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350 days ago
CAPITULO 32
Cuando Harry abrió los ojos -porque por supuesto después de una sesión de sexo siempre se quedaba dormido recuperando fuerzas y más si era una sesión de sexo con Vanessa que le dejaba agotado- su cama estaba vacía.
Incorporó levemente la cabeza y la vio allí de pie poniéndose su camiseta de tirantes y completamente vestida.
Gruñó entre dientes y ella se giró al oírle y sonrió levemente.
¿Por qué tienes la ropa puesta, Nessie?- preguntó el moreno sin despegar sus ojos de ella.
Como resultado de haberme vestido, Styles.- respondió ella.- Empecé por las bragas, una cosa llevó a la otra y ha sido inevitable.
Harry volvió a gruñir y Vanessa le guiñó un ojo mientras se dirigía hacia la puerta, dispuesta a irse.
Harry sólo lo admitiría bajo tortura pero se sentía un poco abandonado, solo y desnudo en la cama pensando en Vanessa y en cada centímetro de su cuerpo mientras que ella iba a salir de la habitación con un simple “luego nos vemos, Harry”
- Deberías haberte quedado a mi lado.- dijo Harry antes de que ella se fuera.- Aquí, en la cama.
Vanessa volvió a sonreír y cerró la puerta. Avanzó y se agachó hasta que su rostro quedó a la altura del de Harry.
- He intentado despertarte.- murmuró sin borrar la sonrisa.- Pero ha sido imposible, dormías como un oso.
- Habrás usado la técnica equivocada para despertarme ¿Qué has hecho exactamente?
Pero a decir verdad a Harry le importa bien poco las técnicas para despertarle que ha usado Vanessa; le miró los labios, suaves y esponjosos y midió la distancia que les separaba, <<No nos estamos besando>> pensó Harry frunciendo levemente el ceño.
- Pensé que el habitual “Harry despierta” sería un buen modo de despertarte.
-Harry resopló.
- Es una técnica horrible, ¿yo desde cuando obedezco a una orden?
- Tienes razón.-suspiró Vanessa con media sonrisa.- Entonces ¿qué se supone que tenía que hacer?
La sonrisa de Harry brilló, e ilustró la respuesta cogiendo la nuca de la chica y atrayéndola hasta él. Vanessa respondió con un beso largo y húmedo, prestando atención a cada uno de los detalles de su boca mientras Harry tiraba de ella agarrándola por la cintura y colocándose bocarriba para que Vanessa quedara tumbada sobre él.
- Tengo que irme Harry.- dijo contra su boca, pero el chico la ignoró y la silenció profundizando el beso.
Poniendo toda su fuerza de voluntad, Vanessa consiguió separarse de la boca adictiva de Harry.
- De verdad, hace casi una hora que le dije a ____ que iba a despertar a Jane.- explicó la chica mientras Harry se dedicaba a besarle el cuello.
- Deja a Jane dormir un poco más.
Vanessa se echó a reír pero no dio su brazo a torcer.
- Nos vemos en un rato.- dijo dándole un pico en los labios y levantándose.- Vete vistiendo.
- ¿Y no podemos vernos en un rato aquí?
- No, me apetece dar un paseo.
- Puff…- se quejó Harry poniendo su brazo derecho sobre el rostro con gesto abatido.- Los paseos son para ancianitos ¿nosotros somos ancianitos, Nessa?
Ella le dio un golpe suave y después le retiró el brazo y le besó la mandíbula.
- ¿Y un paseo en moto? ¿También es para ancianitos?
Harry esbozó una pícara sonrisa ladeada. Se lo pensó un momento haciendo una mueca y definitivamente decidió:
- Que prefiero quedarme aquí.
- ¡No me lo puedo creer! ¿desde cuándo eres tan aburrido?- Vanessa frunció el ceño.- Como sigas así te saldrá barriga cervecera y serás un asqueroso viejo verde.
- Perdona pero no tengo porque engordar, con el sexo también se queman muchas calorías y es más saludable que dar un paseo.- se explicó él.- certificado científicamente, Nessy y comprobado por mí, ¿por qué no hacemos que tu también apruebes esa actividad?- inquirió besándole el hombro a la chica.- Sabes que puedo llegar a ser muy persuasivo.- añadió besando su mandíbula y llegando a sus labios.
Vanessa le devolvió el beso un instante pero después se levantó de la cama antes de que Harry pudiera detenerla.
- Pues yo siempre consigo lo que quiero.- zanjó ella poniendo los brazos en jarra apoyados en la cintura.- Levántate, Styles.
El chico gruñó y se dio la vuelta en la cama dándole la espalda a la chica que suspiró pacientemente.
- Eres un crío, Harry.
- Y tú una bruja.- respondió él enfurruñado.
La morena se rió y volvió a acercarse a la cama, inclinándose sobre Harry y acercando su boca al oído de éste.
- Si te portas bien, te prometo muchas más horas de… saludable sexo conmigo.- susurró sensualmente haciendo que a Harry se le erizaran los pelillos de la nuca.
El muchacho se volvió hacia ella, que sonreía, y la volvió a atraer hacia él cogiéndola de la nuca.
- Yo. Nunca. Me. Porto. Bien.- dijo las palabras separadas, lentamente y saboreándolas, al más puro estilo Harry Styles.
Nessa sonrió y se apartó de él. Ya lo sabía y ella suponía que si Harry se portase bien, no sería el mismo, incluso admitía en su interior que era esa parte rebelde y gamberra de Harry Styles la que le hacía tan inmensamente atractivo ante todas las mujeres. Formaba parte de él, era un espíritu libre y nada ni nadie podía ponerle ataduras y limitaciones.
- Vístete, Styles.
Pero Vanessa estaba dispuesta a intentar domarlo, algo jamás conseguido porque nunca se había intentado. Ella no ahogaría su carácter, ni se le pasaría por la cabeza intentar cambiar a una persona, pero sí intentaría amoldarse y amoldar a Harry Styles para que su relación no fuese como las mil quinientas anteriores. Para Nessa era importante y aunque ella no lo sabía, para Harry también, por eso él agachó las orejas y obedeció, porque estaba dispuesto a dejarse llevar por la energía de la chica y si tenía que dejar de ser tan avasallador como siempre, él lo haría, si tenía que cambiar él estaría dispuesto, porque, por supuesto, Harry no quería fracasar con ella, <<No quiero que sea como las mil quinientas relaciones anteriores>>
Vanessa sonrió al ver que Harry se incorporaba en la cama.
- ¡Buen chico!- le felicitó.- Te espero abajo.
Le guiñó un ojo y salió por la puerta, cerrándola suavemente.
Harry suspiró, definitivamente le gustaba más cuando Vanessa le obligaba a quitarse la ropa.
OoOoOoOoOoOoOoO
¡Trabajo de verano! ¿En qué estaría pensando? Liam iba de un lado para otro, era mediodía y el Seven estaba abarrotado de gente que quería sus cervezas, sus cafés o sus almuerzos y entre él y la hija de la Sra. Prod, no daban a basto. Los pedidos se acumulaban y el dolor de cabeza con el que había levantado el muchacho se incrementó considerablemente. <<¡La próxima vez me pondré a trabajar en una biblioteca!>> pensó mientras servía unos refrescos a un grupo de jóvene.
Entre tanto ajetreo la mañana se pasaba lentamente, mirando el reloj cada minuto que pasaba y deseando irse a casa a comer, tomarse algún medicamento y echarse la siesta hasta su turno de tarde.
Eran las dos y diez de la tarde cuando la vio sentada, en una mesa individual, con un refresco de limón y papeles esparcidos por la pequeña superficie. Estaba sola, algo raro en una de las SPPIE que iban juntas a cualquier lugar imaginado por el hombre. Con su cazadora en la mano, ya listo para irse, se acercó a ella, arriesgándose a terminar con el refresco de limón en su cabeza ¡Piérdete Payne!
- Hola.- saludó el chico mirando por encima del hombro de Claire.
Ella se sobresaltó y derramó el vaso por encima de la mesa.
- ¡Oh, no!- exclamó Claire apresurándose a recoger todos los papeles para evitar que se empaparan de zumo de limón. Para algunos era ya demasiado tarde.
- L-lo siento.- se disculpó Liam cogiendo el vaso y intentando secar todo con una servilleta.
En un momento secó la mesa y los papeles mojados pero aún así la tinta se había corrido y el contenido era indescifrable.
- Lo siento.- repitió el castaño observando los borrones de los folios estropeados.
Ella lanzó un bufido desdeñosa, demasiado enfadada para hablar.
- Si quieres puedo tratar de limpiar la tinta y…
- Déjalo, Payne.- le cortó ella cruzándose de brazos y meneando su brillante melena castaña.
El chico miró hacia el suelo avergonzado.
- ¿Querías algo?- preguntó Claire con voz fría.
- No… yo… bueno sólo pasaba a saludarte.- contestó el chico al final.
- Pues ya lo has hecho, y con regalo incluido.- Claire señaló sus papeles estropeados con la cabeza.- Ya puedes irte.
Pero Liam sólo la había escuchado a medias. Con curiosidad había empezado a ojear los demás papeles y para su sorpresa vio que eran bocetos. Bocetos de maniquíes vestidos con ropa seguramente diseñada por la joven.
- ¡Vaya! ¿Te gusta el diseño de moda?
- ¿Qué?-Claire había permanecido mirando a un punto fijo en la pared, tratando de ignorarle y sin darse cuenta de que el chico estaba mirando toda su colección.- ¡Deja eso! ¡Es privado!
Liam la esquivó y siguió observando los bocetos.
- Eres realmente buena, ¿vas a hacer diseño cuando acabes el instituto?
- No…- Claire, de pronto se había sonrojado ya no parecía tan segura de sí misma.- No había pensado en ello, la verdad. No creo que sirva para eso.
- Pues tienes mucha imaginación.- aportó Payne.- Además dibujas realmente bien. Si no te decides por diseño podrías hacer cursos de arte.- divagó el chico devolviéndole de una vez los papeles.- Y no digas que no sirves para eso, sirves para lo que tú quieras, ¡hay que ver que poco se valora la gente!
Claire no respondió pero esbozó una pequeña sonrisa.
- Siempre puedes quedarte dónde estás y lamerle el culo a Courtny el resto de tus días.- agregó el muchacho encogiéndose de hombros.
- ¡Yo no…!- empezó a protestar la chica.
- ¡Por favor! ¿De verdad tienes tan poco cerebro como aparentas?
La chica le miró haciendo una mueca, le acababa de llamar lameculos estúpida en toda la cara y sin disimulo alguno. Nadie –mejor dicho- ningún tío se había atrevido a decirle algo semejante en la vida.
- Si no empiezas a pensar en tu futuro, Claire, no serás nadie. No todo está en el instituto, apenas te queda un año y la belleza no dura toda la vida.
La castaña enmudeció, abrió la boca un par de veces para protestar pero no encontró ningún argumento lo bastante bueno… ¿Qué había hecho en la vida? No era demasiado buena con la los estudios, y Courtny siempre le decía que viviera el presente, nunca se había detenido a pensar en la vida después del insituto y ahora llegaba el chico éste, que no conocía de nada a estropear sus bocetos, única medida de distracción que tenía y de lo que estaba orgullosa, la insultaba y le hacía la pregunta clave ¿Qué vas a hacer con tu futuro? Pues la verdad Payne, no tengo ni idea, sólo me he interesado por los tíos buenos de la escuela, por llevar el pelo y el maquillaje bien y por no engordar demasiado, creí alcanzar la felicidad con Harry pero decidí dejarle antes de que él lo hiciera ya que me había dado cuenta de que él no estaba enamorado de mí, ni siquiera me miraba desde que comenzaron las vacaciones. Ahora estoy sola, me emborracho en las fiestas y lloro por los rincones… Entonces apareces tú con tu estúpida sonrisa emocionada, diciendo que no me preocupe, que soy buena en diseño, dándome posibilidades de hacerme una vida de la que estar orgullosa ¡y apenas me conoces! ¿Por qué me ayudas?
- Yo…
- ¡Claire! ¿Qué tal?
La voz de Courtny les sobresaltó a ambos. La chica rubia caminaba hacia ambos con un par de bolsas de alguna tienda de ropa y sacudiendo su melena. Pronto, la chica se dio cuenta de que Liam estaba apoyado en la mesa de Claire, con ropa de calle y ella, con los ojos brillantes y repentinamente sonrojada.
- ¿Interrumpo algo?- preguntó Courtny entrecerrando los ojos.
Claire sabía que a Courtny no le importaba lo más mínimo si había interrumpido el descubrimiento de América, porque para la rubia, su simple presencia era motivo suficiente para que el mundo se parase.
- No, yo ya me iba.- contestó Liam poniéndose su cazadora vaquera. Se volvió hacia la castaña dándole la espalda a Courtny.- Ya hablaremos, Claire.- se despidió sonriendo.
El chico espero un momento y Claire asintió, con las mejillas coloreadas y los ojos brillantes, como si fuese a llorar.
- Gracias.- susurró.
Gracias por darte cuenta, por apreciar mis dibujos, por venir a saludarme sin ningún motivo. Gracias por abrirme los ojos. Yo sólo necesitaba… Un amigo.
Liam agrandó su sonrisa si era posible y se dio la vuelta. Esta vez, si lo había oído.
OoOoOoOoOoOoOoO
La suave brisa les golpeaba en la cara mientras agitaba la hierba verde y fresca, un poco húmeda. Harry tenía los ojos cerrados, tumbado bocarriba y Vanessa ya se sabía de memoria cada línea de su cara, cada lunar de su rostro, cada poro y cada pelo de su barba mal afeitada (Nessa estaba segura que se afeitaba mal a posta porque le daba ese aire rebelde con ese atractivo único que él tenía).
Habían comido en un restaurante de las afueras de Londres, donde habían en la moto de Harry y ahora se habían detenido a medio camino de vuelta a York, en un prado donde daban los rayos de sol y donde estaban completamente solos.
- Nessa.- la llamó Harry abriendo los ojos y girando su cuerpo levemente hacia ella.- ¿Puedo preguntarte algo?
- Si me vuelves a preguntar si eres el tío más sexy con el que he salido te raparé al cero, Styles.- dijo ella sonriendo falsamente.
- Seguiría siendo el tío más sexy con el que has salido, sin duda.
- Presumido.- masculló la castaña.
Harry se apoyo sobre el codo y se incorporó levemente.
- Esta vez quería preguntarte que fue lo que pasó entre Liam y tú.- dijo con voz seria.- Él nunca nos ha contado nada sobre ello.
Ella expulsó todo el aire de sus pulmones, no se le había pasado por la cabeza que Harry se siguiera acordando de aquella mañana que les vio en el Seven abrazados y que antes de haber compartido su primer beso con sabor a alcohol le hubiera preguntado por ello.
- Yo…
- Me gustaría que me lo contaras, Vanessa.- se adelantó él antes de que la chica pudiera ponerle alguna excusa o incluso mentirle, sabía que ella no era muy dada a expresar sus sentimientos en voz alta.- Aquel día parecías bastante destrozada cuando le pediste disculpas.
- ¿Escuchaste nuestra conversación?- preguntó ella incrédula.
- Si.- contestó él sin un ápice de vergüenza por haberla espiado.- ¿Qué ocurrió?- Harry alzó su mano y le acarició su mejilla con delicadeza.
Ella suspiró concentrándose en el tacto del moreno y luego se incorporó pesadamente hasta quedarse sentada sobre la hierba. Harry la imitó pero esta vez no la tocó.
- Ocurrió el curso pasado, y es algo de lo que siempre me culparé por mucho que Liam insista en quitarle importancia al asunto.- Harry escuchaba atentamente, intentando no interrumpir y observando el precioso perfil de la chica mientras ella hablaba y tocaba la hierba con sus manos.- ¿recuerdas que yo muchas veces me iba con Liam y con Holly?- preguntó sin alzar la mirada.
- Si.
- ¿Y no te preguntaste porque un día Holly se empezó a llevar bien con las SPPIE?
- ¿SPPIE? ¿Qué es eso?
Vanessa se mordió el labio, conteniendo una sonrisa, se le había olvidado que él no sabía el significado de ese acrónimo.
- Da igual.- dijo ella, no le apetecía contarle como había llamado a su ex novia y sus amigas durante toda su vida.- El caso es que ocurrió en el baile, yo no había conseguido pareja en gran parte porque ni siquiera tenía pensado ir, sabía que no era lo suficientemente simpática y adorable por lo que no recibí ninguna invitación, ¿recuerdas esa noche?
- Si, recuerdo esa noche…- aunque algo difusa porque se pilló una borrachera impresionante a parte de fumar algo de lo que estaba seguro que no era tabaco, pero aquello no venía al caso.
- Por esas fechas, Liam y Holly estaban saliendo, eran muy felices y yo lo llevaba bastante bien, teniendo en cuenta que muchas veces tenía que soportar el puesto de sujetavelas…
- Entonces, ¿no sentías nada por Liam?
- Amor fraternal, eso es todo.- respondió ella encogiéndose de hombros.- Él fue el primero que me dio una oportunidad, el primero que habló con la rarita de Norwood, aunque ni siquiera iba a mi clase. Siempre le he admirado y lo he considerado como el hermano mayor que nunca tuve.
Vanessa hizo una pausa por si Harry quería agregar algo pero el chico estaba sumido en sus pensamientos mientras escuchaba atentamente.
- Holly llevaba algunos días resfriada, así que se marchó pronto a dormir y aunque nos prestamos para acompañarla ella nos obligó a quedarnos; la fiesta estaba en su punto álgido y no quería que nos lo perdiéramos por ella. Así que nos quedamos solos bailando y tomando ponche, supuestamente sin alcohol pero algunos impresentables le habían añadido bastante whisky.- se detuvo con una mirada acusadora hacia el moreno y él puso su cara más inocente pero que no engañaba a nadie.- Ni a mí ni a Liam nos importó pero no estábamos acostumbrados a beber así que con poco ya estábamos bastante confusos…
En ese momento, Harry ya se imaginó el resto de la historia, y sólo había una palabra mágica “cuernos”; Liam y Vanessa se habían liado a espaldas de Holly.
- Exacto, eso fue lo que pasó.- dijo ella adivinando sus pensamientos.- Siempre pensé, y aún pienso, que Liam es muy guapo y es un cielo. En aquel momento ninguno de nosotros pensaba con claridad. Si Holly no se hubiese olvidado su bolso en la mesa que habíamos ocupado y donde nos pilló, ambos habríamos fingido que no había pasado nada, pero ella nos vio y ya no hubo vuelta atrás. Cortó con Liam dejándole destrozado, tanto por lo culpable que se sentía como por lo mucho que le gustaba Holly.
- ¿Y-y tú qué hiciste?
- Bueno, teniendo en cuenta que Holly dejó de hablarme después de haberme dicho algunas palabras bastante desagradables, lo único que pude hacer es permanecer junto a Liam.- finalizó la chica sin dejar de jugar con la hierba.
Harry se quedó ausente, jamás se había imaginado que le pudiese ocurrir algo de ese estilo con Niall o con Zayn, incluso con Lou, o con el propio Liam, jamás se había imaginado liándose con su novia o con alguna chica que les gustase… Pero lo que ni por asomo quería pensar era que habría pasado en aquel caso… Supuso que su amistad prevalecería por encima de cualquier chica, pero ¿Qué habría pasado si la chica y el chico son tu novio y tu mejor amiga en cuestión?
Harry dirigió sus pensamientos a Holly, la más novata en el grupo de Courtny, jamás se había imaginado porque ella había establecido contacto con Alyson, Courtny y Claire, era una chica callada que había empezado a salir con Michael Aton al final de curso. Sintió lástima al imaginar cómo lo habría pasado.
Volviendo al presente, Harry observó a Vanessa, su perfil y su pelo ondeando ante las ráfagas suaves de viento. Cogió la mano que jugaba con la hierba verde y entrelazó sus dedos con los de ella para después llevarla hacia sus labios y besar cada uno de sus nudillos con dulzura.
- Eres muy valiente.- murmuró en voz baja, pero sabiendo que la chica lo oía.- Siento no haberme parado nunca a pensar en ti.- Harry decidió ser sincero.- Jamás te presté atención y doy gracias por vivir con Niall, aunque al principio no nos llevábamos del todo bien, está siendo el mejor verano de mi vida.
- ¿Incluso con los puñetazos?- Preguntó ella con un amago de sonrisa.
- ¡Hombre, se podrían haber omitido! Pero sin los puñetazos, patadas, arañazos y bofetadas no habría sido lo mismo.- Harry se encogió de hombros. Y después alzó su otra mano para acariciar la mejilla sonrosada de Nessa.- Gracias por confiar en mí.
Ella sonrió inclinando su cabeza hacia la mano de Harry.
- Pues… ¿podría preguntarte yo algo?
Harry quiso decir de inmediato Lo que quieras pero inmediatamente pensó en algo que no le podría contar.
El chico sólo atinó a asentir.
- ¿Por qué vives con Horan?
Él relajó su postura y aunque no le entusiasmara tocar ese tema, decidió sincerarse también.
- Bueno, mis padres me echaron de casa y yo quería irme de allí, así que la solución fue fácil…- explicó encogiéndose de hombros.-La única familia que tengo son Niall, Zayn, Louis y Liam. Aunque le estoy muy agradecido a Karen por su hospitalidad.
Vanessa estaba blanca. Siempre había oído hablar de la familia Styles y de sus largas generaciones, su riqueza e importantes puestos en el banco.
- Pero eso es… Horrible.- atinó a decir ella tapándose la boca con la mano que no estaba entrelazada con la de Harry.
- No te preocupes, vivir allí sí que era horrible…- susurró el muchacho bajando la mirada y recordando los castigos de su madre.- Créeme que irme de esa casa es lo mejor que he podido hacer. Toda su locura por estar siempre trabajando, por tener que ser el primero de la clase, me ponía de los nervios. Ya decepcioné tremendamente a mi madre cuando casi repito curso pero desde entonces no he deseado otra cosa que rebelarme contra mi familia… Así que ahora soy como de la familia Horan.
La chica le miró dulcemente, jamás habría imaginado esa historia de Stlyes y su familia y ahora sentía lástima por él. Dirigió la mano que tapaba su boca hacia la nuca de Harry y se aceró a él hasta que apenas les separaban unos centímetros.
- Tú sí que has sido valiente.- constató Vanessa rozando con su aliento el rostro de Harry que aspiró con pasión su fragancia.- No me extraña que tus amigos te quieran tanto.
- También soy inteligente y trabajador, aunque no lo parezca, solo que prefiero dedicar mi tiempo a cosas más útiles.
- Debatiremos esas cuestiones en otro momento porque yo tengo serías dudas sobre esas cualidades.- sonrió Vanessa y Harry aunque se molestó levemente también pensó que deberían dejar la discusión para otro momento.
- Exacto que deberíamos hacer algo más productivo que nombrar mis múltiples cualidades.
Harry no le dio tiempo a Vanessa para que le contradijese porque se lanzó a su boca, que estaba ejerciendo una importante tortura al tenerla a escasos centímetros sin tocarla, febrilmente mientras hundía sus manos en el cabello castaño de la chica. Sus dientes chocaron y sus lenguas jugaron mientras las manos de Vanessa estaban apoyadas sobre el pecho de Styles y éste luchaba por no desnudarla allí mismo. La chica se separó levemente y empezó a besar el rostro de Harry, a lamer sus labios y a morder, chupar y absorber su cuello, haciendo que él lanzase un ronco sonido que provenía directamente de la garganta e indicaba que estaba disfrutando. Cuando Vanessa dejó una buena marca de posesión en su cuello regresó a la boca entreabierta de Harry con tanta fuerza que acabó por empujarlo y caer sobre él, para seguir besándole. El moreno pensaba que esa boca estaba hecha para su tortura mientras correspondía a los fogosos besos de Vanessa y le acariciaba la espalda, pero fue cuando bajo la mano hasta su culo cuando ella comenzó a moverse sobre Harry, frotándose contra su cuerpo vestido. El chico sentía que se derretía de placer cada vez que Vanessa se movía contra él y el “Gran Styles” no tardó en hacer acto de presencia rebelándose contra la bragueta y el pantalón de Harry. Y Vanessa que no paraba de moverse y de frotarse mientras su lengua hacia maravillas en su boca y en su cuello. Harry no estaba muy seguro de lo que quería hacer la muchacha, tampoco es que sus movimientos de diesen la oportunidad de pararse a reflexionar porque oh Dios se estaba muriendo y no de dolor precisamente. Incapaz de quedarse parado Harry llevó una mano hacia la pierna de Vanessa cogiéndola para poder acariciarla, aunque fuera por encima del pantalón. Él estaba sufriendo una tortura china y ella no iba a salir impune. La temperatura de ambos habría derretido la nieve, el hielo y habría calentado el lugar más frío del planeta.
- Vanessa…- consiguió articular Harry con la legua de la chica enroscada con la suya.
- ¿Mmm?- ella apenas le prestaba atención y se preguntaba como Harry podía abrir la boca en un momento como este.
- Como no pares yo…
- No pares…- ordenó ella lamiendo su cuello jadeando mientras la mano de Harry obedecía.
El chico quería haber dicho que como Vanessa no parase de moverse y de besarle de esa forma acabaría corriéndose en un minuto, a lo sumo.
Pero ni ella pararía ni él quería parar.
Con un gemido Vanessa se incorporó quedándose a horcajadas sentada sobre él, sin parar de moverse, a punto de llegar al orgasmo.
Harry utilizó sus últimas fuerzas para levantarse y quedarse sentado abrazando con tanta fuerza que no sabía como ella podía seguir respirando. Compartieron un beso profundo al tiempo que Vanessa llegaba al clímax con un gemido en lo hondo de su garganta, contra los labios de Harry. Un segundo después de haber oído ese sonido tan condenadamente sensual producido por Nessa, Harry se corrió manchándose los pantalones vaqueros.
Se quedaron así, abrazados, sudando con la ropa puesta, jadeando y respirando contra la boca del otro, mirándose fijamente. El moreno movió los labios y la besó suavemente. Te quiero, Vanessa. Te quiero te quiero te quiero…
- Te quiero…
Harry lo dijo sin pensar, en esos casos no se piensa, simplemente cumples las órdenes que dicta tu presentimiento tu corazón o lo que sea, pero Harry sintió que si no lo decía en voz alta explotaría por dentro y moriría antes de poder decírselo a ella.
Dice aquellas palabras mágicas que siempre ha temido y que jamás ha pronunciado, aquellas palabras que si la cosa salía mal, probablemente se volverían en su contra y saldría mal parado, pero en la vida hay que arriesgarse y Harry Styles es experto en eso.
Y la verdad es que cuando ve ese brillo en los ojos de Vanessa o esa media sonrisa resplandeciente en su rostro piensa que ha merecido la pena. Sólo por haber visto esa preciosa cara de ángel. Un ángel castaño, que iluminaba todo por sí misma.
Entonces era cuando esperaba su respuesta, su “yo también te quiero”, pero éste no llegó, ella volvió a besarle y a empujarle hacia atrás hasta que quedaron tumbados, ella sobre él, entrelazados, acariciándose el rostro, los brazos, sin decir una palabra.
Hasta que el sueño y la tranquilidad les venció a ambos.
OoOoOoOoOoOoOoO
Aquella noche estaba despejada, ni una sola nube cubría el cielo lleno de estrellas brillantes observando al mundo desde las alturas. Completamente precioso. Y yo habría disfrutado verdaderamente del espectáculo si no estuviera comiéndome la cabeza por Niall -y si, le he llamado Niall, a pesar de las caras que estáis poniendo, porque ya me parece ridículo aparentar desprecio detrás de su apellido- y porque no le había visto en todo el día y ahora, a la hora de la cena no estaba sentado con nosotros en el jardín de la mansión.
Karen y mi padre le pidieron por enésima vez a Jane que les contara porque decidió ser modelo. Harry por su parte no había hablado mucho, la verdad es que me preguntaba si habría sido capaz de hacerlo porque engullía la comida con avidez, como si hubiera estado días sin comer. Y Niall… No había bajado a cenar se había excusado ante su madre con un “no me encuentro bien” y se había quedado en su habitación. Yo estaba nerviosa, movía la pierna incansablemente por debajo de la mesa, ¿Qué diablos le pasaba a Horan? ¿Estaba realmente enfermo? ¿O era otra cosa? Tenía la boca del estómago cerrada, ya que llevaba unas horas dándole vueltas en ir a hablar con él y solucionar todo aquello como personas maduras, sin huir el uno de otro como llevaban haciendo todo el santo verano.
- ____ ¿te encuentras bien?
Perfecto, Harry que nunca me prestaba atención justo decidía empezar a hacerlo hoy. Karen, mi padre y Jane se volvieron hacia mí.
- Si, cielo, la verdad es que no tienes buen aspecto.- asintió mi padre.
- Pues ahora que lo dices, no me encuentro especialmente bien.
- Lo mejor será que te vayas a dormir, un poco de descanso es lo que mejor te viene.- me aconsejó Karen mirándome con preocupación.- Puede que Niall te haya pegado algo.
Aunque nadie más se diera cuenta vi como Harry esbozaba una sonrisa nada inocente. Será capullo.
Yo asentí y decidí hacerles caso, estaba segura de que toda mi “enfermedad” era mental y si al menos estaba en mi habitación no tendría que fingir sonrisas y condescendencia que no sentía.
Cuando llegué al segundo piso el pasillo estaba vacío y yo caminé hacia mi habitación pero antes de llegar estaba la puerta cerrada de Niall ¿Ahora? Si, ahora sería un buen momento para llevar a cabo mi plan de “solucionar las cosas”, pero de pronto me sentía terriblemente cobarde. ¿Y si no quería oír su respuesta? Mira ____, estoy así porque me he dado cuenta de que tenía razón y sólo has sido un pasatiempo.
Un escalofrío me recorrió la columna. Suspirando puse ambas manos sobre la superficie de la puerta del dormitorio de Niall, apoyando la frente en ésta mientras intentaba poner en orden mi cabeza.
- ¿____?
No puede ser… ¡Niall! Me giré inmediatamente para encontrármelo en el pasillo mirándome estupefacto. ¿De qué otra manera me iba a mirar si me acababa de pillar prácticamente abrazando su puerta?
- ¡Oh! Yo solo estaba… em… mirando las vetas de la madera de la puerta.- en este tipo de casos hay que pensar rápido.- Si, hice un curso de botánica he intentaba reconocer la madera.
La expresión de Niall decía todo lo que pensaba. ¡Qué vergüenza!
- Claro… eh… ¿me dejas pasar a mi habitación?
- Si, si…
Me aparté y bajé la mirada, fue entonces cuando vi que Niall llevaba un par de libros en su mano, seguramente volúmenes de la biblioteca.
- Niall…- le llamé, él se detuvo pero no se volvió a mirarme.- Si estás enfermo deberías dormir y descansar.
Él me miró con una sonrisa muy- y cuando digo muy quiero decir que parecía sujeta por chinchetas- forzada.
- No te preocupes, no tardaré en acostarme. Buenas noches.
Quise detenerle, cogerle del brazo y obligarle a mirarme a los ojos, porque no lo había hecho ni una sola vez. Incluso cuando me acobardé con esa idea, quise darle, como mínimo, las buenas noches. Pero no pude, él no me dejó oportunidad; cerró tan rápido la puerta como si estuviera huyendo de algún profesor cabreado.
¿Qué diablos le pasa? ¿Tan culpable se siente que ni siquiera es capaz de sostenerme la mirada? Está nervioso, inquieto y sus movimientos son demasiado rígidos como para ser naturales.
Enfurruñada y de mala leche, cabreada conmigo misma y evitando echar la puerta de Niall debajo de una patada me fui a mi habitación. Si lograba dormir un poco seguro que mañana estaría despejada y dispuesta a solucionar el problema de Niall Horan de una maldita vez, antes de que acabase volviéndome loca.
OoOoOoOoOoOoOoO
Abro los ojos histérica. Miro el reloj de la mesilla; las dos y diez de la madrugada y no he conseguido dormir ni cinco minutos.
Me incorporo y me quedo sentada en la cama, medio arropada por las sábanas arrugadas con olor a lavanda. Estoy hasta las narices de dar vueltas en la cama sin poder pegar ojo.
- Esto ya es demasiado…- mascullo entre dientes y entre la oscuridad de su habitación.
Claro que es demasiado, ____ lleva horas intentando dormir y todo lo que ha conseguido es marearse de girar hacia un lado y a otro de su amplia cama, ¿y por qué? Porque no puede quitarse de la cabeza a un chico de ojos azules con el que se acostó sin ser consciente y con el que compartió un beso en el baño de Styles del que no puede olvidar su sabor.
¿Desde… desde cuándo me gusta tanto? ¿De verdad me gusta? ¿No estaré sintiéndome culpable por haber sido tan borde con él?
La cabeza de pelirroja era una olla exprés, y de sus orejas estaba a punto de salir humo. Unas veces se imagina a Niall recorriendo su cuerpo con la boca y otras desea darle un puñetazo.
Con un suspiró hondo, aparté con frustración las sábanas y salí de la cama descalza. Mi pijama era ahora uno de pantalones de seda largos, y una camiseta de manga corta negra con una imagen de Los Beatles impresa, debajo de los rostros de los chicos, unas letras en blanco que dicen Let it be. Puse los ojos en blanco al leerlo, <<Lo que me faltaba encima mensajes subliminales por parte de Los Beatles. ¡Traidores!>>
Salí de mi habitación, necesitaba pasearme un rato, despejarme, cansarme hasta dejar de pensar para acabar agotada y vencida por el sueño. Y si eso no funcionaba era capaz de atracar el mini-bar de mi padre y beberme todo lo que contuviera etanol.
<<¿Y si opto por la vía saludable y en vez de emborracharme aclaro las cosas? Eso seguro que me ayuda a dormir…>>
Tragué saliva y asentí convencida, <<Sí, que pase lo que tenga que pasar>>
Llamé tímidamente con los nudillos a la puerta de madera de la habitación de Niall sudando la gota gorda y con el corazón a cien revoluciones por segundo.
Pero no contestó nadie. <<Seguramente está durmiendo, no todos se comen la cabeza como tú ____>>
Posé la mano sobre el picaporte y empujé para abrir lentamente la puerta sin hacer ruido.
Y para mi sorpresa él no estaba allí. La cama ni siquiera estaba desecha. Todo en orden y ningún rastro de Niall Horan. Volví a cerrar la puerta de su habitación y me quedé pensativa. Opté por buscarle por la casa antes que pasar al cuarto de Harry y preguntarle a él si sabía dónde estaba Niall.
En el primer sitio que busqué fue en la biblioteca, quizá había salido para dejar los libros que había cogido, pero ni rastro de él. Tampoco en la cocina, en los baños, ni en el salón. En el jardín no se veía un alma y la noche despejada dejaba asomar los rayos de luna que iluminaban el exterior. Comencé a registrar salas habitaciones de invitados, despachos, cuarto de juegos… Si no encontraba a Niall habría logrado mi cometido de agotarme para caer rendida al sueño.
Me iba a dar por vencida cuando me fije en una puerta al final del tercer pasillo en la que no había reparado antes. La abrí sin esperanza, esperando encontrarme otra cuarto de baño, o algún almacén o despacho, pero no. La puerta descubría unas escaleras que iban hacia otro piso. Con curiosidad empecé a subirlas, estaban llenas de polvo y me manché los pies desnudos pero no me importó y seguí ascendiendo. Las escaleras daban a una especie de buhardilla oscura y llena de muebles y objetos cubiertos con sábanas blancas para protegerlos del polvo. Supuse que ahí no subirían muy a menudo.
Fue entonces cuando un soplo de aire fresco me envolvió haciendo que me estremeciera y miré en la dirección que provenía. Vi una ventana abierta de par en par. Extrañada anduve hacia ella y me asomé de puntillas. Al principio sólo vi el cielo estrellado que cubría todo York aquella noche, la ventana daba al tejado y al mirar a la derecha vi a Niall, sentado sobre las tejas dejándose acariciar por la brisa. Era la viva imagen de la paz y la tranquilidad. Me mordí el labio, dudosa, escondiéndome levemente ya que él no me había visto. Era ahora o nunca.
Me fijé en una pequeña mesilla junto a mí, seguramente la que habría utilizado él para subir por la ventana y le imité. Segundos después mantenía el equilibrio de pie sobre el tejado. Él percibió movimiento a su lado y alzó las cejas con sorpresa.
- ¡____! ¿Qué…?
- Eso mismo te tendría que preguntar yo, ¿qué haces tú aquí? ¡Estás enfermo y…!
Él dejó de mirarme y observó el bosque que se extendía en el horizonte con el ceño fruncido. Yo hice lo imposible para no mirar hacia abajo ya que le tenía pavor a las alturas y conseguí llegar hasta su lado y sentarme junto a él rodeándome las rodillas con los brazos.
- No estoy enfermo, ____.- murmuró él.
- Siempre haciéndote el machote ¿eh? Que sepas que eres humano, Niall y que también puedes pillar un resfriado o…
- No estoy enfermo.- insistió él.- y no es cuestión de orgullo masculino como piensas.
- Más bien pensaba en orgullo Horan.
- Pues yo también me sé uno; el orgullo ____.
Yo sonreí, pero él seguía mirando al frente.
- Y si no estás enfermo ¿Por qué no has cenado?
- No… no tenía hambre.
No me lo creí pero dejé de insistir.
- ¿Y qué haces aquí?
- Pensar.
- ¿En qué?
- En que me gustaría estar solo.- contestó mordazmente pero yo no me acobardé.
- A veces eso es malo.
Niall apretó los dientes y gruñó un poco malhumorado y yo me eché hacia atrás poniendo las brazos detrás de mi cabeza observando el cielo.
- Me encantan las noches como esta, alejado de la contaminación lumínica se pueden apreciar mejor las estrellas ¿no te parece?
Pero no sé que le parecía porque no me contestó, se levantó lentamente.
- ¿Qué haces?
- Me… voy a la cama, estoy algo cansado.
<<AHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!>> En mi interior solté un tremendo grito de frustración y me incorporé. Por fin lo había pillado a solas y no iba a permitir que se escapara; ¡ojalá hubiese querido solucionar las cosas cuando era él el que me perseguía!
- Ni hablar. Siéntate.- ordené mirándole fijamente.
- No ____ será mejor que me vaya a la cama.
- ¿Cómo que será mejor? ¿Qué narices te pasa?- pregunté un poco histérica cogiéndole del brazo para obligarle a sentarse de nuevo.
Él se dio cuenta de que oponer resistencia no serviría, si me tenía que encaramar a su espalda como un mejillón a la roca, yo lo haría; así que obedeció y se volvió a sentar. Chico listo.
- Nada, no me pasa nada, si quieres que nos quedemos aquí hasta que amanezca, tú misma.
¿Hola? ¿Quién era ése y que había hecho con Niall Horan?
- ¿Desde cuándo eres tan borde?
- Se habrá pegado algo de cierta pelirroja de mala leche.
- Imbécil.- fue automático, sabía que quería arreglar las cosas pero el insulto me salió solo y el suspiró como respuesta.
Inhalé aire fresco para tranquilizarme y estiré el brazo para cogerle la barbilla. Él se sobresaltó al tacto frío y no trató de apartarse así que le giré el rostro hacia mí.
- Niall mírame y dime qué te pasa.
- Nada
- Mentiroso.- aunque su rostro me miraba no lo hacían sus ojos que parecían encontrar muy interesante su lado derecho.- Mírame a los ojos, Niall.- le pedí algo suplicante.- y dime que es lo que te pasa. Por favor.
Él cerró los ojos y su cara se descompuso como si estuviera sufriendo un debate interno y cuando los abrió por fin fijó sus ojos azules sobre los míos.
- No me pasa nada.
- ¿Y por qué no me miras a los ojos?
- Te estoy mirando.
- Ahora cuando prácticamente te he obligado.- apreté los dedos en su barbilla para subrayar el hecho.
Niall suspiró.
- ¿Quieres saber porque no quiero mirarte a los ojos, ____?
- Si.- dije rozando con la punta de los dedos mis respuestas.
- Porque si lo hago estoy perdido, si te miro a esos diabólicos ojos verdes perderé.
- No… no te entiendo.
- ¿Acaso no te das cuenta? Intento alejarme de ti y de mi obsesión absurda de la que sólo recibo palabras bordes, miradas asesinas o indiferencia total. Ya está bien de jugar conmigo ____, te busco y me ignoras, me alejo y me buscas ¿cómo quieres que éste?
<<De acuerdo, no es del todo cierto ya que en ningún momento pensé en renunciar a ella pero una mentira piadosa no hace daño a nadie. Además si le digo que en realidad todo es un plan me tirará del tejado>> pensó Niall manteniendo la mirada fija en ____.
- Entonces, ¿quieres olvidarte de mí?- pregunté con una nota de tristeza en la voz que no pude evitar.
- Recuerda que la primera que quería que me olvidase de ella, eres tú.- susurró él parpadeando.- Ya me hice ilusiones con el beso en el baño de Harry pero estoy harto de llevarme palos y sé que si te miro, si estoy contigo… no sería capaz de resistir el impulsó y besarte de una manera aún más asombrosa de cómo tu me besaste en el baño.
Tragué saliva, definitivamente roja hasta las pestañas.
- No quiero que me olvides. No quiero que te alejes.
- Basta de juegos, ____. Sólo estamos bien cuando tú quieres. Me estás volviendo loco.- susurró él alzando una mano y acariciándome la mejilla caliente y sonrojada.- ¿Cómo puedo estar seguro de que mañana no volverá la indiferencia y los Lárgate, Horan?
- No puedes estar seguro, la única manera de saberlo es probando.
- ¿Probar el qué?
____ respondió con un beso. Labios sobre labios. ____ decidida, Niall sorprendido.
- Niall has sido tan pesado que has acabado por convencerme.
- ¿De qué?- dijo él aún sorprendido por mi actitud.
- De que no soy tu pasatiempo de este verano.- murmuré sonriendo.- Espero no equivocarme.
- No… no te equivocas. Eres bastante más que eso.
- Soy ____.- dije rememorando aquella noche en el baño de Harry, con esas dos palabras hizo que me rindiera a sus brazos.
Él sonrió, con los ojos brillantes, los dientes brillantes…, tan pletórico como cuando marcaba un gol en el último partido de la temporada.
- Y ahora… ¿crees que podrías repetir ese beso? Creo que me he quedado dormido aquí arriba y esto sólo es un sueño.
Yo sonreí, aun con las mejillas coloradas, sin acabar de creerme como estaba solucionando las cosas. Era incapaz de pensar con claridad pero estaba del todo segura que no cambiaría de opinión respecto a Niall. No es que me diera lástima por haberme portado tan mal con él. Es que en realidad me gustaba, y mucho. Su sencillez, su inocencia, sus palabras y sonrisas pícaras que me dejaban con la mente nublada, su desparpajo, su pelo revuelto y sus ojos brillantes de emoción.
- ¿Y si el beso hace que te despiertes?
- Mm… creo que correré el riesgo.- un brillo travieso recorrió su mirada.
Ambos se inclinaron a la vez, uniendo sus labios en un beso que jamás olvidarían. No era el primero y por supuesto que no sería el último pero simplificaban todos los que había sido y todos los que quedaban por venir, bajo esa noche fresca y despejada, bajo la mirada de las estrellas. Como decían los Beatles, Just let it be.
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Hola!!! Lo primero de todo me tengo que volver a disculpar por haber tardado en subir capítulo, pero este es bastante largo y bueno, con bastante acción, así que espero que haya valido la pena :D Daros las gracias una vez más por los comentarios y por seguir leyendo la fanfic, si no fuera por las personas que me comentan tras cada capítulo, habría dejado de subir hace tiempo, muchas gracias :D, bueno, que la próxima semana más ^^ Gracias por leer, y comentad si tenéis tiempo para saber vuestra opinión!!! :3

1 Comment
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I__am_warrior 350 days ago
AL FIN NIALL Y ______ SIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII, AWWWWWWWWW SON TAN MONOS