza al unísono, no tenían remedio.

- Pero toma -Niall sacó una bolsa gigante de Skittles y se la dio guiñándole un ojo -para que no te quejes tanto.

Era la bolsa más grande que había visto en su vida ¿donde había estado todo ese tiempo?

- Vale, os lo perdono -contestó abriéndola rápidamente.

Celia, que estaba ayudando a colocar las cosas intentó coger la única bolsa que quedaba en el suelo, pesaba una tonelada.

- ¿Se puede saber que... -al agacharse para ver que había en la bolsa enmudeció -¿vamos a invitar a toda la ciudad a cubatas? -sacó dos botellas de vodka, de las ocho botellas que había ahí.

- Ah, es que hemos pensado en dar una fiesta -dijo Liam levantando la bolsa sin dificultad y dejándola sobre la encimara de la cocina.

- Vale, ¿pero era necesario tanto? -contestó Cel.

- Es que... Hemos invitado a varias personas en el supermercado -dijo Liam rápidamente.

Evelin y Cel se miraron rápidamente ¿cuanto eran varias personas?

- Sí -dijo Niall -son cinco o seis ¿no?

- Más o menos.


[Raquel]

Cuando llegué a las ocho a casa después de trabajar obviamente, no había nadie y era extraño... Porque nunca había dormido sola en esa casa y ahora tendría que pasar tres días sin Eve e Ian, que seguramente se lo estarían pasando de lujo en Brighton. Suspiré y fui hacia la cocina a hacerme una tortilla de queso, una de las pocas comidas que sabía hacer. La verdad es que con la casa sola podría montar una fiesta, pero ¿qué fiesta sería sí todos mis amigos estaban juntos en otra casa? Era completamente estúpido, había pasado meses en Londres y no tenía más amigos que ellos, cualquiera pensaría que era antisocial, pero no, simplemente solo les necesitaba a ellos. Porque sí, antes de que "los guandis" llegaran, Eve, Ian y yo conocíamos a gente nueva cuando salíamos de fiesta, pero eran tan solo para una noche o un par de días.

Apagué el fuego y me llevé el plato al salón para ver la MTV a ver sí con un poco de suerte estaban poniendo música, podría pasarme el día entero viendo solo sus vídeos. Sleepy y Scar, nuestros gatos, se subieron al sofá conmigo nada más me senté, lo que más me gustaba era que aunque Sleepy era una bolita peluda y arisca dejaba que Scar le incordiara como quisiera, yo les veía un poco como una relación de hermanos, aunque nunca pensé que los gatos sintieran amor fraternal, este era el claro ejemplo de que sí.

Después de casi una hora temía que pusieran algún vídeo de One Direction, no me apetecía nada que me los recordaran más. Entonces llamaron al timbre, como alguno de esos vendedores a domicilio me hubiese hecho levantar para nada íbamos a tener un problema. Abrí la puerta para encontrar a la única persona que jamás habría imaginado que vendría aquí y menos ahora que Evelin no estaba, que por cierto ¿que hacía Zayn aquí sí el resto estaba en la playa?

- Hola -dijo.

- Eh... Hola -contesté -¿ha pasado algo? -el único motivo por el que podría darse esta inesperada visita era que hubiese ocurrido algún accidente.

- No, vengó a recogerte -contestó sin más -vamos -hizo un gesto con la mano para que le siguiera pero me quedé pegada a la puerta.

- ¿Pero tú no te ibas por la mañana con el resto? -tuvo que darse la vuelta y volver hacia el pequeño porche ¿de verdad creía que iba a seguirle cuando acababa de ponerme el pijama?

- Tenia unas cosas que hacer pero me iba ahora y he pensado que como no podías ir porque no tenías nadie que te llevara, te podías venir conmigo.

- Am... -fue mi contestación, acaba de joder mi maravillosa excusa -bueno -improvisé -no te preocupes por mi, tú vete que yo no tengo ni la maleta hecha -le sonreí intentando agradecerle el que se hubiese preocupado aunque sólo fuese ligeramente por mi.

- Son tres días, no creo que tardes mucho en hacer la maleta -¿por que no se iba de una vez? ¡Se lo estaba poniendo a huevo! Yo sabía perfectamente que no le caía bien, sí solo quería aparentar ser amable llevándome a Brighton le estaba dando la excusa perfecta para que quedase bien y no tuviese que llevarme - Raquel, no me voy a ir hasta que no entres en ese coche.

Le miré con el ceño fruncido ¿acababa de sonar como un psicópata asesino o era solo mi imaginación? A lo mejor quería aprovechar que todos estaban fuera para acabar conmigo de una vez por todas.

Suspiró al ver que no soltaba el pomo de la puerta.

- Mira, tú y yo no nos llevamos bien -no, perdona, eres tú el que no se lleva bien conmigo a mi me sigues pareciendo un dios caído del cielo, gilipollas, pero un dios caído del cielo al fin y al cabo -pero se que Evelin te quería allí con ella...

Amigo... Todo esto era por Eve, creía que era un buen gesto por su parte llevarme a Brighton, quería ganar puntos vamos. Olvidando el hecho de que no se preocupaba por mi como antes había pensado, me parecía un detalle muy bonito por su parte y sí él podía dar su brazo a torcer conmigo por Evelin yo podía ir y olvidar que allí estaba Niall, no iba a ser menos que el cabezota de Zayn.

- Pasa -le invité a entrar -dame media hora.

Subí las escaleras rápidamente y me puse a organizar una pequeña maleta con lo básico. No quería que Zayn me odiase también por ser una tardona así que cuantas menos vueltas le diese a lo que llevarme menos tardaría. En menos de media hora bajé y enseguida nos pusimos en marcha. Me aseguré de que los gatos tuvieran comida y agua para los próximos días y subí al coche ya en marcha, que conducía Zayn.

- ¿Cuanto se tarda en llegar? -pregunté nada más alcanzamos la autopista.

- Unas dos horas más o menos -contestó sin apartar la vista de la carretera.

- No sabía que condujeses -se me escapó, juro que no pretendía abrir la boca en las dos horas de viaje para no molestar más de lo que ya lo hacía, pero a veces hablaba antes de pensar.

- Me saqué el carnet hace poco -dijo sin darle importancia, cosa que me sorprendió.

Ahí se acabó nuestra conversación y los siguientes cuarenta y cinco minutos los pasé luchando conmigo misma por no bostezar de puro aburrimiento. Al fin a Zayn se le ocurrió la idea de poner la radio, cosa que al menos hizo que el ambiente no fuera tan sumamente tenso. Pero como no podía ser de otra forma, mi suerte no duró mucho y empezó a sonar una de sus canciones "Midnight Memories", nada más Harry cantó la primera estrofa cambie la emisora rápidamente. Esta vez, Zayn sí que apartó la vista de la carretera para mirarme con cara de pocos amigos.

- ¿No te gusta la canción? -preguntó con tono calmado volviendo a centrarse en conducir.

- No es la canción lo que no me gusta -contesté -es mi mente, que no necesita más recordatorio.

Clara y directa, quizás demasiado brusca pero a Zayn no parecía molestarle aquello.

- ¿De Harry o de Niall? -preguntó.

<Será cerdo> pensé para mi misma, pues no pensaba darle el gusto de no contestarle y que se pensara que me había pillado.

- Ambos.

Una ligera risa sarcástica se le escapó. Y me cabreó, demasiado.

- ¿Por qué eres tan subnormal conmigo? -abrió los ojos sorprendido por mi comentario -¿de verdad sigues creyendo que estoy jugando? ¿Acaso te haces una idea de lo mal que lo he pasado yo con toda esta mierda? Con tu queridísimo amigo Niall, que por sí no lo sabes era él el que jugaba conmigo y no al revés.

Me crucé de brazos y miré por la ventana para intentar calmarme, había hablado con un tono de voz normal pero por dentro estaba al borde de un ataque de cólera. No esperaba que me contestara y sinceramente no quería que lo hiciera, porque seguro que era algo hiriente y no me apetecía tener que bajarme del coche en medio de la nada y hacer auto stop de vuelta a Londres.

- ¿Por que tuviste que irte con Harry después de que Niall te dejara? -eso me dolió -¿No había más tíos?

- No pienso hablar contigo de esto, ni de esto ni de nada, no tengo por que darte explicaciones.

- Y yo no pienso dejar que le hagas más daño a ninguno de los dos.

- ¿¡Cómo que "más daño"!? -dije haciendo el gesto de las comillas con los dedos -mira lo de Harry te lo acepto porque, aunque no lo he hecho a posta, por mucho que no lo creas, no me he portado bien con él. ¿¡Pero el idiota de Niall!? -me fulminó con la mirada -sí, ¡idiota! ¡A ese no le he hecho daño, a ese le da exactamente igual todo! Él es un mentiroso de mierda y sí no lo quieres ver porque es tu mejor amigo a mi me da igual, pero no me vengas con más gilipolleces porque no tienes razón y no sabes una mierda -fue a contestar pero le corté -y sí me fui con Harry después fue porque era la única persona con la que no me pasaba las veinticuatro horas del día llorando, porque me ayuda el estar a su lado. Pero no te preocupes porque ya he cortado esa relación de raíz también. Que no eres el único que sabe que no estaba bien. Eso sí, y que te quede bien clara una cosa, yo quería a Niall, le quería de verdad y jamás en la vida le habría hecho daño a propósito.

Me giré como pude para darle la espalda y me centré en mirar los árboles pasar por la ventana. No tendría porque haberle dado ninguna explicación, pero me sacaba de mis casillas que creyera que lo sabía todo cuando no tenía ni puñetera idea de lo que estaba pasando.
La radio dejó de sonar, con lo que supuse que la había apagado y seguramente lo había hecho porque a mi me gustaba escucharla. Bufé exasperada por tener que pasar más tiempo con él en ese maldito coche.

- Lo siento -espera ¿qué? Me giré hacia él con el ceño fruncido ¿que había dicho?

- ¿Perdona? -le contesté incrédula.

- Que siento como te he tratado desde que te conocí.

- ¿Enserio? -no podía creérmelo.

- ¿Por qué es tan difícil de creer? -una risa sarcástica escapó de mis labios.

- Hombre no se... Podría darte unas cuantas razones...

- Mira, sigo sin fiarme completamente -ahí volvía Zayn -pero, quiero hacer un esfuerzo por intentar que nos llevemos bien. -Le miré con una ceja levantada y una media sonrisa -¿que?

- Esto es por Evelin... -negó rápidamente con la cabeza con el ceño fruncido -¡vamos que sí es por Eve!

- Que no.

- Que sí, que tú quieres ganar puntos...

- No quiero ganar puntos pero sí eres su mejor amiga supongo que será por algo.

No sabía sí era por Eve o por qué, pero la verdad es que me gustaba demasiado la idea de que Zayn quisiera arreglar las cosas o al menos intentarlo, así que no podía decirle que no.
- ¿Entonces vas a dejar de juzgarme sin conocerme?

- Depende de sí tú vas a ser una de esas personas sarcásticas que te recuerdan todo el rato los errores.

Sonreí contenta, así que ahora el trato que me había dado durante todo este tiempo lo consideraba un error...

- Prometo que no -contesté levantando la mano como sí hiciese un juramento.

- Pues yo prometo no juzgarte.

Sonrió ligeramente en mi dirección, claramente no estaba del todo convencido, pero al menos lo iba a intentar y eso era de agradecer.


[Eve]

Niall y Liam habían invitado a lo que según ellos eran "cinco o seis chicas" pero allí solamente había dos. Una pelirroja, mona, para que negarlo pero un tapón, literalmente, no debía de llegar al medio metro. Y la otra era rubia con las puntas azules, pero por mucho que le gustase ese estilo esa tía no las llevaba bien, tenía el pelo estropajoso, pero eso sí, un cuerpo con unas curvas que ni una montaña rusa.

Celia se dirigió hacia Liam con paso firme y le agarró del antebrazo alejándole de la pelirroja que había decidido que quería asfixiarse con sus propias tetas.

- Discúlpanos un segundo -le dijo a la chica antes de llevarse a Liam.

- ¿Qué pasa Cel? -preguntó éste colocándose el gorro negro, sí, lo llevaba dentro de casa, incomprensible.

- No me mientas ¿vale? Pero ¿habíais invitado a más gente o sólo van a venir estas... -se mordió la lengua para no llamarlas petardas -chicas?

- Eh... -se rascó la cabeza en un gesto nervioso.

- Ósea que no -le cortó Celia cruzándose de brazos molesta.

Liam se rio y le agarró por el cuello con un brazo.

- ¿Y a ti que más te da Cel? -le preguntó mientras ella intentaba librarse de su amarre.

- ¿A mi? ¡Me da igual! Pero no quiero que... -no sabía que era lo que no quería -¿y sí nos roban algo?

Liam se echó a reír a carcajada limpia.

- ¿Robarnos? -no podía dejar de reír -¿nuestra colección de sellos, dices?

- Bah, vete a la mierda -le contestó ella apartándole de un empujón -este es gilipollas -se dijo para sí misma mientras se iba donde estaba Eve con Ian.

- ¿Por que esa cara? -le preguntó el rubio con una media sonrisa.

- Es la que tengo. -contestó seca.

Eve miró a Ian oliéndose problemas y le dio un trago a su copa sin decir una palabra.

- Perdón -dijo rápidamente -es que no entiendo que hacen estas petardas en "nuestras vacaciones".

- Ya somos dos -contestó Evelin.

- Yo me alegro de que no haya venido Raquel -añadió Ian -no creo que le hiciese ningún bien ver a Niall con la rubia esa.

- Esta es una de las cosas por las que te aprecio Ian, eres una más -dijo sonriendo aunque a él no le hiciese ninguna gracia.

- Pero en guapo -añadió Cel -y tío, gracias a dios.

- Así que ¿guapo? -dijo este levantando una ceja insinuante.

- Oh dios... -se lamentó Eve al ver a Ian en modo "ligón".

- No hay mucho donde elegir por aquí... No te lo tomes enserio -le contestó Celia.

- Bueno, venga, adiós -dijo la rubia notando que ahí ya solo estaba de sujeta velas.

Se dirigió hacia Harry que al verla llegar se puso a mover los hombros en un intento de baile, haciéndola reír, le agarró la mano y le hizo dar una vuelta sobre sí misma derramando parte de su copa.

- Harry no hay música -dijo cuando recuperó el equilibrio.

- Pero me la imagino -contestó levantando los brazos intermitentemente mientras giraba sobre sí mismo.

- ¡Ya vas borracho! -dijo esta riéndose a más no poder.

- ¿Y tú qué? -dijo al final apoyándose en la barra que separaba la cocina del salón -¿esperando a tu príncipe?

Justo en ese momento sonó el timbre Eve miró a Harry un segundo que rápidamente echó a correr para abrir el primero. Ella le empujó justo cuando llegó a la puerta estampándole contra ella.

- Menuda leche -dijo riendo y llevándose una mirada fulminante por parte de Harry.


  • 219 days ago via site
  • 416

Buenos dias!!!!! Como prometí iba a subir prontito así queeee aqui esta :) es bastante cortito...

CAPÍTULO 41

Iba por la calle que daba a nuestra casa más contenta de lo normal en los últimos días, por fin parecía que las cosas iban mejorando. Claro que antes incluso de llegar al jardín de la entrada me arrepentí al segundo de haberlo dicho demasiado rápido. Ahí estaba Harry, con un jersey gris y unos pitillos negros, con lo que me gustaban los jerseys en él, estaba sentado en el muro que limitaba el jardín de brazos cruzados y mirándome con cara de pocos amigos. Cogí aire reuniendo todas mis fuerzas y me acerqué a él todo lo serena que pude.

- ¿Por qué no has entrado? -le pregunté con una media sonrisa.

- No hay nadie.

Eso me extrañó, era de noche y tanto Ian como Evelin deberían estar ya haciendo la cena.
- Están en casa de Liam -aclaró Harry -siguen preparando el viaje -clavó sus ojos en mi.

- ¿Y cómo es que tú has salido antes? - no cambió su expresión seria, seguía fulminándome con la mirada, obviamente Eve le había dicho que no tenía ninguna intención de ir -lo siento, ¿vale? Pero me toca trabajar -me excusé rápidamente encogiéndome de hombros -díselo a mi jefe.
Levantó una ceja incrédulo, obviamente no se creía una sola palabra de lo que le estaba diciendo, claro que normal, yo tampoco lo haría.

- Siéntate -dijo dando una palmada a su lado.

- No gracias -contesté rápidamente.

Harry me turbaba, eso no era nuevo y sentarme a su lado y oler su maravillosa colonia, que no tenía ni idea de cual era pero que embriagaba a cualquier persona a menos de tres metros suyo, no iba a ayudar a que me mantuviese cuerda.

- Raquel... siéntate.

- ¿Pero y qué más te da? -que manía le había entrado con que me sentara.

Suspiró claramente molesto y se levantó quedándose enfrente de mi, demasiado cerca, ahí estaba su colonia. ¡Qué tortura!

- Para ti la perra gorda -se le notaba enfadado y susupiró intentando calmarse -tienes que venir -dijo simplemente.

- No... -miré al suelo -no puedo tengo que...

- ¡Mentira! -me interrumpió -¿A Evelin si le dan el día pero a ti no?

- ¿¡Bueno y qué quieres que yo le haga!? -le contesté con el mismo tono.

- ¡Que vengas! ¡Eso quiero!

- Harry que no... -dije mirando al suelo.

- ¿Por qué no? -preguntó levantando las manos para alcanzar mi rostro, a lo que me aparté instantáneamente -¿qué? -negué con la cabeza -¿no qué?

- No se -levanté la vista a sus preciosos ojos verdes, ¿como alguien podía tener esa cara tan perfecta? Aunque ahora estuviera con el ceño fruncido, se le marcaba el hueso de la mandíbula y eso me gustaba demasiado -no quiero esto... -se alejó un paso -no, ósea -me acerqué acortando el espacio -que yo... que tú, Harry no se que hacer contigo.

- No se como tomarme eso la verdad -dijo más confuso incluso que yo, suspiré sin saber que decir -¿pero lo de que no vengas no es por mi verdad?

Las pillaba al vuelo. Harry me encantaba de eso no había ninguna duda, pero no podía hacerle esto, no podía intentar nada con él cuando Niall seguía más que presente en mi cabeza.

- Lo siento -fue lo único que se me ocurría -de verdad...

- Vale, si ya lo se joder -se pasó la mano por el pelo arrastrando el pañuelo que llevaba en la cabeza, mira que era raro pero le quedaba tan sumamente bien... -me voy -sacó las llaves del coche del bolsillo trasero del pantalón.

- Pásalo bien -dije con un nudo en la garganta.

Fue a decir algo pero cerró la boca antes de hablar, suspiró negando con la cabeza y se dirigió a su coche.

Cuando el coche desapareció por la esquina me senté en el suelo apoyando la espalda en el muro, me partía el corazón dejarle ir así, pero cuando no estaba con él no podía dejar de pensar en Niall, y si, cuando estábamos juntos solo quería estar con él, abrazarlo y olvidarme del rubio, incluso me veía capaz de poder hacerlo con tiempo. Pero ahora Niall estaba ahí y no era justo para nadie y sobre todo, no era justo para Harry. Mi precioso gato negro apareció y apoyó la cabeza sobre mi pierna, era el gato más libre e independiente que conocía.

- ¿Le vas a echar de menos? -le dije rascándole detrás de las orejas.

Como respuesta ronroneó y restregó su cabeza contra mis vaqueros. Suspiré echando la cabeza hacia atrás.

- Yo también.

[Eve]

Ya era jueves, ¡por fin! Tenía unas ganas tremendas de pasar el puente en Brighton con ellos, ósea con One Direction ¿¡pero a dónde íbamos a llegar!? Esto no podía estar pasando... Iba a despertar en cualquier momento y volvería a estar en Escocia muriendo de ganas por conocerles.

- ¡Evelin! -Ian le gritó desde la puerta de la casa -¡que llegamos tarde! Otra vez... -añadió para sí mismo.

- Mira que llega a ser pesado...¡que ya bajo! -le gritó a su vez.

Guardó su bolsa de aseo en la maleta y la cerró para después arrastrarla hasta la entrada. Donde ya estaban Harry y Celia, se habían distribuido en dos coches, en el de Louis iban, Louis, obviamente, Eleanor, Celia e Ian y en el que Harry conducía iban, Liam, Niall y ella. Por lo visto Zayn tenía no se que asuntos e iba a llegar por la noche, no todo podía ser perfecto.

- ¿Me vas a ayudar con la maleta en algún momento? -le preguntó Eve a Harry que miraba hacia el interior de la casa -no la busques más que se ha ido a trabajar.

- Pensé que... -no se sentía bien después de como habían quedado las cosas la última vez que hablaron -Bueno, trae -agarró la maleta sin ninguna dificultad y la llevó en volandas sin tan siquiera arrastrarla y ella casi no había podido bajarla por las escaleras.

- Seguro que toma hormonas... -dijo para sí misma.

- Es el gimnasio -contestó Celia -están los cinco enganchados, eso no debe ser sano... Tanto deporte ¿para qué? -suspiró -bueno Eve, nos vemos en Brighton -dijo pronunciando el nombre de la ciudad excesivamente -te echaré de menos -le dio un rápido abrazo y salió medio saltando hacia el coche.

Cuando llegó al Range Rover de Harry y abrió la puerta del copiloto se encontró con Liam, que iba con uno de sus gorros, ahora siempre los llevaba y la verdad es que ese estilo nuevo le encantaba.

- Te toca atrás rubita -le dijo éste con una sonrisa.

- ¡No! -se quejó -¿por que yo?

- Sube ya Evelin -le dijo Harry impaciente desde el asiento del conductor -o te quedas en tierra.
Le fulminó con la mirada, será borde, al final subió a los asientos de atrás con resignación donde estaba Niall mirando su móvil.

- Hola -saludó al entrar.

- ¿Preparada para el viaje? -le preguntó el rubio intentando volver a la normalidad.

- Demasiado entusiasmada -contestó intentando ser amable y olvidar lo que le había hecho a su amiga, al fin y al cabo ya le había hecho el vacío durante demasiado tiempo y la verdad era que le daba un poco de lástima.

Harry arrancó, dirigía al grupo hacia Brighton y Louis le seguía.

- Así que te has traído la guitarra -le dijo a Niall con un tono más calmado de lo que en realidad sentía, porque siempre había querido aprender a tocar la guitarra y tener ahí al lado la del propio Niall era demasiado.

Éste le sonrió, realmente agradecía que le tratase así. Eve siempre le había caído bien y no quería perder eso también.

- Y... -abrió la mochila que había en el suelo del coche y sacó una bolsa de marshmallows.

Al momento se emocionó y se la arrebató de las manos.

- ¡Oh dios que ricos! -fue a abrirlo pero Niall le quitó la bolsa.

- Llevo yo conteniéndome desde ayer para esperar hasta que hagamos el fuego y vas a venir tú a comértelos -le contestó volviendo a meterlos en la mochila.

Eve se cruzó de brazos cabreada pero en realidad se alegraba de volver a ver al Niall de siempre, sí, se le había echado de menos.

Después de hora y media de viaje tanto Liam como Niall se habían quedado fritos, ambos parecían estar desnucados en el asiento del coche y los dos tenían los cascos puestos, Liam incluso tenía la boca abierta. Nunca les había visto dormir y seguían siendo demasiado guapos.

- Harry, tengo hambre -le dijo asomando la cabeza por el hueco entre ambos asientos.

- ¿Y que quieres que le haga yo? -contestó centrado en la carretera y en el GPS para no perderse.

- Una paradita... También estaría bien ir al baño.

- ¿No puedes aguantarte media hora? -le preguntó.

- Estás muy serio -contestó cruzándose de brazos aburrida, éste sonrió ligeramente.

- Es porque estoy conduciendo, cógele la mochila a Niall seguro que lleva algo de comida.

- Valep.

Cuando fue a agacharse para coger la mochila del suelo correspondiente al asiento de Niall vio que en la pantalla del teléfono estaba reproduciéndose un vídeo, concretamente el de John Legend "All of me", lo cogió intentando que el cable de los cascos no se moviera de su sitio para no despertar a Niall y empezó a cotillear, sabía que no estaba bien pero el viaje era demasiado aburrido. Se metió en sus fotos y después de unas cuantas encontró un montón en las que aparecía Raquel. Ahí estaba, ¡la prueba! Había fotos de Canterbury, el viaje improvisado que habían hecho, selfies del cumpleaños de Niall que se habían hecho poniendo caras raras y eran un porrón, incluso había una de Rach durmiendo en su cama cubierta hasta la barbilla con el nórdico gris, estaba segura de que ni siquiera ella sabía que esa foto existía. Miró a Niall durmiendo tranquilamente y se preguntó por enésima vez que era lo que realmente había pasado cuando era obvio que sí que sentía cosas por ella.

- ¿Has cogido la comida? -le preguntó Harry interrumpiendo su investigación a lo que dejó el móvil tal cual lo había encontrado rápidamente y agarró la mochila.

- Sip -miró dentro y sacó una bolsa de patatas -y tiene comida.

- Te lo dije -le contestó este ajeno a todo lo que había ocurrido en tan sólo unos minutos -pásame algo anda.

Le alargó un Twix y ella siguió con su bolsa, pensando en la manera de descubrir a Niall, porque estaba claro que Rach tenía que saber lo que en realidad estaba pasando ¿pero cómo? Tenía muchas cosas que pensar... y maquinar.

  • 238 days ago via site
  • 449

Bueeeeeeenas nocheees!!! Bueno siento muchiiiiiiisimo haber tardado tiempo pero entre que no he tenido tiempo y que no estaba muy inspirada pueees no he podido pero espero volver a subir con frecuencia :)
Despues de todo esto EL GIF!!!!! VIRGEN SANTA QUE GANAS DE VER EL VIDEOOO!!!!



CAPÍTULO 40

Cuando entré en la pista caí en la cuenta de que estaba sola, es decir, que cada uno estaba a lo suyo. Celia y Liam iban a toda velocidad echando carreras sin descanso, a Niall le había dejado donde los bancos, Louis estaba con Harry, que por alguna razón, a este último, el frío le sentaba muy bien y se le ponían los labios más rojos y Evelin estaba, sorprendentemente, con Zayn, y riéndose. Bien por ellos, por fin Eve había dado su brazo a torcer.

- ¡Rach! -reconocí la voz de Harry al segundo.

Miré hacia donde estaba con Lou y él me hizo un gesto con la mano para que me acercara. No sabía sí tener miedo hasta que vi que estaba sonriendo, así que no estaba enfadado o al menos, eso aparentaba. Me acerqué con más miedo que vergüenza.

- Alejate de mi -dijo Louis nada más llegué -me habías dejado tirado -contestó con falsa indignación.

- Te lo merecías -le respondí todo lo digna que pude.

- Mira que sois cabezotas los dos -añadió Harry negando con la cabeza -¿firmáis la paz o que?

- ¡Nunca! -contestó Louis dándose la vuelta y yéndose medio agarrado a la barandilla.

- No te preocupes -dijo Harry negando con la cabeza -te está vacilando.

- Me lo imaginaba... -le contesté sin mirarle.

Ahora que estábamos solos mi duda de sí estaba enfadado o no volvía a hacer acto de presencia. Le eché un rápido vistazo encontrándome con sus ojos, no parecía enfadado pero tampoco contento.

- Harry lo siento -dije rápidamente.

- ¿Qué es lo que sientes exactamente? -dijo apoyando la espalda en la valla y cruzándose de brazos.

¿Por que me hacía esto? ¿Por que tenía que posar de esa manera? El frío le sonrojaba las mejillas haciendo que los pómulos se le marcaran aún más, por no hablar de sus labios... más coloreados de lo habitual. Carraspeó llamando mi atención y haciéndome regresar al mundo real.

- Eh... -le miré pero bajé la vista al instante -pues... El salir corriendo sin decirte nada y... No dar señales de vida, aunque eso ha sido también culpa de Eve... -me miró con una ceja levantada -vale, mi culpa, sí... -rectifiqué suspirando.

- Mira Rach, lo que ha pasado entre nosotros no tiene porque acabar con la confianza que teníamos antes -le miré sin entender -quiero decir, que puedes seguir contándome lo que te pasa, sí me necesitas como a un amigo yo estoy ahí.

- Ya lo se... -contesté con la boca pequeña.

- Y yo siento el haberte agobiado con Niall y el que me explicases y todo.

Asentí sin saber que decirle. ¿Cómo alguien tan guapo podía a la vez ser tan buena persona? ¿No era o belleza o simpatía? Las dos cosas... ¡No! ¡Era injusto para el resto de los humanos!

- ¿Estamos bien entonces? -me preguntó devolviéndome a la tierra, asentí rápidamente -¿y una sonrisa para que te crea...? -dijo sonriendo de medio lado.

Le enseñé los dientes haciendo una mueca más que una sonrisa, pero se rio satisfecho.

- ¿¡Quién se apunta a unas cervezas!? -gritó Louis harto de patinar, a lo que ninguno contestamos -Si... ¡Yo invito!

- ¡Voy! -dijo Eve rápidamente levantando la mano, claramente contenta de tener cerveza gratis.

No se como se las apañaron, de verdad que le había dado cuatrocientas vueltas para entender el momento en el que me habían echo sentarme pegada a la pared y con Niall al otro lado. Encima estábamos en una mesa demasiado pequeña para los nueve que éramos, ya que Eleanor acababa de llegar. No había posibilidad de que mi hombro no rozara el brazo de Niall cada vez que me movía un milímetro. ¡Que situación tan incómoda! ¿No había más sitios en toda la mesa o cómo? Y para colmo Zayn estaba en frente con lo que no tenía ningún apoyo a mi alrededor. ¡Y encima Niall olía bien! ¡Que desesperación! Mi única posibilidad era darme a la cerveza, emborracharme hasta la inconsciencia y ya despertar al día siguiente. Era la mejor idea que se me había ocurrido así que le di un largo trago a mi jarra sin pensarlo dos veces, hacían faltas muchas cervezas para alcanzar ese punto.

[Eve]

Tendría que haberse sentado enfrente de Rach y al menos así poder darle un patadita por debajo de la mesa para que quitara la cara de disgusto que no estaba esforzándose en disimular. Claro que el hecho de que Zayn estuviera sonriendo y hablando como si no le molestara su presencia, la tenía demasiado descolocada.

- Yo pensaba que a las tías no os gustaba la cerveza.

- ¿Y eso por qué? -le contestó a Zayn, este se encogió de hombros -a mi la verdad es que me gusta demasiado.

Y no era lo único que le gustaba demasiado. Pero la cerveza tenía toda la pinta de ser menos traicionera que él.

- Bueno -dijo Liam captando la atención del resto -¿dónde nos vamos el puente?

- ¿Qué puente? -preguntó Celia.

- Los cuatro días -contestó Liam como si fuese lo más obvio del mundo -de jueves a domingo, ¡la semana que viene!

- Ah... -dijo Harry -yo me apunto.

- No se si tenemos ese puente -contestó Eve mirando a Rach, que se encogió de hombros sin darle mayor importancia.

- ¡Que si, que si! Que lo tienen todos los trabajadores -respondió Louis -yo voto por... El Polo Norte -dijo levantando la mano él solo.

- Si, corriendo -contestó Celia -nosotros te esperamos allí.

- ¡Que si! Y hacemos submarinismo por debajo del hielo -todos le miraron como si fuera un bicho raro -lo he visto en un documental -con eso pasó de bicho raro a extraterrestre verde con antenitas -¿Els? -preguntó Louis poniéndole sus mejores ojos de cachorrito abandonado pero ésta negó con la cabeza.

- En cuatro días no nos iba a dar tiempo -contestó Eleanor -ya para otras vaciones ¿si? -le sonrió de oreja a oreja y Louis aceptó bajando la mano.

- Podríamos ir a la costa -dijo Niall que por fin abrió su boca -hace buen tiempo.

Evelin miró un segundo a Raquel acordándose de la tarde que habían pasado ellos dos en Canterbury y por lo visto ella también se había acordado de lo mismo porque se terminó la mitad de su jarra de un trago.

- Podríamos ir a Brighton -añadió Harry -alquilar una casa para todos.

- Comuna hippie -dijo Rach sin ningún entusiasmo.

- Si... -siguió Harry mirándola con preocupación -pero con duchas -dijo haciendo reir al resto.

- ¿Votos a favor de Brighton? -preguntó Liam.

Todos menos Louis levantaron la mano.

- ¡A Brighton! -dijo Celia levantando el puño.

[Raquel]

Lo único malo de la cerveza es que no dejaba resaca y en consecuencia estaba como una rosa en el trabajo. Aburrida como una ostra, Evelin tenía el día libre y Matt no estaba hablador, tampoco es que yo fuese la alegría de la huerta en esos momentos. No me hacía ninguna gracia pasar cuatro días con Niall <no solo con Niall> me dijo la voz de mi cabeza, daba igual, él iba a estar ahí y encima se había empeñado en llevarse la guitarrita, como si no tuviese suficiente con su presencia.

- Te pago para que seas amable, así que alegra esa cara -dijo Matt al fin.

- Me pagas para que sirva cafés -contesté sin inmutarme en levantar la vista de la revista que estaba mirando sin ningún interés.

- Con una sonrisa -añadió quitándome la revista, suspiré levantando la cabeza.

- Cuando entre alguien, yo te prometo que le sonrío -le fui a quitar la revista pero se la llevó y se sentó en una de las mesas haciéndome un gesto con la mano para que le acompañara.

- ¿Tengo que preocuparme? -preguntó antes de que me sentara a su lado.

- ¿De qué?

- De ti -le miré sin saber que contestar -Rach, es un chico -tomó mis manos entre las suyas -de cientos.

No... él era único. ¡Ah! ¿¡Pero por qué!?

- ¿Me harías un favor? -le pregunté y asintió -hazme venir a trabajar este puente -fue a hablar pero le corté -por favor -supliqué poniéndole ojitos -te prometo que sonrío a todo el mundo y limpio todo sin que me lo digas y todo lo que tú quieras.

- Pero es puente...

- No quiero puente -le contesté -dame trabajo por favor. ¡Este es tu sueño! Ni siquiera me tienes que pagar los cuatro días, lo hago gratis en plan ONG ¡por favor!

- Pensaba que teníais planes para el puente, os daba el jueves libre.

- Pues dáselo solo a Evelin Matt ¡te lo suplico! -me miró con cara de pocos amigos, mala señal -¿qué?

- ¿No querrás quemarme el local? -esta vez fui yo la que le miró con incredulidad.

- ¡No! Solo que no quiero pasar el puente con... ya sabes.

- El principito -dijo haciéndome reír por primera vez en todo el día -bueno -se encogió de hombros -puedes venir el jueves pero de viernes a domingo cierro.

- ¡Perfecto! -sonreí de oreja a oreja, si ellos se iban el jueves yo no iba a poder ir porque no tenía a nadie que me llevara así que... ¡No tenía que pasar cuatro días con Niall y su guitarra! -¡Gracias! -le di un abrazo espachurrándole todo lo fuerte que pude y me levanté ya que acababa de entrar un cliente -voy a comprarte una taza donde ponga "mejor jefe del mundo" y cada mañana cuando desayunes te acuerdes de mi -le dije mientras iba hacia el mostrador.

- ¿Qué interés tengo yo en acordarme de ti todas las mañanas?

Como respuesta le saqué la lengua mientras preparaba el capuchino que había pedido el señor para llevar.

[Evelin]

Iba hacia la casa de Liam, el autobús acaba de dejarle a un par de calles de allí. Tenía unas ganas tremendas de ir a Brighton. Gracias a Zoella, una youtuber que se había mudado allí, había visto que era un sitio precioso en plena costa, con un montón de callejulas y puestos por los que perderse. Ensimismada en sus pensamientos no se dio cuenta de que la seguían, miró disimuladamente y vio que era Niall, el cual iba con las manos en los bolsillos de los vaqueros y mordiéndose el labio inferior ligeramente.

- Hey -dijo levantando la cabeza a modo de saludo.

Sopesó la idea de saludarle o no, pero al final cedió.

- Hola.

Niall la alcanzó y siguieron juntos hacia la casa de Liam.

- ¿Y Raquel? -preguntó después de pensarlo un millón de veces.

- ¿Te importa? -contestó Eve que seguía sin creerse una sola palabra de toda la pantomima.

- Era por hablar de algo, simplemente.

- ¿Por qué no me dices de una vez qué es lo que te ha pasado con Raquel, realmente?

- No se a que te refieres -contestó seco.

- Vale, si lo quieres así, así será. -dijo ella acelerando el paso y dejándole atrás.

No pensaba seguir con el tema si Niall no colaboraba, seguía sin creerse nada, pero ya pasaba, si él no quería estar con Rach, ella no iba a intentar arreglarlo, al fin y al cabo no era su problema.

Cuando Celia abrió la puerta, le recibió con una sonrisa que Eve le devolvió, esa chica siempre estaba sonriendo, todavía no la había visto triste o molesta por nada.

- ¡Eve! -le dio un abrazo a modo de saludo al que enseguida se sumó Ian haciendo el tonto.

- ¿Qué haces tú aquí? -le preugntó Evelin con cara de pocos amigos -¿y por qué no me has traído en coche?

- Porque no me pillaba de paso -contestó mirando rápidamente a Celia.

Así que por eso no le "pillaba de paso" porque estaba con Cel por algún lugar y claramente les habría cortado el rollo.

- Por esta vez pasa -le advirtió Eve.

- Gracias señora -contestó él haciendo una reverencia a modo de burla.

- Así me gusta Alfred.

Celia empezó a reírse por la ocurrencia, Alfred le llamaba, como si fuese su mayordomo. A Ian sin embargo no le hizo ninguna gracia, fue a contestarla cuando Niall apareció por la puerta.

- ¡Orejas puntiagudas! -Celia también le recibió con un abrazo que él agradeció, por fin alguien que le trataba como siempre.

- Bicho... -dijo revolviéndole el pelo para molestarla.

Entraron al salón donde estaban todos, menos Raquel que seguía trabajando y Eleanor que estaba en Doncaster con su familia. Se habían reunido para organizar el viaje y había cuatro portátiles de Apple en la mesa del comedor, cuatro nada más y nada menos.

- Tenemos casa -dijo Zayn cuando entraron -mirad -hizo un gesto con la mano para que se acercaran y giró el portátil para enseñárselo.

- Que grande -fue lo primero que pensó Evelin nada más ver la foto.

- Y a pie de playa -le contestó Zayn medio sonriendo a lo que ella apartó la mirada rápidamente, a pesar de todo seguía poniéndole demasiado nerviosa.

- Bueno tampoco es que haga tiempo para darse un baño -añadió Liam.

- Lo que sea -dijo Harry que también se había acercado -el caso es que entramos todos.

Ya con la casa decidida no quedaba mucho más que hacer así que pidieron unas pizzas y de paso organizaron todo el tema de los coches y los últimos detalles. En ese momento el móvil de Evelin empezó a sonar y se levantó para retirarse y contestar a gusto.

- ¡Rach, la casa es una pasada! -dijo nada más descolgar -y además está al lado de la playa, ¡va a ser una pasada!

- Ya... -contestó la otra sin mucha convicción -seguro que si... -Uy, si hablaba así es que algo le pasaba. -bueno, yo no voy a poder ir -dijo rápidamente.

- ¿¡Cómo!? -contestó elevando el tono -Raquel no me jodas, pasa de Niall.

- Oye que no es por él -mentira -que Matt va a abrir el jueves y me ha dicho que tengo que venir.

- ¿Y yo no? -preguntó extrañada.

- No, no, solo yo... si. Eso me ha dicho chica, no me preguntes por qué ha cambiado de opinión a estas alturas...

- Ya... ¿por qué será que no te creo? Que tú has tenido algo que ver seguro. -le contestó Evelin.

- Bueno, pero eso es lo que tú, mi querida y adorada amiga, le vas a decir al resto ¿a qué si? -Eve no contestó -¿por favor? De verdad que no quiero ir...

- Así que es mentira...

- No, no, es verdad que tengo que trabajar, pero ha sido un poco... idea mi -Eve resopló -¿por favor Evelin se lo dices?

- Si, si, no te preocupes -un pequeño grito de alegría se oyó al otro lado de la línea -pero hablaremos cuando llegue a casa.

- ¡Lo que tú digas! ¡Gracias, gracias, gracias!

- Adios... lianta -y colgó.

No podía creerse que realmente se fuera a perder el viaje a Brighton con las ganas que tenían ambas de conocerlo. Todo por un tío. Suspiró negando con la cabeza y volvió al salón.

  • 245 days ago via site
  • 383

Bueeeeeenas noches!!! Aqui teneis el CAP, me ha salido demasiado largo I'm sorry... Espero que os guste!


CAPÍTULO 39

Cuando llegó a casa de Harry no estaba muy seguro de lo que estaba haciendo. ¿Por qué iba a hacer caso a Evelin? Quizás fuera porque realmente sí quería hablar con su amigo, no le quería perder y menos por una chica. No le gustaba el hecho de que Harry se hubiese lanzado a su cuello nada más cortar con ella, pero, era su amigo y al menos merecía el beneficio de la duda.
Respiró hondo y llamó a la puerta, pero no obtuvo respuesta. Dio una vuelta alrededor y vio que todas las luces estaban apagadas, cosa rara teniendo en cuanta que ya era de noche. Decidió ir por su cuenta a buscar a Raquel, aunque fuese por los alrededores. Ya hablaría con Harry mañana. El problema ahora era, qué iba a hacer sí la encontraba, qué iba a decirle sí la encontraba cuando se suponía que no era importante para él.

- ¡Niall! -se giró al reconocer la voz de Harry a sus espaldas.

Al final sí que iba a tener que hablar con él.

- ¿Qué haces a aquí? -le preguntó el de rizos metiendo las manos en los bolsillos de su cazadora marrón.

- Eve me ha pedido que te ayude a encontrara a Raquel, que no sabéis donde está o algo así ¿no? -intentó quitarle importancia al hecho de que él también estaba preocupado.

- Sí -Harry dio una vuelta sobre sí mismo mirando alrededor -seguro que está bien pero... No nos coge el teléfono...

- Bueno a mi menos -contestó Niall.

- Ya... -dijo el otro -¿te parece sí vamos primero hacia Regent Park?

El otro se encogió de hombros y ambos se dirigieron hacia allí. Por el camino ninguno de los dos abrió su boca, Niall no sabía cómo sacar el tema, ni siquiera tenía claro sí quería sacar el tema. Y Harry no sabía que decir. La tensión era tan palpable que podría cortarse con un cuchillo.

- A lo mejor está donde los patos -habló Harry -a mí me gusta ir a verlos cuando no se qué hacer.

- No -contestó Niall rápidamente -les tiene miedo.

Recordó su primera "cita" cuando quiso acercarla a ellos y casi le da un infarto.

- Niall... -este se giró a mirarle -siento sí te ha molestado que haya estado con ella. Pero tampoco lo entiendo, tú mismo le has dicho que nunca te habla importado, así que ¿que más da?

- Eso no se hace Harry -contestó serio -no es de buenos amigos.

- ¿Y sí yo quiero estar con ella? -preguntó haciendo que Niall se girara a mirarle -¿no puedo porque tú lo estuviste?¿No te parece injusto? -abrió la boca para contestar pero volvió a cerrarla sin saber que decir, sí le parecía injusto -y más cuando tú nunca la has querido.

Aquello le llamó la atención.

- ¿Me estás diciendo que la quieres?

Harry se encogió de hombros y siguió andando por el parque.

- No lo sé.

- Tienes que saberlo -contestó Niall.

Él lo sabía, sabía que la quería y sí Harry sentía lo mismo intentaría aceptarlo, aunque ninguno de los dos fuese bueno para ella. Al menos ya, el sentimiento de culpa por arruinar su vida privada pasaría a otra persona.

- Quizás, con el tiempo -contestó sin querer pensarlo demasiado -tampoco es que tengamos nada.

El rubio suspiró relajando la tensión de los hombros. No tenían nada, de momento. Pero sabía que la debilidad de Raquel siempre había sido Harry y que tuvieron una cita antes de que empezaran. El propio Darragh le dijo en su cumpleaños que les había pillado encerrados en un armario. Pero había decidido confiar en ella, porque le había demostrado que podía hacerlo. Quizá, ahora viéndolo desde fuera, nunca había tenido posibilidades realmente, y ella le había elegido porque sabía que podía tenerle, mientras que Harry era más independiente.

- ¿Estás bien?

Niall asintió parpadeando rápidamente para que la humedad de sus ojos desapareciera.

- Niall, ella te quiere. Aunque no lo vaya a reconocer nunca. -miró a su amigo sin terminar de creérselo -y aunque a ti ya no te importe eso está ahí y no se olvida de un día para otro.

- Bueno -cogió fuerzas -es pasado y lo mejor que puede hacer es olvidarme e irse con alguien a quien sí le importe, y sí a ti te importa -no podía creerse lo que iba a decir pero antes de que se diera cuenta las palabras salieron escopeteadas de su boca -quédate con ella.



Al igual que caí dormida la primera a mitad de la segunda película, me desperté la última. Había dormido como una reina la verdad. Eve y Cel seguían en la cama hablando entre ellas, Menos mal que me había puesto en uno de los laterales dejando a la rubia en el medio.

- ¡Buenos días! -dijo Cel cuando me senté estirándome cuán larga era.

- Hola -contesté con una sonrisa -¿qué hora es?

- Las doce de un perfecto domingo sin trabajo -dijo Eve con una sonrisa de oreja a oreja por no tener que trabajar.

- ¿Sabéis? -intervino Cel -podríamos ir a patinar sobre hielo.

Tanto a Evelin como a mí nos hicieron los ojos chiribitas, adorábamos patinar aunque a ella le gustaba más sobre hielo y a mí sobre ruedas, pero a las dos nos encantaba.

- Supongo que eso es un ¿sí? -dijo Cel sonriendo orgullosa de su propia idea.

- ¿Cuando salimos?

La pista no era especialmente grande pero como estaba prácticamente desierta no necesitábamos más. Eve seguía con la misma cara medio inexpresiva de ayer y cuando se ponía así era o bien porque ocultaba algo o porque estaba triste. Y sí era por tristeza me daba en la nariz que sería por Zayn. Claro que sí había visto a Zayn... A lo mejor también había visto a Niall...

- ¡Eh! -una voz nos sobresaltó a las tres casi haciéndonos caer.

Nos giramos para encontrarnos a Liam apoyado en la valla blanca que delimitaba la pista con una sonrisa en la cara. ¿Por qué cojones estaba ahí? Cel se acercó rápidamente dándole un fuerte abrazo y pasando su mano helada por el cuello de este, simplemente para hacerle de rabiar.

- ¿Crees que habrá venido el resto? -le pregunté a Eve temiéndome su respuesta.

- Solo, seguro que no está -contestó enlazando su brazo con el mío -recemos porque sea Louis...

Nos acercamos a él que nos miraba enfadado intentando esconder, sin mucho éxito, la sonrisa. Con Liam la cosa era así, era tan buena persona que el hecho de estar a su lado o ser la causa de su sonrisa te hacía feliz. Y por un momento no me importaron ni Niall ni Harry, sólo quería ir allí y darle un abrazo, porque se le había echado de menos.

- ¿Qué haces aquí? -le pregunté después de darle ese abrazo.

- Vi el tweet de Cel -explicó, ¿cómo que un tweet? -que ibais a patinar y pensé, tendré que pasarme a saludar ya que a ellas parece que no les importa contar conmigo.

Evelin y yo nos sentimos fatal al segundo.

- ¡No es eso! -dijo ella apenada.

Liam se río relajando el ambiente y dando a entender que se trataba de una broma. Miró hacia atrás y agitó el brazo. Me concentré en el punto donde estaba mirando y ahí estaba, Niall. Y para mi sorpresa, justo detrás, Harry. ¿Habían venido juntos?

- ¡Paso, paso, paso! -Celia se apartó rápidamente justo cuando Louis chocó fuertemente contra la valla -señoritas -se agachó haciendo una reverencia y sonrió de oreja a oreja.

- ¿Que habéis venido todos? -preguntó Evelin.

- Sip -contestó Liam -Zayn está alquilando nuestros patines.

- Yo voy un paso por delante -dijo Louis -masta from Doncaster -hizo el gesto que solía hacer con Zayn, con su juego de "Westside", por el que juntaban el dedo índice y corazón, haciéndonos reír.

Intenté imitarlo por enésima vez pero seguían sin salirme, ¡no podía ser tan difícil! Liam lo hizo también dejándome por los suelos y Louis se echó a reír.

- ¡¡Torpe!! -agarró mi mano y retorció los dedos, dejándome muerta de dolor.

Le di un empujón apartándole y se tuvo que agarrarse a la valla para no caer.

- ¡Bruto! -le dije restregando mis pobres y doloridos dedos -¡casi me los rompes!

Celia y Evelin se echaron a reír mientras Louis me hacía burla. Que gracioso todo, me partía la caja vamos. Menos gracia me hizo aún cuando finalmente Niall y Harry llegaron donde estaba Liam apoyado. Que mal había salido todo el tema de desaparecer.

- Evelin -dijo Harry apretando la mandíbula, claramente enfadado.

- Dime -le obsequió con su mejor sonrisa de inocencia.

Niall y Harry se miraron un momento conscientes de algo que yo no entendía. Al instante las piezas encajaron, Eve había sembrado el caos entre ellos dos. La fulminé con la mirada y ella se encogió de hombros.

- Vamos -agarró mi mano tirando de ella -os esperamos en la pista.

Louis se agarró al brazo de Celia, no sabía yo que se le daba tan mal patinar, al fin algo en lo que no eran perfectos. Al menos Louis.

- ¿Qué has hecho? -susurré cuando nos alejamos de ellos.

- Una mera lección de justicia -la fulminé con la mirada.

Justicia decía la tía, ósea que la había liado parda. Eso era justicia para Evelin.

- No podían hacerte todo lo que te han hecho y salirse de rositas -fui a quejarme indignada a más no poder pero me paró levantando la mano -además he conseguido que se arreglen, aunque haya tenido que decir que estabas desaparecida y nadie sabía nada de ti.

- ¿¡Que has hecho qué!?

- ¡Se lo merecían!

- Eve, no me han hecho nada, todas los cosas que han pasado me las he buscado yo.

- ¿¡Niall no te ha hecho nada!? -dijo exasperada.

Miré hacia otro lado sabiendo que había dado en el clavo.

- Pero Harry no... -contesté con la boca pequeña -no ha hecho nada malo.

- Y por eso me voy a disculpar con él, pero Niall se lo tiene bien merecido.

- A él le habrá importado una mierda -contesté.

Eve bufó sin creerse nada, pero las cosas estaban ahí, por mucho que se empeñara en no querer verlas.

Me pasé media hora con Louis, enseñándole a patinar, en realidad lo que quería era apartarme del resto. Y la verdad es que hacer algo mejor que Lou era demasiado bueno para ser cierto.

- ¡Deja de cachondearte de mi ya! -dijo cuando se cayó por tercera vez y no podía dejar de reírme.

- ¡Sí es que no me haces caso! -le contesté agarrándole por el brazo para que se levantara -tienes que ir al mismo ritmo, no puede ir un pie más rápido que el otro ¡es de lógica!

- Es de lógica -repitió haciéndome burla, le fulminé con la mirada y me fui -¡no! ¡Raquel, no me dejes aquí! -gritó pero no paré.

Salí de la pista bastante cansada y me senté en uno de los bancos, asegurándome de que los demás, es decir Harry y Niall, no estuvieran por allí. Ninguno de los dos me había dirigido la palabra, mejor así, que no tenía que enfrentarme a ellos.

- Así que estás bien.

Vale, definitivamente había hablado demasiado pronto. Niall se sentó a mi lado y apoyó los codos sobre las rodillas sin mirarme.

- ¿Que quieres? -le dije todo lo seria que pude.

- Solo he dicho "así que estás bien" -respondió encogiéndose de hombros.

- Ya te he oído Niall. -le contesté -¿pero a ti que más te da? ¿Y por qué no me dejas en paz de una vez? -clavé mis ojos en los suyos -¿por qué estás aquí?

El hueso de la mandíbula se le marcó en un gesto de tensión. Me exasperaba ¿que pretendía? ¿Volverme loca? No apartó sus ojos de mi intimidándome demasiado, Pero Cuando iba a levantarme para volver a la pista, tiró de mi brazo sentándome otra vez. ¡Pero será bruto! Deshice el agarre de un tirón y le fulminé con la mirada.

- ¿¡Te puedes esperar un momento!?

- ¡No me grites! -le contesté elevando el tono -¡y no! ¡No me da la gana esperarme! -volví a levantarme -¡no por ti!

Se levantó a su vez.

- ¿¡Acaso sabes que te he estado buscando toda la noche!?

Me quedé clavada en el sitio, dándole la espalda y sin atreverme a mirarle. ¿Qué acababa de decir?

- Pensaba que te había pasado algo por mi culpa.

¿Qué más le daba sí me pasaba algo? ¿Por qué se comportaba así ahora?
El dolor en el pecho empezó a hacerse más fuerte y tuve que morderme el labio inferior para contener las lágrimas. Respiré hondo para calmarme y al final hablé.

- Pues ya ves que no, no soy tan débil como tú te crees.

Eché a andar antes de darle tiempo para que me contestara y acabara conmigo por enésima vez en tan solo cuatro días.



Liam le había dejado atrás en la carrera <¿también se le tenía que dar bien patinar?> se preguntaba Evelin agotada por el esfuerzo. Aunque merecía la pena, porque ver a Zayn como un pato mareado sobre los patines, era un espectáculo especialmente cómico. Tan digno como él siempre era, haciendo aspavientos con los brazos para mantener el equilibrio y pidiendo la ayuda de Celia, que estaba a punto de caerse al suelo de la risa, era lo más gracioso y gratificante que había visto en mucho tiempo. Por fin podía darle con un canto en los dientes, que ella tampoco era una profesional, pero no se le daba nada mal.

- ¿Echas otra Eve? -preguntó Liam que no había perdido el aliento en ningún momento.

- Depende de sí quieres que a la próxima eche los pulmones por la boca -contestó haciéndole reír.

- Tendrías que venirte a una sesión de gimnasio con nosotros, hay que estar en forma.

Esta le miró de arriba a abajo.

- Como sigas poniéndote en forma, no vas a entrar por la puerta...

- Me lo tomo como un cumplido -contestó sonriendo con esa sonrisa tan suya por la que se le cerraban los ojos, siendo la persona más adorable de este mundo.

Llegaron donde Celia intentaba hacer que Zayn se soltara de la barandilla, sin ningún éxito.

- ¡Zayn! -se quejaba ella -sí no me dejas ayudarte ¿como quieres aprender?

- No necesito esto -le contestaba él -¿para qué quiero saber patinar? Es tontería aprender algo que no vas a utilizar.

- A lo mejor un día os disfrazáis de pingüinos y hacéis el "Show sobre hielo de One Direction" -intervino Eve con una sonrisa divertida en la cara.

Zayn la fulminó con la mirada. Para burlarse de él sí que le hablaba, pero para mantener una conversación normal no.

- Yo compraba entradas -contestó Celia.

- Alguien hecha una carrera? -preguntó Liam, que fue agarrado del brazo por Cel al momento.

- ¡Ya! -gritó ella echando a correr antes que Liam.

Genial, le habían dejado sola con Zayn, otra vez. Le miró un segundo para ver que él tampoco le quitaba ojo. Que genial todo, como sí no hubiese tenido suficiente con lo de ayer.

- ¿No echas una carrera? -le preguntó él al final.

- No.

Zayn suspiró ante el tono cortante de Eve. ¿Por qué tenían que ser las cosas tan difíciles? Tomar algo, una conversación, un rato agradable con ella, ¿era tanto pedir? Al final intentó un último acercamiento y le ofreció su mano. Eve le miró sin entender que pretendía ¿era eso un símbolo de paz? Porque no pensaba aceptárselo.

- No necesito tu ayuda -le contestó cruzándose de brazos.

Zayn respiró hondo un segundo sin apartar la mano.

- Pero yo sí necesito la tuya -el corazón de la chica rubia se saltó un latido y se quedó petrificada -tendré que aprender sí vamos a hacer un espectáculo sobre hielo -dijo ofreciéndole una sonrisa.

¡No! ¿Pero quién le había dado permiso para sonreír? Cuando Zayn era de esas personas que sí sonreía lo hacía porque realmente lo sentía y por eso su sonrisa era tan bonita y verdadera. No pudo no aceptarle la mano, pero sí luchó por no devolverle la sonrisa. ¿Estaba suave o solo era su imaginación? Se sentía... ¿Cálido? <¡Evelin estás loca!>.

- Pero te tienes que soltar de la valla.

Éste asintió haciendo lo que le decía. Tenía las manos frías, ¿serían sus manos así siempre o era solo por que quizás tenía frío?

- Tienes la mano helada.

- Ya, siempre están frías -contestó sin darle mayor importancia y contestando así a su pregunta.

Empezaron a dar vueltas a la pista y aunque al principio Zayn iba más bien, desequilibrado, acabó pillándole el tranquillo.

- Eh, pues no es tan difícil.

Eve sonrió inconscientemente.

- Sí es que hay que tener un poquito de paciencia -le contestó -no vas a nacer con ello aprendido.

- El problema es el método que utiliza Cel -dijo Zayn negando con la cabeza.

- ¿Cuál? -le picaba la curiosidad.

- El de "yo te empujo, y ya tu sobrevives" -hizo un gesto con la otra mano mientras hablaba y Eve se echó a reír.

Zayn la miró con una media sonrisa, debía de ser la primera vez que se reía con él. Y sí ya era guapa de normal, cuando se reía se multiplicaba por diez. Ésta se aclaró la garganta.

- ¿Te atreves a dar un giro? -le propuso.

Zayn la miró con desconfianza, sabía perfectamente que iba a acabar en el suelo, pero no quería quedar como un gallina delante de ella. Suspiró para sí mismo, no le quedaba otra que aceptar.

- Venga -contestó con resignación.

- Vale -dijo ella emocionada, le soltó la mano y se adelantó unos metros -ven hacia mí, me das las manos y hago que gires.

Este sopesó la posibilidad de retirarse, pero por una vez Evelin no estaba siendo borde con él y a lo mejor era la luz, pero hasta le brillaban los ojos azules de emoción. Asintió y se dirigió hacia ella, como le había explicado, le agarró las manos y los dos giraron, pero se había dado demasiado impulso y perdieron el equilibrio cayendo Zayn encima de Evelin.

- ¿Estás bien? -le preguntó éste con urgencia mientras la otra no podía dejar de reír.

- ¡Tienes dos pies izquierdos! -le contestó todavía medio riendo y haciéndole reír a él también.

Cuando por fin se calmaron cayeron en la cuenta de que sus rostros estaban a escasos centímetros. Lo que más les apetecía era acortar la distancia entre ambos, pero el frío hielo devolvió la cordura a Eve.

- Me aplastas -dijo antes de que la situación empeorase, ¿empeorase o mejorase?

- Ah sí, perdón -se levantó ofreciéndole una mano para ayudarla y ella la aceptó.

- Gracias -contestó sacudiéndose los vaqueros para acabar con el hielo de la pista.

- Casi que vuelvo al nivel junior ¿no? -Eve le sonrió divertida.

- Va a ser lo mejor sí, por mi propia seguridad.

  • 289 days ago via site
  • 483

Bueeeeeeenas nocheeeeeees :) Subo hoy como mi "regalo de cumpleaños" (sorry porque sea una kk de regalo) para muchisiiiiiiimas felicidades guapisima!!! espero que lo pases genial y te regalen muchas cositas!!! Un beso enorme!


CAPÍTULO 38

Llamaron al timbre y Zayn fue a abrir después de parar la partida que tenían empezada en la Play Station. A cualquier oportunidad Niall siempre intentaba hacerle trampas.

- Que no se te ocurra darle al play –le advirtió saliendo del salón.

El rubio asintió metiéndose una patata entera en la boca. Eso no podía ser natural, pensaba Zayn mientras se dirigía a la puerta. Lo último que se imaginaba al abrir era encontrarse a aquella chica rubia, cuando encima, en esas dos semanas, había aceptado que ella no sería para él. Pero ahí estaba mirándole altiva como siempre y con el ceño fruncido, todavía no había conseguido verla sin esas pequeñas arrugas de enfado entre las cejas.

- El rubio teñido está aquí ¿verdad? –preguntó entrando en la casa como Pedro por su casa, claro que Zayn le paró los pies agarrándola por el antebrazo.

- ¿Dónde crees que vas? –dijo este sin apartar sus ojos de los azules de ella.

- Estoy haciendo un favor a tu amigo Harry, así que sí no te importa –dio un tirón para que Zayn rompiera el amarre –voy a hablar con Niall. Tranquilo –añadió –que después no volveré a pisar esta casa.

Se dio la vuelta y entró al salón. Aquella última pullita le había dado justo donde dolía, él quería que la pisara todas las veces que quisiera y saltara y rodara y que hiciera lo que le viniera en gana mientras estuviera por allí. Suspiró para recomponerse y entró al salón donde estaban los otros dos.

¿Qué hacía Evelin allí? El primer pensamiento que se le vino a la cabeza es que le había pasado algo a Raquel. Pero por la cara de cabreo que ella traía seguramente solo quería una explicación. Explicación que no pensaba darle.

- ¿Se puede saber que cable se te ha cruzado para que en el cortocircuito hayas tratado así a una de mis mejores amigas?

Niall se acomodó en el sofá sin inmutarse en contestarla. Tenía que mantener su papel y aunque era lo que más odiaba en este mundo, era necesario.

- ¡Tú! –Ella se sentó a su lado y le empujó por el hombro ligeramente, sería brusco pero Niall se giró a enfrentarla -¿que que te pasa?

- Y a ti que más te da –contestó vocalizando cada palabra lentamente.

Eve miró a Zayn que contemplaba la escena cruzado de brazos y sin mover un músculo. Estaba claro que en él, no iba a encontrar ninguna ayuda. ¡Ni que fueran los caballeros de la mesa redonda, joder! Entonces se le ocurrió un plan, uno cruel, pero plan al fin y al cabo.

- ¿Tú sabes que está desaparecida desde esta mañana?

Niall la miró un momento. ¿Cómo que estaba desaparecida? Miró por la ventana dándose cuenta de que era de noche, sí no estaba en casa a estas horas... Malo.

- Pues estará con Harry. –dijo sin más.

- Lo curioso es que ha sido Harry el que me ha llamado preguntándome sí estaba conmigo –se hizo la interesante dándose toques en los labios con el dedo índice –al parecer has sido tú la última persona con la que ha hablado.

Niall se cruzó de brazos claramente incómodo. O al menos eso es lo que pretendía aparentar, en el fondo la preocupación se lo comía por dentro. Había sido su culpa que ella saliera de allí escopeteada y sí le pasaba algo no se lo iba a perdonar nunca. ¿Dónde podía estar?

- Mira –empezó Eve –como le pase algo por tu culpa seré yo la que acabe contigo. No te lo perdono en la vida, te lo juro.

No hacía falta que lo jurase, él mismo no se lo perdonaría nunca.

- No tienes porque ponerte en plan mafiosa –intervino Zayn –además tu amiga se sabe cuidar perfectamente, ya estará en casa de otro.

Ambos le fulminaron con la mirada aunque la rubia echaba rayos por los ojos. ¿Cómo se podía ser tan capullo e insensible?

- Bueno quizás a ti te de igual –le contestó ella –porque sólo te preocupas por ti mismo, pero estoy segura de que a Niall sí le importa.

- No se sí te has enterado Evelin –arremetió el otro –pero Niall no sentía ni siente nada por ella.

El susodicho miró hacia la ventana sin añadir nada a las palabras de Zayn, estaba claro que intentaba echarle una mano, pero por dentro quería gritarle que nada de eso era verdad.

- Resulta, capullo –siguió ella haciendo hincapié en la última palabra –que no me creo nada.

- Ese no es nuestro problema –contestó Zayn.

- ¿Y tú qué? –Se giró Evelin hacia Niall -¿te ha comido la lengua el gato?

El rubio le sostuvo la mirada firme. Ya era difícil mantener la pose y mentir, pero después de que les dijera que Raquel estaba desaparecida no podía pensar en otra cosa.

- ¿La habéis llamado?

Evelin le miró con una ceja levantada, ¿de verdad le estaba preguntando eso?

- ¿Tú qué crees? –le contestó ella.

Niall se llevó una mano a la cabeza echándose el pelo hacia atrás, en un gesto nervioso.

- Mira, yo tengo un plan –empezó Evelin –Celia y yo la vamos a buscar a casa de Matt, que es el único sitio que se nos ocurre y tú vas con Harry a buscarla por los alrededores de su casa, que es donde la visteis antes de que huyera, de ti –hizo hincapié en la última parte para que él se sintiera culpable.

- ¿Yo con Harry? –Dijo Niall frunciendo el ceño –ni lo sueñes.

- Tú con Harry porque vosotros dos sois los que la habéis perdido.

- ¿Ah pero es que estamos hablando de un perro? –preguntó Zayn.

- Sí no vas a ayudar, cállate. –le dijo Evelin fulminándole con la mirada.

¿Cómo podía ser tan odioso? ¿Y por qué tenía que estar tan sumamente arrebatador con un simple pantalón de chándal gris y una camiseta negra? ¿Sería por la barbita que se había dejado? Quería lanzarse a su cuello, aunque no sabía exactamente si prefería asfixiarle con sus propias manos o comérselo a besos.

- ¿Vas a ir o no? –dijo Evelin al final recuperando la cordura.

- Vale, -contestó Niall –pero que te conste, a ti y a ella, que lo hago porque es por mi culpa que está desaparecida, pero no retiro nada de lo que he dicho.

- Que sí, que sí –le dio la razón la otra. Que le fuese con el cuento a otra porque ella no se creía una palabra.

- Bueno –Niall se levantó deseando salir de allí –voy a... –señaló hacia la puerta varias veces –buscarla...

Salió escopeteado por la puerta dejando allí a los otros dos.

El plan estaba saliendo a la perfección, pensaba Eve para sí misma, ahora Niall y Harry solucionarían las cosas y ya en otro momento les diría que no estaba perdida, que sufrieran un poquito que les iba a venir bien. Sonrió ligeramente orgullosa de sí misma hasta que se dio cuenta de que Zayn seguía mirándola de brazos cruzados. Mierda, seguía en su casa.

- Bueno pues adiós –se levantó colocando el bolso sobre su hombro y se dirigió hacia la puerta pasando al lado de Zayn.

- Adiós. –contestó este.

Antes de que cerrara la puerta, volvió a abrir encontrándose con una Evelin desconcertada.

- ¿Qué? –le dijo ella.

- No tienes coche –contestó él.

- Hay unas cosas llamadas taxis –dijo seca.

- Te va a costar un riñón esto está muy lejos... –se rascó la barba en un gesto nervioso.

- Ya me ha costado uno el venir, arriesgaré el otro –se dio la vuelta pero Zayn le agarró del antebrazo.

- Puedo acompañarte... Es de noche.

- Tú no tienes carnet –le cortó ella –como no tengas por ahí la Saeta de Fuego de Harry Potter...

Zayn sonrió, sí encima le gustaba Harry Potter, estaba perdido.

- Puedo llamar a alguien y que te acerque a donde quieras...

- Déjalo ya Zayn –le cortó acabando con todo aquello –no puedes ser un capullo insensible y luego preocuparte de que sea de noche o de mi dinero. Así que sea lo que sea lo que tu cabeza esté planeando, sí se trata de algún tipo de venganza porque nos hayamos acercado a vosotros, te aguantas. Pero no juegues conmigo, porque este tipo de juegos no me gusta.

Al susodicho le hirvió la sangre en las venas, no podía entender por qué Evelin se empeñaba en creer que él era el malo de la película.

- ¿¡Por qué no te entra en la cabeza que no tengo nada en tu contra!?

- ¡Quizás por cómo me tratas! –le contestó la chica rubia elevando el tono de voz.

- ¿¡Pero cuando te he tratado mal!? –dijo el otro claramente alterado.

Eve le miró con una ceja levantada cruzándome de brazos. La respuesta era obvia, cuando lo del partido de fútbol.

- Vale –admitió Zayn –pero ya te pedí disculpas por eso, te toca a ti perdonar.

- No quiero –dijo con la boca pequeña.

Se dio la vuelta rápidamente y salió de allí, dejando a Zayn en la puerta con cara de tonto. Sabía lo que pasaba, no confiaba en él, no la podía culpar porque tampoco es que él fuera de confiar en la gente a la mínima.



Después de casi hora y media Evelin hizo acto de presencia en casa de Cel. No sabía que había estado haciendo pero desde luego, lo que fuera le había hecho entristecer. Sonrió ligeramente al entrar en la habitación, donde ya habíamos juntado dos colchones para las tres. Teníamos palomitas, Skittles y M&M's. Todo listo y preparado para darnos una buena maratón de Harry Potter. Sí, se tenía que llamar Harry.

- ¿Dónde estabas? -le pregunté cuando dejó su bolsa de equipaje en el suelo con un suspiro.

- Digamos que... He sembrado el caos entre dos personas.

Cel y yo nos miramos sin entender una palabra. Sí Eve había "sembrado caos" nada bueno podría salir de ahí. Malo, malo. Y no sabía por qué, pero me olía a que era algo que implicaba a los chicos. ¿Qué habría hecho esta vez? Negué con la cabeza, casi que preferiría no saberlo por ahora.

- Dejemos todo a un lado, hoy es noche de chicas, de comer guarrerías, gochas y ver Harry Potter -dijo Celia acabando con el tema -así que venga, Eve ponte el pijama y apaga las luces. Yo voy conectando el ordenador a la tele.

Cada una se puso a lo suyo y No pude evitar mirar el teléfono, aunque lo había puesto en silencio y sin vibración, las llamadas perdidas de Harry seguían rondando por mi mente. Estaría preocupado... y no me estaba comportando de forma madura. Al menos se merecía una explicación, aunque seguía sin saber que decirle. Suspiré cansada de todo eso. Seguro que acababa enfadado, aunque eso no me disgustaba tanto, ya que de esa forma no tendría que enfrentarme más a él.

  • 304 days ago via site
  • 677

Bueeeeeeeeeeeenos dias!!!!! Bueno primero de todo felicidades atrasadas a siento no haber podido subir el domingo para dedicartelo pero aqui lo tienes :) espero que te lo pasaras muy bien!!!!


CAPÍTULO 37

La vio desaparecer por la verja todavía con el corazón en un puño. Le había dicho que le quería... No se lo esperaba, no después de todo lo que le había dicho él. Lo último que habría creído que saldría de su boca sería algo como eso. Por eso bajó la guardia un segundo, le pilló completamente desprevenido. Toda esta situación iba a acabar con él.

- ¿Dónde está...? –Niall se giró para enfrentar a Harry.

No podía odiarle, porque él no sabía nada y nada de aquello era su culpa. Pero en su interior la palabra traidor resonaba por todos los rincones, ¿había traicionado su amistad?
Niall se encogió de hombros sin darle importancia a la pregunta y le quitó la sudadera gris de las manos con un tirón. El único sitio al que podía y quería ir era a la casa de Zayn. Bueno, en realidad quería ir a buscarla pero no podía hacer eso. Condujo hasta que llegó a la casa que Zayn tenía a las afueras. Siempre le había gustado la privacidad por eso era el que más alejado de Londres vivía. Aparcó a la entrada de la casa color blanco y con los tejados de madera. Siempre le había recordado a las casa donde la gente vive en la montaña, excepto porque ésta estaba en el medio del campo. Llamó a la puerta y enseguida abrió su amigo invitándole a entrar.

- ¿Cómo vas? –le preguntó.

- Estaba en casa de Harry –soltó sin más atravesando el amplio recibidor hasta sentarse en uno de los largos sofás blancos que había en el comedor.

- ¿Ella estaba con Harry? –preguntó el otro sin poder creerlo mientras se sentaba a su lado. Niall asintió con la mirada fija al frente –joder... Mira que lo sabía.

Eso captó la atención del rubio.

- ¿Como que lo sabías?

- No que lo supiese, pero me lo imaginaba –el otro seguía sin entenderlo.

- ¿A ti nunca te cayó bien Raquel verdad? –Zayn no contestó, dándole así la respuesta -¿por qué?

- Porque jugaba con los dos y lo sabes Niall.

- Me eligió a mí.

- Eso lo sabes porque te lo conté yo.

- Por lo que sea, pero es la verdad.

Sí, Harry, al igual que Niall, había ido a contarle toda la historia a Zayn desde el principio. Desde el primer día que fueron al McDonald's hasta el día en que ella le dijo que quería estar con Niall. Por eso Zayn conocía los dos lados de la moneda y por eso también pensaba que Raquel solo jugaba con ellos, aunque la verdad es que en el cumpleaños parecía que realmente se había decidido por Niall. Cosa que acababa de ser desmentida sí es que realmente habían pasado la noche juntos, nada más romper Niall con ella.

Suspiró al ver a su amigo tan destrozado, apoyado sobre sus rodillas y con las manos en la cara prácticamente tirándose del pelo.

- A lo mejor acababa de llegar... –intentó animarle pero el rubio negó con la cabeza.

- Estaba allí antes incluso de que llegásemos nosotros. Te aseguro que ella no madrugaría a posta para llegar a casa de nadie antes de las diez de la mañana. –contestó sabiendo que cada palabra que decía era cierta.

- Lo siento tío –le dijo Zayn apoyando una mano sobre su hombro –se lo duro que está siendo para ti...

- No, no tienes ni idea –contestó levantando la cabeza para mirarle con ojos acuosos –no creo que nadie pueda imaginarse lo que siento. Me paso los días pensando en sí he hecho bien y cada segundo estoy más seguro de que la he cagado y luego pienso que no, que es lo mejor para ella –parpadeó varias veces conteniendo las lágrimas.

- Te voy a ser sincero –dijo Zayn –y eso que sabes que yo preferiría que no estuvieses con ella. –se rascó la nuca pensando sí decirlo o no –todavía no entiendo por qué la has dejado.

- Ya te lo he explicado un millón de veces –le repitió Niall con tono cansado –no puedo hacerle esto, nadie quiere que estemos juntos...

- ¿Nadie para ti son las fans? –Le cortó el otro -¿acaso Raquel se ha quejado de los comentarios en contra de su persona?

- No... Pero porque se mete en Twitter cada cien años, pero yo sí los he visto y las fotos y los artículos de las revistas. ¿Crees que puedo hacerla pasar por todo lo que nuestro éxito conlleva? No sería justo. Mira a Danielle y a Liam, como acabaron por lo mismo y eso que Dani sí que es un poco más conocida. Pero Raquel es una persona normal y estoy seguro de que no podría hacer oídos sordos como hace Eleanor, no creo que sea tan fuerte la verdad.

- ¿Por qué no dejas que ella decida?

- Porque diría que le da igual –contestó –pero estoy seguro de que no lo aguantaría mucho tiempo. A nadie le gusta no tener una vida privada y para nosotros es lo que hay por vivir nuestro sueño, pero ella no tendría nada bueno a cambio.

Y no había persona a la que le doliese tanto como a él todo eso, dejar pasar a la chica que podría haber sido “La Chica”.

- ¿A ti? –dijo Zayn al final -¿no crees que ella estaría más que dispuesta a renunciar a parte de su vida personal por ti?

No tuvo que pensar la respuesta mucho.

- Sí, no tengo ninguna duda –contestó Niall al final –pero soy yo el que no está dispuesto a que lo haga. No merezco tanto la pena.



Había llegado a lo alto de Primrose Hill, bueno, los últimos metros casi había tenido que arrastrarme para llegar a la cima. No era muy deportista y el carrerón había sido importante. Huir de Niall se estaba convirtiendo en una costumbre. Cada vez era peor, verle no hacía más que acabar con lo poco que creía que había superado. No le había importado que le dijese que le quería, pensaba que sí, que por un segundo había vuelto pero no, tan solo imaginaba cosas, que era lo mío. No quería verle nunca más. No podría enfrentarme a él otra vez.

Suspiré arrancando unos cuantos hierbajos. La verdad es que tampoco me apetecía ver a Harry, me sentía mal solo con mirarle. Odiaba que ellos dos estuvieran enfrentados y estaba segura de que ahora lo estarían. Así que no podía volver a su casa, aunque ojalá pudiese ir a algún sitio donde nadie me encontrase. Mi casa estaba descartada porque todos sabían donde vivíamos, sólo se me ocurría una persona a la que llamar que pudiera y estuviera dispuesta a esconderme.

- ¡Rach! –dijo contenta obviamente sin saber que estaba pasando.

- Cel ¿puedo ir a tu casa?

- Claro, te voy a buscar ¿dónde estás? Iba a salir con Liam así que te puedes...

- No, no, no –le corté –no le digas a nadie que estoy contigo...

Se hizo el silencio en la línea por unos segundos. Podía imaginar a Celia sin entender que era lo que estaba pasando.

- Vale... Te pregunto cuando llegue entonces.

La dije donde podía recogerme y a los veinte minutos estaba a la entrada del parque en el que me encontraba. Entré en su coche algo destemplada y me encontré con sus grandes ojos marrones mirándome fijamente. Obviamente estaba esperando a que le contase todo lo sucedido.

- Mira que eres cotilla... –se rio ante mi comentario.


- Sí te voy a esconder en mi casa tengo que saber el motivo –sonrió de oreja a oreja -¿no crees?

- Supongo que es lo justo, sí.

De camino a su casa le expliqué todo lo que había pasado y sorprendentemente no lloré. La cara de Celia cuando al final aparcó frente a una casa más grande que el resto de las de la calle, estilo victoriana de barrio residencial era un cuadro.

- ¿Estamos hablando del mismo Niall? ¿De orejas puntiagudas? –asentí.

Podía entender lo difícil que podía llegar a ser creerse todo lo que Niall había soltado por esa bocaza, cuando era uno de tus mejores amigos. Por eso Celia estaba completamente anonadada por la revelación. Fue en ese momento que dudé, ya no estaba tan segura de que me creyese y de que me fuera a esconder. Pero Celia abrió la puerta con un ligero bufido de disgusto y entró con el ceño fruncido.

- Idiota –dijo por lo bajini –es tonto –siguió murmurando más para sí misma que para el resto del mundo –seguro que se ha emparanoiado con cualquier cosa que se le ha ocurrido –dejó su bolso y las llaves en el recibidor de madera caoba de la entrada y al final se giró a mirarme -¿pretendes entrar en algún momento? –preguntó con una sonrisa divertida.

Se la devolví, contenta de que me creyese y poder contar con una amiga como ella. Era increíble la confianza que se podía coger con una persona en tan poco tiempo, y con Celia eso era así.



- ¿Como que no viene a trabajar? –preguntó Evelin a Matt con cara de pocos amigos.

- No se encontraba bien y he dejado que se tome unos días libres –le contestó sin más –tranquila Evelin que no tendrás que hacer su turno.

Eso no era lo que le importaba, lo único que le molestaba era que su mejor amiga no cogía el teléfono y ahora resultaba que iba a faltar al trabajo y Matt se enteraba antes que ella. Fuera como fuese, sí, estaba molesta con Raquel, entendía que no estaba en su mejor momento pero precisamente por eso debería contar más con ella. Para algo estaban las amigas y ella quería estar tanto en lo bueno como en lo malo.

Cuando acabó su jornada y llegó a casa su teléfono empezó a sonar con la canción de "When a Fire Starts to Burn", el nombre de Harry apareció en la pantalla y descolgó preocupada por su amiga.

- ¿Que ha pasado? –preguntó con urgencia.

- No sé, ¿dónde está?

- ¿¡Cómo que donde está!? –dijo alterada -¡pero sí estaba contigo!

- ¡Se fue esta mañana! –Resopló al otro lado del teléfono –pensé que habría vuelto a casa o que estaría contigo.

- Pues no, no está ni conmigo ni en casa ¡la has perdido!

- Niall tampoco está en su casa –contestó Harry –he ido a verle y...

Su tono de voz triste se apagó, claramente estaba disgustado con toda la situación y a Evelin se le encogió el corazón al imaginarse a Harry, siempre tan alegre y amable, triste y desolado.

- ¿No creerás que el rubio estúpido la ha raptado? –dijo eso para intentar relajar el ambiente, la posibilidad ni siquiera se le pasaba por la cabeza.

- No. Niall estará con Zayn probablemente.

<Zayn> pensó ella un segundo, olvidándose del resto. Ni siquiera le había visto desde que habían llegado.

- ¿Por qué no vas a buscar a Niall y yo busco a Raquel? –propuso la rubia dirigiéndose hacia la habitación de Ian.

- Porque Niall me odia. –Contestó sin más –pero a ti no...

- No me jodas Styles –dijo ella parada en medio de la escalera -como me encuentre con ese, probablemente le arranque cada uno de sus pelos rubios antes incluso de darle la posibilidad de hablar.

Y el verdadero problema ahí sería encontrarse con Zayn. No se había preparado para eso. Es más, pensaba que no le volvería a ver en una larga temporada, aunque nadie dijo que eso le gustara.

- Eve, esto tiene que terminarse. Yo tengo que hablar con Niall y él conmigo, sinceramente. Y Raquel tiene que estar contigo y no perdida dios sabe dónde, estoy seguro de que estás igual de preocupado que yo.

- Que te quede clara una cosa –contestó –yo estoy más preocupada que tú ¿sí?

Una ligera risa escapó de los labios de Harry.

- ¿Entonces le vas a buscar?

Dudó unos segundos aunque la respuesta estaba clara en su mente, ya no se trataba de Niall, se trataba de Zayn.

- Sí, pero tú busca a Raquel y cuando la encuentres no la pierdas, otra vez.

- Hecho, llámame con lo que sea.

- Lo mismo te digo –colgó y en ese instante volvieron a llamar -¿y ahora que Harry?

- Um... Yo no soy Harry –la voz de Rach le tranquilizó –estoy en casa de Celia, Eve. Quería que lo supieras por sí estabas preocupada o algo... –cuando se ponía nerviosa o se sentía culpable empezaba a hablar demasiado rápido –siento no haberte llamado antes, después de esconderme en el armario, Niall volvió y me vio y discutimos. No sabía a dónde ir para que ninguno me encontrase así que llamé a Celia, pero no es su culpa porque la hice prometer que no diría nada... ¿Estás muy enfadada...?

- No muy... –dijo ella algo orgullosa pero aliviada de saber donde estaba –pero esto te va a costar unas cuantas bolsas de Skittles.

- Todas las que quieras –contestó la otra más animada.

Se oyó un ruido al otro lado del teléfono y un "¡déjame a mí!".

- Eve –Celia estaba al teléfono -¿por qué no te vienes a mi casa y pasamos una noche de chicas? –Eso sonaba demasiado bien –ah y dice Rach que no le digas a nadie donde está. ¿Vienes o qué? –preguntó con tono alegre.

- Primero tengo que hacer una cosa... Pero luego me tenéis allí –contestó animada.

  • 310 days ago via site
  • 520

Bueeeeeeeeeeeenos dias!!!! Aqui teneis un nuevo cap espero que os guuuuuste :)


CAPÍTULO 36

Cuando me desperté estaba sola, otra vez. Me incorporé apoyándome sobre los codos y miré a ambos lados. Nada. No estaba... Una sensación de soledad me inundó por dentro, por enésima vez. Nunca pensé que Harry fuera de los que desaparece al día siguiente, aunque estaba en su casa, no tenía mucho sentido. Claro que en los últimos días nada tenía mucho sentido. Quizá así era su mundo después de todo... Me vestí rápidamente y cogí la almohada que me había robado, se acabaron los juegos. Salí de allí cerrando con un portazo y sintiéndome sucia por dentro, eso no se iba a ir con una ducha.

Crucé la calle pisando un charco que me caló la zapatilla. <Gracias> pensé mirando al cielo gris. Qué horror de vida, de tiempo y de todo. ¿Por qué estaban pasándome todas estas cosas? ¿Era una venganza por todo lo bueno que creía que había pasado en los últimos meses? Sumida en mis pensamientos y en tratar de descifrar por qué el karma me trataba así, choqué contra alguien dándome en el hombro contra la pared.

- ¡Joder! –levanté la vista y ahí estaba Harry mirándome de arriba a abajo.

Le había salido el tiro por la culata. ¿Y por qué iba con mallas y zapatillas de deporte? Se quitó los cascos y paró la música.

- ¿Dónde ibas?

- ¿Qué más te da? –contesté dispuesta a irme.

- ¿Como que qué más me da? –Dijo frunciendo el ceño -¿te ibas a ir sin decir nada?

Abrí los ojos como platos y me crucé de brazos como pude, porque con la almohada era complicado.

- Tú –le señalé con un dedo –eres el que se ha ido sin "decir nada" –le imité.

- Solo he salido a correr –contestó con una media sonrisa –no pensé que te despertaras tan pronto.

Miré el reloj y sólo eran las nueve y media. La verdad es que sí que era bastante pronto. Pero seguía sin fiarme.

- ¿Seguro?

- Que sí, además iba a pasar por la pastelería a comprar muffins para desayunar –explicó con una sonrisa.

Sabía que con eso me tenía ganada.

- Bueno pues... -mordí mi labio inferior ligeramente -¿vamos a por ellos no?

Sonrió y cogió mi almohada.

- Y esto es mío –dijo guiñándome un ojo.

No se lo iba a negar sí me guiñaba un ojo, era imposible con él. Y estaba segura de que lo sabía. Fuimos a la pastelería a por los muffins el mío de chocolate y el suyo con trocitos de frambuesa, tenían una pinta exquisita.

- ¿Y por qué sales tan pronto a correr?

- Bueno, me ayuda a pensar, además prefiero correr al aire libre que en la cinta de un gimnasio.

Seguía sin entender que tenía eso que ver con salir a hacer deporte tan sumamente pronto.

- ¿Qué crees que pasaría sí saliese a las doce de la mañana? –preguntó.

Al fin, caí.

- Vale, no podrías... Por los fans y todo eso.

- Exacto –dijo sonriendo y abriendo la puerta de su casa –pasa, me doy una ducha y bajo ¿vale?

Asentí cogiendo la bolsa de papel con el logo de la pastelería para ir a la cocina. Me dio un rápido beso en la mejilla que me pilló por sorpresa y echó a correr subiendo los escalones de dos en dos. Cuando desapareció por la segunda planta suspiré relajando la tensión que se había acumulado en mis hombros. Encontré la cocina al final del pasillo, era bastante amplia y elegante, los muebles alternaban entre blanco y negro, además tenía una barra con cuatro banquetas altas. Siempre había querido tener una de esas. Me senté en una de las banquetas y esperé a que Harry bajara, la verdad es que me moría de hambre pero no quería empezar sin él. Aunque un pellizquito no iba a matar a nadie... <No, no. Control>. Saqué el móvil y llamé a Evelin que probablemente estaría preocupada.

- ¿Dónde estás? –dijo nada más descolgar.

- Pues... en casa de Harry...

Se hizo el silencio en la línea.

- ¿Estás bien? –preguntó al final.

- Sí, muy bien...

Llamaron al timbre y no supe sí ir a abrir o no, pero al ver que Harry no iba al final me levanté.

- Espera un segundo Eve.

Llegué a la puerta que daba a la calle y miré por la mirilla. No podía ser verdad que él estuviera ahí. Me agaché todo lo rápido que pude como si pudiera verme.

- Mierda –dije todavía con el teléfono en la oreja.

- ¿Qué pasa? –preguntó Eve.

- Espera.

- ¡No... –su voz se apagó cuando eché a correr escaleras arriba.

Entré en la habitación de Harry y aporreé la puerta del baño.

- ¡Harry! –grité sin parar de dar golpes.

Al fin oí como se apagó el grifo y abrió la puerta con una toalla alrededor de la cintura. Le miré de arriba a abajo y tuve que parpadear rápidamente para centrarme.

- ¿Qué pasa? ¿Estás bien? ¿O es que querías entrar conmigo? –dijo con una media sonrisa.

- ¿Oyes eso? Es el timbre, Niall está en la puerta.

Se le cambió la expresión al instante y se pasó una mano por el pelo mojado.

- Joder... joder, joder.

- ¡Harry! –Le sacudí por los hombros -¡ve a abrirle! ¡O a decirle algo! ¡Pero haz algo!

- Sí, vale, voy –fue hacia las escaleras pero se dio la vuelta –Raquel... Deberías... Esconderte.

- ¿Cómo? –pregunté anonadada.

- Por favor –puso las palmas juntas suplicándome.

- Vale... –accedí resignada.

- ¡Gracias!

Echó a correr escaleras abajo y a mi solo se me ocurrió meterme en el armario, bastante típico la verdad. Pero la cama por debajo estaba maciza. Me senté en el suelo apartando unos cuantos zapatos y apoyé la cabeza en uno de los lados.

Escuché un sonido y me acordé de que Evelin seguía al teléfono.

- Estoy en un armario –susurré –esto es humillante...

- ¿Qué ha pasado? ¿Niall estaba allí? Lo he medio escuchado todo. ¿Por qué has dejado que te metiera en un armario? ¡No habéis hecho nada malo!

- Yo que se Eve, me ha puesto los ojos esos de cachorro abandonado y no podía decirle que no.

Además tampoco quiero ver a Niall...

- Pero tendrás que enfrentarte a él en algún momento.

- No creo que ese momento sea ahora –le corté –que acabo de... De... –Eve carraspeó –bueno que no es el momento.

- Vale, es verdad que ahora mismo... No se lo iba a tomar bien...

- Bueno pues no debería tomárselo de ninguna manera –volví a cortarle –porque no somos nada y como nunca ha sentido nada le debería dar igual. –Ahí salía mi resentimiento –Quizás sí que debería salir y...

- Ni se te ocurra –me interrumpió ella –aunque no deba importarle, cosa que dudo mucho, muchísimo, a Harry sí y ¿no querrás joder a Harry no? Bueno... En otro sentido a parte del que ya le has...

- ¡Evelin! –se rió a carcajada limpia.

- Perdón, se había quedado a huevo, la cuestión es que ¡no puedes salir!

- Vale... –suspiré –encima me he dejado el muffin abajo...

- ¿Ya estás otra vez con los muffins alias bombas calóricas de chocolate?

- ¿Y cómo sabes que es de chocolate eh?

Podía visualizar en mi mente su cara de superioridad que venía a decir "¿de verdad crees que no te conozco?"

- Me la voy a jugar... ¿De qué es Raquel?

- De... Frambuesa...

- ¡Mentirosa!

Escuché movimiento en la escalera y tapé el teléfono, colgando sin querer.
Los pasos fueron hasta el baño del fondo y respiré con mayor tranquilidad cuando se cerró la puerta. Tenía que dejar de hablar en estos momentos tan "delicados".
Empezó a picarme la nariz, no podía ser verdad... No por favor, no quería estornudar, ahora no. Tarde. Me tapé la boca con una mano intentando pararlo pero fue imposible, sólo pude rezar para que no lo hubiesen oído. Pasaron varios minutos y la puerta volvió a abrirse, los pasos, en vez de seguir rectos hasta la escalera, se dirigieron hacia la habitación. Contuve la respiración y la puerta del armario se abrió rápidamente. Vi a Louis con un zapato en la mano que pretendía usar como arma y me apresuré a cubrirle la boca con mi mano, justo cuando iba a hablar.

- Calla, calla, calla –susurré rápidamente. Balbuceó algo sobre la palma de mi mano -¿qué? –dije retirándome.

- ¿Qué haces tú aquí? –preguntó también en un susurro achicando los ojos.

- ¿Y tú? Sólo he visto a Niall por la mirilla.

- Porque yo estaba aparcando –me miró de arriba a abajo -¿¡has pasado la noche con Harry!?

- ¡Shhhh! –le corté rápidamente –sí, bueno... si, vale sí.

Una sonrisa se extendió por su cara y levantó las cejas varias veces.

- ¿Y es bueno?

- ¡Louis por favor! –Le contesté dándole un manotazo en el hombro que le hizo reír -¡que te calles!

- Sh, sh –dijo poniendo un dedo sobre sus labios –entendido. Pero... ¿Por qué te escondes?

- Porque tu amigo irlandés está abajo...

- Pero tú ya no estás con él ¿no?

Negué con la cabeza mirando al suelo, sí, seguía doliendo... Y Louis se dio cuenta porque me abrazó.

- Tranquila... –asentí para mí misma –no voy a decir nada, no te preocupes.

Se separó y agarró mis hombros con sus manos.

- Yo tampoco lo entiendo –dijo intentando sonreír sin mucho éxito –vuelvo a abajo que sí no van a sospechar –asentí y salió de la habitación poniéndose el zapato por el camino.

Suspiré y volví al armario. "Yo tampoco lo entiendo" ¿por qué había dicho eso? ¿Se refería al cambio repentino en Niall? Pues sí no lo entendía su mejor amigo... Imagínate yo...
Pasaron unos cuantos minutos más hasta que escuché la puerta de la entrada cerrarse. De todas formas esperé allí por sí acaso solo se había ido Louis. Enseguida se oyeron unos pasos subiendo las escaleras.

- ¿Rach? –era Harry.

Me levanté tirando una percha por el camino y abrí la puerta encontrándome con la mirada triste de Harry, que me partió el corazón. ¿Qué pasaba ahora? Dejé la percha de madera sobre la cama y me senté a su lado.

- ¿Que ha pasado? –pregunté al final.

Se sentó a mi lado poniendo una mano sobre mi rodilla y suspiró. Me estaba preocupando, no sabía exactamente por qué pero era así.

- No ha mencionado el tema.

Eso me dejó todavía más patidifusa de lo que ya estaba. A cada segundo se confirmaba más lo poco que le importaba, sí es que alguna vez le había importado algo.

- Louis le ha preguntado expresamente y ha cambiado de tema.

Apreté los labios formando una fina línea, no quería escuchar más.

- ¿Sigue el muffin abajo? –Se giró para mirarme sin entender qué le estaba preguntado –tengo hambre... –contesté encogiéndome de hombros.

Me levanté de la cama y salí de allí para volver a la cocina. Cuanto menos intentase pensar en él, antes se olvidaría. Volví a mi método y empecé a contar los trocitos de chocolate que había en el muffin. Harry se sentó a mi lado sin entender lo que hacía.

- ¿Estás bien? –Asentí sin apartar la vista del dulce, aunque en realidad se me había quitado el hambre –yo no se...

- Harry déjalo. –le corté.

- No, no puedes guardártelo dentro –le miré con cara de pocos amigos –y me jode ser yo el que te esté diciendo esto por todo... Todo lo que ha pasado, pero te lo digo porque tienes que entenderlo, Niall no es así...

Me levanté rápidamente casi tirando la banqueta al suelo y fui directa hacia la puerta. No quería escucharle. <Si no se piensa en él, se olvida> intentaba mantener eso en la cabeza y con Harry era imposible.

- ¡Raquel! –Me llamó siguiéndome hasta la puerta -¡escúchame!

Abrí la puerta sin mirar al frente, centrada en enfrentarme a Harry.

- ¿¡Por qué no me dejas olvidarle!? –Le dije conteniendo las lágrimas -¡pensaba que querías ayudarme!

La mandíbula de Harry se tensó aunque no me estaba mirando a mí, sus ojos estaban centrados en algún punto por encima de mi cabeza. Me giré para ver qué era eso tan importante y cuando le vi se me cayó el alma a los pies. ¿Por qué dios? ¿Por qué había vuelto ahora Niall? Justo en ese momento... Me cuadré de hombros intentando que él no me viese al borde de las lágrimas. No estaba contento, aunque tampoco tenía la mirada de impasibilidad con la que me había tratado los últimos días. Estaba enfadado, se le notaba a la legua porque sus labios eran una fina línea, el hueso de la mandíbula volvía a marcársele y su vista iba del uno al otro intermitentemente.

- Niall... –Harry intentó hablar.

- Cállate. –le cortó él centrando sus ojos en mi y haciéndome sentir minúscula –que rápido.

Empezó a picarme la nariz y contuve las lágrimas como pude, sin apartar la vista de él.

- No tienes derech...

- ¿¡Y tú decías que te había dejado como una puta mierda!? –me interrumpió.

- ¿¡Y que te importa!? –Le espeté subiendo el tono -¿¡eh!?

Quería gritar y dejar de contener las lágrimas, ¡iba a explotar!

- Me he dejado la sudadera –dijo ignorándome y mirando a Harry.

Este asintió y se fue hacia el salón, dejándonos a los dos solos. Pero Niall ni me miraba y yo me sentía mal, aunque no debería... ¿O sí?

- No llores –dijo haciéndome levantar la vista –no lo sientes.

- Tú sí que no lo sientes –conseguí decir sin que me temblase mucho la voz –y que sepas que sí, -le miré a los ojos notando las lágrimas corriendo por mis mejillas –te quería.

Volvió, juro que volvió en sí, por un segundo dejó de estar enfadado y de ser indiferente y se le vio triste y apagado. Fue un segundo pero juro que lo vi.

- Pues has hecho mal –y ahí estaba otra vez, Niall y su inexpresividad.

Se me partió el corazón por enésima vez en los últimos días. ¿Podría ser capaz de recuperarse alguna vez? Le di un empujón apartándole de la puerta y salí de allí andando todo lo rápido que pude, nada más dar la vuelta a la esquina eché a correr.

  • 318 days ago via site
  • 535

Bueeeeeenas noches!!! Ya se que hace mucho que no subo pero intentare subir uno cada semana a partir de ahor auqe ya termine los examenes :) IMPORTANTEEEE voy a vovler a hacer la lista de gente a la que avisar porque hay gente que creo que ya no lee y no quiero seguir dando el coñazo cada vez que suba jaja asi que decirmelo si quereis que os siga avisando :)

"-¿Por qué no te vas de una vez? –fue a hablar pero cerró la boca.

- Va a ser lo mejor sí. –se dio la vuelta y apoyó la mano en la pequeña puerta blanca de madera que había en la entrada.

Suspiró y se pasó una mano por el pelo antes de salir y dirigirse hacia su coche. Escuché que la puerta de casa se abría y entré rápidamente. Pasé corriendo al lado de Ian y me encerré en mi habitación otra vez, cogí el móvil y llamé a la única persona a la que quería ver, Harry. Mientras sonaban los típicos pitidos empecé a llorar otra vez, no entendía como podían seguir quedándome lágrimas."




CAPÍTULO 35

- ¿Qué ha pasado? –dijo nada más descolgar.

- Ha venido a casa –contesté con la voz rota por las lágrimas.

- Voy para allá.

- No –le corté -¿puedo ir yo?

- ¿Sabes dónde es?

- No...

- Te mando la dirección –dijo -¿quién te trae?

- Voy en bus –quería montar en autobús, me gustaban los de Londres con sus dos pisos.

- Vale, te lo mando y tranquila ¿si? –asentí aunque él no me vio –te veo ahora.

- Adiós... –colgué y al instante me llegó un mensaje con la dirección.

La busqué en internet y me aprendí el camino. Como dijo Eve estaba en Primrose Hill, barrio pijo claro.

Me duché rápidamente y empecé a contar otra vez, los baldosines del baño, los tiradores de los cajones... Me puse unos leggins negros y una sudadera gris con el dibujo del monstruo de las galletas. Después de hacer dos transbordos llegué a la dirección de Harry, era una calle privada. La casa era del estilo londinense y le pegaba, parecía bastante acogedora. Llamé a la gran puerta negra, no sabía por qué pero me recordaba a una película de miedo. Mi mente me decía que saliese corriendo ¿qué cojones? ¡Sí era una casa! Al final abrió Harry vestido tan solo con unos vaqueros y una básica blanca, iba descalzo... Me quedé clavada en el sitio ¿que se supone que tenía que decirle?

- Pasa, cuéntame –dijo haciéndose a un lado.

- No te he dejado pensar... –susurré al pasar a su lado y como respuesta se encogió de hombros.

Empezó a andar por un pasillo y entró por la segunda puerta de la izquierda. Le seguí en silencio con miedo de que sí respiraba muy fuerte rompiese algo y llegamos a un salón enorme con una cristalera que parecía dar a un jardín trasero, había tres sofás de cuero negro enfrente de una tele también muy grande.

- Siéntate –dijo dando una palmada a su lado.

Me senté recta como una vela y miré el techo que era bastante alto. En invierno malo, porque el aire caliente se queda todo arriba. ¿Enserio estaba pensando en techos?

- ¿Raquel? –me llamó Harry y me giré. Se había dado una ducha y tenía el pelo ligeramente húmedo –cuéntame que ha pasado.

¿Estaba muy serio o era yo que estaba paranoica? A lo mejor no le gustaba que entrasen en su casa o que tocaran sus cosas... Vale, pues con no tocar nada arreglado.

- ¿Estás bien? ¿Quieres agua?

- No, no, no, estaba pensando. –me miró frunciendo el ceño sin creérselo pero no dijo nada más.

Le conté lo que había pasado y lo hice sin llorar, me aplaudiría a mi misma por primera vez en estos últimos días.

- Entonces no sabes por qué ha ido a verte –afirmó y negué con la cabeza –a lo mejor tenía una explicación, pero tú no le has dejado hablar –le miré sorprendida de que le defendiera, pero claro ¿que podía esperar sí era uno de sus mejores amigos?

- No quiero escucharle Harry, ya me quedó claro todo ayer y no quiero sus explicaciones.

- Todo el mundo merece una segunda oportunidad –contestó sin más.

Quería gritarle a la cara que por qué se comportaba así, pero no lo vi adecuado. A parte no era una niña de diez años con una rabieta. Lo mejor sería irme, porque estaba claro que Harry estaba enfadado o cansado o simplemente hasta los cojones de mi, cosa que vería normal. Así que me levanté llevándome una mirada confusa por su parte.

- Mejor me voy –di media vuelta sobre mis talones y salí del salón hacia el pasillo que daba a la entrada.

Cuando abrí la puerta la mano de Harry se plantó en ella cerrándola fuertemente y dándome un susto de campeonato.

- ¿Qué... –se me cortó la voz cuando al darme la vuelta me encontré con su cara a escasos centímetros de la mía.

Me quedé sin respiración por un momento, tenía los ojos cerrados en un gesto de frustración que claramente le provocaba yo.

- ¿Dónde ibas? –preguntó después de respirar hondo antes de abrir los ojos.

- A... –carraspeé porque tenía la boca seca –a casa.

- Pero acabas de llegar –dijo sin apartar sus ojos de los míos y haciendo que todo mi cuerpo se tensara.

- ¿Puedes... Apartarte un poco? No me dejas respirar –negó con la cabeza lentamente ¿cómo que no?

- Estoy harto de apartarme de ti.

Tragué sonoramente al oír sus palabras. Mi corazón empezó a latir con rapidez e incluso mi pecho subía y bajaba más de lo normal, por el sofoco. Intenté disimularlo sin demasiado éxito.
Que estaba harto de apartarse de mi... ¿Y yo de que lo hiciera? Sí, tampoco quería que se apartara, pero era lo que veía como "lo correcto". Claro que eso era cuando estaba con Niall, porque él no se lo merecía y yo le quería <le quiero... ¡No se! ¡Sí!> pero ¿y Harry? ¿A Harry también? No se podía sentir lo mismo por dos personas.

- Dime lo que estás pensando –susurró.

- No quiero que te apartes –dije al final, sin pensar, porque eso había salido de mi boca sin pensarlo.

Una de las comisuras de sus labios se elevó en una media sonrisa perfecta. La mano que no estaba apoyada en la puerta acarició mi pelo hasta ponerlo por detrás de la oreja y dejó la palma descansando sobre mi mejilla.

- Te oigo respirar desde aquí –dijo sin dejar de sonreír.

- Me pones nerviosa –contesté bajando la vista.

- Raquel no tiene que pasar nada si no quieres –suspiré y cerré los ojos, quitó la mano de mi mejilla –venga anda, ¿quieres tomar…

- No, Harry –le agarré por el cuello y pegué mi cuerpo al suyo.

Aunque parecía tranquilo su respiración también estaba acelerada. Miré sus labios y sus ojos intermitentemente. Sonrió y se inclinó para acortar el espacio que separaba nuestros labios. Pasó los brazos alrededor de mi cintura y me apretó contra él. Su lengua se hizo camino hasta dar con la mía y noté como empezaba a marearme. Me puse de puntillas para profundizar el beso y me agarró del trasero levantándome del suelo ligeramente. Se separó y agarró mi mano dirigiéndose por el pasillo. Subió las escaleras y nada más pasar el último escalón me agarró del cuello volviendo a besarme. Abrió una puerta detrás de él y tiró de mi mano sin separarse. Se chocó contra uno de los muebles haciéndome reír. Me fulminó con la mirada y eso, por alguna razón, me gustó demasiado. Era mi perdición. Y él lo sabía perfectamente, no iba a luchar contra ello, no podía y tampoco quería.



Aparcó a la entrada de la casa de Liam y salió del coche rápidamente. Hacía dos semanas que no le veía y era como un hermano, ¡tenía tantas cosas que contarle! Llamó al timbre rápidamente sin parar, así es como llamaba siempre y por eso Liam sabía perfectamente quien era antes incluso de abrirle la puerta.

- ¡Súper! –Se colgó de su cuello y Liam le devolvió el abrazo estrechándola fuertemente -¿qué tal por esas tierras? ¡Cuéntame!

Este se rio ante el entusiasmo de su amiga, claro que no era nada nuevo. Loki, el perro de Liam, apareció por el pasillo encaramándose a las piernas de Cel.

- ¡Hola precioso! –Contestó esta acariciándole por detrás de las orejas -¡yo también te echado de menos! –como respuesta, el perro saltó alrededor de ella.

Liam carraspeó para llamar la atención de Celia.

- ¿Pasas o qué? –se apartó de la puerta dejándola entrar y esta le agarró del brazo dirigiéndose al salón como sí se tratara de su propia casa.

Liam le contó todo lo que había hecho en América, entre lo que destacaba que había ido a hacer surf y que incluso quería comprar una casa en la costa para seguir practicándolo.

- Yo te iría a visitar continuamente –dijo Cel.

- Entonces no la compro, ya suficiente me gorroneas de normal –contestó picándola a lo que ella le fulminó con la mirada.

- Bueno y ¿tú qué tal? ¿Qué has estado haciendo?

Esta se encogió de hombros.

- Poca cosa, salir con Eve y Rach, soffing...

- ¿El qué? –preguntó sin saber que era el soffing.

- Estar tumbado en el sofá Liam, deberías probarlo.

- ¿Y con Ian?

Celia se encogió de hombros. Aunque Liam fuese su mejor amigo nunca hablaban de "chicos o chicas", con lo que la pregunta le pilló desprevenida.

- Muy bien –Liam asintió -¿por qué?

- Por saber.

- Nunca antes habías querido "saber" –contestó ella haciendo el gesto de las comillas.

- Nunca antes habías tenido un novio formal.

Esta le miró arrugando el ceño, formal decía...

- Mira que llegas a ser carca algunas veces -contestó medio riendo –y no es "formal" –volvió a usar las comillas –simplemente... Pasamos... Tiempo juntos.

- Te gusta –dijo este –demasiado.

- ¿Como que demasiado? -¿se puede saber que le pasaba a Liam? –oye estás muy tonto desde que has vuelto eh.

- Solo te digo, que le conoces de hace menos de un mes y que tengas cuidado.

Cel no podía creerse lo que sus oídos estaban oyendo. ¿Qué tuviese cuidado? Ian no era una mala persona ni tan siquiera un "chico malo", era un rubio hippie sin preocupaciones. No entendía a que venía todo este rollo, que además estaba arruinando el momento "bienvenida".

- Pues muy bien –se levantó –cuando te relajes ya, me llamas –agarró la cazadora que había dejado a la entrada y se la puso antes de abrir la puerta.

- Celia –le llamó Liam antes de que saliera –espera.

Ésta no se giró, tampoco siguió su camino, simplemente esperó a que él se disculpara.
Liam se pasó la mano por el pelo sin saber muy bien que decir, ni siquiera él sabía lo que había pasado, lo que había dicho le había salido sin pensar.

- No quería decir eso.

- Pero lo has dicho –le contestó sin apartarse de la puerta.

Nunca habían discutido, eran amigos de toda la vida y esa era la primera vez que Liam se comportaba de esa manera.

- Venga Cel –dijo al final –lo siento ¿vale? Supongo que sólo me preocupo por ti.

Era su mejor amigo, no podía enfadarse con él y por eso nunca lo había hecho, el único problema es que no entendía a que había venido todo aquello.

- ¿Vas a dejar ese rollo sobreprotector? –le preguntó ella dándose la vuelta para enfrentarle.

- No es ningún rollo sobreprotector –contestó él picado. Celia le fulminó con la mirada –que si… -dijo al final levantado la mano como si se tratara de un juramento.



Me desperté sobresaltada al notar la mano de Harry recorriendo mi espalda desnuda. Me aparté de él rápidamente y me di la vuelta tapándome con la sábana. Finalmente me fijé en su cara de sorpresa, podía imaginar lo que estaba pensando <¿qué narices la pasa?>

- Perdón… -dije con la boca pequeña.

- ¿Por qué? –preguntó mirándome serio.

Me perdí en su rostro, no había nadie con esa cara tan perfecta, los pómulos marcados, los hoyuelos en las mejillas y esos ojos que a veces lucían verdes y otras azules. Carraspeó devolviéndome a la tierra.

- Por, por –tartamudeé –reaccionar así.

- ¿Qué te pasa en la espalda?

Me tensé al instante. Ósea que lo había visto. Me mordí el labio nerviosa y aparté la mirada. Solo había dos personas que lo sabían, mi abuela y el médico.

- Nada –contesté al final.

Harry no dijo nada, pero se me quedó mirando con los ojos entrecerrados, eso era todavía peor a que no dijese nada, parecía que me estaba haciendo un examen.

- ¿Es una cicatriz? –Suspiré y me incorporé sentándome con las piernas cruzadas y cubriéndome con la sábana para que no volviera a verlo -¿qué te pasó? –insistió incorporándose también.

Me fijé en su torso desnudo, con todos esos tatuajes, me encantaría poder repasarlos con los dedos uno a uno, una y otra vez.

- Sabes que puedes confiar en mí –intentó volver a tocarme la espalda pero me aparté rápidamente y le fulminé con la mirada –vale, vale –levantó las manos en señal de que no volvería a intentarlo –solo quiero saber que te ha pasado.

Suspiré nerviosa perdida. ¿Se lo contaba? Le miré de reojo y él medio sonrió intentando animarme a que hablara.

- Vale… -dije al final –pero no me interrumpas –asintió rápidamente claramente interesado en la historia –pues, cuando era pequeña iba con mis padres en un viaje a Granada, yo tenía seis años y el coche empezó a dar bandazos –levanté la vista para encontrarme con su rostro más blanco de lo habitual –no recuerdo cuantas vueltas dio el coche porque me desmayé antes de que parase y… bueno –tragué saliva intentando acabar con el nudo que tenía en la garganta –cuando desperté tenía… la cicatriz paralela a la columna… como has visto –dije con la boca pequeña –y mis padres… bueno… ellos no… -se me quebró la voz y Harry me abrazó fuertemente.

- Lo siento, lo siento, lo siento –susurró a mi oído mientras yo refugiaba mi cara en su pecho –no tendría que haberte preguntado –negué con la cabeza y me separé un poco de él.

- Me alegro de que lo sepas –le dije intentando sonreír ligeramente –eres la primera persona a parte de mi abuela y el médico que lo sabe –asintió mordiéndose el labio inferior ligeramente –no te preocupes –le cogí la mano intentando animarle –fue hace mucho y yo tuve suerte de sobrevivir.

- ¿Tus padres no…? –Negué con la cabeza, ellos murieron en el accidente -¿y cómo te hiciste la cicatriz?

- Por lo visto un cristal de la ventanilla de unos quince centímetros de largo se me clavó ahí –le contesté –no tocó la columna por poco, podría haberme dejado paralítica. Así que me considero muy afortunada en ese sentido la verdad.

Se pasó la mano por el pelo en un gesto nervioso.

- ¿Harry estás bien?

- Es que… no se qué decir…

- No hace falta que digas nada –contesté intentando que no se sintiera tan incómodo -¿Por qué no nos vamos a dormir? –asintió y le empujé ligeramente para recostarme contra su pecho.

- Gracias por contármelo Rach… -asentí sabiendo que en cuanto me durmiese iba a tener pesadillas, siempre me pasaba lo mismo cuando me acordaba de mis padres –eh… -elevó mi rostro con sus manos –no te va a pasar nada ¿vale? Estoy contigo –con el dedo pulgar me quitó una lágrima que había caído sin mi permiso, se incorporó ligeramente y me dio un suave beso en los labios –descansa –volví a apoyarme contra su pecho –no voy a ir a ningún lado, te lo prometo.

Harry era capaz de calmarme con esas palabras, tenían en el efecto de la morfina para mi cerebro y en unos pocos minutos caí dormida abrazada a su cintura.

PD: IMPORTANTEEEE voy a volver a hacer la lista de la gente a la que avisar porque muchas creo que ya no leeis y no quiero daros el coñazo cada vez que suba asi que si quereis que os siga avisando decirmelo :)

  • 324 days ago via site
  • 737

Bueeeeeeeeeenos dias!!!!!! Bueno,como no os puedo regalar nada por reyes desde el ordenador, pues subo capitulo que aunque no sea mucho es un detallito jajajaj espero que os traigan muchas cosas los reyes y si alguien se encuentra con uno de los muchachos debajo del arbol que comparta eh :P Este cap especialemente dedicado a que es un sol de persona y fue su cumpleaños hace unos dias asi que muchas felicidades atrasadas!!! y disfruta de tus reyes amor un beso!


“When a Fire Starts To Burn” empezó a sonar, interrumpiéndole. Alargó la mano hacia la mesilla y cogió mi móvil. Miró la pantalla y frunció el ceño, era un gesto de disgusto mezclado con una ligera confusión, después volvió la vista a mí y sucesivamente al teléfono.
- ¿Qué? Pásamelo –le dije alargando la mano. Se mordió el labio inferior y al final me lo acercó.

CAPÍTULO 34

El nombre de Niall se iluminó intermitentemente y noté como el corazón se paraba un instante para después latir raudo y veloz. Miré a Harry que estaba serio y con el semblante inexpresivo y entonces lo decidí y colgué dejando el móvil lejos de mí sobre la cama.

- ¿No se lo vas a coger? –Negué con la cabeza –a lo mejor es importante –volví a negar y se acercó dejando una pierna al lado mía –deberías…

- No me digas lo que debo hacer –le corté –no quiero hablar con él, no tengo nada que decirle y si… -se me cortó la voz y respiré hondo para recuperar el tono –si me dice algo como lo de ayer no… no se…

- Ya… -dijo acariciando mi pierna –lo entiendo.

No sabía cómo iba a reaccionar si Niall volvía a hablarme como ayer, lo que tenía claro era que no quería llorar más. Escuché un ruido ya familiar al lado de la ventana y supe que Sleepy había entrado. Harry le miró hasta que se subió a la cama a mi lado.

- Cuanto tiempo amiguito –fue a acariciarle pero le agarré la mano.

- No es muy… cariñoso con la gente –le advertí.

El gato se restregó ligeramente contra mi otra pierna y se quedó allí plantado.

- ¿Me va a arañar? –preguntó Harry entonces. Me encogí de hombros, por el momento solo se dejaba tocar por mi y tampoco demasiado –me arriesgo.

Alargó la mano y le acarició el lomo, al principio el gato se tensó pero después le dejó hacer.

- ¡Oh Harry le gustas! –Dije contenta, agarré a Sleepy y lo puse frente a mí -¿te gusta Harry? –Le pregunté y el gato ni se inmutó –huele bien ¿verdad? –volví a dejarle en la cama y se tumbó esta vez pegado a Harry.

- ¿Huelo bien? –preguntó con su tono de provocador con el que quería decir “quiero que me digas lo que quiero oír”.

- Si. –levanté la vista para encontrarme con su media sonrisa, ¡sabía que iba a hacer eso!

La puerta se abrió y Eve se quedó allí patidifusa, tenía tal cara de pasmada que si se viese a ella misma sentiría vergüenza ajena, pero a mí me hizo reír.

- Hola… ¿Harry?

- Hola Evelin –contestó éste con una sonrisa.

- Rach… -se giró hacia mí no muy segura de lo que hacer después de que ayer no quisiera hablar con ella. Me levanté hasta llegar a la puerta.

- Lo siento Eve… -sonrió y me dio un abrazo.

- ¿Necesitas que le parta las piernas? –Preguntó haciéndome reír –aunque sea “él” yo lo haría si me lo pidieses eh…

- Lo sé tonta –me separé y la sonreí con agradecimiento –pero no hace falta.

Su móvil empezó también a sonar y sólo con ver su cara al mirar la pantalla y volver la vista hacia mí, supe que era Niall. Me enseñó la pantallita iluminada y efectivamente.

- ¿Lo coges? –Negué con la cabeza y colgó –pues yo tampoco –dijo con una sonrisa.

Noté a Harry a mi lado con una mano sobre mi hombro. Me giré para mirarle y me dedicó una pequeña sonrisa de ánimo que de algún modo me reconfortó. Le devolví el gesto y Eve carraspeó.

- Cómo que vamos a desayunar ¿eh tortos? –dijo con una sonrisa divertida en la cara.

- ¿Qué es tortos? –preguntó Harry.

- Viene del griego tórtolos –le contestó Evelin con la misma sonrisa.

- Ah... ¿Y tú sigues a pan y agua o Zayn ha vuelto a comerte los morros? –dijo Harry haciendo que una carcajada inundase mi garganta, gesto por el cual me llevé una mirada asesina de Eve.

- No necesito que ese me coma nada –eso me hizo reír más y a Harry igual -¡no seáis mal pensados! –Seguimos riendo y ella se cruzó de brazos –me habéis entendido perfectamente...

- Si, si –dijo Harry –perfectamente –se puso dos dedos a ambos lado de la boca y sacó la lengua varias veces con rapidez.

Tanto Evelin como yo nos le quedamos mirando en shock. Dios. De. Mi. Vida. ¿Cómo se podía ser tan sumamente provocador y sexy al mismo tiempo?

- La madre que te parió... –susurré todavía con la imagen de la lengua de Harry en mi mente.

"Said I had a dirty mouth" la estrofa de la canción vino justo en el momento oportuno y mi mente visualizó esa parte del video. De repente me entró muchísimo calor y tuve que abanicarme con la mano rápidamente.

- Agua ¿alguien tiene agua? –dijo Evelin entrando en la cocina rápidamente.

- ¿Qué pasa? –me preguntó Harry serio al principio pero conteniendo una sonrisa y marcándosele los hoyuelos después.

- ¡Lo sabes perfectamente! –le dije enfurruñada y haciéndole reír –cabrón, provocador –susurré entre dientes.

- Alguien necesita un buen...

- ¡Harry! –le grité para que se callara, volvió a reírse y al final entramos en la cocina.

- Yo lo haría –susurró en mi oído un segundo para después ir con Eve a preparar el desayuno.

Mi mente automáticamente pensó en como Harry me acorralaría contra la pared casi sin dejarme espacio para respirar, agarraría mi muslo bruscamente y lo levantaría hasta su cintura...

- ¡Raquel! –gritó Evelin sacándome de mi fantasía.

- ¿Qué? –dije algo confusa y con el corazón todavía acelerado.

Ella me señaló el armario para que sacara los cereales y así lo hice. ¿Por qué me afectaba de ese modo? ¿Y por qué cada vez que le miraba solo podía ver sus labios carnosos y perfectos contra los míos? Agité la cabeza un par de veces intentando no pensarlo más y me senté a la mesa.

Después de contarle a Eve todo lo que había pasado con Niall prácticamente tuve que sujetarla para que no fuese a su casa a darle de tortas. Menos mal que tenía que ir a trabajar y llegaba tarde. Así que Harry y yo nos quedamos recogiendo la cocina.

- ¡Rach! –gritó Ian entrando con el teléfono en la mano –te llaman –le miré alarmada y negué con la cabeza, resopló y se puso el móvil en la oreja –no quiere hablar contigo –abrí la boca sin creerme que hubiese sido tan poco disimulado pero él me ignoró –y tampoco te voy a dar nuestra dirección –me miró para que le confirmara que era eso lo que quería y asentí –la próxima vez, piénsatelo mejor –le dijo antes de colgar –era él –parecía Voldemort no me jodas "el que no debe ser nombrado".

- Pero sí sabe donde vivo.

- Se le ha olvidado fijo –aclaró Harry –Niall tiene todas las direcciones en el GPS porque no se las aprende.

- Es porque es rubio –dijo Ian riendo de su propia gracia, una tontería porque él también era rubio –me voy a la ducha –me dio un beso rápido en la cabeza y subió las escaleras de dos en dos.

No sabía exactamente por qué, pero de repente me entraron muchísimas ganas de irme a la cama y no salir de entre las sábanas nunca. Quizá era el hecho de que, ahora que sabía que Niall ni siquiera sabía mi dirección, me daba cuenta de lo poco importante que había sido para él. Porque al fin y al cabo por mucho que no quisiera admitirlo, tenía ese rayito de esperanza de que Niall tuviese algún motivo oculto para tratarme como lo había hecho el día anterior, pero que ni siquiera se acordara de donde vivía había acabado con esa esperanza del todo.
Noté una mano en mi brazo y levanté la vista para mirar a Harry que tenía el ceño fruncido.

- ¿Estás bien? –podía leerse la preocupación en sus ojos verdes.

Él se acordaba perfectamente de donde vivía... Desde el primer día que me había traído a casa. Su pelo habitualmente hacia arriba descansaba ahora sobre su frente. Me encantaba porque parecía más pequeño, más inocente. Inconscientemente alargué una mano hasta acariciar sus rizos y él cerró los ojos. Sabía perfectamente que Harry no podría sustituir a Niall al igual que Niall tampoco podría sustituir a Harry.

- Es mejor que me vaya –dijo agarrando mi muñeca con suavidad para apartarla de su pelo.

No quería que se fuese, quería que se quedase conmigo, me abrazara y me consolara. Pero no podía pedirle eso. Otra vez no.

- Como veas –dije al final mirando al suelo.

- No es por ti Rach –no es por ti, es por mí. Menudo cliché.

- Vale. –Cogí aire y le miré de nuevo –gracias por todo –me dedicó una pequeña sonrisa.

- Lo hago con gusto –contestó haciendo pequeños círculos sobre mi mano, la cual todavía sostenía –no me puedo ir sí no alegras un poco la cara, vamos dedícame una sonrisita –me reí sin muchas ganas porque no le pegaba nada decir "sonrisita" –mejor –tiró de mi mano y me abrazó fuertemente –quiero estar contigo pero ambos necesitamos pensar –susurró antes de darme un beso en la mejilla y separarse tan rápido como me había abrazado –no dudes en llamarme sí necesitas algo –asentí justo antes de que saliera por la puerta.

Sola otra vez. Antes pensaba que eso era lo que quería, pero no. Estar sola significaba pensar y lo último que quería era pensar.

Subí corriendo las escaleras contando cada escalón para distraerme, quince escalones, entré en mi habitación contando también todos los pasos que iba dando, seis pasos. Me puse unos pantalones cortos de deporte negros, una camiseta vieja de los Simpson que había venido con el Cola Cao y unos calcetines, cuarenta segundos. El método funcionaba no estaba pensando ni en Niall ni en Harry... Hasta ahora, mierda. Conté rápidamente los barrotes del cabecero de la cama, siete. Volví a bajar y esta vez conté catorce escalones... ¿Qué cojones...? Volví a subir y a bajar, quince, había quince. Fui al armario de la entrada y cogí los patines, me los puse nada más pisar la calle y me deslicé carretera abajo con rapidez, no demasiada porque no quería matarme pero la suficiente como para tener que concentrarme para no caerme. Estuve dando vueltas al barrio residencial durante hora y media aproximadamente. Hasta que estuve lo suficientemente cansada como para sólo tener fuerzas de deslizar un pie tras otro. Me senté en la acera de casa y respiré profundamente agotada por el ejercicio. Mañana iba a tener unas agujetas importantes pero había conseguido distraerme, que era lo principal. Apoyé los codos sobre las rodillas y dejé que mi cabeza descansara en mis manos. Cuando recuperé el aliento me quité un patín y vi un coche grisáceo pararse en la acera de enfrente, no le di mayor importancia hasta que me di cuenta de que era el coche de Niall.

Me quité el otro patín todo lo rápido que pude, tirando de él con todas mis fuerzas. Le vi salir por la puerta del conductor. Me levanté corriendo dejando ahí los patines y me dirigí veloz hasta la puerta, ahí fue cuando me di cuenta de que no tenía llaves.

- ¡Ian! –grité aporreando la puerta.

Sabía que era tarde y que el chico rubio estaba detrás de mí. Apoyé la frente en la puerta y respiré hondo para después girarme hacia él. <No llores> me dije a mi misma.

- Hola –dijo en voz baja clavando sus ojos azules en los míos.

Tenían la misma expresión fría de ayer, esos no eran los ojos que me gustaban tanto, eran una copia inexpresiva.

- ¿Qué quieres? –contesté sonando más segura de lo que realmente estaba.

Me pasó los patines y los cogí de mala manera.

- Pues... –se rascó la cabeza y supe por ese gesto que estaba o nervioso o incómodo –no sé, déjalo.

Se dio la vuelta para irse y en mi interior quise pararle y agarrar su mano pero una voz en mi mente me dijo que no me arrastrara más y así lo hice. Parpadeé rápidamente para no llorar y volví a llamar a la puerta.

- ¿Ósea qué te da igual? –le escuché decir desde la entrada al pequeño jardín.

¿Qué me dé daba igual? ¿De verdad me había preguntado eso? ¿Cómo se atrevía el muy cabrón cuando él me había tratado como una mierda? Noté cómo me hervía la sangre y me giré para enfrentarle, después de dejar los patines en la entrada.

- ¿Qué sí me da igual? –Dije entre dientes bajando las escaleras del porche para acercarme a él -¿tú qué pasa? ¿Qué aparte de gilipollas eres retrasado? –Abrió los ojos sorprendido de que le hablará así cuando yo no era una persona de enfadarme -¡te da igual a ti Niall! Yo solo intento olvidarte ¡imbécil! –Le di un empujón que le echó un paso hacia atrás y se le marcó el hueso de la mandíbula –no quiero verte más ¿por qué cojones has venido? –Fue a hablar pero le corté -¿y por qué coño no dejas de llamarme? ¿¡Qué quieres!? ¿¡Qué me sienta peor!? ¿¡No tuviste suficiente con dejarme como una puta mierda ayer!? –estaba medio gritando pero al final se me cortó la voz y me maldije a mi misma por ser tan débil.

- Rach...

- Ni se te ocurra llamarme así. –Le corté –no quiero saber nada más de ti y mira que va a ser difícil porque eras mi puñetera obsesión pero me da igual, escucharé tus canciones, compraré tus álbumes pero no pienso volver a adorarte, no te lo mereces. No me mereces. –agachó la cabeza mirando al suelo un segundo.

¿Qué cojones le pasaba? ¿Por qué estaba así hoy? ¿Qué hacía aquí? ¿Torturarme más?

- Vale. –volvió a mirarme y no se sí fue mi propia mente o mi subconsciente pero juraría que tenía los ojos húmedos.

Noté un pinchazo en el pecho. ¡No, no, no, no! ¡No! Estaba actuando. Sí, sí, estaba actuando como él mismo había dicho el día anterior. No sabía por qué lo hacía. Quizás se aburría en su casa o algo. Pero no estaba así por mí, no.

Cuadré los hombros y cogí aire.

-¿Por qué no te vas de una vez? –fue a hablar pero cerró la boca.

- Va a ser lo mejor sí. –se dio la vuelta y apoyó la mano en la pequeña puerta blanca de madera que había en la entrada.

Suspiró y se pasó una mano por el pelo antes de salir y dirigirse hacia su coche. Escuché que la puerta de casa se abría y entré rápidamente. Pasé corriendo al lado de Ian y me encerré en mi habitación otra vez, cogí el móvil y llamé a la única persona a la que quería ver, Harry. Mientras sonaban los típicos pitidos empecé a llorar otra vez, no entendía como podían seguir quedándome lágrimas.

  • 346 days ago via site
  • 745

Bueeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeenas tardeees!!!! Aquí os dejo el siguiente CAP espero que os guste y feliz año a todos!



CAPÍTULO 33

- Da igual, vete –me aparté de él restregando las manos contra mis brazos.

- No me entiendas mal –dijo acercándose a mi –pensaba que querías estar sola por eso me ha extrañado.

- Pues he cambiado de opinión… -restregué la mano contra mis ojos, estaba agotada.

- Duermete –dijo levantándose de la cama –tienes que descansar.

- No –me levanté con él –no quiero que te vayas –se le marcó el hueso de la mandíbula en un gesto de tensión.

Estaba siendo una egoísta, no podía llorar por Niall con Harry, no era justo pedirle eso pero quería que me abrazara y me consolara, quería distraerme y olvidar al irlandés y Harry era el único que podía conseguir eso. Fuese justo o no.

- Por favor –le supliqué –no quiero estar sola… no quiero pensar más.

- Vale, pero tú vas a dormir como que me llamo Harry –se sentó en la cama apoyando la espalda en el cabecero y colocó el cojín a su lado –venga túmbate –tiró de mi mano e hice lo que me dijo. Miré hacia arriba para poder verle, estaba con los brazos cruzados, parecía tenso.

- ¿Y tú qué? ¿Vas a dormir sentado? –levantó una ceja en un gesto involuntario y sacudió la cabeza con un suspiro –oye Harry, que si te quieres ir vete.

- Que no es eso –se echó hacia abajo para tumbarse a mi lado –estoy confuso eso es todo.

- ¿Por qué? –me giré para mirarle poniendo las manos debajo del cojín y él se quedó con la vista clavada en el techo.

- Estaba… molesto contigo –le puse mala cara sin entenderle –si, nos vamos dos semanas y no te dignas ni a llamarme o a mandarme un triste mensaje, se supone que somos amigos –me revolví incómoda por la conversación –y luego cuando me entero de que Niall te ha hablado así en vez de resbalarme, como tendría que haberme pasado, vengo a ver como estás –suspiró poniendo las manos por debajo de su cabeza y sin apartar la vista del techo –y yo estaba enfadado…

- Has dicho que estabas molesto –giró la cabeza parar mirarme serio –vale eso da igual.

- Lo que pasa es que no entiendo por qué me preocupo por ti…

- Vaya gracias –le corté con un pequeño bufido.

- No, digo que no debería hacerlo, o al menos no de la forma en la que lo hago ¿me entiendes? –negué con la cabeza –ya, yo tampoco –eso me hizo reír y Harry se giró para mirarme también con una sonrisa –al menos ya no lloras, aunque te rías de mi.

- Gracias –susurré.

- Mira, no debería decirte esto –se quedó tumbado de lado para mirarme –pero seguro que lo de Niall es un malentendido… -desvié la vista notando como el nudo que tenía en la garganta se hacía más grande –él no es así, es más como tú, es uno de los mejores tíos que conozco y teneis que arreglarlo –negué con la cabeza –Rach, te conviene. Una vez me dijiste que él tenía todo lo que siempre habías querido, ¿vas a dejarlo escapar?

- No he sido yo Harry, es él quien no quiere estar conmigo y no le culpo, podría tener a cualquiera mucho más guapa, maja y de todo.

- ¡Jesús! –dijo sarcástico –no te infravalores, la gente no elige a quien quiere y a quien deja de querer y una persona no olvida a otra de un día para otro.

- Pero si nunca te ha querido, no hace falta que te olvide –se apoyó sobre su brazo y levantó una ceja, como si no se creyese nada –él me lo ha dicho… bien claro.

Me vino a la cabeza su cara inexpresiva, como si hablase con una pared, como si todo lo que me decía le diese exactamente igual y las lágrimas volvieron a acudir a mis ojos. Apreté los labios con fuerza y me encogí sobre mi misma.

- No llores –tiró de mi antebrazo y me atrajo hacia sí para abrazarme –todo pasa, hazme caso.

- ¿Por qué has dicho antes que “no deberías decírmelo”? –susurré intentando pensar en otra cosa.

- Da igual –levanté la cabeza que había apoyado sobre su hombro para mirarle, clavó sus ojos en mi un instante y después volvió la vista al techo.

Suspiré cansada de sus silencios.

- Eres como un puñetero jeroglífico –refunfuñé volviendo a mirar para abajo.

- ¿Por qué? –dijo acariciando mi pelo.

- Siempre dices cosas y luego no me las explicas.

- ¿No te gusta no saber? –volví a mirarle para encontrarme con una de sus medias sonrisas.

- No –contesté seca –dímelo –negó con la cabeza –venga Harry, distraeme… -le puse mis mejores ojitos de cachorrito abandonado.

Me miró serio y se mordió el labio inferior. Pasó la mano a mi mejilla y con el pulgar quitó una lágrima que se había deslizado por ésta, rebelde y sin mi permiso. Su palma abarcaba la totalidad de mi mejilla y con su pulgar acarició mi sien haciendo pequeños círculos. Cerré los ojos agradeciendo y disfrutando del gesto, era muy relajante, aunque como siempre, mi corazón empezó a acelerarse por la caricia.

- Está bien –aceptó al final.

Volvió a acariciar mi pelo dejando tranquila a mi mejilla. Gracias a dios mi pulso volvió a su estado normal.

- Me voy a quedar dormida, habla de una vez –su pecho vibró al reírse ligeramente.

- Bueno –carraspeó aclarándose la voz –no debería habértelo dicho porque –volvió a carraspear y suspiré exasperada, mira que era lento –no hay que ponerles las cosas fáciles a los rivales –fruncí el ceño y levanté la vista para poder mirarle.

- ¿De qué hablas?

- No digo que haya que jugar sucio, pero tampoco hay que ponerle un camino de rosas a la competencia y con lo que te he dicho te estoy echando para que corras a los brazos de Niall.

- Y… ¿no deberías?

- Si debería, pero no quiero –contestó sin apartar sus ojos de los mios -¿lo entiendes?

- No soy tonta –respondí apartando la vista y volviendo a posar mi mejilla en su hombro –aunque preferiría no entenderlo.

- Mira, sé que no es el mejor momento para decirte esto… -contuve la respiración esperando a que hablara y temiéndome lo peor –pero pensé que en estas dos semanas se me pasaría ¿sabes? Que te olvidaría –no le miré mientras hablaba porque estaba demasiado avergonzada –pero no ha sido así y ya no se si es que eres más que un capricho o qué. Bueno –rectificó –se perfectamente que no eres un capricho… porque ha habido otras chicas que no han querido nada conmigo y aunque al principio me molestaba, rápidamente se me pasaba. Ya sabes, un clavo saca a otro clavo, pero contigo no funciona. En estas dos semanas estuve con otras, pero al final tú eras en la que acababa pensando… no sales de mi cabeza.

- Get out of my head –susurré recordando la letra de “One Thing”.

- And fall into my arms instead –continuo él. Levanté la cabeza para mirarle y sonrió ligeramente.

- Que desastre… -dije en un suspiro volviendo a apoyar la mejilla en su hombro.

- Gracias eh –contestó sarcástico.

- Es que me confundes tantísimo –respondí al final –pensaba que ya no me afectabas y aquí estás y luego encima eres así de… provocador y me entran ganas de estrangularte, pero ¡joder! Luego te preocupas por mi y en realidad la vena esa de castigador que tienes es lo que más me gusta… y me voy a callar porque no se ni lo que digo.

- Vena de castigador –dijo riendo -¿Enserio? –preguntó con cierto aire divertido.

- No es gracioso Harry… porque está Niall, bueno… estaba Niall.

- Ya, ya lo se –se incorporó –levanta –nos sentamos en la cama y él no soltó mis antebrazos. Clavó sus ojos en los mios –¿sabes que me muero por besarte desde la última vez? –abrí los ojos como platos y negué con la cabeza. ¿¡Pero qué estaba diciendo? No podía, claro que como siempre los latidos de mi corazón me inundaron los oidos –no me creo que tú no lo hayas pensado –volví a negar enérgicamente con la cabeza –tú lo quieres y yo lo quiero.

- No Harry…

- ¿Por qué?

<¿¡Eso, por qué!?> ¡Pues por Niall! <¿Niall qué? Niall te ha dejado tirada, te ha mentido>me dije a mi misma <Y Harry está ahí y lleva ahí desde el principio. ¡Esperando!> Pero Niall… si que me había mentido y tratado como una mierda pero… yo que se. Miré a Harry y para que engañarnos él siempre me había encantado y además estaba aquí apoyándome… ¡Que puto lio!

- ¿Raquel? –me llevé las manos a la cara frustrada y se rio -¿qué pasa?

- Que te odio. –le contesté. Se acercó y puso las piernas a ambos lados de mi cuerpo, estaba sentada como un indio –aléjate… -volvió a reírse –no Harry enserio… -agarró mis muñecas separándolas de mi cara.

- ¿Por qué? ¿No ves que es lo mejor para ambos? –subió la mano por mi brazo acariciándolo hasta que llegó a mi cuello –si hasta te estremeces cuando te toco.

- Porque… ¡tengo frio! –me miró con una ceja levantada conteniendo la risa –no te rías más de mi Harry o te echo a patadas.

- Los dos estamos solos y los dos lo necesitamos ¿por qué luchar? Si está claro que ambos lo estamos deseando… -le miré frunciendo el ceño con preocupación –voy a besarte y si no quieres, intenta apartarme -¿¡cómo que intentara apartarle!?

No pude pensar más porque sus labios encontraron rápidamente los mios. Me quejé sin conseguir nada y Harry agarró mi cara con ambas manos. Era lento pero con una intensidad que no era normal. Noté como me mareaba y cada vez me costaba más respirar. ¿cómo era posible que un beso hiciera que ardiese de esa forma? Me acercó a él agarrando mi espalda, parecía algo desesperado y eso me gustó aun más. Me incorporé y pasé los brazos por su cuello pegando mi pecho al suyo. Se echó hacia atrás tumbándose de espaldas conmigo encima. Profundizó el beso agarrándome por la nuca y un gemido emergió de mis labios nada más notar su lengua. Con la otra mano recorrió mi columna y me tensé al instante separándome de sus labios y quedándome sentada encima suya. ¿Qué estaba haciendo?

- ¿Qué? –dijo recuperando el aliento y apoyándose sobre los codos.

- Lo siento –me senté en la cama y se levantó –no puedo Harry –imágenes de Niall llenaban mi cabeza en esos momentos –dios, lo siento –dije llevándome las manos a la cara –soy una calienta…

- ¡Eh, eh, eh! –dijo cortándome y cogiendo mi mano –está bien, no pasa nada.

- Dios Harry –le miré frunciendo el ceño –no es normal como besas –una sonora carcajada emergió de su garganta –dios de mi vida… -dije negando con la cabeza.

- Tú no te quedas corta.

- No te lo digo para hacerte la pelota enserio… -resoplé todavía con el corazón a mil por hora.

- Joder gracias –dijo inflando el pecho cual gallito –esto sube la autoestima.

- Lo que te faltaba a ti que se te subiese más la “autoestima” –le dije haciéndole reír –dios Harry ¿qué hemos hecho?

- Besarnos –dijo sin más, sentado y apoyado sobre sus manos.

- Era retórico. –contesté mirándole mal.

- Mira, ya está, nos hemos besado y punto -¿cómo qué y punto? ¡Si casi me desmayo! –no le des importancia si no quieres.

- Pero, pero –tartamudeé y me miró expectante -¿cómo no le voy a dar importancia? –dije llevándome una mano, de manera inconsciente, a los labios. Sonrió de oreja a oreja y se tumbó en la cama -¿¡Por qué estás tan tranquilo!? –dije exasperada dándole un manotazo en el pecho.

- ¡Bruta! –agarró mi muñeca para que me estuviese quieta –mira, ya está, si tanto te preocupa haremos que no ha pasado ¿vale? –noté como la tristeza me inundaba por momentos.

- ¿Tú quieres eso?

- No. –dijo poniendo las manos por debajo de su cabeza –eres tú la que quieres olvidarlo.

- No… -contesté –es que son demasiadas cosas, no se, no se…

- Sh… -agarró mi muñeca y tiró hasta que me quedé apoyada en él –duérmete ¿vale? Has tenido un día complicado y necesitas despejarte.

- ¿Te vas a ir? –le pregunté acurrucándome a su lado.

- No, si no quieres.

- Bien –dije restregando ligeramente mi mejilla en su pecho –gracias por estar aquí.

- No las des –me dio un beso en la cabeza y me apretó suavemente con su brazo por los hombros.

Me desperté al sentir una caricia por el brazo. Estaba completamente abrazada a Harry, incluso tenía una pierna sobre él.

- Oh… lo siento –susurré intentando apartarme pero me sujetó por el hombro.

- No molestas –contestó.

Levanté la cabeza para mirarle y me sonrió. Me fijé en que en la otra mano tenía mi eBook, arrugué el ceño y se lo cogí.

- Está en español.

- Créeme, lo he notado –se rio –tradúceme.

- ¿Qué? –dije mirándole extrañada.

- Esto –cogió el aparato y señaló una parte que yo tenía subrayada –lo tienes marcado.

- Ya… -¿por qué tenía que haber elegido justamente ese fragmento? -¿seguro que no sabes español? –dije no muy convencida.

- Te lo juro –contestó serio -¿qué pone? –dijo curioso –no me digas que es de una novela porno –me reí y negué con la cabeza –pues léemelo.

- Bueno… -me senté en la cama y releí el fragmento, que mala suerte. Era una parte del primer libro de Memorias de Idhún, que ya había leído varias veces pero que me seguía encantando. Me aclaré la garganta antes de hablar –“En absoluto. No estoy celoso, si es eso lo que piensas. No veo por qué tienes que amar a una sola persona, si en tu corazón hay espacio para dos. No me perteneces. Los sentimientos son libres y no siguen normas de ninguna clase.”

- Que bien elijo –dijo sarcástico cuando terminé de leer.

- Lo has hecho a posta –contesté.

- Que no –se rio todavía tumbado boca arriba con los brazos por debajo de la cabeza -¿piensas eso también?

- No quiero hablar de esto –contesté mirando hacia otro lado.

Noté como el pequeño vacio que había sentido el día anterior seguía ahí. Cuando creía haberlo olvidado hacía acto de presencia recordándome que Niall ya no estaba en mi vida y lo peor, que en realidad nunca lo había estado.

- Lo siento –dijo Harry incorporándose –he metido la pata…

- Bueno va con tu personalidad –dije intentando relajar el ambiente y lo conseguí porque me miró mal arrugando el entrecejo.

- Eres…

“When a Fire Starts To Burn” empezó a sonar, interrumpiéndole. Alargó la mano hacia la mesilla y cogió mi móvil. Miró la pantalla y frunció el ceño, era un gesto de disgusto mezclado con una ligera confusión, después volvió la vista a mi y sucesivamente al teléfono.

- ¿Qué? Pásamelo –le dije alargando la mano. Se mordió el labio inferior y al final me lo acercó.

  • 352 days ago via site
  • 668