LonelyHeartsClub

@OLLG_Dreams

Time to fly. Nov 19/13

Rotate photo View full size
My Sister's Boyfriend

Capítulo 9


Suelto una pequeña risa, y mi aliento hace que la piel de Justin se erice un poco. Su mano acaricia lo largo de mi espalda, y después nos separamos. Aún estoy luchando con los escalofríos que me provocó su tacto y me doy cuenta de que el está mirando mucho hacia abajo. Mira sus pies y se relame los labios y me mira fijamente. Sus ojos color avellana me observan delicadamente, con esas cejas entornadas, como si prestara mucha atención a mi mirada para saber mis pensamientos. Tiene los labios entre abiertos y yo lo imito por inercia. “Bésame. Bésame por favor”. Repito en mi mente una y otra vez como niña pequeña consumida por el deseo. Recuerdo mi sueño y me pongo colorada, retiro mi mirada y al recobrarme, lo veo de nuevo.


-¿Hoy a dónde me llevarás?- pregunto un poco más tranquila.- Recuerda que no tengo que tardarme tanto.- toco su pecho con mi dedo índice y tomo fuerzas para empujarlo hacia atrás.- Por tú culpa, ayer casi me matan.
-¿Lo decido yo, o les preguntamos a las chicas que nos estaban observando con tanta atención?- pregunta sonriendo pícaramente.- ¿Crees que no me di cuenta? ¿Son tus amigas?- su semblante cambia.- ¿O es que te estaban molestando?


Echo un vistazo por encima de su hombro y aún están ahí Vanessa y Bridgit. Observando atenta e indiscretamente. Bueno, no haría daño presentarlos. ¿Verdad? Vuelvo mi mirada hacia Justin y el está demasiado cerca de mí, la verdad muy cerca. De nuevo se lame los labios y yo me intento distraer. Alzo la mano y camino hacia las chicas.


-Ya vuelvo.- le digo a Justin.- ¡Hey, chicas!
-¿Qué pasa?- pregunta Vanessa sorprendida.- ¿Te ha dicho algo malo? ¿Han peleado?
-¿Peleado?- se burla Bridgit.- Casi tienen sexo ahí encima de la acera.- se vuelve hacia Justin y lo mira de arriba abajo.- _______, este chico es jodidamente atractivo. Caliente. Si, eso. Y si no te lo tiras, yo lo hago. Y tú nunca me has visto romper promesas. ¿O si?
-No, no.- negué asustada. Bridgit es capaz de dar el primer paso. Es valiente. Y nunca ha roto promesas.- Solo que ignoras el problema principal.- le recuerdo poniendo cara disgustada.- Es novio de mi hermana. Novio formal. Se van a casar, entiende Bridgit. Yo no puedo hacer nada.
-Es cierto.- Vane me da la razón.- Tal vez Bridgit no se de cuenta de eso, pero la verdad es un punto importante.- toma a Bridgit del brazo y la acerca a ella para susurrarle en el oído.- No quieres que ______ que de mal con su familia. ¿O es que acaso quieres que le den fama de zorra?
-¡No!- gritamos mi amiga y yo a coro, respondiendo la pregunta de Vanessa.- 
-Entonces… hagamos solo lo que está permitido.- nos regaña Vane, poniéndose su bolso hacia el hombro izquierdo.- _______. Tú solo sé amable. Y tal vez él pueda conseguir amigos. Sin compromisos. Tal vez igual o más buenos que él.
-Oh, eso es imposible.- suspira Bridgit angustiada.- Pero bueno, hablando de hacer cosas correctas…- mira acusadoramente a Vane.- ¿Y tú? Coquetas con el profesor, que es mayor que tú. Como siete años.- la señala con una sonrisa sarcástica.- Mira, mira. Éste es  tu ejemplo de dignidad.


Las tres soltamos una carcajada y miramos a Justin, quien me espera recargado en la moto mirándonos con interés. Parece uno de esos pósters que ves en la carretera. Un modelo atractivo con facha de rebelde. Por lo menos tengo algo en común con mi hermana. El gusto en chicos. 
Me despido de mis amigas y me vuelvo hacia debajo de la acera, donde Justin me espera. Ambos subimos a la motocicleta y el me pasa un casco negro. ¿Y él que usará? No le pregunto y me lo pongo con torpeza. Acomodo mi bolso de lado, para que no pueda caerse y él enciende la moto. Se vuelve un poco hacia mí y me sonríe.


-¿Entonces… son tus amigas?- oh, vaya. Coqueto e interesado. ¿Acaso le han gustado? ¿Debo preocuparme?- Me hacían sentir observado. –se vuelve hacia el frente y desde atrás puedo ver que se coloca sus gafas oscuras, arregla su cabello, lame sus labios y las mira directamente. Ellas solo se quedan calladas, mirándolo como bobas. Poco me falta para echarme a reír.- ¡Eh! Un gusto chicas. Prometo que la cuidaré muy bien.


Desde adelante, toma mis manos, las pone alrededor de su cintura y les da un leve masaje con sus dedos índices. Hace que me pegue más a él y saluda con la mirada de nuevo a Vane y a Bridgit. Ellas, con la boca abierta, sin expresión alguna, levantan la mano lentamente y dicen adiós. Sonrojadas. De verdad les ha gustado. Y me siento lo máximo de ser yo la que está detrás de él tocándolo, sintiendo un poco sus músculos por encima de la camisa. Sé que lo ha hecho a propósito. Sabe perfectamente que es atractivo, y puede volver locas a las chicas con sus movimientos. ¡Es un malvado! Mete primera y nos alejamos de la escuela lentamente, para de pronto estar en la carretera a mayor velocidad. Paramos a causa de un semáforo en rojo y acordamos ir a comer algo ligero en un restaurante que encontramos durante nuestra cerrera a Starbucks el día de ayer. 
El semáforo volvió a tornarse verde y de nuevo nos movimos con toda velocidad hacia el centro comercial. No puedo apartar la vista de su perfil. Se nota concentrado, mirando hacia el frente, con toda atención. Responsable. Me cuida. Alicia odia las motocicletas con su vida. ¿Es que acaso ella ya se ha subido a ésta? ¿Con sus encantos él la habrá convencido? Los imagino. Son la pareja prefecta. Un par de modelos perfectos en una moto. Peligrosos, rebeldes, alegres, apasionados… mierda. Son perfectos juntos. Estéticamente. En cuanto a la personalidad, yo los encuentro bastante disparejos. 
Mi corazón se detiene. Un pensamiento. Mi sueño. Pero ahora no soy yo la que está ahí debajo de él. Es mi hermana. Cierra los ojos vencida por lo que siente y de deja llevar. No. no, no, no, no. Vino a hacer mierda mi sueño. Tengo que admitir que me gustó cuando estaba yo. Yo. Solo yo. Y mas aún porque soy una inexperta y quiero que mi primera vez sea con alguien como Justin. (Si es que se puede, pues vamos, con el Justin mismo). Pero mi hermana… ella a mi edad ya lo había hecho. La descubrí años atrás cuando hablaba por teléfono con su amiga de la secundaria. Según me enteré fue el mismísimo Robert Newman quien la desfloró. Qué asco. Es de esos chicos que se la viven en fiestas, bebe y se acuesta con toda chica que se encuentre. Es atractivo, pero demasiado creído y egocéntrico. No podía ser más… lo olvido. Es lo mejor. Una vez intentó ligar conmigo y tuve que dormir con las puertas y ventanas cerradas. 
Vuelvo al mundo presente. Aún no hemos llegado, pues al tomar la última calle faltante, hemos encontrado mucho tráfico. Me desespero un poco. Me estoy cansando de los brazos, pero me  da miedo soltarlo.


-¿Qué hora es?- le pregunto. Tal vez sepa.- 
-No lo sé.- O tal vez no.- Saca de mi bolsillo el móvil y averígualo. Está del lado izquierdo.- miro hacia mi izquierda y busco su bolsillo. ¡Lo he encontrado! Meto mi mano con cuidado y me pongo nerviosa. Trato de hacerlo lo más rápido que puedo, pero la presión es enorme. Lo estoy tocando muy cerca de… ahí. Parece no molestarle.- ¿Listo?
-No…- contesto espantada.- Se ha atorado.- Mierda. Justo en estas situaciones le encuentro el doble sentido a todo.- Listo.


 En eso Justin acelera y antes de ver la hora, el teléfono se me resbala, y cae al piso. Lo hemos dejado atrás y de seguro un auto ya lo hizo añicos. ¡Mierda un millón de veces! ¿Ahora qué hago? ¿Qué demonios hago? Se va a molestar conmigo. Me va a matar y me va a revivir para limpiar mi sangre y enterrarme viva para matarme de nuevo. Entro en pánico cuando llegamos a otro semáforo en rojo. El tráfico me está ayudando con el tiempo para pensar.


-¿Ya viste qué hora es?- pregunta Justin sin volverse.- 
-Eh…- miro hacia todos lados, buscando algo, un reloj, un sonido de la radio que me ayude.- Espera un poco, lo he olvidado.- de pronto, a mi derecha, un auto plata se acerca demasiado a nosotros y el conductor saca la mano por la ventanilla. Observo su reloj digital. ¡Gracias!- Las tres con treinta y cinco. 
-Es tarde.- Justin golpea repetidamente el manubrio con ansias.- Debo regresarte a casa en menos de dos horas.- no se él, pero a mi me pareció tierna esa frase.- 
-Eh... lo sé.- estoy distraída. ¡He mandado su celular a la mierda!- Justin…
-Luego nena.


El semáforo ya está en verde y nos ponemos de nuevo en marcha. Me vuelvo hacia él con cara de no haber comprendido. ¡Me dijo nena! Hago una fiesta de cinco segundos en mi mente y de regreso al sufrimiento. ¿Qué le voy a decir? Se va a molestar conmigo y ya no me va a amar. Bueno… el no me ama. No pierdo mucho, pero no quiero perderlo a él. Entramos al estacionamiento, dejamos la motocicleta y Justin toma mi mano sin entrelazar los dedos. Así como si yo fuera su hermana pequeña. Bueno, peor es nada… oh Dios, sueno tan necesitada de amor. ¡Por descontado, lo estoy! Y también necesito un iphone nuevo para Justin. Estoy temblando y él lo nota.


“Los sentimientos de culpa son muy repetitivos, se repiten tanto en la mente humana que llega un punto en que te aburres de ellos.” – Arthur Miller. 


-¿Estás bien?- se detiene y suelta mi mano por un instante.- Te noto muy intranquila. 
-Justin… tu teléfono…- miro hacia abajo. Él toma mi barbilla con lentitud y me hace mirarlo a los ojos.-  Yo…
-Guárdalo en tu bolsillo ¿vale?- sonríe y me toma del hombro.- Me lo das al final del día.


Toma mi mano de nuevo y nos ponemos a caminar. Genial, ahora tengo solo una hora y media para planear que debo de decirle cuando se pregunte por su teléfono. Como no sale nada de mi mente, intento no preocupare de más. Me olvido de eso por un momento y al llegar al restaurante, nos damos cuenta de que está cerrado. Menuda suerte. Ahora me querrá llevar a casa temprano y querrá su teléfono antes. 


-Muy bien, momento de improvisar.- Justin se cruza de brazos y mira alrededor divertidamente. Con él es difícil estar en seriedad.- Vamos ahí, parece divertido. 


Giro mi cabeza hacia la dirección en donde él mira, y me encuentro con un pequeño bar rústico justo a lado de una tienda de mascotas. ¿Un bar? ¿Puedo entrar? Tengo diecisiete. No me da tiempo de aclararle mi edad, pues él ya me está llevando hacia el dichoso bar. Pasamos por la tienda de mascotas y el se detiene. Aún no me suelta la mano y con la otra acaricia el vidrio del mostrador gigante. Al instante, un montón de pequeño perritos blancos y peludos se acercan alegremente hacia nosotros y se trepan en el vidrio lamiéndolo, jugueteando y sacando la lengua. Justo debajo de la ventana, se lee “Bichón maltés”. Yo me agacho un poquito y comienzo a mimarlos y saludarlos. Lo que hace que ellos se alegren más y ladren tiernamente. Apenas son unos cachorritos. Todos son blancos. Excepto uno, el que está más alocado que todos. Tiene las orejas color capuchino y el contorno de sus ojos también. 


-Oh por favor… qué adorable es ése.- señalo mirando a Justin.- Míralo jugueteando.
-Sería perfecto para ti.- contesta Justin agachado a mi lado, moviendo sus dedos contra el cristal, jugando con el cachorrito.- Es diferente… en la más increíble, tierna y preciosa manera.


Lo miro. Me observa fijamente. Está tan serio, que parece que lo haya dicho adrede. ¡Me ha dicho increíble, tierna y preciosa! De una forma indirecta. Que Dios y mi hermana me perdonen. Nos acercamos más y más, con el fondo romántico de alguna canción desconocida y un montón de cachorritos ladrando. El pasa su lengua por sus labios y yo poco después hago lo mismo. Nos levantamos un poco y él toma mi barbilla. Sube su mano hacia mi mejilla y la masajea con su meñique. Hace chocar nuestras narices y nuestras respiraciones se mezclan. Sé por su forma de actuar, que quiere resistirse. Pero es más fuerte que él y roza mis labios con los suyos… cada vez más cerca… lo veo venir.


-¡______!- me separo de él con rapidez. Si alguien conocido me ve besándome con el prometido de mi hermana, estoy en la maldita horca sin salvación. Y más si el “conocido” es… ¡¿Matt?!- ¡_______, qué alegría encontrarte acá!
-Eh… hola Matt, el de el aliento a frutas.- trato de sonar lo más natural posible. Justin nos mira sin saber qué pasa.- Este… Matt, él es Justin, el prometido de mi hermana. ¿Recuerdas a Alicia no?
-Sí la recuerdo, creo que ella está más obsesionada con nuestra historia, que nosotros mismos. ¿No?- recuerda Matt.- Oye, por décima vez… lo siento.
-No importa, quedó atrás.- miro a Justin.- Eh, él es Matt. Un viejo amigo, que se supone que vive a tres horas de aquí y me tiene muy confundida por su ubicación ahora mismo. ¿Te escapaste? ¿Te corrieron? ¿Te perdiste? ¿Hace cuánto que pasaste por esa tienda que se llama “indicaciones, aquí”?
-¿Estás nerviosa ____?- me pregunta Matt arqueando las cejas.- Desde pequeña hablaste mucho cuando te ponías nerviosa en extremo.
-No… pfff.- sacudo la mano, intentando golpear el cristal, y los perritos me miran divertidos.- ¿Yo? ¿Nerviosa? No… estoy hambrienta. Eso es lo que siento ahora mismo. Hambre. Lo siento Matt tengo una sorpresa que preparar con éste de aquí. ¡Nos vemos!


Sacudo mi cabeza y me toco la frente. Tengo temperatura. Voy a morir. Estoy roja como un tomate. Jalo del brazo a Justin y entramos al bar. Pedimos ambos una limonada con agua mineral y comenzamos a sopesar las ideas para el discurso que dará Justin el día de la boda. Por alguna razón ya no me siento tan mal por nada. Ni por dejar a Matt ahí parado como tonto, o por el teléfono de Justin, o por la boda. Cuando estoy con él me vuelvo locamente positiva. Y lo estoy ayudando a enamorar aún más a mi hermana, sabiendo que yo misma me estoy enamorando de él. ¡Que viva la locura!


De regreso a casa ya no tengo escapatoria. Tengo que decirle que he destrozado su teléfono. Estoy abrazándolo con tanta fuerza, que siento que ambos explotaremos. Coloco mi barbilla en su hombro y aspiro su aroma directamente en su cuello. Cierro los ojos, vencida. Giro mi cabeza y me encuentro mirando el camino. Poco a poco se va convirtiendo en ese camino conocido para llegar a casa. Paramos. Me bajo de la moto y noto que él no quiere quedarse esta vez. Me sonríe y estira los brazos.


-Justin, antes de que digas algo amable, debo decirte algo.- agaché mi mirada. Dispuesta a confesar.- Yo he…
-¡________! ¿Podrías entrar? Está llamando papá.- grita Eddie desde la ventana de su habitación. Nos estaba observando- 
-Eh, tengo que irme, tu comprendes…- señalo hacia la ventana, en donde Eddie estaba hace unos segundos. Estoy rogando por que no me pida su teléfono.- ¿Nos vemos mañana?
-No puedo mañana, lo siento.- se disculpa, algo culpable.- Alicia y yo veremos el salón donde será… tú sabes.- se rasca la nuca, intentando no decir “boda”.- Hasta el sábado por la tarde. ¿Te parece?
-No, yo no puedo.- recuerdo. Me siento increíblemente mal.- Es mi cumpleaños… iré a visitar a mi papa y luego saldré un rato con mis amigas.
-Entonces el sábado por la mañana.- me guiña.- Debo de festejar contigo esto. ¡Serás legal! Por favor, dime que sí.
-Eh…- me sonrojo. Está verdaderamente entusiasmado.- Está bien. Pero solo si me dejas conducir esta cuando tenga mi licencia. 
-Te tendré una sorpresa.- guiña.- Bueno, no te entretengo más. ¡El sábado! 
-Hecho.


Lo miro alejarse con la moto. Da vuelta en la esquina, miro a mí alrededor cerciorándome de que no hay nadie. Salto de emoción y pataleo como loca. ¡Tengo una cita de cumpleaños con Justin! Entro a casa y subo las escaleras de dos en dos. Me siento feliz. Y por suerte, no me preguntó por su teléfono. Tengo un plan para eso.
Hablo con mi padre y me dan ganas de llorar. No ha invitado a nadie a su nuevo apartamento, yo soy la primera. Por mi cumpleaños. El sábado. En la mañana, mi cita con Justin, después con mi padre toda la tarde, y en la noche, en casa de Bridgit mirando televisión, comiendo porquerías y con música de los sesentas setentas, noventas, etc. Hasta llegar a la época actual. ¡Qué fácil es la vida!


“La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.” – Thomas Chalmers. 

------------------------


Bueno, como ven, estoy poniéndole
todo el talento para hacer los capítulos más largos.
¡Vamos con todo! Sus comentarios son los que me motivan.
Son super tiernas y dedicadas. Las amo.

#MuchLove #FelizFin <3


#BienvenidasNuevasLectoras

*Si no te avisé o te avisé dos veces, regáñame bonito, ah. 
*Tu comentario es importante.
*Si eres nueva lectora pon un #NL para avisarte.
*Si cambias de user, avísame para seguirte mandando el link del capítulo.

Mafer.

Views 581

265 days ago

My Sister's Boyfriend

Capítulo 9


Suelto una pequeña risa, y mi aliento hace que la piel de Justin se erice un poco. Su mano acaricia lo largo de mi espalda, y después nos separamos. Aún estoy luchando con los escalofríos que me provocó su tacto y me doy cuenta de que el está mirando mucho hacia abajo. Mira sus pies y se relame los labios y me mira fijamente. Sus ojos color avellana me observan delicadamente, con esas cejas entornadas, como si prestara mucha atención a mi mirada para saber mis pensamientos. Tiene los labios entre abiertos y yo lo imito por inercia. “Bésame. Bésame por favor”. Repito en mi mente una y otra vez como niña pequeña consumida por el deseo. Recuerdo mi sueño y me pongo colorada, retiro mi mirada y al recobrarme, lo veo de nuevo.


-¿Hoy a dónde me llevarás?- pregunto un poco más tranquila.- Recuerda que no tengo que tardarme tanto.- toco su pecho con mi dedo índice y tomo fuerzas para empujarlo hacia atrás.- Por tú culpa, ayer casi me matan.
-¿Lo decido yo, o les preguntamos a las chicas que nos estaban observando con tanta atención?- pregunta sonriendo pícaramente.- ¿Crees que no me di cuenta? ¿Son tus amigas?- su semblante cambia.- ¿O es que te estaban molestando?


Echo un vistazo por encima de su hombro y aún están ahí Vanessa y Bridgit. Observando atenta e indiscretamente. Bueno, no haría daño presentarlos. ¿Verdad? Vuelvo mi mirada hacia Justin y el está demasiado cerca de mí, la verdad muy cerca. De nuevo se lame los labios y yo me intento distraer. Alzo la mano y camino hacia las chicas.


-Ya vuelvo.- le digo a Justin.- ¡Hey, chicas!
-¿Qué pasa?- pregunta Vanessa sorprendida.- ¿Te ha dicho algo malo? ¿Han peleado?
-¿Peleado?- se burla Bridgit.- Casi tienen sexo ahí encima de la acera.- se vuelve hacia Justin y lo mira de arriba abajo.- _______, este chico es jodidamente atractivo. Caliente. Si, eso. Y si no te lo tiras, yo lo hago. Y tú nunca me has visto romper promesas. ¿O si?
-No, no.- negué asustada. Bridgit es capaz de dar el primer paso. Es valiente. Y nunca ha roto promesas.- Solo que ignoras el problema principal.- le recuerdo poniendo cara disgustada.- Es novio de mi hermana. Novio formal. Se van a casar, entiende Bridgit. Yo no puedo hacer nada.
-Es cierto.- Vane me da la razón.- Tal vez Bridgit no se de cuenta de eso, pero la verdad es un punto importante.- toma a Bridgit del brazo y la acerca a ella para susurrarle en el oído.- No quieres que ______ que de mal con su familia. ¿O es que acaso quieres que le den fama de zorra?
-¡No!- gritamos mi amiga y yo a coro, respondiendo la pregunta de Vanessa.-
-Entonces… hagamos solo lo que está permitido.- nos regaña Vane, poniéndose su bolso hacia el hombro izquierdo.- _______. Tú solo sé amable. Y tal vez él pueda conseguir amigos. Sin compromisos. Tal vez igual o más buenos que él.
-Oh, eso es imposible.- suspira Bridgit angustiada.- Pero bueno, hablando de hacer cosas correctas…- mira acusadoramente a Vane.- ¿Y tú? Coquetas con el profesor, que es mayor que tú. Como siete años.- la señala con una sonrisa sarcástica.- Mira, mira. Éste es tu ejemplo de dignidad.


Las tres soltamos una carcajada y miramos a Justin, quien me espera recargado en la moto mirándonos con interés. Parece uno de esos pósters que ves en la carretera. Un modelo atractivo con facha de rebelde. Por lo menos tengo algo en común con mi hermana. El gusto en chicos.
Me despido de mis amigas y me vuelvo hacia debajo de la acera, donde Justin me espera. Ambos subimos a la motocicleta y el me pasa un casco negro. ¿Y él que usará? No le pregunto y me lo pongo con torpeza. Acomodo mi bolso de lado, para que no pueda caerse y él enciende la moto. Se vuelve un poco hacia mí y me sonríe.


-¿Entonces… son tus amigas?- oh, vaya. Coqueto e interesado. ¿Acaso le han gustado? ¿Debo preocuparme?- Me hacían sentir observado. –se vuelve hacia el frente y desde atrás puedo ver que se coloca sus gafas oscuras, arregla su cabello, lame sus labios y las mira directamente. Ellas solo se quedan calladas, mirándolo como bobas. Poco me falta para echarme a reír.- ¡Eh! Un gusto chicas. Prometo que la cuidaré muy bien.


Desde adelante, toma mis manos, las pone alrededor de su cintura y les da un leve masaje con sus dedos índices. Hace que me pegue más a él y saluda con la mirada de nuevo a Vane y a Bridgit. Ellas, con la boca abierta, sin expresión alguna, levantan la mano lentamente y dicen adiós. Sonrojadas. De verdad les ha gustado. Y me siento lo máximo de ser yo la que está detrás de él tocándolo, sintiendo un poco sus músculos por encima de la camisa. Sé que lo ha hecho a propósito. Sabe perfectamente que es atractivo, y puede volver locas a las chicas con sus movimientos. ¡Es un malvado! Mete primera y nos alejamos de la escuela lentamente, para de pronto estar en la carretera a mayor velocidad. Paramos a causa de un semáforo en rojo y acordamos ir a comer algo ligero en un restaurante que encontramos durante nuestra cerrera a Starbucks el día de ayer.
El semáforo volvió a tornarse verde y de nuevo nos movimos con toda velocidad hacia el centro comercial. No puedo apartar la vista de su perfil. Se nota concentrado, mirando hacia el frente, con toda atención. Responsable. Me cuida. Alicia odia las motocicletas con su vida. ¿Es que acaso ella ya se ha subido a ésta? ¿Con sus encantos él la habrá convencido? Los imagino. Son la pareja prefecta. Un par de modelos perfectos en una moto. Peligrosos, rebeldes, alegres, apasionados… mierda. Son perfectos juntos. Estéticamente. En cuanto a la personalidad, yo los encuentro bastante disparejos.
Mi corazón se detiene. Un pensamiento. Mi sueño. Pero ahora no soy yo la que está ahí debajo de él. Es mi hermana. Cierra los ojos vencida por lo que siente y de deja llevar. No. no, no, no, no. Vino a hacer mierda mi sueño. Tengo que admitir que me gustó cuando estaba yo. Yo. Solo yo. Y mas aún porque soy una inexperta y quiero que mi primera vez sea con alguien como Justin. (Si es que se puede, pues vamos, con el Justin mismo). Pero mi hermana… ella a mi edad ya lo había hecho. La descubrí años atrás cuando hablaba por teléfono con su amiga de la secundaria. Según me enteré fue el mismísimo Robert Newman quien la desfloró. Qué asco. Es de esos chicos que se la viven en fiestas, bebe y se acuesta con toda chica que se encuentre. Es atractivo, pero demasiado creído y egocéntrico. No podía ser más… lo olvido. Es lo mejor. Una vez intentó ligar conmigo y tuve que dormir con las puertas y ventanas cerradas.
Vuelvo al mundo presente. Aún no hemos llegado, pues al tomar la última calle faltante, hemos encontrado mucho tráfico. Me desespero un poco. Me estoy cansando de los brazos, pero me da miedo soltarlo.


-¿Qué hora es?- le pregunto. Tal vez sepa.-
-No lo sé.- O tal vez no.- Saca de mi bolsillo el móvil y averígualo. Está del lado izquierdo.- miro hacia mi izquierda y busco su bolsillo. ¡Lo he encontrado! Meto mi mano con cuidado y me pongo nerviosa. Trato de hacerlo lo más rápido que puedo, pero la presión es enorme. Lo estoy tocando muy cerca de… ahí. Parece no molestarle.- ¿Listo?
-No…- contesto espantada.- Se ha atorado.- Mierda. Justo en estas situaciones le encuentro el doble sentido a todo.- Listo.


En eso Justin acelera y antes de ver la hora, el teléfono se me resbala, y cae al piso. Lo hemos dejado atrás y de seguro un auto ya lo hizo añicos. ¡Mierda un millón de veces! ¿Ahora qué hago? ¿Qué demonios hago? Se va a molestar conmigo. Me va a matar y me va a revivir para limpiar mi sangre y enterrarme viva para matarme de nuevo. Entro en pánico cuando llegamos a otro semáforo en rojo. El tráfico me está ayudando con el tiempo para pensar.


-¿Ya viste qué hora es?- pregunta Justin sin volverse.-
-Eh…- miro hacia todos lados, buscando algo, un reloj, un sonido de la radio que me ayude.- Espera un poco, lo he olvidado.- de pronto, a mi derecha, un auto plata se acerca demasiado a nosotros y el conductor saca la mano por la ventanilla. Observo su reloj digital. ¡Gracias!- Las tres con treinta y cinco.
-Es tarde.- Justin golpea repetidamente el manubrio con ansias.- Debo regresarte a casa en menos de dos horas.- no se él, pero a mi me pareció tierna esa frase.-
-Eh... lo sé.- estoy distraída. ¡He mandado su celular a la mierda!- Justin…
-Luego nena.


El semáforo ya está en verde y nos ponemos de nuevo en marcha. Me vuelvo hacia él con cara de no haber comprendido. ¡Me dijo nena! Hago una fiesta de cinco segundos en mi mente y de regreso al sufrimiento. ¿Qué le voy a decir? Se va a molestar conmigo y ya no me va a amar. Bueno… el no me ama. No pierdo mucho, pero no quiero perderlo a él. Entramos al estacionamiento, dejamos la motocicleta y Justin toma mi mano sin entrelazar los dedos. Así como si yo fuera su hermana pequeña. Bueno, peor es nada… oh Dios, sueno tan necesitada de amor. ¡Por descontado, lo estoy! Y también necesito un iphone nuevo para Justin. Estoy temblando y él lo nota.


“Los sentimientos de culpa son muy repetitivos, se repiten tanto en la mente humana que llega un punto en que te aburres de ellos.” – Arthur Miller.


-¿Estás bien?- se detiene y suelta mi mano por un instante.- Te noto muy intranquila.
-Justin… tu teléfono…- miro hacia abajo. Él toma mi barbilla con lentitud y me hace mirarlo a los ojos.- Yo…
-Guárdalo en tu bolsillo ¿vale?- sonríe y me toma del hombro.- Me lo das al final del día.


Toma mi mano de nuevo y nos ponemos a caminar. Genial, ahora tengo solo una hora y media para planear que debo de decirle cuando se pregunte por su teléfono. Como no sale nada de mi mente, intento no preocupare de más. Me olvido de eso por un momento y al llegar al restaurante, nos damos cuenta de que está cerrado. Menuda suerte. Ahora me querrá llevar a casa temprano y querrá su teléfono antes.


-Muy bien, momento de improvisar.- Justin se cruza de brazos y mira alrededor divertidamente. Con él es difícil estar en seriedad.- Vamos ahí, parece divertido.


Giro mi cabeza hacia la dirección en donde él mira, y me encuentro con un pequeño bar rústico justo a lado de una tienda de mascotas. ¿Un bar? ¿Puedo entrar? Tengo diecisiete. No me da tiempo de aclararle mi edad, pues él ya me está llevando hacia el dichoso bar. Pasamos por la tienda de mascotas y el se detiene. Aún no me suelta la mano y con la otra acaricia el vidrio del mostrador gigante. Al instante, un montón de pequeño perritos blancos y peludos se acercan alegremente hacia nosotros y se trepan en el vidrio lamiéndolo, jugueteando y sacando la lengua. Justo debajo de la ventana, se lee “Bichón maltés”. Yo me agacho un poquito y comienzo a mimarlos y saludarlos. Lo que hace que ellos se alegren más y ladren tiernamente. Apenas son unos cachorritos. Todos son blancos. Excepto uno, el que está más alocado que todos. Tiene las orejas color capuchino y el contorno de sus ojos también.


-Oh por favor… qué adorable es ése.- señalo mirando a Justin.- Míralo jugueteando.
-Sería perfecto para ti.- contesta Justin agachado a mi lado, moviendo sus dedos contra el cristal, jugando con el cachorrito.- Es diferente… en la más increíble, tierna y preciosa manera.


Lo miro. Me observa fijamente. Está tan serio, que parece que lo haya dicho adrede. ¡Me ha dicho increíble, tierna y preciosa! De una forma indirecta. Que Dios y mi hermana me perdonen. Nos acercamos más y más, con el fondo romántico de alguna canción desconocida y un montón de cachorritos ladrando. El pasa su lengua por sus labios y yo poco después hago lo mismo. Nos levantamos un poco y él toma mi barbilla. Sube su mano hacia mi mejilla y la masajea con su meñique. Hace chocar nuestras narices y nuestras respiraciones se mezclan. Sé por su forma de actuar, que quiere resistirse. Pero es más fuerte que él y roza mis labios con los suyos… cada vez más cerca… lo veo venir.


-¡______!- me separo de él con rapidez. Si alguien conocido me ve besándome con el prometido de mi hermana, estoy en la maldita horca sin salvación. Y más si el “conocido” es… ¡¿Matt?!- ¡_______, qué alegría encontrarte acá!
-Eh… hola Matt, el de el aliento a frutas.- trato de sonar lo más natural posible. Justin nos mira sin saber qué pasa.- Este… Matt, él es Justin, el prometido de mi hermana. ¿Recuerdas a Alicia no?
-Sí la recuerdo, creo que ella está más obsesionada con nuestra historia, que nosotros mismos. ¿No?- recuerda Matt.- Oye, por décima vez… lo siento.
-No importa, quedó atrás.- miro a Justin.- Eh, él es Matt. Un viejo amigo, que se supone que vive a tres horas de aquí y me tiene muy confundida por su ubicación ahora mismo. ¿Te escapaste? ¿Te corrieron? ¿Te perdiste? ¿Hace cuánto que pasaste por esa tienda que se llama “indicaciones, aquí”?
-¿Estás nerviosa ____?- me pregunta Matt arqueando las cejas.- Desde pequeña hablaste mucho cuando te ponías nerviosa en extremo.
-No… pfff.- sacudo la mano, intentando golpear el cristal, y los perritos me miran divertidos.- ¿Yo? ¿Nerviosa? No… estoy hambrienta. Eso es lo que siento ahora mismo. Hambre. Lo siento Matt tengo una sorpresa que preparar con éste de aquí. ¡Nos vemos!


Sacudo mi cabeza y me toco la frente. Tengo temperatura. Voy a morir. Estoy roja como un tomate. Jalo del brazo a Justin y entramos al bar. Pedimos ambos una limonada con agua mineral y comenzamos a sopesar las ideas para el discurso que dará Justin el día de la boda. Por alguna razón ya no me siento tan mal por nada. Ni por dejar a Matt ahí parado como tonto, o por el teléfono de Justin, o por la boda. Cuando estoy con él me vuelvo locamente positiva. Y lo estoy ayudando a enamorar aún más a mi hermana, sabiendo que yo misma me estoy enamorando de él. ¡Que viva la locura!


De regreso a casa ya no tengo escapatoria. Tengo que decirle que he destrozado su teléfono. Estoy abrazándolo con tanta fuerza, que siento que ambos explotaremos. Coloco mi barbilla en su hombro y aspiro su aroma directamente en su cuello. Cierro los ojos, vencida. Giro mi cabeza y me encuentro mirando el camino. Poco a poco se va convirtiendo en ese camino conocido para llegar a casa. Paramos. Me bajo de la moto y noto que él no quiere quedarse esta vez. Me sonríe y estira los brazos.


-Justin, antes de que digas algo amable, debo decirte algo.- agaché mi mirada. Dispuesta a confesar.- Yo he…
-¡________! ¿Podrías entrar? Está llamando papá.- grita Eddie desde la ventana de su habitación. Nos estaba observando-
-Eh, tengo que irme, tu comprendes…- señalo hacia la ventana, en donde Eddie estaba hace unos segundos. Estoy rogando por que no me pida su teléfono.- ¿Nos vemos mañana?
-No puedo mañana, lo siento.- se disculpa, algo culpable.- Alicia y yo veremos el salón donde será… tú sabes.- se rasca la nuca, intentando no decir “boda”.- Hasta el sábado por la tarde. ¿Te parece?
-No, yo no puedo.- recuerdo. Me siento increíblemente mal.- Es mi cumpleaños… iré a visitar a mi papa y luego saldré un rato con mis amigas.
-Entonces el sábado por la mañana.- me guiña.- Debo de festejar contigo esto. ¡Serás legal! Por favor, dime que sí.
-Eh…- me sonrojo. Está verdaderamente entusiasmado.- Está bien. Pero solo si me dejas conducir esta cuando tenga mi licencia.
-Te tendré una sorpresa.- guiña.- Bueno, no te entretengo más. ¡El sábado!
-Hecho.


Lo miro alejarse con la moto. Da vuelta en la esquina, miro a mí alrededor cerciorándome de que no hay nadie. Salto de emoción y pataleo como loca. ¡Tengo una cita de cumpleaños con Justin! Entro a casa y subo las escaleras de dos en dos. Me siento feliz. Y por suerte, no me preguntó por su teléfono. Tengo un plan para eso.
Hablo con mi padre y me dan ganas de llorar. No ha invitado a nadie a su nuevo apartamento, yo soy la primera. Por mi cumpleaños. El sábado. En la mañana, mi cita con Justin, después con mi padre toda la tarde, y en la noche, en casa de Bridgit mirando televisión, comiendo porquerías y con música de los sesentas setentas, noventas, etc. Hasta llegar a la época actual. ¡Qué fácil es la vida!


“La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.” – Thomas Chalmers.

------------------------


Bueno, como ven, estoy poniéndole
todo el talento para hacer los capítulos más largos.
¡Vamos con todo! Sus comentarios son los que me motivan.
Son super tiernas y dedicadas. Las amo.

#MuchLove #FelizFin <3


#BienvenidasNuevasLectoras

*Si no te avisé o te avisé dos veces, regáñame bonito, ah.
*Tu comentario es importante.
*Si eres nueva lectora pon un #NL para avisarte.
*Si cambias de user, avísame para seguirte mandando el link del capítulo.

Mafer.

27 Comments

Realtime comments disabled

GirlSwagofBiebs 262 days ago

Me encanta, seguila dacjfaxfsa

IsabellaSmith_ 263 days ago

#NL

JBItsMyDream 263 days ago

:0 sigueeeeee

BiebersRockOn 263 days ago

skdjhfjsdgf ay :c dkfjdg ni idea, ¿qué va a hacer con el puto celular? ah sjdfhgshfg <3. siguela :cccccccc

Swag_SexyBieber 263 days ago

Por fin volviiii! Ame los capitulos, me habia perdido de mucho :O ME ENCANTARON siguela pronto.
Un beso nena

LauBiebsMalette 264 days ago

hahahaha me meo! cuando justin se entere la va a matar pero bueno ahkfjahg me encanto el capitulo..seguila :D

Ninasforever 264 days ago

woooow cuando justin se entere de que ya no tiene su iphone, espero que no se cabree mucho o que no la mate>.< jajajjaaj LA TIENES QUE SEGUIR pero quien es matt exactamente :o jojojoj ME ENCANTA

samantha_aka 264 days ago

oh por dios, EL TELEFONOOO!! jajaaajjajaja esta muchacha gafa jajajajajaja no puedo con ella lol y que pasara el sabado?? *música de suspenso* el se comporta muy bien para ser un simple cuñado mmmm jajajaj siguela!

puly_18 265 days ago

+ ya quiero saber la sorpresa que le tiene justin por su cumpleaños :D se ira a hacer realidad su sueño, o es otra cosa??? espero que sea lo del sueño Oksi djalksjdlkasj >.< siguelaaaaa!! un beso, que estes bien pequeña, te cuidas. Bye :)

puly_18 265 days ago

dlkajdlkajsldkjasl Mafer!!!! te matare! como me haces esto :Z justo cuando ya tenia el grito preparado en mi garganta, aparece matt 77 enserio?! djklasjdlksa pero me encanto el cap. esta buenisimo n.n insisto en que las amigas de a rayis son divertidas xd

MaraFey 265 days ago

OMG!!! Me encantó este capítulo!! Tienes que seguirla cuanto antes, me dejaste cin gran intriga! AMO ESTA NOVELA!!!! <3

Anto688 265 days ago

Nooooo casiii besooo!! Amo a justin!!! Ajajajajajaj el amooor se va dando cada vez mas ❤❤ ME ENCANTAN TUS NOVELAS!!!! AUNQUE NO TE CONOSCA ME SIENTO ORGULLOSA DE TODO TU TALENTO ❤❤❤ HAHAHAHAHA

BethaBoggino 265 days ago

Me encantaaa, y amo tus frases por cierto ♥

LorenaValdezz 265 days ago

dios santo! casi se besan asjhssgjfajhfg siguela:))))))))))))

manuorozco 265 days ago

me quede esperando el beso !!! jajjajaajaja

KidrauhlRockzJB 265 days ago

AY AY AY AY <3 ERJHGJREGHREJGEK me mori con lo del celular we, yo me hubiera cagado ahí en la moto haha. Me encanto, enserio omg. Que me bese de cumpleaños ahre (?) te amo.

MarCy1291 265 days ago

ahhhh SE LE CAYO EL TELEFONO. me meuro ya quiero saber que le ira a decir a Justin. asdsdkljhñlghñlkd Luego casi se besan. ahhhhhhhhhhhhh que ya deje a la hermana mala y se quede con ella. POR FAVOR *-*

lusianadiaaz 265 days ago

¡SIGUUUELAAA!

iBieberOu 265 days ago

¡QUÉ HARÁ EL TELÉFONO,QUÉ DIRÁ,QUÉ HARÁ JUSTIN ELLA DIOS ME VUELVO CRAZY CON TU NOVELA SOY TU FAN! ♡

iBieberOu 265 days ago

EXIJO UNA PARTE DÓNDE HAYA CELOS,PERO POR PARTE DE JUSTIN SI? POR FAVOR,POR FAVOR :)