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#FanFic1D "I'll stand by you"
Capítulo 8.
Salimos de la oficina del director tomando lamentablemente el mismo camino para volver a nuestra Torre. Tome con fuerza aquel sobre causante de todo el desorden y el castigo para subir las escaleras en silencio, sin dirigirle la palabra a Malik, hacia mi habitación.
Miré el reloj, ya era tarde para entrar en clases: las había perdido. Así que preferí recordar todo lo que iba a hacer antes de que esto pasara y me puse en marcha. El sobre lo escondí en un cajón procurando que nadie excepto yo pueda llegar a ser capaz de encontrarlo. Después, busque mi libro secreto para ver si algo había cambiado, si la otra persona había leído mi mensaje y quizás contestado. Si. Estaba en lo correcto. Tanto yo por pensar que lo había visto como Madame Pince al informarme sobre aquel mágico libro.
“Es difícil, realmente cuesta olvidar y regresar todos los errores que una vez cometimos pero a veces eso es lo mejor… déjalo ir antes de que todo se pudra dentro tuyo.”
Leí eso un par de veces para mí misma, impresionada. Con mi pluma me dispuse a contestarle.
“Todos me dicen lo mismo, todos pretenden que de un día para otro olvide mi error pero nadie se puso en mi lugar y sintió lo que en verdad siento y sentiré por el resto de mi vida.”
Rápidamente la respuesta de la otra persona apareció.
“Sé lo difícil que es cargar con una mochila pesada en tu espalda pero ¿nunca decidiste tomarte un tiempo para reposarla sobre el piso y estirarte, relajarte?”
“No se puede descansar con un muerto en el placard.”
Y allí fue cuando su respuesta tardo en llegar varios minutos.
“¿Quién sos?”
Lógico, eso mismo le iba a poner yo.
“¿Quién sos vos?”
“Te propongo un trato” comenzó a escribir y luego de una pausa, quizás esperando una respuesta de mi parte o simplemente porque estaba haciendo otras cosas, siguió “¿qué tal si no revelamos nuestra identidad? Vos tendrás un apodo y yo otro.”
“Es un trato interesante… tampoco habría que decir nombres de otras personas relacionadas en nuestro entorno porque quizás podríamos adivinar quiénes somos. Habría que dejarlo todo en puro misterio. Es mucho mejor contarle las cosas que están en tu interior a un completo desconocido”
“Opino igual, al final de esta conversación cada uno meditará que apodo se pondrá. ¿Estas de acuerdo?”
“No hace falta. Ya tengo el mío” contesté, era un nombre que siempre me había encantando que me pusieran pero sin embargo me nombraron como la aburrida _______.
“¿Ah sí? Entonces también tengo el mío, pero vos primero”
“Astrid.”
“Simboliza la inteligencia y la sensibilidad. Sos más natural que artificial, minuciosa y suave, cordial ¿o me equivoco? Con que sos una mujer, me lo espera ya. Caleb, mi apodo.”
“Audaz, te encanta dominar tanto las cosas como las situaciones, exigente consigo mismo y los demás ¿o me equivoco? Lo mucho que ya nos conocemos hablando a penas un rato, ¿no? – A”
“Te doy toda la razón princesa – C”
“Entonces, ¿estoy en lo erróneo si digo que estudias en Hogwarts? – A”
“Claro que no, las posibilidades de descubrir quiénes somos de a poco se van a ir haciendo más pequeñas – C”
“¿De eso se trata esto? ¿De descubrir quiénes somos? – A”
“No solo eso, esto sería nuestro pequeño secreto. Un lugar donde podremos encontrar un refugio y consuelo de nuestras agobiantes realidades más allá de un libro o el abrazo de un amigo. Un lugar donde vamos a poder decirnos cualquier cosa sin miedo a ser juzgados – C”
“Básicamente, el lugar que espere toda mi vida – A”
De pronto al seguir charlando con “Caleb” me olvidé por completo de mis problemas, tanto de Harry como de Malik, de haber faltado a clases, de mi castigo, del sobre con la foto y del lago.
La puerta sonó después de la jornada de clases. Abrí mientras tomaba un jugo naranjas exprimido como almuerzo.
-¿Si? – pregunté.
-Soy yo, Liam – me contestaron del otro lado y abrí – ¡SONRÍE! – y dicho esto me sorprendió con un enorme flash y una foto mágica como primer plano mi horrible cara.
-¿Qué haces? – pregunté molesta tapando el foco de la cámara.
-¿Te gusta? – me señalo su artefacto nuevo – me la regalaron mis padres por comenzar bien el año.
-Es bonit… - mis pensamientos sobre la foto firmada por “Tu sombra” volvieron a mi mente como si hubiera sucedido recién y se abrió la posibilidad de que Liam sea el que la haya mandado – ta…
-Lo sé, gracias. ¿Por qué faltaste hoy?
-Y-yo… - ¿Liam? ¿me persigue y saca fotos y luego me amenaza? – eh… - no puedo creerlo.
-_________, ¿estas bien?
-Si, me tengo que ir, perdón.
Prácticamente le cerré la puerta en la cara pero era porque me asustaba la enorme coincidencia entre Liam y mi sombra. Pero, si era él… ¿por qué hacer tan obvio el hecho de tener una cámara? Sería estúpido o una estrategia bastante inteligente ya que al hacerlo tan obvio nadie sospecharía de él. Bien. Intenté alejar estos pensamientos de mí que lo único que iban a hacer era darme otra preocupación. Al llegar la noche me preparé para cumplir con la condena que el director nos había impuesto a mi molesto compañero y a mí. Me despedí de Caleb luego de pasar prácticamente toda la tarde hablando con él y me vestí con unos pantalones negros, botas marrones y una remera simple del mismo color que mis jeans. Hacía calor o al menos eso sentí yo.
¿Nuestro castigo? Acompañar a Hagrid al bosque prohibido en busca de la paz con el líder de los centauros. Aparentemente hubo un pleito, un mal entendido entre ellos y vamos a hacer las pases.
-Sinceramente no entiendo por qué nosotros tenemos que ser los mediadores de una pelea en la que no estamos involucrados – reprochó Malik.
-Es para entender la lección de que no hay que pelear, que el amor hace la unión – contesté.
-Fue un comentario al aire Laurent, nadie te pidió tu estúpida opinión.
-Matate.
Le di la espalda en el instante en el que se hizo la hora justa para tener que irnos a cumplir lo que el director nos había encomendado.
Tocamos la puerta de la cabaña y nos contesto el ladrido de Fang, el perro del guardabosque.
-Oh muchachos, ¿ya están acá? ¡Que gran puntualidad! – nos recibió con un aire de alegría pura, Hagrid.
Siempre me lleve completamente bien con él, era uno de mis profesores favoritos al igual que su asignatura. Nos dio candelabros a cada uno, encendidos, y luego de ponernos nuestras capas marchamos juntos los tres en silencio hacia el bosque. Todo parecía estar en completo orden y normal pero los ruidos eran bastante escalofriantes, debo admitir que me he asustado con tan solo mirar este lugar desde lejos más de una vez. Y tenía razón, no es para nada un lugar divertido para pasarla genial… además después de todo estaba en compañía del ser humano que más detesto. Cualquier lugar con él era un asco.
Todo el paisaje era sombrío: la tierra cubierta de hojas caídas de todos los árboles que nos rodeaban ya secas, muertas; los árboles que daban la impresión de que el lugar era un laberinto sin salida; la luz de la luna como guía de nuestro camino.
-Espérenme acá, exactamente en este lugar. No se muevan, yo regreso en unos momentos – y dicho esto entro dentro de una cueva.
-¿A dónde se supone que fue? – pregunté.
-A solucionar los problemas con los centauros, supongo – contesto.
-¿Centauros? ¿Viviendo en una cueva? Es raro…
-No me digas que me toco como compañera de esta “excursión” por el bosque prohibido, una miedosa. No quiero rescatarte de nada eh, damisela en peligros – se volvió a burlar de mi. Me di vuelta intentando ignorarlo, no lo soportaba – te ofendes muy rápido.
-¡Claro que me voy a ofender rápido! No haces otra cosa que burlarte de mí, estoy harta Malik ¡HARTA! Hace de tu vida algo más productivo – comencé a escuchar ruidos de hojas quebrándose al ser pisadas pero al estar enojada, no les presté atención – que gastar con jodas a los demás porque llega un momento que cansas y ¿sabes qué? Todo en la vida vuelve… ¿me estas escuchando al menos? – dije al darme vuelta para mirarlo a la cara.
Al hacerlo me quede sin aliento. Él no me estaba escuchando, el estaba atrapado entre las poderosas garras de un centauro furioso, mirándome directo a los ojos y su boca estaba tapada por la mano de la bestia que lo sostenía.
-¿Qué hacen humanos indefensos como ustedes acá? Pueden ser aniquilados en un cerrar y abrir de ojos – pronunció cada palabra con una voz gruesa, el semi hombre color azulado oscuro.
Por acto reflejo retrocedí al darme cuenta de que se estaba acercando a mí y sentí que me golpeaba con una superficie peluda. Al darme cuenta no había un solo centauro, eran otros cinco más. Me lleve una mano a la boca para no gritar, espantada. Finalmente, saqué la conclusión de que de esta forma no iba a llegar a nada.
-¿Q-que quieren? – me atreví a preguntar.
-Eso, ¿qué quieren horrorosas bestias? – agregó a mi comentario Malik. Idiota.
-Que se larguen de nuestro hábitat, ¡fuera de nuestro hogar! – exclamo un segundo centauro, el cual yo me había chocado.
-Estamos acá para hacer las pases, por favor, todo se puede arreglar mediante las palabras – intenté calmar la situación pero no sirvió.
-Largo o mato al muchacho – dijo mientras apretaba más el cuello de Zayn. Vi como su cara tomaba color rojo, como comenzaban a llenarse de lágrimas sus ojos. Se estaba asfixiando… como… como él… como él ese día en el lago…
-¡NO! ¿Qué es lo que quieren de verdad? ¿Por qué están peleados? Todos los magos y criaturas mágicas deberíamos vivir en armonía, es eso lo que el director quiere en esta escuela ¿no es cierto? ¿O acaso Dumbledore es un mal director? Es uno de los más grandes magos de estos últimos siglos y estoy segura de que él no hizo nada para perjudicarlos a ustedes – notaba que mis palabras eran en vano, el cuello de Malik seguía siendo sujetado con fuerza – ¡por favor, suéltalo! Conozco a los centauros, son seres pensantes, que pueden realizar predicciones y no están hechos para matar… ustedes no son asesinos.
-Ustedes nos tratan como animales – contestó mirando a Malik con desprecio, sin aflojar ni un solo dedo de los cuales lo tenía agarrado por la nuca.
-¿Es por eso que están ofendidos? – Noté que asintieron – ¿solo eso?
-No aceptaron a Firenze como profesor de Adivinación. Eso es discriminación, pero Dumbledore insiste en que no.
-Y si él lo dice, ¿por qué no le creen? Quizás la profesora actual es la que él prefiere, ante una derrota no te tenes que dar por vencido – le sonreí y animé a tocar el brazo por el cual tenía agarrado a Malik y note como se calmaba y lo soltaba dejándolo libre – el próximo año, sé que lograrás entrar pero no por esto vas a crear una guerra entre nosotros y ustedes. El amor hace la unión y en estos momentos es crucial mantenernos fuertes y unidos.
-Sos una niña con grandes pensamientos y positivismo. Yo creo que te va a ir bien en la vida – comenzó a decir un centauro.
-Te consideramos parte de nuestra familia, sos nuestra nueva aliada – agacharon todos sus cabezas ante mí luego de que Firenze diga eso sobre mí. No sabía qué hacer ni qué decir.
-M-muchas gracias – sonreí.
Luego de que le dedicaran una mirada de completo odio a mi peor enemigo, se marcharon en un galope suave pero rápido al mismo tiempo. Tendí mi mano derecha para brindarle ayuda a Malik para que se levante pero el muy orgulloso no la acepto. Se puso de pie y me miro extraño.
-¿Por qué lo hiciste? – pregunto.
-De nada Malik, de nada.
-Nunca dije “gracias” – me miro ofendido – pensé que preferías verme muerto que vivo.
-Mi vida sería aburrida sin nadie con quién pelearme, ¿nunca te lo pusiste a pensar? – guardo silencio y me sentí intimidada ante su fija mirada en mí – bueno, podrás devolverme el favor cuando se presente la oportun…
-Gracias – agacho la cabeza rompiendo el contacto visual, poniéndose colorado. ¿Acaso Malik estaba dejando todo su orgullo de lado agradeciéndome? Volvió a mirarme a los ojos pero no de la misma forma que siempre lo hace, esta vez era algo… distinto, que hizo erizarme la piel y sumado al frío se duplico. Sentí su cercanía y debía admitir que eso me asusto, mucho.
-¿Quién fue la damisela en peligro esta vez, eh? – me miro dudoso y luego se hecho a reír conmigo algo nervioso, alejándose por completo.
Le dedique una mirada de reojo, vi como otra vez se ruborizaba y revolvía su cabello como un gesto nervioso involuntario. ¿Era mi imaginación o Zayn Malik en serio tenía la intención de besarme?
x x x x x x x
HOLAAAAAAAAAAAAAAAAA JAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJJAJAJA. ¿Me odian? Si, yo también. Perdóoooooooooooon por no subir nunca u.u enserio, perdón. Voy a tratar de ir subiendo más seguido pero posta que se me re complica con todo lo que es "mi vida" y "el colegio" ah(?). Ojalá les guste aunque es malíiiiiiiiisimo y yo lo odie con todo mi ser. No sé si van a seguir leyendome pero bueno, para las que lo lean: GRACIAS POR LEER WASHAS.
Besuli en la cola (?) Flor (:
- 1 day ago via site
165
"I'll be stand by you" #FanFic1D
Capítulo 7
Al terminar de leer lo que estaba escrito sentí miedo y curiosidad al mismo tiempo. ¿Cómo es que esto apareció escrito de la nada? ¿Quién es la/el autor/a? Y de una forma rara me preocupaba, me generaba duda qué era eso que tanto angustiaba a esa persona. Quería saber, intentar ayudar. Algo extraño en mí que suelo solo preocuparme por mi mismo. Apurado, como si el causante de aquel largo párrafo no fuera a escribir nunca más busqué entre mis cosas una pluma y le intenté responder. Si no estaba en un error, lo que escribiría le llegaría a la otra persona que se encuentra en posesión del otro “libro secreto”. Después de todo solo había dos.
“Es difícil, realmente cuesta olvidar y regresar todos los errores que una vez cometimos pero a veces eso es lo mejor… dejalo ir antes de que todo se pudra dentro tuyo.”
No podía dejar de mirar la hoja, estaba impaciente por una respuesta pero simplemente no sucedió… me quedé despierto por más de dos horas pero la hoja seguía en blanco. Me dormí con el libro sobre mi pecho y la cabeza apoyada en la pared, sentado en mi cama.
Narra Niall.
Nos separamos unos instantes mirándonos ambos muy sorprendidos por lo que habíamos hecho. ¿Enserio había besado a mi mejor amiga de prácticamente toda la vida?
-Eh… y-yo… esto… fue – iba a comenzar a balbucear Nerea pero la interrumpí.
-Hermoso. Fue hermoso – su mirada apenada se transformo en una llena de ilusiones y brillo. Subió rápidamente su rostro para encontrarse con el mío, sonriendo y de pronto me di cuenta que también yo lo estaba haciendo – ¿Y si no funciona…esto? – pregunte haciendo señales con los dedos emparejándonos.
-Seremos solo amigos… creo que hay que ir de a poco… además puedo soportar el rechazo mucho más –se acercó a mi.
-Ir de a poco… - susurré más para mí mismo y tras un corto silencio proseguí – ¿Por qué nunca contestaste mis llamadas? – era algo que me costaba perdonarle, sabiendo todo el esfuerzo que puse este verano para reconciliarnos había sido en vano.
-Estaba enojada, realmente ofendida pero creo que más que todo quería… olvidarte – agachó la cabeza arrepentida.
-¿Olvidarme? Nerea somos mejores amigos desde que tengo memoria, ¿por qué olvidarme?
-Porque en esos tiempos me estabas haciendo mal, me hacías daño diciéndome que no confiabas en mi cuando yo siempre daba todo lo mejor por… entrar en tu corazón quizas no solo como amiga – me miro con los ojos llorosos – ahora soy yo la que lo siente. Debí haberte escuchado.
-¿Todo arreglado? No puedo estar peleado con vos – le tendí la mano.
-Todo arreglado – en lugar de tomar mi mano para cerrar una especie de “trato” entrelazó sus brazos en mi cuello y me abrazo de una manera muy especial. Una manera como nunca antes había hecho o tal vez yo era el estúpido que no me había dado cuenta. Su fragancia se impregno en mi ropa y ella se despidió limpiandose el rostro, excusandose con que tenía cosas por hacer.
Ahí parado en medio del baño de mujeres complemente vacío, tocandome la mejilla en la que me había dado un beso me di cuenta de que hace tiempo me venía enamorando y viendo a mi mejor amiga como algo más… solo que era un idiota cegado, incapaz de haberlo notarlo antes.
Narra _________.
Desperté con un tremendo dolor de cabeza, no podía casi ni abrí los ojos. Finalmente dando gran parte de mi esfuerzo logré ponerme de pie y darme una cálida ducha para darle comienzo al día. No sabía aún qué decirle a Harry sin entrar en detalles así que por ahora lo mejor es ignorarlo. Mire el reloj, me di cuenta de que me había levantado más temprano de lo normal por lo tanto tenía un poco más de media hora para usar como tiempo libre y lo primero que iba a hacer era ir a la biblioteca en busca de información para comprender qué es ese “libro secreto”.
Madame Pince, la bibliotecaria, con mucha suerte me dejo entrar ya que recién había permitido el acceso a estudiantes a la biblioteca. No había absolutamente nadie más que ella y yo.
-¿Buscabas algo en especial? – me preguntó amablemente mientras dejaba reposar sus lentes en el escritorio.
-No… creo que puedo buscar el libro que necesito sola, gracias igualmente – contesté.
-No hay de qué – y volvió a posar su vista en una libreta con datos sobre los últimos libros sacados de ahí.
Ese lugar era como mi segundo hogar, muchas veces estuve ahí dentro por horas y horas sin importarme nada. Era mi refugio, un lugar donde me podía alejar de todo porque como es normal a la mayoría de los adolescentes no les agrada estudiar y menos pasarse horas en una biblioteca pero yo soy una de las excepciones. Recorrí un par de estarías hasta dar a parar con la sección que buscaba: las guías de información. Saqué un libro titulado “Guía de todo tipo de libros mágicos”. Estaba segura de que ahí se encontraban nombres de miles de enciclopedias, libros y textos con una pequeña descripción de cada uno. Como un diccionario pero con libros y de qué trataban.
Localicé la letra “L” y busqué “libro secreto” pero mi busqueda fracaso por completo. Debía suponerlo… el adjetivo “secreto” no estaba solo para decorar sino que aparentemente era secreto enserio. Frustrada me levante, volví a colocar el libro y me decidí por buscar en otra enciclopedia pero tampoco había nada. Entonces tome coraje y deje mi orgullo de lado.
-De hecho – interrumpí el silencio que había en el salón haciendo que Madame Pince me mirara – estoy buscando la información sobre un libro específico.
-¿No se encuentra en la guía de todo tipo de libros mágicos?
-No.
-Que raro… dime Laurent, ¿de qué libro se trata en esta oportunidad? – me miro curiosa.
-No es mío, me contaron sobre él pero no me dieron la información necesaria para saciar mis dudas… su nombre es “libro secreto”, algo absurdo en mi opinión – esbocé una sonrisa que desapareció por completo al ver la cara de la bibliotecaria.
-¿Libro secreto? – pregunto asombrada – no hay muchas personas que logren oír sobre el… es muy antiguo y con los años su utilidad se fue convirtiendo para menos personas hasta dejar que solo sean dos. Es casi imposible que una persona dé con su paradero, dicen que los únicos dos ejemplares que quedan estan muy bien escondidos – “no tanto al parecer” pensé y luego seguí escuchándola atentamente – son mensajeros. A través de ese libro se envían mensajes, mensajes que solo va a recibir la otra persona que posee el segundo ejemplar de aquel libro secreto. Cuando se escribe en el, inmediatamente le llega a la otra persona. Se dice que con el tiempo, aquel libro logró solucionar problemas y hasta establecer paz entre muchas personas pero se llevan años sin saber de el. Lo más curioso es que los que tuvieron en sus manos el libro secreto nunca fueron tomados enserio al momento de decirlo. Nunca se puede saber quién lo tiene porque solo la persona dueña del libro tiene la capacidad de verlo. Es muy bueno camuflándose.
-¿Puede ser posible que en él haya un papel con algo escrito?
-Es que debe haber algo escrito dentro del libro… es básicamente la historia que va a contener él dentro, la historia que la persona le va a dar.
-Como si supiera lo que va a pasar entre las dos personas que tienen el libro.
-Exacto.
-Gracias por su ayuda Madame Pince – me encamine hacia la puerta.
-De nada muchacha.
Salí de ahí con mucho espanto… si era verdad lo que se me había acabado de revelar, todo lo que ayer había escrito, otra persona, cualquiera en el mundo, la había leído.
-Mierda, mierda, mierda – entre en mi Torre susurrando.
-Buen día, ¿no? – me reclamó un saludo el idiota de mi compañero.
-Ojalá lo fuera – le sonreí falsamente dirigiéndome a mi habitación pero me freno.
-Tenes correo, las lechuzas llegaron temprano – me tendió un sobre de papel madera sellado.
Detuve el paso y dudosa lo intenté abrir. Yo no soy ese tipo de personas que todos los días reciben importantes paquetes. Zayn esperaba detrás de mí como para ver qué era tan importante.
-Em… privacidad, por favor.
Se fue como si él nunca hubiera hecho nada. Termine de romper el sello que mantenía fuertemente cerrado el sobre y de adentro saque una tarjeta.
-Ocultar cosas no es de buena amiga, ¿no lo crees? – leí en voz bajita procurando que el odioso de mi compañero no escuchara nada.
Al dar vuelta la tarjeta me encontre con que era una foto… una foto mágica tomada detrás de un árbol de Harry y mía besándonos. Me quede atontada, realmente sorprendida, asustada, no sabía como reaccionar. Volví a leer lo que decía en la parte de atrás y note que la nota estaba firmada.
-Tu sombra – ¿qué carajo significaba todo esto?
Al notar que Zayn se acercaba a mí guarde con desesperación la foto dentro del sobre pero él se abalanzo sobre mí, quitándomelo de las manos.
-¡MALIK! ¡DEVOLVEME ESO! – me puse nerviosa. Si lo veía, era mi ruina.
-¿Qué es tan importante Laurent? Si es importante, supongo que todos deberíamos saberlo – abrió el sobre e intento sacar el contenido. Un impulso me llevo a desenfundar mi varita mágica del bolsillo de mi túnica y apuntarlo sin miedo a las consecuencias.
-¡Desmaius! – invoqué el encantamiento desmayador.
-¡Protego! – y de su varita salió un haz de luz azul que lo protegio – Conmigo no vas a poder, tengo mucha más habilidad. Lo que sirve es la práctica, no el estudio… ¿qué mierda es esto que preferís arruinar tu reputación? Maldita sangresuc…
-¡Expulso! – volví a conjurar un hechizo.
Agarrar al engreído desprevenido, expulsándolo hacia atrás para golpear su espalda contra la pared fuertemente para luego caer en el suelo había sido una de las mejores cosas que hice en toda mi vida. Pero al final no tan buena, no pensé en las consecuencias con cuidado… que estúpida fui.
-Estoy realmente decepcionado de mis dos mejores alumnos de todo séptimo año – agachamos ambos la cabeza al escuchar eso de parte del director – 70 puntos menos para ambas casas. ¿En qué pensaron al intentar un combato en plena sala común?
-Pero señor, él empezó intentar husmear entre cosas que no tiene por qué inter… - me interrumpió Malik con una estúpida y mal practicada excusa.
-Fue ella la que empezó el combate, ¡se altera por una simple broma! Yo no iba a tocar nada de sus cosas – se defendió, bufe cansada de seguir en su compañía.
-Es suficiente, ya es suficiente lo que escuche de ambos – miro sus manos entrelazadas por arriba del escritorio y luego nos dirigio su mirada a través de los lentes de media luna que tiene el director – no es algo que me encante pero… voy a tener que castigarlos.
x x x x x
bueeeeeeeeeeeno, hoy no iba a subir pero como verán al final sí (?) no sé si les va a gustar, si les va a resultar aburrido o qué pero bueno. Espero que les guste.
Gracias por leer, Flor (:
- 81 days ago via site
345
"I'll be stand by you" #FanFic1D
Capítulo 6
Narra Harry.
¿Un mes saliendo con ella sin hacer absolutamente nada? ¿Enserio el gran Styles iba a abstenerse? Cualquiera que me conozca puede adivinar la respuesta. La engañé aunque en mi punto de vista no era engañar, al fin y al cabo no eramos más que un secreto.
Hoy iba a ser la noche. La tome de la mano mientras caminábamos por el patio de Hogwarts en la penumbra de la noche, escondiéndonos de toda posibilidad de ser descubiertos.
-Y… ¿a dónde me llevas? – preguntó traviesa.
-Mmmmm… es sorpresa – le sonreí – así que voy a necesitar que te coloques esto – le tendí un pañuelo celeste de seda.
-Listo – dijo una vez que su visión estaba completamente negra.
-Agarrate de mi hombro, yo te guío.
Con cuidado caminamos hasta llegar al lugar donde tenía ya todo preparado. Nos arrodillamos juntos sobre una lona que había puesto sobre el césped y mientras unía sus labios con los míos deslicé delicadamente el pañuelo por su cabeza hasta deshacerme de el. Ella ni siquiera abrió sus ojos sino que con sus manos comenzo a desabotonar mi camisa y yo le saque el abrigo. Nos separamos unos instantes para que ella pudiera secarse la remera y al hacerlo abrió los ojos de una vez por todas. Detuvo sin un por qué rasonable todo lo que estábamos haciendo.
-¿El lago? – comenzó a tomar sus cosas mientras a mi me dejaba perplejo.
-¿A dónde vas?
-Y-yo… lo siento… de enserio, lo siento – comenzo a correr y no me dio la oportunidad de seguir sus pasos.
-Maldita sangresucia – susurre para mi mismo mientras pateaba un árbol luego de pararme enojado. Estaba realmente frustrado y comenzaba a preguntarme si de enserio ella valía la pena por todo esto…
Narra Anónimo/a.
No podía conciliar el sueño, tenía la cabeza llena de pensamientos y cosas por las que preocuparme.
Me levante de un tirón de la cama y usando ropa deportiva tome mi cámara de fotos mágicas y salí a dar un paseo esquivando a los prefectos para que no me retaran. Si había algo que me tranquilizaba era tomar fotos. Una pasión que tenía oculta, nadie la sabía.
Esta vez decidí ir a los jardines de Hogwarts. Ahí había mil y una cosas por fotografiar, todo formaba parte de un paisaje precioso. Me paré cerca del lago, detrás de un árbol donde en su tronco se encontraba posada una de las especies más raras de mariposas existentes. Soy amante de las mariposas, básicamente de todo tipo de insecto y animal. Simplemente me encantan y la colección de fotos de ellos que tengo es realmente enorme. Con mucho asombro me acerque y logre tomarle una foto pero para entonces yo ya había hecho demasiado ruido y logré espantarla.
-¡Mierda! – susurré.
Comencé a marcharme pero vi algo que me sorprendio demasiado.
-¿Styles y… Laurent?
Sin dudar ni dos segundos tomé mi cámara con rapidez y logré tomar unas cuantas fotografías.
“Esto enserio que vale oro puro…” pensé con una sonrisa maliciosa ya formada en mis labios.
Narra _____.
Otra vez volví a sentirlo: me zambullía, sentía un frío inmenso, ahogo, no podía respirar. Abrí los ojos pero todo estaba oscuro y comenzaban a arderme, estiré mi mano para lanzar un grito de desesperación que no fue oído sino que lleno mi garganta de agua al igual que…
-¿A dónde vas? – sus palabras me sacaron del recuerdo.
-Y-yo… lo siento… enserio, lo siento – logré murmurar mientras corría hacía mi torre dejando escapar algunas lágrimas.
Pero esta vez era todo completamente distinto, eran lágrimas de rabia y enojo. Pegué un fuerte portazo al entrar y Malik no tardo en aparecer para solo burlarse de mí.
Me encerré en mi cuarto, tome un té que me había preparado rápidamente para entrar en calor y lograr calmarme mientras sentada al borde mi cama meditaba lo sucedido. Necesitaba desahogarme y lo peor es que hasta el momento no podía hacerlo con nadie. De pronto consideré la de idea de… escribir lo que sentía como si se lo contara a alguien pero estando consciente de que la única que lo iba a leer iba a ser yo misma. Busqué entre mis cosas y di a parar finalmente con lo que buscaba.
Escribí hasta que comenzaron a dolerme un poco los dedos y los ojos los tenía hinchados por el llanto. Ahora tenía una mezcla de rabia y tristeza en mi interior que no se iría con nada.
Cerré aquel “libro secreto” del cual no tuve aún tiempo para averiguar de que rayos se trataba, utilizándolo como diario íntimo y me desplomé en mi cama quedandome dormida a los pocos minutos.
Narra Zayn.
¿Un libro secreto? ¿Qué clase de chiste o estupides es esta? Una muy grande al parecer. Lo hice a un lado para simplemente olvidarme de su inútil existencia poniéndolo dentro de un cajón en mi mesa de luz. Al momento de acostarme y esuchar el hermoso sonido del silencio para darme paz un portazo me saco de toda mi concentración para conciliar el sueño.
-Hey, tranquila que la puerta no fue la que te hizo daño o enojar – reí de mi propio comentario ganando una mirada furiosa de si parte – ¿qué paso? ¿tu enamorado se dio cuenta de que en lugar de ser una princesa, sos un sapo? – volví a reír. ¿Cuán genial puedo llegar a ser? Demasiado al parecer.
-Idiota – golpeó mi hombro enojada mientras tomaba la taza de té que se había preparado y subió pisando fuerte los escalones de su habitación.
-¡ELLOS TAMPOCO TE HICIERON DAÑO! – le grité solo para hacerla enfadar aún más y como respuesta obtuve otro portazo. Sonreí. Fastidiarla aún más era mi objetivo. Lo había conseguido satisfactoriamente.
Ya me había despertado y la posibilidad de volver a tener sueño se me hacía casi imposible. Me quedé en la sala común de la Torre durante al menos una hora mientras lustraba mi nueva Nimbus, mi escoba para jugar al Quidditch. Estaba realmente ansioso por empezar la temporada de juego.
Solos se me cerraban los ojos. Ambos me reclamaban ir a dormir. Subí perezosamente uno por uno los escalones para ir a mi cuarto pero una vez más algo me lo impidió.
-No puede ser… - susurré al ver aquel absurdo “libro secreto” sobre mi cama nuevamente, abierto, cuando lo deje en la mesa de luz… cerrado. Lo que más me extraño de toda la situación fue ver un párrafo escrito en la primera hoja y para ser sincero sentía miedo de leerlo o de tan solo acercarme a el libro.
Finalmente no solo porque la curiosidad me invadía sino por un simple impulso tome el libro entre mis manos y me dispuce a leerlo…
“Hay hechos que marcan mucho en la vida de cada persona, todo depende de la gravedad del asunto. Si es algo sencillo lo recordamos de vez en cuando y la importancia que uno de la es diminuta, casi nula. Pero en cambio cuando ese hecho es algo grande, grave y tan pesado que ya te duele el cuerpo de sobrellevarlo llega un momento que te cansa… tu cuerpo, tu alma, tu consciencia pide un descanso. Buscas todo para relacionarlo, todo te lleva a ese recuerdo que por más de que lo quieras arrancar de tu memoria esta gravado ahí a flor de piel listo para salir en cualquier momento. Te atormenta, te vive recordando aquel error una y otra vez impidiéndote seguir adelante. La culpa te carcome por dentro creando una angustia en tu interior que por más de que te quieras o te quieran los demás convencer de lo contrario es simplemente imposible. Yo tengo un recuerdo, yo tengo un hecho que me acompaña hace más de tres años a donde quiera que vaya, a donde quiera que este. En cualquier hora, cualquier día. Mi consciencia esta envuelta de culpa y de eso no hay vuelta atrás a menos que algún día logre perdonarme a mí misma. Pero es como todo en esta vida… llega un momento en el que te cansas, llega un momento en el que necesitas un descanso de todo… sentirte bien con tu pasado así poder vivir de una puta vez en paz en tu presente. Me canse de todo, siempre todo se arruina por su culpa, siempre termino sufriendo y llega el momento en el que no quiero aguantar más nada. Necesito encontrar el botón de reset en mi memoria. Necesito alejar a los fantasmas de mi pasado. Dejar mi consciencia tranquila. Poder de una vez por todas, después de tanto tiempo dejarlo morir en paz.”
x x x x x
Bueno, volví de las vacaciones y empieza en el colegio pero igual voy a ver más o menos como me organizo para tener tiempo para escribir y todo esoooo. Espero que les guste, como saben a mi nunca me gusta lo que escribo (?) pero lo subo para poder dejarles un capítulo y que no se aburran (?????????). Ok, estoy re pelotuda.
Espero que les guste, ya saben que todas sus críticas, opiniones y demás son bienvenida así que adelante no sean tímidas (?).
Gracias por leer, Flor (:
- 83 days ago via site
500
"I'll stand by you" #FanFic1D
Capítulo 5
Narra Nerea.
Cerré la puerta de la pieza después de despedirme de ______ y me apoye sobre ella.
-¡Auch! – se escucho en el momento que hice eso.
-¡Lo siento mucho! – dije volviendo abrir la puerta, se la había cerrado a mi nueva compañera de habitación en la cara y se golpeo.
-Esta todo bien… mi nombre es Elizabeth – dijo tendiendo su mano para que yo la tomara.
-Nerea, un gusto – estreche su mano – así que… vamos a ser compañeras – dije al ver que ella acomodaba sus cosas en el lugar donde antes estaban siempre las de ________.
-Exacto, soy nueva en Hogwarts… vengo de Australia, allí tenía mi colegio magico pero mis padres se mudaron acá por lo tanto también me vi obligada a hacerlo – se notaba que la decisión de cambiarse de lugar a ella no le había gustado en el tono de su voz y su mirada.
-Debio haber sido dificil dejar a todos los que queres.
-No tanto… digamos que no era muy querida allá – esta vez definitivamente escuche como casi su voz se quebraba. Ella parecía tener algunos… secretos.
-¿Bajamos? Tengo amigos para presentarte y estoy segura que también les vas a caer bien – le sonreí, ella solo asintio con la cabeza con una media sonrisa.
-Liam ella es Elizabeth, Elizabeth el es Liam – los presente y se saludaron con un beso en la mejilla. Vi un pequeño brillo en los ojos de Elizabeth al presentarle a uno de mis mejores amigos… tal vez… tal vez ella era la indicada para poder sacar de la cabeza y del corazón de una vez por todas a ________.
-Un gusto – dijo tímididamente ella.
-El placer es mio – como siempre Payne todo un cabellero – Nere, justo iba a ir con… em… - se rasco el cuello, estaba nervioso y yo sabía por qué.
-¿Con Niall? No hay problema, estoy segura que le encantará conocer a Elizabeth – sonreí falsamente. No podía seguir evitandolo todo un año, algun día tendría que volver a hablarle.
-¿Segura? – me preguntó él asombrada.
-Muy.
Nos dirigimos primero hacia la Torre donde estaba _______ para invitarla a pasar la tarde en el lago conociendo más a Elizabeth junto con Liam y Niall. Tocamos la puerta y ella estaba un poco maquillada y bien vestida.
-Hola, llegaste just… - se interrumpio a sí misma al ver que eramos nosotros – ah em… hola.
-¿Ibas a alguna parte? – pregunto curioso y definitivamente muy celoso Liam.
-No, claro que no.
-¿Entonces quién era la persona que llegaba justo? – pregunte yo.
-Em… la señora McGonagall, es que tuve un problema con la luz de mi habitación y me dijeron que tenía que llamarlos a ellos… si, a ella la espero – si, estaba escondiendo algo o mejor dicho a alguien pero me alegraba por ella. Esto significaba que James, su amor del pasado, había quedado en el olvido.
-Solo queríamos presentarte a Elizabeth, es una nueva amiga – se saludaron con un beso en la mejilla – y preguntarte si vendrías a pasar la tarde con nosotros al lago.
-¿Al lago? No, lo siento no puedo – se puso realmente seria en tal solo cuestión de segundos.
-¿Por qué no? – pregunto insistente su mejor amigo.
-Porque no Liam, no quiero. La discución se termina acá.
-Algún día tendrás que superar tu miedo al agua – le volvio a contestar con un tono desafiante.
-Disfruten la tarde, chau – y nos cerro la puerta en la cara.
-¿Qué le pasa? – me pregunto Liam.
-No lo sé – conteste – nunca le gusto ir al lago.
-Insisto que su miedo es estúpido.
-Ya, dejala en paz… no se encuentra de humor. Vamos – le dije y junto a nuestra nueva amiga nos marchamos al lago para encontrarnos con Niall.
Le eche un último vistazo a la puerta de _______ y distinguí la silueta de un hombre entrando en ella. Me sorprendi, yo tenía razón. Ella nos estaba ocultando a alguien pero en algún momento se iba saber quién era. Decidí no decirle nada a Liam, lo lastimaría… ese era trabajo de ________.
-¡Hey Niall! – lo saludamos, él se levanto del cesped para saludarnos.
-Niall ella es Elizabeth, Elizabeth él es Niall – los presenté mientras él me miraba raro por estar ahí como si nada entre los dos hubiera pasado pero luego sonrió.
Se saludaron con un beso en la mejilla y así comenzamos una magnifica tarde. Sentía que todos los problemas con mi mejor amigo se habían esfumado por completo, como si no hubiera pasado nada. Pero algo tenía que arruinarlo. ¿Era mi imaginación o a Niall le estaba gustando mucho la nueva? ¿Era mi imaginación o llevaban un rato largo coqueteándose? Me molesto, mucho.
-Si sos nueva en el colegio tal vez podría darte una visita, mostrartelo por completo – le sonrio amablemente el estúpido de Niall a la nueva, Elizabeth… esa zorra.
-Disculpen, olvide que tengo mucha tarea – dije con tono agresivo levantándome del suelo en el que estabamos sentados para irme corriendo de allí.
Sentía como si todo lo que había estado evitando durante tres meses, se me viniera de golpe haciéndome sufrir. Solo necesitaba llorar sola, en silencio… que nadie notara mi dolor. Odiaba estar así con mi mejor amigo, con el primero chico que me enamore de enserio. Sentí unos pasos que se acercaban hacia mí pero no podía ser nadie que conociera y menos Niall. Yo me encontraba en el baño de mujeres, encerrada.
-Sé que estas ahí – se pararon los latidos de mi corazón al escuchar la grave voz de Niall, ese acento irlandés era más que notorio. Sentí como se apoyo sobre la puerta del baño donde me encontraba encerrada y se dejaba deslizar hasta quedar de espaldas a mí, sentado en el suelo. Minutos de silencio mientras las lágrimas mías se deslizaban por mi rostro – lo siento… mucho. Debí creerte cuando me dijiste lo de mi novia, fui un completo idiota. Me conoces, no quiero admitir la realidad cuando es triste, me cuesta y vos siempre estas ahí para abrirme los ojos pero yo como un estúpido no los abrí. Enserio lo lamento, no quiero que todo lo que nosotros eramos se destruya por esto… enserio que prometo confiar siempre en voz, prometo hacer todo lo necesario para volver a estar a tu lado. No soporto la idea de que me odies, no soporto la idea de que no me quieras más en tu vida nisiquiera como enemigo. Nerea, sos una de las mejores personas que en toda mi vida voy a llegar a conocer… no te quiero perder – escuche un pequeño sollozo, como si estuviera llorando. Abrí la puerta sorprendiéndolo y pronto él se incorporo de pie enfrente mio.
-Te perdono – dije mientras él se acercaba a limpiar mis lágrimas con sus manos. Al sentir su tacto no lo resistí más y lo abracé lo más fuerte que pude.
-Te extrañé – me dijo en el oído.
-Yo también.
Sin separarnos de aquel abrazo mientras yo rodeaba su cuello con mis brazos y el mi espalda, corrimos ambos el rostro para encontrarnos cara a cara. Lentamente nos fuimos acercando el uno al otro para finalmente unir nuestros labios en un cálido y reconfortable beso.
Narra _______.
-¿Qué es esto? – dije mientras tomaba entre mis manos un libro sin ningún título, simplemente con ambas tapas en color blanco. Lo abrí para poder mirar sus hojas y lo mismo: todas vacías, blancas. No entendía el por qué. Mientras miraba hoja por hoja se cayó un pequeño pedaso de papel sobre la cama. Lo agarre con un poco de miedo para ver qué era.
“Un libro secreto. Vos elegis el título, vos elegís la historia. Solo hay dos” leí en voz bajita y de pronto mágicamente más letras aparecieron en aquel trozo de papel. “Del odio al amor hay un solo paso” ¿qué significaba esto? No lo entendía y tampoco para qué funcionaba todo esto. Decidí dejarlo para revisarlo más tarde a ver si podía averiguar más sobre él en la biblioteca.
Sentí como tocaban mi puerta, probablemente era él… le había dicho que no quería estar sola por las noches mientras mi nuevo compañero, el odioso de Malik, no se encontraba acá. Abrí con demasiada confianza solo para encontrarme con mis amigos e inventar una estúpida escusa. Al irse, otra vez sono mi puerta. Otra vez me equivoqué.
-Liam te dije que no vo… - era él.
-¿Liam? ¿me veo como ese idiota? – pregunto haciendose el ofendido.
-Pasa rápido – dije dejándolo entrar y cerrando la puerta detrás de mí – y no es ningún idiota mi amigo.
-Como digas… - me tomo por la cintura.
-¿Queres cenar algo? – le pregunté.
-Solo si el menú te incluye.
-Styles, hablo enserio.
-Yo igual – se acercó peligrosamente a mis labios y no me pude resistir. Los besé nuevamente como si no hubiera un mañana.
Desde hace un mes que me veía a escondidas con él. Un día en el mundo muggle nos encontramos y él no parecía ser él sino que parecía ser un chico normal, no rudo ni nada por el estilo. Si se lo preguntan… no. No somos ni novios ni tampoco tuvimos sexo. Solo estabamos en algo, nos veíamos a escondidas por el “qué diran los demás” y era algo agradable aunque cansaba que él solo quiera… eso.
Una semana después de ese día iba a tener una cita con él en las afueras del colegio. Él dijo que sería algo especial y eso me dio a pensar que había preparado todo para tener una “gran noche”, en otras palabras, una noche de sexo. Había llegado demasiado temprano, aun no estaba lista.
-Llegaste demasiado temprano Styles – le dije y le entregé una taza de café caliente.
-No es mi culpa estar apurado Laurent – me contesto con una sonrisa.
-Dejame vestirme y vuelvo – subí las escaleras.
Tarde alrededor de unos veinte minutos vestirme, maquillarme un poco, peinarme. Quería estar linda para él. Me mire al espejo, seguía sin gustarme lo que veía. Me sentía hinchada, gorda. Era horrible esa sensación. Intentando no prestarle atención baje las escaleras cuando lo que veía no me gustaba para nada.
-¿Vas a alguna parte así vestida Laurent? – preguntó Malik.
-¿Te importa acaso? – lo desafié.
-Para nada, que te diviertas… yo me voy a quedar acá con mi amigo a disfrutar de la noche, adiós – Harry me miro un poco apenado pero esta bien, teníamos que disimular que entre nosotros no había absolutamente nada.
-Adiós – conteste saliendo de la torre.
¿Y ahora? ¿a dónde iría? Estúpido, estúpido Malik. Esperé afuera un rato pero al ver que Harry no tenía planes de salir, comencé a caminar para salir afuera a tomar un poco de aire fresco.
-¿A dónde vas sin mi? – me pregunto en un susurro capturando parte de mi cuello con sus labios.
-A ningún lado Styles…
Narra Zayn.
Al ver a _____ irse a su habitación decidí entrar.
-¿Qué haces con Laurent, Harry? – le pregunte haciendolo sobresaltar pero para mi sorpresa él no estaba nervioso, como si no lo hubiera atrapado en ninguna travesura.
-Le pregunte por vos, dijo que vendrías en un rato – me contestó a la ligera.
-¿Seguro? – pregunté incrédulo.
-Muy.
-Bien, ¿te quedas hoy acá?
-No, hice planes pero gracias igual.
Nos quedamos charlando un rato en el sillón cuando Laurent bajo las escaleras muy bien arreglada. Jamás pensé que ella se podía ver linda… finalmente se fue, al parecer tenía una cita con alguien. Al despedirme de Harry subi a acomodar todas mis cosas en mi nueva habitación.
Mi ropa ya estaba en el placard, todo estaba ordenado, todo parecía estar a mi gusto. Por fin, después de una atareada semana pude ir a descansar en mi cama pero no… algo me lo impidió. Al tirarme sobre el colchón golpeé mi espalda con algo que había debajo de las sábanas. Lo saqué y lo mire.
-¿Un libro? – tenía las dos tapas blancas al igual que todas sus hojas y al revisarlo un pequeño papel se cayo al suelo.
Lo tome con una mano y leí “Un libro secreto. Vos elegis el título, vos elegís la historia. Solo hay dos” y por arte de magía aparecio abajo algo más “Del odio al amor hay un solo paso”.
x x x x x x
Aburrido. I know it. Creo que si me alcanza el tiempo y la inspiración (?) subo otro más tarde o mañana a la madrugada porque después de eso me voy de vacaciones y no estoy acá hasta el 4 de Marzo que seguramente voy a volver con muchos capítulos e ideas nuevas porque los paisajes y la playa y todo eso me re inspira. Ah, ni que les importara. Ojala les guste, a mi no tanto pero qué se yo... denme su opinión (?)
Gracias por leer, un beso... Flor (:
- 98 days ago via site
400
"I'll stand by you" #FanFic1D
Capítulo 4
Todos nos habíamos quedado congelados con la noticia de que aparentemente tendría que convivir con mi peor enemigo.
-¿No era que este año no vendría? – preguntó Nerea.
-Eso creí yo – contesté.
-Tal vez si te quejas con el director, logren cambiar todo – agregó Niall.
-O mejor, como él no esta podes tener una torre para vos sola – dijo con optimismo Liam.
-No lo sé, por ahora voy a ver que pasa. No vi a Malik hasta ahora y ojala que nunca más pero… si no viene más a Hogwarts, ¿por qué el directo parece no saberlo? – estaba realmente confundida.
-Ya, no te preocupes más por un idiota. Mejor vamos a juntar todas tus cosas para que te puedas mudar.
-Cierto.
Al terminar la cena, de la cual no pude probar ni un solo bocado, subí con Nerea a juntar todas mis cosas. Nos quedamos las dos paradas en la puerta de la habitación.
-Seis años compartiendo habitación y ahora… ahora – las lágrimas subían a los ojos de mi mejor amiga – te vas sola.
-Ay amiga, no llores. Me vas a hacer mucha falta – la abracé – pero estoy segura de que me van a dejar hacer pasar a personas a la torre además de mi. Así que podes venir cuando quieras – nos separamos sonriéndonos – voy a extrañar todas las noches que hablabámos, te voy a extrañar aunque nos vayamos a ver todos los días.
-Es que va a ser todo distinto, no voy a vivir más con vos. ¡Esto es horrible!
Me volvió a abrazar. Después de una especie de “despedida” que también me dieron en la sala común de Gryffindor me marche finalmente a mi nuevo “hogar”, el lugar donde iba a vivir todo el año. Abrí la puerta luego de recitar la contraseña: frijoles mágicos.
Todo era hermoso. El tapizado era muy lujoso, había una araña muy brillante y aparentemente antigua que colgaba del techo de la sala común de la Torre de Homenaje. Había una especie de mini cocina, donde había una barra para poner cosas, una heladera, una mesada, un armario de madera y en el centro de la sala un sillón grande para tres personas y a los costados otros sillones pero unitarios. Todos tapizados color rojo oscuro, más que nada bordo. Sonreí, me hacía acordar a mi anterior sala común. Habia una mesa ratona enfrente de la chimenea la cual encendí con mi varita mágica, tenía frío. Al terminar de observar todo, me di cuenta de cuál era mi habitación aunque darse cuenta no había sido muy complicado. La puerta que llevaba a mi cuarto tenía un leon y la de él una serpiente. Cautelosamente la abrí haciendo sonar un pequeño rechinido de la madera y continue subiendo las escaleras.
-Oh por dios – dije al entrar a mi pieza.
Cama matrimonial para mi sola, un armario enorme para poner toda mi ropa, un escritorio para poder estudiar, estantes para poner mis libros, una mesa de luz para poner mis cosas personales y ¿puedo repetirlo? UNA CAMA MATRIMONIAL PARA MI SOLA. Esto era como estar en un sueño, no más una pequeña cama para mí. Por fin todo mi esfuerzo en esta escuela había dado fruto. Me tire con una enorme sonrisa en mi cara sobre la cama para descansar pero algo golpeo mi cabeza. Más bien, yo me golpee con algo. Debajo de las cobijas había un objeto. Me senté mientras me tocaba con una expresión de dolor la parte golpeada de mi cabeza y con un poco de miedo abría las sábanas para ver con qué me había lastimado.
-¿Qué es esto? – dije tomándolo ya sin temor entre mis manos.
Narra Zayn.
Cuando uno es pequeño se le cuentan mil historias fantasiosas donde el héroe salva a su princesa para vivir una vida llega de felicidad y amor. Pero para que eso sea posible, aquel héroe, aquel príncipe tiene que pasar por altos miles de obstáculos. Una estúpida mujer creyente de todos esos estúpidos, idiotas, infantiles cuentos de hadas hizo que yo sufriera de un hechizo que me arruino la vida… haciendo que parte de un cuento de princesas se volviera en mi realidad.
Al salir de aquel roñoso lugar un auto negro me esperaba en la puerta con mi madre adentro para adentrarnos en un viaje de tres días. ¿A dónde ibamos? Al refugio de mi mayor secreto. Tuvimos que hacer muchas cantidades de paradas para poder llegar ya que al lugar no se podía ir haciendo una simple aparición porque estaba encantado para que eso sea imposible, para hacerme a mi todo más dificil o quizas más facil permitiendo que nadie pudiera entrar al lugar además de mi madre y yo, por supuesto. Era más que obvio que en Hogwarts las clases habían comenzado y yo me perdería la primera semana en este estúpido viaje que tenía que hacer al menos una o dos veces al año, todo para verificar su estado… mi estado.
Al llegar un hombre, nuestro chofer, nos abrío la puerta para poder salir del auto. Nos encontramos frente a una especie de laberinto de arbustos del cual yo me sabía el camino a la perfección. Una corriente de frío helada me golpeo el cuerpo y se adentro en mis pulmones. Una neblina cubría todo el laberinto haciendo que el lugar tenga un aspecto sombrío. Ya era de noche y sin miedo, al conocer todo lo que ahí dentro había, junto a mi madre me encamine hacia mi objetivo. Recordaba el camino a la perfección, era algo que yo no podía olvidar jamás, no debía olvidar jamás. Finalmente, después de muchas vueltas, de caminar un rato largo, llegamos.
-No quiero ni mirarla Katherine – me había acostumbrado de pequeño a llamar a mis padres por sus respectivos nombres – decimelo vos…
Mi madre se acerco a un frasco que contenía todo lo que era yo, contenía todo de lo que yo dependía. Cerré los ojos y volteé el rostro al darme cuenta de que ella la estaba analisando.
-Hijo… - dijo por fin acercándose a mí – cada vez esta peor – lo que más temía, se hacía realidad – un… un año, tal vez menos – termino de decir para darle paso a las lágrimas que dejo en mis hombros mientras yo la abrazaba para consolarla. Lo admito, también lloré.
Al terminar de descargarnos de la “triste” noticia sobre mi, la tome de la mano para marcharnos pero antes de eso no pude evitar echarle un último vistazo a aquella rosa roja que brillaba aunque ya no tanto, un poco marchita dentro de aquel frasco de cristal.
Comenzamos el viaje de vuelta a casa solo para agarrar mis cosas y volver a aquel colegio donde muchos me odiaban y otros me amaban pero a mi sinceramente todos me daban lo mismo. Durante aquel largo viaje me sumergi en todos mis pensamientos. Si había algo que había aprendido después de todos estos años que llevo conmigo el hechizo, la maldición, lo único que mantenía viva a aquella rosa era el amor de mi madre, el único amor que tengo en mi vida. Y eso la mantenía firme, colorida, con vida. Y ahora de a poco comenzaba a marchitarse y yo temía lo peor… ¿qué significaba todo eso? ¿perdería a mi madre? Esa idea paso por mi mente los tres días de viaje y fue esa la razón por la cual no me separaba de Katherine ni un instante.
Habíamos ya llegado al colegio, el director me esperaba en su oficina.
-Adiós Katherine – me despedí.
-Adiós hijo… te amo – susurró luego de darme un cálido abrazo.
-Yo más, nunca lo olvides… mamá – me sonrió.
Solo me fui a la oficina del profesor Dumbledore. Antes de que yo tocara las grandes puertas de madera, éstas se abrieron solas dándome la señal para que pudiera entrar.
-Te estaba esperando joven Malik – dijo con una sonrisa y una expresión calmada en su rostro.
-¿Qué quería señor? – pregunte respetuosamente, nunca me había caído mal el director aunque muchas veces me toco tenerle bronca.
-Darle una noticia. No estará más en su Torre de Slytherin, después de todo su gran esfuerzo el colegio decidio darle una recompensa – esto me asombro mucho pero no era de mi interés – usted ahora vivirá en la Torre del Homenaje. Felicidades Malik, usted es el Premio Anual de este año – me dedico unos pocos aplausos a lo que yo agradecí.
-Señor – me pare en la puerta antes de marcharme – si mal no recuerdo el Premio Anual se le entrega a una mujer y a un hombre por año… ¿con quién me tocó convivir? – escuchar la respuesta, me aterraba.
-Descúbralo usted mismo joven – contesto.
Bufe, era más que obvio que a Dumbledore le encantaba dejar la intriga y el misterio a las personas y odiaba eso. Me dirigí a mi nuevo “hogar” sin ánimos de nada. Saber que este iba a ser mi último año, literal, no me emocionaba para nada.
“Frijoles mágicos” recité la contraseña y la puerta se abrio.
-Estúpida contraseña – susurré para mi mismo.
Al entrar al lugar no podía creer lo que mis ojos veían. Esa era Laurent, ______ Laurent envuelta en un toallón con el pelo mojado… recién salida de bañarse aparentemente. ¿No le daba vergüenza estar así? Claro que no, ella seguro se imaginaba que estaba sola pero no. Me dedique tan solo unos pocos segundos a observarla. Gracias a dios la toalla no era muy extensa, dejaba al descubierto sus piernas, su piel pálida e inmediatamente sentí la necesidad de… ¿tocarla? ¡POR DIOS MALIK ES UNA SANGRESUCIA! Sacandome todos esos pensamientos indebidos decidí por hacer acto de presencia pero algo me detuvo y me dejo casi sin aliento.
-Llegaste demasiado temprano Styles – le dijo ella a mi supuesto amigo que estaba sentado en el sillón. Ella le entrego una taza de café caliente.
-No es mi culpa estar apurado Laurent – le contesto con una sonrisa que yo ya conocía. Era una sonrisa de perverción, definitivamente sus intenciones con ella no eran buenas.
¿Qué carajo hacían estos dos juntos?
x x x x x
Aproveché este rato de inspiración para escribirles un capítulo, últimamente no tengo nada de inspiración jojo ._. espero que les gusteeeeeeeeeeeeee. My gash, no puedo creer que les guste esto, enserio xd.
GRACIAS POR LEER, SON LO MÁS. Flor ♥
- 103 days ago via site
415
"I'll stand by you" #FanFic1D
Capítulo 3
Narra ______.
-Laurent – recitó mi apellido maliciosamente con una sonrisa ladeada produciendo que la ira en mi interior se esparza de una forma muy rápida. Odiaba su voz, odiaba esa sonrisa estúpida, su mirada ególatra, odiaba que me dirigiera la palabra, odiaba todo de él.
-Malik – contesté de la misma forma – ¿nuevo peinado? – pregunté seca, su pelo se encontraba con una especie de jopo nada que ver a lo que yo recordaba del año pasado.
-De hecho, ya que lo pregunt…
-Te queda horrible – lo interrumpi, sonrío otra vez de lado. ¿Por qué simplemente no le podía pegar una piña en el medio de su feo rostro?
-¿Por qué usas short? – esa pregunta me tomo desprevenida.
-Em… - no sabía que contestar – tenía calor.
-No los uses, tus piernas parecen dos morzillas… por cierto, creo que trabajar en una cafetería te hace mal porque al parecer te estas bajando vos sola todos los postres – idiota, idiota, idiota. Apreté más fuerte el lapiz y mi mandíbula. No iba a dejar que gane.
-Disculpame, pero tengo algo de miedo… - sonrió – ¿te tengo que echar del local? Es que mira si tenes guardada una bomba, digo… por las raíces de dónde viene tu familia – esa estúpida sonrisa se borro de su rostro – ¿El pedido? – pregunté con una falsa amabilidad.
-Idiota – susurró, había ganado yo esta vez – Así que… acá me tenes que tratar bien, ¿cierto?, digo yo soy el cliente… quiero un café nada más – contestó.
-¿Nada más? – ¿una patada en la ingle quizás?
-No.
Di media vuelta para marcharme
-No lo soporto – dije entrando en la cocina.
-Escupí en su café – contestó Nerea, reí.
-¿Estas loca? Lo único que falta es que saquemos la varita mágica los dos y hagamos en pleno sitio muggle una pelea mágica – dije mientras llenaba una taza con café.
Me dirigí nuevamente a su mesa, puse el pedido en la mesa y me marche nuevamente para atender a los demás clientes.
-Buenas tardes, ¿Qué va a pedir? – pregunté a una señora mayor.
-Una lágrima por favor – contestó.
-Inmediatamente.
Al terminar de servir el pedido en la cocina, fui directo a la mesa de la señora que estaba una más adelante que la de Malik. Al pasar sentí como algo se topaba en mi camino, haciendome caer, derramando por completo el café sobre mi.
-¿¡QUÉ CARAJO TE PASA!? – él me había puedo la traba para que yo cayera – ¿sos idiota? – sin contestar se levanto. Me levante con ayuda de mi amiga y me disculpe con la señora por haber dejado caer su pedido. Estaba en la puerta cuando se dio vuelta y me miro.
-Por cierto, disfruta el principio en Hogwarts… no voy a estar ahí esta vez – abrió la puerta y se fue.
-Menos mal – susurró mi amiga.
-Idiota.
Al terminar mi turno me fui a casa. Cené por última vez junto a mis padres para luego darme por vencida y tirarme cansada en mi cama. Me puse a pensar en lo que había pasado hoy. ¿Será posible que este estúpido me moleste también acá, en el mundo muggle? ¿Era cierto que no regresaría a Hogwarts? Sonreí con tan solo pensar en su ausencia durante todo el resto de mi vida. Mire mis shorts tirados en el suelo, ya me había puesto el pijama. Definitivamente usarlos no iba a ser lo mismo…
Me quede dormida de tanto pensar. Al día siguiente me levante temprano para preparar bien mis cosas, finalmente volvería al lugar donde pertenezco realmente.
-Prometeme que te cuidaras – dijo mi madre plantando un beso en mi frente con mucho cariño.
-No hagas locuras y concentrate en los estudios como siempre, quiero que termines el último año con honores – mi padre me abrazó.
-Lo prometo – les sonreí – los extrañaré mucho. Adiós, los amo.
Me separe de ellos y trate de visualizar a mis amigos entre toda la gente que ya había en la Plataforma 9 ¾.
-¡LIAAAAAM! – grite corriendo a abrazar a mi mejor amigo.
-¡MI PEQUEÑA! – me recibio en sus brazos – te extrañe.
-Yo más – en sus brazos siempre me sentía protegida, me sentía querida. Definitivamente él era el mejor amigo que una chica podía pedir, simplemente perfecto.
-¡_________! – ese era mi otro mejor amigo. Junto con Nerea los cuatro éramos inseparables… bueno, no sé cómo sera ahora que ellos estan peleados.
-¡NIALL! – otro abrazo para mi – casi ni recibi lechuzas de ustedes este año, ¿por qué tengo amigos tan vagos? – me quejé.
-¿Por qué no venis vos a buscarnos? Serás vos la vaga acá…
-Disculpame, estoy ocupada trabajando – contesté.
-Bueno pero… - Niall iba a hablar pero se calló mirando detrás de mí.
-¿Qué paso? – pregunté dándome vuelta y entre todos vi a Nerea caminando hacia mi pero se paro de pronto, miro unos dos segundos a Niall y se marcho para otro lado saludándome a mi y a Liam con la mano – no entiendo por qué no solucionan las cosas, sinceramente.
-Ni yo – Niall parecía realmente triste.
-¿Qué tal si subimos? Estoy ansiosa por llegar al colegio, es nuestro último año – Liam trato de cambiar rápido el tema.
Abordamos el Expresso Hogwarts para ir a nuestro destino.
-Pequeña, despierta – durante casi todo el viaje me había quedado dormida sobre el regazo de Liam, estaba agotada ya que la noche anterior no había dormido casi nada.
-¿Ya llegamos? – pregunté desconcertada, acababa de despertarme y no tenía prácticamente ni idea de quién era.
-Compruebalo tu misma – señalo la ventana y vi los hermosos jardines de mi escuela… el… el lago… y luego el castillo.
-Tengo un presentimiento sobre este año, no va a ser el mismo, va a ser distinto – comenté.
-¿Vos? ¿tan positiva? ¿dónde esta la verdadera _____, qué hiciste con ella?
-Encerrada dentro de mí, no dejes que la libere – le sonreí a mi mejor amigo mientras me ayudaba a buscar mis valijas.
Ya todos teníamos nuestro equipajes, al salir nos dirigimos en las carrozas hacía el castillo. En el camino nos encontramos con quien menos queríamos.
-Mira quienes estan acá, Payne, Laurent, Horan… ¿Qué paso con Thompson? – dijo haciendo referencia a Nerea.
-Eso no te incumbe Styles – dije a la defensiva, trantando de evitar problemas – ¿y Malik? ¿dónde esta su preciado líder eh?
-Eso no te incumbe Laurent – contestó imitándome, iba a responder pero Niall me freno.
-Déjalos ______, no valen la pena – les dirigió una mirada de odio.
-¡Oh vaya, tu noviecito salta a defenderte! ¿disfrutaran ambos la cena hoy en el Gran Salón? – dijo Tomlinson mientras hacía un gesto de que los dos eramos unos gordos para luego reírse junto a Styles.
-Un día te arrepentiras de cargarnos, un día todo se volverá en tu contra Tomlinson – contesté a su intento de ofenza para luego agarrar a mis amigos de los brazos y marcharnos.
-No dejes que sus idioteces te afecten – me dijo Niall.
-Tranquilo, no lo hacen… en lo absoluto – sonreí falsamente, si afectaban.
Llegamos al castillo donde tuvimos que separarnos. Yo y Liam éramos de miembros de la casa de Gryffindor mientras que Niall era de Ravenclaw. Acomodé todas mis cosas en la habitación que compartía con Nerea y dos chicas más. Ya todo listo, fuimos al Gran Salón para el festín de bienvenida.
Estaba centrada en mis pensamientos mientras mi mejor amigo me hablababa de no sé qué y el director, Dumbledore, daba una especie de discurso. Él me dejo de hablar para prestarle atención, yo solo miraba mi plato lleno de comida y pinchaba con el tenedor un poco de spagetti que tenía servido. “¿de enserio estoy así de gorda? Ah, qué me importa” me llevé un gran bocado de fideos con tuco a mi boca.
-¡_______ Laurent! – exclamo alegre el director haciendo que me atragante.
Se escucharon muchos aplausos y algunas risas por lo que me había pasado a mi.
-¿Q-qué paso conmigo? – le susurré a Nerea una vez que pude tragar.
-¡Sos Premio Anual! – me dijo con una enorme sonrisa en su rostro – que envidia te tengo, vas a tener una torre para vos sola.
-Y el Premio Anual que compartirá la Torre de Homenaje con la señorita Laurent – todos los pensamientos que tenía antes ya se habían esfumado. Yo había ganado ese premio por ser una eficaz Prefecta en quinto año y por nunca tener ninguna mala nota. Prácticamente yo era la sabelotodo. Me sentía un poco orgullosa de mi misma por haber ganado este puesto. Terminé de tragar aquella porción de comida que me había llevado a la boca y agarre la copa llena de agua para beber cuando el director anuncio a la persona que me acompañaría durante todo el año – es… Malik, Zayn Malik. Un aplauso para los dos, ¡por tanto esfuerzo!
Al escuchar su nombre escupí toda el agua que tenía dentro de la boca. Al parecer al director le gustaba esto de hacerme atragantar. ¿Era broma cierto? ¿Todo un año junto a él? ¿No era que no volvería a Hogwarts?
x x x x
Listo, saben quién es. ¿CONTENTAS? ah. Es además de bizarro, corto y re pija MAL lksjglkdjs perdón es que no tengo NADA de inspiración. Mil perdones, prometo que ya se va a poner interesante y lindo (?). Bueno nada, espero que les guste.
Este capítulo se lo dedico a @CoralineCaro porque es tremenda grosa esta piba. Ojala te guste guacha.
Gracias por leeeeeer, las quiere Flor (:
- 108 days ago via site
480
"I'll stand by you" #FanFic1D
Capítulo 2
Narra Nerea.
Desperté temprano, fui a la cocina de mi casa pero no había nadie. “Qué raro mis padres desapareciendo de la faz de la Tierra todo el tiempo para ir a trabajar y dejar a su hija sola” pensé irónicamente. Mi madre era maga, mi padre muggle. Los dos tenían un muy buen estado económico por lo tanto no me hacía falta nada. ¿Por qué trabajaba? Por diversión y además no me gustaba que mi mejor amiga estuviera sola.
Terminé de arreglarme y marche para el local. Paso una hora y media, de a poco el lugar se iba llenando y no había ni rastro de ______.
-Siempre tarde – susurré.
En ese momento ella había llegado pero por suerte no me escucho. Hablamos de dos o tres tonterías hasta que tuvo que tocar el tema de él…
-¿Cómo van las cosas con Niall? – pregunto.
-¿Es broma cierto? No me volví a hablar desde… bueno, ya sabes – mentira.
-Lamento oírlo.
-No lo lamentes, es un idiota – en ese momento vibro mi celular dentro del bolsillo de mi pantalón. Con cuidado lo saque y vi la pantalla “llamada entrante, Niall Horan” – ¿Te haces cargo de mi parte del local? Realmente tengo ganas de ir al baño, estaba esperando a que llegues – le pedí sabiendo que no se negaría ante mi cara de perro mojado.
-No te hagas problema, anda tranquila.
Me encerré en el baño, mire como tantas veces había visto de la misma forma la pantalla de mi celular durante tres meses. Volvi a ignorar la llamada.
¿Qué había pasado entre nosotros? Mejores amigos durante no sé… ¿toda la vida? Si, creo que si. Mejores amigos desde siempre. Pero como es más que obvio, la amistad entre el hombre y la mujer no existe, no importa cuál de los dos siempre uno se enamora del otro. En este caso, esa fui yo. Niall era como mi amor platónico, él hace dos años estaba de novio con la misma chica pero un día a esa chica la vi… con otro. Eso fue a fines del año anterior escolar en Hogwarts. Discutimos como nunca antes lo habíamos hecho. Me llamo mentirosa, envidiosa, de todo menos linda ni buena amiga por estar avisandole que dentro de poco no podría pasar por el marco de la puerta debido a los grandes cuernos que tenía. Me enoje, me frustre y jure nunca más volver a dirigirle la palabra y así fue. Durante tres meses intentó contactarse conmigo pero simplemente vivo ignorándolo… creo que es la mejor solución para olvidarlo.
Recordar todo esto hizo que llorara un poco por ende sequé con cuidado mis lágrimas y volvi a salir al locar para atender junto con mi amiga sin que sospechara que estuve mal… pero al volver las dos vimos a la persona que jamás pensamos ver. Bueno… al menos acá. ¿Qué hacía… él… acá?
Narra él.
Esas fueron definitivamente las peores 48 horas de mi vida. Peores que cualquier examen en Hogwarts e incluso peores que un sangresucia.
La oficina de Aurors estaba toda revuelta y conmocionada, por fin habían atrapado a todos los mortífagos que participaron en aquel intento de captura a Potter en el Ministerio. Por fin el ministro se había dado cuenta que el Innombrable había vuelto. Que iluso, dándole un año entero para planear todo a la perfección pero aun así eso no basto. Sus seguidores fueron atrapados y condenados y luego me llamaron a mí.
Todo estaba tan confuso. Primero yo estaba en mi cama de Hogwarts durmiendo, luego las luces se prendieron y por arte de magia aparecí en el Ministerio aun con la bata y mi pijama para dormir. Me guiaron hasta una especie de calabozo y allí me acosaron durante 48 horas con preguntas y preguntas. Al parecer mi padre, Aaron, había estado totalmente involucrado en el ataque en el Ministerio y por ende me involucraron a mi pero ¿yo que tenia que ver? Pero claro como todos creen “de tal palo a tal astilla”.
Durante las primeras horas permanecí inmóvil mientras razonaba todo dentro de mi cabeza pero luego de un día entero así saque la conclusión de que si no hablaba de ahí no salía más. Lo único que me habían ofrecido y yo aceptado era un vaso de agua con un gusto totalmente extraño. Y así fue como comencé a hablar y a explicarle todo a mi receptor. No podía decir nada más que la pura verdad.
-Mi padre es un mortífago, aunque bueno eso usted ya lo sabe pero lo que no sabe es lo siguiente- comencé a explicarle todo- con la llegada del Señor tenebroso o Innombrable, como prefiera, mi padre se puso mucho mas que contento ya que por fin, según él, el bien reinaría en la comunidad mágica pero lo que no sabia es que dos miembros de su “honorable” familia no estaba de acuerdo con el. Yo y mi madre, Katherine.
- Como bien tengo entendido, señor, usted siempre a despreciado a los muggles y a los magos hijos de muggles, ¿no es cierto?- dijo el Auror.
- Bueno en cierto modo si pero no porque yo quisiera, eso era… eso era una enseñanza impuesta por la fuerza por mi padre pero este año pude aprender que toda la sangre esta compuesta por la misma formula y que no te clasifica como persona. La verdad es que yo en la mayoría de las cosas que él cree no las apoyo- dije.
- ¿Usted se refiere a que llamar “sangresucia” a los magos hijos de muggles nunca le pareció correcto? Pero si acá tengo más que información de sus compañeros por decirlo de alguna forma de que usted empleo ese vocabulario con ellos- replico el Auror.
- Como ya le dije, eso era por que mi padre me enseño así no porque yo lo pensaba fue un pensamiento y una forma de ver las cosas impuesta a la fuerza sobre mi desde que era muy pequeño. ¿Qué pretendía que fuera? ¡Mi padre es un desagradable mortífago!- dije con la absoluta verdad… eso era tan extraño, era como si alguien me la estuviera arrancando de la lengua.
- Ahora le creo. Con respecto al tema “mortífagos”, estamos enterados que usted a mitad de este año fue iniciado. ¿Es eso verdad?- dijo el Auror.
- Totalmente – y dicho esto mostre la marca tenebrosa marcada en mi muñeca – Apenas ustedes me dejen salir, no va a pasar menos de un día para que los seguidos del Innombrable vengan por mi para acusarme de traidor aunque no lo sea porque bueno como vera no soy parte de ellos… fui obligado a serlo- la verdad seguía siendo arrancada por la fuerza.
- ¿Fue iniciado por la fuerza o por su voluntad?
- Por la fuerza, ¿cuántas veces más lo tendré que decir?- dije y con eso el Auror se levanto de la silla y la poca luz de la mazmorra le ilumino el rostro, era Alastor Moody o como le dicen los Miembros de La Orden del Fénix, Ojoloco. No sé cómo y tampoco por qué pero una pregunta salió de mi boca sin las órdenes o aprobaciones de mi cerebro- Señor, ¿usted me cree todo esto?
- Completamente- contesto Alastor.
- Pero… ¿Por qué exactamente?
- Bueno señor, ya que lo pregunta es porque al ver que no querías darnos una respuesta decidimos hacerlo por la fuerza- dijo.
- ¿Por la fuerza?- replique
- Te puse Veritaserum en el agua- y con esto se fue de la habitación dejándome completamente anonadado.
Ahora lo entendía todo, porque tenia gusto extraño el agua, porque ese impulso de decir solo la verdad y porque ésta era arrancada ferozmente de mi lengua. Todo había sido causa del Veritaserum, poción de la verdad. Aunque hubiera querido mentir, la verdad iba a salir por mi boca.
Me dejaron allí solo durante medio día más cuando por fin las puertas se abrieron dieron paso al mismo interrogador que antes. Se sentó cerca mío y con un tono parecido al consolador comenzó a contarme que estaba pasando afuera. Al parecer ya todos sabían que el Señor de las Tinieblas había vuelto porque la noticia fue tapa en El Profeta. Los mortífagos involucrados en el caso fueron castigados y condenados al beso del dementor y eso al parecer… incluía a mi padre. El hombre que aunque yo odiara era el hombre que contribuyo a mi existencia, que me trato de cuidar proteger y enseñarme lo que quería aunque todo lo hacia mal y nunca estaba allí para mi pero al menos lo trataba. Pero bueno, él ya no estaría en alma sino que solo en cuerpo, literalmente y encerrado en Azkaban hasta siempre. Antes de que se marchara tuve que preguntarle algo.
- Señor, ¿cuándo saldré de aquí?
- Pronto – contestó.
- Pero… ¿todos saben de lo que he hablado?
- Nadie, solo yo y algún que otro Auror… pero igual nosotros te estaremos vigilando y protegiendo por si algún mortífago intenta atacarte por “traidor” o por si deseas hacerle caso al llamado del señor Tenebroso- dijo- no vamos a permitirlo por lo tanto si se te ve involucrado en artes oscuras, compañeros del colegio involucrados en ellas o si estas en contacto con mortífagos serás completamente expulsado de Hogwarts y enviado directamente a Azkaban, la prisión de los magos- sentenció.
- ¿Ésta sería mi condena?
- Tu condena y tu juicio al cual decidimos que sería así, en silencio. Me olvidaba de decirte que Dumbledore también confía en ti y sabe todo lo que hemos hablado… tendrás siempre su apoyo- dijo.
- Gracias…
Y con esto el Auror salio completamente satisfecho por la charla. Por primera vez de que me encerraron allí me quede en paz, dormido. No pasaron unas dos horas cuando otra vez la luz que entro por la puerta me desperto. Una figura rápidamente se abalanzó sobre mí y estrecho sus brazos sobre mi espalda y me abrazo. No comprendí quien era hasta que me despabile un poco y logre reconocer a mi madre.
-Mi hijo… ¿qué te han hecho estos monstruos? – preguntó preocupada.
-Nada Katherine, enserio, no tenes porque preocuparte… sé que esta vez no voy a defraudarte, madre, prometo que nunca más volveré a estar acá – le sonreí.
Ella odiaba que yo estuviera involucrado en todos estos asuntos de la magia negra, oscura, tenebrosa. Mi madre siempre lo odio y era el mayor tema de discución que tenía con Aaron, mi padre.
Paso un año desde ese día, nunca más volvi a aquel lugar, nunca más me vi involucadro en ninguna especie de arte oscura y mucho menos los mortífagos se aparecieron en mi camino. Simplemente seguí haciendo mi vida como lo era normalmente, con todas mis costumbres y con una gran reputación en Hogwarts que mantener.
Entre en un café o algo así, una tienda muggle, estaba esperando a que mi madre terminara de hacer unos trámites. No me agradaba para nada hacer contacto con personas no mágicas pero no me quedaba otra elección. Tome asiento esperando que alguna persona de ahí me atendiera cuando a lo lejos vi la figura de una chica… ________ Laurent. Esbocé una sonrisa mientras sentía aproximarse hacia mi con un estúpido atuendo y tratando de expresar una falsa amabilidad.
-Laurent – dije sin mirarla a los ojos, notando su furia. Si mi propósito era provocarla, lo estaba logrando.
x x x x x
Malísimoooooo. Si quieren pueden matarme cruelmente porque no les dije todavía de quién es pero les juro que en el próximo capítulo se descubre y seguramente lo subo mañana :B
sdkflfgdljgsd si no entienden algo me preguntan, osea algún concepto que sea así de Harry Potter (?).
Gracias por leer, no creo que les guste pero bueno prometo que va a estar mejor :). Las quiere, Flor.
- 113 days ago via site
425
"I'll stand by you" (Fanfic de One Direction)
Capítulo 1
Saque aquella sábana dejando el polvo en el aire, me sente en una silla. Llevaba tiempo sin hacerlo. Toque la primera tecla blanca de mi piano, intentando volver a tocar esa melodía… su melodía. Cerré los ojos y escuche un grito, luego sentí como nos sumergíamos ambos en el agua. Todo pasaba muy rápido, estaba desesperada. Estire la mano, rocé sus dedos. Sentía como el agua comenzaba a adentrarse en mis pulmones pero… volvi a abrir los ojos. Me encontraba otra vez en la realidad. Cada vez que me sentaba en mi piano, aquel recuerdo venía a mi mente al igual que cada vez que me acercaba al agua. Ese día yo… “basta, basta ______ debes dejar de pensar en eso” me dije a mí misma.
-Hija… - me sobresalte mientras me paraba, cerrando la tapa de las teclas de mi piano.
-Si madre – contesté a su llamado.
-¿Ya has hecho tus valijas? – preguntó.
-En eso… yo… en eso estaba, si – mentira.
-Hija, tenes que dejar ese piano no sé cuantas veces más te lo voy a tener que repetir – volvio a taparlo con aquel manto sucio, gris, lleno de malos recuerdos – ve, haz las valijas y ni se te ocurra volver a acercarte a él – señalo mi instrumento favorito para luego dejarme sola en el zótano de la casa.
Respiré hondo, estaba un poco ansiosa. Todo el verano lo único que hice fue mandarme lechuzas con mis amigos pero como todos viven en el mundo mágico, me toco permanecer tres meses sola, en la ciudad, en el mundo muggle. Aunque no totalmente sola, mi mejor amiga también es maga. Su nombre es Nerea, no muy alta pero tampoco baja, morena, ojos castaños con largas y muy envidiables pestañas. Hoy la iba a ver antes de irnos juntas mañana a la estación King Cross, estaba realmente emocionada.
Subí rápidamente a mi habitación después de echarle un último vistazo al piano ya totalmente cubierto. Puse todo lo necesario en mi valija: las túnicas, el uniforme, casi todo mi armario de ropa, los libros para el nuevo año escolar y demás cosas.
-¿Estas listo para irnos Sam? – le pregunté a mi gato color negro con ojos verdes. ¿Muy obvio por ser una bruja no? Realmente me agradaban los gatos negros y toda esa tontería de que son “de la mala suerte” simplemente no me la creo.
Bajé rápido las escaleras, se me estaba haciendo un poco tarde. Me había puesto un short de jean no muy corto, una remera negra holgada y mis vans del mismo color. Saludé a mis padres mientras me hacía una colita alta en el cabello.
-¿Otra vez? – preguntó mi padre, Anthony – ¿Por qué lo haces? ¿Acaso te hace falta dinero? Yo puedo darte, lo sabes.
-Padre, lo hago porque quiero, lo hago porque me divierto y es una manera… de no aburrirme tanto en los veranos – le sonreí.
-Anthony, déjala si ella quiere. Yo estoy orgullosa de que mi hija ya trabaje –mi madre se despidió de mi con un beso en la frente.
-No es que diga que no lo este pero no me gusta… cuando te tengo aquí me gustaría aprovecharte, el resto del año estas en esa escuela para gente especial – dijo mi padre un poco molesto, me causo ternura. Y por si se lo preguntan, si, él es muggle al igual que mi madre.
-Te quiero mucho pa – dije para luego besar su mejilla – vuelvo a las ocho.
Dicho esto cerré detrás de mí la puerta. Mi familia no era muy adinerada por eso a mi padre no le gustaba que vaya a trabajar. Sentía que él no me daba lo suficiente para complacerme y por eso salía a conseguir mi propio dinero pero en realidad era que en los veranos trabajaba para que ellos no gasten en mis cosas del colegio. No me gustaba que hagan esos grandes gastos económicos. Abrí la puerta de la cafetería en donde trabajaba junto a mi mejor amiga.
-Nere – la salude.
-_______ - me devolvió el saludo mientras me tendía mi delantal.
-¿Mucho trabajo? Perdón por el retraso – me disculpe.
-No tanto en realidad, ¿armaste las valijas? – dijo mientras servía café en dos tazas distintas.
-Oh genial – terminé de atarme el delantal alrededor de la cintura, tome mi lapiz y libreta – si, mi madre me obligo hoy más temprano. ¿Y vos?
-No, hoy no tuve tiempo de nada – contestó, se veía realmente agotada.
-¿Cómo van las cosas con Niall? – pregunté, ellos desde que nos egresamos del sexto año no se hablaban, es decir hace tres meses. Estaban peleados.
-¿Es broma cierto? No me volví a hablar desde… bueno, ya sabes – replico.
-Lamento oírlo.
-No lo lamentes, es un idiota. ¿Te haces cargo de mi parte del local? Realmente tengo ganas de ir al baño, estaba esperando a que llegues – me pidió y cómo negarme ante su cara de perro mojado.
-No te hagas problema, anda tranquila.
Se fue de mi lado mientras yo tome la bandeja con las tazas de café que había servido y las entregué a la mesa que había hecho el pedido. Atendí el resto de las mesas que me faltaban.
-Gracias – Nerea ya había vuelto – ________ mañana vamos a… - dejo de hablar mirando a la entrada del local con los ojos abiertos pero luego su expresión era algo… ¿de odio? Si, creo que si.
-¿Q-qué? ¿Qué pasa? – me di vuelta y vi lo que ella llevaba viendo hace un rato – ¿qué hace él acá?
-Ni idea – contestó – pero… - miramos dónde se sento – te toca a vos atenderlo.
-¿Qué? ¡NO! – me alteré – Nerea, no, no me hagas esto.
-Lo siento amiga pero es todo tuyo – se fue hacía otra mesa a tomar el pedido.
Segunda vez en el día en el que respiraba hondo mientras trataba de tranquilizarme. Tome mi libreta, mi lápiz y camine con mucha lentitud hacia la mesa donde él se había sentado. Ustedes ahora estarán pensando “él es el chico del cual ella vive perdidamente enamorada” o “el chico que ni la registra pero ella lo ama en silencio”. No, no, no y no. Él es el peor ser humano que conocí en toda mi vida. Jamás podría amarlo, nacio solo para fastidiar mi existencia, la de mis amigos y la de todos en Hogwarts. Pero había algo que me daba mucha curiosidad, mucha intriga… ¿qué hacía una persona como él en el mundo muggle? Simplemente no tenía ningún sentido. Me encontraba ahora parada a su lado, apretando con furia el lápiz. Me estaba por humillar, me cargaría por el resto de mis días. Todo lo malo o hasta lo bueno que hay en mi, él lo utiliza para sacarle provecho y burlarse de cualquier forma de mi.
-Laurent – recitó mi apellido maliciosamente con una sonrisa ladeada produciendo que la ira en mi interior se esparza de una forma muy rápida. Odiaba su voz, odiaba esa sonrisa estúpida, su mirada ególatra, odiaba que me dirigiera la palabra, odiaba todo de él.
x x x x x
Un poco corto, perdón pero bueno prometo que el próximo va a ser un poco largo aunque.. aburrido. En fin, es lo único que tengo para ustedes (?) sé que algunas cosas son un poco confusas pero mientras la historia marche (?) se va a ir develando todo (?) JAJAJJA. Bueno, tengo muchas lectoras y la sinopsis tiene más de 550 visitas lkjsdklgs son lo más :') GRACIAS.
La misma pregunta... ¿de quién siguen pensando que es? jejejeje.
Gracias por leer. Las quiere, Flor (:
- 114 days ago via site
430
"I'll stand by you" (Fanfic de One Direction).
Sinopsis.
Muchas veces son los fantasmas del pasado los que nos atormentan en nuestro presente. No nos permiten vivir en paz recordándonos lo que una vez hicimos mal, no nos permite avanzar dejándonos estancados en ese acto, en eso que sucedió y nunca pudiste superar, olvidarlo.
En los momentos más dificiles por más que nos hagamos las personas fuertes siempre vamos a necesitar de alguien para que nos haga el aguante, este presente y a veces… ese alguien puede ser la persona que nunca imaginamos, quizás hasta la que más odiamos.
Cuando uno es pequeño se le cuentan mil y una historias, algunas de acción, otras de amor. Ahí se quedan… en la fantasía de nuestra inocente mente. Pero un hechizo lo puede cambiar todo… ¿qué pasa cuando parte de esa fantasía, parte de ese cuento de hadas se transforma en la realidad de una persona? ¿qué pasa cuando el amor es lo único que le sirve y lo único que no tiene?
Esta historia es de dos personas, dos personas que se vieron obligadas a estar juntas. Y la última pregunta es… ¿se puede pasar del odio al amor?
x x x x x
Primero, ya sé que es corto pero es la sinopsis no tiene que ser larga supongo (?)
Segundo, si a alguna que le avise quiere que deje de hacer me lo dicen que no me hago drama. Es mejor eso que avisarles cuando vaya a subir cuando no la leen osea no da (?).
Tercero, para ustedes... ¿de quién va a ser?
Cuarto, ¿la sigo? Me dicen.
Un besuuuuli y la verdad me siento re slkjflkdfs porque un montón me pidieron que les avise cuando suba mi nueva novela. SON LO MÁS. Adiós.
- 116 days ago via site
685
"Not Alone" (Fanfic de Dougie)
Epílogo.
Tome la silla con mi mano, la empuje hacia atrás para hacer espacio y así poder sentarme. Me terminé de acomodar. Sobre el escritorio había una hoja de papel, al lado una lapicera negra. La tome con mucho cuidado entre mis dedos. Apoyé la punta en la hoja, dejando que la tinta comenzara a hacer efecto mientras movía mi mano para hacer distintas formas… formas con palabras. Comencé a escribir mi carta.
“Amada ______: ”
Suspiré, cerré los ojos mientras todo se venía a mi mente. Hace mucho tiempo quería hacer esta carta pero simplemente no podía juntar la fuerza necesaria, no podía aclarar bien todo lo que sentía, mis pensamientos para poder expresarme correctamente. Volví a abrir los ojos, apreté la lapicera y volví a escribir.
“Hoy se cumplen ya veinte años desde que tu sonrisa dejo de iluminar mi camino. Muchas veces me pregunto que hubiera pasado, como estaríamos los dos ahora si nada te hubiera sucedido… maldigo a todos desde ese día, hasta tuve períodos donde no le hablaba a nadie y así logré que Destiny se separara un poco de mí pero después entendió todo, me perdono. Desde el día de tu partida, no supe, simplemente no pude volver a sentir por otra mujer todo el amor que siento por vos”
Recordé ese día, ese maldito día.
Flashback: estaba sentado en una butaca en frente de una puerta que tenía un cartel con el nombre del doctor, especialista, que en esos momentos estaba atendiendo a _______. Media hora después, ella salio y lo único que hizo fue lanzarse a mis brazos llorando. Acaricié su cabello, todo lo que los dos temíamos se había vuelto una puta realidad. “Tengo… tengo su enfermedad Dougie” dijo para luego quebrarse nuevamente en mis brazos. La enfermedad que su madre había tenido a sus 53 años de vida, los tenía ella ahora a la misma edad… era una enfermedad hereditaria. La abracé como si fuera la última vez que lo fuera a hacer. Ahí me encontraba, en la misma butaca un año después cuando el doctor salio de su habitación, en la que estaba internada. “Lo siento” susurró. Me di vuelta, ahí estaba Destiny ya mucho más grande, toda una adulta, hermosa… yo tenía razón, ella había salido a su madre. La miré, me miro con sus ojos llenos de tristeza y me abrazo fuerte. Ese día _______ se había ido para siempre de nuestra vida. Para siempre.
Fin del flashback.
Una lágrima cayo por mi ya arrugado rostro, seguí escribiendo.
“Todos los días de mi vida salgo, salgo para ver si puedo encontrar tu mirada, tu voz angelical en otra parte. Traté de buscar miles de veces tu sonrisa en otra parte, tus caricias, tus besos, tus abrazos, tus ojos… simplemente no encontré nada parecido a vos. Sos… eras única mi amor, no hay otra como vos. Desde el día en el que me dejaste todos los días me levanto como si fuera a la guerra, todos los días lloro por las noches porque hay un lado complemente vacío en mi cama matrimonial… ese lugar que antes lo ocupabas solo vos.
Me levanto todos los días solo para respirar tu ausencia, duele no tenerte cerca, me duele no escuchar más tu voz. Estoy rodeado solo de recuerdos, en los que vos sos la protagonista. Camino por nuestra casa, hay muchas fotos de los dos colgadas para hacerme recordar todo lo felices que fuimos. Tengo tu recuerdo a flor de piel, te tengo grabada en mi sangre. Muchos trataron de hacer que te olvide, hice mil cosas para poder por fin decirte adiós pero simplemente no puedo dejarte ir. Tengo aferrada a mi alma, no te dejo en paz… no puedo hacerme la idea de que te fuiste para siempre, hace veinte años siento lo mismo… Yo ya soy un viejo, un viejo de casi 77 años que no ve la hora para poder reunirse devuelta con vos, para poder volver sentirte a mi lado.
Las cosas van muy bien por acá a pesar de la tristeza de tu partida. Destiny ya tuvo a su primer hijo… ¿lo recuerdas? ¿Cuándo estabas internada?”
Flashback: entramos a la habitación de _________ para visitarla con Dessy, ella estaba ya más pálida y delgada que lo normal. Ese día le ibamos a dar la noticia de que su hija se encontraba embarazada. _________ derramó algunas lágrimas de felicidad… otras de tristeza por no poder conocer a su primer nieto. Toco su viente un poco abultado y susurró “será un nene” y luego sonrió.
Fin del Flashback.
“Tenías razón aquel día, si era nene… ese nene fue llamado James y ahora tiene ya diecinueve años… ¿cómo pasa el tiempo, no es cierto? Tendría que haberte hecho todo esto mucho antes, no tendría que haber dejado pasar tanto tiempo… pero soy un cobarde _________, vos lo sabes.Hay cosas por las que nunca me voy a perdonar y esta es una de ellas… el día de tu funeral… yo… perdón.”
Flashback: tres días después del anuncio de que ella ya no estaba con vida, me largué del país. ¿A dónde fui? Viaje a Francia, Paris. Camine por las plazas donde muchos años antes nos habíamos escapado los dos para estar juntos. Comencé a llorar, en esos momentos lo más probable es que todos estuvieran vestidos de negro, reunidos en su lugar favorito en el mundo, en la plaza, enterrándola junto a su madre. No podía estar ahí, junto a su muerto cuerpo, junto a su muerto recuerdo… prefería mantenerla viva, conmigo… en mi corazón, en mi mente. Al anochecer de ese día, me encontraba nuevamente en Londres. Caminé hasta la plaza, me frené al ver su lápida. Comencé a llorar silenciosamente mientras me agachaba y rozaba con mis dedos todo lo que estaba inscripta en ella. Besé delicadamente su foto, con esa hermosa sonrisa que con solo verla mi humor cambiaba. Pose rosas rojas y blancas atadas con una pequeña cinta color negra para mantenerlas unidas en la tierra y me marché.
Fin del Flashback.
Apoyé la lapicera otra vez a un costado de la hoja que ahora estaba escrita por un poco más que la mitad. Tome con cuidado un pañuelo y limpié mi rostro cubierto de lágrimas. Frené un poco, recordar todo esto, expresar en palabras lo que venía sintiendo hace veinte años era algo complicado y triste. Volví a mi tarea de escribirle la carta.
“Me hubiera gustado estar en el momento en el que todos se despedían de vos pero simplemente pensar en estar ahí, junto a tu ataúd… me rompe nuevamente el corazón. Nunca pude decirte adiós, nunca te dejé ir de mi… te mezclaste con mi alma, con mi cuerpo. Te tengo en mi esencia. Sé que lo último que vos hubieras querido es que yo viviera así de triste, infeliz sin vos o por tu culpa pero no puedo, jamás voy a poder.
Solo deseo poder pedirte perdón, escuchar que me perdonas por todo… necesito dejar mi consciencia en paz por tan solo un día. El día que te marchaste sabía que no iba a poder soportar tu ausencia, sabía que vos me ibas a faltar hasta los últimos de mis días y que eso… eso me haría infeliz por siempre. No me queda ya mucho espacio en la hoja para seguir diciendote todo lo que sentí, siento y voy a sentir en mi vida desde que no estas.
Todos los casi treinta años que estuviste a mi lado, me hiciste amarte cada día más con todas tus virtudes, con todos tus defectos. Eras la mujer perfecta, mi mujer perfecta y jamás me alcanzaron las palabras para decirte y demostrarte lo mucho que yo aún te amo. Al irte de aquí, mi alma se fue con la tuya dejando tan solo el cuerpo de un hombre viejo en la Tierra.
Siempre sentí tu presencia en mi, a cualquier lado que voy vos estas conmigo. Me alegra aún tenerte conmigo, cerca en mi corazón… porque donde quiera que este, a donde quiera que vaya sé que de alguna forma estas conmigo, a mi lado… porque nunca me volviste a dejar solo a pesar de haberte ido de este mundo, porque lo prometimos y creo que aún la promesa sigue en pie porque jamás te dejaría sola… jamás te olvidaría. Gracias por todo el amor que me diste durante todos esos años de mi vida, gracias por ser a diario la razón por la que seguía de pie, feliz y con una sonrisa en mi rostro… gracias por existir y hacer algo lindo en mi vida, un cambio hermoso. Te amo y nunca voy a dejar de hacerlo _________ __________.
Con estas palabras me despido de vos, te dejo ir… te digo adiós. Te voy a seguir extrañando.
Por siempre tuyo, Dougie.”
Doble la hoja y con la ayuda de mis manos me volví a parar. Abrí la puerta de la casa y comencé a caminar con un poco de dificultad por culpa de los años que ya tenía encima de mis desgastados y viejos huesos. Llegué a la plaza, a la que durante años no había vuelto a ir. Me detuve antes de llegar a su tumba, antes de llegar al lugar donde su cuerpo descansaba en paz. Me apoye en un árbol, en ese mismo árbol que…
Flashback: era un hermoso día de verano, estabamos felices. Cumplíamos cinco años de casados y habíamos traído a Dessy a jugar en el parque. Ese mismo día plantamos un árbol… el mismo árbol en el que ahora me encontraba apoyado. “Plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo… creo que hice las tres” me dijo sonriente. “Te felicito amor” la bese nuevamente. Pasaron los años, el árbol cada vez iba creciendo más y más. Su tronco era fuerte y grande. Como si fueramos dos adolescentes enamorados con un cuchillo marcamos nuestras iniciales “D y _” en aquel tronco para luego encerrarlas en un corazón.
Fin del Flashback.
Rocé con mis dedos aquella marca que habíamos dejado y sonreí por el hermoso recuerdo. Seguí caminando hasta llegar a su sepultura. Agarre el portaretrato, lo abrí y allí mismo deje la carta que había escrito para ella. Lo cerré y lo volvi a dejar en el mismo lugar que antes. Volví a tocar y leer lo que decía en su lápida como lo había hecho la primera vez.
“_______ _________
Amada esposa, madre, hermana, hija y amiga.
1990-2044
‘Los que verdaderamente nos aman, jamás no dejan… se quedan en tu corazón’ ”
Al leer esa frase, toqué mi corazón con mi mano.
-Adiós amor – susurré.
Sonreí y me levante, dispuesto a irme. Sentía una fuerte angustia en mi interior por decirle adiós pero sentía que era lo mejor. Algo me detuvo, alguien había agarrado mi mano. Gire para ver quién era la persona que me detenía y me sorprendí por completo al darme cuenta quién era. Allí estaba su figura tal cual estaba antes de que se enfermera. Hermosa, como siempre. Tenía un vestido largo blanco, mostraba paz y serenidad en su mirada y me sonrio devuelta como amaba que lo hiciera. Estaba viendo luego de veinte años su viva imagen y mostrandome todo lo que había estado deseando, esperado, buscado y extrañado de ella. Esa mirada, sonrisa, gesto, cuerpo, todo… era inolvidable.
-______... – susurré, no creía que todo esto fuera realidad – perdón – agaché mi cabeza. Noté que se acerco más a mi, levanto con su fría mano mi cabeza, el tacto de mi piel con la suya me produjo un escalofrío.
-Estas perdonado Dougie… siempre lo estuviste – me sonrio. Me tomo de las manos y mire como las tenía fuertemente agarradas – ¿me acompañas? – pregunto.
-¿A dónde? – pregunté con curiosidad, dejando caer lágrimas por mi viejo rostro.
-A ser felices… juntos… nuevamente.
Comenzó a caminar hacía una especie de luz pero antes de entrar se volvio hacia mí…
-¿Vienes?
Estiro su mano y la tome con seguridad. No sé a dónde me dirigía, no sé a dónde me llevaba pero si sabía algo… me esperaba una eternidad junto a ella. Sentí que el alma me había vuelto al cuerpo cuando en realidad mi alma se había ido de mí, dejando mi cuerpo muerto en la Tierra para marcharme con ella.
Fin.
- 117 days ago via site
1,065
"Not Alone" (Fanfic de Dougie)
Capítulo 50
-¡ES UNA NIÑA! – grité saliendo del cuarto donde hace unos instantes ______ había dado a luz a la cosa más hermosa del mundo.
Todos se sobresaltaron de sus asientos, con los ojos como platos pero pronto una gran sonrisa en sus caras.
-¡Felicidades Dougie! – era casi lo único que se escuchaba en todo el pasillo, todos me felicitaban.
La felicidad me invadía, no podía creer que todo esto este pasando, que ya haya pasado.
-Soy… yo… yo soy… soy papá… ¡SOY PAPÁ! – grité dándo un pequeño salto para luego abrazar a mis tres mejores amigos.
Narra _______.
Las últimas horas de mi vida habían sido las más duras, las más dificiles pero al mismo tiempo las horas que me trajeron a la razón de mi felicidad.
Me encontraba recostada en una camilla, Dougie había salido disparado del lugar, los doctores comenzaban a ordenar, a limpiar todo mientras todo para mí se había detenido. No escuchaba nada, no podía ver a nadie más que a ella, que a mi hija. Sonreía, era como si todo el dolor que sentía se hubiera ido al ver su preciosa carita, sus pequeños pies y manos, su frágil y delicado cuerpito. Era la cosa más hermosa y perfecta en el mundo entero, la espera, el dolor, todo había valido la pena.
Abrí los ojos, me desesperé… ella ya no estaba en mis brazos.
-¡DESTINY! – grité sobresaltada mientras salía de mis sueños.
-Tranquila, esta ahí – me dijo Dougie quien se encontraba sentado a mi lado tomando mi mano.
Giré la vista y ahí la vi en una pequeña cuna.
-Es hermosa – susurré.
-Salio a vos – dijo Dougie.
-Claro que no, a vos – lo contradije.
-Eso no es cierto, es igual a vos.
-Es un bebé son todos iguales – Danny había entrado en la habitación, lo miré de mal modo – lo siento – agacho la cabeza y reí.
-¿Cómo estas? – Tom también había entrado junto con Emma.
-Bien, solo me duele un poco – contesté.
-Ya pasará el do… - había comenzado a decir Emma pero de pronto se cayo, la miré confundida pero después entendí todo, ella todavía no había visto a Destiny – Ay amiga – sus ojos se inundaron en lágrimas – es la beba más hermosa del mundo – se lanzo encima de mí abrazándome.
-Que bueno que lo digas porque vas a ser la madrina – le sonreí mientras ella ya había comenzado a llorar de emoción igual que yo.
Escuchamos por segunda vez su llanto, todos la miramos. Sabíamos que nada de esto al principio iba a ser facil pero cambiarle los pañales por primera vez y durante un largo rato, cuidarla, amamantarla, darle todo nuestro amor, nuestra protección, ser buenos padres, todo iba a ser difícil pero esto era lo que queríamos. Lo miré a Dougie, me sonrió, le sonreí devuelta. Nos esperaba mucho juntos.
¿Cuánto había pasado desde ese día? Un año. Seguía siendo la novia de Dougie, nunca habíamos formalizado nada, Emma y Danny también lo eran, Giovanna con Tom eran un matrimonio feliz al igual que Aliona con Harry. Si, ellos se habían casado ya. Hace dos meses mi nuevo CD como solista había ya salido a la venta, era más famosa aún y tenía mis fans. Mi gran sueño, se había cumplido.
Emma había venido a mi casa, el día anterior había sido el cumpleaños de Dessy, me estaba ayudando a limpiar la casa un poco.
-¿Cuándo crees que lo vaya a hacer? – le pregunté a Emma.
-No lo sé, no lo veo muy… comprometido. Es decir, pareciera ser ese tipo de chico que no quiere un compromiso, que no quiere atarse por siempre a alguien – me contestó.
-Si pero lamentablemente quiera o no, estamos atados para siempre – dije mirando a Dessy jugar con unos bloques de colores.
-Lo sé, yo pensé que después de ella iba a hacerlo pero parece que no – replicó.
-Pensé lo mismo pero tal vez… lo mejor sea quedarnos así, como novios, sin formalizar nada. Tal vez… él no me quiera como su mujer, sino solo como novia. Sinceramente no lo sé.
-¿No pensaste en hablarlo con él?
-No, nunca. Me da terror escuchar lo que me tenga para decir.
-Tal vez lo que te vaya a decir no te guste pero _______ es la mejor forma de resolver tus dudas – Emma tenía razón.
Al atardecer él vino en busca de sus cosas, sus instrumentos y demás para luego irse con el resto de la banda a tocar un recital.
-Hola amor – lo saludé.
-Hola – me dio un corto beso en los labios mientras armaba un bolso con las cosas y buscaba una púa en sus cajones.
-Estuve pensando algo y… em… - comencé a balbucear.
-Decime, rápido – contestó.
-Dougie… Me preguntaba si vos pensas que nosotros tenemos más… más futuro – solté de golpe.
-¿Más futuro? – preguntó – claro, tenemos toda una vida por delante. ¿A qué te referis especialmente? – estaba un poco nervioso.
-Me refiero a que si… nosotros… como pareja – se quedo callado.
-No quiero apurar nada, estamos bien así _______, como novios – dijo cortante – adiós – le corrí la cara cuando me iba a besar por lo tanto me dio un frío beso en la mejilla y luego saludó a su hija para irse.
Tome a Dessy en mis brazos mientras la intentaba dormir. Necesitaba pensar muchas cosas.
Narra Dougie.
-¿Cómo va el plan? – preguntó Tom cuando me subí a la camioneta al salir de mi casa.
-Bien, supongo aunque recién me acaba de hacer un planteo de nosotros pero fingí otra vez que no quiero nada relacionado a eso – dije.
-¿Cuándo lo harás? – preguntó Harry.
-Mañana a la noche… Danny, voy a necesitar que la distraigas todo el día a ______ así puedo preparar las cosas – pedí.
-Conta conmigo – contestó aceptando.
Termino el recital, llegué a casa agotado y me quede dormido a penas toqué la almohada con la cabeza. Cuando entre a la pieza la vi a ella, completamente dormida y no quise molestarla. Al día siguiente cuando me desperté, no estaba y tampoco Destiny. Fui a la cocina, mire el reloj. Eran las dos de la tarde. Agaché la cabeza y vi en la mesada una pequeña nota.
“Salí con Danny y Dessy, vuelvo tarde. ______ xx”
¿Era mi imaginación o había estado un poco cortante? No le tome mucha importancia y comencé a preparar lo que tenía planeado. Abrí la puerta para salir al patio trasero donde había una mesa. Puse un mantel color negro, dos platos playos y cuadrados, blancos con pequeños puntos rojos en los cuatro extremos. Cuchillos, tenedores, servilletas de tela rojas y un florero delicado como centro de mesa con dos rosas, una roja y otra blanca: sus favoritas. Acomodé las luces de nuestro jardín para que sean bajas, no muy iluminadas para que la luz de la luna nos ilumine aún más. Tomé el alambre que hace unas semanas me había encargado de comprar y en la pared que tenía detrás de mi silla comencé a hacer una formas y colgar el alambre de esa manera. Al terminarlo, agarré tiras de luces algo amarillas, más bien doradas, como las de Navidad. Las puse para decorar el alambre y luego las enchufé en un alargue para ver cómo me había quedado. Mire la escena que resplandecía, se notaba claramente lo que decía y si todo salía esa pregunta solo iba a tener una respuesta, mi respuesta más deseada. Afirmativa, claro. Apague el botón que hacía que las luces se prendieran y lo escondí debajo de mi servilleta. Con un gran pedazo de tela, parecido a los telones que usan en los teatros, logré ocultar lo que había escrito en la pared para que ella no lo viera. Quería que todo fuera una sorpresa. El cielo comenzaba a oscurecerse y todavía faltaba que yo me arreglara. Me duché para luego vestirme elegantemente para la ocación. Cuando termine de arreglarme escuché el ruido de la puerta abrirse y cerrarse mientras guardaba una cajita pequeña en el bolsillo de mi pantalón.
Narra _______.
-¿Dougie? – pregunté al entrar en nuestra casa con Destiny en mis brazos.
-Acá estoy amor – contestó.
-Tenemos que hablar – dije.
-Si, lo sé.
¿Lo sé? ¿Lo sabía? Tenía algo de miedo, esto no iba a ser bueno. Acosté a Dessy en su cuna y la lleve en ella hasta el living, no iba a dejarla sola en ningún momento. Jamás lo hacía desde que había nacido. No vi que él estaba a mis espaldas, solo lo escuche dando pasos hacía mi. Yo estaba sentada en el sillón. Con los ojos cerrados y aprentando mis puños me levanté de golpe, di media vuelta y aún si poder abrilos dije lo que sentía.
-Dougie no quiero seguir así sabiendo que no tenemos un futuro que lo único que nos une es Destiny – abrí los ojos luego de decir la última palabra y me encontré con la mirada triste de Dougie pero era un Dougie muy bien vestido y peinado.
-¿Qué? – preguntó – ¿NO QUÉ _______? ¿¡CON QUÉ NO QUERES SEGUIR!? – me gritó.
-Dougie yo…
-¿Vos qué? ¿¡VOS QUÉ!? – se había enojado.
-Que no quiero seguir con esto, siento que te ato a mí, que ella te ata a mí… siento que de a poco todo lo que había en la relación, se fue perdiendo – confesé lo que venía sintiendo dentro de mí hace tiempo. Agache mi cabeza y lo único que escuche como respuesta fue una pequeña risa de su parte – ¿de qué te reís? – pregunte ofendida.
-_______ - se acercó más a mi – yo…
-Mamá – escuchamos los dos y el mundo se paro para mí.
Giramos rápido la cara y miramos a Destiny que se encontraba mirándome a mí desde su pequeña cama.
-¿Qué dijiste? – pregunte con los ojos llorosos.
-Mamá – repitió.
-¿Mamá?... ¡DOUGIE ME DIJO MAMÁ! – lo miré con una sonrisa y salté a sus brazos con una enorme sonrisa en mi rostro, olvidando todo lo que antes estabamos discutiendo.
-Papá – volvió a hablar Dessy.
Nos separamos con mucha euforia aun por el momento y Dougie tomo a la pequeña en sus brazos. Estábamos realmente felices, Destiny había dicho hoy sus dos primeras palabras, mamá y papá.
-Papá – volvio a repetir para luego reírse sin motivo alguno. Lo miré a Dougie, estaba con los ojos llenos de lágrimas, yo ya las había dejado salir. Tomé su rostro entre mis manos.
-Te amo – dije para luego besarlo delicada y cortamente.
-Yo también _______ y todo lo que antes dijiste, quiero decirte que son las idioteces más grandes que alguna vez en mi vida escuché. Enserio no es así, me gustaría demostrártelo…
-Me alegra que sea así Doug y yo… lo siento, no quiero presionarte a hacer absolutamente nada que vos no quieras – me sonrió.
Sostuvo a Dessy en sus brazos hasta que ella cayó profundamente dormida, la acostamos y él me condujo hasta el patio trasero de la casa. Me sorprendí al ver lo hermoso que estaba todo.
-Dougie, esto es precioso – sonreí. Me separó la silla de la mesa, ofreciendome a sentarme y así lo hice.
Durante la cena me olvidé por completo de todo lo que las últimas semanas estaba sintiendo con respecto a nuestra relación. Estaba más que claro que nuestra hija no nos había separado y mucho menos había deteriorado el amor que ambos sentíamos el uno por el otro sino que nos había unido aún mucho, mucho más. Iba a levantar los platos sucios así los lavaba y juntos nos íbamos a dormir aunque… no creo que esta noche vaya a dormir mucho pero él me interrumpio.
-No, antes… quiero decirte algo – dijo.
-¿Qué pasa? – volví a sentarme en la silla mientras lo miraba fijamente a los ojos, algo preocupada.
-No hay un día de mi vida en el que no piense en vos desde que te conocí – tomo mi mano por arriba de la mesa y la entrelazo, me obligo a que me pare con él y nos pusimos uno enfrente del otro pero en lugar de estar sentado en la mesa, parados al lado de ella – todos los días eras mi única razón para sonreír y ahora, son mi razón para sonreír – dijo refiriendose a mí y a Destiny – porque no hay un día en el que no quiera solo hacerte sonreír, hacerte feliz, hacerte sentir hermosa, querida, amada… _________ te amo y no hay un solo día en esta vida que yo me pueda llegar a imaginar sin vos a mi lado, te quiero en mi vida por y para siempre – comenzó a agacharse, una lágrima cayo por mi mejilla, estaba en shock por lo que iba a hacer, agarro una especie de control con un botón – ______... – apretó el botón dejando caer aquella especie de telón que había sobre la pared de nuestro jardín dejando ver una pregunta que resplandecía sobre ella, en aquella pared con las luces que generalmente se utilizan para decorar la casa y el árbol en Navidad decía “Will you marry me?” - ¿te casarías conmigo? – preguntó por fin Dougie mientras yo no podía ya ni manejar todo lo que en estos momentos sentía dentro mío.
-Si – dije finalmente para que luego él se parara y pusiera sobre mi dedo el anillo de compromiso – te amo Dougie – lo volví a mirar a los ojos.
-Yo muchísimo más – me sonrió.
Atrapé dulcemente sus labios con los míos. No podía creer que todo esto estuviera pasando.
Desde ese día, ya paso tres meses y medio y hoy nos íbamos a casar. No era nada especial, ni grande, tampoco lujoso, nada de eso… era algo más bien pequeño, sencillo, humilde.
-¿Esta todo listo? – pregunté.
-Todo listo – me sonrieron Emma, Giovanna y Aliona, las tres damas de honor.
-Es tu gran día – dijo Gio.
-Lo sé, muero de nervios – dije apretando mi pequeño ramo de flores.
-Es tiempo, ¿estas lista? – mi padre me extendio la mano para que la tomase y pudiera comenzar a caminar al altar.
-Más lista que nunca – sonreí, tome aire y comencé a caminar.
Mis desnudos pies sentían la suave y blanca arena rozarlos. Estaba caminando por la playa, dirigiendome hacía el altar que habíamos armado en ella. Había muy poca cantidad de invitados, logré visualizar a Dougie al lado del hombre que nos iba a consagrar en sagrado matrimonio, a Harry, a Tom y a Danny en traje, a Thiago, a Sam, a la hermana menor de Doug. Destiny estaba en brazos de Eric y demás personas.
Sonreí, ya todos se habían levantado de sus asientos para mirarme llegar a mí. Sostenía fuerte el ramo de flores rojas y blancas con mis manos. Llevaba un rodete muy decilado, con un poco de pelo suelto y con bucles en ellos, tenía también una flor blanca detrás de mi oreja y mi vestido hacía juego con ella. Era un vestido muy sencillo, blanco, holgado, muy simple, nada fuera de lo común. Ya habíamos llegado, mi padre me entrego a Dougie y yo le sonreí a él.
-Es toda tuya, te la entrego… cuídala – le susurró mi padre a Dougie.
El hombre encargado de casarnos comenzó con su pequeño discurso mientras nosotros dos nos tomábamos de las manos, felices por todo esto.
-Yo Dougie, te acepto a vos, ________, como mi esposa y prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad y amarte y respetarte todos los días de mi vida – me dijo Dougie repitiendo las palabras que el hombre le decía. Ahora era mi turno de hacerlo.
-Yo ________, te acepto a vos, Dougie, como mi esposo y prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad y amarte y respetarte todos los días de mi vida – nos volvimos a sonreír. Mis ojos ya se encontraban cubiertos de lágrimas.
El pequeño Thiago se acerco a nosotros con los anillos y se los entrego a Dougie. Él tomo mi mano izquierda para ponerlo.
-Te pongo este anillo como símbolo de todo el amor, respeto, fidelidad que te prometo tener hasta que mis días se acaben, siempre vas a ser la mujer de mi vida, la indicada y con este acto de amor prometo nunca dejarte sola, nunca apartarme de tu lado. Te amo – termino de decir sus votos y de ponerme el anillo. Tome su mano izquierda y lo imité.
-Yo coloco este anillo en tu dedo como símbolo de que siempre vas a ser mi hombre, de mi pertenencia, porque con este anillo te entrego mi cuerpo y mi alma, con esto te entrego todo mi amor para siempre, juro y prometo amarte de la misma forma toda mi vida y toda mi muerte. Te amo – dije.
-Ahora los declaro, marido y mujer… puede besar a la novia – dijo el hombre.
Unimos nuestros labios con un dulce beso sintiendo mil y un millones de sentimientos, emociones, de todo.
Desde que había conocido a este hombre mi vida había cambiado por completo, yo juré jamás creer en el amor pero aún así él intentó de todo, haciendo un gran esfuerzo por su parte para que le entregara por completo todo mi corazón, para que me enamorara de él y lo logró. Antes de él, no creía que el hombre perfecto para una mujer existía pero es así, solo hay que saberlo esperar. El amor se encuentra quizás en donde menos lo esperamos y llegará a nuestras vidas cuando menos lo vamos a imaginar. El destino siempre nos tiene preparado a todos un camino por más de que algunos sean más faciles o difíciles que otros, todos somos lo suficientemente fuerte para enfrentarlos, nunca dejarnos vencer y si nos vencen, volvernos a levantar declarando la revancha para salir victoriosos.
Antes creía que nada era posible, creía que los sueños jamás se cumplen, que nada bueno iba jamás a pasarme, que mi vida iba a ser infeliz pero aprendí que lo único que no debo perder es la fe de que todo eso si me va a pasar porque teníendo al menos un poco, me paso y mi vida cambio por completo. Muchos dicen que los cambios no son buenos pero para mí, esos cambios, significaron todo.
El amor lo encontré en donde menos me lo esperaba y ese amor hizo que todos mis sueños se cumplieran. Poco a poco me doy cuenta de lo equivocada que estaba al decir que nada bueno me iba a pasar, que los sueños no se cumplen que nadie puede ser completamente feliz porque ahora, en estos momentos, estaba viviendo cada uno de mis sueños a pleno y los disfrutaba. Y si, la felicidad eterna no existe, la felicidad es algo que se vive, se disfruta, se aprovecha de a rato, cuando hay felicidad hay que saberla valorar y no dejar pasar la oportunidad de poder ser feliz ese rato porque no se es feliz por siempre. La felicidad es una utopía, uno no puede estar y ser por siempre feliz solo por pequeños o largos momentos en nuestras vidas, y esos momentos son los que debemos valorar, recordar, tener en mente y darles importancia.
Lo único que me queda por decir es que nunca te des por vencido en nada en la vida por más de que las personas te digan que no lo vas a lograr porque si todos queremos, podemos solo hay que tener la fuerza de la voluntad, el poder de querer y proponernos esa meta para después lograrla y sentir esa enorme satisfacción de que lo logramos. Mi madre me enseño que no hay que dejarse vencer ante nada y tampoco dejar que la vida te pase por encima.
Quizas todo cambie, quizas no todo sea “feliz” por siempre, quizas en un futuro algo malo llegue a pasar, quizas la vida nos ponga un obstáculo que va a ser duro pasarlo, enfrentarlo pero así es la vida, no siempre es fácil pero dejarse derrotar nunca es la solución. Hay que vivir el ahora, el presente, no importa lo que vaya a pasar el después. Ahora es el momento de vivir, de disfrutar porque el después se vivirá, no hay que preocuparse del “¿qué va a pasar?” sino del “¿qué esta pasando?”. Dejar al pasado en el pasado, tener el presente, presente y dejar el futuro para el futuro. Porque todo puede cambiar aunque uno no lo quiera, todo puede llegar a pasar.
Los finales felices nunca existen, nunca van a existir y soy creyente de eso, porque como dije, la felicidad es una utopía, algo imposible de lograr, es algo que dura muy poco, jamás se consigue la felicidad para siempre por eso no existen los finales felices. Quizas este no es mi final feliz pero sé que en este presente, en todo esto que estoy viviendo ahora estoy bien, cómoda, contenta y junto al amor de mi vida. No puedo pedir nada más.
Por más de que la vida sea dura, que nos golpeé, nos haga caer una y otra vez quizás con la misma piedra pero en diferentes partes de nuestro camino, hay que juntar fuerza y volver a levantarse con la frente en alto y recordar… no estas sola en esto.
x x x x
Quiero dedicarle este capítulo a cada una de mis lectoras, gracias por leerme, gracias por siempre estar ahí esperando a que suba el próximo capítulo, gracias por todos los hermosos comentarios que siempre me hacen. Cuando subí el primer capítulo no me tenía fe, pensé que no iba a leerlo nadie, que iba a ser un fracaso pero ahora, ahora estoy muy feliz de haberlo hecho porque esta novela es mi favorita hasta ahora, esta novela marco una etapa, marco algo en mí y todas ustedes me dan ganas de seguir escribiendo a pesar de que muchas veces piense que no soy buena haciéndolo.
Puse todo mi mayor esfuerzo para que el capítulo les guste, no puse "Fin" porque todavía no es el fin... falta el epílogo. Todo lo último que dice Rayita, también se los digo yo. Tómenlo como un consejo, no sé.
Ahora me encuentro llorando como idiota, no quería llegar a esto, a el último capítulo. Not Alone es lo mejor que escribí hasta ahora y la amo pero todo tiene un final. Gracias por todo, se los agradezco desde lo más profundo de mi corazón, enserio.
No encuentro más palabras para decir así que supongo que eso es todo... G R A C I A S.
PD: Voy a empezar otra novela, estoy segura que muchas de ustedes no la va a leer, va a ser distinta a esta, va a ser de One Direction en Hogwarts y no creo que muchas la lean pero no importa saben que con una lectora ya soy feliz yo. Si quieren que les diga cuando la suba, me mandan un tweet.
GRACIAS POR TODO LA CONCHA DE LA LORA VOY A EXTRAÑAR CON TODA MI ALMA, MI VIDA TODO ESTO. GRACIAS GRACIAS GRACIAS POR ALEGRARME, POR HACERME FELIZ AL MENOS UN RATO CON TODOS SUS COMENTARIOS. La verdad que me encantaría que aunque no haya comentado en TODA la novela, lo hagas ahora. Por favor. Solo eso, GRACIAS POR TODO.
Las quiere, Flor :)
- 120 days ago via site
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Capítulo 49
Narra _________.
“Todavía falta mucho para eso, no estamos para nada listos… creo que a esta altura un bebé arruinaría la pareja” las últimas dos horas de mi vida esa frase se repetía en mi cerebro como CD rayado. Me sentía lo peor, sentía que era todo mi culpa, que gracias a mi todo se estropiaría. Agarré una valija y comencé a meter parte de mi ropa que antes había puesto en un armario. Había estado mal, había estado más que terrible esconderle esto a Dougie.
Flashback: una semana y media antes de este día, un poco antes de mi cumpleaños comencé a marearme con mucha facilidad. Estaba en la cocina de mi departamento tomando un café a la mañana antes de ir a mis clases de canto. Comencé a marearme, corrí al baño y vomité todo lo que pude. Así tres días seguidos. Un día antes de mi cumpleaños me hice la prueba de embarazo y salio positivo. No podía creerlo, sentí un vacío interior, angustia pero al mismo tiempo emoción y felicidad. Estar embarazada siempre había sido mi sueño más grande, formar una familia sería mi felicidad. Al día siguiente sería mi cumpleaños y yo estaba mal, no quería contarselo a Dougie… tenía miedo. Emma tocó la puerta del baño ya que llevaba encerrada llorando hacía horas. Escondí todo rápido y salí actuando como si nada pasara. Tenía planeado hacer de cuenta que todo esto nunca pasó pero al fin y al cabo las mentiras tienen patas cortas, siempre terminan al descubierto.
Fin del flashback.
Y tenía razón, una semana después, todo salió a la luz. Ahí me encontraba hecha un océano de lágrimas, aferrada al pecho de Dougie cuando le grité la verdad.
-Yo estoy embarazada – dije temiendo a escuchar su respuesta.
-¿Embarazada? – repitio una cinco veces mientras yo asentía con la cabeza.
Me separé de él, volví a tomar mi valija y me dispuse a abrir la puerta para irme pero por segunda vez él la cerró en mi cara.
-No quiero arruinar tu vida – repetí. Me saco la valija de las manos tirandola a un costado y me hizo sentar en un sillón nuevo que compramos para el living.
-¿Hace cuánto tiempo sabes esto? – preguntó mientras caminaba de un lado al otro en frente mío, se notaba fastidio en su voz.
-N-no me odies…
-¿Hace cuánto tiempo _______? – preguntó parando en seco penetrandome con su mirada.
-Una semana y media – contesté finalmente a su pregunta.
-¿¡UNA SEMANA Y MEDIA!? ¿CUÁNDO PENSABAS DECIRMELO EH? ¿CUÁNDO TENGAS UN BOMBO ENORME Y ROMPAS BOLSA PARA QUE EL BEBÉ NAZCA? ¿EH? ¿CUÁNDO ________? – estaba enojado. Definitivamente había arruinado todo.
-¡NO QUERÍA DECIRTELO DOUGIE! ¡NO QUERÍA! – la casa de pronto se lleno de gritos.
-¿¡POR QUÉ!? ¡SOY EL PADRE, MEREZCO SABERLO! ¿QUÉ ERA LO QUE TE IMPEDÍA A DECÍRMELO?
-El miedo – dije con un hilo de voz.
-¿Cómo? – no había escuchado.
-¡EL MIEDO DOUGIE! ¡EL MIEDO! ¡TENGO MIEDO DE QUE POR ESTE BEBÉ NO ME AMES Y ME DEJES! ¡TENGO MIEDO DE QUE TE HAYA ARRUINADO LA VIDA! ¡TENGO MIEDO DE QUE ME ABANDONES! – solté todo lo que me venía aguanto decír en casi dos semanas que ahora sentía un alivio en mi interior. Me miro a los ojos, vi cómo apreto sus puños, como fruncio el seño, como apreto fuerte su mandíbula. Hizo lo que menos esperaba que hiciera. Se abrio de brazos y con rapidez acorto la distancia entre ambos, abrazandome fuerte.
-¿Cómo se te ocurre eso? Jamás te abandonaría ¿me escuchas? Jamás – se separó de mí tomando con su mano mi mentón, obligandome a que lo mire directo a los ojos – me prometí no dejarte nunca sola y menos ahora. Te amo _______ y nada ni nadie va a cambiar eso, quiero que lo entiendas… no… no debiste ocultarme esto, no tenías que hacerlo, no tenes que ocuparte de esto vos sola porque no estas sola. _______ ahora estas conmigo y te voy a querer siempre y proteger de todo a vos y a esta preciosura que crece dentro de vos – agaché mi mirada mientras sonreía pero otra vez me obligo a que lo mirara a la cara – ¿sabes algo? – negué con la cabeza, con la mano que tenía libre tomo mi vientre – esta noticia, me acaba de hacer el hombre más feliz de mundo – los ojos se me llenaron de lágrimas.
-Lo decís por compromiso…
-_________, escuchame atentamente, no hay nada que yo más quiera que formar una familia con vos… te amo – una lágrima cayo por mi mejilla y pronto presioné mis labios con los de él.
Fuimos a cenar lo que él me había preparado y luego nos fuimos a acostar en nuestra cama. Mientras me ponía el pijama me miro atento.
-¿Qué? – pregunté.
-¿Es nene o nena? – reí ante la ternura que me había provocado que él preguntase semejante cosa a esta altura.
-Dougie eso todavía no lo sé y… tampoco quiero saberlo hasta el momento en el que nazca.
-¿Qué? ¿Cómo vas a poder aguantar como ocho meses sin saberlo?
-La fuerza de la voluntad, quiero sorprenderme – le sonreí mientras me metía junto con él en la cama.
Me abrazo por la espalda mientras acariciaba mi panza. Susurró en mi oído te amo, apago el velador y nos quedamos dormidos.
A la semana siguiente fuimos a visitar a mi ginecólogo. Me tomó la primera ecografía. Estaba recostada sobre la camilla mientras el médico ponía un gel frío sobre mi vientre. Le apreté la mano a Dougie mientras mirábamos el monitor donde se veía todo negro y dentro de todo eso, una pequeña especie de pelotita. Instantaneamente sonreí inundando mis ojos con lágrimas, él apreto más mi mano y noté la emoción en sus ojos. Ese mismo día reunimos a todos en nuestra casa para darles la noticia. Nadie podía creerlo pero aún así nos felicitaron, se alegraron por nosotros.
Al pasar los días, las semanas mi panza cada vez era más y más abultada. Se sentía realmente bien, tierno aunque algunas veces era demasiado molesto. Me llegaban felicitaciones de todo tipo de mis fans en Twitter y también de las de él. Parecía que a todo el mundo le alegrara la llegada de un nuevo miembro a la familia Poynter.
Dougie se encontraba totalmente emocionado, me compraba regalos, me cumplía con todos mis antojos y sobre todo también compraba muchas cosas para el bebé. También se había obsecionado con hablarle a mi panza, jugar con ella o simplemente acariciarla.
-¿Quién va a ser una bebita linda? – preguntó con tono infantil a mi ombligo.
-Dougie, ¿cómo saber que va a ser nena? – pregunté desafiante.
-Porque lo presiento.
-Quiero un varón.
-Quiero una nena – dijo – ¿o no que serás una nena tan hermosa como su madre? – volvio a hablarle a mi panza.
-Dougie, no te contestará.
-Silencio, esto es cosa de padre a hija – me daba mucha ternura verlo tan emocionado.
Pensar que hace poco tiempo pensaba que todo esto iba a arruinarlo todo, al contrario, nos unio aún más. Tenía ya seis meses de embarazo. Me dedicaba a usar solo vestidos y ropa de embarazada que por cierto no era para nada sexy. Me sentía una cosa gorda, uniforme y muchas veces comenzaba a dolerme todo el cuerpo.
-Amor – lo llamé.
-¿Qué paso? ¿Va a nacer? – vino corriendo desesperado, reí.
-No tonto, solo me duele un poco el cuello – corrí mi cabello para que me hiciera un poco de masajes.
Comenzó a besar lentamente mi cuello mientras acariciaba mis brazos.
-Doug… - lo interrumpí.
-¿Si?
-¿Aún te parezco linda? – pregunte mirandolo a los ojos con miedo.
-No… solo me pareces la mujer más hermosa que vi en toda mi vida – sonreí y luego le di un beso en la boca.
Llevábamos planeado esto hace un mes, era un concierto por caridad. Danny se había ido de vacaciones con Emma al Caribe por lo tanto yo fui la que lo remplazó a él. Iba a ser la vocalista y si había algo que desde siempre quise hacer, era un concierto con muchos de sus temas más viejos. Era en un lugar público y gratis, había un lugar donde se vendía mercadería de McFLY y toda la plata que se recaudace sería para la caridad. Estuve sentada en todo el recital, solo cantando mientras otra persona se ocupaba de hacer los solos que Danny tenía. En mi estado, cantar era lo único que podía hacer. Fueron muchas de sus fans, también las mías y volvimos a casa llenos de ositos de peluches, cosas para el bebé y cartas. Al llegar recibí una llamada a mi celular.
-¿Quién era? – preguntó Dougie mientras me tendía una taza de té, después de que colgara.
-Dougie… era… era un hombre de una disquería – contesté.
-¿Qué quería?
-Me quería a mí Dougie, ¡ME QUERÍA A MÍ! – puse el té en una mesa que había en la cocina y me lancé fuerte a sus brazos – quieren grabar un disco conmigo, quieren que firme un contrato.
-Estoy muy feliz por vos cariño – me dio un corto beso en los labios.
Sentía una gran satisfacción por dentro, sentía felicidad, sentía como de a poco todos mis sueños se terminaban por cumplir. Solo me faltaba uno… solo uno.
En los últimos meses de embarazo me dediqué a componer canciones con ayuda de algunas personas de las que me había hecho amiga de la compañía. En unos meses, saldría a la venta mi primer CD como solista.
Narra Dougie.
-Quiero esperar un poco más, no creo que ahora sea el momento indicado – hablaba con Tom por teléfono.
-Si, creo que tenes razón – me contestó.
-¿Y vos? ¿No estas nervioso? ¡Te casas la semana que viene!
-Si, un poco…
-Yo estaría muerto de nervios – contesté.
Seguimos hablando un poco más y luego corté. Fui a dormir con la futura madre de mi hijo o hija. La semana paso muy rápido y hoy era la boda de Tom.
-Estoy hecha un asco, mírame – me obligo ________. Estaba hermosa, llevaba el pelo en una trenza cocida y un hermoso vestido color rosa claro y holgado para que pudiera usar por su vientre abultado y en el escote había mucha cantidad de pequeñas piedras brillantes.
-Estas hermosa mi amor – le rodeé la cadera con mis brazos y la bese. Ahora más que nunca lo único que veía en ella era la perfección.
-Mentiroso – bufó subiendose al auto.
La boda fue loca, como todos nos lo esperábamos. Realmente se notaba la felicidad en el rostro de Tom y Giovanna. No podía esperar a que esto lo viviera junto con ________.
-No puedo parar de comer – dijo ________ mientras llevaba su tercera porción de torta a la boca – esta todo tan asombrosamente delicioso.
-Yo no puedo provocar ni un bocado – dije y era verdad. Desde que ella había entrado en la finalización de su octavo mes de embarazo todos los días sentía nervios. Reí al ver toda su boca llena de crema. Le di un beso para quitarsela.
-Gracias – me sonrio.
Muchos en la fiesta nos felicitaban, era algo irritante escuchar a los que ya habían sido padres dándonos un largo discurso de lo dificil que se nos iba a hacer todo al principio pero que de a poco el instinto de padres se presentará en nosotros. Nosotros dos solo sonreíamos y asentíamos, sinceramente no nos importaba lo que los demás nos dijeran. Ibamos a criar a este hijo o hija con mucho amor, cariño y comprensión. Ya una semana había pasado desde ese día, el bebé venía un poco atrasado con lo que el doctor nos había dicho. Tenía nervios, miedo y pronto me comenzaría a morder los dedos de la ansiedad.
-¡DOUGIE! – escuché un grito proviniente del patio de la casa.
Corrí hasta llegar al lugar pero no hizo falta que ninguno dijera nada, el líquido cayendo de sus piernas y un pequeño charco en el piso lo decía todo: había roto bolsa. La moté rápido a mi auto, comenzaba agitarse y se tomaba la panza entre sus manos. Al llegar los médicos de urgencia se ocuparon de ella. Llame a todos para que vinieran al hospital y luego me hicieron poner un barbijo y una especie de traje con unos guantes y un gorro azul para que pudiera entrar con mi novia a presenciar el nacimiento. La tomé fuerte de la mano haciendole saber que en esa situación tampoco estaba sola. Gritaba, se notaba el dolor en su cara, en su cuerpo. No era nada facil hacer nacer un bebé o eso siempre creí yo. Trataba de tranquilizarla, vi como su frente, todo su rostro estaba sudado, empapado en gotas y cómo se cansaba de intentar que nuestro hijo o hija por fin saliera. Solo escuchaba sus gritos, cómo pedía que se dignara a salir.
-Tranquila amor, tranquila… tranquila – traté de calmarla.
-¿¡TRANQUILA!? ¡NO QUIERE SALIR! AAAAAH – volvió a pujar haciendo fuerza.
Todo de pronto se silencio a mi alrededor, no escuchaba nada más que el llanto de una inocente y pequeña criatura envuelta ahora en una pequeñita toalla luego de que las enfermeras la limpiaran un poco. El doctor con una sonrisa se acercó a nosotros dos que ahora nos encontrabamos llorando de emoción, de felicidad y nos entrego a esa bendición en nuestro brazos. Primero la sostuve yo mientras _______ recuperaba un poco el aliento. Se sentía tan frágil como el cristal, un angelito que venía a solo darnos amor y felicidad, una criatura pequeña, amorosa, perfecta. Una creación de ________ y mía. Por fin se la entregue en brazos a la madre, la miro con sus ojos llenos de lágrimas al igual que yo. El bebé me agarro un dedo mientras ________ apoyaba la oreja en su corazón y la acariciaba. Este era el momento más perfecto que viví en mi vida.
-Destiny… Destiny Hope Poynter – sentenció el nombre _______ sonriéndome, el nombre perfecto para la hija perfecta.
-Las amo – dije y le di un corto beso en los labios.
x x x x x
OH MY GAD. No puedo creer kjdsfklfs, me encanto la última parte. Seguro no les gusta el nombre pero a mi me encanta :B
Quiero dedicarle este capítulo a @onthirdfloor porque si no fuera por ella no hubiera subido ningún capítulo, ninguna novela, absolutamente NADA. Gracias :) este capítulo es para vos.
Gracias por leer, las quiere Flor :)
- 127 days ago via site
715
"Not Alone" (Fanfic de Dougie)
Capítulo 48
-Soltame Dougie – exclamé tratando de arrastrar una valija mientras las lágrimas salían de mis ojos.
-¿A dónde te crees que vas? – dijo él volviendome a agarrar de la muñeca con fuerza.
-Me lastimas… - dije en un susurro casi inaudible.
-¿Qué paso mi amor? – me solto rápido y tomo entre sus manos, mi rostro.
-Lejos de vos… para no arruinar tu vida – se quedo mirandome con la palabra en la boca, con los ojos inundados de lágrimas. Abrí la puerta de la casa para marcharme pero…
Bien. Rebobinemos una semana antes de que esto pasara, al día de mi cumpleaños cuando reciví el posible mensaje de Marcus.
Estaba asustada, lo último que había sabido de él es que estaba en prisión… ¿cómo logro salir? ¿Y si me estaba haciendo mucho la cabeza y no era él? Opte por eliminar el mensaje, no prestarle atención. El teléfono volvio a sonar.
“Necesito hablarte, no todo es lo mismo de antes… M x”
Ok, eso si me asustaba. ¿Necesitaba hablarme? ¿No todo es lo mismo de antes? Volví a eliminar el mensaje, no preocuparme por él en mi cumpleaños. Mire a mi alredodor, estaba totalmente sola y aburrida. No podía creer que Emma se hubiera ido como si nada, dejandome sola.
Ya eran casi las nueve y estaba lista para irme a la cita con Dougie. Llevaba puesto un vestido negro ajustado al cuerpo, una palma y media por arriba de la rodilla. Me puse un abrigo color beige, tome un pequeño bolso y ahí puse las llaves, el celular, me eche un poco de perfume y abrí la puerta del departamento cuando recibí un mensaje. Lo abrí con un poco de miedo.
“Estoy abajo… D xx”
Suspiré más calmada, desde que el supuesto Marcus me había pedido hablar no me envio más mensajes. Bajé con rapidez las escaleras aunque se me hizo algo dificil debido a mis tacones. Logré finalmente salir del edificio y visualicé a Dougie fuera de su auto apoyado contra la puerta mirandome.
-Hola – lo salude con un corto beso en los labios.
-Estas hermosa – me sonrió y luego me abrió la puerta del copiloto para que entrara.
-Caballero y todo – dije burlándome de él.
-Todo por la cumplañera – cerró la puerta y entro en el auto.
Comenzó a andar por las calles de Londres hasta llegar a una especie de casa… ¿casa? Parecía una mansión como la que tenía Tom. Estaba todo en silencio, oscuro.
-¿Dónde estamos? – pregunté mientras él estaciono el auto y me ayudo a bajar de él.
-En el restaurante – contestó tranquilo.
-¿Es esa casa? – pregunté confundida.
-Si – contestó.
Caminamos hasta la puerta y él la abrio como si nada. Estaba todo oscuro, no veía nada.
-¿Y la luz? – pregunté mientras él comenzo a tocar la pared en busca del interrumptor – ¿estas seguro que esto es el resta…? – iba a preguntar cuando él prendió la luz y algo me hizo sobre saltar.
-¡SORPRESA! – gritaron como más de cien o casi doscientas personas.
Tape mi boca con la mano, estaba realmente sorprendida y no podía creer que habían hecho todo esto para mí. La casa estaba decorada como para que sea una gran fiesta de dizfraces pero había un solo problema… bueno dos. Primero, ¿de quién era la casa? Segundo, ¿quiénes son la mayoría de estas personas? No conozco a casi nadie pero daba igual. Vi que Danny era el dj y sonreí por eso. Todos mis conocidos me saludaron con un abrazo para lugar marcharse de mi lado y disfrutar de la fiesta. Emma junto con Dougie me llevaron a una habitación de la planta superior.
-Bien, tomen – dijo ella entregándome dos bolsas – este es tu disfraz y el otro el de Dougie. Los dejo solos – cerró la puerta de la habitación.
Comencé a bajar el cierre de mi vestido cuando sentí que él estaba detrás de mí. Toco con la yema de sus dedos mi espalda haciendo que un escalofrío recorriera mi cuerpo y después hundio su cabeza en mi cuello para dejar ahí pequeños y dulce besos.
-Doug, no… estamos en una fiesta ahora no, más tarde – dije parándolo.
Asintio con la cabeza y rápido comencé a ponerme mi disfraz. Coloqué mi larga y un poco abultada pollera color negra, una camisa blanca holgada, un corsé rojo aprentado sobre esta haciendo que se marque un escote y aparentando tener más pechos que antes. En la bolsa encontré una bucleadora por lo tanto me hice algunos de ellos en el cabello. Me maquillé con un rojo vivo en los labios y un grueso deliñado, me puse unas grandes pulseras que hacían mucho ruido las mover mis manos y por último un pañuelo con monedas sobre mi cabeza. Salí del baño que tenía esa habitación y Dougie estaba sentado en la cama. Se paro y se acercó a mí.
-A vampiro Dougie le gustan las Gitanas _______ - me miro divertido – estas… sexy – mordió sus labios recorriendo con su mirada todo mi cuerpo, poniendome algo nerviosa – ahora… dame tu cuellito – susurró en mi oído y luego mordió lo anteriormente nombrado.
Nos costó otra vez volver a separarnos pero, pude lograrlo. Con una gran sonrisa y riendo un poco, antes de salir del cuarto le pregunté algo que me tenía preocupada hace un rato.
-¿De quién es esta casa? – tosió sin contestar – Dougie, ¿de quién es?
-Nuestra – susurró y no alcance a escuchar.
-¿Qué dijiste?
-Es nuestra – dijo fuerte y claro– feliz cumpleaños.
-¿Qué? – pregunté atónita, confundida, sin creer lo que mis oídos escuchaban – ¿estas loco? ¿cómo me vas a comprar una casa?
-¿No te gusta?
-¿Es broma? ¡DOUGIE, ES HERMOSA! – salté sobre sus brazos dándole un beso, dejándole los labios rojos a él.
Continuamos un poco hablando del tema de mi nueva casa, estaba realmente feliz y creo que Dougie se había ido un poco de tema regalandome esto para mi cumpleaños pero me alegraba que ahora eramos oficialmente una pajera, que juntos ibamos a vivir. El mejor regalo de cumpleaños en toda mi vida. Salimos de la habitación para disfrutar de mi fiesta. Bailamos hasta el cansancio. Fui a la cocina por un poco de bebida para recuperar el aliento. Al entrar, sentí como alguien me tomaba del brazo. Sonreí, pensé que era Dougie pero… estaba equivocada.
-¿Vos? – se me heló la sangre, se me cortó la respiración… tenía miedo.
-¡No grites! Por favor, no te voy a hacer nada… - dijo él mientras me arrastraba hasta el patio de la casa donde no había casi nadie.
-¿Qué queres? – dije retrocediendo unos pasos de su lado.
-Solo que me escuches.
-¿Cómo saliste de prisión? ¿Cómo entraste acá?
-Mi hermana pago la fianza… me enteré de tu cumpleaños, ________ necesito arreglar las cosas – dijo Marcus.
-¿Arreglar las cosas? Marcus, no te voy a perdonar nada – dije manteniendo la cordura.
-________ a los pocos días de estar en prisión mi hermana pago la fianza y me interno en un centro de rehabilitación, me ayudaron a superar toda la obseción que tengo hacia vos. Al llegar a mi casa lo único que hice fue prender fuego todo lo que tenía que ver con vos, deshacerme de tu recuerdo pero es imposible – se acercó más a mi mientras tomaba un rizo entre sus dedos – es imposible no recordarte teniendo en mi consciencia todo lo que te hice sufrir, el daño que te provoque… no puedo vivir sabiendo que me odias – me había quedado sin palabras – solo quiero tu perdón y juro no volver a aparecer en tu vida – lo mire unos segundos dudando en mi respuesta, la historia parecía verdadera.
-Marcus y-yo… yo por más de que te arrepientas de todo, no puedo cambiar el hecho de que me hayas tratado de arruinar la vida – dije por fin.
-Si tan solo pudiera volver el tiempo atrás y cambiar todo, lo haría… tu perdón aliviaría mi alma, la dejaría salir de la cárcel en la que se encuentra.
-Estas perdonado Marcus – sentía lástima por él.
-Gracias ________ - me abrazo – espero que seas feliz.
-Igualmente – le sonreí.
-¡_______! – gritó Dougie corriendo hacia mí. Al verme con Marcus su rostro cambio por completo – ¿q-qué hace este acá? ¡NO LA TOQUES! – se iba a lanzar a golpear el rostro de Marcus pero lo tome de los brazos, deteniendolo.
-Él ya se iba amor, solo quería pedirme perdón… - vi como Marcus con la mirada un poco triste, se marchaba para siempre de mi vida – no es nada importante.
-¿Segura? – pregunto preocupado.
-Totalmente, ahora… disfrutemos del momento.
Volvimos adentro de la casa a seguir bailando, festejando, disfrutando con todas las personas que más quería de mi cumpleaños. Emma llego cerca nuestro y nos tendio copas con alcohol en ellas.
-No gracias Emma, no quiero – dije negándola… me iba a hacer mal. Bueno, no a mí técnicamente.
-Vamos, no seas cobarde – dijo.
-Emma no, no quiero… no puedo – finalicé la discución y seguí disfrutando sin ingerir ni una sola gota de alcohol.
Ya todos se habían ido, la casa había quedado un poco desastrosa pero al día siguiente y en el resto de la semana nos íbamos a ocupar de ella mientras ordenabamos todas nuestras cosas, completando la mudanza.
Entramos en nuestra habitación que ahora tenía una cama matrimonial, aunque creo estar lejos del casamiento. Dougie se quitó su capa de vampiro y los dientes falsos, comenzó nuevamente a morder mi cuello mientras con la ayuda de ambos de sus brazos me alzo sobre él, rodeando con mis piernas su cintura. Caímos juntos en la cama como muchas otras veces lo habíamos hecho. Mi pollera se encontraba en el suelo al igual que mi pañuelo de la cabeza y mis largas botas. También su pantalón y camisa.
-Tenes mucha ropa – dijo tratando de desabrochar mi corsé – y esta prenda se esta haciendo la dificil.
Ayude a quitarlo y luego saque del camino mi camisa holgada color blanco. Nos encontrábamos ambos solo en ropa interior, nada nuevo. Acarició con sus manos cada centímetro de mi piel mientras yo me dedique a sentir con mis dedos su caliente y musculosa espalda. Nos quitamos las prendas restantes. Acomodó suavemente sus caderas con las mías, hundiendose nuevamente en mí. Nos besamos con locura, pasión, nos besabamos determinando que uno era propiedad del otro. Sentí como al acabar todo, él se tiro sobre mí con el corazón agitado, con su ritmo cardíaco a mil por segundo. Me protegio de todo con fuerza en sus brazos, me acurruqué en su pecho mientras llenaba mi cuerpo, mi ser de su aroma masculino. Otra vez me había hecho suya y lo había disfrutado, otra vez me gustaba ser de su propiedad, que de alguna forma Dougie sea mi dueño.
-Feliz cumpleaños – dijo.
-Te amo – contesté.
-Te amo más.
-Mentira.
-Verdad.
Sonreí para luego darle un beso, quedar dormida en sus brazos y con mis piernas enrredadas con las de él. Juntos, transmitiendonos amor y calor en una noche fría de Londrés.
Toda la semana nos la pasamos ordenando todas nuestras cosas en nuestra nueva casa, estaba completamente exhausta. Ese día, el último de esta larga semana, había venido Emma a ayudarnos con algunas cosas. Eso nos hace llegar al comienzo de lo que paso y al miedo que todavía tengo de admitir que no sé hace casi dos semanas…
Narra Dougie.
La miraba como rompía la cinta de embalaje que tenían las últimas cajas con todas sus cosas. Me encantaba que ahora vivaramos juntos, me encantaba el hecho de que sus cosas se mezclaran con las mías. Tenía una colita alta en su cabello, un short viejo y una remera sucia con pintura. El día anterior habíamos pintado la habitación de huespedes de un naranja color pastel. No sabía por qué pero ella se encontraba realmente entusiasmada con decorar, pintar, ordenar esa pieza que nadie ocuparía. Emma se encontraba sin que yo supiera atrás mío y hablo para que yo note su presencia.
-No puedo creer que todo este pasando – me giré a verla.
-¿Todo esto? – pregunté confundido.
-Ustedes de novios, viviendo juntos, yo con Danny felices… es como un gran sueño – replico sancandome la duda.
-Cierto – dijo _______ pasando al lado nuestro con una caja en sus manos.
-Mírense, una pajera perfecta… solo les faltan los hijos – sonrió Emma y yo reí un poco. _______ no hizo gesto alguno.
-Todavía falta mucho para eso, no estamos para nada listos… creo que a esta altura un bebé arruinaría la pareja – se me había escapado eso último, no lo creía tanto como lo dije.
___________ solo guardo silencio y siguió ordenando las cosas. Al terminar se encerró con llave en la habitación que antes había decorado con tanto entusiasmo, no entendía por qué pero supongo que no debía preocuparme. Emma ya se había marchado, yo me encontraba cocinando la cena. Termine de hacer la comida, poner la mesa y comencé a llamarla para que viniera a compartir la cena a mi lado pero no recibí ninguna respuesta. Subí las escaleras y escuché un solloso, escuché como ella lloraba.
-________... ¿qué sucede? – intenté abrir la puerta pero seguía cerrada con llave – ¿podrías abrirme?
Escuché como se abría la puerta dejando salir a mi novia con una valija en sus manos.
-Iré nuevamente a vivir con Emma – dijo mientras seguía caminando, sin mirarme a los ojos.
-¿¡QUÉ!? – exclamé enojado – vos no te vas a ningún lado sin antes darme una explicación – la tome del brazo.
-Soltame Dougie – exclamó tratando de arrastrar una valija mientras las lágrimas salían de sus ojos. Se notaba que llebava tiempo llorando, sus ojos estaban rojos e hinchados.
-¿A dónde te crees que vas? – dije volviendole a agarrar de la muñeca con fuerza.
-Me lastimas… - dijo en un susurro casi inaudible.
-¿Qué paso mi amor? – la solté rápido al darme cuenta que le hacía daño y tomé entre mis manos, su rostro.
-Lejos de vos… para no arruinar tu vida – me quede completamente perplejo, confuso mirandola con la palabra en la boca, con los ojos inundados de lágrimas. Abrio la puerta de la casa para marcharse pero no iba a dejar que otra vez se fuera de mi vida, no iba dejar escapar a la mujer que amo.
-¿Arruinar mi vida? – pregunté confuso cerrandole la puerta en la cara, prohibiendole que se vaya sin resolver el problema, para que no volviera a huir de ellos.
-Perdón Dougie, y-yo… - comenzó a llorar con desesperación.
-¿Vos que _______? Me preocupas – dije abrazandola con fuerza.
-Yo estoy embarazada – escuché que dijo y mi corazón dejo de bombardear sangre y el aire dejo de llegar a mis pulmones.
x x x x x x x
¿Malísimo? Si, ya sabía. Bueno no sé qué decirles. Estoy mal porque ya son los últimos tres capítulos que subo. Chau, me fui a llorar a un rincón.
Ojala les guste, espero ya los últimos comentarios de Not Alone :'|. Gracias por leer, las quiere Flor.
PD: twitpic con el fondo negro es re satánico.
- 129 days ago via site
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"Not Alone" (Fanfic de Dougie)
Capítulo 47
Si tan solo supieran el futuro que ambos los esperan, juntos. El destino les tiene preparados a ambos un camino de felicidad aunque haya algunos que crean que los finales felices simplemente… no existen.
Narra ________.
-Miren a los dos tórtolitos – bromeó Tom haciendo que me dejara de besar con Dougie.
-Callate, tonto – dijo mi novio algo fastidiado pero me miro a mí otra vez sonriendo – ¿en qué estábamos? – me preguntó.
-En el brindis – dije corriendole la cara yendo con los demás a tomar una copa entre mis manos y brindar por un nuevo año.
-¡FELIZ AÑO NUEVO! – volvimos a decir todos para luego tomar de la copa.
-¿Dónde crees que andan nuestros globos? – pregunté.
-Volando, por el cielo… sinceramente, no lo sé – contestó Dougie mientras sacaba un cigarrillo de su bolsillo. Lo tome y tire al suelo – ¿qué haces?
-Dejaras de fumar.
-¿Desde cuando? – preguntó confundido.
-Desde ahora, soy yo o el cigarrillo y la bebida – sentencié.
-¿Esto es enserio? – preguntó.
-Si, muy enserio. ¿Qué vas a elegir? – crucé los brazos desafiándolo con la mirada. No hablo, solo me beso – ¿yo?
-Contestate eso vos sola – y se fue con los demás dejandome con una tonta sonrisa de enamorada.
Bebimos para luego seguir festejando. La noche se paso rápida, pusimos algo de música en la casa y bailamos divertidos. Todos pasados de copas a la madrugada, nuestros padres ya se habían ido. Terminé por quedarme dormida en el sillón del living pero desperté al sentir que alguien me alzaba en sus brazos: era Dougie. Me acurruqué en su pecho para seguir durmiendo pero al llegar a su habitación me lo impidio. Comenzó a besar mi cuello mientras con las puntas de sus dedos amagaba con sacar mi sweater para luego deshacerse por completo de la remera. Besé con desesperación sus labios mientras mis manos se ocupaban de desabrochar el botón de sus apretados jeans.
-A levantarse pequeña dormilona – susurró Dougie en mi oído.
-No… un ratito más – me quejé.
-Vamos, hay que visitar a Tom al hospital.
-Cierto – dije.
Habían pasado ya tres semanas desde Año Nuevo y una semana atrás Tom tuvo un accidente automovilístico por no usar sus lentes, pero para su suerte él no había perdido nada de su memoria.
-¿Cómo te encuentras bro? – preguntó Dougie mientras se sentaba en la camilla y apoyaba su codo en el pie enyesado de Tom.
-DUELE, DUELE, DUELE – se quejó tratando de que su amigo sacara de ahí su brazo.
-Lo siento – se retiro Dougie un poco asustado.
Era un poco trágica la imagen pero me hacía acordar a uno de sus videoclips “Please Please”. Ahí se encontraba Tom postrado en un cama sin poder hacer movimiento alguno, con un cuello ortopédico, una pierna enseyada por completo al igual que su brazo izquierdo.
-Lamento no poder estar en casa en tu cumpleaños _________ pero como verás… no estoy en mi mejor momento – dijo Tom.
-Oh, no te hagas problema enserio – sonreí.
El resto del día nos la pasamos con él haciendole un poco de compañía ya que ese día Giovanna había estado algo ocupada con temas “secretos” de la boda. Es “tema secreto” porque no nos quieren decir, algo estúpido para mí porque al fin y al cabo nos terminaremos enterando.
Desperté al día siguiente en mi cama por culpa de un rayo de sol que golpeaba agresivamente mi adormilada cara. Comencé a resfregar mi rostro con mis manos cuando sentí la presencia de un grupo de personas en mi cuarto.
-Que los cumplas feliz, que los cumplas feliz, que los cumplas ________, que los cumplas feliz – cantaron y luego comenzaron a aplaudir.
Mire la escena un poco confundida, probablemente mi cara en estos momentos estaba hecha un completo desastre.
-¿Q-qué? – fue lo único que logré decir.
Visualicé a todos, a Gio, a Emma, a Danny, a Harry, a Dougie, a Eric, a Thiago, incluso a mi padre y un teléfono celular en el que estaba Tom. En ese momento alguien se lanzó encima mío estampando sus labios contra los míos de una manera brusca.
-Feliz cumpleaños hermosa – finalmente dijo Dougie corriendo un mechón de mi cabellera y colocándolo detrás de mi oreja.
Después de eso, me pare de mi cama mientras los saludaba a todos con un beso en la mejilla y abrazos. Hoy 28 de Enero, cumplía 22 años. Todos se habían ido luego de un rato, dejándonos a las dueñas del lugar solas.
-¿Qué tenes planeado hacer hoy? – preguntó Emma mientras yo terminaba de secar mi cabello con el secador.
-Nada, supongo que saldré más tarde con Dougie a tomar o cenar algo… sabes que no me agradan mucho mis cumpleaños – contesté buscando ropa interior para ponerme en el primer cajón de mi cómoda al lado de la cama, iba a continuar hablando pero termino la frase por mí.
-Siempre algo los arruina y terminas llorando… lo sé, me lo has dicho unas… ¿mil millones de veces? – reí.
-Tonta, no sea exagerada pero si es esa la razón por la cual los odio.
-Me voy – dijo Emma tomando sus llaves.
-¿Me dejarás sola en mi cumpleaños? – pregunté con cara de perro mojado.
-Lo siento amiga, tengo un asunto más importante – agacho la cabeza.
-¿Algo más importante que tu mejor amiga?
-Si – susurró.
-Esta bien, ve – termine por decirle mientras le daba la espalda.
-______ y-yo…
-¡QUE TE VAYAS!
Y lo último que escuché fue el ruido de la puerta al cerrarse. Lindo comienzo para un cumpleaños, una especie de pelea con mi mejor amiga por dejarme sola. Mi celular comenzó a sonar.
-¿Qué queres? – contesté de mal modo.
-¿Una cita? – contestó para luego soltar una pequeña risa, Dougie – ¿qué paso?
-Tuve algo así como una “pelea” – hice comillas con la mano que tenía libre como si él me pudiera ver pero en realidad no era así – con Emma…
-Oh, ¿algo importante?
-No, no mucho… así que ¿una cita? – volví a retomar el verdadero tema por el cual él me había llamado con un tono divertido.
-Una cita, exactamente.
-¿Pasas a las siete? – pregunté.
-No, a las nueve… vamos a un restaurante.
-¿Elegante, casual? – pregunte mientras abría mi armario y comenzaba a revisar percha por percha, las prendas colgadas en ella.
-Casual, total luego no necesitaras esa ropa – dudo en contestar.
-¿Qué? ¡Dougie! No tendremos relaciones en el restaurante.
-¿Por qué no? Digo… podríamos ir al baño públ…
-¡Callate! No y es mi última palabra… en fin, veré sola que me pongo. Tengo que colgar.
-Chau amor.
-Chau.
Finalicé la llamada. Me desplomé con un pijama puesto sobre mi cama para seguir durmiendo, iba a ser una noche larga. Desperté por culpa de un molesto sonido, mi celular. Era un mensaje.
“Feliz cumpleaños… M xx”
¿M? Acaso es… tape mi boca con mi mano, estaba ¿sorprendida? O… ¿asustada?
-Marcus… – susurré para mí misma.
x x x x x x
Ya empezaba a extrañarlo :B
No me maten porque es corto porque mañana subo otro un poco más largo y bueno después se vienen los últimos dos capítulos y por último el epílogo... creo que el viernes de esta semana o el sábado termina por completo.
COMELA TOM, ESE ACCIDENTE TE PASA POR NO DARME REPLY. KARMA LO LLAMO YO :)
Muchas me dijeron que en el capítulo anterior se emocionaron hasta las lágrimas, aaaaaaaay enserio significa mucho para mi que se emocionen así es como una gran satisfacción para mí que la novela les guste de esta forma. Enserio, muchas gracias.
Gracias por leer, las quiere Flor (:
- 131 days ago via site
550
Capítulo 46
Narra _________.
Desperté otra vez envuelta en mis sábanas. Di media vuelta en la cama tanteando con mis manos el colchón para toparme con la figura de Dougie pero él no estaba ahí. Abrí mis ojos, confundida para encontrarme con una rosa y una pequeña nota. La tome entre mis manos mientras me sentaba en la cama y la leí.
“Espero que te gusten las tostadas… D x”
-¿Qué? – pregunté en un susurro para mí misma.
-Buen día – escuché una voz detrás de mí.
Me di media vuelta y ahí lo vi con una bandeja con dos café con leche en ella, tostadas, mermeladas, nutella, bombones y demás cosas ricas para comer. Sonreí instantáneamente.
-Siempre son buenos a tu lado – dije para luego besar sus labios.
-¿Cómo amaneciste? – preguntó mientras se sentaba a mi lado y ponía la bandeja delante mío.
-¿La verdad? Primero un poco desepcionada de no encontrarte a mi lado pero ahora, de perfecto ánimo – sonreí – demasiado tranquila como para que hoy sea el último día del año y al medio día tengamos que visitar a tu...
-No, no lo digas – me interrumpio – no quiero arruinar el momento.
-Esta bien – le sonreí.
Desayunamos juntos y al terminar se llevó los platos sucios a la cocina, luego volvió. Se lanzo encima mío impidiendome salir.
-Dougie – beso – tengo – beso – que – beso – irme – beso – a –beso – bañarme – beso – puedes – beso – dejar – beso – de – beso – hacer – beso – eso – pregunte y luego me dio otro corto beso.
-No, es divertido – sonrió – ¿por qué no nos bañamos juntos? – preguntó con una mirada traviesa.
-¡Dougie! – lo reté.
-¿Qué? No te hagas la tímida, te conozco… toda.
-Basta – dije sonrojándome.
-No sé por qué te pones tan tímida, no lo estabas ayer cuando me pedías más y más – dijo riendo.
-¡DOUGIE! – reí mientras lo golpeaba despacio y lo sacaba de encima de mí – sos un tarado.
Entre en el baño pero la puerta se abrio nuevamente. Él me agarro de la cintura mientras hundía su cabeza en mi cuello y susurraba en mi oído.
-No te enojes, era solo una broma – planto un beso en mi cuello lográndome estremecer.
-No me enoje, solo… no digas esas cosas, me dan vergüenza – sonreí y uní sus labios con los míos.
-No te prometo nada, sé que volveré a bromear con esas cosas.
-Tonto.
-Pero lindo.
-Muy lindo – le sonreí.
Coloqué mis brazos alrededor de su cuello mientras él me tomaba por la cintura uniendo nuestros cuerpos. Una cosa llevo a la otra y cumpliendo su capricho, terminamos por bañarnos juntos.
-Te ves gracioso con ese peinado, definitivamente las crestas hecha con shampoo no son lo tuyo – comenté mientras me burlaba de él.
-Muy graciosa, tu turno – comenzó a peinar mi cabello mojado y con shampoo – listo, un lindo rodete – me dio un corto beso en los labios y luego seguimos haciendo cada uno lo suyo.
Terminamos de bañarnos, cosa que se hizo un poco larga y… entretenida. Al salir me cambié y juntos nos marchamos para la casa de su familia. Notaba como agarraba fuerte el volante del auto mientras su mirada estaba tensa y su ceño, fruncido. Tome la mano que estaba sobre la palanca de cambios y la acaricie.
-Tranquilo ¿si? Todo va a estar bien – le sonreí.
-Eso espero – suspiro.
Llegamos, nos bajamos del auto y entrelacé sus dedos con los míos con fuerza para hacerle saber que yo estaba ahí con él, que nada malo iba a pasar. Nos paramos en la puerta de la casa y él se habrá quedado tildado mirando todo alrededor atónito. Toqué el timbre sino, nos ibamos a quedar parados ahí durante horas. Se escuchaba que la puerta se habría de par en par dejando ver a una mujer no muy alta, un poco regordeta y con una mirada muy tranquilizadora, serena, totalmente amorosa. Primero me miro a mí, luego a Dougie y sus ojos comenzaron a aguarse.
-Mamá… - susurró Dougie.
Le solté la mano y me aleje unos pasos para no interrumpir aquel reencuentro. Vi como la señora Poynter dejaba escapar una cuantas lágrimas y se unía a Dougie en un fuerte abrazo, un abrazo que ambos habían esperado por años seguramente.
-Mi pequeño – dijo mientras acariciaba la cabeza de Dougie.
La escena me recordó al día que mi novio se despertó a la madrugada solo para pedirme que le haga mimos porque los niños del colegio lo volvían a molestar, pensando que yo era su madre. Era mucho más que seguro que ambos eran demasiado unidos pero la partida de su padre, arruino todo. Miré la escena con los ojos llorosos recordando mi reencuentro con mi padre. Se separaron y luego la señora me miro a mí.
-Debes de ser ______ _______, su novia… los he visto a ambos en las revistas – me sonrió.
-Si señora, soy ella – le devolví la sonrisa.
-¿Señora? Dime Sam querida – sonrió.
Entramos a la casa y en el comedor se encontraba su hermana menor. Al vernos se quedo perpleja, con los ojos como platos.
-¡DOUGIE! – gritó y se abalanzó sobre él.
-¡Jazzie! – sonrió, se lo notaba feliz de volver y su familia no se notaba para nada disgustada con esto.
Luego, me saludo amablemente a mí.
-Bueno, esto es algo inesperado – comenzó a decir Sam mientras se limpiaba algunas lágrimas – voy a preparar el almuerzo.
Luego de una hora en la que recorrimos la casa y hablamos un poco, nos sentamos por fin a comer. Comencé a comer con un poco de rapidez, me encontraba algo hambrienta. Al finalizar, Jazzie se fue un rato junto con Dougie al patio de la casa a tocar un poco la guitarra y charlar… ya saben, cosas de hermanos. Me quede a ayudar a Sam con los platos y limpiar la mesa.
-Estuvo muy rica la comida señora – le hice un cumplido, tenía mucho miedo de que yo no le cayera bien…
-¿Cuántas veces tendré que decirte que no me digas señora? Soy Sam, señora me hace lucir con más años de los que tengo – se rió al igual que yo.
-Lo lamento, Sam.
Hubo un pequeño silencio mientras yo termine de levantar la mesa mientras lavaba los platos. Cerró la canilla donde salían el agua caliente, se saco los aguantes y se sentó a mi lado. Con los ojos llorosos me miro a la cara.
-Muchas gracias ________ - dijo.
-¿Gracias? ¿Por qué? – pregunté confundida, Sam solo dirigio su mirada hacia Doug y Jazzie.
-Por volverlo a traer a casa – me miro nuevamente – siempre voy a estar agradecida con vos.
-No me agradezca nada Sam – la tome de la mano – me alegra verlos unidos otra vez… yo sufrí mucho por ustedes.
-¿Cómo? – preguntó confundida.
-Si, muchas veces me puse mal porque él estaba separado de su familia, de usted y de Jazzie… como toda fan, estaba preocupada – dije cabizbaja – me pone muy feliz verlos juntos otra vez, como una familia.
-Sos un amor de persona _______, me pone contenta que al fin Dougie haya encontrado el amor. Me gusta ver la felicidad en su rostro – me sonrió.
-Sam… yo… - comencé a balbucear.
-¿Si?
-Me preguntaba si les gustaría venir a cenar a casa de Tom para año nuevo, es decir, mañana – solté al igual que ayer lo había hecho con mi padre, a espaldas de Dougie.
-Sería un placer pequeña – dijo mientras besaba mi frente y seguía con sus labores de dejar todo reluciente.
Ese beso me hizo recordar a los que me daba mi madre… me hace mucha falta. Llegaron los dos hermanos con una gran sonrisa marcada en sus caras, contentos de volver a estar juntos. Seguimos charlando un rato más hasta que se hizo tarde, era momento de marcharnos.
-Chau madre, Jazzie.
-Chau Dougie – dijo su hermana para luego abrazarlo fuerte.
-Pueden volver cuando quieran – me guiño un ojo.
-Lo haremos Sam, nos veremos muy pronto – sonreímos como cómplices.
-¿Me perdí de algo? – preguntó él confundido.
-No, nada – dijimos al unísono.
Nos despedimos para luego irnos, esta vez a casa de Tom.
-Último día de este agitado dos mil once – dije mientras me tiraba en su cama.
-Cierto… cuantas cosas pasaron, ¿no?
-Muchísimas y en poco tiempo.
-Qué decís si… - me miro a mí y a la cama con una sonrisa.
-¿Qué? ¡DOUGIE BASTA!
-La última vez… en el año, por favor.
-Idiota.
Unimos nuestros labios en un dulce beso para acabar los dos en la cama otra vez, cubiertos por las sábanas luego de una larga, excitante y agitada noche.
Narrador Omniciente.
Todos en la casa de Tom se encontraban haciendo los preparativos para el anochecer del 31 de Diciembre del 2011, último día del año. Juntos iban a despedir otro año, juntos iban a empezar el que seguía. _______ acomodo la mesa para la cantidad de invitados que iban a haber esta noche. Dougie llego detrás de ella un poco sorprendido por la cantidad de sillas y platos.
-¿Quiénes más vendrán? – preguntó, ella tragó saliva.
-Mi familia y la tuya – sonrio sabiendo que en estos momentos Dougie la estaba queriendo asesinar mentalmente pero luego, se le paso, después de todo pasar un rato con tus mejores amigos, tu novia y tu familia iba a ser algo bueno.
La noche no se hizo esperar, ya los invitados comenzaban a llegar y todos se encontraban felices compartiendo la mesa. Solo por unas horas, solo por un momento Eric olvido el odio hacia Dougie para compartir con su hijo, su padre, su hermana y los miembros de McFly con sus novias, la despedida de un gran año.
-Dougie, ¿recuerdas cuando te ponías los calzoncillos en la cabeza y con la escoba te subías a la mesa y decías que era el capitán de la casa? – rio su madre al igual que todos, avergonzando por completo a su hijo.
Con los cachetes aún colorados, abrazo por la espalda a su novia mientras ella se recostaba riendo un poco en su hombro. Luego de la cena, vino el postre y con su ida, los pocos minutos para año nuevo.
-¿Nunca lo habías hecho antes? – le preguntó _______ a Dougie.
-No, jamás.
-Entonces, esta es tu primera vez – le sonrió.
-Exacto.
-Tenes que hacer una lista, pequeña, larga como quieras de todas las cosas que queres para el nuevo año… - dijo mientras ella enrrollaba la de ella, ya escrita – luego, la atas a la cinta de tu globo – ato su lista a su globo violeta – y a las doce la dejas volar.
-¿Y para qué es? – preguntó él aún confundido tratando de inflar su globo verde manzana.
-Mi madre decía que así, se cumplirían y para mi es costumbre de todos los años. Si queres no lo hagas, no te obligo – sonreí.
-Yo quiero hacerlo – dijo Tom.
Y de pronto eran todos los que se encontraban escribiendo aquella lista de deseos para el 2012, inflando sus globos y esperando a las doce de la medianoche, el comienzo de un nuevo año, para lanzarlos al aire libre.
-¿Qué escribiste? – le preguntó Dougie a _______ mientras miraban el cielo tomados de la mano, con la otra sosteniendo sus globos y mirando el cielo.
-No se puede decir, así no se cumpliría.
-Oh… entiendo, entonces tampoco te diré los míos.
-Estoy de acuerdo con eso.
Se quedaron en silencio. De pronto se escucho como todos decían a coro 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, ¡FELIZ AÑO NUEVO! Soltaron al mismo tiempo sus globos al cielo y los vieron irse. De pronto todo se comenzó a llenar de alegres colores y espectaculos muy hermosos de fuegos artificiales. Miraban todos el cielo sorprendidos, sonriendo y algunos… llorando. Dougie abrazo a __________ y le dio un largo beso en la boca, demostrandose mutuamente su amor mientras con las manos limpiaba sus lágrimas.
Él entendía por qué lloraba por eso no pregunto. Para ella había terminado un año especial, un año lleno de cambios, de sorpresas que el destino le tenía preparado ya hace tiempo. Un año en el que no solo había sufrido sino que también había vuelto a amar. Un año en donde las puertas de su frío corazón se volvieron abrir para darle un cálido abrazo a la oportunidad del amor. Un año donde un accidente automovilístico le había cambiado por completo la vida. Un año donde descubrió más cosas, donde logró abrir por completo los ojos para ver la realidad. Para _______ había sido un año lleno de cambios que la hicieron madurar como mujer, un año donde descubrió que todo es posible si uno de en verdad lo desea desde lo más profundo de su ser. Este había sido un año donde entendio que de cada error que uno comete en la vida, se termina siempre aprendiendo una lección y que es esa la razón por la cual no hay que dejar de cometer errores, porque así se dejará de aprender cosas nuevas, entender las cosas de otra manera. Un año donde hizo amistades nuevas con las personas que creía hasta imposible llegar a hablarles. Un año donde tuvo muchas caídas de las cuales aprendió a levantarse con la frente en alto, llena de valentía para que si se topase otra piedra en su camino vuelva a tropezar o quizás tenía la oportunidad de pasarla por alto. Un año donde entendio que jamás iba a volver a estar sola. Un año que le enseño que ser fuerte es la única opción que nos queda para avanzar en la vida y no quedarte sentada en una silla viendo como te pasa por encima. Un año que había significado todo para ella, que jamás olvidaría. Un año donde muchos de sus sueños, se hicieron realidad.
Ahí se encontraban los dos aún besándose, su primer beso del 2012 bajo los fuegos artificiales y rodeados de los seres que más aman. Si ambos se tenían el uno al otro nada más importaba. Se separaron pero sus caras aún permanecían juntas.
-Te amo – susurró Dougie en sus labios para volver a unirlos.
Mucho más lejos de ellos se encontraban dos globos: uno verde manzana y otro violeta oscuro… ambos con un papel enrrollado en el extremo inferior de la cinta que colgaba de ellos. Se habían enrredado, dejándolos unidos a los dos. En ambas listas se encontraban muchos deseos de dos personas distintas… pero había un sueño que tenía en común, lo único distinto era la persona. El globo verde manzana tenía en una caligrafía algo desordenada escrito “la quiero a ella en mi vida por siempre”, mientras que el globo violeta oscuro en una letra cursiva, ordenada y delicada decía “lo quiero a él en mi vida por siempre”. Si tan solo supieran el futuro que ambos los esperan, juntos.
El destino les tiene preparados a ambos un camino de felicidad aunque haya algunos que crean que los finales felices simplemente… no existen.
x x x x x x
Ojala les gusteeeeeeeeeeeeeeeeee. Perdón por no estar subiendo seguido, voy a hacer mi mayor esfuerzo para hacerlo. Tengan en su consciencia que no miré PLL para subirles capítulo, ámenme (???????)
Bueno le puse toda la ternura que pude a pedido de @UntouchedGD así que te dedico este capítulo.
Bueno las quiero Cafécolechitors (?????????), un besuli... me voy de joda e.e ahre (?) Gracias por leer, Flor.
- 136 days ago via site
650
"Not Alone" (Fanfic de Dougie)
Capítulo 45
Narra Dougie.
El día anterior no pudo haber sido más perfecto. No solo hice mía a _______ sino que ahora somos novios y también recupero la totalidad de su memoria. No podía estar más feliz aunque el planteo que ella me había hecho antes de irnos a dormir me había dejado un poco aturdido. Llevaba años sin ver a mi madre ni a mi hermana y el temor de que me rechazen por haberlas dejado al igual que lo hizo el desgraciado de mi padre, me mata por dentro.
-AAAAAAAAAAAAAAH – me desperté alterado por ese grito que provenía de ________.
-¿QUÉ? ¿QUÉ PASA? – pregunté confundido y un poco asustado.
-Perdón, todavía no me acostumbro a esto – dijo hundiendo tranquilamente su cabeza en mi pecho.
Me ponía alegre que ella recordara todo pero por otra parte era un poco… irritante.
-Esta bien – contesté cortante.
-¿Pasa algo? – preguntó mirandome a los ojos.
-No… es que yo… _____ siento que… vos… - hablabla entre cortado.
-Dale Dougie, me molesta cuando empezas a balbucear.
-Es que siento que te emociona más ser la novia de “Dougie Poynter” y no de mí… ¿lo entendes? – pregunte devolviendole la mirada a los ojos.
-Sos un tarado si pensas eso – contestó con un tono enojada pero luego su voz se alivio – no estoy con vos ahora solo porque antes eras mi ídolo, estoy con vos porque te amo como persona, no amo al famoso “Dougie Poynter”, yo amo al pequeño Dougie tímido que dormido me pidió que lo defienda de los nenes que lo atacaban en la escuela – me sonrió.
-¿Te acuerdas de eso todavía? – pregunté un poco avergonzado.
-Jamás me lo olvidaría – sonrió otra vez y me dio un corto beso en los labios – ¿te quedo todo claro?
-Más claro que el agua – contesté.
Faltaban solo dos días para Año nuevo y eso me emocionaba pero por otra parte no tanto. ¿El motivo?
-Acordate que a la noche vamos a cenar con mi hermano, mi sobrino y mi padre – ahí se los dijo ______.
Estaba asustado, primero que nada por el hecho de que a Eric yo no le caí para nada bien jamás y a mi él tampoco, luego porque soy pésimo con los niños y por último porque nunca le caes bien al padre de tu novia la primera vez que se encuentran. Aun que hay otro motivo… al día siguiente visitaríamos a mi familia después de tanto tiempo evitándola. El día se paso demasiado rápido para mi gusto y llego la noche. Me vestí normal con unos jeans ajustados, una remera de Zukie, una chaqueta negra y mi bandana rosa en la cabeza como es de costumbre. Tocaron la puerta de mi habitación y abrí dejando ver a _________ vestida con una pollera un poco más corta de lo que me gustaría, una remera negra simple ajustada al cuerpo y sobre esta misma una remera más corta y holgada color verde manzana que decía “Free hugs”.
-Estas hermosa – se sonrojó y la abracé.
-¿Qué haces? – preguntó.
-Ahí dice abrazos gratis, yo quiero uno – rió.
Le di un beso corto y agarrados de la mano, salimos para subirnos a mi auto e ir a la casa del padre de ________. Como es de costumbre en estas ocaciones los paparazzis estaban afuera esperando a que salgamos para tomarnos fotos. Siempre lo hacen cuando se enteran que un famoso tiene nueva novia. Llegamos, la ayude a bajar del auto y tocamos timbre en la casa para que nos abran.
-Saldras en las revistas con esa pollera – dije mirándola un poco molesto.
-¿Y qué? – preguntó despreocupada.
-Es muy corta – rió.
-Como digas – en ese momento la puerta se abrió dejando ver a una señora con traje, al parecer era la ama de llaves.
-Buenas noches señorita, señorito – reí para mis adentro al escuchar eso.
Nos abrió la puerta de la casa y nos adentramos en ella. Era grande y realmente lujosa. Llegamos al comedor donde ya estaba la mesa servida, Eric, Thiago y el padre de ______.
-¡Hija! – exclamó acercandose a ella con los brazos abiertos para luego cerrarlos en un abrazo, se acerco a mi un poco más serio y solo dijo – muchacho – tendiendo su mano para que la tomara.
-Papá, él es Dougie, Dougie Poynter y es mi novio – me sonrió tomandome de la mano.
-Oh vaya… bueno, un gusto Poynter – nos dimos un apretón de manos.
-El placer es mío señor.
Luego de saludar a su padre me acerqué a Eric el cual no me dio ninguna señal de que se iba a molestar en saludarme así que únicamente asentimos en la cabeza sonriendo falsamente de medio lado. Por último me acerqué al pequeño Thiago, le sacudí el cabello y besé su mejilla. Nos acomodamos todos en la mesa, era la hora de cenar. La comida había sido deliciosa y la hubiera pasado de maravilla si no me hubiera lanzado miradas de odio con Eric. De enserio ese chico me detesta.
-Cuentame un poco más de ti muchacho, ¿a qué te dedicas? – me preguntó su padre, se notaba que no me conocía y eso era un poco frustrante.
-Toco el bajo en una banda, McFly – me miro sorprendido.
-McFly… - susurró para si mismo – ah si, yo los conozco… los he visto en televisión y todo – me sonrió.
Antes de que siguiera hablando, la señora que cocinaba se acercó a la mesa y lo interrumpió.
-Es la hora del postre – dijo con una bandeja en mano mientras nos daba a cada uno de nosotros una copa con helado de vainilla bañado en chocolate.
-Gracias, Liz – agradeció el hombre y la señora solo asintió con la cabeza en señal de respeto para luego marcharse.
No estaba muy involucrado en las conversaciones, más que nada hablaba ________ con su hermano y su padre. Al terminar el postre, ella acompaño a Thiago al patio a jugar un rato. La miraba mientras le hacía cosquillas a su sobrino imaginandomela a ella con nuestro hijo haciendo lo mismo… sería perfecto. Sonreí pensando aquello y una voz me hizo volver al mundo real.
-¿Qué pretendes con ella? – me preguntó Eric y su padre estaba al lado.
Si no me equivoco esta era la primera vez que me hablaba como si fueramos un poco más amigos.
-Solo amarla y hacerla feliz – contesté mirándolo a la cara y con toda la sinceridad del mundo, él bufo.
-Lo mismo dijeron otros y así quedo su corazón – contesto frío y seco.
-Prometo cuidarlo y si tengo qué, tambien repararlo… yo no sé qué le hicieron los demás a _______ pero no sería capaz de lastimarla jamás… es una promesa de hombre a hombre, prometo nunca hacerle daño – dije.
-¿Prometes hacerla feliz y amarla? – preguntó su padre un poco desconfiado.
-Si señor.
-Sabes que si le haces un daño, una sola ilusión que tenga ella contigo que se rompa y pobre de tu cara – me amenazó Eric.
-Tranquilo, no lo haré – contesté.
-¿De qué me perdí? – llegó _______ sonriendo con Thiago en brazos y otra vez la imagen de nosotros como una familia apareció ante mí.
-Nada – contestamos al unísono.
No nos creyo ni una sola palabra pero no preguntó, supongo que sabía que había tenido la típica charla que se tiene con el hermano o padre de tu novia.
-Día – habló su sobrino – ¿udtedes vad a casadse? – le preguntó y ambos reímos un poco avergonzados.
-Bueno Pipi, eso es una decisión muy importante y no sé si estamos listos – me miro a los ojos.
-Pues do deo que haden la padeja pedfecta – el niño nos miro a ambos y sonrió.
-Algún día quizas te haremos caso Thiago – volví a sacudir su cabello.
-Algún día… - suspiró _____.
-Do dé que di lo hadán - dijo Thiago.
Apenas hace una semana y media somos novios y este pequeño ya nos quiere casar aunque de alguna forma… la idea no me molestaba. Al terminar la noche yo me había hecho un poco más amigo del padre de _________ pero no de Eric, nuestro odio seguía siendo el mismo. Nos despedimos y la deje a ella en la puerta de su edificio.
-¿Cómo la pasaste? ¿Fue tan malo? – preguntó.
-Un poco… si – contesté.
-¡Hey! Son buenos, solo que no te conocen lo suficiente.
-Lo sé cariño solo que Eric me odiará por siempre y yo a él – confesé.
-Estas hablando de mi hermano Dougie, no me gusta que se odien.
-¿Qué puedo hacer? Envidia esta hermosa cara, estos músculos – comencé a presumir mientras ella se reía de mí.
-No tenes ni fuerza Dougie menos músculos – se burló.
-¿Queres apostar? – pregunté desafiándola.
-¿Qué vas a hacer? – preguntó pícara.
Acto seguido, la tome de la cintura montandola sobre mi hombro mientras ella pataleaba y me golpeaba débilmente con sus puños en la espalda rogandome que la bajara ya mismo pero no le hice caso. Saqué de su bolso las llaves del departamento y entramos. Para mi suerte, Emma no se encontraba ahí.
-¡DOUGIE BAJAME! ¡AHORA! – gritaba para luego reirse de la situación.
-No hasta que admitas que si soy fuerte – contesté a sus gritos.
-Esta bien, sos fuerte Dougie y realmente tus músculos me impresionan – sonaba sarcástica.
-Lo sabía.
La tire sobre la cama y luego me puse arriba suyo dándole un beso impidiendole que hablara, que se resistiera o que quisiera sacarme de encima suyo. Rodeo mi cuello con sus frágiles brazos mientras yo comencé a levantar su blusa.
-No… - murmuró entre mis labios.
-Dejame cumplirte otra vez el sueño – comencé a besar su cuello mientras ella soltaba algunos suspiros para luego atrapar su boca con la mía.
Otra noche que iba a ser más larga de lo habitual, comenzaba a extrañar esto. Otra vez volví a sentirla, otra vez volví a adueñarme de cada centímetro de su piel, otra vez la hice mía.
x x x x x x
Bueno últimamente tengo una paja tremenda para escribir y una inspiración del orto so, se vienen capítulos bizarros.
Creo que la fic termina en el capítulo 50 y después viene el epílogo (?) y me gustaría hacer tipo un video agradeciendoles todo pero como que ni da AAJAJAJAJJAJA con eso les acabo de demostrar lo al pedo que estoy en esta vida.
Bueno nada eso, un capítulo aburrido pero bueno. Nada más me gusto el final. AH LA PIBA RE OBSESIONADA CON EL GARCHE. SDFLKJGLSKDJGKSLDJGS DOS CAPÍTULOS LLEGARON A LAS 1.000 VISITAS. PUTA MADRE LO MUCHO QUE SIGNIFICA ESO PARA MI, NO TIENEN NI IDEA MUCHAS GRACIAS♥
Por último: Dos lectoras empezaron a escribir una fic y me quede re skjdsgs porque me pidieron que yo la lea y fue como re mágico (?) Acá les dejo los links para que ustedes también las lean :B
http://twitpic.com/photos/paohmcfly
http://twitpic.com/photos/MiworldisNiall
Bueno eso es todoooooo. Gracias por leer, las quiere Flor (:
- 141 days ago via site
650
"Not Alone" (Fanfic de Dougie)
Capítulo 44
Narra Dougie.
Después de declararle todo lo sentía con respecto a ella, le propuse de ser novios. Gracias a dios, aceptó y luego la llevé a su casa. Al dejarla y dar vuelta en la esquina, estacioné el auto y ahí mismo me esperaba un amigo, Viri. Él me debía un favor y ahora lo estaba pagando. Le entregué un sobre para que se lo diera a ________ y también la distrajera mientras yo corría toda la vuelta a la manzana para quedar en la puerta de su edificio sin toparme con ella. Si todo salía bien Emma estaría saliendo en ese momento para dejarme entrar pero al parecer ______ dejo la puerta abierta y eso me lo hizo aún más facil. Entre corriendo y Emma estaba en el departamento por lo tanto me abrió la puerta.
-Decoré todo como Danny me dijo, después de todo se lo debíamos – me sonrio.
-Gracias Em – bese su mejilla y se despidió con la mano.
Sentí que la cerradura de la puerta comenzaba a sonar, me encerré rápido en su cuarto esperando a que llegara. Todo salio a la perfección y mucho mejor a cualquiera de mis expectativas. Esa noche la había hecho mía. Desperté, mire a mi alrededor y me encontré con su carita de angel reposada sobre mi pecho. Comencé a besar delicadamente su cuello para despertarla. Al lograrlo no resulto como yo esperaba. Se separo rápido de mí dándome un pequeño empujón y se quedo parada frente a la cama mirando todo lo que había en el lugar y de vez en cuando me miraba a mí impactada. Comenzó a caminar de un lado a otro de la habitación, yo no decía nada… tenía ¿miedo? Decidí hablar.
-¿_______? ¿estas bien? – pregunté, no contestó seguía caminando de un lado al otro en frente mío – ¡________! – se paro en seco y volteo su vista hacia la mía.
-¿P-por qué sabes mi nombre? ¿Q-qué haces acá? ¿V-vos…? – se callo mirandome con los ojos como platos.
-No me digas que… - comencé a mirarla asombrado – ¿recuerdas quién soy? ¿recuerdas quién sos vos? ¿Emma? ¿Danny? ¿Tom? ¿Harry? – mantenía la misma mirada que antes, comenzaba a creer que… - ¿_____? ¿volviste a perder la memoria?
Narra _______.
¿Qué hacía yo en la cama con él? ¿Por qué habíamos hecho esto? ¿Desde cuándo nos conocíamos? Sentía mucho miedo… pero a la vez, emoción. Caminaba de un lado al otro tratando de recordar algo pero simplemente no podía.
-¿________? ¿volviste a perder la memoria? – él se paro al lado mío, se había puesto ya su ropa interior y me miro a los ojos. Pude notar que los de él comenzaban a critalizarse, pego su frente con la mía y susurro – por favor… decime que no.
Lo mire a los ojos como si todo hubiera venido de golpe, sentí mis piernas débiles, mis brazos también y mi vista comenzó a nublarse. Me costaba mantenerme en pie. Amagué con caerme pero me sostuvo con sus manos.
-¿Te encuentras bien? – preguntó preocupado.
-Y-yo… Dougie… no – contesté para después ver todo negro. Desmayarme.
Flashback: esa era mi madre, Catalina, llamándome.
“Hija, hija” decía.
“Acá mamá…” contesté en ese momento.
“¿Qué estas escuchando?” me preguntó pero de pronto se tapo la boca asombrada al verme.
“¿Te gusta?” pregunté, definitivamente tendría unos 14 años...
“¿Q-qué… qué te hiciste en el cabello?” dijo aún sin poder creerlo mientras lo peinaba.
“Me lo teñí de cinco colores distintos, como su canción madre… como la canción de McFly” sonreí contenta por lo que había hecho, ella me abrazo.
“Te queda precioso hija” susurró mientras besaba mi cabeza, volví a sonreír feliz.
Todo se puso borroso, otra escena de mi vida se presento. Estaba con Emma, las dos tan solo unas adolescentes. Hacíamos la fila para entrar a un estadio. El concierto había sido el mejor de toda mi vida y no solo porque había sido de McFly… mi… mi banda preferida… sino porque al final, pudimos conocerlos a ellos. Ahí estaba yo llorando como toda fan al conocer a sus mayores ídolos en persona y en frente mío estaba un pequeño Tom, un poco más gordito que ahora y con su cabello largo pero seguía siendo igual de hermoso y con un hoyuelo que podría morirme de amor al tan solo verlo. Me firmo mi remera, nos sacamos una foto y luego de darme un beso en la mejilla, me felicito por mi cabello con cinco colores. Se marcho para hablar con otras chicas que estaban ahí. Ahora era Harry el que estaba en frente mío lo abracé fuerte, firmo mi remera, una foto y luego me sacudió el cabello agradeciendome por todo. Se marcho, en ese momento me tocaba estar con Danny. Me hizo reír mientras me firmaba la remera. Me abrazo fuerte y susurró en mi oído que no tenía por qué llorar pero yo le contesté que era lágrimas de felicidad. Luego de una foto, también se fue. Dougie… él no vino hacía mí, yo fui hacia él. Era un poco tímido, era el más pequeño de la banda y no solía estar mucho con las fans. Me autografeo mi remera, luego nos tomamos una foto y antes de que me marchara, me di media vuelta y corrí a abrazarlo. Al principio se sorprendio pero después me abrazo de la misma manera. “Gracias” le dije. Después de eso, hecha un mar de lágrimas junto con Emma nos fuimos. Ese día habíamos conocido a nuestros ídolos y si un auto nos pisaba ahora mismo no importaba porque ambas moriríamos felices.
Todo se volvio a poner borroso, recordé más cosas. Ese mismo día al llegar a mi casa imprimí las fotos y las remarqué para luego colgarlas en mi habitación frente a mi cama. Esas fotos serían lo primero que vería todos los días de mi vida al levantarme, razón por la cual llevaba siempre una sonrisa en mi rostro.
Todo otra vez se puso borroso, otro recuerdo. Era el mismo día que me enteré que mi madre se había ido de este mundo, a un lugar mejor pero lejos de mí. Me encontraba tirada en mi cama, deprimida, ya nada podía sacarme del “poso depresivo” en el que estaba dentro. Agarre mi celular, escuche su música, lo único que siempre lograba ayudarme en mis momentos dificiles. Entonces decidí intentarlo, decidí twittearle algo a Tom con la falsa esperanza de que me conteste.
“@tommcfly me siento sola en este mundo Tom, no creo poder volver a ser feliz… ya no le encuentro sentido a nada y ustedes son uno de los únicos motivos para seguir de pie”
Y ese día… ese día recibí una mención que jamás había esperado.
“@(tu twitter) Al final todo saldrá bien, si no esta bien es que aún no es el final… sé fuerte ante todo y recuerda sonreír.”
Tom me había contestado, sus palabras habían significado mucho para mí y me habían ayudado en ese día.
Todo se puso borroso muchas veces más, fui recordando todo de a poco al igual de por qué me encontraba con Dougie en la misma cama, cómo había pasado. Lo que me había sucedido fue que había entrado en un pequeño shock en el cuál olvidé hasta mi nombre pero ahora había recordado todo… absolutamente todo. Antes sabía la mitad de las cosas sobre mi vida cotidiana, recordaba quién era quién pero nunca todo por completo y tampoco a McFly… y ahora sabía todo como si el accidente en auto nunca hubiera sucedido.
-¡_______ DESPERTA! ¿ME ESCUCHAS? – escuchaba su voz, la que tanto había oído solo arriba de escenarios, en televisión y entrevistas… ahora lo tenía a mi lado, preocupado por mí, enamorado de mí. Esto era increíble, yo estaba de novia con Dougie Lee Poynter, mi ídolo.
-¿Dougie? ¿Dougie Poynter? – hable mientras abría mis ojos para encontrarme con su dulce mirada. Me sonrió tranquilo mientras asentía.
-¿Segura que te encuentras bien o llamo a la ambulancia? – preguntó pero salté encima de él prohibiendole que agarrara el teléfono.
-AAAAAAAAAAAAAAAH – grité mientras me encontraba encima de él.
-¿P-por qué gritas? Me asustas – dijo mientras me devolvía el abrazo acariciando mi espalda.
No podía creer que estuviera en esta hermosa situación con él, los dos… de novios. Era imposible, un sueño. ¡Por favor, que alguien me pellisque!
-Dougie… vos… vos – me di cuenta de algo que no esperaba. Estaba desnuda. Rápido me envolví otra vez en mis sábanas y mi cara se transformo de color pálido a un completo rojo tomate.
-Tranquila, ya conozco todo tu cuerpo… entero – sonrió pícaro mientras se acercaba a mí y yo retrocedía – ¿qué pasa? – preguntó confundido.
-V-vos… y-yo… ¡TUVE SEXO CON DOUGIE POYNTER AAAAAAAAH! – grité emocionada aunque sonaba un poco infantil. ¿Qué pretendían? Me había acostado con mi ídolo, uno de mis mayores sueños. Se rió, él aún no comprendía nada.
-¿Y qué con eso? ¿Tanto lo querías?
-¿Bromeas? ¡Soñe por años con este momento! – dije con una enorme sonrisa.
-¿Qué? Si nos conocemos hace apenas… unos cuatro o cinco meses – contestó confuso.
-Dougie… me acordé, me acordé de todo – lo mire seria.
-¿De todo? ¿Todo de todo?
-Todo de todo – sonreí al igual que él.
-¡Eso es genial! – me abrazo y luego unimos nuestros labios en un beso. Al separarnos me miro travieso – así que… ¿lo soñaste durante muchos años? – comenzó a estirar de la punta de la sábana intentando sacarla. Me sonrojé, impidiendo que la sacara.
-Lo admito, si lo hice.
-¿Por qué no te vuelvo a cumplir el sueño? – preguntó.
-Tonto – reí.
Separarnos nos costó unos quince minutos. Cuando por fin pude salir de la cama sin que él intentara que volvamos a tener relaciones me dirigí al baño y me duché. Después se duchó él y juntos fuimos a la casa de Tom. Estabamos en el auto y me encontraba completamente nerviosa. Comencé otra vez con mi molesto tick de agitar la pierna derecha mientras me mordía el labio inferior.
-¿Estas nerviosa? – me preguntó.
-Demasiado… es como cuando los conocí por primera vez, ahora no puedo creer que yo sea tu novia y que Danny sea mi mejor amigo igual que Harry y Tom… es todo imposible para mí – como respuesta solo sonrió.
Llegamos, él tenía las llaves por lo tanto entramos. Todos estaban en la sala de estar por lo tanto al entrar me quede parada en la puerta mirandolos a todos asombrada.
-Hola _______ - saludó Danny – ¿cómo la pasaste anoche? – agregó con tono picarón.
Todo mi mundo se freno al escuchar su voz y ver a todos alredodor solo mirandome a mí como si eso fuera lo más normal del mundo.
-¡DANNY, HARRY, TOM, GIO, MARVIN, AURORA, AAAAAAAAAAAAH! – grité.
-Recordo todo – aclaro Dougie y todo se levantaron emocionados a abrazarme.
Conversamos toda la tarde hasta que una pregunta que me hizo Gio logró que tengamos que decir la verdad de lo que estaba pasando.
-¿Qué es este collar? – preguntó mientras lo miraba con una sonrisa.
Mire hacía mi pecho y lo tome entre mis manos, al darlo vuelta me acordé que era el que Dougie me había dado para formalizar la relación… para dejar de ser amigos, comenzar a ser novios. Ambos nos paramos en frente de todos, nos tomamos de la mano y anunciamos que eramos novios. Todos nos felicitaron, nos aconsejaron y dijeron que estaban felices por nosotros.
Al anochecer, me quedé a dormir en lo de Tom. Jugaba con la mano de Dougie mientras acariciaba mi cabello. Estábamos en silencio pero no uno incómodo sino que era uno muy confortable pero decidí interrumpirlo.
-Dougie… antes de año nuevo me gustaría cenar con mi hermano, mi padre y mi sobrino para decirles sobre nosotros – lo miré a los ojos y se notaba que se encontraba algo asustado. Trago saliva y no me contestó – también… me gustaría conocer la tuya.
-No – dijo rápidamente.
-Vamos Dougie, tenes que superarlo… tenes que volver a verlos algunas vez – lo mire con una expresión triste.
-No puedo ________, no lo entendes… yo les fallé, me fui al igual que lo hice mi padre dejandolas sola – miro para otro lado esquivando mi mirada.
-Dougie tarde o temprano vas a tener que vencer tu miedo hacía un posible rechazo que te puedan dar ellas por eso aunque no creo que lo hagan… no sos igual que tu padre Doug, mirame – tome con mi mano su mentón obligandolo a mirarme – vos sos mucho mejor persona y estoy segura que ellas van a entender todo – me miro comprensivo y me dio un beso corto en los labios – solo prometeme que lo pensaras.
-Lo haré, solo por vos.
-Gracias.
Sonreí y luego ambos nos volvimos a acostar en silencio, quedandonos dormidos.
x x x x x x
No es para alarmar a nadie pero ayer mientras hacía la cuenta de cuántos capítulos quedan me dio que faltan al rededor de 6 o 7 así que... me pone triste estar ya escribiendo los últimos capítulos. De enserio. Bueno este es aburrido, I know y los próximo también lo van a hacer (?) NADA SE VA A COMPARAR CON EL 43 CARAJO. Ahre JAJJAJAJA. Sé que al principio pensaron que había vuelto a perder la memoria y me querían matar jojo pero era solo para confundirlas. No voy a hacer eso, después de todo... si quiero terminarla y hacer eso la alargaría más. Bueno nada.
Ah otra cosa. NO PUEDO CREER QUE DOS CAPÍTULOS PASARON LAS 800 VISITAAAAAAAAS KJSDFJDFGS MUCHAS GRACIAS. Y también pase los 40 capítulos. Esto es mágico para mí, todavía no puedo creerlo. Muchas gracias a todas, de enserio :')
Gracias por leer, las quiere Flor :)
- 145 days ago via site
635
"Not Alone" (Fanfic de Dougie)
Capítulo 43
Narra Dougie.
Me la lleve a un lugar apartado para hablar… para aclarar todo con ella… para finalizar la relación.
-Isi, tenemos que hablar – comencé serio, no estaba nervioso.
-Creo saber que es Doug… ¿crees que soy idiota? Porque no lo soy, veo como la miras, veo como actuas cuando ella esta, veo como le hablas y es más sigues teniendo esa cara de bobo aún cuando ella no esta – dijo y suspiro un poco frustrada – desde el primer momento en el que la vi con vos me di cuenta de que los dos estan hechos el uno para el otro Dougie y me odio por ser la que interrumpe la relación… de enserio, ve por ella no me des explicaciones de “no sos vos, soy yo” porque sé cómo son las cosas… intenté que lo nuestro funcionara y también que te olvidaras de ________ pero no lo logré pero ¿sabes? De cierta forma eso me alegra, me alegra no haber roto su lazo.
-Gracias Isi – besé su frente.
-Dougie, ¿podría pedirte un último pequeño beso? Solo de recuerdo y juro no volver a aparecer en tu vida – pidió, sea venía tierna.
-Claro Isi, pero no… no quiero que te vayas de ella, seamos amigos – sonreí, le di un último beso.
Antes de darme vuelta para ir en busca de ________, ella me frenó.
-Suerte Dougie – me sonrió con los ojos llorosos.
-Gracias, la voy a necesitar – le devolví la sonrisa. Fui hacía donde estaban todos pero ella no estaba ahí – chicos, ¿y ________?
-No sé, no dijo nada… solo se fue – respondió Danny.
-Danny, necesito que me hagas un favor – nos alejamos del resto, le explique algunas cosas rápido y antes de irme le heche una última mirada – espero que todo salga bien.
-Yo también amigo, suerte.
-Gracias.
Abrí la puerta de la casa, me subí al auto y fui hacía la plaza en la que seguramente ________ se encontraba. Ahí estaba llorando, odiaba verla así. Me acerqué a ella… ¿qué había pasado ahora?
-¿_______? – pregunté.
-¿¡QUÉ HACES ACÁ!? – contestó enojada.
-Y-yo… te seguí porque…
Narra ________.
-¿Para qué? ¿para qué me seguiste? ¿para seguir haciendome daño? ¿para eso Doug? ¿sabes? Por un momento de enserio creí que dejarías a Isidora por mí, pensé que al enterarte lo de Peter harías lo posible para que ambos al menos intentáramos algo pero me equivoque. Te vi besandote con ella otra vez, ¿sabes a qué me hizo acordar? Al día hace unos tres o cuatro meses, no sé bien hace cuanto y tampoco tengo ganas de ponerme a recordar la fecha exacta – hablaba rápido, enojada y nerviosa – cuando te vi besandote con otra en aquella fiesta que me invitaste, cuando me rompiste por primera vez todas las ilusiones que me había hecho… y lo volviste hacer, volviste a romper todas mis ilusiones… te odio Dougie, te odio – intenté darle un cachetazo, otro de los muchos pero me detuvo con sus brazos.
-_________, Isi y yo terminamos, no somos novios, no más pareja… ya esta, terminó lo nuestro – sonrió pacíficamente como si yo nunca le hubiera dicho todo lo que le dije.
Me quedé en un shock de tres segundos recalculando lo que me había dicho.
-V-vos… Is-si… y-yo... v-vos y is-si t-terminaron… ¿t-terminaron? – tartamudeaba como idiota.
-Si ______, terminamos – volvió a sonreír tan exageradamente que sus ojos se achinaron aún más.
Sin pensarlos dos veces salte encima suyo para abrazarlo pero él no se lo esperaba. Mi peso y su falta de equilibrio produjeron que ambos cayeramos para atrás quedando dentro de la fuente de agua completamente mojados. Logré sacar mi cabeza del agua mientras me reía, todo el poco maquillaje que llevaba se me había corrido y mi ropa estaba toda moja al igual que mi cabello. Reía a carcajadas, logre pararme pero aún no salía de ahí dentro. Dougie seguía sumergido en el agua, por un momento creí que se estaba ahogando o algo por estilo pero no… cuando salio me quede mirandolo con los ojos como platos sin creer lo que mis ojos veían.
-V-vos… ¿q-qué haces? – pregunté casi sin aliento.
-No es lo que vos pensas de enserio… no te pediré matrimonio si es lo que imaginas – dijo parandose a mi lado con una caja en sus manos.
Por unos instantes pensé que lo haría ya que se había quedado arrodillado ante mí pero ahora me tranquilizaba saber que no pero aún así… ¿qué había dentro de esa caja? Con una mano tomo la mía entrelazando sus dedos y con la otra acaricio mi mejila corriendome el pelo mojado de la cara para poder observarme aún mejor. Me había quedado sin palabras, no decía nada, no quería decir nada así que él interrumpio el silencio con cosas que jamás creí que escucharía.
-Desde el primer día en el que te conocí sentí la necesidad de estar cerca de tuyo, sentí que estabas sola, sentí que necesitabas a alguien para que te acompañe y me hice la promesa de nunca dejarte sola. Aún así sin conocerte lo hice, te cuide, me mantuve cerca de tuyo… cuando despertaste y vi que por mi culpa habías perdido la memoria me sentí la peor basura en este mundo. Una persona como vos no se merecía que por un momento de pura inconsciencia se sufriera tanto daño como el que te hicimos… pensé que jamás me lo perdonarías, que me odiarías por el resto de tus días pero aún así no lo hiciste sino que fui la persona en la que más confiaste y te sentiste querida y apoyada. Esos días en Francia fueron los mejores y creo que los voy a tener por siempre en mis recuerdos a pesar de todo. Cuando volvimos las cosas se pusieron un poco tensas e iban adquiriendo cada día más dificultad. Nuestro primer beso bajo la lluvia fue soñado, hermoso diría yo… y lamento mucho ese día hace casi tres meses atrás cuando me dijiste “adiós Dougie” y nunca más te volvi a ver hasta el día en el que nos fuimos de gira que por cierto fue un mes muy entretenido y que jamás olvidare. _________ vos me haces sentir cosas que nunca antes me habían logrado hacer sentir, porque no hizo falta llevarte a la cama para saber que te quiero a mi lado, no hizo falta que te besara para saber que sos la indicada y una de las cosas que más me gustan de vos es que tuviera que luchar mucho para conseguirte. Claro, además de tu cabello que tiene un aroma atrapante, tus ojos en los cuales siempre que te miro me quedo embobado, tu perfecta sonrisa que hace que al verla me sienta en el cielo, tu preciosa forma de ser… todo. Hasta adoro cada uno de tus defectos, cuando rápido te pones de mal humor, cuando sos histéricamente insoportable, cuando me pegas cachetazos – reímos mientras yo sentía correr por mi mejilla una lágrima – cuando decis que me odias, todas esas cosas las adoro. Sé que sueno cursi pero adoro todo lo que venga de tu parte, me encanta, ______ hace meses me volves loco y nunca me animé a decirtelo aunque creo que lo sabías yo… yo estoy enamorado de vos, me hiciste volver a creer en el amor y soportaría de todo solo para estar contigo y creo que te lo he demostrado. Recibiría balas por vos – señalo su hombro, yo solté una de mis más agradecidas sonrisas – todo para que estes sana, prefiero mi mal pero tu bien… solo quiero que seas feliz aunque yo muera siendo miserable para conseguirlo… ________ te amo.
Si antes estaba sin palabras definitivamente ahora, me había quedado hasta sin aire para respirar.
-Doug yo… - me interrumpio callandome poniendo un dedo en mis labios.
-No, no digas nada… quiero hacer esto bien – se arodilló ante mí, coloqué mis manos sobre mi boca mientras otras lágrimas salían de mis ojos, estaba emocionada, shockeada, sentía una sensación indescriptible – _______ ________, ¿aceptarías ser mi novia? – silencio por mi parte.
-Dougie creo que demostramos que ninguno de los dos esta hecho para el amor, que a ninguno de los dos nos va bien en estas cosas y… ¿qué si intentamos y no sale bien? – me arrodille junto a él mientras ambos nos mirábamos a los ojos, acercándonos cada vez más.
-Habrá valido la pena tan solo intentarlo… - contestó a mi pregunta – ahora… responde la mía – dijo cerca de mis labios – vos, ¿queres ser mi novia? – dude en contestar unos segundos.
-Si Doug…– sonreí.
Dicho esto cerré los ojos y sentí una presión en mis labios, eran los suyos haciendo fuerza sobre los míos para concretar un beso y también el comienzo de una relación. Al separarnos, tomo el collar dentro de la caja y me lo puso alrededor del cuello. Tenía grabado “Dougie - ________ forever” y tenía la forma de la púa de una guitarra. Lo mire con la mejor de mis sonrisas y volví a besarlo. Me separé cerca de su boca y susurré.
-Te amo.
-Yo aún más.
Me tomo con sus brazos por la espalda haciéndome caer junto con él dentro del agua otra vez. Comenzamos a jugar con ella mientras nos reíamos. Todos mojados pero felices nos subimos a su auto para que él me llevara a casa pero antes tome el retrato de mi madre entre mis manos.
-Volvi a creer en el amor ma y ¿sabes? Tengo el presentimiento que esta vez no volveré acá para llorar por un corazón roto – le sonreí como si fuera que se lo dijera en la cara, lo deje otra vez en su lugar y me marché con Dougie.
Me dejo en la puerta del edificio en el que vivía y me sentí rara al despedirde de él con un corto beso en la boca. Busqué las llaves de la puerta mientras veía como su auto doblaba en la esquina desapareciendo de mi vista. Al encontrarlas la abrí pero escuche el ruido de que se rompía una botella. No me di cuenta pero había dejado la puerta abierta y me acerqué hacía el lugar ese, donde provenía el ruido. Había un chico de unos veinte años con una botella de alcohol rota en las manos y una carta en la otra. Me acerqué a él, se veía con un mal estado.
-Disculpe señor, ¿se encuentra bien? – pregunté amablemente.
-Viri, mi nombre es Viri no señor – dijo normal como si no tuviera ni una sola gota de alcohol en el organismo.
-¿Te encuentras bien? – lo ayudé a ponerse de pie.
-En perfecto estado, ¿y vos pequeña? – preguntó.
-Más feliz que nunca – sonreí – bueno, si esta usted bien entonces me iré – di media vuelta para marcharme pero me detuvo.
-Espera… esto… es para usted – me tendió un sobre, el que antes había visto.
-¿P-para mí? – pregunté.
-Exacto, le deseo salud y amor… pase una linda noche – me guiño un ojo y luego se marcho dejandome completamente perpleja.
¿Qué había detro del sobre? Sin abrirla fui de vuelta hasta la puerta de mi casa, cerré con llave y tome el ascensor. Abrí la puerta de mi departamento y colgué todas mis cosas en el armario. Estaba por comenzar a sacarme la ropa y entrar a ducharme pero vi una nota de Emma arriba de la mesada.
“_______: fui a dormir a la casa de Danny, no te preocupes por mi ausencia… aunque no creo que lo harás. Disfruta la noche. Besos, Emma xx”
¿Por qué carajo todos me decían eso? Deje la nota a un lado y gire para ir a mi habitación cuando vi pétalos de rosas tirados en el suelo como si me estuvieran señalando un camino y luego mire mi mano, la que sostenía el sobre. “Pase una linda noche” esa oración resonó en mi cabeza y sin dudarlo abrí para ver qué contenía dentro. Había una carta.
“Querida ______: no te asustes, Viri es un amigo mío que esta cumpliendo con un favor que me debe, no es alcohólico ni nada por el estilo, tranquila. Solo quiero decirte que sigas el camino de rosas que te llevaras una sorpresa pero... primero tenes que ponerte la venda que esta sobre la mesa de tu cocina para poder pasar. No hagas trampa. Te ama, D xx”
Sonreí mientras doblaba el papel y lo dejaba arriba de la mesa. Me coloqué la venda en mis ojos y luego comencé a caminar por el lugar que recordaba que estaban los pétalos esparcidos por el suelo, yendo a mi habitación. Caminé palpeando con ambos brazos las paredes para no caerme pero de pronto choque con algo… con alguien mejor dicho. Ese “alguien” rozo con sus labios los míos, produciendo mí deseo a que los besara pero cuando quise hacer presión sobre ellos, se alejo. Estaba jugando conmigo, estaba jugando a revolucionar mis hormonas, a que me vuelva loca y lo estaba… logrando. Lentamente con sus manos desabrochó la venda que tenía sobre mis ojos y los abrí pensado que me encontraría con su cara pero en lugar de eso allí había dos rosas: una blanca y otra rosa. Mis preferidas al igual que las de mi madre. Y unos centimetros más abajo se encontraba Dougie de cuclillas, ofreciendomelas. Las tome con mucho cariño, derritiendome de ternura ante su mirada. El lugar estaba realmente hermoso decorado, el camino de pétalos terminaba en mi cama y había velas en lugar de luces. Me agache y con mis manos lo agarre de sus cachetes haciendolo parar y besandolo. Sentía tanto amor, tantos sentimientos hacía él… tenía la necesidad de demostrarle mi amor y no solo con palabras.
El beso iba adquiriendo cada vez más y más pasión. Nuestros labios se movían desesperadamente como si el mundo se fuera acabar mientras nuestras lenguas jugaban entre ellas. Jugué con su cabello débilmente mientras rodeaba su cuello con mis brazos dejándome llevar completamente por el momento. Paso sus manos haciendo un recorrido desde mi cuello hasta mis caderas y luego de una manera brusca me tomo del trasero haciendo fuerza para alzarme encima de él y que rodeara su cadera con mis piernas.
Caímos los dos sobre la cama, él encima de mí. Mis manos se encontraban ahora sobre la cama entrelazadas con las suyas mientras besaba cada parte de mi cuello y mi oreja produciendome un cosquilleo. Con un movimiento cambie de posiciones. Sonrió travieso mientras plantaba un beso en la comisura de sus labios, luego fui bajando por su barbilla hasta llegar a su cuello donde presione fuerte con mis labios para dejar marca. Me deshice de su remera para luego ir bajando por su abdómen dejando besos en él, volví a hacer lo mismo para volver otra vez a su rostro y capturar nuevamente sus labios con los míos. No sé como paso pero ahora mi remera se encontraba tirada en el suelo junto a la de él. Solo quedaban mis molestos short, su jean y nuestra ropa interior para dejarnos ver completamente.
Quedé sentada sobre su cintura con mis piernas a los lados de esta misma. Él me sonrió mientras nos mirábamos con ternura. Tome su rostro entre mis manos, me acerqué nuevamente a sus labios y antes de fundirlos con los míos susurré un “te amo”. Comenzó a desabrochar el gancho de mi brazier para dejar mi torzo completamente desnudo. Con sus manos comenzó a acariciarme haciendo que me estremeciera por completo, yendo desde mis caderas hasta toda mi espalda y luego a mi pecho. Volvimos a cambiar de posición, él quedo encima mío. Comencé a desabrochar su pantalón, me ayudo a quitarlo de mi camino y se acercó a mi oído.
-¿Estas segura de esto? – me preguntó de manera dulce.
-Sería lo más perfecto que me podría pasar – sonreí dándole el permiso de hacerme suya.
-Te amo, sos hermosa – dijo.
Sonreí y me acarició las piernas para luego sacar mi última prenda al igual que yo hice con él… dejandonos los dos como vinimos al mundo, completamente desnudos. Sonrió mirandome pícaro, en su mirada se notaba la lujuria. Se recosto sobre mí hundiendo su cuerpo sobre el mio. Abracé su espalda mientras disfrutaba del momento y de vez en cuando clavaba mis uñas en ella. Al principio era algo raro, no recordaba la sensación pero después me acostumbre y sentía una oleada de placer.
Se desplomó sobre mí, los dos con el corazón agitado completamente exhaustos. Esta había sido definitivamente la noche más larga, hermosa y perfecta que viví en mis 21 años de vida. Me rescosté sobre su pecho mientras él me abrazaba. Por primera vez en mi vida me sentí amada, protegida, fuerte… quería quedarme así para toda la vida. Entrelazo sus dedos con los míos y con su pulgar me hacía caricias en la mano. Quería congelar el momento, quedarme ahí para y por siempre. Me dio un beso en la frente y después me abrazo con todas sus fuerzas. No hacían falta las palabras para decir lo perfecto que fue todo y cuánto nos amamos, cuánto esto nos unio aún más. Al hacer el amor por primera vez es como si se hubiera creado un lazo que unía ahora nuestras almas.
Desperté al día siguiente, sentía una molestia en el cuello. Solte un pequeño quejido mientras abría los ojos, sentía mi cuerpo cansado. Al abrirlos, vi a… a él besando mi cuello.
-Al fin despiertas, quería hacerlo de una manera dulce… ¿te dije que verte dormir me da paz? – me dijo de una forma muy tierna cerca de mi rostro.
Pude reconocer todos los rasgos de su perfecto rostro y quede en shock. Mire por debajo de las sábanas y me encontraba sin ropa. Lo aparte de un empujón de mí asustada, me envolví en lo único que tenía en mano, las sábanas, y me levante de la cama. Él tenía una cara de confusión total. Mire todo a mi alrededor, volví a posar mi mirada en él y ahogué un grito.
x x x x x x
Este capítulo es complemente hermoso y perfecto. Puede sonar un poco egocéntrico pero de enserio me gusta. Es el primero que me gusta, el primero y creo que el único. Creo que este capítulo merece muchos comentarios lindos hijas de puta que siempre me putean la concha de sus hermanas trolas (???????). Bueno nada eso.
Otra cosa, quiero hacer un agradecimiento a @suungundrulex que hace mucho estábamos hablando de la novela y me dio la idea de la fuente, GRACIAS, sos una grosa y para mí tus comentarios si son importantes tarada y si los valoro y mucho.
Espero que todas disfruten del fin de año y que el 2012 las llene de felicidad y alegría porque todas se lo merecen. Gracias por hacerme feliz con sus comentarios, de enserio son lo más ya no sé cómo mierda agradecerles.
Hice este capítulo y ahora me siento una depravada sexual pero aún así, me gusto. Espero que a ustedes también y que se sientan re skdjflgsddgs (?)
Terminen re lindo el 2011 y empiecen con una enorme y linda sonrisa el 2012. Les desea lo mejor, Flor que las quiere mucho :)
PD: me re inspiré. No me pueden odiar ahora.
- 148 days ago via site
1,075
"One Thing" (One-shoot de Niall) Parte 2.
Nuestros labios rozaban y… lo que había deseado, soñado, esperado por años paso. Nuestros labios se unieron en un corto y simple beso pero lleno de distintos sentimientos. Las mariposas habían armado un revolución dentro de mí. Nos separamos mirándonos sorpredidos a los ojos, no podíamos creer lo que habíamos hecho… yo no podía creer lo que él había hecho. Abril se fue hecha una furia, derribando todo lo que había a su paso.
-Y-yo… estem… lo hice porque, ya sabes… los celos – Niall hablaba entrecortado, nervioso pero aún así entendí lo que me quizo decir.
-No te molestes, lo entiendo – fingí una sonrisa.
Por un momento había creído que él me beso solo porque de enserio lo quería, lo sentía… no para darle celos a Abril. Me sentía usada pero lo peor es que yo me había dejado usar. Mi primer beso con Niall Horan, mi mejor amigo, mi primer amor, había sido una farsa. Disimule estar bien como muchas veces lo hacía, simplemente no me gustaba que se dieran cuenta cuando sufro y estoy mal. Al llegar a mi casa me derrumbe en mi cama, tapandome con mis sábanas a otra vez llorarlo en silencio…
Ya habían pasado dos semanas fingiendo ser algo que no soy, su novia. Era el recreo cuando lo vi, cuando vi algo que me destruyo… se estaba abrazando a ella, a Abril. Sé que no me puedo poner así por un simple abrazo pero estas dos semanas cerca de él habían sido las mejores de toda mi aburrida vida y pensar que todo se podía acabar ya que volvería con Abril, me mataba.
Narra Niall.
-Una diosa de la actuación, ¿cómo lo haces tan bien? – me encontraba hablando con Abril.
-Años de experiencia – dijo agrandándose. Creanlo o no, ella es más amable de lo que aparenta, solo se necesita ser más amigo para conocer su verdadero yo.
-Ya tonta, estoy muy agradecido por este favor – le dije.
-Bueno, después de todo te la debía y mucho… me diste una mano con el tema de Zayn – contestó – enserio Niall, ¿cuándo piensas decirle la verdad a ________?
-No sé… es que cada vez que intento me pongo nervioso, no me salen las palabras… es mi mejor amiga, no siente lo mismo y todo este plan de “fingir ser novios para darte celos” no creo que funcione porque soy un idiota que le teme a todo – estaba realmente frustrado.
Así es, hace ya unos meses cuando verdaderamente finalicé mi relación con Abril me había enamorado de ________ pero nunca le dije nada a ella y con Abril acordamos tampoco decir nada sobre nuestra separación. Ella me estaba devolviendo el favor, yo la ayude a que se pusiera de novia “secreta” con Zayn y ahora era su turno: tenía que ayudarme a que por una vez por todas le declarara mis sentimientos a ________.
-Hablas como todo un hombre enamorado, ¿qué es lo que ves en esa idiota? – dijo burlándose de mí.
-Cuidado con lo que dices sobre _______ en mi presencia… simplemente no lo sé, tiene algo que me atrapa, tiene algo que me hace quererla, amarla… tiene algo que me hace necesitarla – sonreí de lado, pensando en ella.
-Yo diría que vayas ya mismo a aclararle todo… pensé que después de que los obligara a que se besaran, le dirías todo pero – me dio un golpe en la cabeza – el idiota de Horan, no hizo nada.
-Lo siento Abril, soy un lento en tema “mujeres” – estaba apenado, ella tenía razón. No puedo ser más cobarde porque no me alcanzan las horas del día ni los años de mi vida.
-Me gustaría poder ayudarte pero no puedo ir a decirle “hey _______, ¿sabes? Niall esta enamorado de vos”, eso quieras o no te toca a vos – dijo.
-Tenes razón, es más… ahora mismo se lo iré a decir – dije armandome de coraje.
-Ese es mi niño – replicó con voz finita abrazándome.
Di media vuelta para buscar a _______ pero al instante la encontré, mirandome seria y luego de eso empezó a correr en la dirección opuesta.
-¡_________! – grité hechando carrera para alcanzarla pero tenía piernas ágiles.
¿Sera que pensó que había vuelto con Abril? Pero si fuera así… ¿por qué reacciono mal?
-Acá estas…
Narra _________.
Sentí una lágrima correr por mi mejilla, era tarde Niall me había visto. Comencé a correr hacia ningún lado y cuando me quise dar cuenta estaba ya en la puerta de mi casa. Me senté en la puerta, estaba mal, destrozada. Yo sabía que esto iba a pasar, que tarde o temprano la farsa finalizaría dejandome con el corazón roto. Hundi mi cabeza sobre mis rodillas lamentando el día en el que acepté ser su “novia”. Idiota, idiota, idiota.
-Acá estas… - escuché su dulce voz y luego sentí cómo se sentaba a mi lado.
-¿Qué queres? – pregunté de mal modo.
-Sabes qué paso, si no es mucho pedir – lo mire con mi cara hinchada y ojos rojos por culpa del llanto – no me agrada que llores – dijo limpiando mis lágrimas con sus manos – contame como lo haces siempre… ¿qué paso?
-Es un chico – dije hablandole como si no fuera él para que no sosperachara – no me ve como algo más que amiga, eso duele…
-Es un idiota – susurró pero alcancé a oírlo.
-¿Por qué lo dices? – estaba confundida.
-Eh… es que – otra vez, estaba nervioso, ¿qué esconde? – me pregunto cómo puede ser tan idiota de no notar a alguien tan hermosa como vos… - definitivamente el color subio a mis mejillas – sos tan tierna cuando te ruborizas – agregó.
-Ya Horan, harás que mis cachetes exploten – le di un pequeño pero leve empujón con el brazo.
-De enserio, ese chico es un idiota – me sonrió.
“Si tan solo supieras quién es ese muchacho…” pensé. Comenzaba a correr una fría correntada de viento, mi piel se puso como la de una gallina… sentía mucho frío pero de pronto todo se calmo. Él me había dado su chaqueta azul con una “H” bordada en amarillo del costado izquierdo.
-Ven – dijo abrazandome mientras hacía que me recostara en sus piernas mientras frotaba mis brazos para que el frío despareciera. Sonreí por inconsciencia – ¿de qué sonries?
-Ahora si parecemos novios – se me había escapado, no quería decir eso. Como respuesta, él rio - ¿qué?
-¿Te puedo besar? – preguntó y mi corazón se detuvo por una milésima de segundo casi produciendome un paro cardíaco.
Abrí los ojos y me encontre con su dulce mirada, con esos ojos que hacía que me perdiera con tan solo observarlos dos segundos.
-Niall no hay nadie aquí, no tenemos por qué fingir.
-Eso lo sé.
¿Cómo paso? No lo sé pero ahora nos encontrabamos besando como nunca antes lo habíamos hecho… bueno nos encontrábamos besando como si fuera que los dos lo deseáramos de la misma manera y no por fingir una relación. Nuestros labios se movían al compaz mientras por primera vez abríamos más la boca para dar paso a que nuestras lenguas hicieran contacto. Nos paramos mientras yo caminaba para atrás sin despegarnos un segundo hasta que sentí como choqué con la puerta de la entrada de mi casa. Apenas alcancé para poder abrirla y entramos. Él la cerró empujándola con el pie mientras ni en un segundo nos separábamos. Coloqué mis brazos alrededor de su cuello y comencé a jugar con su pelo mientras él me tomaba por debajo de mi blusa, la cintura e implantaba caricias en ella. Definitivamente Horan había revolucionado todas mis hormonas y no sé hasta donde hubiera sido capaz llegar si no nos interrumpían. Se escuchó una tos, haciendonos volver a la realidad. Por fin nos separamos y ambos nos encontrabamos mirando a mi padre con la cara pareciada a un tomate de la vergüenza.
-Sabía que tarde o temprano, ustedes iban a terminar juntos – sonrió, dejo el diario arriba de la mesa y se marcho a su habitación.
Nos miramos, sonreímos y entrelazamos nuestras manos. Este era el principio de algo que aunque no sabía que era, estaba dispuesta a averiguarlo junto a él.
x x x x x x
No sé si alguien lo lee pero bueno, subí acá la segunda parte ojala les guste. Besuli.
- 149 days ago via site
70
"Not Alone" (Fanfic de Dougie)
Capítulo 42
-¡_________! – gritó Peter cerca del lugar donde yo estaba con Dougie.
Nos separamos bruscamente, asustados. Si, teníamos mucho miedo de que él nos descubriera.
-Gracias por los dos regalos Doug – dije besando su frente y me miro confundido.
-¿Dos regalos?
-La guitarra y el mejor… tu beso – sonreí y lo deje solo, yendo hacia mi molesto novio – acá estoy Peter.
-¿Y eso? – señaló mi guitarra.
-Regalo de Doug – sonreí, estaba feliz.
-¿Cómo? ¿Qué parte de que te alejes de él no entendiste? – eso era tema para discutir pero sinceramente no quería pelear, solo dije la verdad.
-¿La verdad? Ninguna.
-Eso no me hace gracia _______.
-Ni a mí, es mi amigo y no me vas a prohibir que me acerque a él – dije.
-Como quieras, te espero en casa – tomo furioso las llaves de su auto y me dejo sola en casa de Tom.
Sinceramente no me molestaba, preferia que estar sin su presencia. Seguí como si nada, ya él no me importaba. Ese beso bajo el muérdago me había dejado todo en claro sobre lo que quería. Continué disfrutando Navidad con todos los chicos y sus novias. Harry, Emma, Isi, Dougie, todos se habían ido… bueno en realidad Dougie se había ido a dormir. Me había quedado sola con Tom, Gio y Danny.
-Nos vamos a dormir, si se quedan a dormir saben donde esta la pieza de huéspedes y si no cuidado cuando vuelven a sus casa – advirtió Tom.
-Buenas noches – agregó Gio un poco más amable.
Se despidieron de nosotros y luego seguí con lo que llevaba haciendo hace media hora: probar mi nueva guitarra. La afiné y comencé a tocar notas al azar. De pronto Danny se unio a mí con una guitarra que había ido a buscar a la habitación donde Tom guarda todos sus instrumentos. Nos reíamos, escuchabamos el sonido de la música, tan solo disfrutábamos del momento juntos. Danny es mi mejor amigo desde que lo conocí, podía confiarle todo y me aseguraba que no lo contaría nunca jamás a nadie.
-Danny… - interrumpí un silencio de unos quince minutos en el que ambos nos habíamos quedado pensando en no sé qué.
-¿Uhm? – fue la única respuesta que obtuve.
-Necesito hablar.
-Soy todo oídos – dije y nos acercamos más. Le conté lo sucedido con Dougie anteriormente, también le conté sobre mi “guerra” en mi interior – _________ no es porque yo tenga preferencia ni nada por el estilo pero de enserio que Doug y vos hacen la pareja perfecta pero si la mitad de tus sentimientos van hacia Peter no sabría qué opinar… es dificil estar enamorado de dos personas al mismo tiempo pero yo creo que lo que tenes que hacer es estar en un lugar que te de paz, que todo se encuentre en silencio y por primera vez en tu vida _________ escucha a tu corazón, escucha lo que él te dice, actua con lo que sentís sin importar que lastimes a otro… sé que suena mal pero tenes que lograr tu felicidad y solo lo vas a hacer eligiendo correctamente a la persona que en verdad amas – uno de los mejores consejos que me habían dado en toda mi vida era este.
-Gracias Danny, trataré de hacerlo – me despedí con un simple abrazo y le dije que prefería volver a mi departamento sola.
Me subí a mi auto y antes de ir con Emma a nuestro hogar decidí seguir el consejo de Danny. Fui al único lugar en todo el mundo que me da paz y tranquilidad. Me senté otra vez en el pasto en frente de ella tratando de escuchar a mi corazón, tratando de que todos mis sentimientos, todas estas confusiones se aclararan de una vez por todas y pudiera tomar una decisión, una decisión que posiblemente cambie todo.
Narra Dougie.
Escuché como _______ me defendía delante de Peter y sonreí, me había gustado eso. Trate de mantener un poco alejada a Isidora de mí pero ella lo hacía imposible.
Al anochecer del día siguiente todos nos volvimos a juntar pero esta vez algo me sorprendió… ________ estaba radiante, una gran sonrisa ocupaba su rostro y lo más importante de todo era que no estaba en compañía de su estúpido novio. No sabía por qué pero luego me enteré: ella había terminado con él. Nada me puso más feliz y nada me dio más ganas de terminar yo, ahora, con Isidora. Me la lleve a un lugar apartado para hablar… para aclarar todo con ella… para finalizar la relación.
Narra _______.
Me levanté, me despedí con un beso de mi madre y subí al auto marchándome de la plaza. Con una sonrisa manejaba y estacionaba el auto. Había escuchando a mi corazón por primera vez y lo único que me dijo fue “Dougie”. Estaba segura de lo que iba a hacer ahora, estaba segura de que quería dar de una vez por todas el primer paso para comenzar algo nuevo. Quería dar vuelta la hoja y con una nueva lapicera escribir nuestra historia desde cero… hacer borrón y cuenta nueva.
Llegué a mi casa y ahí se encontraba Peter esperandome enojado sentado en una silla en la cocina.
-¿Dónde estabas? – preguntó enojado.
-En casa de Tom – contesté tranquila mientras dejaba mi abrigo y mi cartera dentro de un pequeño ropero al lado de la puerta.
-Con Dougie, ¿no es cierto? ¿puedo pasar por la puerta todavía? Digo, por los cuernos que quizas tengo – dijo sarcástico y me enojé.
-¿Por qué mierda sos tan celoso?
-Cuido lo que es mío - contestó.
-¿Sabes qué? No soy tuya y no, se te va a hacer difícil pasar por la puerta y no solo porque estuve con Dougie mientras éramos novios sino porque lo amo a él y no a vos, te estoy siendo infiel en pensamiento, en sentimiento y con mucho gusto me gustaría darle fin a esta relación – escupí todo de una sin que me importara nada más – te vas de esta casa, te vas de mi vida y no volves más – me miro atónito y no contestó - ¿estas sordo? ¡QUE TE VAYAS!
Tomo enojado todas sus cosas, me empujo y de un portazo se fue. Esa sería probablemente la última vez que lo vería en todo el resto de mi vida. Emma había estado escuchando todo y cuando él se fue corrió con una sonrisa a abrazarme.
-Por fin amiga – me felicitó.
-Si, lo sé… por fin – sonreí.
Por primera vez, me sentía feliz. Al día siguiente fuimos todos a la casa de Tom. Tenía la ilusión que al decirles a todos que había terminado con Peter, Dougie dejaría a Isidora y así intentaríamos algo. Los vi alejarse y sonreí para mí misma. En ese instante crucé miradas con Dougie quien también me sonrió… ¿eso era una indirecta de que iban a cortar? Pero no, me equivoqué. Noté que tardaban y al acercarme al lugar donde los dos habían ido a hablar los encontré de una forma que no quería… besándose. Todas mis ilusiones una vez más se vieron rotas, hechas pedasitos… otra vez ser una persona inocente y que confía en los demás me jugó una mala pasada. Como siempre fui al único lugar donde puedo calmarme, otra vez fui a mi plaza… quería estar sola, llorar en silencio… me odiaba a mí misma por crearme toda una historia con un final feliz sabiendo que eso no existe.
-¡MALDITO DOUGIE! – grité enojada mientras arrancaba el pasto.
-¿_________? – era su voz.
-¿¡QUÉ HACES ACÁ!? – grité enojada mientras me paraba.
-Y-yo… te seguí porque…
x x x x x x
YA SÉ, NO ME ODIEEEEEEEEEEN. Estos días me bloquee porque me pasa siempre que estoy llegando al final de algo, no sé porque... y si, no le queda mucho más a esta novela y eso me pone mucho más triste que a cualquiera de ustedes :( espero que les guste y perdón por dejarlas sin novela durante 5 días.
NO SE PIERDAN EL CAPÍTULO DE MAÑANA. Porque si no se van a arrepentir(????????)
Me voy porque no tengo mucho tiempo. Las quiere, gracias por leer, Flor.
- 149 days ago via site
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