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588 days ago
EL ERMITAÑO DE LLAY LLAY; comenzamos a vivir el 138 Aniversario de Llay Llay
Cuando chico, vi en las noticias algo que me llamó la atención, se anunciaba la muerte de El ermitaño de cuesta las Chilcas. Este hombre fue un médico que vivió junto a su familia en la provincia de Aconcagua. Su historia fue tan trágica que permitía comprender su actuar y su entrega al abandono.
Un día por motivos de trabajo, este médico tuvo que viajar junto a su esposa y sus dos hijos al pueblo de Llay Llay, pero durante el viaje en la carretera, un auto se cruzó en el camino y provocó un brutal accidente. El cuál, dejó al médico solo y desconsolado, tras intentar infructuosamente mantener con vida a su familia, pero no lo logró y todos murieron en el lugar. Todos, menos él.
El medico decidió continuar su vida ahí, en el preciso lugar donde lo perdió todo. No huyó, solo se refugió. Así transcurrieron muchos años, pero el hombre seguía en el mismo lugar. Sus ropas se convirtieron en harapos y su piel se fue transformando con el ingrato sol. Su figura se mimetizaba con el color de la carretera y su cabello se enredaba con los pastizales secos.
Al pasar los años, el médico dejó de ser conocido como tal y pasó a transformarse en “El ermitaño”. Un personaje típico del sector. Un hombre que construyo una nueva vida, desde dónde se interrumpió la anterior, viviendo en la pampa, durmiendo bajo un puente y alimentándose de lo que algún generoso camionero le pudiera ofrecer. Eso, hasta el momento en que logró volver a su vida pasada y reencontrarse con los suyos.
El día en que este inédito personaje fue encontrado sin vida, se conmocionó todo el pueblo de Llay Llay. Y hasta hoy, quienes pasan por el lugar, recuerdan al hombre que esperaba pacientemente a la orilla de la carretera, por un trozo de pan. El mismo que posiblemente haya salvado muchas vidas años antes, pero que no fue capaz de sobrellevar la suya a causa de la tristeza.

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