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848 days ago
Capítulo 4.
Que la gente se me quede mirando, vale. Pero que se me quede mirando por ir con este sujeto de experimento, no. Encima que por su culpa tengo todo el ron con coca-cola esparcido por mi caro vestido, es él el que me tiene que llevar al hotel. ¿Qué he hecho yo en esta vida para merecerme esto?
-¿Me llevas al hotel para parecer un caballero o para ligar conmigo? – le miro despectivamente al salir del club - Es que ninguna de las dos cosas funciona.
-No pretendo que funcionen – sonríe, caminando por mi lado - Ya caerás ante mis encantos. Yo no tengo que hacer nada.
-Já.-digo exagerando el tono de aquella falsa carcajada -Te lo tienes muy creído tú, ¿no?
-No. Sólo hace falta ver lo que he hecho para que no pares de pensar en mí. Absolutamente nada.
-¿Cómo sabes que pienso en ti?
-Me lo acabas de decir – sonríe de nuevo. De verdad, que este chico me saca de mis casillas.
A partir de ese momento decido no abrir la boca. Posiblemente, si la abro, pueda decir más estupideces y que el arrogante este piense que me gusta. Pero lo que no sabe que lo que me imagino en mi cabeza, es que ojalá un coche salga disparado por el parking y le atropelle hasta esos mini sesos que tiene en la cabeza.
-Que te quede claro – digo, entrando por la puerta del copiloto. Ignorando mi decisión anterior -, que no me gustas. Que no pienso en ti como piensas que pienso – suelto -. Y que ni siquiera me pareces atractivo – cierro de un portazo.
-¿Quién ha dicho que yo pienso que a ti te gusto? – me pregunta arrogante, como siempre.
“María cállate, cállate” – pienso para mis adentros.
El viaje de vuelta a ese hotel, al que ahora mismo odio porque ha acogido a un imbécil como este, pasa en absoluto silencio. Pero eso no quita que no hubiese de esas sonrisas que me echa el rubiales ni de unas miradas completamente cargadas de odio mías hacia él.
-Gracias – digo secamente, saliendo de ese también caro coche y casi corriendo hacia la puerta giratoria del grandioso hotel. Niall sale detrás de mí, no sin antes, darle las llaves al robusto aparcacoches que había en la entrada.
-No pensarás que te dejaré sola para que te rapten, ¿no? – vuelve a sonreír. ¿Tanta gracia le hago?
-Seguro que cualquier compañía es mejor que la tuya. Así que sí, prefiero que me rapten – sonrío también de mala gana.
Toco el botón del ascensor muy rápido, imitando a Clara. Supongo que eso te sale solo. Niall está junto a mí, también esperando a ese maldito ascensor que tarda horas en bajar.
-No porque le des más veces, bajará más rápido – me susurra en el oído, haciendo que rápidamente me aparte hacia el lado contrario como si de una mosca cojonera se tratase. Ah no, que lo es.
-¿A qué planta vas? – me pregunta una vez dentro.
-A la 14 – digo sin mirarle.
-Qué casualidad – finge sorpresa -. Yo también.
-Por desgracia – le interrumpo.
Deseaba que ese ascensor tuviera un cohete pegado en la parte de abajo para que fuera más rápido, y para no tener que estar respirando el mismo aire que él. Y pensar que cualquiera chica del mundo desearía estar en mi lugar y yo en cambio lo desprecio, me hace reír.
Tin. *Planta catorce* Otra vez esa irritante voz que en este momento me molesta más que nunca.
Rápidamente salí del ascensor perseguida otra vez por esos pasos. Me llamaba, pero como chica lista que soy, me hacía la sorda. Volvió a gritar y por fin llegué a mi ansiada habitación.
Doy gracias Gema a que me diera este bolso de mano contra mi voluntad, sino, me quedaría en el pasillo, sin poder entrar porque no llevaría la llave y seguramente, con el imbécil de compañía.
Estaba apunto de cerrar la puerta, estaba al segundo de quitarme este pegajoso vestido y tranquilizarme estando alejada de él, pero el súper pie del rubio lo impidió.
-¿No me invitas a pasar? - me pregunta sonriendo, levantando las cejas simultáneamente.
-Obviamente que no. Antes dejo pasar Gema, y te aseguro que es más insoportable y más cría que tú - intento cerrar la puerta de nuevo, pero el pie sigue en su sitio -. ¿Qué quieres ahora? - me irrito.
-Pues querría que me trajeran a mi suite una botella de champán acompañada de muchos bombones y a una masajista, pero en cambio prefiero molestarte - quita el pie y se acerca más, provocando que huela ese perfume varonil que hasta el momento me había encantado, pero que casualmente en este momento, odiaba por no poder alejarlo de mí-. ¿Y tú qué quieres?
-Que te pierdas - hablo entre dientes, cansada de estar más de cinco minutos con él.
-Te pones tan guapa cuando te enfadas - me susurra inocentemente.
-Y tú tan feo cuando te picas - entorno los ojos y doy un portazo en sus narices, literalmente.
La chica más feliz del mundo y la que quería disfrutar de sus vacaciones en Marbella con la gente a la que quiere, había vuelto.
Me quito con asco mi asqueroso vestido de Louis Vuiton, manchado por un simple cubata y me meto al baño dispuesta a ducharme y a olvidar aquella catastrófica noche que “pintaba bien”. Pongo la radio digital incrustada en la absolutista ducha y Wade Awake invade el ambiente. Uso el champú suavizante de albaricoque y después me aclaro el pelo con delicadeza, cosa que al pensar en Niall, se desvía por el mal camino. Ahora el aroma del albaricoque inunda mis fosas nasales apartardo a su perfume. El frío provoca que que el abornoz del hotel, con su símbolo cosido en la espalda, deslice rápidamente sobre mi cuerpo. Al salir del elegante y cómodo baño, me siento en el sofá secando todavía mi pelo con la toalla. Se oyen ruidos torpes en la puerta. ¿Será Niall? Se oye además unas risas. ¿Estará con sus amigos y me harán algo? Entran hechas un desastre. Aunque la desastre aquí soy yo por pensar antes en el estúpido que en mis amigas, las que habitan esta habitación y las que tienen la tarjeta. Cosa que Niall no sería para nada.
-Hola - me saludan ahogando una carcajada.
-¿Estáis bien?

2 Comments
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doncasterslove 848 days ago
Me encanta la relación que tienen Niall y Marie! Siguiente!!! ♥
maRiianna_Lm 848 days ago
me encanta, siguela porfa!! :D