160
354 days ago
Capítulo 2 - ¡SÍ!
-Bueno ¿entonces qué?
Me quedé sin habla ya que no sabía muy bien que contestar, además, era consciente de que decidiese lo que decidiese la última palabra la tenían mis padres, bueno, más bien mi padre. Sin darle respuesta alguna, nos fuimos a dormir y le sugerí a Danny que se lo preguntase a mi madre a la mañana siguiente.
Me desperté tarde para todo lo que me hubiera gustado hacer esa mañana. Eran las 12:17 am y fui hacia la cocina para comer algo a modo desayuno. Me detuve antes de llegar, mi madre y Danny estaban hablando y prefería escuchar la conversación sin ser vista. Un escalofrío recorrió mi cuerpo y empezó a latir más fuerte. Decidí entrar como si no hubiese escuchado nada a lo que mi primo, me guiñó el ojo y salió de la habitación.
Mi madre seguía cada uno de mis movimientos con sus ojos y me estaba poniendo nerviosa hasta que no aguanté más y rompí el silencio que nos acompañaba:
-¿Por qué me miras? ¿Qué pasa? – le dije mirándola a los ojos.
- No sé, dímelo tú – me contestó con una sonrisilla en su cara.
No sabía si eso era bueno o malo. Por un momento creí que buenísimo, pero, enseguida cambié de opinión. Volvió el silencio y yo empecé a tomarme la leche bajo la atenta mirada deella. Está mujer me estaba poniendo nerviosa y yo no sabía que leches decirle.
-La decisión es tuya. Y si tu padre se opone, me encargo yo de convencerle – soltó, así, de golpe mientras me llevaba una cucharada de cereales a la boca que casi hace que escupa. Me quede sin habla que entre lo rápido que salió de la cocina ni me dio tiempo de decirle nada.
A continuación se me dibujó una sonrisa en la cara sin saber exactamente por qué. Tenía la necesidad de hablar con Danny así que, sin recoger nada, fui en su busca. Estaba en su habitación tumbado en la cama y no hice otra cosa que tirarme encima de él.
-Supongo que es un sí ¿no?
-SÍ, SÍ Y SÍ – le contesté con un aire de inmensa felicidad.
Nos tumbamos los dos en la cama y empezamos a planear todo lo que íbamos a hacer en verano. A las fiestas que me iba a llevar, los días que íbamos a pasar sin hacer nada, la gente que me iba a presentar y todo lo que Reino Unido me iba a dar en verano. Hostia puta, no daba crédito, iba a pasar todo el verano hasta el inicio de las clases ahí. En cinco días me volaba para Inglaterra.
Después de un rato, cogí el móvil para comunicarle a Ari la noticia. La pobre, me iba a odiar, se iba a morir de envidia. No hice más que contárselo y recibí su respuesta, predecible: “¡SERÁS HIJA DE PERRA. TE ODIO!” Se me hizo tarde hablando con ella por Whatsapp. Aquella noche me fui a dormir con la mayor felicidad interna.

0 Comments
Realtime comments disabled