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650 days ago
Capítulo 2
-Mira, nena- se lame los labios – si te vinieras a mi cama, nunca querrías irte, ya que te llevaría al paraíso- estaba delante de mí cara. Siempre manteniendo esa sonrisa y mirada de superioridad.
-No creo que sea forma de hablar alguien así
-Cállate rubio- escupió las palabras mirándolo fijamente
-Mejor nos tranquilizamos- Liam baja de la mesa y se pone en medio de Niall y Harry. Niall ha bajado de la mesa. Harry se aleja de mí.
-¿Quién te crees?
-Yo solo digo, que nos tranquilicemos antes de que las cosas terminen mal
-Para ti- Harry sonríe con arrogancia
-Eres un arrogante- Niall aparta a Liam. Harry y él estaban cara a cara, baje de la mesa.
-¿Quieres pelea?- Harry lo empuja
-¿Qué hacéis? – Kim se acerca a nosotros- ¿Por qué esa cara Styles?- el timbre suena.
-Te salvas rubio ¿o debería decirte rubia?- luego de su burla se va a los asientos de atrás. Kim lo sigue preguntando qué ha pasado. Liam calma a Niall. Las personas empiezan a entrar. Me voy a mi sitio. Todos se van sentando a su lugar. Kim se sienta a mi lado. La profesora entra en el salón, así empezamos con las clases aburridas.
Todos juntos, cada uno almorzando. Mientras yo estoy sola. Kim se ha ido con las chicas de la última vez.
-Nena ¿Y tus guardaespaldas? – me asuste, ya que me susurro en la oreja.
-Estúpido…- susurro entre dientes- ¿Qué haces aquí?- se sentó a mi lado
-Respira nena, he visto que estás sola, ¿dónde está Coops?
-Está con otras chicas
-¿Ya te ha cambiado?- otra vez esa sonrisa de superioridad y arrogancia
-Sí solo has venido a burlarte, te puedes ir- lo mire fijamente
-¿Qué pasa Thompson? ¿Te molesta Styles?- los dos giramos la cabeza. Era Travis, con su sonrisa perfecta. Sonreí con timidez.
-Hola Travis- ¿Por qué mi voz suena tan estúpida cuando él está cerca? Harry se me quedo mirando con cara extraña.
-Collins- menciono Harry con desprecio
-Siempre tan simpático, Styles- se sentó al otro lado- ¿Tienes los ojos más azules?- cogió mi cara entre sus manos suavemente. Mi corazón se aceleró. Me examinaba con sus ojos esmeraldas. Mis mejillas se enrojecieron
-¿Primer día y ya estás coqueteando?
-¿Primer día y ya estás tan insoportable? – le dijo con burla, soltó mi cara. Harry apretó la mandíbula. A él le gustaba meterse con todos, pero en seguida que se metían con él le molestaba. Hipócrita. - ¿Qué harás este sábado?
-Yo… yo… nada…
-Perfecto- sonríe- hago una fiesta, Kim, ya sabrá donde vivo, venid las dos- me guiña un ojo, se levanta de silla y antes de irse besa mi mejilla. Pongo mi mano donde él me ha besado. Me quedo mirando por donde él se ha ido.
-Así que te gusta Collins- giro mi cabeza a verlo
-No seas imbécil, no me gusta- soplo.
«No seas estúpida, te encanta» Dice una voz interior
«Cállate» le ordeno
-Estás enamorada de él, penoso, nunca saldría con una persona como tú, cuando puede tener a mejores- odio esa sonrisa de arrogancia
-Vete a la mierda- escupí las palabras
-La verdad duele ¿eh, nena?- se inclina en la silla
-¿Es que no tienes vida?
-Claro que tengo y es mejor que la tuya, si quieres te puedo hacer un hueco- me guiña el ojo
-Eres la persona más repugnante que he conocido en mi vida- me levanto de la silla, enojada
«En parte tiene razón» vuelve a hablar esa voz interior
«¿En qué?»
«¿Por qué saldría con una persona como tú, cuando puede tener a alguien mucho mejor?»
«Se supone que tienes que estar de mi parte»
El timbre sonó, indicándonos que empezaba las clases de nuevo. Así que tuve que dejar mi conversación conmigo misma. Me dirigí hacía la clase siguiente. Mientras caminaba sentí como alguien me arrastro hacía otra pasadizo.
-¡Kim!- exclamé molesta - ¡Me has asustado! – aunque prefiero que sea ella a ese imbécil.
-No seas quejica ¿Ya sabes lo de la fiesta del sábado?
-Si me lo dijo Travis- empezamos a caminar hacía clases de nuevo
-¿Collins? ¿En persona?- estaba sorprendida
-Sí- entramos en clase- ¿hay algo de malo?- puse cara confusa
-En absoluto- caminó más rápido para llegar antes al asiento. ¿Se había molestado conmigo? Ya se le pasaría. Me senté a su lado. El profesor entró.
Entre en casa. Primer día de clases terminado. Mi casa estaba un poco lejos del instituto, pero un poco de música del celular, lo hacía más corto siempre. Deje el celular en la mesa del comedor y la mochila en suelo.
-¿Papá?- no escuche respuesta. Tenía hambre, así que fui a la cocina. Allí me encontré con una nota.
“He ido a trabajar, regresaré tarde. Te quiero, papá”
-Yo también te quiero…- murmure.
Hice una bolita con el papel y la tiré a la basura. Estaba acostumbrada en no encontrarme con él. Se pasaba el día trabajado en una fábrica, era un obrero más. Se levantaba temprano y regresaba muy tarde. Trabaja muchas horas y el sueldo que ganaba no era justo. Nuestra casa era pequeña. Tenía un salón y una cocina pequeña, las habitaciones de mi papá y la mía, tampoco eran muy amplias y el baño tampoco era la gran cosa. Pero a pesar de no tener mucho, mi padre y yo vivíamos felices aquí. Siempre nos bastaba con el cariño que teníamos mutuamente. Mi padre se había opuesto a que trabajara en un bar, como camarera. Pero aun así trabajaba allí. Mi turno era de noche, empezaba a las nueve de la noche y terminaba por la una o una y media de la madrugada. Trabajaba de lunes a viernes. Pero con mi sueldo y el de papá a veces nos podíamos permitir comprarnos algún capricho.
Cuando mi madre estaba viva, no nos faltaba tanto el dinero. Ya que con su sueldo y el de papá salíamos adelante. Pero mi madre murió en un accidente de auto cuando yo tenía diez años. Se me habían pasado las ganas de comer. Me dirigí al salón, cogí mi celular y la mochila, fui a mi habitación. Aunque solo fuera el primer día ya teníamos deberes.
Mi instituto es público, muchas personas piensan que es privado por las personas que hay pero no es así. Hay algún rico, pero solo porque sus padres piensan que es como un castigo. También hay las que se creen que pueden fingir que son ricas, prácticamente por la ropa o complementos que llevan. Y finalmente las personas como yo. Miré el reloj, las ocho y media. ¿Cómo se me había pasado tan rápido el tiempo? Cuando estoy con la música el tiempo se escapa de mis manos. Me quité los audífonos y lo deje en el escritorio, junto con los libros. Había terminado mi tarea. En esas horas por la calle hacía frío. Aunque estamos en septiembre, en Seattle ya hace bastante frío. Me recogí el pelo en moño desordenado. Cogí las llaves y un abrigo y me fui.
-¡Thompson!- exclamó Jane al verme entrar- ¡Llegas dos minutos tarde!- no era la jefa, ella trabaja detrás de la barra, sirviendo las copas.
-Lo sé- bufé, me encamine a los cambiadores.
Me quité el abrigo y lo deje en un colgador. Me deshice de la camiseta que llevaba para ponerme la camiseta verde reglamentaria. En la parte de arriba del pecho llevaba bordado en letras doradas el nombre del bar. Jack’s. La razón del nombre es porque el jefe se llama Jack. Lo sé, se rompió mucho la cabeza en elegir el nombre. Cogí el delantal blanco y me lo até en la cintura. Salí de allí y me fui hacía Jane. Jane, una persona muy inteligente a pesar de ser rubia. No digo que por ser rubia tengas que ser estúpida, pero todas las rubias originales o teñidas eran realmente estúpidas. Sus ojos también son azules, pero los suyos son más oscuros que los míos. Labios carnosos. Era muy guapa, por eso no me extrañaba que tuviese una relación de hace dos años. No somos amigas, ya que nunca hemos quedado juntas, tan solo somos compañeras de trabajo.
-Trae estas refrescos a la mesa del fondo- me paso la bandeja. La cogí y empecé a caminar. Mis ojos se abrieron por la sorpresa, ya que no esperaba encontrármelos aquí. Sonreí.
-¿Thompson?- pregunto el rubio - ¿Qué haces aquí?
-Trabajar, Niall- deje los vasos en la mesa al igual que los refrescos. Vertí los refrescos en los vasos.
-No lo sabíamos- estaba con Liam, los dos sonreían
-No preguntasteis- sonreí, cogí las latas vacías y las puse en la bandeja
-¿Me estas siguiendo, nena?

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