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840 days ago
Antes de nada decir que lo siento por la tardanza, el capitulo es muy largo y he estado fuera, lo siento mucho.
En capitulos anteriores...
Todos están en la discoteca, pasandolo bien hasta que las cosas se tuercen, al menos para una de las parejas. Daniela va a la barra y algo le pasa que hace que corra desesperada al baño. Clare se divertía con Harry, pero Louis había experimentado eso de no poder quitarle los ojos a la chica. Y Zayn se había enterado de que Stef tenia novio esa misma noche, ¿qué pasará entre estos dos ahora?
Capitulo 15
Daniela
Vomité todo lo que había bebido durante la noche en esa asquerosa taza de váter y cuando terminé, no tuve fuerza suficiente para ponerme de pie y salir adelante, porque todo lo malo que había en mi vida se me abalanzó pillándome totalmente desprevenida. Las lágrimas caían, mi cuerpo temblaba y no podía moverme, era incapaz.
Al cabo de un rato, empecé a agobiarme y el aire empezaba a faltarme. Me levanté de ése suelo mugriento con dificultad y al levantar la mirada del suelo me encontré con mi reflejo en el espejo: los rizos que tanto me había costado hacer con las tenacillas habían desaparecido, mi pelo estaba totalmente liso y despeinado. El maquillaje de los ojos se me había corrido la mayor parte y tenía todo el vestido manchado, un vestido que me hacía gorda.
¿Tampoco es para tanto, verdad? Me decía a mí misma intentando reconfortarme... pero mi voz hacía tiempo que no me daba consuelo, simplemente porque todo me parecía una gran mentira absurda.
No entendía el porqué, no encontraba la solución y eso me desesperaba. ¿Porqué una chica había venido hasta mi mientras esperaba en la barra? ¿Porqué me había tirado una bebida entera esa chica? Para luego tirarme el vaso vacío que me había dado de lleno. Y después de eso había intentado tirarme del pelo, mientras gritaba cosas horribles mencionando a toda mi familia; por suerte habían aparecido un par de guardias de seguridad que la cogieron antes de que me tocara un pelo.
Pero no por eso me había asustado menos, ahora que recordaba el momento incómodo volví a serntir la necesidad de salir fuera, de respirar aire limpio y fresco y también necesitaba unos brazos a mi alrededor que me trasmitieran la sensación de que todo se pondría bien tarde o temprano.
Salí del baño tambaleándome, estaba mareada. De veras necesitaba salir de ahí, cuanto antes mejor pero antes quería encontrar a Niall; quería que viniera conmigo y me ayudara a poner en orden mis sentimientos. Por suerte, no tuve que buscar mucho para encontrarlo.
Niall
Salió del baño andando poco a poco, con el vestido sucio y arugado como si hubiera estado sentada en el suelo además de manchado por quién sabe qué, despeinada y con aspecto frágil, como si estuviera enferma.
-¿Qué demonios te ha pasado? -dije acercándome a ella -¿Estás bien?
Me miró con los ojo vidriosos, como si hubiera estado llorando. Negó poco a poco con la cabeza y se acercó a mí con los brazos abiertos.
La cogí por los hombros y la sacudí suavemente.
-¿Qué te pasa Daniela?
Ella me miró con los ojos muy abiertos, sorprendida por la dureza de mis palabras. ¿Qué demonios le pasaba? ¿Porqué estaba así? Estoy harto de esto, de verla triste sin saber el motivo, primero esta tarde y ahora otra vez. Pues no me daba la gana.
Ella siguió con la boca cerrada y volvió a intentar abrazarme, pero no estaba de humor. Necesitaba una explicación a todo esto.
Daniela me miró dolida, hizo un paso atrás se deshizo de mis brazos que le sujetaban los hombros y echó a correr, libre como un pájaro desapareció.
Harry
-Oh, vamos Clare. Deja de hacer eso.
Estaba bailando como una idiota, haciendo el tonto y riendo por nada. Empezó a hacer el "inbetweeners dance" y la cogí de los brazos forzándola a abrazarme.
-Eh, déjame Harry. Es divertido -dijo con una risa.
-Podemos divertirnos de otra manera...
-¿Estás pensando lo mismo que yo? -estaba demasiado cerca, tenía sus ojos taladrándome con una alegría increíble y sus labios estaban curvados en una sonrisa a escasos centímetros de los míos.
-¡RONDA DE CHUPITOS! -gritó de repente, zafándose de mi abrazo y corriendo hacia la barra.
La seguí pensando en la ocasión perdida, pero tampoco es que me importara mucho. Clare no era una chica cualquiera, no quería que nuestro primer beso fuera en un lugar tan absurdo y cualquiera como una discoteca. Esta chica es especial y no iba a dejar de hacerla sentir de esa manera.
Estuvimos bebiendo chupitos y riendo, le gustaba meterse conmigo.
-Va Harry, otra ronda. Si quieres invito yo.
-No, no quiero beber más, ¿no has tenido suficiente?
Realmente había perdido la cuenta de cuantas copas se había bebido ya, era igual que su hermana en este sentido.
-Eres un flojucho Harry, venga, va -dijo dándome toquecitos en el abdomen con el índice repetidamente, chinchándome. Estaba prácticamente pegada a mí, cosa normal, ya que estábamos en la zona de la discoteca donde más gente había.
-Vamos Harry, otra ronda más y ya -su voz era ahora suave y juguetona, pero no como antes lo había sido. Dejó de darme con el índice para acariciarme el abdomen con él.
-Va -susurró contra mi piel, suavemente. Me acarició el cuello con la punta de la nariz poniéndome la piel de gallina.
-C-Clare... ¿Qué...?
-Shhhh -volvió a susurrar sobre mi piel, soltó una risita encima de mi piel volviéndome más loco cada segundo que pasaba.
Justo en el momento en que iba a mandar a la mierda el poco autocontrol que me quedaba, apareció Louis en mi campo visual. Nos estaba mirando fijamente y sin esconderse, me advertía con la mirada de que lo que iba a hacer estaba mal, muy mal. Me cortó el rollo definitivamente y se me pasó todo el calentón.
Definitivamente, odiaba ese tío. ¿Que demonios le pasaba ahora?
-Camarero -dije alargando la mano hacia el chico que ponía las copas, también dí un paso hacia atrás separándome un poco de Clare -dos chupitos más aquí.
Clare estalló en carcajadas feliz y yo me bebí el chupito de mala gana, rápido y enfadado con Louis. Entonces noté como alguien posaba su mano sobre mi hombro, no me giré, no tenía ganas de hablar con nadie. Volvió a darme en el hombro y me habló junto a la oreja:
-Harry, pídeme uno anda -me giré porque no era la voz que esperaba, tampoco la reconocí. Me encontré con una chica bajita, morena y con unos ojos grandes con una bonita sonrisa. Sus ojos eran oscuros y llevaba puesto un vestido diminuto, que dejaba al descubierto la mayor parte de sus piernas y pechos.
-¿T-te conozco? -le pregunté y la voz me tembló. Me aclaré la garganta, Harry Styles no mostraba ningún signo de debilidad ante una chica, nunca. Entonces pensé en Clare y rectifiqué el pensamiento: “casi nunca”.
-Ahora sí -me sonrió juguetona, se veía lo que quería de lejos y la verdad es que estaba dudando en si dárselo o no. Me dijo su nombre pero no escuché nada con todo el ruido que había, así que asentí como si lo hubiera escuchado y le dije que me gustaba por pura cortesía.
-¿Me pides un chupito o vamos a bailar? -me preguntó, y no me dejó contestar porque me agarró el brazo y me llevó a la pista de baile donde bailamos juntos, demasiado juntos tal vez, ¿pero a quién coño le importa? Soy Harry Styles, y yo las fiestas las disfruto pero bien.
Niall
Me recorrí la discoteca tres veces, no me dejé ni una parte por registrar, miré a todas las chicas y ninguna era ella. Luego salí a la entrada de la discoteca, esperando encontrarla pero tampoco, no estaba por ninguna parte. Estuve deambulando por las calles de alrededor, pero no había ni rastro.
¿Donde estaba?
Volví a recorrer la discoteca, pregunté a Harry y Louis pero ninguno había visto a la chica. Salí de nuevo a la calle, con la esperanza de verla aparecer por ahí para hacer que el corazón me dejara de ir tan rápido de agonía, de que este mal rato pasara de una vez.
Pero nada, Daniela seguía sin aparecer. Había preguntado a media discoteca ya si la habían visto, si una rubia guapísima había pasado por su lado, pero al parecer nadie se había fijado en ella.
Me senté en el bordillo de la acera y me puse las manos en la cabeza. ¿Como había sido tan estúpido? ¿Como la había podido dejar escapar de esa manera? ¿Donde estará ahora? A estas horas... ¿Estará bien? No, claro que no lo estará. Su rostro al ver que le rechazaba el abrazo me había dicho más que mil millones de palabras juntas, le había dolido en lo más hondo. ¿Como podía cagarla tanto?
Justo antes de que la primera lágrima cayera de mis ojos, me dije a mí mismo que esto no podía ser así. No, no iba a quedarme aquí sentado llorando como un mequetrefe, iba a levantarme y a buscar a la chica hasta encontrarla sin peros y sin nada que se interpusiera.
Me levanté de donde me encontraba y volví a entrar a la discoteca esta vez analizando todas las chicas, mirando a todas y a cada una de ellas. Algunas me devolvían la mirada sorprendidas, otras me reconocían y algunas incluso me invitaban tan solo con la mirada a pasármelo muy bien con ellas, pero ninguna era la chica que buscaba.
Acabé en el lugar exacto donde la habita visto desaparecer, y me dirigí en la misma dirección que ella. Una única dirección que me llevó a la puerta de salida de emergencia, por la que pasé y salí a un callejón oscuro y mal oliente donde había basura por todas partes.
Anduve por ése asqueroso callejón y salí a una calle normal y corriente, un poco iluminada tal vez, con casas de aspecto barato y con una carretera para que pasaran los coches. Solo había tres farolas encendidas, una de ellas parpadeaba cosa que me ponía muy de los nervios.
Debajo de la farola más lejana a mí, a unos 60 metros había lo que parecían unas bolsas de basura pero hubo algo, un destello de movimiento que me llamó la atención justo en el momento en el que iba a dar media vuelta y empezar la búsqueda en otra parte, no solo había bolsas de basura. Había alguien.
Stef
-Adiós cariño, te quiero -me besó rápidamente y se fue, dejándome sola en esa discoteca llena de gente a la que apenas conocía. No sabía donde estaban ni Clare ni Daniela, y tampoco veía a ninguno de los chicos por ahí cerca así que seguramente lo mejor sería irme ya, tampoco tenía muchas ganas de fiesta.
Cuando iba hacia la salida, me topé por casualidad con Zayn. Iba borrachísimo por supuesto, y al parecer estaba solo.
-Eh, ¿ya te vas?
Asentí.
-Es que no tengo muchas ganas de fiesta.
Él pasó un brazo por mi hombro y se rió, aparentemente porque si.
-Vamos, tomemos un... mojito, un mojito estaría bien.
-Zayn... No deberías tomar mas.
Me miró medio sonriendo, tenía los mofletes rosados de una manera adorable, se me paró el corazón y volvió a funcionar esta vez más rápido. Realmente estaba muy cerca de mi, y yo... yo no estaba segura ahora mismo de querer tanto a Matt.
-Tu no deberías tener novio y no te digo nada.
Abrí los ojos como nunca lo había hecho, de sorpresa ante sus ultimas palabras.
-¿Qué? ¿Porqué dices eso?
Zayn empezó a reír solo, realmente iba como una cuba.
-¡Zayn, explicate! No me dejes así.
Me miró otra vez, hipnotizándome con esos ojos tan... tan perfectos.
-Deberías saber porqué. ¿Cual puede ser la razón por la que a mi no me gusta que tengas novio? -lo dijo seriamente, mirándome fijamente y sin apartar la mirada de mis ojos.
Me quité su brazo de mi hombro y me puse enfrente de él, abracé su cuello acercándolo a mí y el me envolvió la cintura con sus fuertes brazos, me sentí protegida, cómoda y satisfecha del todo... Durante unos segundos, claro está, porque entonces otro hambre mucho más voraz que cualquier otro tomó el control en mí.
Quería que me abrazara más fuerte, quería besarle y olvidarme de todo, hacer una pequeña locura que en el fondo necesitaba en mi vida. Porque sí, quería a Matt pero yo no soy del tipo de chicas que con un novio estén bien, necesito acción y aventura y Zayn para mí significaba todo eso.
Quería pasarlo bien con él, y él quería pasarlo bien conmigo eso estaba claro... pero en el momento en el que iba a tirar por la borda todo lo que tenia con Matt... Mis pensamientos coherentes volvieron a apoderarse de mi, “no no no, esto está mal”. Dejé de abrazarle y puse mis manos en su pecho, intentando apartarme de él pero seguía sujetándome con fuerza la cintura.
-Si te digo la verdad, me ha sorprendido mucho que te presentaras aquí con tu novio, sabiendo que iba a estar yo y todo eso.
-Me habían dicho que no vendrías, además, ¿porqué no iba a venir con mi novio?
-No sé, pensé que tal vez... -se calló a mitad de frase y cambió de tema, pero yo no pude evitar preguntarme que es lo que había llegado a pensar. -¿Te trata bien el chico ese?
Asentí, sin poder reprimir una sonrisa increíble.
-Como una princesa -quise añadir “que es más de lo que merezco” pero me cortó antes de que las palabras salieran de mi boca.
-¿Es lo que eres no? Al fin y al cabo.
Mis mejillas se pusieron más coloradas de lo que nunca habían estado, más que por cualquier otro piropo que me había dicho Matt. Porque Matt al fin y al cabo es un chico común, pero Zayn... Zayn podría estar con cualquier chica del mundo, todas pueden caer rendidas a sus pies con una simple sonrisa de este chico, y yo por supuesto no soy la excepción. Y que me llamase “princesa” como quién no quiere la cosa era superior a mí. Volví a sentir ganas de besarle, de volver a rodearlo con mis brazos pero me reprimí, me abracé a mí misma con fuerza y me mordí el labio inferior. En un casi susurro, que dudo que escuchara con todo el jaleo dije:
-Supongo, no lo sé.
No sé si me leyó los labios o si me escuchó, pero inclinó su cabeza y me beso justo debajo de la oreja tomándose su tiempo para separar sus labios de mi piel. Un escalofrío me recorrió el cuerpo y fui incapaz de no cerrar los ojos y exhalar un suspiro. Mi autocontrol no daba para tanto... Y cuando separó sus labios de mi cuello, mordió suavemente el lóbulo de mi oreja haciendo que a mi corazón estuviese a punto de darle un fallo cardíaco.
Cuando al fin se separó un poco giré mi cabeza hacía él, teniéndole tan cerca no podía parar de mirar sus labios... Sus labios que necesitaban de los míos, y viceversa. Pero no podía, me decía una puñetera voz dentro de mi cabeza, “no puedes Stef, no”. Deseaba mandarla a la mierda pero controlaba todas mis acciones, estaba atada de pies y manos.
-Lo eres, eres una princesa guapísima, pero estás cogida ya. En fin, tu te lo pierdes.
Me soltó al fin la cintura y casi me caigo, no me había dado cuenta de que él había estado soportando gran parte del peso de mi cuerpo, ahora entendía la sensación de estar flotando. No había sido un sueño no, había sido Zayn que me apretaba contra él haciéndome levitar. Después de sonreírme pícaro me dejó sola en medio de la discoteca, con una fuerte necesidad de él.
Niall
Empecé a andar con cautela hacia la farola, definitivamente ese algo que se movía era una persona, una chica. Corrí hacia donde se encontraba y cuando estuve a pocos pasos me detuve para observarla. Estaba en el suelo sentada, abrazándose las rodillas y escondiendo la cabeza entre ellas, totalmente indefensa y con aspecto frágil. Sin duda alguna era Daniela.
Experimenté una fuerte sensación de alivio, pero entonces un pensamiento sombrío me pasó por la cabeza: si alguien que no fuera yo la hubiera encontrado así, de haber tenido ese alguien malas intenciones... No quiero no imaginar lo que habría podido pasar.
Me agaché para ponerme a su altura y toqué su hombro, pero ella no se movió. En realidad sí, pero es porque estaba temblando sin parar, tenía la piel helada.
-Daniela, ¿estás bien? -le pregunté esa estupidez porque simplemente no sabía qué decir.
Ella siguió en la misma posición, con la cabeza escondida entre las piernas pero negó ligeramente con la cabeza.
-Daniela, lo siento mucho, no debería haberte tratado así. ¿Estás así por mi?
Levantó la cabeza y se quedó mirándome durante unos instantes que se me hicieron eternos, quise decir algo pero no encontré las palabras que expresaban mi angustia, mi inseguridad, mis preguntas no resueltas.
-Tú Niall... tú eres lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo... Puede que seas lo mejor que me ha pasado en la vida, así que no quiero que te preocupes por mí, no lo aguanto. Vete, dejame sola porque al fin y al cabo, doy asco.
-No digas eso, no das asco Daniela -susurré.
-¿Ah, no? ¿Y entonces porqué me tira la gente sus bebidas? Y no solo el líquido, no, con vaso incluido.
-¿Es eso lo que te ha pasado? ¿Por eso estás así? -no parecía razón suficiente para todo lo que estaba llorando y sufriendo por dentro.
-Eso es solo la guinda, Niall... Dejame sola, en serio -volvió a esconder la cabeza entre sus rodillas y se pasó las manos por la cabeza, hubo una cosa que me llamó la atención. Unas heridas, curadas ya hacía tiempo en un lugar de lo más inapropiado... y totalmente hechas adrede.
Agarré su brazo colocando el interior de sus muñecas hacia arriba, donde se podían apreciar las cicatrices de dos cortes verticales sobre su suave piel pálida.
-¿Qué es esto, Daniela? -le pregunté con una fiereza que me asombró hasta a mí mismo.
Me miró con una duda reflejada en sus ojos, seguramente estaba decidiendo si contármelo o no. Le tembló el labio inferior de una manera adorable, cosa que me hubiera encandilado de no haber estado hablando de algo tan lúgubre.
-Es que... yo, yo no podía más... -dijo con la voz más rota que había escuchado nunca, sin fuerza y sin vida alguna. Rompió a llorar con más fuerza aún, había hecho mal en preguntarle por eso ahora, el recuerdo la empezó a matar por dentro.
Me dejé caer en el suelo de culo enfrente suyo, intentando asimilar que Daniela se había intentado suicidar quién sabe porqué. Y luego también como yo era lo único bueno que tenía.
Me pasé una mano por la cabeza necesitando pensar qué hacer, no podía dejarla así, no podía. Entonces recordé sus palabras en el meet & great, nuestro primer encuentro que ahora me parecía totalmente lejano. “Yo he sentido también muchas veces esa sensación de cuando no te quiere nadie, cuando piensas que sobras... Lo he vivido”. Ahora esas palabras cobraban más sentido del que nunca habían tenido. ¿Y era ella la que quería darme ánimos a mí? Entonces, otra frase que no sé donde había leído apareció en mi mente: “La mayoría de veces, las personas que peor lo han pasado son las que tratan de aliviar el dolor de los demás, olvidando el suyo propio”.
-Daniela... -la miré fijamente a los ojos, esos ojos tan azules que me volvían loco-, no vuelvas a hacer eso nunca.
Ella medio asintió, y yo me senté a su lado, le rodeé los hombros con mi brazo e hice que apoyara su cabeza en mi.
-Por favor, nunca más. Yo siempre estaré ahí para cuidarte, ¿vale? ¿Me lo prometes?
-Te lo prometo -susurró, y consiguió dejarme un poco más tranquilo, pero tampoco demasiado. Aún seguía queriendo saber el porqué de todo.
Había empezado a soplar un viento frío, y era tarde ya. A saber qué tipo de gente habría por estas calles... Deberíamos irnos.
-Daniela, ¿nos vamos ya? Te llevo a tu casa.
-No, no, no, no, por favor, Niall, no -me suplicó, su repentina intensidad me sorprendió.- No me lleves a casa... No aguanto un segundo más... No, Niall por favor.
-¿Porqué no?
Buscó mi mirada y la encontró, sus ojos me transmitía súplica, quería que lo entendiera a la fuerza.
-Esa casa... para mi ya no es un hogar.
Suspiré, besé su frente y asumí que era la único que iba a recibir.
-De acuerdo, vayamos a mi casa entonces.
Daniela
El motor del coche de fondo me tranquilizaba, me recordaba a tiempos felices en los que los problemas no eran tan difíciles de solucionar. Además, los brazos que me rodeaban me mantenían caliente y con una fuerte sensación de estabilidad y seguridad.
Llegamos a su casa, y rodeándome la cintura con su brazo me guió hasta el amplio comedor. Hizo que me sentara en el sofá y me acurruqué junto a él, como antes lo había hecho en esa horrible callejuela mal iluminada. Ya no lloraba, pero seguía estando en algo así como un trance, los recuerdos de mi pasado me atormentaban y no dejaban de aparecer imágenes y vivencias que creía que estaban muy enterradas en mí, pero que al parecer no era así. El abrazar a Niall me ayudaba a olvidar, su colonia me despejaba la mente y eso lo agradecía con toda mi alma, pero el que estuviera ahí, apoyándome y consolándome sin pedir nada a cambio hacia que me sintiera culpable y definitivamente, me sentía una mala persona.
Además, estaba hambriento, lo sabía porque había oído varias veces su estómago rugir.
-Niall... ve a comer algo, seguro que tienes hambre -dije como si no hubiera escuchado nada.
-¿Tu no tienes hambre?
Negué con la cabeza, no era comida lo que necesitaba urgentemente.
-Creo que necesito ducharme más que comida.
Me sentía sucia, tenía el pelo viscoso por la bebida que me había tirado esa loca y era como si una capa de mugre me cubriera el cuerpo.
-Ah, por supuesto -se levantó y me ofreció la mano para levantarme, se la cogí con gusto y no la aparté una vez estuve de pie, seguí sujetándola con suavidad. Él tampoco apartó la suya. -¿Prefieres ducharte o bañarte?
No sabía ni qué me apetecía, solo quería borrar ese odioso olor a alcohol que desprendía por todas partes, así que me encogí de hombros.
-Creo que te vendrá mejor una ducha, tiene chorros de estos que te masajean la espalda, está bastante bien.
Me guió hasta el baño y me explicó el funcionamiento, le sonreí una vez se fue como si hubiera entendido algo, pero la vedad es que solo me había enterado de como se cambiaba del agua fría al agua caliente.
Cuando se fue, me metí rápidamente en la ducha y dejé que el agua caliente acabara de tranquilizarme, de llevarse mis malas vibraciones y que limpiara los malos recuerdos de mi cabeza.
Tardé muchísimo más tiempo del que solía hacerlo, que era bastante de por sí, pero salí. Me envolví en una toalla y entonces me dí cuenta de que no tenía nada que ponerme. ¿Salía así e iba en su busca por la casa? ¿Y si me perdía?
Suspiré y me di con la cabeza en la pared suavemente aposta, “deja de pensar estupideces, Daniela”. Con este pensamiento impregnado en la cabeza, salí del baño, envuelta en una simple toalla para tratar de encontrar a Niall en esa casa enorme.
-¿Niall? -grité para intentar facilitar la búsqueda.
Niall
-¡Estoy en la cocina! -grité de vuelta.
-¿Niall? -repitió, no sabía si no me había escuchado o si no sabía donde estaba la cocina, así que salí de ahí y fui al baño, la encontré antes de llegar.
Iba envuelta en una toalla minúscula, con el pelo goteando y descalza, tardé en reaccionar, pues me había quedado mirándola como un bobo.
-Debería dejarte algo de ropa, ¿no?
Ella asintió avergonzada y me siguió cuando fui a mi armario.
-Esta camiseta me va pequeña, creo que a ti te irá bien. Además es larga... -busqué por varios cajones pero no encontré ningún pantalón lo suficientemente estrecho para que no cayera de su fina cintura. -Creo que no tengo pantalones Dani, todos te irán demasiado grandes.
-¿Seguro? A lo mejor tienes uno de chándal o algo... -Se inclinó a mirar los cajones conmigo, y un mechón de su pelo me tocó la cara, despeinado y mojado pero sobretodo con un fuerte aroma a vainilla.
-Todos te irían demasiado grandes, suelo quitarles la goma elástica esa porque me molesta -me giré para mirarla -, ve a ponerte la camiseta de mientras te buscaré algo que ponerte.
Desapareció y yo seguí buscando algo con qué cubrirse, pero Daniela estaba realmente delgada.
-No te molestes, supongo que con la camiseta da igual, tampoco hace demasiado frío.
Su voz me sobresaltó, no esperaba que apareciera tan pronto. Levanté la mirada y me la encontré con mi camiseta ya puesta, que le venía lo suficientemente larga para ser un camisón corto. No se la veía del todo cómoda, pero yo me encogí los hombros y dejé de buscarle algo que tampoco iba a encontrar.
Además, vestida de esta manera alegraba la vista a cualquiera.
-He cocinado mi especialidad Dani, especialmente para ti.
-¿Ah, si? ¿Qué es?
Llegamos a la cocina y saqué del microondas lo que había preparado:
-TACHÁN! Pizza al microondas, la especialidad de la casa.
Ella soltó una risita y se sentó en uno de los taburetes que había junto a la mesa. La mirada se me desvió hacia sus piernas y por poco se me cae la pizza, por suerte disimulé y ella no se dio cuenta.
Dejé la pizza sobre la encimera y empecé a cortarla en 10 porciones más o menos iguales.
-¿Cuantos trozos vas a querer?
-Ninguno -dijo en voz baja, pero lo suficientemente alto para que la escuchara.
-¿Ninguno? Deberías comer algo Dani.
-N-no tengo hambre -dijo como dudando.
Puse unos cuantos trozos en un plato, y en otro puse dos. Saqué de la nevera dos latas de coca-cola y las puse en la mesa de la cocina, una al lado de la otra. Cogí los platos y puse el que tenía menos delante suyo, el otro era para mí.
-Son solo dos porciones, no van a matarte.
Empecé a comer, ugh, tenía mucha hambre y mi estómago me agradeció la comida.
-No me gusta demasiado la pizza -dijo.
-Mi madre vino ayer a casa y trajo comida de todo tipo, está en la nevera si no te gusta la pizza.
-No cre-antes de que pudiera seguir buscando una excusa, dejé mi tercera porción a medias en el plato y la interrumpí.
-Daniela, no pienso dejar que no comas. Es más, esto me está empezando a cabrear.
Me levanté de la silla y me fui enfadado a darme una ducha, a despejar el enfado que la renuencia de Daniela a comer había creado.
Después de ducharme y cambiarme de ropa, me senté en el sofá del comedor a ver la tele, pero a esas horas no daban nada. Estaba pensando seriamente en la posibilidad de ponerme una película cuando Daniela se sentó a mi lado con un plato de pizza. Era el que antes había dejado a medias. Me miró con ojos de cachorrito y me lo ofreció:
-Que yo sepa tu no eres del que deja las comidas a medias.
Le miré sin expresión alguna, y ella me apretó su índice en mi mejilla intentando hacer que sonriera.
-Oh vamos, no te hagas el chico enfadado conmigo. Me he comido una porción y media por ti.
-¿En serio?
-De verdad -la intensidad con la que sus ojos azules me miraban, era demasiada, de alguna manera sabía que me estaba diciendo la verdad.
Acepté el plato y me lo comí en menos de lo que yo mismo hubiera creído posible, una vez vacío el plato lo dejé sobre la mesa y acomodé a Daniela junto a mí, de nuevo rodeándola con mi brazo y ella apoyando su cabeza en mi hombro, aunque esta vez su brazo también me rodeaba el cuerpo. Era demasiado fácil acomodarse junto a ella, y lo peor, es que estaba empezando a acostumbrarme a su cercanía.
Note como sus ojos se iban cerrando, poco a poco y contra su voluntad. Al final no pudo hacer nada, y se quedó tiernamente dormida.
No sé ni yo como, pude cogerla en brazos y llevarla a mi habitación, donde la acosté en la cama y la cubrí con el edredón; pero en algún momento ella se levantó y en cuanto iba a salir por la puerta su voz me interrumpió:
-Niall, no te vayas.
Me giré y me la encontré sentada en medio de mi cama, con el pelo revuelto y despeinada, aún así lo único que mi cabeza pensaba era: “oh dios mío, es preciosa”. ¿Es esto normal?
-Duermo todas las noches sola, en esa deprimente casa. Solo quiero dormir contigo -me suplicó, y como un robot me metí en la cama, a su lado. Apagué la luz, me tumbé junto a su cuerpo y noté como ella misma se abrazaba de nuevo a mi cuerpo. ¿Esto estaba bien?
-Daniela, no sé si...
-Shhh... -susurró contra mi cuello, no la veía pero sentía su proximidad. Estaba demasiado cerca, mi necesidad de besarla aumentaba y me lo estaba dejando demasiado fácil. -Voy a contarte todo lo que me ha hecho ser como soy, todo lo que pasa en mi vida para que esta sea una real mierda, desde el principio hasta ahora.
Me quedé callado, esperando a que continuara y con la intriga sustituyendo mis ansias de ella. Mis ganas de besarla y de poseerla habían sido reemplazadas por todas las preguntas que habían pasado por mi mente en el día de hoy, que realmente había sido demasiado largo. Necesitaba descansar, pero ahora iba a serme imposible.
-Tengo que empezar por el principio, el principio de todo. Pero antes de todo, tengo que preguntarte si de verdad quieres que te lo cuente, puedo callarme y dejarte dormir, es lo más fácil para los dos ¿lo sabes verdad?
-Me gustan las cosas complicadas, -susurré, para después besarle la frente intentando transmitirle fuerza.- Quiero saberlo todo de ti.
-Tu mismo -habló ella, no muy convencida. Por un segundo tuve miedo, miedo a que se echara atrás y me dejara con esa intriga que empezaba a corroerme por dentro como ácido, ácido del que quema y que no deja nada después de su paso. -El principio, supongo, es mi nacimiento, cosa que debería haber sido un acto feliz... si no fuera porque nací medio muerta. Como Liam no, peor. No reaccionaba, los médicos me daban por perdida hasta que algo, algo pasó. Y logré salir adelante, si a eso se le llama salir adelante. Todo lo que pasó después de mi nacimiento, llevó a que mis padres se divorciaran, así que podría decirse que soy la culpable de que el matrimonio de mis padres haya fracasado.
__________________________________________
Lo sé, lo sé, ha acabado como una real mierda, no solo la trama de Niall y Daniela, sino también la de Harry y Clare y la de Stef y Zayn, las pocas preguntas que deja el capitulo són estas.
¿Stef olvidará lo que le hace sentir Zayn? ¿Le contará algo de esto a su novio? Y Harry, ¿de veras dejará de lado a Clare por la chica bajita que lo sacó a bailar? ¿Clare dejará algun día de beber? JAJAJAJAJAJokno. Y Daniela, ¿será capaz de contarle todos sus secretos a Niall? ¿Como reaccionará este a sus vivencias? Vaya, pues sí que había preguntas.
En fin amores, que yo me pongo al siguiente pero ya, me alegran vuestros comentarios, ya lo sabeis, solo os pido 20 esta vez. Si sois lectores fantasma, DAROS A LA LUZ, lo exijo. @livingin1derland lo hizo y me alegró el día (leed su fanfic es ADKHSLDASHDA) y si queréis que os avise decidmelo que lo haré ENCANTADA!
Adios amores, gracias por leer y esas cosis xx

25 Comments
Realtime comments disabled
lifefuckuswell 831 days ago
diooooooooooos lloro... no me gusta ver a Dani sufrir. Niall es la cosita más adorable del mundo entero. Harry y Clare JAJAJJAJ que amos. Louis, Louis, Louis, te vigilaré. Enfin, me encanta siguiente♥
srta_payne_ 838 days ago
¿Quién es esa chica bajita que saca a bailar a Harry? Niall y Dani son adorables. asdfgklñ.
mydoncasterhero 839 days ago
cielo soy nueva lectora, tu novela simplemente me encanta! te importaria avisarme? :) x
lauracortroig 839 days ago
Pobre Dani...:S Buah, me gustaria tanto que estubieran ella y Niall juntos... la trata tan bien*·* ¿Harry deja a Clare a la barra y se va con otra a bailar? Uiuiui... Y la tension sexual que hay entre Stef y Zayn es brutal... SIGUIENTE!♥
andrea_d6 839 days ago
(+) ayudando a Dani como un bueno chicoo! esque pobrecitaa :(( gran novela<3
andrea_d6 839 days ago
aii pobre Dani :(( ui que la Stef esta dudando de su relacion con Matt!! Niall MENCANTA! que mono es!
onelove_malik 839 days ago
Está super interesante :D Me encanta! Niall y Daniela son monísimos *-* Sube pronto <3
Soyguaysinla_U 839 days ago
Joder, pobre Daniela, le tienes manía, ¿eh? JAJAJAJAAJJAAJ. En fin, me ha encantado. Siguiente :3
DRNialleer 839 days ago
AWWWW ha estado genial tonta,nada de real mierda ni tonterías,me ha encantado,como todos los capitulos que haces,aunque bueno,eso tú ya lo sabes,no? :DD Te quieroooo <3
CristinaFlores_ 839 days ago
Como que una real mierda? Le dejas intriga como me gusta, sí que siguiente!
1DftLogan 839 days ago
#LectoraFantasmaSEREVELA Estoy enamorada de tu novela, jo. Es sumamente híper-perfecta.
ElenaSCFive 840 days ago
OH MY GOOOOOOD! Es lo único que describe este capitulo... Genial, fantastico, impresionante. Estas que te sales mujercita. Quiero la próxima parte con urgercia. Escribes que da gusto y se me han puesto los pelos de gallina en las partes de Dani y Niall (D
hhoranhug 840 days ago
por cierto, la pareja de Niall y Dani me encanta ;)
hhoranhug 840 days ago
Me ha encantado el capitulo, demasiado!! Es que me los imaginaba a todos taaaan monos... :') SIGUE!
Evaa_1Direction 840 days ago
Que capitulo mas jefvrjfjrjrfhv Me encanta*_* SIGUIENTEE:3
noelytaa30 840 days ago
SIGUELAAAAA *_____________________*
Lauuura97 840 days ago
OHHHHHHHHHHHHH , qué pasada. Siguiente :3.
HoldmeZac 840 days ago
¿Sabes que casi me pongo a llorar? En la parte donde Daniela y Niall están en la calle hablando y ve lo de las muñecas... Me ha encantado el capitulo sis ^^ De verdad de la buena:)
cluelessbug 840 days ago
AWWWWWW jo, que monos que son Dani y Niall. En serio, me encantan. Buf, no veas la pena que me da Daniela, me deja fatal. Y bueno, ya ha vuelto la faceta puton de Harry... Tarde o temprano tendría que hacerlo. En fin. Siguiente, mi amor. <3
manufuckyeah 840 days ago
Cuando leí "chica bajita" me vino en mente Snooki lol siguiente lof. Yo lloro con Daniela