Seré tú voz,tú vida.

@Momentswith1D3

3. Escuchar una versión acústica de One Direction y buscar las respiraciones que hacen antes de cantar; relajante. #Directioner

Creo que este capítulo os va a gustar no sé por que... Hacedme publicidad, leerla, darl RT ya que me gustaría tener a más gente que me diera su opnión e incluso ayuda con mi falta de imaginación a veces. 
GRACIAS. 


Capítulo 4. 

La hora de soplar las dos velas llegó y una bonita tarta rosa con un dibujo de la gatita Hello Kitty en el centro fue colocada frente a Lux sentada sobre los brazos de su abuela. Yo de pie detrás de Zayn sostenía a Johans entre mis brazos para que pudiera ver como la bebe soplaba las velas o al menos lo intentaba. Finalmente fue una de las más mayores de las niñas la que lo hizo y todos rieron y aplaudieron. La tierna abuelita de la niña preguntó algo que me hizo sonreír, que One Direction cantara una de sus canciones, ellos rieron bromeando y haciéndose de rogar. Recoloqué a Johans entre mis brazos y me sorprendí al escucharlos comenzar a cantar el estribillo de One Thing. Sonriendo los miré embelesada y con una tonta sonrisa en los labios. Durante la canción capte la mirada de un par de ellos, pero la que más me impactó sin saber bien porque fue la de Harry acompañada siempre por su sonrisa brillante y perfecta. Suspire cuando terminó y aplaudí como pude mirando a Johans aplaudir infantil. Lo dejé en el suelo para que fuera con su hermana a darle el regalo a Lux y al alzar la mirada volví a toparme con los ojos verdes fijos en los míos. Le sonreí sorprendida arrugando levemente la nariz como reflejó y miré a Caroline que me comunicaba que lo niños se irían ese fin de semana con su padre.

Si, los padres de los niños estaban separados, pero había sido una separación pacifica ya que aquella tarde se habían comportado como amigo y no había habido ningún momento incómodo. Mis relaciones personales nunca habían acabado así y fue algo que me sorprendió, todas habían acabado mal, con enfados por parte de uno de los dos o con la completa ignorancia. 
<~>
Las ocho de la noche marcó el reloj de mi teléfono y los niños ya se habían ido con su padre, el horario de sueño era bastante importante para Caroline y lo comprendía ya que no quería ni pensar cómo debía ser soportar a unos demonios cansados y molestos. Durante la velada hablé un par de veces con los chicos los que prácticamente acabé considerando mis amigos y al parecer ellos no se alejaron de mi opinión. 

En el interior del salón lo fumadores comenzaron a hacer honor a su apodo y a llenarlo todo de humo al haber desaparecido ya todos los niños. Al principio no me importaba, pero llegó un momento en el que el humo me ahoga así que salí al jardín a refrescarme. Quizá incluso demasiado frescor sentía porque mi piel se erizó, pero me gustó esa sensación. Me senté en uno de los sofás del exterior y me abracé a mí misma sin saber cómo evitar que el frío terminara por causarme una enfermedad, pero no deseaba entrar ya que el cielo y las estrellas me tenían hipnotizada. Entonces, el tacto suave de lo que pensé sería algo parecido a una toalla me despertó de mi ensoñación, al alzar los ojos vi al chico de pelo rizado sonriendo tapado por su chaqueta. 

-¿Qué haces aquí, loca? Te vas a congelar…- Dijo suspirando tiernamente. Se sentó a mi lado frotando sus manos con fuerza y colocando estas entre sus piernas mientras yo me aferraba a la manta y subía los pies, ahora descalzos, al sofá intentando tapar mis piernas desnudas.

-Me gustan las estrellas. Y ahora gracias a ti ya no me voy a congelar, al menos no tan rápido.- Sonreí mirándolo acurrucada en el interior de la manta y luego vi como alargaba una de sus manos y acariciaba la piel de mi muslo. Sofoqué el suspiró que subió desde el centro de mi barriga donde las mariposas comenzaron a revolotear sobre la tela de la manta y continué mirándolo confundida esperando alguna razón para aquella especie de caricia. 

-¿Creía que llevabas medias o algo así?- Dijo mirándome con el ceño fruncido, mirando mis piernas medio tapadas por la manta. Alcé ambas cejas divertida al ver que se había dado cuenta de un detalle tan insignificante y reí asintiendo, recolocándome algo nerviosa en el sofá.

-Sí, pero se me mancharon al jugar a tú la llevas, así que me las quité.- Me encogí de hombros ya que aquello no tenía mayor misterio y le vi como sonreía y apartaba la mirada como si se riera de mí, algo que no me gustaba mucho, sobre todo si no sé porque es. - ¿De qué te ríes? – Le golpee el brazo buscando su mirada apoyándome sobre él divertida y cuando giró la cabeza para mirarme y supongo que responderme, ambos nos dimos cuenta de que estábamos extremadamente juntos el uno del otro. Mis ojos fueron a parar incontrolablemente a sus labios mientras tragaba saliva y el deseo de acercarme un poco más y besarlo subía. Quizá mi estupidez hizo que me alejara mientras carraspeaba ligeramente y sentía mis mejillas colorarse. Me humedecí los labios y respiré hondo para luego volver a mirarlo sonriendo levemente. 

-Me reía de ti y de lo poco que conoces el tiempo de Londres…- Su voz ronca, más ronca que anteriormente, erizó el vello de mi nuca y reí tontamente frente a este comentario ya que tenía toda la razón del mundo. En España suele hacer mucho calor en esas fechas y la costumbre no me hizo ni pensar en el frío que por la noche podría hacer aunque ahora mismo tuviera muchísimo calor. 

-Bueno, en España ahora mismo podría estar en bikini, así que si… es muy diferente.- Me di cuenta de lo que acababa de decir al ver sus ojos abiertos sorprendidos y su sonrisa de niño pequeño, pícaro y divertido. Reí escandalosamente tapándome la boca por su expresión y él pestañeo aún sorprendido supongo por la imagen que le debió ir a la cabeza. –No, no hace falta que te lo imagines, no quiero darte tanto asco.- Seguí riendo y un golpe en la cabeza me hizo cabecear y mirarlo con sorpresa. 

-¿De verdad acabas de decir lo que acabas de decir?- Su expresión parecía de verdadero enfado pero yo sonreí con picardía y asentí despacio sacándole luego la lengua con rapidez. Él acabó por sonreír y negó luego despacio para mirarme de arriba abajo, o al menos lo que no estaba tapado por la manta. –Eres preciosa, y deberías saberlo…- Murmuró volviendo a mirar mis ojos y sonreír esta vez con ternura. Escondí el rostro levemente avergonzada y respiré hondo ahogando alguna tonta carcajada, sí, parecía muy tonta. Volví a mirarlo y asentí despacio. 

-Gracias, pero no te he pedido que me cantes vuestro famoso singl….- Me encogí de hombros como si no le diera mucha importancia a aquel comentario, aunque en realidad se lo daba. Me froté las piernas erizadas, riendo levemente al escuchar su risa también, no por el frío sino por la situación y vi como él tapaba mejor mis piernas con la manta que aún estaba en mi cuerpo. No pude evitar volver a sonreír y mirarlo chocando con sus ojos verdes de nuevo muy cerca. Mi cabeza esta vez se movió por si sola hacía delante rozando su nariz con la mía y haciendo que entornara mis ojos. Vi su sonrisa y luego sentí sus suaves labios sobre los míos y su mano, algo fría, sobre mi mejilla cálida y enrojecida. Mis labios atraparon su labio inferior con suavidad y un escalofrío pareció recorrernos a los dos con el corazón acelerado y la sonrisa contagiada en nuestros labios aun unidos.

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838 days ago

Creo que este capítulo os va a gustar no sé por que... Hacedme publicidad, leerla, darl RT ya que me gustaría tener a más gente que me diera su opnión e incluso ayuda con mi falta de imaginación a veces.
GRACIAS.


Capítulo 4.

La hora de soplar las dos velas llegó y una bonita tarta rosa con un dibujo de la gatita Hello Kitty en el centro fue colocada frente a Lux sentada sobre los brazos de su abuela. Yo de pie detrás de Zayn sostenía a Johans entre mis brazos para que pudiera ver como la bebe soplaba las velas o al menos lo intentaba. Finalmente fue una de las más mayores de las niñas la que lo hizo y todos rieron y aplaudieron. La tierna abuelita de la niña preguntó algo que me hizo sonreír, que One Direction cantara una de sus canciones, ellos rieron bromeando y haciéndose de rogar. Recoloqué a Johans entre mis brazos y me sorprendí al escucharlos comenzar a cantar el estribillo de One Thing. Sonriendo los miré embelesada y con una tonta sonrisa en los labios. Durante la canción capte la mirada de un par de ellos, pero la que más me impactó sin saber bien porque fue la de Harry acompañada siempre por su sonrisa brillante y perfecta. Suspire cuando terminó y aplaudí como pude mirando a Johans aplaudir infantil. Lo dejé en el suelo para que fuera con su hermana a darle el regalo a Lux y al alzar la mirada volví a toparme con los ojos verdes fijos en los míos. Le sonreí sorprendida arrugando levemente la nariz como reflejó y miré a Caroline que me comunicaba que lo niños se irían ese fin de semana con su padre.

Si, los padres de los niños estaban separados, pero había sido una separación pacifica ya que aquella tarde se habían comportado como amigo y no había habido ningún momento incómodo. Mis relaciones personales nunca habían acabado así y fue algo que me sorprendió, todas habían acabado mal, con enfados por parte de uno de los dos o con la completa ignorancia.
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Las ocho de la noche marcó el reloj de mi teléfono y los niños ya se habían ido con su padre, el horario de sueño era bastante importante para Caroline y lo comprendía ya que no quería ni pensar cómo debía ser soportar a unos demonios cansados y molestos. Durante la velada hablé un par de veces con los chicos los que prácticamente acabé considerando mis amigos y al parecer ellos no se alejaron de mi opinión.

En el interior del salón lo fumadores comenzaron a hacer honor a su apodo y a llenarlo todo de humo al haber desaparecido ya todos los niños. Al principio no me importaba, pero llegó un momento en el que el humo me ahoga así que salí al jardín a refrescarme. Quizá incluso demasiado frescor sentía porque mi piel se erizó, pero me gustó esa sensación. Me senté en uno de los sofás del exterior y me abracé a mí misma sin saber cómo evitar que el frío terminara por causarme una enfermedad, pero no deseaba entrar ya que el cielo y las estrellas me tenían hipnotizada. Entonces, el tacto suave de lo que pensé sería algo parecido a una toalla me despertó de mi ensoñación, al alzar los ojos vi al chico de pelo rizado sonriendo tapado por su chaqueta.

-¿Qué haces aquí, loca? Te vas a congelar…- Dijo suspirando tiernamente. Se sentó a mi lado frotando sus manos con fuerza y colocando estas entre sus piernas mientras yo me aferraba a la manta y subía los pies, ahora descalzos, al sofá intentando tapar mis piernas desnudas.

-Me gustan las estrellas. Y ahora gracias a ti ya no me voy a congelar, al menos no tan rápido.- Sonreí mirándolo acurrucada en el interior de la manta y luego vi como alargaba una de sus manos y acariciaba la piel de mi muslo. Sofoqué el suspiró que subió desde el centro de mi barriga donde las mariposas comenzaron a revolotear sobre la tela de la manta y continué mirándolo confundida esperando alguna razón para aquella especie de caricia.

-¿Creía que llevabas medias o algo así?- Dijo mirándome con el ceño fruncido, mirando mis piernas medio tapadas por la manta. Alcé ambas cejas divertida al ver que se había dado cuenta de un detalle tan insignificante y reí asintiendo, recolocándome algo nerviosa en el sofá.

-Sí, pero se me mancharon al jugar a tú la llevas, así que me las quité.- Me encogí de hombros ya que aquello no tenía mayor misterio y le vi como sonreía y apartaba la mirada como si se riera de mí, algo que no me gustaba mucho, sobre todo si no sé porque es. - ¿De qué te ríes? – Le golpee el brazo buscando su mirada apoyándome sobre él divertida y cuando giró la cabeza para mirarme y supongo que responderme, ambos nos dimos cuenta de que estábamos extremadamente juntos el uno del otro. Mis ojos fueron a parar incontrolablemente a sus labios mientras tragaba saliva y el deseo de acercarme un poco más y besarlo subía. Quizá mi estupidez hizo que me alejara mientras carraspeaba ligeramente y sentía mis mejillas colorarse. Me humedecí los labios y respiré hondo para luego volver a mirarlo sonriendo levemente.

-Me reía de ti y de lo poco que conoces el tiempo de Londres…- Su voz ronca, más ronca que anteriormente, erizó el vello de mi nuca y reí tontamente frente a este comentario ya que tenía toda la razón del mundo. En España suele hacer mucho calor en esas fechas y la costumbre no me hizo ni pensar en el frío que por la noche podría hacer aunque ahora mismo tuviera muchísimo calor.

-Bueno, en España ahora mismo podría estar en bikini, así que si… es muy diferente.- Me di cuenta de lo que acababa de decir al ver sus ojos abiertos sorprendidos y su sonrisa de niño pequeño, pícaro y divertido. Reí escandalosamente tapándome la boca por su expresión y él pestañeo aún sorprendido supongo por la imagen que le debió ir a la cabeza. –No, no hace falta que te lo imagines, no quiero darte tanto asco.- Seguí riendo y un golpe en la cabeza me hizo cabecear y mirarlo con sorpresa.

-¿De verdad acabas de decir lo que acabas de decir?- Su expresión parecía de verdadero enfado pero yo sonreí con picardía y asentí despacio sacándole luego la lengua con rapidez. Él acabó por sonreír y negó luego despacio para mirarme de arriba abajo, o al menos lo que no estaba tapado por la manta. –Eres preciosa, y deberías saberlo…- Murmuró volviendo a mirar mis ojos y sonreír esta vez con ternura. Escondí el rostro levemente avergonzada y respiré hondo ahogando alguna tonta carcajada, sí, parecía muy tonta. Volví a mirarlo y asentí despacio.

-Gracias, pero no te he pedido que me cantes vuestro famoso singl….- Me encogí de hombros como si no le diera mucha importancia a aquel comentario, aunque en realidad se lo daba. Me froté las piernas erizadas, riendo levemente al escuchar su risa también, no por el frío sino por la situación y vi como él tapaba mejor mis piernas con la manta que aún estaba en mi cuerpo. No pude evitar volver a sonreír y mirarlo chocando con sus ojos verdes de nuevo muy cerca. Mi cabeza esta vez se movió por si sola hacía delante rozando su nariz con la mía y haciendo que entornara mis ojos. Vi su sonrisa y luego sentí sus suaves labios sobre los míos y su mano, algo fría, sobre mi mejilla cálida y enrojecida. Mis labios atraparon su labio inferior con suavidad y un escalofrío pareció recorrernos a los dos con el corazón acelerado y la sonrisa contagiada en nuestros labios aun unidos.

2 Comments

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withaidiotinlof 836 days ago

siguiente:D!!!!

SoyUnAsucarillo 837 days ago

Me encanta!!! Ahh Next!! Avisame cuando subas capitulo porfi. ¿Que podria salir en tu novela?