Embl3ms.

@EmblemThree_ES

Cuenta creada por @devonneE3, @jbiebsE3 y @rudeE3boys. Hechos, imagina's en FAV's. Twitter official en España: @spain_emblem3

{FEARLESS}

CAPITULO NUEVE
No nos dirigimos la palabra en toda la noche. Drew sabía que estaba enfadada, pero él no sabía que preguntarme o que decirme... Le encontré dos veces intentando decirme algo, pero siempre cerraba la boca y se quedaba callado. Antes le dije que me dejase y así había sido... Estábamos compartiendo una cama sin estar abrazados, esto era lo más raro del mundo. Y no solo eso. También era lo peor que pude sentir en mi vida, porque él era lo único que quería y lo estaba perdiendo por las cosas que rondaban en mi mente. ¿Qué debía de hacer yo? ¿Luchar contra ello? Drew era el chico perfecto; rubio, de ojos azules y sonrisa encantadora. ¿Quién no querría a alguien tan bello como él? Y yo, sin embargo, tenía complejos y no tardaría en ponerme como
una loca. Ponerme como una loca cuando él se acercase a cualquier otra chica, aparte de Valentina y Dalila, ellas ya estaban
ocupadas y suponía que no pasaría nada. Pero, ¿y las demás? Ya me demostró en la playa que toda chica llama su atención, lo
mismo que hice yo; y eso no lo iba a consentir. Nos dormimos, cada uno en una punta y al día siguiente despertamos por golpes
que daban en la puerta. 

-Quien coño será a las ocho de la mañana, joder. -Dijo Drew levantandose de la cama solo en boxer para abrir la puerta. -Ho-Hola... ¿Qué quería?
-Andrew, Alina -dijo ésta intentando asomarse, pero los fuertes brazos de Drew lo impedía.- Debéis bajar en treinta minutos, el autobús ya se pondrá en marcha para irnos.
-De acuerdo, señor. Alli estaremos. Buenos días. -dijo Drew cerrando la puerta.
-Tengo toda la ropa tirada, y no sé donde metimos la maleta -dijo Alina levantándose y mirando todo el suelo, luego se tocó la cabeza.- ¿Nos tenemos que ir ya?
-Si, ya. -Drew se choca con Alina cuando este va al baño. -Te prohíbo que te enfades conmigo. -dijo después de darle un beso.
-¿Puedo prohibirte yo una cosa? -Preguntó Alina nerviosa.- Sólo hasta que... bueno... me acostumbre.
-No coquetearé con otra chica que no sea tu... -dijo en forma de recitación.
-Sólo hasta que me acostumbre... -dijo Alina aún nerviosa.- Aunque me ayudaría más que no hablases... con ellas... En general... 
-Alina, solo son amigas, pero si estás mas segura así... -dijo entrando en el baño.
-¡No te enfades conmigo, por favor! -Pidió Alina.
-No lo haré, cielo. -sonrió y le dio un beso en la frente antes de cerrar la puerta del baño.

A las ocho y media interrumpieron mi precioso sueño sobre unicornios y ardillas. Mandé a Keaton a que abriese la puerta, porque él no se despertaba ni aunque una bomba cállese junto a él, así que tuve que ponerle mis fríos pies en su espalda. Él se quejó, obviamente, y a regañadientes fue a abrir para encontrarse con una tía de veinte años diciendo que debíamos bajar. ¿Ya tendríamos que irnos? ¿Por qué? Bueno, la cosa es que hicimos la maleta corriendo, bueno, yo. Al parecer Keaton prefería seguir durmiendo, y ahora me trataba como una mucama, pero arrugué su ropa adrede, para que tuviese que plancharla al llegar. Después de entrar y salir del baño nos bajamos con los demás. Ya estaban todos listos, y ya íbamos entrando al autobús. Algún que otro tonto quería reírse un rato poniendo un pie para que nos cayésemos, como si tuviéramos ocho años.

-El próximo que intente caerme se lleva una hostia -dijo Dalila perdiendo la paciencia.
-Subnormal, como tires otra bola de papel te quedo morao'. -dijo Valentina perdiendo los nervios.
-¡Que va, Wesley! -dijo Drew tirando una pelota de goma que da en la cabeza de Valentina.
-Ya la has liado, bro. -dice Keat riendose. Valentina se da la vuelta.
-¿Quien coño a sido ahora, eh? -Drew levanto el brazo. -Pues ya puedes correr, majo.
-Dudo que pueda correr por el autobús -dijo Dalila antes de ver a Drew correr, empujándola, hacia el fondo.- ¡Gracias por aplastarme el pecho izquierdo!
-Será cabrón -gritó Wesley riéndose.
-¡Drew! -Chilló Alina cruzándose de brazos.
-¡Drew! -dijo Valentina yendo tras el. -Vas a comerte el suelo. -le cogió de la camiseta pero este la alcanzo a ponerla encima de su hombro. -¡Pero que haces! ¡Bajame! -dijo pataleando.
-¡Bájala! -Exclamó Wesley.- ¡Solo yo puedo hacerlo!
-¡Oh que se nos pone posesivo el novio! -Gritó Dalila riéndose.
-Se pone celoso, Drew, bajame antes de que te deje un ojo morado. -dice Valentina riendose.
-Somos unos críos, colega. -dice Keat riendo.
-¡PERO BÁJALA, DREW! -Chilló Alina.- ¡Ya sabes de que hemos hablado antes! ¡Hazlo!
-Joder, como está la jefa hoy -dijo Wesley.- ¡HAZLE CASO, TÚ!
-¡CÁLLAROS, ME PITAN LOS OÍDOS! -Gritó Dalila riéndose.
-Ya está, ya está. -dijo Drew bajando a Valentina. -Exageráis con tantos celos eh. -rió.
-Oh, sí... Yo estoy de un celoso que... -Dalila miró hacia atrás, pero sólo vio a Alina mirando a Drew.- ¡Ya venga! ¿Quién ha sido el gracioso que ha tocado mi culo?
-Pues como no hay gente... -dijo Wesley riéndose.
-Estoy segura de que yo no -dijo Alina excusándose.
-Keat... -señaló Valentina a Keaton con el dedo índice.
-¿Yo? ¿Yo qué? -dijo este sin entender.
-No, enserio -dijo Dalila seria.- ¿Quién ha sido?
-Estoy demasiado lejos... -Dijo Wesley.
-Alina, no creo que Drew se atreva hacerlo después de la riña con ella. -río Valentina.
-¿Qué gilipollas se ha atrevido a tocarme el culo? -Preguntó Dalila enfadada, mirando a todos.- ¿Quién hostias ha sido? Hijos de puta, quiero saberlo.
-Tranquila, te va a dar un hiptus -dijo Alina ladeando la cabeza.
-He sido yo Dali, con el permiso de Alina. -rió Drew que acto seguido se sentó en un asiento de dos que había libre al final del autobús.
-Hoy se ha levantado juguetón. -dijo Keat riendo.
-¡Cabrón! -Dijo Dalila cuando le dio un puño en el pecho a Drew.
-Voy sentándome, mejor... -Dijo Alina al lado de Drew.
-¡Tú, pequeña, conmigo! -Gritó Wesley.
-Dalila, ¿harías el favor de sentarte como ha hecho todo el mundo? –dijo Keat sentado en el asiento y Dali relatando porque la gente no le dejaba pasar.
-¿Acaso has visto como cuatro gilipollas no me dejaban pasar? –Dijo Dalila furiosa, dejándose caer al lado de él. –No has movido ni un dedo siquiera, así que mejor cállate.
-¡Eh! Será posible… No hay quien os entienda –Keat se puso los cascos. –Y no te apoyes en mi hombro para dormirte. 
-¡No me trates como si fuese un alíen! –Dijo Dalila quitándole los cascos. –Si no eres capaz de cuidar de mi mejor que ni estemos juntos. 
-No me amenaces. Y si lo haces pues solo vas a encontrar a Ken. –Keat quería ponerla a prueba si de verdad él le importaba.
-¿Así que no puedo encontrar a nadie más, no? Nadie puede aguantarme…Bien…Pues dejémoslo, tendré que madurar entonces. –Dijo Dalila respirando fuerte. 
-No madures, así esta más guapa. –sonrió Keaton al tiempo que se ponía los cascos.
-Eres un gilipollas –resopló.
-Yo también te quiero, Dali. –Había escuchado Keat antes de darle play a su reproductor de música.
-Que sepas que pienso hacerme amiga de Ken. –Dijo Dalila quitándole la música.
-Llegareis a ser grandes follamigos. 
-¿Ves? Ni si quiera te importa. –Dijo Dalila. –Pero vale…Lo haré si me estás retando.
Keat en ese momento se echó hacia adelante y la calló con un beso, un beso largo e intenso. Dalila gemía y Keaton la besaba sin cesar, les faltaba el aliento pero se deseaban tanto que les daba igual lo que faltara. 
-¿Por qué haces cosas de estas? –preguntó Dalila en sus labios. –Porque sabes que te perdonaré… Y sabes que odio que no me respondas a mis preguntas. Y amo tus besos… Dios. Te amo a ti.
-Estaba esperando justamente esta reacción, para ver si te importo de verdad. Y ya veo que sí. –el la volvió a besar. –Eres lo mejor Dali, lo mejor.
-Sigo odiando que no me respondas, y un día de estos te daré una patada en los huevos y huiré de ti. –dijo intentado no sonreír.
-¡Esperaré ese día con ganas! –sonrió él.
-¿Con ganas? No me amas…
-Quieres creer que no te quiero pero no es así. Te quiero más de lo que tú a mí. –dijo serio.
-Siempre dices que es así, pero luego es totalmente lo contrario… Delante de las personas soy como una mas –dijo intentando no gimotear. 
-Esa es tu sensación, además de que tú me pediste ir despacio, yo intento hacer lo mejor posible, Dali. Yo soy nuevo aquí, en el mundo de los ‘enamorados’ –le acarició la casa y sonrió.
-Pues ya no quiero espacio. Quiero que tú lo ocupes todo. Yo te quiero a ti –dijo Dalila saltando en el asiento como cual niña pequeña.

Keaton rió y le volvió a besar. Se acurrucaron hasta encontrar la posición para quedarse los dos dormidos. Quedaba aun una hora para regresar al internado.
Cogí una botella de agua que había en una mochila a mis pies. Abrí la botella y al instante se la arrojé a Wes en toda la entrepierna, estaba dormido y yo aburrida. Quería jugar un rato.

-¿Qué puta…? –se miró los pantalones y luego a Valentina. -¿Qué haces? ¿Estás loca?
-Loca por ti. –dijo después de darle un pequeño beso en los labios.
-¿Tienes algo en tu pequeña cabeza psicópata? –Pregunto el cerrando los ojos. –Como no se me seque en dos horas preparate…
-Oye, me tenias aburrida aquí… -dijo poniendo sus piernas encima de las de Wes.
-Y no puedes decírmelo como una persona normal, no. Tienes que echarme agua por encima –dijo él. -¿Y qué tienes en mente? ¿Sexo en público?
-Oh, dios mio, Wes. –se tapo los ojos. -¿Algún día dejarás de pensar en sexo?
-Quizás cuando dejes de utilizar ese tipo de ropa… -dijo sonriendo.
-¡Pero si es una simple básica y unos tejanos! A partir de mañana me vestiré como una monja. A ver si aprendes.
-Wow, tengo fantasía sexual con los trajes de monjas… -dijo Wesley riéndose. –Te puedo poner a cuatro patas y hacerte rezar.
-Ves muchas películas, Wes. –Valentina suspira por no reírle la gracia. –Ahora voy a dormir, me aburres.
-Eeeh, que tú debes decirme cuál es tu fantasía sexual. –dijo Wes.
-Mmmm…salvajear en la playa y encimera de una cocina. –sonrió.
-Joder…Ayer estuvimos en una playa…Estuve a huevo de meterme en tu pantalones –dijo Wes reclinándose.
-Wes, cuéntame tu vida, toda tu vida, es una necesidad que tengo desde que apareciste dejando mi maleta. –dijo Valentina apoyando su cabeza en el pecho de él.
-¿Mi vida? Todo lo que deberías sabes te lo dije el primer día que te conocí… -Wes dijo. -¿Y tú? Cuéntame… ¿a cuántos tíos te has tirado?
-Tus ojos esconden algo, Wes… -Valen calló un segundo y volvió hablar. –A uno… se llamaba Richard, era suizo pero vivía en Italia. Estaba perdidamente enamorada de él o eso creía con 14 años. Era tan inocente y estaba tan ciega que me deje arrastrar hasta el dolor… Estuvimos hasta los 15, me dejo por mi vecina.
-Mis ojos no esconden nada… O quizás es que este muy acostumbrado a hacerlo… -dijo él, cambiando de tema. –Era un grandísimo imbécil… el jodido suizo… Seguro que era maricón y la tendría enana.
-Wes... –dijo riendo. -¿Y tú? ¿A cuántas?
-Es verdad…Seguro que ni te dolió ni te gustó. –dijo el sonriendo. –Yo te haría gritar, pequeña. Uh, pues no sé exactamente, unas cuentas…
-¡No seas tan bruto! –rió. -¿Nunca has tenido un amor de verdad acabado?
-¿Un amor de verdad? –preguntó. –No creo que me tope con esa suerte.
-Espero que tengas suerte y que la encuentres algún día. –le miró y sonrió.
-Quien sabe…Podrías ser tú. –le devolvió la sonrisa.
-Solo si tú quieres, si lo sientes y en vez de follarme me haces el amor. –dijo mientras le quitaba la gorra y se la ponía ella.
-¿Por qué crees que aun no te he tocado? –Preguntó el. –Porque quiero hacértelo cuando tú me digas.
-Pues tendrás que esperar, pequeño poeta. –dijo seguido de un beso.
-Todo lo que quieras mi dama. –dijo besándola con intensidad.

Gracias a dios Drew estuvo todo el rato de buenas conmigo, no le molesto que le hubiese dicho lo de las chicas…El de verdad que era todo para mi y no quería que esto se acabase. Al llegar al internado, a todos nosotros se nos ocurrió hacer un picnic de noche en el jardín, cerca de la iglesia, todos nosotros, treinta acampando fuera.

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596 days ago

{FEARLESS}

CAPITULO NUEVE
No nos dirigimos la palabra en toda la noche. Drew sabía que estaba enfadada, pero él no sabía que preguntarme o que decirme... Le encontré dos veces intentando decirme algo, pero siempre cerraba la boca y se quedaba callado. Antes le dije que me dejase y así había sido... Estábamos compartiendo una cama sin estar abrazados, esto era lo más raro del mundo. Y no solo eso. También era lo peor que pude sentir en mi vida, porque él era lo único que quería y lo estaba perdiendo por las cosas que rondaban en mi mente. ¿Qué debía de hacer yo? ¿Luchar contra ello? Drew era el chico perfecto; rubio, de ojos azules y sonrisa encantadora. ¿Quién no querría a alguien tan bello como él? Y yo, sin embargo, tenía complejos y no tardaría en ponerme como
una loca. Ponerme como una loca cuando él se acercase a cualquier otra chica, aparte de Valentina y Dalila, ellas ya estaban
ocupadas y suponía que no pasaría nada. Pero, ¿y las demás? Ya me demostró en la playa que toda chica llama su atención, lo
mismo que hice yo; y eso no lo iba a consentir. Nos dormimos, cada uno en una punta y al día siguiente despertamos por golpes
que daban en la puerta.

-Quien coño será a las ocho de la mañana, joder. -Dijo Drew levantandose de la cama solo en boxer para abrir la puerta. -Ho-Hola... ¿Qué quería?
-Andrew, Alina -dijo ésta intentando asomarse, pero los fuertes brazos de Drew lo impedía.- Debéis bajar en treinta minutos, el autobús ya se pondrá en marcha para irnos.
-De acuerdo, señor. Alli estaremos. Buenos días. -dijo Drew cerrando la puerta.
-Tengo toda la ropa tirada, y no sé donde metimos la maleta -dijo Alina levantándose y mirando todo el suelo, luego se tocó la cabeza.- ¿Nos tenemos que ir ya?
-Si, ya. -Drew se choca con Alina cuando este va al baño. -Te prohíbo que te enfades conmigo. -dijo después de darle un beso.
-¿Puedo prohibirte yo una cosa? -Preguntó Alina nerviosa.- Sólo hasta que... bueno... me acostumbre.
-No coquetearé con otra chica que no sea tu... -dijo en forma de recitación.
-Sólo hasta que me acostumbre... -dijo Alina aún nerviosa.- Aunque me ayudaría más que no hablases... con ellas... En general...
-Alina, solo son amigas, pero si estás mas segura así... -dijo entrando en el baño.
-¡No te enfades conmigo, por favor! -Pidió Alina.
-No lo haré, cielo. -sonrió y le dio un beso en la frente antes de cerrar la puerta del baño.

A las ocho y media interrumpieron mi precioso sueño sobre unicornios y ardillas. Mandé a Keaton a que abriese la puerta, porque él no se despertaba ni aunque una bomba cállese junto a él, así que tuve que ponerle mis fríos pies en su espalda. Él se quejó, obviamente, y a regañadientes fue a abrir para encontrarse con una tía de veinte años diciendo que debíamos bajar. ¿Ya tendríamos que irnos? ¿Por qué? Bueno, la cosa es que hicimos la maleta corriendo, bueno, yo. Al parecer Keaton prefería seguir durmiendo, y ahora me trataba como una mucama, pero arrugué su ropa adrede, para que tuviese que plancharla al llegar. Después de entrar y salir del baño nos bajamos con los demás. Ya estaban todos listos, y ya íbamos entrando al autobús. Algún que otro tonto quería reírse un rato poniendo un pie para que nos cayésemos, como si tuviéramos ocho años.

-El próximo que intente caerme se lleva una hostia -dijo Dalila perdiendo la paciencia.
-Subnormal, como tires otra bola de papel te quedo morao'. -dijo Valentina perdiendo los nervios.
-¡Que va, Wesley! -dijo Drew tirando una pelota de goma que da en la cabeza de Valentina.
-Ya la has liado, bro. -dice Keat riendose. Valentina se da la vuelta.
-¿Quien coño a sido ahora, eh? -Drew levanto el brazo. -Pues ya puedes correr, majo.
-Dudo que pueda correr por el autobús -dijo Dalila antes de ver a Drew correr, empujándola, hacia el fondo.- ¡Gracias por aplastarme el pecho izquierdo!
-Será cabrón -gritó Wesley riéndose.
-¡Drew! -Chilló Alina cruzándose de brazos.
-¡Drew! -dijo Valentina yendo tras el. -Vas a comerte el suelo. -le cogió de la camiseta pero este la alcanzo a ponerla encima de su hombro. -¡Pero que haces! ¡Bajame! -dijo pataleando.
-¡Bájala! -Exclamó Wesley.- ¡Solo yo puedo hacerlo!
-¡Oh que se nos pone posesivo el novio! -Gritó Dalila riéndose.
-Se pone celoso, Drew, bajame antes de que te deje un ojo morado. -dice Valentina riendose.
-Somos unos críos, colega. -dice Keat riendo.
-¡PERO BÁJALA, DREW! -Chilló Alina.- ¡Ya sabes de que hemos hablado antes! ¡Hazlo!
-Joder, como está la jefa hoy -dijo Wesley.- ¡HAZLE CASO, TÚ!
-¡CÁLLAROS, ME PITAN LOS OÍDOS! -Gritó Dalila riéndose.
-Ya está, ya está. -dijo Drew bajando a Valentina. -Exageráis con tantos celos eh. -rió.
-Oh, sí... Yo estoy de un celoso que... -Dalila miró hacia atrás, pero sólo vio a Alina mirando a Drew.- ¡Ya venga! ¿Quién ha sido el gracioso que ha tocado mi culo?
-Pues como no hay gente... -dijo Wesley riéndose.
-Estoy segura de que yo no -dijo Alina excusándose.
-Keat... -señaló Valentina a Keaton con el dedo índice.
-¿Yo? ¿Yo qué? -dijo este sin entender.
-No, enserio -dijo Dalila seria.- ¿Quién ha sido?
-Estoy demasiado lejos... -Dijo Wesley.
-Alina, no creo que Drew se atreva hacerlo después de la riña con ella. -río Valentina.
-¿Qué gilipollas se ha atrevido a tocarme el culo? -Preguntó Dalila enfadada, mirando a todos.- ¿Quién hostias ha sido? Hijos de puta, quiero saberlo.
-Tranquila, te va a dar un hiptus -dijo Alina ladeando la cabeza.
-He sido yo Dali, con el permiso de Alina. -rió Drew que acto seguido se sentó en un asiento de dos que había libre al final del autobús.
-Hoy se ha levantado juguetón. -dijo Keat riendo.
-¡Cabrón! -Dijo Dalila cuando le dio un puño en el pecho a Drew.
-Voy sentándome, mejor... -Dijo Alina al lado de Drew.
-¡Tú, pequeña, conmigo! -Gritó Wesley.
-Dalila, ¿harías el favor de sentarte como ha hecho todo el mundo? –dijo Keat sentado en el asiento y Dali relatando porque la gente no le dejaba pasar.
-¿Acaso has visto como cuatro gilipollas no me dejaban pasar? –Dijo Dalila furiosa, dejándose caer al lado de él. –No has movido ni un dedo siquiera, así que mejor cállate.
-¡Eh! Será posible… No hay quien os entienda –Keat se puso los cascos. –Y no te apoyes en mi hombro para dormirte.
-¡No me trates como si fuese un alíen! –Dijo Dalila quitándole los cascos. –Si no eres capaz de cuidar de mi mejor que ni estemos juntos.
-No me amenaces. Y si lo haces pues solo vas a encontrar a Ken. –Keat quería ponerla a prueba si de verdad él le importaba.
-¿Así que no puedo encontrar a nadie más, no? Nadie puede aguantarme…Bien…Pues dejémoslo, tendré que madurar entonces. –Dijo Dalila respirando fuerte.
-No madures, así esta más guapa. –sonrió Keaton al tiempo que se ponía los cascos.
-Eres un gilipollas –resopló.
-Yo también te quiero, Dali. –Había escuchado Keat antes de darle play a su reproductor de música.
-Que sepas que pienso hacerme amiga de Ken. –Dijo Dalila quitándole la música.
-Llegareis a ser grandes follamigos.
-¿Ves? Ni si quiera te importa. –Dijo Dalila. –Pero vale…Lo haré si me estás retando.
Keat en ese momento se echó hacia adelante y la calló con un beso, un beso largo e intenso. Dalila gemía y Keaton la besaba sin cesar, les faltaba el aliento pero se deseaban tanto que les daba igual lo que faltara.
-¿Por qué haces cosas de estas? –preguntó Dalila en sus labios. –Porque sabes que te perdonaré… Y sabes que odio que no me respondas a mis preguntas. Y amo tus besos… Dios. Te amo a ti.
-Estaba esperando justamente esta reacción, para ver si te importo de verdad. Y ya veo que sí. –el la volvió a besar. –Eres lo mejor Dali, lo mejor.
-Sigo odiando que no me respondas, y un día de estos te daré una patada en los huevos y huiré de ti. –dijo intentado no sonreír.
-¡Esperaré ese día con ganas! –sonrió él.
-¿Con ganas? No me amas…
-Quieres creer que no te quiero pero no es así. Te quiero más de lo que tú a mí. –dijo serio.
-Siempre dices que es así, pero luego es totalmente lo contrario… Delante de las personas soy como una mas –dijo intentando no gimotear.
-Esa es tu sensación, además de que tú me pediste ir despacio, yo intento hacer lo mejor posible, Dali. Yo soy nuevo aquí, en el mundo de los ‘enamorados’ –le acarició la casa y sonrió.
-Pues ya no quiero espacio. Quiero que tú lo ocupes todo. Yo te quiero a ti –dijo Dalila saltando en el asiento como cual niña pequeña.

Keaton rió y le volvió a besar. Se acurrucaron hasta encontrar la posición para quedarse los dos dormidos. Quedaba aun una hora para regresar al internado.
Cogí una botella de agua que había en una mochila a mis pies. Abrí la botella y al instante se la arrojé a Wes en toda la entrepierna, estaba dormido y yo aburrida. Quería jugar un rato.

-¿Qué puta…? –se miró los pantalones y luego a Valentina. -¿Qué haces? ¿Estás loca?
-Loca por ti. –dijo después de darle un pequeño beso en los labios.
-¿Tienes algo en tu pequeña cabeza psicópata? –Pregunto el cerrando los ojos. –Como no se me seque en dos horas preparate…
-Oye, me tenias aburrida aquí… -dijo poniendo sus piernas encima de las de Wes.
-Y no puedes decírmelo como una persona normal, no. Tienes que echarme agua por encima –dijo él. -¿Y qué tienes en mente? ¿Sexo en público?
-Oh, dios mio, Wes. –se tapo los ojos. -¿Algún día dejarás de pensar en sexo?
-Quizás cuando dejes de utilizar ese tipo de ropa… -dijo sonriendo.
-¡Pero si es una simple básica y unos tejanos! A partir de mañana me vestiré como una monja. A ver si aprendes.
-Wow, tengo fantasía sexual con los trajes de monjas… -dijo Wesley riéndose. –Te puedo poner a cuatro patas y hacerte rezar.
-Ves muchas películas, Wes. –Valentina suspira por no reírle la gracia. –Ahora voy a dormir, me aburres.
-Eeeh, que tú debes decirme cuál es tu fantasía sexual. –dijo Wes.
-Mmmm…salvajear en la playa y encimera de una cocina. –sonrió.
-Joder…Ayer estuvimos en una playa…Estuve a huevo de meterme en tu pantalones –dijo Wes reclinándose.
-Wes, cuéntame tu vida, toda tu vida, es una necesidad que tengo desde que apareciste dejando mi maleta. –dijo Valentina apoyando su cabeza en el pecho de él.
-¿Mi vida? Todo lo que deberías sabes te lo dije el primer día que te conocí… -Wes dijo. -¿Y tú? Cuéntame… ¿a cuántos tíos te has tirado?
-Tus ojos esconden algo, Wes… -Valen calló un segundo y volvió hablar. –A uno… se llamaba Richard, era suizo pero vivía en Italia. Estaba perdidamente enamorada de él o eso creía con 14 años. Era tan inocente y estaba tan ciega que me deje arrastrar hasta el dolor… Estuvimos hasta los 15, me dejo por mi vecina.
-Mis ojos no esconden nada… O quizás es que este muy acostumbrado a hacerlo… -dijo él, cambiando de tema. –Era un grandísimo imbécil… el jodido suizo… Seguro que era maricón y la tendría enana.
-Wes... –dijo riendo. -¿Y tú? ¿A cuántas?
-Es verdad…Seguro que ni te dolió ni te gustó. –dijo el sonriendo. –Yo te haría gritar, pequeña. Uh, pues no sé exactamente, unas cuentas…
-¡No seas tan bruto! –rió. -¿Nunca has tenido un amor de verdad acabado?
-¿Un amor de verdad? –preguntó. –No creo que me tope con esa suerte.
-Espero que tengas suerte y que la encuentres algún día. –le miró y sonrió.
-Quien sabe…Podrías ser tú. –le devolvió la sonrisa.
-Solo si tú quieres, si lo sientes y en vez de follarme me haces el amor. –dijo mientras le quitaba la gorra y se la ponía ella.
-¿Por qué crees que aun no te he tocado? –Preguntó el. –Porque quiero hacértelo cuando tú me digas.
-Pues tendrás que esperar, pequeño poeta. –dijo seguido de un beso.
-Todo lo que quieras mi dama. –dijo besándola con intensidad.

Gracias a dios Drew estuvo todo el rato de buenas conmigo, no le molesto que le hubiese dicho lo de las chicas…El de verdad que era todo para mi y no quería que esto se acabase. Al llegar al internado, a todos nosotros se nos ocurrió hacer un picnic de noche en el jardín, cerca de la iglesia, todos nosotros, treinta acampando fuera.

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PapacitoBiebs 596 days ago

dfhjdhsjfhdjf lo amé ♥