94
840 days ago
"Be mine"
Capítulo 7:
<<No puedes tener un mejor mañana si sigues pensando en el ayer>>
Los tres contuvimos la respiración unos segundos, botamos un poco de aire, y con las sudadas manos entrelazadas, entramos. El doctor de puso frente a la cortina tras la cual, estaba Amy. Nos miró con una seriedad que se nos hizo algo peligrosa, pero intentamos entrar y el señor no se movía, y no pretendía hacerlo.
- Señor… -leí la placa que había en su delantal- White, ¿nos dejaría entrar por favor? Necesitamos ver a Amalia Peterson, quien está justo detrás de la cortina que casualmente está a sus espaldas.
- No están preparados para verla. No es la misma chica de antes, se los aseguro, aunque no la conozco siquiera.
- ¿Qué quiere decir? –preguntó Justin.
- Ha sufrido pérdida de memoria temporal. Olvidó todos los sucesos, personas que conoció hace un año en adelante. Probablemente no los recuerde, por lo que he hablado con ustedes.
- Quiero entrar. –dijo Linny, y corrió la cortina sin pedir permiso. Justin y yo nos limitamos a observar por sobre el hombro del doctor.
- ¡Carolinne! ¡Linny! ¡Querida! –gritó Amy, para nuestra sorpresa– ¿cómo has estado? ¿Quiénes son tus amigos?
Quienes son tus amigos. No nos recordaba. No recordaba a la chica que conoció hace un tiempo atrás, la que preparaba un café desastroso, la que hizo vomitar a la jefa, con la que compartió tantos momentos, almuerzos que yo supuse, serían inolvidables. Pero por lo visto no lo fueron. A Justin tampoco lo recordaba, ese al cual por su culpa {o tal vez gracias a ella} conocí. “El guapetón de la mesa dos” como ella misma dijo. Lo olvidó, lo ha olvidado todo. Mi amiga se había ido, y esta vez, no la vería a la mañana siguiente para ir a Starbucks, la perdí.
En ese momento, me solté de la mano de Justin y salí corriendo. Nada iba a volver a ser como antes. Pero algo quedó rondando en mi mente: ¿Por qué recordaba a Linny?
Justin me alcanzó en el estacionamiento. Me tomó del brazo, me giré hacia él y me dio un abrazo fuerte. De pronto sentí que una lágrima hacía arder mi mejilla. No sabía por qué me afectaba tanto, ¿por qué? No la conocía bien siquiera, pero la quería, la quería más de lo que debí haberlo hecho. Igual que a Justin. Me encariño muy rápido con las personas, y eso me hiere. Aunque en el caso de Amy, no era su culpa, pero dolía como si lo fuera.
- ¿Quieres ir a casa? –sentí un ligero cosquilleo en mi oído mientras Justin susurraba en el.
- Por favor. –levanté la vista, mis ojos seguían llenos de lágrimas. Mientras los de Justin se posaban firmemente en los míos. Nos subimos a la camioneta en silencio y Justin comenzó a conducir de inmediato– Lo siento. –musité, luego de largo rato.
- ¿Por qué?
- Porque… bueno, ya sabes, desde que te conozco, solo me has visto llorando, sufriendo y cosas así. Te debo estar amargando y… no quiero eso. De hecho, no sé porqué me acompañas, le hago mal a cualquiera.
- ¿Recuerdas el domingo pasado? Hice una promesa.
- Creí que no hablabas enserio. Digo, aún soy una extraña.
- No eres una extraña para mí, te lo aseguro.
- Me lo has dicho unas veinte veces.
- No mientas, solo fueron tres. –rió –Bueno, llegamos.
- Eso fue rápido. Adiós, cuídate. –dije.
- Yo te voy a acompañar. No quiero que estés sola, Linny tiene para rato en el hospital.
- Muchas gracias por todo. –me bajé de la camioneta antes que Justin. Luego me sujeté de su brazo y subimos.
La larguísima escalera esta vez no se hizo tan larga con Justin a mi lado. Aunque subiéramos en silencio, nunca había vacío. Era una sensación algo extraña que no podría explicar. En el camino, pasamos al departamento de Amy. La puerta seguía abierta y todo estaba en su lugar, mientras Justin se quedó viendo alrededor, yo me fui de inmediato, la herida seguía abierta, sangrando aún. Lo peor de todo, es que no sabía exactamente qué era lo que me dolía. Subí lentamente lo que quedaba de escalera, y pronto Justin me alcanzó. Entramos a mi departamento y el teléfono de Justin sonó. No le pregunté nada, y tampoco me preocupé de lo que él decía a la persona que lo llamaba. Solo noté que lucía entre preocupado y… ¿feliz?
- _______, lo siento. Me tengo que ir rápido. –corrió hacia mí, me dio un abrazo rápido y un beso en la mejilla.
- No hay problema. –dije, y él se fue, prácticamente corriendo.
Y aquí estaba yo, sola. Tomé el control remoto y prendí la televisión. Busqué entre mis películas, tomé The Notebook. La puse y me tumbé en el sofá. Esa película me hacía llorar siempre, la historia era hermosa, desde cualquier punto de vista. Noté por primera vez lo rápido que se enamoraba Noah de Ally, y ella de él. Y de pronto me di cuenta de que era casi tan rápido como mis sentimientos hacia Justin hacían su aparición. Finalmente, decidí ignorar este pensamiento y seguir viendo la película por milésima vez. Cuando iba por la mitad, sentí como una llave se deslizaba por la cerradura de la puerta. Era Linny.
No lucía de la misma manera que en el hospital. Esta vez, estaba empapada en sudor y jadeando, lucía molesta.
- ¿Qué te pasó? –pregunté, luego de haber apagado la televisión.
- ¿Todavía preguntas que me pasó? Pasó que no tenía dinero, y tú, miss perfección, junto con el chico bonito me dejaron botada en el hospital. ¿Cómo se les ocurre? –gritó.
- Claro, te enoja eso porque tú no estás apenada de que una persona importante no te conozca de un día para otro por culpa de un maldito accidente. Si pues, porque eres tan especial que a ti si te recordó y a mí no. –grité casi tan fuerte como ella.
- Oh, _______, lo siento. –Dijo, se acercó a mí y me abrazó– no, no me acordaba de eso, ni me di cuenta.
- No importa. A todo esto, Linny, ¿por qué Amy se acuerda de ti y no de mí?
- _______, ¿en serio no lo sabes?
- ¿Qué? ¿Cómo lo iba a saber si nunca me dijiste si la conocías de antes?
- Debí haberte dicho, ¿verdad? Bueno, lo que pasa es que…
- Habla rápido, por favor.
- Amy es mi… hermana.
–Flashback–
- ¡Linny! ¡Dame el libro! ¡Dámelo! –chillaba una pequeña rubia, dos trenzas caían por sus hombros, mientras sus ojos celestes brillaban.
- No, no te lo daré, ¡Es mío! –repetía Linny una y otra vez.
- No seré más tu hermana, no quieres prestarme el libro. –Sollozaba la pequeña rubia. Mientras yo la observaba con atención desde el otro lado del salón, casi desconectada de las otras chicas que tenía a mi lado. Linny corría a abrazar a la niña, y le entregaba un libro de cuentos para colorear.
–Fin del flashback–
- Esa niña era Amy. –musité.
- ¿Qué niña? –preguntó Linny.
- La del jardín de niños. No la recordaba, pero… era ella. La pequeña que lloraba cuando tú no le prestabas tus cosas. La recuerdo. ¿Ella recuerda que es tu hermana?
- No lo recuerda, solo sabe que me conoce, pero no sabe desde cuándo ni la razón.
- ¿Por qué no tienen el mismo apellido?
- Hubo un error, a mi me pusieron primero el apellido de mi madre. Me llamo Carolinne Adams Peterson, y ella es Amalia Peterson Adams. ¿No te habías dado cuenta?
- Jamás. Entonces, por eso te veías tan apenada.
- Sí. Perdóname. Eres mi mejor amiga y…debí haberte dicho. Merecías saberlo. Y por lo de la pérdida de memoria… se que te recordará, eres una persona inolvidable para cualquiera, no tardará en ser la misma. Lo sé. –Me dirigió una sonrisa y fue hacia su habitación.
Era su hermana. ¿Era eso posible? Ya creo que sí. Fui a la cocina y preparé un pastel de zanahoria, de esos que tanto amaba Linny. Cuando ya estaba frío, corrí a la habitación de mi mejor amiga y di tres golpecitos en la puerta. Un segundo después de que di el último, la puerta se abrió. Linny sonreía con aparente felicidad, mientras sus ojos decían lo contrario. Había estado llorando, sus ojos estaban hinchados y a pesar de sus esfuerzos por ocultarlo, todavía había una sombra del rímel corrido en su rostro. Impulsivamente la abracé antes de decir cualquier cosa.
- ¿Qué pasa? –dijo Linny luego de que la solté.
- No quiero verte mal. Y creo que por eso, preparé el pastel de zanahoria que tanto te gusta. –una sonrisa se dibujó en su rostro. Salió dando saltitos de la habitación y corrió a la cocina, donde descansaba el pastel. Corté un pedazo y se lo di, mientras saltaba como niña pequeña.
- Oye, ¿Sabes? Amy dijo que eras linda. –dijo Linny.
- ¿En serio? ¿Y no se acordó para nada de mí?
- Dijo que creyó haberte visto alguna vez, pero no sabe dónde. Oye, ¿mañana vamos a Starbucks? Creo que Kelly merece una explicación sobre por qué no has ido a trabajar. Además quiero verla.
- Por supuesto. ¿Sabes? Cuando llegaste estaba viendo The Notebook, pero me interrumpiste y eso.
- ¿De nuevo te torturas con esa película?
- ¿Torturarme? ¿Por qué lo dices?
- Es que siempre acabas llorando y te pones sentimental y te preguntas porqué la vida ha sido tan injusta contigo.
- No es cierto.
- Oh, sí que lo es, ______. Llevo años viéndote llorar con esa película, pero hay que admitir que es hermosa.
- Eso si es verdad. –reí– Oye, ¿crees que sea posible enamorarse en muy poco tiempo? Así como… ¿un mes?
- ¿Qué? ¿ya acabaste por aceptar que te enamoraste de Bieber?
- No digas tonterías, solo quiero saber. Es que, ya sabes, nunca me he enamorado y empiezo a sentir cierta curiosidad.
- Sí, es posible. El corazón no mide el tiempo. Sólo se enamora, y a veces hasta de lo desconocido. –sonrió.
- ¿De veras crees que estoy enamorada? Es que, estoy muy… no sé.
- ¿Confundida? Bueno, si lo creo. Si tan solo vieras tu cara cada vez que lo nombras, o cada vez que cruza esa puerta… tus ojos brillan, tu sonrisa aparece sin dar explicaciones.
- ¿En serio? –dudé.
- Creo que tendré que poner un espejo frente a ti la próxima vez que venga. O sea, mañana, según lo que creo. Ya no se despega de ti, así que… creo que se enamoró también. –hizo una mueca y se sentó en el sofá con otro plato de pastel.
- Sí, debo admitir que lo quiero demasiado si consideras el tiempo que nos conocemos.
- ¿Has oído hablar del hilo rojo?
- Sí.
- ¿Y si el tuyo está conectado con el suyo? Suena algo tonto, pero podría ser. Por eso se quieren tanto, porque él te quiere, te lo aseguro, ¿no te lo ha dicho?
- De hecho, si. ¿Qué hago?
- Para empezar, sería una buena idea escuchar a Taylor Swift, seguro tiene una canción que te identifique con eso. Y luego… pues, dile que te gusta. Porque sé que tienes claro que te gusta, aunque sea un poco.
- En la tarde se lo iba a decir, pero me llamaste para avisarme sobre lo de Amy. Así que básicamente, tú tienes la culpa.
- Oh, ya lo creo. Me voy a dormir, tengo sueño. Duerme bien. Creo que ya se te olvidó lo de Amy realmente. Te quiero.
- Igual tu. Te quiero más. –grité.
Me tumbé en el sillón, volví a ver la película. Lloré mucho, Linny tenía razón: Me torturo viéndola. Me quedé dormida antes de que termine y eso fue todo.
*************************************
¡Hola! sjdfhkj bueno, espero que les guste el capítulo :3 y eso. Intentaré subir más seguido. Creí que en las vacaciones sería más fácil, pero fue lo contrario. Junto conmigo, la inspiración también se toma un descanso, supongo.
¡AH! ¡Algo más! Gracias por leer, son poquitas pero las amo, lol. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, AMOR INFINITO PARA USTEDES<333.
-Cami.

6 Comments
Realtime comments disabled
WantBelieveInMe 840 days ago
Oww Taylor Swift :DD !! Amo tu Noveee... SIGUELAA
legendofdreams 840 days ago
iushiudg tienes que seguirla.
TheJustinLovato 840 days ago
SIGUELA!!! Es hermosoo! <3
Danielaapm_ 840 days ago
Adfsfafda SIGUIENTEEE<33
flyovery0u 840 days ago
siguelaaa *-*
mysticfaIls 840 days ago
siguiente <3.