♥-Belieber Forever-♥

@Believe_kathy

I LOVE U WITH ALL MY HEART ♥@justinbieber -@justinbieber_b7 ... -- 30/6/12 (sabado) @justinbieber_b7 FOLLEW ME & ANSWERED ME AT 23:34 ♥ NSN ♥

•● тнιиĸιи of yoυ ●• нoτ [Adaptada] #kathy

No sentía nervios, ni si quiera cuando sus ojos recorrían mi pecho con detención y luego… sentí en mi entrepierna el efecto que causaba en él.

Susurró y no pude descifrar qué, mas cuando iba a preguntar, tomó de mi cintura y nuevamente
estaba sobre mí.

Su anatomía ya estaba húmeda producto al calor que emanaba la situación y no había dudas que mi piel debía estar en el mismo estado.

Mientras besaba mis labios, acariciaba mis piernas con lentitud y de a poco las iba separando para acomodarse a la perfección y comenzar con torturadores movimientos sobre mí.

Gemí suavemente sus labios al sentir que la presión que hacía iba siendo cada vez mayor. Sus
manos ya habían tomado la decisión y me despojaban de la única prenda que cubría mi cuerpo
y al tenerme completamente desnuda, las guió hasta mis pechos para masajearlos con lentitud y
pronto, sus labios se encontraban besando la parte más delicada de ellos. Solo podía gemir ante
todas las maravillas que lograba hacerme sentir, su lengua se desplazaba de un lado a otro y
comenzaba a desesperarme, lo necesitaba dentro de mí, llenándome de placer, cariño, amor.

Mientras se encontraba concentrado en esa parte de mi anatomía, tomé el elástico de su bóxer
negro y lo deslicé todo lo que mis brazos me lo permitieran, para luego dejarle la misma tarea
a mis pies. 

Capturó mi boca completa y jugó apenas pocos segundos con mi lengua. Se separó y respiró
jadeante sobre mis labios. Me miró a los ojos y sonrió con ternura.

Iba a decírselo, iba a decirle por fin que lo amaba, pero todas mis palabras se ahogaron en un
largo gemido al sentir como hacía presión en mí entre piernas y se movía delicadamente apaciguando la suave puntada. 

La ola de calor iba creciendo a medida que me embestía una y otra vez. Trataba de ser cuidadoso
y lento, pero estaba viéndose obligado a comenzar con una serie de movimientos más rápidos.

Gemía sin cuidado sobre mis labios y no hacía más que incentivarme a seguir. Arañaba su
espalda y mordía uno de sus hombros tratando de contener el placer, pero cada vez era más difícil.

Ni uno de los cuerpos se agotaba, al contrarío, pedían agritos más.

Giramos en la cama y solté un grito ahogado al sentir como me penetraba con mayor fuerza al
estar yo sobre él. Me sujetaba de la cintura para ir guiando cada movimiento. Soltó un gran gemido
y caí rendida en su pecho.

Su corazón latía más fuerte de lo normal… por la luz que entraba con poca intensidad por una de
las ventanas… podía apreciar como nuestros cuerpos brillaban a la luz de la luna.

Aún ahogado, tratando de recuperar el aire, acariciaba mi espalda y mi cabello de forma vertical. Suspiraba de forma continua y yo no sabía como comenzar a decirle lo que sentía.

Como estábamos en el entretecho, la música de la fiesta se escuchaba con poca intensidad, por lo
que el silencio abundaba y dejó que escucháramos con claridad un ruidoso trueno y luego la lluvia.
Las gotas golpeaban con fuerzas la ventana y parecían querer romper el tejado para inundarnos.
El viento, la lluvia, relámpagos y truenos, no me hacían sentir más que protegida entre los brazos
de Justin. Aún seguíamos desnudos, tapados solamente por una frazada y sentía a mi cuerpo más
tibio que nunca, no habitaba el frío.

Suspiré suavemente y levanté mi rostro para poder mirar a Justin directo a los ojos. Sonrió con
ternura y acarició mi majilla con su mano derecha.

Era el momento, era el instante perfecto para decirle a Justin la palabra más importante que podría
decir, esa palabra tan corta, pero tan grande a la vez, la que deja una marca en la vida.

—Justin —Susurré con el nerviosismo presente en la voz.

— ¿Si? —Volvió a sonreír al notar que algo trataba de decirle, más no me sentía preparada.

—Hay algo que debes saber —Musité con una leve sonrisa en los labios, tenía tanto miedo, tanto
miedo a ser rechazada.

—Esa voz de misterio —Carcajeó mirándome con una divertida expresión— Dime.

—Yo… —Mis ojos por última vez vagaron tranquilos por toda la habitación, preparándome para mi
misión— Justin… —Y ahí me encontré con sus hermosos ojos Miel— Justin… Yo Te Amo —Susurré. Sentí mi cuerpo más liviano y mi conciencia más limpia que nunca, por fin había tenido el valor para
decirlo y era una sensación enormemente satisfactoria, pero al cabo de unos segundos, cada
espacio dejado en libertad en mi cuerpo, se fue rellenando de nervios interminables.

Creía morir con el paso de los segundos. Miraba concentrada el rostro de Jutin, buscando
expresiones, algo que me diera un indicio de qué era lo que sentía, pero él decidió quedarse
con los ojos idos, inexpresivo total. Parecía que sus oídos se hubiesen estado tapados y no
hubiese alcanzado a escuchar mi declaración, era como si aún esperara a que le dijera algo.

—Justin… —Volví a susurrar y esta vez mi voz sonó mas temblorosa que veces anteriores, pero necesitaba saber de una sola vez si él sentía lo mismo.

—_______ —Por fin sus labios se movieron y me indicaron que ya había escapado de su transe.

Me miraba con los ojos tristes y apagados, desesperados y asustados… no era una buena señal.

El silencio volvía reinar en el cuarto y de a poco fui sintiendo como un gran nudo comenzaba a
nacer en mi garganta.

—_______ —Musitó con voz fúnebre, me tomó con cuidado y se sentó para volver a enfrentarme
con mayor comodidad y hacerme saber lo delicado que podía ser el tema— Sabes que te quiero,
que te adoro ¿Verdad? —Dejó ver sus pequeños dientes en una leve sonrisa, la cual al segundo,
ya había desaparecido.

Asentí con un dejo de esperanza e iluminación en mi corazón, quizá no sería tan malo.

Apoyó sus manos en mis hombros, las deslizó hacia arriba, por mi cuello hasta llegar a tomar de
mis mejillas y sonrió al mirar mis ojos brillantes.

—… Pero amar… es un sentimiento muy grande —Susurró con la voz firme. Estaba siendo sincero.

Sentí como el aire brillaba por su ausencia en mis pulmones y como mi corazón comenzaba a desvanecerse.

¡¿Cómo diablos pude haber sido tan estúpida?! ¡Nunca debí de haberle dicho! ¡Estúpida niña con
ilusiones! Debí de haber guardado silencio.

Mis ojos se cubrieron de lágrimas y agaché el rostro humillado, ¿Cómo se suponía que lo miraría a los ojos desde ahora en adelante?

—_______… Por favor, no me mal interpretes, lo que sientes es hermoso, pero se supone que
solo es… lo mismo que siento yo ¿No? No me ves con otros ojos ¿Verdad? —Y ya lo había entendido. ¡Se había dado cuenta! Su voz cantaba con desesperación y yo no hice más que tirar la sábana
hacia atrás y salir del acolchado para tomar toda mi ropa y poner en su lugar a cada
prenda— ¡No! No, no, no… oye ¿Qué sucede? _______ —Salió exaltado de la cama y con rapidez
llegó hasta a mí para tomarme de un brazo y no dejarme escapar.

Con el corazón quebrado y herido, humillada y molesta quité su brazo de encima, ni que me
tocara quería.

Mientras me vestía, sentía como las lágrimas, que inundaban en su totalidad a mis ojos,
comenzaron a correr cargadas de odio por mis mejillas.

Estaba lista y tomé mi chaqueta apresurada para salir del cuarto, pero nada iba a ser tan fácil, Justin había tomado mucho menos tiempo que yo y ya se encontraba vestido impidiéndome el paso.

—Vamos, tenemos que hablar —Ni su voz desesperada me haría mirarlo a los ojos, me sentía
tan usada.

Ahora era cuando entendía porqué Justin siempre prefería la clase de chica; Anahi.

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934 days ago

•● тнιиĸιи of yoυ ●• нoτ [Adaptada] #kathy

No sentía nervios, ni si quiera cuando sus ojos recorrían mi pecho con detención y luego… sentí en mi entrepierna el efecto que causaba en él.

Susurró y no pude descifrar qué, mas cuando iba a preguntar, tomó de mi cintura y nuevamente
estaba sobre mí.

Su anatomía ya estaba húmeda producto al calor que emanaba la situación y no había dudas que mi piel debía estar en el mismo estado.

Mientras besaba mis labios, acariciaba mis piernas con lentitud y de a poco las iba separando para acomodarse a la perfección y comenzar con torturadores movimientos sobre mí.

Gemí suavemente sus labios al sentir que la presión que hacía iba siendo cada vez mayor. Sus
manos ya habían tomado la decisión y me despojaban de la única prenda que cubría mi cuerpo
y al tenerme completamente desnuda, las guió hasta mis pechos para masajearlos con lentitud y
pronto, sus labios se encontraban besando la parte más delicada de ellos. Solo podía gemir ante
todas las maravillas que lograba hacerme sentir, su lengua se desplazaba de un lado a otro y
comenzaba a desesperarme, lo necesitaba dentro de mí, llenándome de placer, cariño, amor.

Mientras se encontraba concentrado en esa parte de mi anatomía, tomé el elástico de su bóxer
negro y lo deslicé todo lo que mis brazos me lo permitieran, para luego dejarle la misma tarea
a mis pies.

Capturó mi boca completa y jugó apenas pocos segundos con mi lengua. Se separó y respiró
jadeante sobre mis labios. Me miró a los ojos y sonrió con ternura.

Iba a decírselo, iba a decirle por fin que lo amaba, pero todas mis palabras se ahogaron en un
largo gemido al sentir como hacía presión en mí entre piernas y se movía delicadamente apaciguando la suave puntada.

La ola de calor iba creciendo a medida que me embestía una y otra vez. Trataba de ser cuidadoso
y lento, pero estaba viéndose obligado a comenzar con una serie de movimientos más rápidos.

Gemía sin cuidado sobre mis labios y no hacía más que incentivarme a seguir. Arañaba su
espalda y mordía uno de sus hombros tratando de contener el placer, pero cada vez era más difícil.

Ni uno de los cuerpos se agotaba, al contrarío, pedían agritos más.

Giramos en la cama y solté un grito ahogado al sentir como me penetraba con mayor fuerza al
estar yo sobre él. Me sujetaba de la cintura para ir guiando cada movimiento. Soltó un gran gemido
y caí rendida en su pecho.

Su corazón latía más fuerte de lo normal… por la luz que entraba con poca intensidad por una de
las ventanas… podía apreciar como nuestros cuerpos brillaban a la luz de la luna.

Aún ahogado, tratando de recuperar el aire, acariciaba mi espalda y mi cabello de forma vertical. Suspiraba de forma continua y yo no sabía como comenzar a decirle lo que sentía.

Como estábamos en el entretecho, la música de la fiesta se escuchaba con poca intensidad, por lo
que el silencio abundaba y dejó que escucháramos con claridad un ruidoso trueno y luego la lluvia.
Las gotas golpeaban con fuerzas la ventana y parecían querer romper el tejado para inundarnos.
El viento, la lluvia, relámpagos y truenos, no me hacían sentir más que protegida entre los brazos
de Justin. Aún seguíamos desnudos, tapados solamente por una frazada y sentía a mi cuerpo más
tibio que nunca, no habitaba el frío.

Suspiré suavemente y levanté mi rostro para poder mirar a Justin directo a los ojos. Sonrió con
ternura y acarició mi majilla con su mano derecha.

Era el momento, era el instante perfecto para decirle a Justin la palabra más importante que podría
decir, esa palabra tan corta, pero tan grande a la vez, la que deja una marca en la vida.

—Justin —Susurré con el nerviosismo presente en la voz.

— ¿Si? —Volvió a sonreír al notar que algo trataba de decirle, más no me sentía preparada.

—Hay algo que debes saber —Musité con una leve sonrisa en los labios, tenía tanto miedo, tanto
miedo a ser rechazada.

—Esa voz de misterio —Carcajeó mirándome con una divertida expresión— Dime.

—Yo… —Mis ojos por última vez vagaron tranquilos por toda la habitación, preparándome para mi
misión— Justin… —Y ahí me encontré con sus hermosos ojos Miel— Justin… Yo Te Amo —Susurré. Sentí mi cuerpo más liviano y mi conciencia más limpia que nunca, por fin había tenido el valor para
decirlo y era una sensación enormemente satisfactoria, pero al cabo de unos segundos, cada
espacio dejado en libertad en mi cuerpo, se fue rellenando de nervios interminables.

Creía morir con el paso de los segundos. Miraba concentrada el rostro de Jutin, buscando
expresiones, algo que me diera un indicio de qué era lo que sentía, pero él decidió quedarse
con los ojos idos, inexpresivo total. Parecía que sus oídos se hubiesen estado tapados y no
hubiese alcanzado a escuchar mi declaración, era como si aún esperara a que le dijera algo.

—Justin… —Volví a susurrar y esta vez mi voz sonó mas temblorosa que veces anteriores, pero necesitaba saber de una sola vez si él sentía lo mismo.

—_______ —Por fin sus labios se movieron y me indicaron que ya había escapado de su transe.

Me miraba con los ojos tristes y apagados, desesperados y asustados… no era una buena señal.

El silencio volvía reinar en el cuarto y de a poco fui sintiendo como un gran nudo comenzaba a
nacer en mi garganta.

—_______ —Musitó con voz fúnebre, me tomó con cuidado y se sentó para volver a enfrentarme
con mayor comodidad y hacerme saber lo delicado que podía ser el tema— Sabes que te quiero,
que te adoro ¿Verdad? —Dejó ver sus pequeños dientes en una leve sonrisa, la cual al segundo,
ya había desaparecido.

Asentí con un dejo de esperanza e iluminación en mi corazón, quizá no sería tan malo.

Apoyó sus manos en mis hombros, las deslizó hacia arriba, por mi cuello hasta llegar a tomar de
mis mejillas y sonrió al mirar mis ojos brillantes.

—… Pero amar… es un sentimiento muy grande —Susurró con la voz firme. Estaba siendo sincero.

Sentí como el aire brillaba por su ausencia en mis pulmones y como mi corazón comenzaba a desvanecerse.

¡¿Cómo diablos pude haber sido tan estúpida?! ¡Nunca debí de haberle dicho! ¡Estúpida niña con
ilusiones! Debí de haber guardado silencio.

Mis ojos se cubrieron de lágrimas y agaché el rostro humillado, ¿Cómo se suponía que lo miraría a los ojos desde ahora en adelante?

—_______… Por favor, no me mal interpretes, lo que sientes es hermoso, pero se supone que
solo es… lo mismo que siento yo ¿No? No me ves con otros ojos ¿Verdad? —Y ya lo había entendido. ¡Se había dado cuenta! Su voz cantaba con desesperación y yo no hice más que tirar la sábana
hacia atrás y salir del acolchado para tomar toda mi ropa y poner en su lugar a cada
prenda— ¡No! No, no, no… oye ¿Qué sucede? _______ —Salió exaltado de la cama y con rapidez
llegó hasta a mí para tomarme de un brazo y no dejarme escapar.

Con el corazón quebrado y herido, humillada y molesta quité su brazo de encima, ni que me
tocara quería.

Mientras me vestía, sentía como las lágrimas, que inundaban en su totalidad a mis ojos,
comenzaron a correr cargadas de odio por mis mejillas.

Estaba lista y tomé mi chaqueta apresurada para salir del cuarto, pero nada iba a ser tan fácil, Justin había tomado mucho menos tiempo que yo y ya se encontraba vestido impidiéndome el paso.

—Vamos, tenemos que hablar —Ni su voz desesperada me haría mirarlo a los ojos, me sentía
tan usada.

Ahora era cuando entendía porqué Justin siempre prefería la clase de chica; Anahi.

1 Comment

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Believe_kathy 934 days ago

Me rompio el corazon la foto :' ) <3 ... comenten o si no esccriban un tweet diciendo ke les gusto el cap _!!!