@rockssgjb

♡saw sel 02.02.11, saw jb 12.11.13♡

Que mejor que sea Soltero & a demás Sexy

Capítulo 14 (Parte 3) 

Selena se contuvo para no salir corriendo detrás de él. Si le rogaba que le hiciese el amor y él se negaba porque no confiaba en ella, no podría soportarlo. Había pensado que quizás pudiesen cenar juntos, lo que hubiese sido mejor que nada, pero él no había querido.
Bobo corrió entre sus pies, quería que lo sacase de paseo. Selena entró en la cocina y tomó la botella vacía de cerveza con las dos manos, como si pudiese absorber el calor de las manos de Justin. Luego se la llevó a la boca y pasó los labios por el borde.
Cerró los ojos y recordó sus besos. Era extraño, pero no era la pasión lo que más echaba de menos. Le faltaba aquella sensación de estar unida a alguien, de no estar sola en el mundo. No había conocido aquella sensación hasta que no había estado con Justin. Y a partir de entonces parecía no poder volver a vivir sin ella.


Mientras lo echaba de menos, Selena pasó los días preguntándose cómo podía darle las gracias por haber ayudado a su madre. Halló la respuesta en el escaparate de una tienda de deportes. Era el regalo perfecto.
Estaba tan contenta con la compra que, en vez de irse a casa, se pasó antes a ver a su madre.
Mandy abrió la puerta con parte del manuscrito en una mano y las gafas en la otra.
—¿Interrumpo?
—No. Estaba repasando el capítulo que he escrito hoy. Ya casi estoy terminando el libro.
—Eso es estupendo, mamá —dijo Selena, que sintió cómo se le aceleraba el pulso.
—¿Qué traes aquí?
Mandy dejó el manuscrito y se puso el bolígrafo detrás de la oreja antes de agarrar el balón de baloncesto lleno de autógrafos.
—Es evidente que te ha costado mucho dinero.
—Están todos. Ya sabes lo mucho que le gustan los Knicks. Estoy deseando ver la cara que pone cuando se lo dé.
—Estoy segura de que le encantará. ¿Cuándo es su cumpleaños?
—Esto... no la he comprado para su cumpleaños —respondió Selena, dándose cuenta de que ni siquiera sabía cuándo era su cumpleaños, pero no podía admitirlo delante de su madre.
—Supongo que no has empezado ya a comprar los regalos de Navidad.
—No, me apetecía regalarle algo porque... —tampoco podía decirle a Mandy la verdad. No debía haberle enseñado el balón a su madre—. Me apetecía regalárselo porque es un tipo estupendo y lo quiero mucho.
—Lo entiendo, cariño. Pero no sé si él lo entenderá.
—¿Qué quieres decir?
—Sentémonos —sugirió Mandy, dirigiéndose hacia el sofá del salón—. Este balón cuesta mucho dinero, ¿verdad?
—Bueno, más o menos.
—¿Lo has pagado con la tarjeta de crédito?
—Ya sé que he estado gastando mucho dinero últimamente, pero es todo por una buena causa. Además, las cosas me van bien en el trabajo, he conseguido un cliente nuevo. Espero ganar bastante este mes.
—Eso espero. Y estoy segura de que volverás a empezar a ahorrarlo. Eres una chica lista. Pero ése no es el problema. El problema es que Justin sabe que te gastaste mucho dinero por él en la subasta y ahora, además, le haces un regalo caro, algo que él no puede comprarse. Yo sé que lo haces porque eres muy generosa. Pero Justin no te conoce tan bien como yo, y me preocupa que malinterprete tus actos.
—¿Quieres decir que puede pensar que estoy intentando comprar su amor?
—Algo así. 0 que haces alarde de todo el dinero que tienes. ¿Le has contado ya que vaciaste tu fondo de jubilación para la subasta?
—Todavía no.
—Así que sigue pensando que eres una niña rica. Si yo fuese tú, le diría la verdad lo antes posible. Ese tipo de secretos distancian a las personas, por mucho amor que haya. Yo me doy cuenta ahora de que debí decirle a tu padre que quería ser escritora.
—Pero ¿y si él te hubiese criticado?
—Pues habríamos hablado del tema y habríamos encontrado una solución. Pero lo que hice fue engañarnos a los dos. No dejes que eso ocurra con ustedes, cariño. Cuéntaselo.
—Supongo que debería hacerlo.
Pero le daba miedo confesarle a Justin que también le había mentido en eso. Se lo contaría pronto, pero antes le regalaría el balón. Él se daría cuenta de que era un regalo caro, pero valoraría que Selena hubiese buscado algo que a él le encantaría tener, y eso era más importante que lo que hubiese pagado por el regalo.


Menos de una semana después, Mandy invitó a Selena y a Justin a cenar. Tenía algo que celebrar, aunque no les dijo el qué. Selena quería pensar que su madre había terminado por fin el libro.
Selena corrió a casa después del trabajo para quitarse el traje gris y ponerse algo más festivo. Eligió un vestido rosa de punto y lo adornó con un fajín de colores. Le temblaron los dedos cuando tomó la caja en la que estaba el balón. Invitaría a Justin a bajar a su apartamento después de la cena y se lo daría allí.
Y entonces... no sabía lo que podría pasar. Ella deseaba que Justin dejase de mostrarse cauto, que volviese a ser apasionado y le hiciese el amor. Porque ella lo amaba con todas sus fuerzas e iba a explotar si no se lo decía pronto.
Cuando llegó a casa de su madre, Justin ya estaba allí, con un vaso de cerveza en la mano, sentado en el sofá, leyendo lo que debía de ser el manuscrito completo. Por la cantidad de páginas que había avanzado, debía de llevar un buen rato allí. Mandy debía de haberle pedido que fuese pronto para leerlo.
Selena sintió celos de que su madre hubiese permitido a Justin leer el manuscrito el primero, pero era evidente que él había sido el alma del proyecto. Cuando vio a Selena, Justin dejó el manuscrito a un lado.
—Sigue leyendo —le dijo ella.
—Si no te importa. Ya casi he terminado.
—¿Quieres algo más? —dijo Mandy, revoloteando en torno a él como un pajarillo—. ¿Otra cerveza?
—No, gracias.
—Aquí está tu copia, cariño —le dijo su madre a Selena, tendiéndole un fajo de hojas atadas con un lazo rojo—. Estoy segura de que ya sabías lo que quería celebrar con esta cena.
—Sí —admitió Selena, tomando el manuscrito y abrazando a su madre—. Felicitaciones, mamá.
—Tengo los nervios destrozados. Vamos a la cocina para que Justin pueda leer tranquilo. ¿Quieres una copa de vino? Yo voy a tomarme una. 0 seis.
—Eh, estoy segura de que es estupendo. Todavía recuerdo los tres primeros capítulos de aquel que escribiste hace tiempo. Me encantaron.
—Sí, pero tenías sólo doce años y eras mi hija —respondió Mandy, abriendo una botella de su vino favorito.
—Pero era muy inteligente ya a esa edad y leía mucho, si no hubiese sido bueno, me habría dado cuenta. Estoy segura de que éste es todavía mejor.
—No lo sé. Pero por lo menos lo he terminado y ya no tendré que decir que algún día escribiré un libro.
—Eso es cierto —dijo Selena, tomando su copa y levantándola—. Por. tus sueños.
Mandy levantó también la copa, tenía los ojos brillantes.
—Gracias.

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737 days ago

Que mejor que sea Soltero & a demás Sexy

Capítulo 14 (Parte 3)

Selena se contuvo para no salir corriendo detrás de él. Si le rogaba que le hiciese el amor y él se negaba porque no confiaba en ella, no podría soportarlo. Había pensado que quizás pudiesen cenar juntos, lo que hubiese sido mejor que nada, pero él no había querido.
Bobo corrió entre sus pies, quería que lo sacase de paseo. Selena entró en la cocina y tomó la botella vacía de cerveza con las dos manos, como si pudiese absorber el calor de las manos de Justin. Luego se la llevó a la boca y pasó los labios por el borde.
Cerró los ojos y recordó sus besos. Era extraño, pero no era la pasión lo que más echaba de menos. Le faltaba aquella sensación de estar unida a alguien, de no estar sola en el mundo. No había conocido aquella sensación hasta que no había estado con Justin. Y a partir de entonces parecía no poder volver a vivir sin ella.


Mientras lo echaba de menos, Selena pasó los días preguntándose cómo podía darle las gracias por haber ayudado a su madre. Halló la respuesta en el escaparate de una tienda de deportes. Era el regalo perfecto.
Estaba tan contenta con la compra que, en vez de irse a casa, se pasó antes a ver a su madre.
Mandy abrió la puerta con parte del manuscrito en una mano y las gafas en la otra.
—¿Interrumpo?
—No. Estaba repasando el capítulo que he escrito hoy. Ya casi estoy terminando el libro.
—Eso es estupendo, mamá —dijo Selena, que sintió cómo se le aceleraba el pulso.
—¿Qué traes aquí?
Mandy dejó el manuscrito y se puso el bolígrafo detrás de la oreja antes de agarrar el balón de baloncesto lleno de autógrafos.
—Es evidente que te ha costado mucho dinero.
—Están todos. Ya sabes lo mucho que le gustan los Knicks. Estoy deseando ver la cara que pone cuando se lo dé.
—Estoy segura de que le encantará. ¿Cuándo es su cumpleaños?
—Esto... no la he comprado para su cumpleaños —respondió Selena, dándose cuenta de que ni siquiera sabía cuándo era su cumpleaños, pero no podía admitirlo delante de su madre.
—Supongo que no has empezado ya a comprar los regalos de Navidad.
—No, me apetecía regalarle algo porque... —tampoco podía decirle a Mandy la verdad. No debía haberle enseñado el balón a su madre—. Me apetecía regalárselo porque es un tipo estupendo y lo quiero mucho.
—Lo entiendo, cariño. Pero no sé si él lo entenderá.
—¿Qué quieres decir?
—Sentémonos —sugirió Mandy, dirigiéndose hacia el sofá del salón—. Este balón cuesta mucho dinero, ¿verdad?
—Bueno, más o menos.
—¿Lo has pagado con la tarjeta de crédito?
—Ya sé que he estado gastando mucho dinero últimamente, pero es todo por una buena causa. Además, las cosas me van bien en el trabajo, he conseguido un cliente nuevo. Espero ganar bastante este mes.
—Eso espero. Y estoy segura de que volverás a empezar a ahorrarlo. Eres una chica lista. Pero ése no es el problema. El problema es que Justin sabe que te gastaste mucho dinero por él en la subasta y ahora, además, le haces un regalo caro, algo que él no puede comprarse. Yo sé que lo haces porque eres muy generosa. Pero Justin no te conoce tan bien como yo, y me preocupa que malinterprete tus actos.
—¿Quieres decir que puede pensar que estoy intentando comprar su amor?
—Algo así. 0 que haces alarde de todo el dinero que tienes. ¿Le has contado ya que vaciaste tu fondo de jubilación para la subasta?
—Todavía no.
—Así que sigue pensando que eres una niña rica. Si yo fuese tú, le diría la verdad lo antes posible. Ese tipo de secretos distancian a las personas, por mucho amor que haya. Yo me doy cuenta ahora de que debí decirle a tu padre que quería ser escritora.
—Pero ¿y si él te hubiese criticado?
—Pues habríamos hablado del tema y habríamos encontrado una solución. Pero lo que hice fue engañarnos a los dos. No dejes que eso ocurra con ustedes, cariño. Cuéntaselo.
—Supongo que debería hacerlo.
Pero le daba miedo confesarle a Justin que también le había mentido en eso. Se lo contaría pronto, pero antes le regalaría el balón. Él se daría cuenta de que era un regalo caro, pero valoraría que Selena hubiese buscado algo que a él le encantaría tener, y eso era más importante que lo que hubiese pagado por el regalo.


Menos de una semana después, Mandy invitó a Selena y a Justin a cenar. Tenía algo que celebrar, aunque no les dijo el qué. Selena quería pensar que su madre había terminado por fin el libro.
Selena corrió a casa después del trabajo para quitarse el traje gris y ponerse algo más festivo. Eligió un vestido rosa de punto y lo adornó con un fajín de colores. Le temblaron los dedos cuando tomó la caja en la que estaba el balón. Invitaría a Justin a bajar a su apartamento después de la cena y se lo daría allí.
Y entonces... no sabía lo que podría pasar. Ella deseaba que Justin dejase de mostrarse cauto, que volviese a ser apasionado y le hiciese el amor. Porque ella lo amaba con todas sus fuerzas e iba a explotar si no se lo decía pronto.
Cuando llegó a casa de su madre, Justin ya estaba allí, con un vaso de cerveza en la mano, sentado en el sofá, leyendo lo que debía de ser el manuscrito completo. Por la cantidad de páginas que había avanzado, debía de llevar un buen rato allí. Mandy debía de haberle pedido que fuese pronto para leerlo.
Selena sintió celos de que su madre hubiese permitido a Justin leer el manuscrito el primero, pero era evidente que él había sido el alma del proyecto. Cuando vio a Selena, Justin dejó el manuscrito a un lado.
—Sigue leyendo —le dijo ella.
—Si no te importa. Ya casi he terminado.
—¿Quieres algo más? —dijo Mandy, revoloteando en torno a él como un pajarillo—. ¿Otra cerveza?
—No, gracias.
—Aquí está tu copia, cariño —le dijo su madre a Selena, tendiéndole un fajo de hojas atadas con un lazo rojo—. Estoy segura de que ya sabías lo que quería celebrar con esta cena.
—Sí —admitió Selena, tomando el manuscrito y abrazando a su madre—. Felicitaciones, mamá.
—Tengo los nervios destrozados. Vamos a la cocina para que Justin pueda leer tranquilo. ¿Quieres una copa de vino? Yo voy a tomarme una. 0 seis.
—Eh, estoy segura de que es estupendo. Todavía recuerdo los tres primeros capítulos de aquel que escribiste hace tiempo. Me encantaron.
—Sí, pero tenías sólo doce años y eras mi hija —respondió Mandy, abriendo una botella de su vino favorito.
—Pero era muy inteligente ya a esa edad y leía mucho, si no hubiese sido bueno, me habría dado cuenta. Estoy segura de que éste es todavía mejor.
—No lo sé. Pero por lo menos lo he terminado y ya no tendré que decir que algún día escribiré un libro.
—Eso es cierto —dijo Selena, tomando su copa y levantándola—. Por. tus sueños.
Mandy levantó también la copa, tenía los ojos brillantes.
—Gracias.

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7 Comments

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beliebermh 736 days ago

Ahhh AMO esta nove y todas las demás.. Los cap han estado MARAVILLOSOS... SIGUELAAAAAAAAAAAA

ohjelenur 736 days ago

Awwwwwwwww. ¡Que intriga! Como siempre, lol. ¡SIGUIENTE! <3

SelRuleMyWorld 737 days ago

PORFIN TERMINO EL LIBRO KDJAJFH
OJALA QUE YA ESTEN JUNTOS ♥

Selenuuur 737 days ago

si, ya el otro, este nos deja intrigados...con ganas de otro

bitchbehappy 737 days ago

AYYY ME MUERO, ES PERFECTAAA:3 JKDFGHDSGFHDSGHS ya se pueden decir todo el amor que se tienen.

manuorozco 737 days ago

anguieee sube el otrooo la amooo!!

ParamoreSel_JDB 737 days ago

lñksdfhjñljdks Siguela! :3