raq

@biebrgasmic

hold tight~~

{ATTEMPTS FORGET}
{Capítulo 3}
Me quedé callada. Se hizo un silencio de unos cuantos segundos. ¿Justin? ¿Justin Bieber? ¿Quién es ese? Nunca había oído hablar de él. 
-Lucía, ¿estás ahí? –pregunta.
-Sí, aquí estoy. –contesto – pero ¿quién es Justin Bieber?
-Eh no te preocupes ¿sí?, él es amigo de Alba –contesta- viene desde Canadá, cuando ella estudió el año pasado allí. Se quedará aquí unos meses. 
-Bueno, está bien. –espeto, dudosa.
El pitido suena. Me colgó,  seca, cortante.  Sentía como si todos me evitaran, como si nadie quisiera mantener una cierta comunicación conmigo. Me sentía sola.
13:00. Por fin, decidí salir de casa. Sin interrupciones. 
Respiré el aire limpio de las mañanas mientras caminaba. Veía parejas, de la mano. Besándose. Acariciándose. Abrazándose. Sentí una cierta envidia. 
Crucé la calle y entré por la puerta principal. Me acerqué hasta la tumba. 
“Diego López” leí, en voz baja. Me propuse a hablar, aunque no fuera lo mejor que supiera hacer.
-Diego, te extraño ¿sabes? Antes éramos tú y yo. Ahora estoy sola. Y cada día sin ti, sin todo lo que me dabas a diario, me hace sentir más aislada. La gente no me aprecia como antes. Tú eras como mi soporte, quien me mantenía día a día, en lo más alto. Ahora, me derrumbo.
Una mano en mi hombro me sobresaltó por completo. Me giré y la vi, tan bella como siempre. Con esos ojos azules, apunto de soltar esas pesadas lágrimas. 
-Laura –espeto, mientras le abrazo. Y por mucho que lo deseara, no pude soportar las lágrimas.
-Lucía, estás preciosa.-contesta- lo echas de menos ¿verdad?
-Sí, muchísimo. A cada minuto de mi vida.
-Yo también. Era el mejor hermano del mundo. –suspira- y te quería, te amaba. 
Una pequeña sonrisa se forma en mi cara. 
-Sí,  lo sé. 
-Lucía, te deseo lo mejor, y que encuentres a otra persona que te quiera tanto como te quería mi hermano, aunque sea difícil. –contesta.
{Capítulo 4}
Me fui de allí después de despedirme de Laura. Caminé hasta mi casa, pensando en los viejos momentos con Diego. Pero me di cuenta, no podía seguir así. Tenía que olvidar. No para siempre, ni totalmente, pero no podía estar así. Desconecté mi mente. Pensé en Justin, ¿Cómo sería? ¿Qué me diría? ¿Qué pensaría sobre mí? Sí, lo admito. Estaba nerviosa. No lo conocía, tampoco había oído hablar sobre él nunca. 
Llegué a casa. 14:30. Cogí una manzana, no tenía mucha hambre. 
Sonó el teléfono. Fui corriendo a cogerlo.
-¿Sí? –pregunto.
-Hola, ¿eres Lucía? –pregunta, una voz masculina. 
-Sí, sí, soy yo. ¿Quién eres?
-Soy Justin, Justin Bieber.
Se hizo un silencio. ¿Estaba nerviosa? Sí, lo estaba. Mucho.
-¿Ana no te habló de mí? –pregunta, sorprendido.
-Sí, perdóname –tartamudeé.
-Eh no pasa nada –ríe- por lo que me han dicho, seré tu chófer hasta la fiesta ¿no?
Río, en voz baja.
-Sí, bueno, sólo si quieres  -espeto.
-Claro que quiero, princesa. Te iré a buscar a las cinco y media, ¿sí? –pregunta.
¿Princesa? ¿Por qué temblé al oírlo? ¿Me había gustado que me llamara así? Oh, claro que no. Lucía, no digas tonterías. No le conoces. No sabes como es. ¿Por qué te ibas a estremecer al oírlo? 
-¿Qué pasa? ¿No te parece bien a las cinco y media? 
-¿Qué? Sí, claro que sí, yo sólo… -balbuceo.
-Eh tranquila princesa, no te voy hacer nada. Nos vemos dentro de unas horas. No pienses mucho en mí. –se despide, gracioso.
Cuanto más me dice que no piense en él, más lo haré. No entendía nada. ¿Por qué mis sentimientos estaban tan revolucionados? Sentía todo a la vez. Era extraño. Pero no quería pensar en ello. 
17:00. Sólo quedaba media hora. Me vestí con un vestido de hace años. Me maquillé un poco y me puse una coleta. Esperé, hasta que por fin, ya eran las cinco y media.
Puntualmente, escuché el timbre. Estaba nerviosa. Muy nerviosa. Me miré por última vez al espejo, ¿Porqué lo hacía? No me tendría porque importar lo que pensara él de mí, pero aún así, lo hice. Bajé y abrí la puerta. 
Alto. Rubio. Con un gorro rojo, un chaleco de cuero, unos pantalones un poco bajados y unas supras en conjunto con el gorro. Realmente, estaba perfecto. Me quedé mirando esos ojos miel tan brillantes que tenía unos minutos.
-Princesa, me habían dicho que eras preciosa pero está claro que me mintieron. Eres perfecta. –espetó.

Views 772

579 days ago

{ATTEMPTS FORGET}
{Capítulo 3}
Me quedé callada. Se hizo un silencio de unos cuantos segundos. ¿Justin? ¿Justin Bieber? ¿Quién es ese? Nunca había oído hablar de él.
-Lucía, ¿estás ahí? –pregunta.
-Sí, aquí estoy. –contesto – pero ¿quién es Justin Bieber?
-Eh no te preocupes ¿sí?, él es amigo de Alba –contesta- viene desde Canadá, cuando ella estudió el año pasado allí. Se quedará aquí unos meses.
-Bueno, está bien. –espeto, dudosa.
El pitido suena. Me colgó, seca, cortante. Sentía como si todos me evitaran, como si nadie quisiera mantener una cierta comunicación conmigo. Me sentía sola.
13:00. Por fin, decidí salir de casa. Sin interrupciones.
Respiré el aire limpio de las mañanas mientras caminaba. Veía parejas, de la mano. Besándose. Acariciándose. Abrazándose. Sentí una cierta envidia.
Crucé la calle y entré por la puerta principal. Me acerqué hasta la tumba.
“Diego López” leí, en voz baja. Me propuse a hablar, aunque no fuera lo mejor que supiera hacer.
-Diego, te extraño ¿sabes? Antes éramos tú y yo. Ahora estoy sola. Y cada día sin ti, sin todo lo que me dabas a diario, me hace sentir más aislada. La gente no me aprecia como antes. Tú eras como mi soporte, quien me mantenía día a día, en lo más alto. Ahora, me derrumbo.
Una mano en mi hombro me sobresaltó por completo. Me giré y la vi, tan bella como siempre. Con esos ojos azules, apunto de soltar esas pesadas lágrimas.
-Laura –espeto, mientras le abrazo. Y por mucho que lo deseara, no pude soportar las lágrimas.
-Lucía, estás preciosa.-contesta- lo echas de menos ¿verdad?
-Sí, muchísimo. A cada minuto de mi vida.
-Yo también. Era el mejor hermano del mundo. –suspira- y te quería, te amaba.
Una pequeña sonrisa se forma en mi cara.
-Sí, lo sé.
-Lucía, te deseo lo mejor, y que encuentres a otra persona que te quiera tanto como te quería mi hermano, aunque sea difícil. –contesta.
{Capítulo 4}
Me fui de allí después de despedirme de Laura. Caminé hasta mi casa, pensando en los viejos momentos con Diego. Pero me di cuenta, no podía seguir así. Tenía que olvidar. No para siempre, ni totalmente, pero no podía estar así. Desconecté mi mente. Pensé en Justin, ¿Cómo sería? ¿Qué me diría? ¿Qué pensaría sobre mí? Sí, lo admito. Estaba nerviosa. No lo conocía, tampoco había oído hablar sobre él nunca.
Llegué a casa. 14:30. Cogí una manzana, no tenía mucha hambre.
Sonó el teléfono. Fui corriendo a cogerlo.
-¿Sí? –pregunto.
-Hola, ¿eres Lucía? –pregunta, una voz masculina.
-Sí, sí, soy yo. ¿Quién eres?
-Soy Justin, Justin Bieber.
Se hizo un silencio. ¿Estaba nerviosa? Sí, lo estaba. Mucho.
-¿Ana no te habló de mí? –pregunta, sorprendido.
-Sí, perdóname –tartamudeé.
-Eh no pasa nada –ríe- por lo que me han dicho, seré tu chófer hasta la fiesta ¿no?
Río, en voz baja.
-Sí, bueno, sólo si quieres -espeto.
-Claro que quiero, princesa. Te iré a buscar a las cinco y media, ¿sí? –pregunta.
¿Princesa? ¿Por qué temblé al oírlo? ¿Me había gustado que me llamara así? Oh, claro que no. Lucía, no digas tonterías. No le conoces. No sabes como es. ¿Por qué te ibas a estremecer al oírlo?
-¿Qué pasa? ¿No te parece bien a las cinco y media?
-¿Qué? Sí, claro que sí, yo sólo… -balbuceo.
-Eh tranquila princesa, no te voy hacer nada. Nos vemos dentro de unas horas. No pienses mucho en mí. –se despide, gracioso.
Cuanto más me dice que no piense en él, más lo haré. No entendía nada. ¿Por qué mis sentimientos estaban tan revolucionados? Sentía todo a la vez. Era extraño. Pero no quería pensar en ello.
17:00. Sólo quedaba media hora. Me vestí con un vestido de hace años. Me maquillé un poco y me puse una coleta. Esperé, hasta que por fin, ya eran las cinco y media.
Puntualmente, escuché el timbre. Estaba nerviosa. Muy nerviosa. Me miré por última vez al espejo, ¿Porqué lo hacía? No me tendría porque importar lo que pensara él de mí, pero aún así, lo hice. Bajé y abrí la puerta.
Alto. Rubio. Con un gorro rojo, un chaleco de cuero, unos pantalones un poco bajados y unas supras en conjunto con el gorro. Realmente, estaba perfecto. Me quedé mirando esos ojos miel tan brillantes que tenía unos minutos.
-Princesa, me habían dicho que eras preciosa pero está claro que me mintieron. Eres perfecta. –espetó.

3 Comments

Realtime comments disabled

veronicaps99 572 days ago

ES PERFECTO, ASHDGASFDGHASFDGHFSADJHFSGDJAS <3

skyscrying 579 days ago

DIOS, ES PERFECTO<3. SIEMPRE TAN TIERNO JUSTIN, LSKDJD. ¡SÍGUELA YA!

made0fcandy 579 days ago

¡GOD! Siguela lo ame, Yaaay Ana como yo, ¿Princesa? el Justin coqueto :3