One Direction

@Amorpor1D

Bienvenido, aquí estas informada de los asombrosos chicos de One Direction; ultimas noticias, fotos, vídeos y facts. Estamos para apoyarlos hasta el final.

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Cuando me dicen 'Mira disimuladamente a quien tenes al lado'.

Yo:

  • 1321 days ago via site
  • 240

Así dejaron a Liam, al parecer fueron unas "Fans"; en el aeropuerto. Liam & Niall casi lloran, Zayn golpeó un auto, y Louis les mostró el dedo medio.
#LiamDontCryDirectionersAreWithYou es TT.

  • 1328 days ago via site
  • 162

-Las puertas se abren a las 6:30 Pm
-Ed Sheeran comienza el show a las 7:30 Pm
-Los chicos entran al escenario a las 8:45 Pm
Atentos Todos, los horarios son de NY
Links (No es seguro, muchos dicen que cortaran el Wifi):
-http://www.ustream.tv/msgonedirection
-http://twitcasting.tv/luisa_horan

  • 1333 days ago via site
  • 142

Fanfic: '365 días junto a el' (Harry Styles y tú).

Sinopsis:

Allison sweet un chica de 16 años, con una vida normal.

Ella vive con su madre en Australia, al frente del mar. Va a la escuela y este es su ultimo año. Cuando termine su colegio se ira a vivir con su padre a Londres, el cual esta de casado con otra mujer llamada Anne.

Su vida cambiara en cuanto llegue a este lugar y empiece la universidad.




Comenteeeeen :).

  • 1333 days ago via site
  • 284

Harry: Voy a llamar a Louis Tomlinson.*Marca el número*.Me mandó a la contestadora...fui rechazado en vísperas de Navidad. *Finge que llora*.

  • 1341 days ago via site
  • 167

Capítulo 6
29 de diciembre de 2010
–No puedo creer que ya cumplas 17, estás tan grande bebé. –dijo mi madre mientras casi me privaba de aire con su abrazo nostálgico. La verdad, ni yo creía que ya tenía 17 años. En menos de un año me iría a la universidad. Las clases terminaban en Junio, lo que significaba que mi vida universitaria comenzaría a fines de agosto. No sabía si sentir miedo o estar emocionada. Era una extraña mezcla de emociones. Echaría de menos Holmes Chapel, pero siempre que lo necesitara, aquí estaría la ciudad que me vio crecer.
Me dieron una beca en la universidad de Oxford para estudiar Leyes, era sin duda una oportunidad que no podía desperdiciar. Mi madre está algo angustiada, Oxford queda un poco lejos de Holmes, pero sabe que es lo mejor para mí y para mi futuro, el cual antes se veía incierto, pero poco a poco se ha ido formando con más seguridad. Tengo grandes expectativas que pretendo cumplir y no me pienso rendir por nada del mundo. Siempre me he considerado muy soñadora, pero este es un sueño que sobrepasa la realidad y lo creo posible, se está cumpliendo.
Leah está decidiendo entre la universidad de Cambridge y Oxford. Aún no está segura, está esperando la mejor oferta, pero está segura que quiere estudiar Ciencias políticas.
Nicole irá a la universidad de Manchester, entrará a estudiar Arquitectura como siempre quiso.
El sueño de Abby también es estudiar Leyes, está decidiendo entre la universidad de Liverpool y la de Manchester.
Supongo que todas vamos a estar algo separadas, pero seguiremos reuniéndonos aquí en la ciudad, será el punto de encuentro siempre. Las quiero mucho como para que la distancia se interponga en nuestra amistad.
Muchas cosas han cambiado. Además de crecer, maduré mucho y pude, por fin, tomar las decisiones que influirán en mi futuro. Ya era tiempo.
Había sido un día agitado, y aun debía esperar a las chicas que iban a venir por mí para ir a ‘celebrar’ mi cumpleaños. Subí a mi habitación para ponerme una chaqueta, como era de costumbre en estas fechas, hacía mucho frío.
Me acosté en la cama boca arriba observando el techo. Cerré los ojos para relajarme y de pronto la imagen de Harry vino a mi mente. ¿Cómo podía recordarlo aun después de tanto tiempo? Abrí los ojos con rapidez. No iba a permitir que volviera a apoderarse de mis pensamientos, ya había tenido bastante de él, me había dado suficientes amarguras, no valía la pena pensar en él si él nunca pensó en mí.
Lo último que supe de Harry fue gracias al programa de televisión. Supe que ahí, en The X Factor, formó una banda llamada ‘One Direction’ o algo así. Juntos llegaron muy lejos en la competencia, lograron ganar el 3° lugar y ahora estaban de gira por el país. Supongo que él debe estar satisfecho, ese fue siempre su sueño, y me alegro que haya podido cumplirlo. Era doloroso, sin embargo, que fuera tan popular. Últimamente, sentía que estaba en todos lados. Incluso no estando aquí, era de quien todos hablaban. La diferencia era que ahora todos hablaban de él pero a nivel nacional, y eso era aún peor para mí.
Me levanté y fui directo al armario a buscar mi chaqueta. Justo cuando me la puse el timbre sonó. ‘Justo a tiempo’, pensé. Leah era muy puntual. Más ahora que tenía su licencia de conducir y podía ir ella misma a donde quería. Mientras salía de mi habitación, logré escuchar a mi mamá.
–Sky, es para ti. -¿Desde cuándo recibía así a una amiga mía?
–Ya voy, pero ¿por qué no la haces pasar? –pregunté extrañada.
–¿A quién? ¿Al repartidor? ¡No seas tonta hija! –dijo mientras soltaba una carcajada. Me sonrojé un poco, en realidad era una locura, pero no era quien yo esperaba.
–Pensé que podía ser Leah. –me uní a su risa mientras terminaba de bajar las escaleras. Llegué a la puerta y un hombre de cabellos blancos sostenía un pequeño paquete con una calcomanía color rojo que decía ‘Frágil’. Le sonreí mientras firmaba el papel que me indicaba. –Gracias. –le dije. El hombre se alejó después de devolverme la sonrisa.
Me senté en la escalera y, de nuevo, el paquete tenía solo una estampilla. Era como repetir lo del año pasado. Mi padre nunca había querido admitir que él me había regalado la hermosa pulsera que justo ahora tenía puesta en la muñeca derecha. Siempre pensé que era innecesario que lo negara, pero tal vez así era más divertido. Este año, decidió seguir con su juego y estaba segura que él había enviado este paquete. No tenía idea de que era, así me apresuré en abrirlo, estaba ansiosa por ver lo que había elegido este año, papá siempre sabía que regalarme. Cuando desenvolví la caja, logré ver otra un poco más pequeña rodeada por una cinta color lila, era mi color favorito. Arranqué la cinta y abrí la caja más pequeña.
–¡Oh por Dios! –dije casi en un susurro que solo yo oí. Tomé la pequeña figura con mucha delicadeza entre mis manos y me acerqué para verla mejor. Era una figura de cristal muy fina de una bailarina de ballet de no más de 10 centímetros.
Era hermosa. La verdad, los obsequios de mi padre me sorprendían cada vez más. Creo que a medida que los años pasaban, eran mejores y más creativos. Sabía exactamente lo que me gustaba. Cuando era pequeña, siempre quise ser bailarina, pero por la situación económica que teníamos en ese entonces no pude serlo. Nunca dejé de ir a los teatros a ver las presentaciones, me gustaba mucho el ballet. Muy pocas personas sabían eso sobre mí, entre esas mi padre. Por eso, no me cabía duda que era él, si no ¿quién sería? No había forma de descubrirlo ya que no había tarjeta, remitente, ni nada.
El timbre sonó justo a mi lado y me sacó de mis pensamientos. Volví a guardar la muñeca de cristal con cuidado en la caja y abrí la puerta. Esta vez sí era Leah.
–¡Feliz cumpleaños Kyppy! –me abrazó de inmediato. –Te traje tu regalo ahora, quiero que lo uses ya. –dijo entregándome una bolsita de género abultada de color calipso. Cerré la puerta detrás de ella y la hice pasar a la sala.
–¡Gracias! Me pregunto que será… –abrí la bolsita y saqué unos lindos pendientes de plata, casi hacían juego con la pulsera de mi papá. –¡Son muy lindos! ¡Combinan con mi pulsera, gracias Le! –le devolví el abrazo y me puse los pendientes de inmediato.
–¿Ya nos vamos? –preguntó ella.
–Sí, solo iré a dejar esto a mi cuarto, ya vuelvo. –dije enseñándole la cajita que contenía la figura de cristal.
–¿Y eso? ¿Qué es? –preguntó con curiosidad tomando la caja y mirando dentro de ella. –¡Dios! Es muy linda, ¿quién te la dio?
–Llegó por correo. No tenía tarjeta, pero supongo que fue papá, ya sabes como es. Este año no podrá venir, así que supongo que envió el regalo por correo. Se le está haciendo costumbre, creo. –dije sonriendo divertida.
–Él te envió la pulsera también, ¿verdad? –preguntó algo… ¿confundida?
–Sí.
–Emm… es extraño, ¿no crees?
–¿Extraño? ¿Por qué?
–No lo sé, solo es raro que él te enviara la pulsera por correo si iba a venir a la fiesta.
–A mí me pareció extraño también, pero luego pensé que podía querer sorprenderme o algo así.
–Sí, típico de tu padre.
–Mi mamá está en la cocina, ve a saludarla si quieres mientras yo voy a arriba. Ya vuelvo. –dije mientras corría a mi habitación.
Dejé lo que tenía que dejar ahí y me miré al espejo por última vez. Llevaba puesto unos jeans, unas botas de taco mediano color crema, una camiseta gruesa de botones blanca y encima una chaqueta de cuero color crema. Llevaba poco maquillaje, no solía maquillarme mucho, solo un poco de brillo labial, delineador y rímel. Me acomodé el cabello en una trenza hacia un costado y volví a mirar hacia el espejo. Recordé que a Harry le gustaba mi cabello peinado así. Sin darme cuenta estaba dejándome llevar por sus estúpidos recuerdos, sacudí mi cabeza con fuerza para apartarlo de ahí y me decidí a bajar para ir con Leah.
Iríamos al cine y aun debíamos pasar a buscar a Nicole y Abby a sus casas. Si no nos dábamos prisa, llegaríamos tarde a la película. Luego volveríamos a casa, mi madre prepararía una cena especial para celebrar. Ese sería mi último cumpleaños en casa, debía aprovecharlo al máximo mientras durara.

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No podía creer que ya había pasado un año desde que me había ido de Holmes. Mi vida había cambiado radicalmente desde entonces. Conocí a 4 maravillosos chicos que se han convertido en los mejores amigos que pude pedir. Liam, es una persona amable y confiable, mejor amigo que él no había. Louis, con quien me río todo el tiempo, es del tipo divertidos con quienes nunca te aburrirás. Niall, mi dulce y buen amigo Niall, es como mi gemelo perdido de Irlanda. Y Zayn, el egocéntrico más simpático y divertido de la tierra.
Claro que extrañaba muchas cosas de mi ciudad, entre ellas a Sky más que a nada. ¿Cómo podía quererla tanto como al principio después de un año? Para cualquiera parecería una locura, pero yo me había prometido no olvidarla, aunque sinceramente nunca creí que pudiera hacerlo.
Hoy era su cumpleaños 17. Me moría por tomar el teléfono y llamarla, decirle que la extraño y que aunque yo no estaba ahí físicamente, lo estaba en espíritu. Que no hay minuto que pase de mi vida sin que la piense, la sueñe o la recuerde.
Ayer volví a enviarle un obsequio, tal como lo hice el año pasado. Íbamos por el centro comercial con los chicos, caminábamos con cuidado de que nos reconocieran, la fama era algo loca. Yo iba muy atento, estaba buscando un regalo para Sky y no pensaba en irme de ahí hasta encontrarlo. Pasamos frente a una tienda no muy llamativa, al principio no le presté atención, pero luego me acerqué a la vitrina y entonces vi el regalo perfecto. Una pequeña muñeca de cristal de una bailarina de ballet. Recuerdo que Sky soñaba con bailar ballet desde pequeña, pero nunca pudo. Amaba el ballet, por eso supe que la pequeña figurita le encantaría apenas la viera. Claro, me gustaría ver su expresión al abrirla, pero como no podía, debía conformarme con imaginar lo feliz que estaría.
–Harry, ya vámonos. Un par de chicas ya nos vieron, esto se volverá loco en pocos minutos. –me dijo algo emocionado Liam. Le gustaban mucho las fans -¿Qué miras tanto? –me preguntó cuándo se dio cuenta que yo miraba con atención la vitrina de esa tienda, aparentemente, poco interesante.
–No es nada. –dije distraído. – Si quieren adelántense. Debo comprar unas cosas.
–Está bien, pero no te tardes. No creo que quieras enfrentarte a las fans tu solo. –dijo Zayn con la cara llena de risa. Ahora que éramos famosos, era muy difícil estar en un lugar por más de una hora sin que las fans nos reconocieran. No era algo que nos molestara, estamos viviendo nuestro sueño, no podíamos pedir otra cosa, pero a veces, necesitábamos tiempo para nosotros.
–Vamos hacia la salida, si no nos encuentras ahí, te esperamos en el auto. –terminó de decir Niall mientras se alejaban.
–Extráñame Hazza… –me dijo el bromista de Louis.
–Lo haré Boo Bear. –intenté parecer serio y poner cara de sufrimiento, pero me era imposible. Esos chicos eran, simplemente, lo máximo.
Entré a la tienda y no me demoré mucho en salir. Sabía perfectamente que iba a llevar. Luego de que la dueña de la tienda, amablemente, me envolviera la muñequita en una bonita caja y le pusiera una cinta del color favorito de Sky, pagué y me dispuse a salir ahí antes que todo se saliera de control. Zayn no bromeaba cuando decía que no quería enfrentarme a las fans yo solo.
Esa misma tarde, me salí de la casa que comparto con los chicos en un momento que nadie se dio cuenta y me fui directo a la oficina de correos de Londres. Envié el paquete con destino a: Holmes Chapel, Cheshire.

  • 1355 days ago via site
  • 141

Capítulo 5
Abril del 2010
Ya han pasado meses desde que Harry se fue. Cualquiera diría que ha sido tiempo suficiente para olvidar, perdonar y borrar cicatrices… pero conmigo no es suficiente. Claro que he seguido con mi vida, he intentado avanzar, pero también hay días en que el solo hecho de recordar su sonrisa me derrumba por completo. ¿Por qué simplemente no lo olvidaba y ya? ¡Él se fue! ¡Debo aceptar de una vez que me olvidó y yo debo hacer lo mismo! ¡Y aceptar que no volverá! Era fácil decirlo, pero no muy fácil seguir ese discurso.
Era viernes, me encontraba relajada en mi habitación viendo televisión. Había sido un día de escuela muy agotador, creo que los profesores estaban dispuestos a hacernos trabajar el doble ese fin de semana. Pero no me importaba estudiar demás, eso me mantenía ocupada y me dejaba menos tiempo para pensar en… en Harry.
Fui pasando canal tras canal, la verdad parecía no haber nada interesante en la televisión esa noche. Mi mirada estaba pegada en la pantalla y de pronto encontré el famoso reality del que todos hablaban entonces, “The X Factor”. Supuse que no encontraría algo mejor, así que lo dejé ahí. Pronto me arrepentí de haber dejado ese canal. Mis ojos no querían ver lo que veían y mis oídos no querían escuchar su voz. Era él. Era Harry. No podía creerlo, él estaba en ese programa, estaba dando la audición. Jamás creí volver a saber algo de él otra vez, quisiera no haber puesto el estúpido canal para no haberme encontrado con su hermosa mirada verdosa llena de nerviosismo que me hacía perder la cordura.
El sonido de mi celular me interrumpió de pronto, contesté sin mirar de quien se trataba. Del otro lado de la línea logré escuchar a Leah, al pronunciar mi nombre pude notar su preocupación. Ella también lo había visto, estaba segura de eso.
–Sky… ¿T… tú también lo… lo estás viendo… verdad? –Ella sabía de sobra que sí, pero no podía contestar. Las palabras simplemente no me salían. -¿Estás bien amiga? –preguntó de nuevo Leah por el teléfono.
–S…si si. Eso creo. –No era cierto. Durante estos 4 meses no había sabido nada de Harry, había logrado avanzar, poco, pero había avanzado sin él en mi vida. Y ahora, de pronto volver a verlo, fue como retroceder todo lo que había recorrido.
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Después de mucho cuestionamiento, decidí ir a probar suerte en el reality busca talentos “The X Factor”. Me costó decidirme, la verdad no quería que Sky se enterara, aunque era algo casi imposible si mi audición era transmitida en la televisión.
Ya han pasado 4 meses, durante los cuales no he hecho otra cosa más que pensar mucho en ella. Estar lejos de ella me estaba matando. Me muero por saber cómo está, por llamarla como lo hacía todas las mañanas. Daría lo que fuera por volver a ver sus ojos una vez más. Pero ya no podía, porque yo le hice una promesa. Ella seguramente ya estaba bien, seguramente se olvidó de que alguna vez conoció a alguien llamado Harry Styles.
Dar la audición fue un gran paso, es una de las cosas que siempre has querido hacer pero nunca pensaste en concretar realmente, ni en mis sueños más locos se me hubiera pasado por la mente presentarme a una audición para un reality musical. Si Gemma y mi madre no me hubieran convencido, no hubiera tenido el valor y coraje suficiente para asistir. Mi sueño es ser cantante, en serio quiero conseguirlo. Tal vez en “The X Factor” pueda surgir como tal. Me sentía emocionado, esto era algo tan importante para mí, estaba a pasos de conseguir mi mayor sueño, pero lamentablemente a la única persona que me gustaría contarle en estos minutos, no está conmigo. Estoy seguro que Sky estaría tan emocionada como yo y me hubiera apoyado hasta el fin del mundo con tal de poder cumplir mi meta. Ella me ayudó a creer en mi talento, me enseñó a no rendirme jamás sin intentarlo todo antes. Sin ella, tampoco hubiera llegada hasta aquí. Le debía demasiado, no podía olvidarme de eso.
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–¡Demonios! ¡Ese Styles no puede estarse llevando tu vida Sky! –Nicki estaba alterada, a mis amigas no les gustaba verme así, y me sentía mal por tenerlas preocupadas.
–Sky, no dejes que lo haga. –dijo Leah. –Harry ya no está, pero aun así está manejando tu vida, no dejes que lo haga. ¡Mírate! Creo que estás peor que al principio. –Las palabras de Leah se me clavaban en el corazón como estacas.
–Yo no quería que las cosas fueran así, pero es imposible sentirme bien si el fantasma de Harry vaga por aquí aún. –dije a punto de llorar nuevamente.
–¡Hey, escúchame! Él no está más. Los fantasmas los traes tu misma de vuelta a tu vida. No dejes que vuelvan Sky, no arruines tu vida. –Me dijo Abby tomándome el mentón para obligarme a mirarla.
–Es que… es tan difícil… –No pude terminar la frase. La garganta se me cerró de golpe y las lágrimas salían sin control. Me sentía herida, odiaba sentirme así. Sabía que Harry y sus fantasmas no tenían el control de mi vida, pero yo me estaba perdiendo en su recuerdo y no hacía nada por evitarlo. Estaba aferrada al pasado.
–Lo sé Kyppy, lo sé. Entendemos que es doloroso, pero entiende tú que no puedes seguir así. Nos preocupa tu salud, tu integridad, nos preocupas tú, amiga. –Leah intentaba cesar mi llanto apretándome más contra ella, pero parecía algo de nunca parar.
–É… él dijo… que sería como si no lo hubiera conocido. –Tomé aire para seguir. –Dijo… dijo que sería como si nada hubiera sucedido. ¡Lo prometió! –A estas alturas, Harry había roto más de una promesa, sinceramente no podría jamás volver a confiar en él o en cualquier otra persona que dijera eso. No valía la pena creer en promesas. Y ahora que él no estaba, sus promesas podían irse al diablo.
–Así será. Tal vez no hoy, tal vez no mañana. Pero así será amiga. –dijo Abby acariciándome la espalda mientras me daba un abrazo. Luego todas lo hicieron. No pude pedir mejores amigas que ellas. La vida me había recompensado con amigas tan buenas como ellas. Y una familia que me amaba y quería verme bien. Se los debía a ellos, así que por ellos todo iba a cambiar desde ahora.
Adiós Harry Styles. Para siempre.

  • 1356 days ago via site
  • 211

Capítulo 4
29 de Diciembre del 2009
Desperté esa mañana pero mis pensamientos no. Creí que era mejor, así me olvidaba por un momento del martirio que había pasado estos últimos días.
Me levanté con el mejor ánimo posible, hoy era mi cumpleaños y quería intentar pasarla bien junto a quienes si les importaba. Mis amigas no tardarían en llegar y mi madre seguramente estaba por subir a mi habitación para saludarme como lo hace todos los años. Vivíamos solas desde que se divorció de mi padre de hace un poco más de 3 años. La relación con mi madre es muy especial y única, siempre hemos sido muy unidas, nos tenemos mucha confianza y nos conocemos muy bien. Yo estoy tan agradecida de tenerla como mi mamá, siempre está aconsejándome, haciéndome sentir mejor y hace lo que es mejor para mí, le debo todo.
Una chispa de alegría se despertó en mí al recordar que mi papá vendría a la fiesta esa noche. No tenía idea de cuanto lo necesitaba. No lo veía hace semanas y lo echaba mucho de menos. Su trabajo no le permitía estar mucho tiempo en la cuidad, pero siempre que estaba aquí aprovechaba todos los momentos para estar conmigo. No es de esos padres que al divorciarse de sus esposas también lo hacen de sus hijos, en realidad creo que desde que se fue nuestra relación se ha fortalecido y ha mejorado mucho. Él, sin duda, no es un padre normal, me conoce mejor que a nadie y siempre está cuando lo necesito. Estos últimos días lo había necesitado más que nunca, estaba deseosa de verlo.
Entré a la ducha y el agua templada me ayudó a relajarme. Tenía la cabeza fría al igual que los pensamientos, así era más fácil razonar con claridad. Salí de la ducha y comencé a vestirme. Extrañamente, ya no hacía tanto frío como antes. Solo era un día nublado como cualquier otro con una pequeña brisa helada. Me puse unos jeans negros, mis viejas zapatillas converse rojas y un sweater de lana también rojo. Recogí mi cabello en una cola alta y cuando estaba lista mi madre entró en la habitación.
–Feliz cumpleaños mi dormilona favorita. –dijo mientras me daba un enorme abrazo y me besaba las mejillas con emoción. Yo sonreí ante su gesto y la abracé de igual manera.
–Gracias mamá.
–¿Cómo te sientes hija? ¿Ya estás mejor? –Nadie me había preguntado eso hasta ahora y solo pude asentir con un débil movimiento de cabeza.
–Creo que mejor.
–¡Ay hija! –dijo mi madre mientras me abrazaba nuevamente. Entonces me miró y tomó mi cara entre sus manos. –Sé que duele ahora, pero créeme que llegará un día en el que despertarás y te darás cuenta que… que ya no duele más. No sabría decirte si es por aprender a vivir con el dolor o simplemente ya no lo sientes.
–¿Y si yo aprendo a vivir con el dolor? ¿Qué hago entonces? –le dije con un hilo de voz mientras intentaba retener las lágrimas que querían salir.
–Nada. –respondió firme. –Simplemente te acostumbras y… dejas de enfocarte en él. No dejes que todo esto maneje tu vida Sky. Eres linda, inteligente y sé que eres lo suficientemente fuerte para salir de esto.
–Gracias mamá. Siempre sabes que decir. En serio, gracias por todo. –le dije mientras la abrazaba.
–Te amo mi niña. –me dijo dando un beso en mi mejilla. –Ahora bajemos, te preparé un desayuno especial. Leah, Abby y Nicole están por llegar, así que bajemos.
Justo en el momento que dejamos mi habitación el timbre sonó. Fui a abrir con rapidez y me encontré con un montón de globos que apenas me dejaban ver que eran las chicas.
–¡Feliz cumpleaños Kyppy! –gritaron al entrar y abrazarme entre todos los obsequios y globos que traían.
–¡Chicas! ¡Gracias! ¿Pero qué es todo esto? –dije riendo como no lo hacía hace días.
–Son todos tus regalos de cumpleaños, tontita. –dijo Nicky entregándome una enorme bolsa de regalo color rosa que traía en las manos y luego me dio un apretado abrazo. –Feliz cumpleaños amiga.
–¡Gracias amiga! –Nicole Mitchel, era una de mis mejores amigas desde que ambas tenemos 11 años. La conocí en la escuela y la verdad es que tuve mucha suerte. Ella es tan alegre y descontroladamente alocada que podía contagiarme todo su optimismo en un par de minutos, eso me gustaba mucho de ella, sabe divertirse pero todo en justas proporciones. Es muy inteligente además de ser muy linda; tiene los ojos grises y grandes, el cabello largo, lacio y negro como el azabache, de estatura normal.
Leah, quien estaba con un montón de globos en una mano y una caja con cintas de muchos colores en la otra, me dio un beso en la mejilla y me entregó la caja.
–Te va a encantar, estoy segura. –dijo refiriéndose a la caja. –Feliz cumpleaños Kyppy. –Así solían decirme ellas desde el 6° año, sobretodo Leah, ella lo había inventado. Leah Anderson es la persona más simple y de buen corazón que conozco. Es muy reservada con los que no conoce, no puede confiar en cualquiera. Siempre me había sentido más cercana a ella, entre nosotras nunca ha habido ningún secreto jamás. Es alta, tiene el cabello rubio y con pronunciadas ondas, unos acosadores ojos color chocolate enmarcados por unas rizadas y largas pestañas.
–¡Feliz cumpleaños amiga! –dijo Abby alzando la voz con emoción. Ella siempre era así, Abby Jones era una tierna gritona sentimentalista. Sin duda tenía un corazón de cristal, era muy fácil hacerla feliz, como también era muy fácil herirla. Ella es nuestra reina de belleza, siempre está preocupada de lo estético y nunca pasa desapercibida en algún lugar, ya que es alta de cabello rubio y lacio, tienes unos llamativos y hermosos ojos azules grisáceos y labios de corazón que casi siempre estaban maquillados de la mejor forma.
Me abrazó fuertemente y me dio un pequeño bolsito de regalo color lila y un oso de peluche con mi nombre bordado en el vestido.
–¡Es hermoso, gracias Abby! –dije con la misma emoción. –Chicas, gracias. No debieron tomarse tantas molestias. Son las mejores amigas del mundo. –dije uniéndonos en un abrazo grupal. De verdad eran las mejores. Habían estado toda la semana tratando de animarme. Lo menos que podía hacer, era aparentar como si me sintiera mejor y regalarles una sonrisa. No quería que siguieran preocupándose por mí. –Vamos, mi mamá está en el comedor. Preparó un desayuno especial, las esperábamos.
Entramos al comedor y estuvimos hablando y comiendo todas las delicias que mi mamá había hecho para mí. Por un momento, me sentí como si nada hubiera pasado. Estaba feliz de estar ahí con mi mamá y mis amigas, no podía pedir nada mejor que ese momento. Claro, de pronto Harry apareció en mi mente y comencé a extrañarlo. Él había prometido ir ese día al desayuno, dijo que tenía una sorpresa para mí. Me era imposible no pensar en él. Me hacía tanta falta. Quería que volviera, aunque sabía que eso no iba a ocurrir, quizás nunca lo volvería a ver. No podía evitar amarlo todavía, a pesar de que me había hecho daño, lo extrañaba y aunque lo negara, lo necesitaba más que al aire.
Estuvimos decorando el jardín trasero con globos, cintas y serpentinas. Estaba quedando todo tal como yo lo había imaginado, estaba satisfecha. Miré el reloj y este ya marcaba las 4.30 p.m así que me apresuré en terminar la decoración y subir a arreglarme. Los invitados llegarían a las 5.30 y yo aún estaba vestida como si fuera a quedarme todo el día en casa.
–Sky, te daré tu regalo ahora. Te será muy útil. –dijo mi mamá mientras sacaba del armario una caja plana con una cinta rosa encima. –Feliz cumpleaños bebé.
Tomé la caja y la abrí con cuidado. Cuando vi lo que había adentro, solo pude sonreír satisfecha y correr a abrazar a mi madre. Era el vestido de algodón color lila que habíamos visto hace unos días en una tienda, yo me había enamorado del vestido en cuanto lo vi, pero jamás esperé que mi mamá fuera a regalármelo.
–¡Mamá, es precioso! ¡Es justo el que quería! ¡Gracias!
–Vamos, debemos correr. –me dijo Nicki antes de subir las escaleras.
-¡Si, vamos! –de inmediato todas subieron antes que yo.
Las chicas me ayudaron a elegir los zapatos que combinaban con el vestido y con el maquillaje. También me sugirieron que alisara mi cabello, dijeron que sería perfecto para la ocasión. Ellas también se estaban arreglando, mi habitación se convirtió en un griterío desordenado. Una vez que terminé de arreglarme y las chicas estaban listas, caminé hacia el espejo y me miré.
–Te ves preciosa amiga. –dijo Leah parándose a mi lado.
–Tiene razón. –hizo lo mismo Abby, y pronto llegó Nicki por detrás.
Sonreí desganada. La verdad, no me sentía tan bonita como decían que me veía. Quería divertirme, en serio, pero era difícil concentrarme mientras tenía el corazón roto.
–Sky, quita esa cara. ¡Vamos, hoy vas a divertirte! –dijo Nicki.
–Lo sé chicas, en serio estoy intentando divertirme… pero…
–Harry. ¿Es por él, verdad? –Leah preguntó lo obvio. Yo solo la miré fijamente y volví rápidamente mi vista al espejo otra vez.
–Kyppy, sé que debe ser terrible, pero hay un montón de gente ahí abajo que vino a celebrar tu cumpleaños, gente que te quiere y que le importas muchísimo.
–¿Y qué voy a decir cuando me pregunten por él? ¿Qué se supone que deba contestar?
–La verdad. A estas alturas todos deben saber que Harry se fue de la ciudad, solo preguntarán por saber cómo estás con todo eso. –Nicki lo había dicho tan firme que me pareció lo más sensato. Tenían razón. Harry no echaría a perder mi cumpleaños, ni siquiera estaba aquí, así que no lo haría.
–Gracias chicas, en serio. Sin ustedes creo que aun estaría encerrada aquí. –las abracé nuevamente y me sequé las pocas lágrimas que habían alcanzado a salir. –Ya bajemos, he escuchado el timbre miles de veces y mi madre debe estar histérica sin nosotras para ayudar.
–¡A no! Hoy tú vas a divertirte, no a atender. Así que baja, con esa sonrisa perfecta como siempre y dedícate a disfrutar de tu fiesta. La estuviste planeando por mucho tiempo. ¡Vamos! –Abby nos empujó hacia la puerta y bajamos de inmediato. Me sorprendí de ver a tanta gente, era como si todos ya hubieran llegado. Los saludé a todos por separado y les agradecí los obsequios, se veían muy lindos.
Mi padre aún no llegaba, pero no me preocupé, aún era temprano. Había recibido un mensaje de él esa mañana y prometió que llegaría, tal vez un poco tarde, pero llegaría.
Eran cerca de las 7.30 y el jardín estaba repleto de gente. Realmente estaba disfrutando la fiesta, mis amigos siempre me hacían reír mucho. Conversábamos, bailábamos, bromeábamos y comíamos todo lo que mamá preparaba. Estaba divirtiéndome mucho. Afortunadamente nadie me había preguntado por Harry. Nicki tenía razón, seguramente todos sabían que se había marchado y era mejor que no preguntaran nada.
De pronto el timbre sonó. Era algo tarde, por la hora pensé que podía ser papá, así que corrí a abrir. Cuando llegué me lleve la sorpresa de que no era papá, o alguien que conociera.
–¿Skyller Müller? –preguntó el repartidor parado en el umbral de la puerta.
–Sí, soy yo. –respondí tímida. El repartidor de inmediato me entregó una simple caja de cartón de pequeño tamaño y no decía nada. Sólo pude notar que tenía una estampilla que no logré reconocer de dónde era.
–Firme aquí. –me acercó un papel sobre un tablero. Lo firmé y rápidamente el repartidor se alejó despidiéndose con un simple movimiento de cabeza.
Tomé la caja y la agité. ¿Una sorpresa de cumpleaños? Seguramente era de algún familiar, o podía ser hasta de mi papá, quien enviaba casi todos los años su obsequio por correo. Aunque era extraño, él iba a venir, podría haberlo traído él mismo.
Entré a la casa y me senté en el primer peldaño de la escalera. Abrí el paquetito y dentro de este había una pequeña caja aterciopelada color beige, se notaba muy fina. La abrí y mis ojos quedaron impresionados por la belleza de aquel objeto. Era una fina pulsera de plata, tan hermosa y delicada que no fui capaz de moverla de su lugar. La contemplé un momento y me pregunté de quien sería. Busqué una tarjeta que me diera alguna pista, pero no encontré nada. Entonces, supuse que era de papá. Era algo típico de él olvidar las tarjetas en los regalos, era muy distraído. Sonreí para mis adentros y me coloqué la pulsera en la muñeca derecha. Era tan bonita, se veía muy elegante, pero también muy casual. Me encantaba.
La noche siguió transcurriendo, mis amigos me dieron una sorpresa y tocaron como una banda en la fiesta. Claro, era la banda de la que Harry era parte. A pesar de eso fue todo tan divertido, creo que hace mucho que no me divertía tanto, tanto así como para olvidar que Harry no estaba ahí. Había prometido estar conmigo, no dejarme sola… pero creo que sus promesas eran más fáciles de romper que el cristal.
Mi padre llegó cerca de las 8 y no sabía lo mucho que lo extrañaba hasta que lo vi atravesar el jardín. Era una noche perfecta; la gente que quería y me apreciaba estaba ahí conmigo esa noche, a nadie le importó que hiciera un poco de frío, simplemente disfrutaron el momento y me dieron el mejor cumpleaños que pude pedir.
Ya se habían ido casi todos, iban a ser las 11 casi, estaba cansada pero feliz. Entonces Jack se acercó a mí por primera vez en toda la noche, creí que estaba evitándome. Era una posibilidad considerando que es el mejor amigo de Harry y tal vez no quería que lo recordara. Pero no recordarlo era imposible.
–Gran fiesta Skyller. –dijo él. Cómo odiaba que me llamaran por mi nombre completo. Estaba tan acostumbrada a ‘Sky’ que se me hacía desconocido cuando alguien lo decía.
–Si… estuvo divertida. –le respondí con una sonrisa. No quería que pensara que estaba en pie de guerra con él. Él no tenía la culpa de nada.
–Oye, yo quería…
–No digas nada. No… no es necesario Jack.
–A Harry le hubiera gustado estar aquí más que nada. –escucharlo decir eso me revolvía el estómago.
–Pero no está, así que supongo que habrá que acostumbrarse a eso. –le dije intentando sonar indiferente, aunque sabía de sobra que por dentro me moría por decir lo mucho que me hacía falta.
Después de ordenar toda la casa, me fui a mi habitación y me puse mi pijama. Casi por inercia, me quedé dormida de inmediato, tal vez así evitaba extrañar aún más a Styles.

  • 1356 days ago via site
  • 203

Capítulo 3
Han pasado 4 días desde que Harry se fue y yo no lograba sentirme mejor. Mi madre estaba preocupada y mis amigas se esforzaban por animarme, pero era imposible. Me pasé toda la navidad observando el regalo que tenía para él. Tenía tanta tristeza y rencor atorados entre la garganta y el corazón que me nublaban los pensamientos. El tercer día no soporté la situación, tomé la pequeña caja con el par de collares con un ‘Tú y yo’ grabados dentro y la tiré a la basura sin pensarlo dos veces.
Jamás podría perdonarlo. Nunca le perdonaría que eligiera por mí. Yo debía elegir si quería o no la despedida, si estaba dispuesta a pasar por eso, pero él fue egoísta y no pensó en ello y solo se marchó. Tal vez para siempre, pero eso tampoco lo sé. Por su culpa mi vida ahora estaba vacía. ¿Para qué había llegado a mi vida? ¿Para luego marcharse y dejarme así con las ilusiones rotas? ¿Por qué nunca me dijo que me amaba? ¿Por qué se había ido sin decir nada?
El día de mi cumpleaños se acercaba y así mismo el dolor se agudizaba. ¡Diablos, no podía sacarlo de mi mente! Él era parte de mi vida, de mis planes, de mis sueños, de mis proyectos. Ahora que no estaba, todo había cambiado. Simplemente debía sacarlo de mi vida para siempre, tal como él lo había hecho. Parecía bastante fácil para él, tenía que ser igual para mí.
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No podía sacarla de mis pensamientos, era imposible borrarla, simplemente no había mañana que me despertara y no pensara en su sonrisa, en sus tiernos ojos miel, en su piel suave como el terciopelo. ¡Cómo la extrañaba! ¡Me estaba matando no poder volver a su lado, no ir a verla en su cumpleaños! Ese día pensaba hacerlo tan especial para ella que jamás lo olvidaría. Ahora no puedo, estando lejos no puedo hacer nada.
Mañana cumplía 16 años y yo no iba a estar ahí para ver como reía y disfrutaba su fiesta. La planeó durante un mes entero y yo no iba a estar junto a ella para besarla y abrazarla como deseaba en estos momentos. Estaba tan emocionada porque iría su padre y repetía una y otra vez lo mucho que quería celebrar junto a mí. Recordar eso me partió el corazón.
Aún tenía su obsequio. Había olvidado dejárselo a Jack para que pudiera dárselo mañana. Me costó tanto encontrar algo que valiera tanto como ella, se me hizo casi imposible, hasta que pasé por la joyería central del centro de la cuidad y la vi. Una hermosa y fina pulsera de plata delicada como ella misma, era como si estuviera confeccionada para Sky. Apenas la vi en la vitrina, supe que era el obsequio perfecto que tanto había estado buscando para ella.
Tomé rápidamente la pequeña caja color beige que contenía la pulsera y me dispuse a llegar a la oficina de correos de Londres.
Casi como un impulso, envié la pequeña cajita dentro de otra más grande con destinatario a Holmes Chapel. Yo le prometí que no sabría nada de mí nunca más, pero eso no significaba que yo iba a olvidar este día tan importante para ella. Quería que tuviera la pulsera, era para ella, siempre lo fue. Tal vez no iba a saber de dónde venía, pero eso estaba bien. Le prometí que no la molestaría con mi presencia otra vez, debía cumplir aunque sea una de las promesas que decía esa carta, por más dolorosa que resultara para mí.
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3 Capitulo de la novela :}. -Ely.

  • 1358 days ago via site
  • 174

Capítulo 2:
Fui lo más rápido que pude a casa de Jack, sin duda él debía saber algo, era el mejor amigo de Harry desde que eran pequeños. Él tenía que explicarme el por qué Harry se había esfumado sin despedirse siquiera.
Cuando llegué, toqué a puerta con fuerza. Mi alma estaba siendo consumida por el dolor y la rabia que se mezclaban y me dejaba un sabor amargo en la boca. Jack abrió y al verme parada en el umbral de la puerta de su casa se quedó estático sin decir nada. Pude deducir por su mirada que él sabía exactamente por qué Harry había hecho lo que hizo.
–Sky yo...
–¿Tú... tú lo sabías... no es cierto? –dije entrecortadamente mientras intentaba no llorar de nuevo.
Jack se quedó mirándome en silencio. Un silencio que me confirmó todo.
Nuevamente rompí en llanto, sentí como mis rodillas perdían fuerza y mis manos temblaban como nunca. Jack me tomó de los hombros y en silencio ahogó mi llanto en un abrazo, un reconfortable abrazo que necesitaba con urgencia en ese momento.
–Cálmate pequeña, vamos. Te daré un vaso de agua con azúcar. –me dijo mientras me hizo entrar a su casa y me sentó el en sofá de la sala de estar. Mi llanto no cesaba. Me sentía desesperada, perdida en un mundo paralelo. Necesitaba volver a la realidad, mi realidad, en donde esta con Harry y todo estaba bien. Ni siquiera quería ese vaso de agua, lo único que necesitaba era una explicación, lo necesitaba a él.
Cuando Jack ya se encontraba a mi lado y yo estaba un mejor, me tomé el agua con azúcar y al momento me sentí un poco mejor de salud, pero anímicamente cada vez me sentía peor.
–Lo siento mucho Sky, quería decírtelo, pero Harry dijo que era lo mejor.
¿'Harry dijo que era lo mejor'? ¿Lo mejor para quién? Debe haber sido para él, ya que para mí había sido una caída libre desde un risco.
–No... no lo… no entiendo nada -dije con la voz quebrada.
–Créeme que no fue fácil para él. Estuvo a punto de decírtelo muchas veces, pero no pudo hacerlo.
–¿Por qué no?
–Porque no se atrevió a herirte.
–Pues que brillante, porque lo hizo de todas formas. –dije con algo de rencor.
–Tú no lo entiendes Sky. –dijo Jack mirándome serio directo a los ojos.
–¿Qué no entiendo? ¿Qué Harry no pensó en lo que podía hacerme al irse sin avisar? ¿O el hecho de que nunca le importé y por eso simplemente se fue?
–Dijo que quería ahorrarte las despedidas dolorosas, que no hubiera soportado haberte visto con el corazón roto por su culpa, que no podía exponerte al dolor de decirte que no podían estar más juntos. –dijo Jack mientras se metía la mano al bolsillo de la chaqueta y sacaba un sobre color rojo con mi nombre en él. –Me pidió que te diera esto. –me dijo poniendo el sobre en mi mano. –Sky, no quiero que pienses que estoy de acuerdo con lo que hizo Harry, pero lo conozco desde que tenemos 3 años, es mi mejor amigo, y sé que irse de Holmes y dejarte a ti ha sido lo más difícil que ha tenido que hacer en su vida.
Fui directo a mi casa, no tenía ganas de hacer algo ni hablar con alguien. En el trayecto comenzó a llover, el cielo se volvió más oscuro y la lluvia no me dejaba ver con claridad. Era como si el clima representara mi estado de ánimo. Quería retroceder el tiempo a los días felices junto a él y luego congelar el tiempo ahí, quedarme perdida en su mirada verdosa, su sonrisa cálida como el sol. No quería estar aquí, ni estar sintiendo lo que siento en estos momentos.
Recordé la carta que me había dado Jack. Esperaba poder encontrar las explicaciones que buscaba ahí, esperaba tranquilizarme un poco al saber, que al menos, Harry si había pensado en mí antes de irse o que tal vez si le importaba.
Tomé el sobre color rojo, me estremecí al ver la letra de Harry en el frente con mi nombre escrito. La estreché contra mi pecho y cerré los ojos. Casi pude sentir su perfume en el aire. Abrí el sobre con delicadeza y lentitud, cuando saqué la hoja blanca respiré hondo y la extendí.
Querida Sky:
Supongo que ya sabes que me he ido y lo siento mucho. Siento haber sido tan cobarde como para no poder decirte que iba a mudarme, pero no tuve valor para decirlo, no sabía como. No sabes lo mucho que me destroza separarme de ti, lo difícil que fue verte alejarte de mi ayer. No quería que tuvieras que pasar por eso, no te mereces el sufrimiento que iba a causarte. Definitivamente, te mereces más que esto, y espero algún día lo encuentres en alguien más. Espero también, que algún día hagas a alguien tan feliz como me hiciste a mí. Te doy las gracias por entregarme lo mejor de ti, por haberme enseñado que nada tiene límites, por haberme hecho tocar el cielo sin dejar la tierra, por haberme convertido en una mejor persona a tu lado.
Tal vez pienses que soy de lo peor y no te culpo. Pero preferí irme y ahorrarte las largas y dolorosas despedidas antes de hacerte pasar por eso. Entenderé si me odias, entenderé que no quieras saber más de mí, pero ten por seguro que nunca más volveré a molestarte. Te prometo que será como si nada hubiera sucedido. Prometo que va a ser como si nunca me hubieras conocido. Prometo no olvidarte jamás, porque fuiste lo más importante en mi vida.
Te amo Sky.
Harry.
Con dificultad terminé de leer la última frase, mis ojos estaban empañados y me era imposible dejar de llorar. Dijo que me amaba. Me amaba y sin embargo se fue. Lo peor de todo era que yo también lo amaba, lo amaba tanto que mi corazón se moría por gritarlo, pero nunca se lo dije y ahora ya era tarde. Jamás podría decírselo.

  • 1358 days ago via site
  • 162

Jamás te olvidaría Capítulo 1: Parte 1
24 de Diciembre del 2009
Era una mañana muy fría, quería quedarme más tiempo en la cama, debajo de las muchas mantas dando vueltas, mientras afuera el frío hacía estragos. Pero, sin embargo, no me importaba el frío. Ese día vería a Harry.
¿Quién era Harry? Pues, Harry Styles es mi novio de hace un poco más de 7 meses. Lo conocí en la escuela, como a todos. Fuimos amigos mucho tiempo, me ayudó a superar tantas cosas que ya perdí la cuenta. Él estuvo ahí conmigo cuando mis padres se divorciaron, fue una de las pocas personas que estuvo acompañándome en ese momento tan difícil para mí. Yo no quería ver a nadie, sentía que nadie iba a entender jamás lo que significaba alejarme de mi padre y ver como mi familia se desmoronaba frente a mis ojos sin poder hacer algo para evitarlo. Harry lo entendió. El pasó por lo mismo cuando tenía 7 y sus padres se divorciaron. Creo que sin él no hubiera podido superarlo. Recuerdo sus palabras ese día: “No es tu culpa, tampoco es culpa de tus padres. Las cosas tal vez debían ser así. Y tu padre te ama, no va a alejarse de ti. Él va a estar siempre que lo necesites, seguirá siendo tu padre por sobre todas las cosas. Y tampoco debes sentirte sola, estoy aquí contigo. Siempre me tendrás.”
Sinceramente siempre creí que era demasiado guapo como para ser solo mi amigo, pero nunca creí que él me mirara como algo más que como a una amiga. Hasta que lo dijo. El día del baile de fin de curso, la primera noche de verano. Una noche de verano que recordaré por el resto de mi vida, porque él le dio un giro de 180° para siempre.
Jamás pensé que podría querer y necesitar tanto a alguien en mi vida, siendo además tan joven. Después de todo, solo tengo 15 años, casi 16. Faltan unos días para mi cumpleaños y estoy emocionada de poder celebrar mi primer cumpleaños junto a Harry. Dijo que tenía una sorpresa especial para mí y no puedo esperar para saber que es. Además, hoy es navidad y no hay nada mejor para el frío que un abrazo suyo.
Esta tarde voy a ir a su casa, quiero sorprenderlo con una visita inesperada. Además quiero saludar a su madre, Anne, a quien no veo hace un tiempo, y no quiero que piense que no quiero verla, es tan agradable y cariñosa que sería imposible no querer visitarla.
Era sábado, así que me levanté alrededor de las 11.00 a.m, me di una larga ducha caliente y me vestí con unos jeans claros, botas color crema, una chaqueta de polar color rosa pálido sobre una blusa de algodón clara y mi bufanda de los inviernos, mi favorita. Una hermosa bufanda color rosa pálido tejida de lana que me regaló Harry la navidad pasada, cuando aun éramos solo amigos. Recuerdo lo mucho me gustó cuando la vi y lo mucho que le agradecí habérmela obsequiado.
Bajé las escaleras con lentitud y saludé a mi madre, como todas las mañanas. Avancé hasta la cocina y me serví un poco de leche con cereal, era algo tarde, así que no comí nada más. Después de ayudar con la limpieza de la planta baja de la casa, subí a mi habitación y comencé a asearla. Mientras lo hacía, me llamó mucho la atención que Harry no hubiera llamado durante toda la mañana, ni un mensaje de buenos días o algo por el estilo, era lo habitual. Pero esa mañana no había sabido nada de él. No me preocupé y atendí el llamado de mi madre a almorzar.
Luego de comer, subí nuevamente a mi habitación, lavé mis dientes, me apliqué el perfume que tanto le gustaba a Harry que usara, también un poco de rímel, brillo labial y me miré al espejo por última vez. Dejé mi cabello suelto, naturales rizos castaños caían sobre mis hombros y mi flequillo al lado izquierdo. Bajé las escaleras nuevamente y me despedí de mi madre, tomé mi celular y mis llaves y salí.
Preferí ir caminando, de todos modos no era muy lejos. Mientras caminaba pude notar que el frío aumentaba y un escalofrío me recorrió la espina de arriba hacia abajo. El cielo cada vez se poblaba de más espesas nubes grises impidiendo el paso de luz, el ambiente se tornó más lúgubre y supe de qué tal vez habría una enorme tormenta esa noche. Tuve un mal presentimiento, justo en medio del pecho, era como un peso angustiante que me impedía el aire. Caminé lo más rápido que pude y una vez que visualicé la casa de los Styles me detuve para recobrar el aliento un poco. Esta vez me acerqué más lentamente, pero algo estaba raro. Fuera de la casa había un letrero de 'Vendida' clavado justo en el frente del jardín. Corrí hacia la entrada y toqué la puerta con fervor. Nadie abrió. Volví a tocar, pero seguían sin abrir. ¿Habían vendido la casa y Harry no me había dicho nada? ¿Por qué? No entendía absolutamente nada y encima no había nadie ahí para explicarme lo que sucedía.
–Se mudaron a Londres esta mañana. –dijo de pronto una voz femenina que provenía del pórtico vecino. Volteé a ver a la mujer de edad mediana que me había tirado el balde de agua fría en la cara.
–¿A Londres? ¿C… Cómo? –¿Esa mujer estaba en lo cierto? Creí de inmediato que era una broma de muy mal gusto. No sabía si reír por la locura que había dicho esa mujer o llorar por habérsela creído.
–Se fueron temprano esta mañana, el camión de mudanzas llegó cerca de las 8.00 y al parecer vendieron la casa más rápido que un rayo. –volvió a explicar la mujer.
–Pero usted dijo a Londres... ¿Está segura de eso? –mi peor miedo era que la respuesta de la mujer fuera un...
–Si. Estoy segura. Yo misma le pregunté a Anne hoy cuando la he visto salir de la casa. Su esposo tuvo una gran oferta de trabajo y no dudaron ni un minuto en irse. –Claro, había olvidado mencionar que Anne, la madre de Harry, se volvió a casar hace un par de años, y ahora, por la misma razón se habían ido lejos.
Mis ojos comenzaron a cristalizarse y no pude evitar mirar de nuevo la casa. En efecto, estaba tan vacía como mi mente en ese momento. ¿Harry se... se había ido? ¿Se fue sin decir nada? Eso no tiene lógica... él… Él no podía estar haciendo esto.
–¿Te encuentras bien? -preguntó la mujer al verme en el estado en que estaba.
Yo solo pude asentir débilmente con la cabeza. Me alejé a pasos largos pero lentos mientras mi mente analizaba toda la información que llegaba a mis neuronas. El dolor en mi pecho volvió a aparecer, pero esta vez me parecía un dolor más allá de lo físico. De pronto mis ojos se nublaron y me vi convertida en un mar de lágrimas. Como pude llegué al parque que se encontraba más cerca y me senté en el pasto a soltar todo el dolor que salía de mí en forma de lágrimas.
Harry se fue. Me había dejado así, sin ninguna explicación, sin decir nada, sin un adiós. No quería creer que era cierto, el dolor se sentía tan real que no quería sentirlo. Parecía una pesadilla y quería despertar ahora, quería correr y olvidar que aquella mujer había dicho eso. Harry me había abandonado y yo no entendía porque no dijo que se iría. Entre la poca energía me que me quedaba, tomé mi celular entre mis manos temblorosas y marqué el número de Harry. Lo acerqué a mi oreja. –"El número que intenta marcar se encuentra fuera de servicio, por favor intente más tarde" –dijo aquella molesta voz que me contraía aún más el corazón. Quise insistir, volví a marcar y aquel mensaje apareció de nuevo. ¡Maldición! Ni siquiera me contesta las llamadas. ¿Qué clase de persona era? ¿Por qué no me daba una explicación? Mi cabeza estaba tan llena de dudas que sentí que en cualquier momento explotaría. Estoy confundida, triste, enojada y de nuevo confundida. Necesitaba con urgencia que alguien me dijera que no era cierto, que Harry no se había ido, que había una loca explicación para todo esto. Respiré hondo e intenté calmarme. Volví a pensar en todo lo que había sucedido, necesitaba ver si hay otra manera de entender todo, quizás era todo un mal entendido, quería asegurarme. A raíz de todo lo que pude recordar solo llegué a la misma conclusión: Harry se fue de la ciudad sin decirme nada.
¿Ese parecía ser el final de todo? La incertidumbre me comía por completo y mis lágrimas insistían en salir, me negaba a creer que Harry había tirado a la basura todos estos meses juntos y no me hubiera dicho que se iba de la ciudad, eso no sonaba a él.
Toda esta situación explicaba bastante su actitud esa semana. Lo había notado más callado, nostálgico y nervioso, siempre creí que eran ideas mías, pero ahora sé de qué se trataba todo. Recordé, de pronto, la noche anterior. Cuando me dejó en casa luego de que me llevara al cine y a cenar bajo las estrellas en el Boundary Water Park había dicho cosas muy extrañas, como si se estuviera despidiendo de mí. No lo comprendí…hasta ahora.
¡Dios! ¿¡Cómo pude ser tan ilusa!? A él no le había importado nada, solo se fue. Se fue sin decir adiós y sin mirar atrás. No pensó en mi cuando se fue, no pensó en todo el daño que me haría al irse así como si nada. ¿Por qué lo hizo? ¿¡Por qué!?


Mientras con Harry en Londres.

Me sentía un cobarde. Un cobarde sin corazón, egoísta e idiota. No pude ser capaz de decirle a Sky que mi madre se mudaría con Mike y que yo y Gemma tendríamos que ir con ellos. Juro que no pude hacerlo, simplemente no pude. La culpa me estaba matando, pero no había nada que yo pudiera hacer. Ya era tarde. No pude decirle que la dejaría allí, sola, que no podríamos seguir juntos, no me atreví a decírselo, era demasiado doloroso y no estaba dispuesto a verla sufrir de esa manera.
Según yo, la mejor decisión fue solo marcharme, sin decirle nada. Tal vez era lo mejor. Ella se olvidaría de mi tan rápido que no recordará mi nombre en un par de meses, y yo... bueno, yo tendré que hacer lo mismo.
Sky me preguntó muchas veces esa semana si algo me pasaba, tuve la oportunidad de decirle todo, pero cada vez que iba a contarle me acobardaba y las palabras exactas no me salían. El último día que estuve con ella será inolvidable. Sus perfectos ojos color miel me miraban con ese destello tan especial que tienen desde que la conozco, tuvo una sonrisa en el rostro desde principio a fin, llevaba ese vestido de girasoles color blanco que le queda tan bien y los rizos castaños sueltos danzando en libertad con el viento sobre sus hombros. No puedo creer que jamás podré volver a ver esos ojos, no podré besar de nuevo esos rosados labios que me quitan el aliento con tan solo pronunciar mi nombre. La llevé al cine y más tarde a una cena que preparé especialmente para ella en el parque Boundary Water. Debía ser especial, era nuestra última cita.
Cuando estaba por entrar a su casa, la tomé de la cintura y la besé como nunca antes lo había hecho. Se me estrujó el corazón mirarla por última vez a los ojos sin poder decirle cuanto la extrañaría y que por mí el tiempo quedara estático, sólo para nosotros. Hubiera congelado ese momento, porque no había nada más perfecto que perderme en su mirada y sus labios. Nada era más perfecto que ella.
Antes de irme, pasé a casa de Jack, mi mejor amigo desde los 3 años. Además de despedirme, le dejé una carta para Sky, si no era capaz de decirle lo que sucedía en persona, al menos tendría la decencia de decirle a través de una carta.
–Harry, no creo que esté bien. Deberías hablar con ella antes de irte. –dijo Jack, por milésima vez esa semana.
–No... no puedo. Ya es demasiado tarde.
–Nunca es tarde para hacer lo correcto.
–Esto es lo mejor, Jack. Ella no va a tener que pasar por las "dolorosas despedidas" y yo tampoco. Créeme, ella en poco tiempo va a olvidar que existí. –le dije con la voz casi quebrada. –Quiero que tú... la cuides mucho. Quiero que la ayudes cuando tenga problemas. Por favor, no dejes que nada malo le pase.
Eso era lo que yo esperaba, aparentar como si nada hubiera pasado. Pero no iba a ser tan fácil, al menos no para mí. Nunca se lo dije en persona a ella, ni a nadie, pero yo... La amo.



2 Capitulo de la novela ''nunca te olvidare''. -Ely.

  • 1360 days ago via site
  • 189

Jamás te olvidaría (Harry Styles).

Prólogo:

24 de Diciembre del 2009
“Caminé lo más rápido que pude y una vez que visualicé la casa de los Styles me detuve para recobrar el aliento un poco. Esta vez me acerqué más lentamente, pero algo estaba raro. Fuera de la casa había un letrero de 'Vendida' clavado justo en el frente del jardín. Corrí hacia la entrada y toqué la puerta con fervor. Nadie abrió. Volví a tocar, pero seguían sin abrir. ¿Habían vendido la casa y Harry no me había dicho nada? ¿Por qué? No entendía absolutamente nada y encima no había nadie ahí para explicarme lo que sucedía.
–Se mudaron a Londres esta mañana. –dijo una voz femenina que provenía del pórtico vecino.”
Esas palabras fueron las que bastaron para que el mundo de Skyller Müller se viniera abajo. Ella tenía una vida completa; llena de amigos y familia que la quieren mucho, además tenía a Harry Styles, su novio de casi 8 meses. Todo eso va a derrumbarse ese mismo frío y oscuro día de invierno.
La vida de Sky jamás volvió a ser la misma, nunca pudo explicarse por qué Harry se había marchado para no volver, y sin despedirse. Una carta no bastaba, ella quería escucharlo de su boca, sin embargo el nunca volvió a Holmes. La había abandonado.
Años después, luego de que Harry saltara al estrellado como cantante de una famosa Boy band y Sky intentara avanzar con su vida, ambos se darán cuenta de que el destino tiene otro plan para ellos. No se puede correr del destino, y Sky tendrá que aceptarlo tarde o temprano, y Harry jugará un gran papel en ello.




Hola chicas, nueva novela, si quieren que las etiquete díganme para el próximo capitulo lo haré :). Espero les guste esta novela. -Ely.

  • 1360 days ago via site
  • 187

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