Story Of My Life.

@Keepmyfate

Cada persona es una nueva puerta a un mundo diferente.

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#LOVE #AT #THE #FIRST #CLICK

#CAPITULO #2

De camino a casa paré en la tienda de cámaras de Marty, la cual no estaba lejos del colegio, en `el corazón de Taylor Mill´, como dicen, siendo todo eso, dos manzanas de tiendas y negocios. Taylor Mill es uno de esos lugares que empiezan como la siguiente gran intersección fuera de la ciudad, intentando llamarse a sí misma ciudad, y eventualmente se convirtió en un suburbio más para gente trabajando en Baltimore y Washington.
El dueño de Marty, un hombre alto en los sesenta años, miró hacia arriba mientras entraba. —Todavía la tengo —me dijo. Tenía una cámara Olympus con lente que hubiera vendido por 1800 dólares nueva, y estaba en la vitrina con una etiqueta de 1000 dólares. Yo estaba acumulando dinero, con la esperanza de que Marty no vendiera la cámara antes de que tuviera lo suficiente. Curioseé por la tienda unos pocos minutos, volví a admirarla, a `ella´, luego caminé la larga milla a casa.
Nuestra casa es una extensión de un piso, establecida justo para un padre viudo y dos adolescentes. Desde el vestíbulo, caminas a la habitación familiar con un techo de catedral y chimenea. A la izquierda del vestíbulo hay dos habitaciones separadas por un baño, de mi hermana y mío. A la derecha del vestíbulo estaba la cocina y el comedor, y más allá, al extremo derecho de la casa, el dormitorio principal, donde papá podía evitar nuestra música y nuestras peleas por el baño.
—Hola, señora Klein. Huele bien —mentí, metiendo la cabeza en la cocina.
Gruñó y metió el tenedor en una patata con tanta fuerza que, si no estaba blanda de la cocina, ahora estaría blanda del golpe. —Le dije a tu padre que no voy a estar recogiendo detrás de vosotras chicas —dijo—. Sois muy mayores para que yo esté recogiendo vuestras habitaciones.
—De acuerdo —contesté agradablemente.
Este era uno de los varios saludos de bienvenida que la señora Klein alternaba. Para alguien más, puede parecer un poco frío, pero no para Breeze y yo. La señora Klein llegó cuando Breeze tenía cuatro años y yo tres, justo después de que nuestra madre muriera de cáncer. Fue contratada como ama de llaves, no como proveedora de cuidados infantiles, como ella dice a menudo, y la maternidad no era una de sus características. Pero la firmeza lo era, y cuando tienes un padre dulce, cariñoso y en `el espacio´, quien esta totalmente involucrado en su trabajo, llegas a apreciar la confiabilidad. La cena siempre estaba lista a las seis y cuarto, estuvieras listo para comer o no, y el brócoli siempre está cocinado hasta que parece patatas verdes. Sin esos eventos ocurriendo una y otra vez en nuestras vidas, nos sentiríamos todos perdidos.
Cuando alcancé a Breeze y mi lado de la casa, vi lo que había sugerido el saludo de hoy. Ropas colgadas de la puerta del armario de Breeze y el espejo de cuerpo entero. Salpicaduras de camisetas coloridas, pantalones cortos, faldas, pantalones y vestidos cubrían la cama y una variedad de muebles. Pasé a la habitación, sonriendo.
—¿Es un todo al cincuenta por ciento?
Breeze, cuyo nombre real es Brianna, suspiró. —Tan solo no estoy inspirada.
—Estás intentando elegir el modelito para el primer día de clase —supuse. Sostuvo una pequeña falda morada en su cintura, luego la tiró al lado. —Y el segundo y el tercero y el cuarto, ¡Gracias a Dios que es sólo una semana de cuatro días!
Asentí. En sus elecciones de ropa, Breeze consideraba mucho más de cómo la cosa lucía con su pelo rubio y sus ojos verdes (¡fabuloso!), y cómo un cierto top iba con un par de pantalones. También pensaba sobre como el look del jueves se relacionaba con el del miércoles, como el del miércoles afectaba al del jueves, y como el modelito del jueves contrastaría con el del viernes. Admiraba su atención al color y la textura. Pero yo, yo misma, nunca podría recordar lo que llevaba alguien el día anterior, y no estaba segura de cómo la gente en la escuela verdaderamente apreciaba sus composiciones de guardarropa.
—Al menos habrá montones de rebajas por el fin de semana del Día del Trabajador —dijo.
—Montones —contesté—. Una chica nunca puede tener demasiada ropa.
Una hermana más responsable puede que hubiera señalado a Breeze que ella se había pasado del presupuesto para ropa que papá había establecido para nosotras, mucho mas allá de cinco meses consecutivos. Pero por la forma en la que papá manejaba nuestro dinero, no lo hice. Como montones de padres, estaba obsesionado con mantener las cosas `constantes´. Así que cuando miraba las facturas de la tarjeta de crédito cada mes (cada una de nosotras tiene la suya propia), y veía cuanto Breeze se ha pasado, en la intimidad me da esa cantidad en efectivo. Lo cual es como compré mi cámara digital, y como estoy ahorrando para mi Olympus. Con suerte, seré capaz de comprar la cámara antes de que Breeze nos lleve a la bancarrota.
—Voy a tomar una larga ducha —la advertí—. Puede que no salga en un rato.
—Espera, necesito mi esmalte de uñas.
En ese momento el teléfono sonó. Breeze parecía dividida entre la necesidad de pintarse las uñas y el deseo de contestar al teléfono.
—¿Quieres que lo coja?
—¡No! ¡Sí! No lo sé. He estado esperando a que llamara durante la última media hora. Pero no quiero que piense… —Tamborileaba sus largas uñas en la mesita.
—Está en el cuarto tono, —dije—. El contestador esta a punto de…
—¡Cógelo! ¡Cógelo! —Gritó.
Me reí y me precipité a través de la sala para agarrar el auricular. —¿Hola?
—¿Breeze?
—_______.
—¡______! Soy Louis.
Como si no lo supiera.
—Hola, Louis.
—¿Estás bien? Me estaba preguntando si estabas bien, después de ese golpe que recibiste en el entrenamiento.
—Oh, sí, no era nada —dije, tocando suavemente mi trasero.
—¿Está Breeze ahí?
—Un momento.
Silencio, silencio, estaba articulándome Breeze, queriendo que pulsara el botón del teléfono. Le pasé el teléfono y le dejé apretar el botón. Una de las reglas de oro de Breeze sobre las citas era `mantenerlos esperando´. Desafortunadamente, desde que la pretemporada de entrenamiento había empezado, Louis estaba jugando también, aunque quizás no intencionalmente.
Me dirigí al baño, me paré fuera de él para coger una toalla limpia del armario de las toallas, y finalmente la oí decir hola en un tono que sonaba como si no tuviera idea de quien pudiera estar al otro lado del teléfono.
—Oh. Hola Louis.
Cerré la puerta del baño, luego me acordé de su esmalte de uñas. Abriendo el cajón de su lado de la vanidad, cogí su color favorito, la acetona, una variedad de limas, y se las llevé afuera para ella.
Frunció el ceño a la botella de lavanda. O quizás a Louis.
—¿Perdona? —Dijo—. ¿Perdona? —Repitió, su voz ascendiendo la escala—. Estoy segura que no te oí bien, Louis.
Volví a coger su segundo y tercer color favorito. Les hizo una mueca, o a Louis. Volviendo al baño, saqué el cajón entero y se lo llevé. No estaba tratando de complacerla; me estaba asegurando un tiempo a solas en el baño.
—¡Qué! —Casi gritó—. ¡¿Qué?! Bueno, ¡Toma algo de Gatorade! —Su cara se estaba poniendo muy rosada—. Es viernes por la noche, Louis. ¡Es el fin de semana del Día del Trabajador!
Primero le grita el Entrenador, luego le grita Breeze. Louis se quedará sordo, pensé.
—¡Lo prometiste! ¡Me lo prometiste! Bueno, entonces, —dijo, su voz disminuyendo de tono, sonando de repente tranquila. Si fuera él, me estaría preocupando—. Creo que mejor te sientas y re-examinas tus opciones. Quizás ambos necesitemos reconsiderar nuestra relación.
Ha estado viendo al Doctor Phil otra vez, pensé.
No sé lo que Louis le contestó a Breeze, pero ella colgó de golpe el teléfono.
—¡Idiota! —Una gran lágrima caía por su mejilla.
No me lance sobre mi hermana para consolarla; había visto esto demasiadas veces antes.
—¿Para qué es esto? —Refunfuñó, mirando el cajón de esmaltes de uñas. Sus ojos verdes se elevaron, brillantes de ira—. Pobrecito —dijo sarcásticamente—, está cansado. Está deshidratado. Tiene que quedarse en casa y descansar.
—Bueno —dije, parada en su puerta, tirando de la camiseta empapada de sudor sobre mi cabeza—. El Entrenador los estaba haciendo trabajar mucho hoy, y es como una sauna ahí afuera.
—Odio a Siefert. Lo odio.
—El primer partido es de aquí a una semana —continué—. El entrenador va a hacer trabajar al equipo bastante duro durante los siguientes días, luego suavizará el entrenamiento antes del partido. Así es como se supone que se hará, al menos según Niall.
—Niall —repitió, poniendo los ojos en blanco, lo que me molestó—. Siefert les dijo que se fueran a la cama a las 9 en punto. ¡Se va a ir a acostar a las 9 todo el fin de semana! ¿Qué se supone que haga?
Me desabroché los pantalones cortos y los dejé caer. —¿No os podéis juntar durante el día?
—¡Pensarías que Siefert es Vince Liberti…
—Lombardi —la corregí. —…por la forma en que Louis obedece! He escuchado suficiente de esto. ¿A quién va a escuchar, a mí o a Siefert?
—La cosa es la siguiente, Breeze. —Le dije, mientras seguía desnudándome—. El Entrenador probablemente tenga más importancia que tú en el futuro de Louis. —Sus ojos destellaron y abrió la boca para contestar, pero seguí—. El segundo año es un gran año para el reclutamiento para la universidad. Y él es una estrella. Louis, Harry , Liam… son lo suficientemente buenos para conseguir becas completas para universidades magníficas. Están siendo observados.
Tienen que jugar lo mejor que puedan. Y Siefert sabe como hacerlo.
—¿Cómo si no fuera parte del futuro de Louis? —contestó—. ¿Cómo si mi amor y apoyo no lo fueran a ayudar a ganar una beca?
En realidad, yo creía que el amor verdadero podía ser encontrado en el instituto. Mi tía Sandy se enamoró del tío Greg durante el segundo año, y ahora están esperando su primer niño. Eso pasa. ¿Pero a Breeze? En dos años, ha pasado por al menos un jugador de cada deporte: rugby y fútbol, baloncesto y lucha, lacrosse y… bueno, no de beisbol, pero lo compensó con el cantante principal de nuestro musical de primavera.
—Louis va a tener que elegir —dijo mi hermana—. Soy yo o Siefert.
—No estoy segura de que yo le ofrecería esa opción.
Se volvió hacia mí. —¡Como si supieras algo de citas! ¡Como si fueras una experta en chicos! ¡Tú vas a los bailes con tu estúpida cámara! Es decir, quizás para ti, es dulce…
—Voy a tomar una ducha. —Interrumpí y le di la espalda. Sabía que Breeze sólo se estaba quitando su frustración por Louis conmigo, pero a veces ella decía cosas hirientes. Debido a que ella es despreocupada, nunca se toma en serio lo que alguien más dice de ella, se olvida que otras personas sí lo hacen.
Media hora después, cuando salí del baño lleno de vapor, Breeze se disculpó.
—Lo siento, _______, estaba loca por Louis. Cuando digo cosas estúpidas, deberías ignorarme. Lo sabes. Eres mi mejor hermana.
—Soy tu única hermana. —Repliqué, después me reí.
—¿Quieres ir al centro comercial?
—¿Esta noche? Iba a trabajar en algunas fotos.
—Siempre deberías ir a las ofertas cuando las cosas están nuevas.
—Depende…
—No, es un hecho. Una vez que todo ya esta seleccionado…
—Me refiero a que depende de si lo que planeas hacer es lo que hicimos hace tres semanas cuando fuimos de compras.
—¿Que fue qué?—Dijo ella, pestañeando inocentemente. Con sus ojos delineados, sombreados, y cubiertos de rímel.
—Seleccionar mi ropa.
—Ahora, ¿Por qué haría eso?
—¿Porque usamos la misma talla? —Sugerí.
Ella sonrió un poco.
Breeze y yo tenemos exactamente la misma forma y talla, pero la mayoría de la gente no pensaría lo mismo. Cuando no estoy andando sobre mis rodillas o acostada sobre mi estómago para conseguir una buena foto, me gusta vestir con colores suaves y bonitos. Lo que no me gustan son los chicos con ojos saltones, mirándome fijamente a través de la ropa ajustada, como tampoco me gusta la gente que nota a la chica detrás de la cámara. Eso sólo me hace sentir autoconsiente. Breeze nunca ha tenido un momento de auto-conciencia en su vida.
Para ella, es algo natural que todos, especialmente los chicos, no puedan quitarle los ojos de encima.
—No voy a pedirte prestado nada, —dijo mi hermana—. Por una razón, no podemos usar los mismos colores.
Breeze me lo repetía una y otra vez, el rojo brillante era perfecto para una blanca como yo. Los pasteles lucían mejor con su color rubio, pero ella deseaba usar rojo, y a veces lo hacía. No me engañó hace tres meses, cuando ella trató de convencerme para que comprara un top tejido muy caro y ajustado de color escarlata.
—Vamos, —dijo ella—, agarremos algo para comer y vayamos.
Dejamos una nota para papá, quien trabaja hasta tarde otra vez. Breeze, quien tenía una licencia provisional, condujo nuestro Mazda, y también yo lo hacía, cuando ella agitaba ambas manos mientras hablaba.
El centro comercial estaba abarrotado. Supuestamente estábamos buscando ropa de otoño que habían sido puestas en liquidación, pero tras dos horas de descartar colocadas en varillas de metal, Breeze empujó un traje de baño en mi cara. —Tienes que probártelo.
—La piscina se cierra el lunes.
—Está en liquidación. Mira el precio. ¿Sabes cuántos de estos trajes suelen venderse?
Tomé el gancho que me daba. El bikini era de un rojo fuego. Si me acalambraba repentinamente, estaba segura que el salvavidas iba a verme hundirme.
—Pruébalo, —dijo ella—. ¿Por favor?
Me encogí de hombros. —¿Por qué no?
Lo agregamos a la pila que llevamos a un vestidor compartido. Lo guardé para el final.
—¡Impresionante! —Exclamó. Breeze mientras yo lo modelaba para ella—. ¡Absolutamente impresionante! Me miré en el espejo. ¡Wow! lo había llenado en los lugares correctos.
—¡Lo que un gran corte puede hacer por ti! —Añadió mi hermana—. Déjame probármelo.
Me quité el traje y se lo di. Le quedaba igual que a mí, pero el color había perdido su toque.
—Oh. Supongo que no es tan genial, —dijo ella, poniéndolo aparte.
Y ahí fue cuando decidí comprarlo.
La mañana siguiente, desperté temprano, miré la mochila sobre la silla, y lamenté instantáneamente mi compra. Devuélvelo, pensé, mientras me daba la vuelta en la cama.
Pero no podía… estaba en liquidación. Había tirado treinta dólares por el desagüe, treinta dólares que podría haberlos usado para mi cámara. Me decía a mi misma que no podía ser tan rojo como recordaba. Salté de la cama y abrí el bolso. Lo era. El cloro ayudaría, pero ¿Cuántas vueltas tendría que nadar antes de que el traje dejara de ser una señalización para los toros?
Miré el reloj, `siete cuarenta y cinco A.M.´, nuestra piscina comunitaria se abría de ocho treinta a nueve treinta, pero sólo para hacer largos. Después de eso, el último fin de semana de vacaciones de verano, estaría atestada. Voy a nadar con la gente grande, pensé, y me forzaré a mi misma a usar este nuevo traje de baño. Me puse encima una remera larga y lancé una toalla grande y protector solar dentro de una bolsa. Después de un bagel y un jugo, garabateé una nota, dejándola en el usual lugar sobre la encimera de la cocina, y caminé a la piscina.
Dos hombres fláccidos de mediana edad, una mujer mayor con un gorro de baño floreado, y yo llegamos al mismo tiempo. El socorrista subió a su silla y yo me saqué la remera, tirándola sobre mi tolla en la parte menos profunda de la piscina, donde los otros tres habían depositado sus cosas. Saqué la gran horquilla de mi pelo, sacudiendo las ondas.
—_______.
Me giré, sorprendida. —¡Louis! —Supongo que no importaba la clase de traje de baño que estuviera usando, los ojos de Louis me iban a recorrer—. ¿Qué estás haciendo aquí? —Pregunté.
—Haciendo un entrenamiento aeróbico fácil. Pensé que seríamos sólo yo y las personas de edad.
—Yo también.
—Mi toalla está allí, por el trampolín. —Señaló.
—Probablemente sólo nade y me vaya. —Me puse mis gafas protectoras a modo de venda y empecé a caminar hacia el costado de la piscina—. Escoge tu carril, —le dije.
—Entonces, ¿Cuán loca está Breeze? —Preguntó.
Me encogí de hombros. —Supongo que eso es algo que deberías hablar con ella.
—Estaba esperando que le dijeras cuán duro está trabajando el entrenador con nosotros y cómo de molesto estaba en el campo ayer.
Por supuesto, lo había hecho, pero no iba a admitirlo, porque no me gustaba jugar al mensajero entre mi hermana y sus novios. No importaba tanto cuando los chicos se veían forzados a andar conmigo en el cuarto de estar, mientras ella se vestía para sus citas. Pero estaba resentida cuando, sin ningún aviso, ella me dejaba para entregar el mensaje que ella había salido y se había olvidado de ellos. Y definitivamente odiaba cuando ellos esperaban que yo le entregara sus mensajes a ella.
—Tal vez podrías acompañarla por mi, —sugirió Louis—, mientras el entrenador está atrás de nosotros molestándonos.
¿Cómo si no tuviera nada mejor que hacer que ser la compañera de mí hermana?
—No lo creo. —Mi tono fue cortante, y vi cómo sus ojos se ensanchaban un poco—. Escucha, Louis, ¿Por qué no tratas de explicárselo? Tú sabes, realmente explicárselo, lo que el entrenador está pidiendo, que los cazatalentos estarán en las gradas, la clase de competencia en la que estás con otros jugadores que quieren las mismas becas, esa clase cosas.
—Veo, —dijo él—, que tú entiendes.
—Y tienes que darle una chance a Breeze de comprender, explicándoselo.
—Pensé que quizas podrías ayudarme y…
Sacudí mi cabeza. —Lo siento. Tiene que venir de ti.
Además, pensé, está claro que ella no me escuchará.
Escogí el carril entre el gorro de baño floreado y hombre calvo y fláccido, así Louis y yo no estaríamos discutiendo sus problemas de noviazgo entre las vueltas.
El agua se sentía genial y nadé y nadé. Cuando finalmente salí, sólo el gorro floreado y Louis todavía seguían. Me tendí sobre la toalla para secarme. Con el sol calentando mi espalda, rápidamente me quedé dormida y empecé a soñar.
Estaba en la práctica de futbol. Ojos grises, ojos que podían volverse de un azul místico, estaban mirándome desde un rostro enmascarado sobre un campo oscuro. Harry  estaba sonriendo y por un momento pensé que podría…
Entonces escuché la voz de mi hermana. —¡Esto es una sorpresa!
Me di la vuelta somnolienta. —¿No viste mi nota sobre la encimera?
—Hola, Breeze.
Salté ante el sonido de una voz muy cerca de mi oído. ¡Mi brazo estaba apoyado contra el brazo de Louis!
—¿Qué estás haciendo aquí? —Pregunté, sentándome rápidamente, mirando la zona del trampolín, donde supuestamente él había dejado sus cosas. Ahora su toalla rayada de playa estaba puesta entre medio de la silla del nadador calvo y yo.
Louis rió. —¿Por qué sigues preguntándome eso?
—Parece que no hay mucho lugar para mí, —comentó Breeze.
—Hay mucho, —dije, arrodillándome, lanzando mi bloqueador solar y mis gafas de sol al bolso—. Sólo me estaba secando y me quedé dormida. —Me puse mi remera por la cabeza y recogí la toalla—. Tengo carpetas de fotos en las que tengo que trabajar en casa. Los veo chicos.
—¿Tienes algunas fotografías grandes de mi? —Llamó Louis—. ¿Alguna copia que me puedas dar?
Estaba ansiosa por salir de ahí. Afortunadamente, un batallón de niños ruidosos llegó. Me volví, tiré del lóbulo de mi oreja, y sacudí mi cabeza, fingiendo que no podía escucharlo.
Entonces lo escuché cuando le decía a Breeze. —Tu hermana luce realmente ardiente con ese traje.
Deseaba que alguien distinto a Louis lo hubiera dicho; aún así, disfrutando de la protección de mi larga remera, me encontré caminando de una manera más descarada.
Por supuesto, su cumplido no era la mejor estrategia para alentar a Breeze de que le perdonara un toque de queda a las nueve. ¿Louis era tan bobo, me pregunté, o simplemente insensible? ¿O había unas pocas células cerebrales activas en ese pedazo de lomo, conspirando para ponerla celosa, esperando que ella, después, estuviera agradecida por cualquier momento que él pudiera darle?
¿Quién sabe?
¡A quién le importa!


#THE #BOY #BEHIND #THE #POSTERS.

#CAPITULO #67

Justin deposito delicadamente a ______ en su cama no quería que llegara su suegra y lo encontrara allí con ______ así que decidió dejarla en su cama para que descansara e irse, el también necesitaba descansar, aunque su único deseo era quedarse junto a ella toda la noche.
— ¿A dónde vas? —______ tomo a Justin del brazo antes de que este se alejara
—Voy a mi casa, ambos necesitamos descansar —Justin le dio un beso en la frente a ______
—No, no quiero que te vayas —_______ se sentó en la cama y lo vio con suma tristeza; Justin era el único motivo por el cual no se encontraba ahora en una esquina llorando.
—No puedo quedarme preciosa —Justin le acaricio el rostro a _____ con sus manos
Un suspiro por parte de ______, hizo que el corazón de Justin se partiera en mil pedazos sus ojos empezaron llenarse de lagrimas, Justin lo sabía lo podía sentir ______ estaba empezando a entrar en pánico de solo saber que se iba a quedar sola de nuevo.
—Ven conmigo —Justin le sonrió
— ¿A dónde? —pregunto _______ con melancolía
—A mi casa, allí estarás mejor —Justin hizo que ____ lo observara —Conmigo —esto último lo dijo en una brillante sonrisa que hizo sonreír a _____
— ¿Qué le diré a mi madre? —_____ se mordió preocupada el labio inferior
—Amor solo dile que estarás en casa de Emma —Justin levanto los hombros despreocupado, mientras se acercaba al armario de ____ y empezaba hacer sus maleta por ella.
—Emma me está odiando —_____ susurro con tristeza.
Ahora lo veía todo más claro, había sido una idiota con todo el mundo, pero sobre todo con su mejor amiga, ella había intentado animarla, había intentado hacerla sonreír.
______ se había equivocado mucho con su mejor amiga, Emma no quería entrometerse en su vida lo que quería Emma era no dejarla sola ¿Y como se lo había agradecido ______?, con frases hirientes y evadiéndola.
— ¿Por qué lo dices? —Justin pregunto interesado, mientras tomaba asiento junto a ella.
—Em solo quería animarme y yo…yo solo le dije que no me molestara —_____ sintió como la culpa la devoraba por dentro
—Amor Emma te adora, te va a perdonar en el instante en que te vea —Justin le acaricio los hombros y sonrió.
— ¿Quieres ver algo increíble? —_____ sonó emocionada
—Ok —Justin sonrió animado al verla tan contenta
— ¡Zeus! —_____ grito y el pequeño cachorrito no tardo mucho en aparecer frente a ella, _____ acaricio su cabeza y le sonrió —Ve por tus cosas vamos a salir —_____ le hizo una seña con la mano y Zeus bajo corriendo las escaleras mientras movía su cola de felicidad.
—Que se supone que…—Justin la vio confundido
—Espera un segundo —____ coloco su índice sobre los labios de su confundido novio
Zeus regreso con una pequeña manta y un peluche colgando de su hocico entonces camino a paso lento y dejo las cosas a los pies de ____ mientras esta se agachaba a su altura y lo recompensaba.
—Buen chico —_____ lo acaricio con una sonrisa
—El…el…el perro te trajo eso —Justin señalo la manta y el peluche a los pies de _____
—Lo sé —_____ pareció divertirse con la expresión de Justin
— ¿Cómo…como lo hiciste? —Justin pregunto aturdido
—No lo sé —______ se rio bajito y levanto los hombros.
Y en realidad _____ no lo sabía, Zeus simplemente era el perro mas inteligente que alguna vez ella había conocido.
—Bueno mama esta lista, tú estás listo vamos —Justin le hablo a Zeus mientras _____ lo seguía fuera del departamento — ¿Y la correa? —Justin pregunto antes de que _____ cerrara la puerta
—No la necesitamos —_____ levanto los hombros y pase junto a Justin para entrar en el ascensor.
Justin vio sorprendido a Zeus mientras salían del edificio el simplemente seguía todos y cada uno de los pasos de _____ como si quisiera protegerla, si _____ se detenía Zeus lo hacía a su lado, el repetía todos y cada uno de los movimientos de su “ama”.
Justin salió de sus pensamientos poco convencionales sobre Zeus, cuando ______ se aferro a su brazo con miedo como si no quisiera caminar más.
— ¿Qué pasa? —Justin sonó preocupado
—No quiero salir —confeso ______
—Estás conmigo nada malo puede pasarte —le recordó Justin a _____ mientras la veía a los ojos para darle la confianza que ella necesitaba.
***
Ya había pasado una semana desde el regreso de Justin a Australia, _____ cada día sonreía más y todos los meritos se los llevaba Justin quien se había encargado de hacerla olvidar todo lo que había pasado costara lo que costara.
______ por su parte había arreglado las cosas con Emma, su querida mejor amiga iba a diario a la casa Justin solo para verla, puesto que _____ se sentía mas cómoda allí que en su propia casa.
¿Cómo había sucedido eso? Emma, todo pasaba por Emma, Emma cómplice de ______ había hablado con la madre de su mejor amiga y le había dicho que esta pasaría allí las vacaciones, la madre de _____ no sospechaba nada porque ______ diariamente la llamaba y además las veces que ____ por causalidad se encontraba con su hermano ella siempre estaba acompañada de Emma y también de Justin por supuesto.
—No quiero volver al colegio —______ suspiro irritada mientras Justin jugaba en el suelo con Zeus
—Pero ya solo nos quedan cinco meses y se acaba esto —Emma se lanzo al sofá y suspiro
—Creo que perderé el año —Justin sonó irritado —Así que a mi me queda un año y cinco meses
—No lo harás —_____ dijo confiada
—Perdí matemática, química y física este primer semestre ¿Cómo se supone que pase? —Justin levanto los hombros
—Porque yo voy a ayudarte y vas a pasar —_____ aprovecho que Justin estaba en el suelo y se subió a sus hombros y le beso la cabeza
— ¿Cómo podre concentrarme con semejante profesora? —Justin se mordió el labio inferior mientras _____ enrojecía
—Oigan estoy aquí ¿Recuerdan? —Emma vocifero 
Justin tomo a ____ de las manos y se levanto con ella aun en los hombros, _____ solo se reía mientras Justin le daba vueltas y Emma pensó que no había visto escena más adorable entre una pareja nunca.
— ¿Por qué son tan gays? —Emma se burlo y les lanzo un cojín a la feliz pareja 
Zeus se levanto y se coloco justo enfrente de la pareja y empezó a ladrarle a Emma.
—Antes de meterte con nosotros piensa en Zeus —le advirtió Justin
—Justin apropósito necesito hablar contigo —Emma hizo una mueca
—Claro dime —Justin dijo sin mirarla mientras jugaba con _____ en sus hombros
—Bueno no es nada malo —Emma suspiro —Pero si me gustaría hablar solo contigo —Emma miro a _____ en modo de disculpa
—Por mí no te preocupes, no tiene nada de malo que hablen —______ sonrió mientras le indicaba a Justin que la dejara en el suelo
—No, pero no tiene que ser ahora —Emma sonrió
Esa noche _____ y Justin se quedaron viendo películas hasta tarde, casualmente las preferidas de ____ la saga de Harry Potter.
—Como así entonces ¿Sneap es bueno? —Justin sonó bastante confundido mientras se llenaba la boca de palomitas
—Hay amor —____ se llevo una mano a la frente mientras se reía.
— ¡No! —Justin sonó molesto —Eso es todo ¿Ese fue el final? —sonó decepcionado
— ¿Y que mas querías? —_____ se burlo
—Bueno no se tal vez algo entre Harry y Hermaione creo que todos esperábamos eso —concluyo decepcionado y cruzo los brazos como un niño pequeño —Ni siquiera se dieron un beso, yo pensé que ellos terminarían juntos —bufo
—Te amo —______ le dio un beso en la mejilla entre risas mientras se dejaba caer en la almohada
Justin era mayor de edad pero en su mente vivía un niño pequeño que se había robado el alma y el corazón de _____.
—Menos mal que yo no soy tan tonto como Harry —Justin se subió encima de _____ apoyando sus brazos a cada lado para no dejar caer su peso sobre ella.
— ¿A qué te refieres? —le pregunto ____ mientras acomodaba unos mechones de cabello que se habían caído al rostro de Justin.
—Yo si aprovecho lo que tengo —le susurro a _____ sobre sus labios causando un escalofrió en ella 
Justin atrapo los labios de _____ con suma delicadeza mientras su mano derecha recorría despacio y sin prisa las piernas de su novia, _____ por su parte se concentro en acariciar el cabello de Justin y pegarlo más a ella.
Besar a Justin era como subir al séptimo cielo, era como alcanzar las nubes, para ella era el paraíso.
—Te amo —Justin susurro sobre los labios de su adorable novia antes de atraparlos nuevamente
_____ no pude evitar sonreír ante palabras tan hermosas y continúo con su vicio, besar a su novio.
Por otro lado Justin intentaba seducir a _____ con caricias y palabras, la quería y la quería ahora había paso mucho tiempo sin ella y dicen por ahí que cuando la copa de vino está llena de amor es tiempo de vaciarla, Justin amaba a ______ y el solo hecho de sentir su delicado cuerpo caliente bajo el suyo hacía que él la deseara en todas las formas posibles.
Pero Justin cometió un error, bajo a su cuello y lo beso delicadamente entonces miles de recuerdos vinieron a la cabeza de _______, recuerdos que tenían nombre…Anthony _____ recordó la forma tan grotesca en que la había besado, la forma tan burda en que había intentado entrar en ella y se retorció en su sitio mientras un grito salía de su garganta y se cubría el rostro con las manos antes de ponerse a llorar, frente a su confundido novio.
Justin preocupado intento quitar las manos de su rostro pero ______ estaba demasiado asustada como para reaccionar ante la situación.
— ¡Aléjate de mi! —________ grito con miedo y se encerró en el año


#IMPORTANTE
Hola chicas gracias por los comentarios pero fueron muy poquitos D: pero bueno me disculpo por no haber subido antes lo que pasa es que estuve muy enferma y aparte no tenia internet en mi casa por un problema que habia en mi sector las adoro gracias por comentar.
xoxo Stefy.
PD: Chicas tengo una cuenta exclusiva de Icons, Banner, BG y Header si quieren pueden seguirme alli es @ForeverIconsN las quiero.

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679 days ago

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#CAPITULO #2

De camino a casa paré en la tienda de cámaras de Marty, la cual no estaba lejos del colegio, en `el corazón de Taylor Mill´, como dicen, siendo todo eso, dos manzanas de tiendas y negocios. Taylor Mill es uno de esos lugares que empiezan como la siguiente gran intersección fuera de la ciudad, intentando llamarse a sí misma ciudad, y eventualmente se convirtió en un suburbio más para gente trabajando en Baltimore y Washington.
El dueño de Marty, un hombre alto en los sesenta años, miró hacia arriba mientras entraba. —Todavía la tengo —me dijo. Tenía una cámara Olympus con lente que hubiera vendido por 1800 dólares nueva, y estaba en la vitrina con una etiqueta de 1000 dólares. Yo estaba acumulando dinero, con la esperanza de que Marty no vendiera la cámara antes de que tuviera lo suficiente. Curioseé por la tienda unos pocos minutos, volví a admirarla, a `ella´, luego caminé la larga milla a casa.
Nuestra casa es una extensión de un piso, establecida justo para un padre viudo y dos adolescentes. Desde el vestíbulo, caminas a la habitación familiar con un techo de catedral y chimenea. A la izquierda del vestíbulo hay dos habitaciones separadas por un baño, de mi hermana y mío. A la derecha del vestíbulo estaba la cocina y el comedor, y más allá, al extremo derecho de la casa, el dormitorio principal, donde papá podía evitar nuestra música y nuestras peleas por el baño.
—Hola, señora Klein. Huele bien —mentí, metiendo la cabeza en la cocina.
Gruñó y metió el tenedor en una patata con tanta fuerza que, si no estaba blanda de la cocina, ahora estaría blanda del golpe. —Le dije a tu padre que no voy a estar recogiendo detrás de vosotras chicas —dijo—. Sois muy mayores para que yo esté recogiendo vuestras habitaciones.
—De acuerdo —contesté agradablemente.
Este era uno de los varios saludos de bienvenida que la señora Klein alternaba. Para alguien más, puede parecer un poco frío, pero no para Breeze y yo. La señora Klein llegó cuando Breeze tenía cuatro años y yo tres, justo después de que nuestra madre muriera de cáncer. Fue contratada como ama de llaves, no como proveedora de cuidados infantiles, como ella dice a menudo, y la maternidad no era una de sus características. Pero la firmeza lo era, y cuando tienes un padre dulce, cariñoso y en `el espacio´, quien esta totalmente involucrado en su trabajo, llegas a apreciar la confiabilidad. La cena siempre estaba lista a las seis y cuarto, estuvieras listo para comer o no, y el brócoli siempre está cocinado hasta que parece patatas verdes. Sin esos eventos ocurriendo una y otra vez en nuestras vidas, nos sentiríamos todos perdidos.
Cuando alcancé a Breeze y mi lado de la casa, vi lo que había sugerido el saludo de hoy. Ropas colgadas de la puerta del armario de Breeze y el espejo de cuerpo entero. Salpicaduras de camisetas coloridas, pantalones cortos, faldas, pantalones y vestidos cubrían la cama y una variedad de muebles. Pasé a la habitación, sonriendo.
—¿Es un todo al cincuenta por ciento?
Breeze, cuyo nombre real es Brianna, suspiró. —Tan solo no estoy inspirada.
—Estás intentando elegir el modelito para el primer día de clase —supuse. Sostuvo una pequeña falda morada en su cintura, luego la tiró al lado. —Y el segundo y el tercero y el cuarto, ¡Gracias a Dios que es sólo una semana de cuatro días!
Asentí. En sus elecciones de ropa, Breeze consideraba mucho más de cómo la cosa lucía con su pelo rubio y sus ojos verdes (¡fabuloso!), y cómo un cierto top iba con un par de pantalones. También pensaba sobre como el look del jueves se relacionaba con el del miércoles, como el del miércoles afectaba al del jueves, y como el modelito del jueves contrastaría con el del viernes. Admiraba su atención al color y la textura. Pero yo, yo misma, nunca podría recordar lo que llevaba alguien el día anterior, y no estaba segura de cómo la gente en la escuela verdaderamente apreciaba sus composiciones de guardarropa.
—Al menos habrá montones de rebajas por el fin de semana del Día del Trabajador —dijo.
—Montones —contesté—. Una chica nunca puede tener demasiada ropa.
Una hermana más responsable puede que hubiera señalado a Breeze que ella se había pasado del presupuesto para ropa que papá había establecido para nosotras, mucho mas allá de cinco meses consecutivos. Pero por la forma en la que papá manejaba nuestro dinero, no lo hice. Como montones de padres, estaba obsesionado con mantener las cosas `constantes´. Así que cuando miraba las facturas de la tarjeta de crédito cada mes (cada una de nosotras tiene la suya propia), y veía cuanto Breeze se ha pasado, en la intimidad me da esa cantidad en efectivo. Lo cual es como compré mi cámara digital, y como estoy ahorrando para mi Olympus. Con suerte, seré capaz de comprar la cámara antes de que Breeze nos lleve a la bancarrota.
—Voy a tomar una larga ducha —la advertí—. Puede que no salga en un rato.
—Espera, necesito mi esmalte de uñas.
En ese momento el teléfono sonó. Breeze parecía dividida entre la necesidad de pintarse las uñas y el deseo de contestar al teléfono.
—¿Quieres que lo coja?
—¡No! ¡Sí! No lo sé. He estado esperando a que llamara durante la última media hora. Pero no quiero que piense… —Tamborileaba sus largas uñas en la mesita.
—Está en el cuarto tono, —dije—. El contestador esta a punto de…
—¡Cógelo! ¡Cógelo! —Gritó.
Me reí y me precipité a través de la sala para agarrar el auricular. —¿Hola?
—¿Breeze?
—_______.
—¡______! Soy Louis.
Como si no lo supiera.
—Hola, Louis.
—¿Estás bien? Me estaba preguntando si estabas bien, después de ese golpe que recibiste en el entrenamiento.
—Oh, sí, no era nada —dije, tocando suavemente mi trasero.
—¿Está Breeze ahí?
—Un momento.
Silencio, silencio, estaba articulándome Breeze, queriendo que pulsara el botón del teléfono. Le pasé el teléfono y le dejé apretar el botón. Una de las reglas de oro de Breeze sobre las citas era `mantenerlos esperando´. Desafortunadamente, desde que la pretemporada de entrenamiento había empezado, Louis estaba jugando también, aunque quizás no intencionalmente.
Me dirigí al baño, me paré fuera de él para coger una toalla limpia del armario de las toallas, y finalmente la oí decir hola en un tono que sonaba como si no tuviera idea de quien pudiera estar al otro lado del teléfono.
—Oh. Hola Louis.
Cerré la puerta del baño, luego me acordé de su esmalte de uñas. Abriendo el cajón de su lado de la vanidad, cogí su color favorito, la acetona, una variedad de limas, y se las llevé afuera para ella.
Frunció el ceño a la botella de lavanda. O quizás a Louis.
—¿Perdona? —Dijo—. ¿Perdona? —Repitió, su voz ascendiendo la escala—. Estoy segura que no te oí bien, Louis.
Volví a coger su segundo y tercer color favorito. Les hizo una mueca, o a Louis. Volviendo al baño, saqué el cajón entero y se lo llevé. No estaba tratando de complacerla; me estaba asegurando un tiempo a solas en el baño.
—¡Qué! —Casi gritó—. ¡¿Qué?! Bueno, ¡Toma algo de Gatorade! —Su cara se estaba poniendo muy rosada—. Es viernes por la noche, Louis. ¡Es el fin de semana del Día del Trabajador!
Primero le grita el Entrenador, luego le grita Breeze. Louis se quedará sordo, pensé.
—¡Lo prometiste! ¡Me lo prometiste! Bueno, entonces, —dijo, su voz disminuyendo de tono, sonando de repente tranquila. Si fuera él, me estaría preocupando—. Creo que mejor te sientas y re-examinas tus opciones. Quizás ambos necesitemos reconsiderar nuestra relación.
Ha estado viendo al Doctor Phil otra vez, pensé.
No sé lo que Louis le contestó a Breeze, pero ella colgó de golpe el teléfono.
—¡Idiota! —Una gran lágrima caía por su mejilla.
No me lance sobre mi hermana para consolarla; había visto esto demasiadas veces antes.
—¿Para qué es esto? —Refunfuñó, mirando el cajón de esmaltes de uñas. Sus ojos verdes se elevaron, brillantes de ira—. Pobrecito —dijo sarcásticamente—, está cansado. Está deshidratado. Tiene que quedarse en casa y descansar.
—Bueno —dije, parada en su puerta, tirando de la camiseta empapada de sudor sobre mi cabeza—. El Entrenador los estaba haciendo trabajar mucho hoy, y es como una sauna ahí afuera.
—Odio a Siefert. Lo odio.
—El primer partido es de aquí a una semana —continué—. El entrenador va a hacer trabajar al equipo bastante duro durante los siguientes días, luego suavizará el entrenamiento antes del partido. Así es como se supone que se hará, al menos según Niall.
—Niall —repitió, poniendo los ojos en blanco, lo que me molestó—. Siefert les dijo que se fueran a la cama a las 9 en punto. ¡Se va a ir a acostar a las 9 todo el fin de semana! ¿Qué se supone que haga?
Me desabroché los pantalones cortos y los dejé caer. —¿No os podéis juntar durante el día?
—¡Pensarías que Siefert es Vince Liberti…
—Lombardi —la corregí. —…por la forma en que Louis obedece! He escuchado suficiente de esto. ¿A quién va a escuchar, a mí o a Siefert?
—La cosa es la siguiente, Breeze. —Le dije, mientras seguía desnudándome—. El Entrenador probablemente tenga más importancia que tú en el futuro de Louis. —Sus ojos destellaron y abrió la boca para contestar, pero seguí—. El segundo año es un gran año para el reclutamiento para la universidad. Y él es una estrella. Louis, Harry , Liam… son lo suficientemente buenos para conseguir becas completas para universidades magníficas. Están siendo observados.
Tienen que jugar lo mejor que puedan. Y Siefert sabe como hacerlo.
—¿Cómo si no fuera parte del futuro de Louis? —contestó—. ¿Cómo si mi amor y apoyo no lo fueran a ayudar a ganar una beca?
En realidad, yo creía que el amor verdadero podía ser encontrado en el instituto. Mi tía Sandy se enamoró del tío Greg durante el segundo año, y ahora están esperando su primer niño. Eso pasa. ¿Pero a Breeze? En dos años, ha pasado por al menos un jugador de cada deporte: rugby y fútbol, baloncesto y lucha, lacrosse y… bueno, no de beisbol, pero lo compensó con el cantante principal de nuestro musical de primavera.
—Louis va a tener que elegir —dijo mi hermana—. Soy yo o Siefert.
—No estoy segura de que yo le ofrecería esa opción.
Se volvió hacia mí. —¡Como si supieras algo de citas! ¡Como si fueras una experta en chicos! ¡Tú vas a los bailes con tu estúpida cámara! Es decir, quizás para ti, es dulce…
—Voy a tomar una ducha. —Interrumpí y le di la espalda. Sabía que Breeze sólo se estaba quitando su frustración por Louis conmigo, pero a veces ella decía cosas hirientes. Debido a que ella es despreocupada, nunca se toma en serio lo que alguien más dice de ella, se olvida que otras personas sí lo hacen.
Media hora después, cuando salí del baño lleno de vapor, Breeze se disculpó.
—Lo siento, _______, estaba loca por Louis. Cuando digo cosas estúpidas, deberías ignorarme. Lo sabes. Eres mi mejor hermana.
—Soy tu única hermana. —Repliqué, después me reí.
—¿Quieres ir al centro comercial?
—¿Esta noche? Iba a trabajar en algunas fotos.
—Siempre deberías ir a las ofertas cuando las cosas están nuevas.
—Depende…
—No, es un hecho. Una vez que todo ya esta seleccionado…
—Me refiero a que depende de si lo que planeas hacer es lo que hicimos hace tres semanas cuando fuimos de compras.
—¿Que fue qué?—Dijo ella, pestañeando inocentemente. Con sus ojos delineados, sombreados, y cubiertos de rímel.
—Seleccionar mi ropa.
—Ahora, ¿Por qué haría eso?
—¿Porque usamos la misma talla? —Sugerí.
Ella sonrió un poco.
Breeze y yo tenemos exactamente la misma forma y talla, pero la mayoría de la gente no pensaría lo mismo. Cuando no estoy andando sobre mis rodillas o acostada sobre mi estómago para conseguir una buena foto, me gusta vestir con colores suaves y bonitos. Lo que no me gustan son los chicos con ojos saltones, mirándome fijamente a través de la ropa ajustada, como tampoco me gusta la gente que nota a la chica detrás de la cámara. Eso sólo me hace sentir autoconsiente. Breeze nunca ha tenido un momento de auto-conciencia en su vida.
Para ella, es algo natural que todos, especialmente los chicos, no puedan quitarle los ojos de encima.
—No voy a pedirte prestado nada, —dijo mi hermana—. Por una razón, no podemos usar los mismos colores.
Breeze me lo repetía una y otra vez, el rojo brillante era perfecto para una blanca como yo. Los pasteles lucían mejor con su color rubio, pero ella deseaba usar rojo, y a veces lo hacía. No me engañó hace tres meses, cuando ella trató de convencerme para que comprara un top tejido muy caro y ajustado de color escarlata.
—Vamos, —dijo ella—, agarremos algo para comer y vayamos.
Dejamos una nota para papá, quien trabaja hasta tarde otra vez. Breeze, quien tenía una licencia provisional, condujo nuestro Mazda, y también yo lo hacía, cuando ella agitaba ambas manos mientras hablaba.
El centro comercial estaba abarrotado. Supuestamente estábamos buscando ropa de otoño que habían sido puestas en liquidación, pero tras dos horas de descartar colocadas en varillas de metal, Breeze empujó un traje de baño en mi cara. —Tienes que probártelo.
—La piscina se cierra el lunes.
—Está en liquidación. Mira el precio. ¿Sabes cuántos de estos trajes suelen venderse?
Tomé el gancho que me daba. El bikini era de un rojo fuego. Si me acalambraba repentinamente, estaba segura que el salvavidas iba a verme hundirme.
—Pruébalo, —dijo ella—. ¿Por favor?
Me encogí de hombros. —¿Por qué no?
Lo agregamos a la pila que llevamos a un vestidor compartido. Lo guardé para el final.
—¡Impresionante! —Exclamó. Breeze mientras yo lo modelaba para ella—. ¡Absolutamente impresionante! Me miré en el espejo. ¡Wow! lo había llenado en los lugares correctos.
—¡Lo que un gran corte puede hacer por ti! —Añadió mi hermana—. Déjame probármelo.
Me quité el traje y se lo di. Le quedaba igual que a mí, pero el color había perdido su toque.
—Oh. Supongo que no es tan genial, —dijo ella, poniéndolo aparte.
Y ahí fue cuando decidí comprarlo.
La mañana siguiente, desperté temprano, miré la mochila sobre la silla, y lamenté instantáneamente mi compra. Devuélvelo, pensé, mientras me daba la vuelta en la cama.
Pero no podía… estaba en liquidación. Había tirado treinta dólares por el desagüe, treinta dólares que podría haberlos usado para mi cámara. Me decía a mi misma que no podía ser tan rojo como recordaba. Salté de la cama y abrí el bolso. Lo era. El cloro ayudaría, pero ¿Cuántas vueltas tendría que nadar antes de que el traje dejara de ser una señalización para los toros?
Miré el reloj, `siete cuarenta y cinco A.M.´, nuestra piscina comunitaria se abría de ocho treinta a nueve treinta, pero sólo para hacer largos. Después de eso, el último fin de semana de vacaciones de verano, estaría atestada. Voy a nadar con la gente grande, pensé, y me forzaré a mi misma a usar este nuevo traje de baño. Me puse encima una remera larga y lancé una toalla grande y protector solar dentro de una bolsa. Después de un bagel y un jugo, garabateé una nota, dejándola en el usual lugar sobre la encimera de la cocina, y caminé a la piscina.
Dos hombres fláccidos de mediana edad, una mujer mayor con un gorro de baño floreado, y yo llegamos al mismo tiempo. El socorrista subió a su silla y yo me saqué la remera, tirándola sobre mi tolla en la parte menos profunda de la piscina, donde los otros tres habían depositado sus cosas. Saqué la gran horquilla de mi pelo, sacudiendo las ondas.
—_______.
Me giré, sorprendida. —¡Louis! —Supongo que no importaba la clase de traje de baño que estuviera usando, los ojos de Louis me iban a recorrer—. ¿Qué estás haciendo aquí? —Pregunté.
—Haciendo un entrenamiento aeróbico fácil. Pensé que seríamos sólo yo y las personas de edad.
—Yo también.
—Mi toalla está allí, por el trampolín. —Señaló.
—Probablemente sólo nade y me vaya. —Me puse mis gafas protectoras a modo de venda y empecé a caminar hacia el costado de la piscina—. Escoge tu carril, —le dije.
—Entonces, ¿Cuán loca está Breeze? —Preguntó.
Me encogí de hombros. —Supongo que eso es algo que deberías hablar con ella.
—Estaba esperando que le dijeras cuán duro está trabajando el entrenador con nosotros y cómo de molesto estaba en el campo ayer.
Por supuesto, lo había hecho, pero no iba a admitirlo, porque no me gustaba jugar al mensajero entre mi hermana y sus novios. No importaba tanto cuando los chicos se veían forzados a andar conmigo en el cuarto de estar, mientras ella se vestía para sus citas. Pero estaba resentida cuando, sin ningún aviso, ella me dejaba para entregar el mensaje que ella había salido y se había olvidado de ellos. Y definitivamente odiaba cuando ellos esperaban que yo le entregara sus mensajes a ella.
—Tal vez podrías acompañarla por mi, —sugirió Louis—, mientras el entrenador está atrás de nosotros molestándonos.
¿Cómo si no tuviera nada mejor que hacer que ser la compañera de mí hermana?
—No lo creo. —Mi tono fue cortante, y vi cómo sus ojos se ensanchaban un poco—. Escucha, Louis, ¿Por qué no tratas de explicárselo? Tú sabes, realmente explicárselo, lo que el entrenador está pidiendo, que los cazatalentos estarán en las gradas, la clase de competencia en la que estás con otros jugadores que quieren las mismas becas, esa clase cosas.
—Veo, —dijo él—, que tú entiendes.
—Y tienes que darle una chance a Breeze de comprender, explicándoselo.
—Pensé que quizas podrías ayudarme y…
Sacudí mi cabeza. —Lo siento. Tiene que venir de ti.
Además, pensé, está claro que ella no me escuchará.
Escogí el carril entre el gorro de baño floreado y hombre calvo y fláccido, así Louis y yo no estaríamos discutiendo sus problemas de noviazgo entre las vueltas.
El agua se sentía genial y nadé y nadé. Cuando finalmente salí, sólo el gorro floreado y Louis todavía seguían. Me tendí sobre la toalla para secarme. Con el sol calentando mi espalda, rápidamente me quedé dormida y empecé a soñar.
Estaba en la práctica de futbol. Ojos grises, ojos que podían volverse de un azul místico, estaban mirándome desde un rostro enmascarado sobre un campo oscuro. Harry estaba sonriendo y por un momento pensé que podría…
Entonces escuché la voz de mi hermana. —¡Esto es una sorpresa!
Me di la vuelta somnolienta. —¿No viste mi nota sobre la encimera?
—Hola, Breeze.
Salté ante el sonido de una voz muy cerca de mi oído. ¡Mi brazo estaba apoyado contra el brazo de Louis!
—¿Qué estás haciendo aquí? —Pregunté, sentándome rápidamente, mirando la zona del trampolín, donde supuestamente él había dejado sus cosas. Ahora su toalla rayada de playa estaba puesta entre medio de la silla del nadador calvo y yo.
Louis rió. —¿Por qué sigues preguntándome eso?
—Parece que no hay mucho lugar para mí, —comentó Breeze.
—Hay mucho, —dije, arrodillándome, lanzando mi bloqueador solar y mis gafas de sol al bolso—. Sólo me estaba secando y me quedé dormida. —Me puse mi remera por la cabeza y recogí la toalla—. Tengo carpetas de fotos en las que tengo que trabajar en casa. Los veo chicos.
—¿Tienes algunas fotografías grandes de mi? —Llamó Louis—. ¿Alguna copia que me puedas dar?
Estaba ansiosa por salir de ahí. Afortunadamente, un batallón de niños ruidosos llegó. Me volví, tiré del lóbulo de mi oreja, y sacudí mi cabeza, fingiendo que no podía escucharlo.
Entonces lo escuché cuando le decía a Breeze. —Tu hermana luce realmente ardiente con ese traje.
Deseaba que alguien distinto a Louis lo hubiera dicho; aún así, disfrutando de la protección de mi larga remera, me encontré caminando de una manera más descarada.
Por supuesto, su cumplido no era la mejor estrategia para alentar a Breeze de que le perdonara un toque de queda a las nueve. ¿Louis era tan bobo, me pregunté, o simplemente insensible? ¿O había unas pocas células cerebrales activas en ese pedazo de lomo, conspirando para ponerla celosa, esperando que ella, después, estuviera agradecida por cualquier momento que él pudiera darle?
¿Quién sabe?
¡A quién le importa!


#THE #BOY #BEHIND #THE #POSTERS.

#CAPITULO #67

Justin deposito delicadamente a ______ en su cama no quería que llegara su suegra y lo encontrara allí con ______ así que decidió dejarla en su cama para que descansara e irse, el también necesitaba descansar, aunque su único deseo era quedarse junto a ella toda la noche.
— ¿A dónde vas? —______ tomo a Justin del brazo antes de que este se alejara
—Voy a mi casa, ambos necesitamos descansar —Justin le dio un beso en la frente a ______
—No, no quiero que te vayas —_______ se sentó en la cama y lo vio con suma tristeza; Justin era el único motivo por el cual no se encontraba ahora en una esquina llorando.
—No puedo quedarme preciosa —Justin le acaricio el rostro a _____ con sus manos
Un suspiro por parte de ______, hizo que el corazón de Justin se partiera en mil pedazos sus ojos empezaron llenarse de lagrimas, Justin lo sabía lo podía sentir ______ estaba empezando a entrar en pánico de solo saber que se iba a quedar sola de nuevo.
—Ven conmigo —Justin le sonrió
— ¿A dónde? —pregunto _______ con melancolía
—A mi casa, allí estarás mejor —Justin hizo que ____ lo observara —Conmigo —esto último lo dijo en una brillante sonrisa que hizo sonreír a _____
— ¿Qué le diré a mi madre? —_____ se mordió preocupada el labio inferior
—Amor solo dile que estarás en casa de Emma —Justin levanto los hombros despreocupado, mientras se acercaba al armario de ____ y empezaba hacer sus maleta por ella.
—Emma me está odiando —_____ susurro con tristeza.
Ahora lo veía todo más claro, había sido una idiota con todo el mundo, pero sobre todo con su mejor amiga, ella había intentado animarla, había intentado hacerla sonreír.
______ se había equivocado mucho con su mejor amiga, Emma no quería entrometerse en su vida lo que quería Emma era no dejarla sola ¿Y como se lo había agradecido ______?, con frases hirientes y evadiéndola.
— ¿Por qué lo dices? —Justin pregunto interesado, mientras tomaba asiento junto a ella.
—Em solo quería animarme y yo…yo solo le dije que no me molestara —_____ sintió como la culpa la devoraba por dentro
—Amor Emma te adora, te va a perdonar en el instante en que te vea —Justin le acaricio los hombros y sonrió.
— ¿Quieres ver algo increíble? —_____ sonó emocionada
—Ok —Justin sonrió animado al verla tan contenta
— ¡Zeus! —_____ grito y el pequeño cachorrito no tardo mucho en aparecer frente a ella, _____ acaricio su cabeza y le sonrió —Ve por tus cosas vamos a salir —_____ le hizo una seña con la mano y Zeus bajo corriendo las escaleras mientras movía su cola de felicidad.
—Que se supone que…—Justin la vio confundido
—Espera un segundo —____ coloco su índice sobre los labios de su confundido novio
Zeus regreso con una pequeña manta y un peluche colgando de su hocico entonces camino a paso lento y dejo las cosas a los pies de ____ mientras esta se agachaba a su altura y lo recompensaba.
—Buen chico —_____ lo acaricio con una sonrisa
—El…el…el perro te trajo eso —Justin señalo la manta y el peluche a los pies de _____
—Lo sé —_____ pareció divertirse con la expresión de Justin
— ¿Cómo…como lo hiciste? —Justin pregunto aturdido
—No lo sé —______ se rio bajito y levanto los hombros.
Y en realidad _____ no lo sabía, Zeus simplemente era el perro mas inteligente que alguna vez ella había conocido.
—Bueno mama esta lista, tú estás listo vamos —Justin le hablo a Zeus mientras _____ lo seguía fuera del departamento — ¿Y la correa? —Justin pregunto antes de que _____ cerrara la puerta
—No la necesitamos —_____ levanto los hombros y pase junto a Justin para entrar en el ascensor.
Justin vio sorprendido a Zeus mientras salían del edificio el simplemente seguía todos y cada uno de los pasos de _____ como si quisiera protegerla, si _____ se detenía Zeus lo hacía a su lado, el repetía todos y cada uno de los movimientos de su “ama”.
Justin salió de sus pensamientos poco convencionales sobre Zeus, cuando ______ se aferro a su brazo con miedo como si no quisiera caminar más.
— ¿Qué pasa? —Justin sonó preocupado
—No quiero salir —confeso ______
—Estás conmigo nada malo puede pasarte —le recordó Justin a _____ mientras la veía a los ojos para darle la confianza que ella necesitaba.
***
Ya había pasado una semana desde el regreso de Justin a Australia, _____ cada día sonreía más y todos los meritos se los llevaba Justin quien se había encargado de hacerla olvidar todo lo que había pasado costara lo que costara.
______ por su parte había arreglado las cosas con Emma, su querida mejor amiga iba a diario a la casa Justin solo para verla, puesto que _____ se sentía mas cómoda allí que en su propia casa.
¿Cómo había sucedido eso? Emma, todo pasaba por Emma, Emma cómplice de ______ había hablado con la madre de su mejor amiga y le había dicho que esta pasaría allí las vacaciones, la madre de _____ no sospechaba nada porque ______ diariamente la llamaba y además las veces que ____ por causalidad se encontraba con su hermano ella siempre estaba acompañada de Emma y también de Justin por supuesto.
—No quiero volver al colegio —______ suspiro irritada mientras Justin jugaba en el suelo con Zeus
—Pero ya solo nos quedan cinco meses y se acaba esto —Emma se lanzo al sofá y suspiro
—Creo que perderé el año —Justin sonó irritado —Así que a mi me queda un año y cinco meses
—No lo harás —_____ dijo confiada
—Perdí matemática, química y física este primer semestre ¿Cómo se supone que pase? —Justin levanto los hombros
—Porque yo voy a ayudarte y vas a pasar —_____ aprovecho que Justin estaba en el suelo y se subió a sus hombros y le beso la cabeza
— ¿Cómo podre concentrarme con semejante profesora? —Justin se mordió el labio inferior mientras _____ enrojecía
—Oigan estoy aquí ¿Recuerdan? —Emma vocifero
Justin tomo a ____ de las manos y se levanto con ella aun en los hombros, _____ solo se reía mientras Justin le daba vueltas y Emma pensó que no había visto escena más adorable entre una pareja nunca.
— ¿Por qué son tan gays? —Emma se burlo y les lanzo un cojín a la feliz pareja
Zeus se levanto y se coloco justo enfrente de la pareja y empezó a ladrarle a Emma.
—Antes de meterte con nosotros piensa en Zeus —le advirtió Justin
—Justin apropósito necesito hablar contigo —Emma hizo una mueca
—Claro dime —Justin dijo sin mirarla mientras jugaba con _____ en sus hombros
—Bueno no es nada malo —Emma suspiro —Pero si me gustaría hablar solo contigo —Emma miro a _____ en modo de disculpa
—Por mí no te preocupes, no tiene nada de malo que hablen —______ sonrió mientras le indicaba a Justin que la dejara en el suelo
—No, pero no tiene que ser ahora —Emma sonrió
Esa noche _____ y Justin se quedaron viendo películas hasta tarde, casualmente las preferidas de ____ la saga de Harry Potter.
—Como así entonces ¿Sneap es bueno? —Justin sonó bastante confundido mientras se llenaba la boca de palomitas
—Hay amor —____ se llevo una mano a la frente mientras se reía.
— ¡No! —Justin sonó molesto —Eso es todo ¿Ese fue el final? —sonó decepcionado
— ¿Y que mas querías? —_____ se burlo
—Bueno no se tal vez algo entre Harry y Hermaione creo que todos esperábamos eso —concluyo decepcionado y cruzo los brazos como un niño pequeño —Ni siquiera se dieron un beso, yo pensé que ellos terminarían juntos —bufo
—Te amo —______ le dio un beso en la mejilla entre risas mientras se dejaba caer en la almohada
Justin era mayor de edad pero en su mente vivía un niño pequeño que se había robado el alma y el corazón de _____.
—Menos mal que yo no soy tan tonto como Harry —Justin se subió encima de _____ apoyando sus brazos a cada lado para no dejar caer su peso sobre ella.
— ¿A qué te refieres? —le pregunto ____ mientras acomodaba unos mechones de cabello que se habían caído al rostro de Justin.
—Yo si aprovecho lo que tengo —le susurro a _____ sobre sus labios causando un escalofrió en ella
Justin atrapo los labios de _____ con suma delicadeza mientras su mano derecha recorría despacio y sin prisa las piernas de su novia, _____ por su parte se concentro en acariciar el cabello de Justin y pegarlo más a ella.
Besar a Justin era como subir al séptimo cielo, era como alcanzar las nubes, para ella era el paraíso.
—Te amo —Justin susurro sobre los labios de su adorable novia antes de atraparlos nuevamente
_____ no pude evitar sonreír ante palabras tan hermosas y continúo con su vicio, besar a su novio.
Por otro lado Justin intentaba seducir a _____ con caricias y palabras, la quería y la quería ahora había paso mucho tiempo sin ella y dicen por ahí que cuando la copa de vino está llena de amor es tiempo de vaciarla, Justin amaba a ______ y el solo hecho de sentir su delicado cuerpo caliente bajo el suyo hacía que él la deseara en todas las formas posibles.
Pero Justin cometió un error, bajo a su cuello y lo beso delicadamente entonces miles de recuerdos vinieron a la cabeza de _______, recuerdos que tenían nombre…Anthony _____ recordó la forma tan grotesca en que la había besado, la forma tan burda en que había intentado entrar en ella y se retorció en su sitio mientras un grito salía de su garganta y se cubría el rostro con las manos antes de ponerse a llorar, frente a su confundido novio.
Justin preocupado intento quitar las manos de su rostro pero ______ estaba demasiado asustada como para reaccionar ante la situación.
— ¡Aléjate de mi! —________ grito con miedo y se encerró en el año


#IMPORTANTE
Hola chicas gracias por los comentarios pero fueron muy poquitos D: pero bueno me disculpo por no haber subido antes lo que pasa es que estuve muy enferma y aparte no tenia internet en mi casa por un problema que habia en mi sector las adoro gracias por comentar.
xoxo Stefy.
PD: Chicas tengo una cuenta exclusiva de Icons, Banner, BG y Header si quieren pueden seguirme alli es las quiero.

84 Comments

Realtime comments disabled

s_sbieber 665 days ago

Quiero que me avises para la nueva novela

ItsKidrauhlGirl 670 days ago

simplemente amo este capitulo

cuddlebiebah 671 days ago

me encanta la nueva novela :D

zaida8 671 days ago

siguienteeeeeeeeeeeeeee me encantaaa *_*

ItsJessicaBiebs 671 days ago

sígueeela jkshkjskjfkjskjs contesta mi pregunta :(( ¿cuando aparecera el chico de los carteles? ¿que el no cambiara la historia?

JDBMbelieber1 672 days ago

se que son muy pocos comentarios...
pero... porfa si subelo:D
siii(?)

JDBMbelieber1 672 days ago

no nos dejes con la intriga
queremos saber lo que pasa!!!:P

JDBMbelieber1 672 days ago

sabes que nos encanta porfa no la dejes asi!

JDBMbelieber1 672 days ago

no la dejes ahi
queremos saber: ¿Justin que es lo que hace?¿Que pasa?...
please!!!

JDBMbelieber1 672 days ago

(perdona por comentar hasta ahorita:/)
Siguela!! siguela!!!!!!
siiii!(?)

Hillary_Michel 672 days ago

SIGUELAAAAA

Hillary_Michel 672 days ago

por otro lado, justin es un hermosoo dios cuantoo lo amoo <3

Hillary_Michel 672 days ago

oohh fuck fuee hermosooo! #tb la vdd aun no he comenzado a leer love at first click, pues la escuela me tiene mal, solo entro rapidito a leer tb, pero en cuanto me desocupe leo los caps de lafc que has subido

valequientero 672 days ago

Ahhhhh amo las novelas me encantaron los cap. síguelas yaaaa están muy buenas me avisas por fa?

04_deya 673 days ago

Me encanto <3 sorry por no comentar :( sigueelaaa

ofjrauhl 673 days ago

Perdon por comentar tarde #TB SIGUELAAA!! Amo esa novela :}

InaBieber1D 673 days ago

*o* ME ENCANTA!

0_0Belieber 674 days ago

siguelaasss

MonseBeadles 674 days ago

omgg siguelaaa #TB la amooo me etiquetas ehh.jejej

samantha_aka 674 days ago

#TB aaaah todo bien hasta la ultima parte ecitaaa sigue sufriendo trauma lol okno siguelaaa