molibdenoniquelcalci

@monicarden

Skinny blonde metalhead. I read too much and sleep too little. Vegetarian.

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Fanfic  de Los Juegos del Hambre
Las cenizas restantes: El regreso de los Juegos del Hambre
Capitulo 3


No dejo de pensar en mis niños, ¿Qué pasaría si ellos resultaban elegidos en alguna de las próximas cosechas? 

¿Sería capaz de llevarlos a morir a una arena, como lo estaba haciendo con el hijo de mi mejor amigo y una chica que empezaba a odiar?

Las preguntas se amontonaban en mi cabeza y ninguna tenía respuesta, me gustaría ser capaz de sacar estos pensamientos de mi mente, pero cada vez que lo intentaba, volvían y me hacían la mente añicos.

No podían haber más juegos, definitivamente no, habían pasado tantas cosas, había hecho tanto para evitarlos, pero habían vuelto y peores que nunca, ya que nadie los vio venir.

Era como recibir un regalo que no esperabas y al abrirlo encontrar la cosa que más temor te da.

-Estos van a ser los últimos Juegos- mascullo para mí misma en vos que, al parecer fue muy alta.

-¿Qué?- dice Peeta 

Nos encontrábamos en el comedor del tren, Peeta, Benjamin y yo, cenando. Nos habían traído una variedad de carnes, ensaladas y panes. No había tenido oportunidad de hablar con Peeta sobre Benjamin.

-Nada- respondo 

Monica no había salido de la habitación que le habían asignado.

Yo apenas podía probar bocado. Peeta parecía sentir lo mismo, pero Benjamin engullía sin parar. Lo miro detenidamente.

-Necesito recuperar energía- dice entre bocados de un arroz que tenía pequeños pedazos de carne- En estos días no he podido comer bien, además esto esta delicioso.

-Haces bien- Peeta asiente.

En eso entra Effie, increíble y contra su costumbre, tarde. Se me abre la boca involuntariamente, lleva su cabello rojo chillón suelto y la verdad es que es muy bonito, parece tener un ondulado natural, pero esta tan tratado artificialmente que no lo encuentro nada atractivo.

A mí la verdad no me podía haber importado menos mi aspecto, al contrario de Effie, que parecía que era lo único que lo importaba. Mantenía un cuerpo fuerte, gracias a la caza que nunca había querido dejar, pero obviamente no tenía el mismo cuerpo que cuando tenía 16. La ropa que yo usaba era casual, no me podía importar menos la ropa.

En este momento llevaba una blusa larga marrón y pantalones hasta la mitad de la pantorrilla color caqui. Peeta vestía una camiseta azul del mismo color que sus ojos y Benjamin una camiseta negra y jeans oscuros, puedo apreciar su cuerpo, es muy fuerte y muy atractivo, igual que Gale, se podría decir que es casi idéntico a su padre a los 18, pero hay algo en su cara y principalmente en sus ojos que lo distingue de Gale, eran más redondos y sus facciones no eran tan marcadas, dándole un aspecto más amigable, me recordaba a alguien, pero no podía concretar a quien era.

-Lo siento, lo siento- dice, casi grita, exageradamente, es la tributo, no quiere salir, pero le dije que sí no salía no comería, así que probablemente baje en unos minutos- se sirve, se sienta en la mesa y empieza a comer, sin dejar sus modales de lado.

Pruebo el arroz con carne y lo acompaño con una ensalada de tomate. La verdad esta delicioso, pero no tenía ganas de comer, así que solo consigo tragar pequeños bocados y alguien irrumpe en la sala, es Monica, lleva unos jeans y una blusa morada. No nos mira, se sienta y empieza a engullir rápidamente.

-Tenemos que hablar- Peeta dice. Se dirige a la chica- Lo quieran o no y van a tener que escucharme, a mí y a Katniss. Sus vidas dependen mucho de nosotros- ella le dirige una mirada asesina, pero no emite palabra alguna, sigue comiendo, al parecer sin notar lo que se llevaba a la boca, que tenía las comisuras bajas- ¿Qué saben hacer?

-Soy bueno con las trampas- salta Benjamin. Claro, claro, era como su padre- Y se me da bien el combate cuerpo a cuerpo, creo.

- Bueno, eso es genial, te servirá. ¿Qué hay de ti?

La chica lo mira pensando, abre, la boca y la vuelve a cerrar dubitativa.

-¿Qué?

-Nada-responde ella en un tono asustado- Creo que soy buena con los... eh…cuchillos, pero…no… no…practico mucho- Se da cuenta que Peeta va a continuar y dice algo en tono urgente- y además he usado un par de bisturís en mi vida, pero no se de que serviría. 

No parece decir la verdad.

-¿De verdad?- la presiona Peeta.

-Sí- dice ella de vuelta a su tono agresivo y defensivo.

-Está bien- No parece convencido. La verdad yo tampoco lo estoy, ¿Qué había querido decir?-Ahora no hay que preocuparse por eso. Descansen y aliméntense bien. Ah, y rueguen que les toque un buen estilista, les ayudará mucho. Hablaremos después de la presentación, tenemos que discutir que harán en el centro de entrenamiento.

-¿Me puedo retirar?- dice Monica- Por favor- dice después de mirar a Effie.

-Está bien, intenta venir más temprano la próxima vez y de comer mejor, lo necesitarás- en su plato había una considerable cantidad de comida.

Se levanta sin decir nada. Benjamin sigue comiendo.

-Ella… no la había visto antes- suelta de repente Peeta, el a veces salía al pueblo a comprar cosas o a saludar a la gente.

-Yo tampoco- coincido. Nunca salía de la casa, a excepción del bosque y un par de veces al año a la ciudad, pero nunca observaba a las personas a mí alrededor.

-Es de La Veta-dice Gale.

Me sorprendo, no tiene aspecto de la Veta.

-¿La habías visto antes?- le pregunto.

-Un par de veces-dice- En estos días, vive en una casa que quedo destruida después de la rebelión y que no ha sido demolida. Siempre está sola, nunca he visto a nadie junto a ella.
-Había dicho algo sobre perder todo- recuerdo

-La verdad no sé por qué, pero me gustaría saber más de ella- me miran- Para ayudarla y ver si es capaz de salir de allí.

-Pero no hoy- dice Peeta.

-¿Por qué? 

-Sigue alterada, no te dejara hablar- Wow, Peeta parece conocer más a la gente de lo que creía, de repente me sonríe- Déjala, sé que después hablará contigo. Lo quieras o no, se parece a ti.
No respondo y terminamos de comer o eso parece.

Effie nos dice que mañana el desayuno es temprano y que no nos podemos retrasar, pide disculpas mil veces más exageradamente y se va, su vestido naranja desaparece de la vista por el pasillo del tren.

Benjamin se retira a su habitación y Peeta y yo vamos a la nuestra.

Intento dormir, el abrazo de Peeta me reconforta, pero no demasiado.




Fanfic  de Los Juegos del Hambre
Las cenizas restantes: El regreso de los Juegos del Hambre
Capitulo 4

De repente amanece, mis pesados parpados hacen un esfuerzo por levantarse hasta que lo logran, Peeta esta acostado al lado mío, todavía acostado y parece sumido profundamente en sus sueños, ¿Qué podría estar soñando? 

Estamos más cerca del Capitolio, llegaremos esta tarde o entrando la noche.

Haymitch nos llama poco después de que Peeta despierta y nos asegura que los niños están bien, eso me tranquiliza un poco, sólo un poco. No sabía que había teléfonos en el tren. 

Llegamos al comedor donde Benjamin y Monica se encuentran desayunando silenciosamente.
Nos sentamos.

-¡Buenos días! - Saluda Effie alegremente. No la había escuchado llegar- ¿Cómo amanecieron?

-Bien- respondemos al unísono y sin verdadera emoción

- ¡Qué bien! - chilla Effie

El desayuno pasa sin sucesos dignos de mención. Peeta y Monica se van a sus habitaciones. Effie se va después- Quedamos Benjamin y yo. Hay un gran silencio incomodo hasta que él lo rompe.

-Pensé que tenías que preguntarme varias cosas.

-De hecho –admito-Pero pensé que te molestarían-confieso.

-No me importa

-Bueno-pienso en alguna pregunta que no le podría molestar demasiado-¿Por qué fuiste al doce?

-Vine a visitar a una amiga…y…y… para serte sincero…eh…quería verte.

-¿A mí?- Estoy desconcertada ¿para qué querría verme?

-Sí…bueno, papá me había hablado mucho de ti, quería conocer a la famosa Chica en Llamas. ¿Eso es lo que de verdad querías preguntarme?

-Eh... sí...- me mira escéptico- Bueno… ¿Gale vino contigo?- apenas consigo decir entre dientes.
-No.

-¿Cómo esta él? ¿Cómo le ha ido? ¿Qué ha sido de su vida después de la última vez que lo vi?

-El intentó seguir con su vida después de la Rebelión – dijo pensativo- pero no le fue fácil… te quería mucho.

Tengo ganas de llorar, pero las reprimo.

-Se fue a vivir al 2… y ahí trabajo en albañearía obviamente, aunque no le agradaba mucho. Una vez me dijo que hizo un tipo de calendario y solo escribía las cosas importantes que le pasaban y al final contaba los días productivos por el mes, pero nunca supe para que lo quería y nunca me lo mostró, no sé por qué… - pensó un rato y después continuo- Hasta que conoció a mi madre, una muchacha muy simpática y hermosa, aunque hasta hace poco me di cuenta de que nunca te superó. Como sea, se terminaron casando y bueno... nos tuvieron a mí y a mi hermana pequeña.

-¿Cuántos años tiene?- le pregunto sin darme cuenta.

-Doce, se llama Kaleigh-me mira profundamente y razona un momento- Dice que le recuerda a Primrose.

Al oír su nombre, todo se me viene encima y siento mi pecho hundirse ante tal peso, pero antes de que pueda llorar, él cambia de tema.

-Y a ti ¿Cómo te va?

-Bueno, ya sabes… - intento pensar el algo bueno para decirle- Mis hijos le han dado un nuevo sentido a mi vida… fue difícil dejarlos solos con Haymitch, pero confió en el. ¿Sabes? El dejo de tomar después de que mi pequeña pronuncio su nombre por primera vez- esbozo una pequeña sonrisa- Los extraño. Espero volver lo más pronto posible- analizo mis palabras y me siento miserable. Él tal vez no pudiera volver- Lo siento.

-No hay de qué… No tienes la culpa.

-Prometo traerte de vuelta y tú podrás regresar al 2 junto a tu familia.

-No hagas promesas de las que no estás segura que podrás cumplir-dice severo.

-Haré lo posible por cumplirla- Lo miro a los ojos y sostengo su mano- Lo prometo.

No responde, pero sé que quiere contradecirme

-¿Cómo es tu madre?-digo de repente, parece sorprendido.

-Es muy bonita, tiene el cabello rubio y ojos verdes, pero puedes ver que no heredé mucho de ella. Es el tipo de persona en la que puedes confiar hasta en los momentos más difíciles y oscuros de tu vida. Es increíble… es muy alegre.

-Puedo ver por qué tu padre la ama.

-Sí- concuerda- pero nunca como te amo a ti.

Oh, no ¿Por qué ahora? Eso era lo que menos quería escuchar, pero igual duele. Mucho

-¿Quién era la chica del tren?- cambio de tema rápidamente.

-¿Minerva?- se sonroja- Es mi mejor amiga. La quiero mucho. Ella fue la única que vino conmigo a ese estúpido viaje. Le prometí que sobreviviría, y regresaría con ella al 2, pero ahora me arrepiento de eso. Me hace sentir un miserable mentiroso.

- Cumplirás tu promesa-digo- Y yo cumpliré la mía- Y antes de que pueda responder me levanto de la mesa y me dirijo al pasillo, al cuarto de Monica

Un impulso me hace detenerme un momento en el pasillo y me obliga a pensar.

Rubia, simpática, hermosa, vive en el dos, el distrito favorito del Capitolio, el lugar perfecto al que huir en una rebelión.

Observo el rostro de Benjamin atentamente y el nombre de la persona a la que me recuerda suena como un eco en mi mente

Rubia, simpática, hermosa.

No, espera, es una completa estupidez, ella no…

-¿Cómo se llama tu madre?- el impulso incontrolable me hace gritarlo, lo repito- ¿Cómo se llama tu madre, Ben?

Parece abstraído, pero se da cuenta de la pregunta, me mira unos segundos sin comprender pero igual responde.

-Madge.

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- 







Hola :D Gracias por leer, ayer no pude subir, pero hoy traigo 2 capítulos :D

No me acuerdo de las personas que leían la fic, por eso si los etiqueto y no les interesaba, perdón.

Ocupo más nombres de tributos, los del 4 y del 8 ya los tengo, y necesito que los que quieran salir me manden una descripción general c:

Voy a hacer algunas recomendaciones por si quieren leerlas:

Recomendación de Libro:
La larga marcha de Stephen King: Lo encontré por casualidad buscando libros parecidos a la trilogía de THG y simplemente amo este libro
Trata sobre una competición donde hay que correr hasta morir, 100 participantes caminando días y noches sin parar por ninguna razón hasta que solo quede uno
¿Reglas? Simples
Tienen que caminar mínimo a 6,5 kilómetros por hora, cuando bajan el ritmo reciben un aviso, al recibir el cuarto aviso reciben ‘el pasaporte’ verán lo que significa después.
No se pueden salir de la carretera ni detenerse a orinar o a descansar, a nada.
Correrán hasta que solo uno quede vivo





MILES DE GRACIAS POR LEER :DD

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773 days ago

Fanfic de Los Juegos del Hambre
Las cenizas restantes: El regreso de los Juegos del Hambre
Capitulo 3


No dejo de pensar en mis niños, ¿Qué pasaría si ellos resultaban elegidos en alguna de las próximas cosechas?

¿Sería capaz de llevarlos a morir a una arena, como lo estaba haciendo con el hijo de mi mejor amigo y una chica que empezaba a odiar?

Las preguntas se amontonaban en mi cabeza y ninguna tenía respuesta, me gustaría ser capaz de sacar estos pensamientos de mi mente, pero cada vez que lo intentaba, volvían y me hacían la mente añicos.

No podían haber más juegos, definitivamente no, habían pasado tantas cosas, había hecho tanto para evitarlos, pero habían vuelto y peores que nunca, ya que nadie los vio venir.

Era como recibir un regalo que no esperabas y al abrirlo encontrar la cosa que más temor te da.

-Estos van a ser los últimos Juegos- mascullo para mí misma en vos que, al parecer fue muy alta.

-¿Qué?- dice Peeta

Nos encontrábamos en el comedor del tren, Peeta, Benjamin y yo, cenando. Nos habían traído una variedad de carnes, ensaladas y panes. No había tenido oportunidad de hablar con Peeta sobre Benjamin.

-Nada- respondo

Monica no había salido de la habitación que le habían asignado.

Yo apenas podía probar bocado. Peeta parecía sentir lo mismo, pero Benjamin engullía sin parar. Lo miro detenidamente.

-Necesito recuperar energía- dice entre bocados de un arroz que tenía pequeños pedazos de carne- En estos días no he podido comer bien, además esto esta delicioso.

-Haces bien- Peeta asiente.

En eso entra Effie, increíble y contra su costumbre, tarde. Se me abre la boca involuntariamente, lleva su cabello rojo chillón suelto y la verdad es que es muy bonito, parece tener un ondulado natural, pero esta tan tratado artificialmente que no lo encuentro nada atractivo.

A mí la verdad no me podía haber importado menos mi aspecto, al contrario de Effie, que parecía que era lo único que lo importaba. Mantenía un cuerpo fuerte, gracias a la caza que nunca había querido dejar, pero obviamente no tenía el mismo cuerpo que cuando tenía 16. La ropa que yo usaba era casual, no me podía importar menos la ropa.

En este momento llevaba una blusa larga marrón y pantalones hasta la mitad de la pantorrilla color caqui. Peeta vestía una camiseta azul del mismo color que sus ojos y Benjamin una camiseta negra y jeans oscuros, puedo apreciar su cuerpo, es muy fuerte y muy atractivo, igual que Gale, se podría decir que es casi idéntico a su padre a los 18, pero hay algo en su cara y principalmente en sus ojos que lo distingue de Gale, eran más redondos y sus facciones no eran tan marcadas, dándole un aspecto más amigable, me recordaba a alguien, pero no podía concretar a quien era.

-Lo siento, lo siento- dice, casi grita, exageradamente, es la tributo, no quiere salir, pero le dije que sí no salía no comería, así que probablemente baje en unos minutos- se sirve, se sienta en la mesa y empieza a comer, sin dejar sus modales de lado.

Pruebo el arroz con carne y lo acompaño con una ensalada de tomate. La verdad esta delicioso, pero no tenía ganas de comer, así que solo consigo tragar pequeños bocados y alguien irrumpe en la sala, es Monica, lleva unos jeans y una blusa morada. No nos mira, se sienta y empieza a engullir rápidamente.

-Tenemos que hablar- Peeta dice. Se dirige a la chica- Lo quieran o no y van a tener que escucharme, a mí y a Katniss. Sus vidas dependen mucho de nosotros- ella le dirige una mirada asesina, pero no emite palabra alguna, sigue comiendo, al parecer sin notar lo que se llevaba a la boca, que tenía las comisuras bajas- ¿Qué saben hacer?

-Soy bueno con las trampas- salta Benjamin. Claro, claro, era como su padre- Y se me da bien el combate cuerpo a cuerpo, creo.

- Bueno, eso es genial, te servirá. ¿Qué hay de ti?

La chica lo mira pensando, abre, la boca y la vuelve a cerrar dubitativa.

-¿Qué?

-Nada-responde ella en un tono asustado- Creo que soy buena con los... eh…cuchillos, pero…no… no…practico mucho- Se da cuenta que Peeta va a continuar y dice algo en tono urgente- y además he usado un par de bisturís en mi vida, pero no se de que serviría.

No parece decir la verdad.

-¿De verdad?- la presiona Peeta.

-Sí- dice ella de vuelta a su tono agresivo y defensivo.

-Está bien- No parece convencido. La verdad yo tampoco lo estoy, ¿Qué había querido decir?-Ahora no hay que preocuparse por eso. Descansen y aliméntense bien. Ah, y rueguen que les toque un buen estilista, les ayudará mucho. Hablaremos después de la presentación, tenemos que discutir que harán en el centro de entrenamiento.

-¿Me puedo retirar?- dice Monica- Por favor- dice después de mirar a Effie.

-Está bien, intenta venir más temprano la próxima vez y de comer mejor, lo necesitarás- en su plato había una considerable cantidad de comida.

Se levanta sin decir nada. Benjamin sigue comiendo.

-Ella… no la había visto antes- suelta de repente Peeta, el a veces salía al pueblo a comprar cosas o a saludar a la gente.

-Yo tampoco- coincido. Nunca salía de la casa, a excepción del bosque y un par de veces al año a la ciudad, pero nunca observaba a las personas a mí alrededor.

-Es de La Veta-dice Gale.

Me sorprendo, no tiene aspecto de la Veta.

-¿La habías visto antes?- le pregunto.

-Un par de veces-dice- En estos días, vive en una casa que quedo destruida después de la rebelión y que no ha sido demolida. Siempre está sola, nunca he visto a nadie junto a ella.
-Había dicho algo sobre perder todo- recuerdo

-La verdad no sé por qué, pero me gustaría saber más de ella- me miran- Para ayudarla y ver si es capaz de salir de allí.

-Pero no hoy- dice Peeta.

-¿Por qué?

-Sigue alterada, no te dejara hablar- Wow, Peeta parece conocer más a la gente de lo que creía, de repente me sonríe- Déjala, sé que después hablará contigo. Lo quieras o no, se parece a ti.
No respondo y terminamos de comer o eso parece.

Effie nos dice que mañana el desayuno es temprano y que no nos podemos retrasar, pide disculpas mil veces más exageradamente y se va, su vestido naranja desaparece de la vista por el pasillo del tren.

Benjamin se retira a su habitación y Peeta y yo vamos a la nuestra.

Intento dormir, el abrazo de Peeta me reconforta, pero no demasiado.




Fanfic de Los Juegos del Hambre
Las cenizas restantes: El regreso de los Juegos del Hambre
Capitulo 4

De repente amanece, mis pesados parpados hacen un esfuerzo por levantarse hasta que lo logran, Peeta esta acostado al lado mío, todavía acostado y parece sumido profundamente en sus sueños, ¿Qué podría estar soñando?

Estamos más cerca del Capitolio, llegaremos esta tarde o entrando la noche.

Haymitch nos llama poco después de que Peeta despierta y nos asegura que los niños están bien, eso me tranquiliza un poco, sólo un poco. No sabía que había teléfonos en el tren.

Llegamos al comedor donde Benjamin y Monica se encuentran desayunando silenciosamente.
Nos sentamos.

-¡Buenos días! - Saluda Effie alegremente. No la había escuchado llegar- ¿Cómo amanecieron?

-Bien- respondemos al unísono y sin verdadera emoción

- ¡Qué bien! - chilla Effie

El desayuno pasa sin sucesos dignos de mención. Peeta y Monica se van a sus habitaciones. Effie se va después- Quedamos Benjamin y yo. Hay un gran silencio incomodo hasta que él lo rompe.

-Pensé que tenías que preguntarme varias cosas.

-De hecho –admito-Pero pensé que te molestarían-confieso.

-No me importa

-Bueno-pienso en alguna pregunta que no le podría molestar demasiado-¿Por qué fuiste al doce?

-Vine a visitar a una amiga…y…y… para serte sincero…eh…quería verte.

-¿A mí?- Estoy desconcertada ¿para qué querría verme?

-Sí…bueno, papá me había hablado mucho de ti, quería conocer a la famosa Chica en Llamas. ¿Eso es lo que de verdad querías preguntarme?

-Eh... sí...- me mira escéptico- Bueno… ¿Gale vino contigo?- apenas consigo decir entre dientes.
-No.

-¿Cómo esta él? ¿Cómo le ha ido? ¿Qué ha sido de su vida después de la última vez que lo vi?

-El intentó seguir con su vida después de la Rebelión – dijo pensativo- pero no le fue fácil… te quería mucho.

Tengo ganas de llorar, pero las reprimo.

-Se fue a vivir al 2… y ahí trabajo en albañearía obviamente, aunque no le agradaba mucho. Una vez me dijo que hizo un tipo de calendario y solo escribía las cosas importantes que le pasaban y al final contaba los días productivos por el mes, pero nunca supe para que lo quería y nunca me lo mostró, no sé por qué… - pensó un rato y después continuo- Hasta que conoció a mi madre, una muchacha muy simpática y hermosa, aunque hasta hace poco me di cuenta de que nunca te superó. Como sea, se terminaron casando y bueno... nos tuvieron a mí y a mi hermana pequeña.

-¿Cuántos años tiene?- le pregunto sin darme cuenta.

-Doce, se llama Kaleigh-me mira profundamente y razona un momento- Dice que le recuerda a Primrose.

Al oír su nombre, todo se me viene encima y siento mi pecho hundirse ante tal peso, pero antes de que pueda llorar, él cambia de tema.

-Y a ti ¿Cómo te va?

-Bueno, ya sabes… - intento pensar el algo bueno para decirle- Mis hijos le han dado un nuevo sentido a mi vida… fue difícil dejarlos solos con Haymitch, pero confió en el. ¿Sabes? El dejo de tomar después de que mi pequeña pronuncio su nombre por primera vez- esbozo una pequeña sonrisa- Los extraño. Espero volver lo más pronto posible- analizo mis palabras y me siento miserable. Él tal vez no pudiera volver- Lo siento.

-No hay de qué… No tienes la culpa.

-Prometo traerte de vuelta y tú podrás regresar al 2 junto a tu familia.

-No hagas promesas de las que no estás segura que podrás cumplir-dice severo.

-Haré lo posible por cumplirla- Lo miro a los ojos y sostengo su mano- Lo prometo.

No responde, pero sé que quiere contradecirme

-¿Cómo es tu madre?-digo de repente, parece sorprendido.

-Es muy bonita, tiene el cabello rubio y ojos verdes, pero puedes ver que no heredé mucho de ella. Es el tipo de persona en la que puedes confiar hasta en los momentos más difíciles y oscuros de tu vida. Es increíble… es muy alegre.

-Puedo ver por qué tu padre la ama.

-Sí- concuerda- pero nunca como te amo a ti.

Oh, no ¿Por qué ahora? Eso era lo que menos quería escuchar, pero igual duele. Mucho

-¿Quién era la chica del tren?- cambio de tema rápidamente.

-¿Minerva?- se sonroja- Es mi mejor amiga. La quiero mucho. Ella fue la única que vino conmigo a ese estúpido viaje. Le prometí que sobreviviría, y regresaría con ella al 2, pero ahora me arrepiento de eso. Me hace sentir un miserable mentiroso.

- Cumplirás tu promesa-digo- Y yo cumpliré la mía- Y antes de que pueda responder me levanto de la mesa y me dirijo al pasillo, al cuarto de Monica

Un impulso me hace detenerme un momento en el pasillo y me obliga a pensar.

Rubia, simpática, hermosa, vive en el dos, el distrito favorito del Capitolio, el lugar perfecto al que huir en una rebelión.

Observo el rostro de Benjamin atentamente y el nombre de la persona a la que me recuerda suena como un eco en mi mente

Rubia, simpática, hermosa.

No, espera, es una completa estupidez, ella no…

-¿Cómo se llama tu madre?- el impulso incontrolable me hace gritarlo, lo repito- ¿Cómo se llama tu madre, Ben?

Parece abstraído, pero se da cuenta de la pregunta, me mira unos segundos sin comprender pero igual responde.

-Madge.

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Hola :D Gracias por leer, ayer no pude subir, pero hoy traigo 2 capítulos :D

No me acuerdo de las personas que leían la fic, por eso si los etiqueto y no les interesaba, perdón.

Ocupo más nombres de tributos, los del 4 y del 8 ya los tengo, y necesito que los que quieran salir me manden una descripción general c:

Voy a hacer algunas recomendaciones por si quieren leerlas:

Recomendación de Libro:
La larga marcha de Stephen King: Lo encontré por casualidad buscando libros parecidos a la trilogía de THG y simplemente amo este libro
Trata sobre una competición donde hay que correr hasta morir, 100 participantes caminando días y noches sin parar por ninguna razón hasta que solo quede uno
¿Reglas? Simples
Tienen que caminar mínimo a 6,5 kilómetros por hora, cuando bajan el ritmo reciben un aviso, al recibir el cuarto aviso reciben ‘el pasaporte’ verán lo que significa después.
No se pueden salir de la carretera ni detenerse a orinar o a descansar, a nada.
Correrán hasta que solo uno quede vivo





MILES DE GRACIAS POR LEER :DD


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ioverwhelmed1D 773 days ago

uasfgishgcsdxzv. Me encanta, ni bien leì lo de rubia y ojos verdes imaginé que sería Madge. Lo amo.