candy girls

@candygirls5

#DimeQueMeQuieres

CAPITULO 1 ~~Dime Que Me Quieres ~ Candy Girls



Salió de la ducha, la había relajado. Se miró en el espejo estaba sonriendo, hacía mucho tiempo que no se veía tan guapa, eso podía ser gracias a Guille. Marta nunca había sentido nada así por ningún chico, realmente, nunca se había fijado en ningún chico, pero esos grandes ojos marrones podrían hechizar a cualquier chica que se le pasase por delante. Pero era suyo, solo suyo, eso la hacía sentir feliz, pero a la vez preocupada por si alguna lagarta se lo quitaba. Una llamada la hizo borrar ese horrible pensamiento de su cabeza.
- ¡Hola mi amor!
- Hola Guille
- ¿Que tal mi jugadora preferida?
- ¡Muy bien, pensando en ti!
- Jajaja- rió Guille- Oye, te llamaba para decirte que si después de pasar un rato con las chicas...
-¿Podríamos quedar, no?
-¡Sí!
- Ya sabes que siempre tengo tiempo para ti, cariño, pero esta vez nos vamos a quedar en casa de Cherry a dormir, Paula está muy mal, somos sus amigas, debemos apoyarla.
- Vale, pero mañana por la mañana te voy a buscar a la casa de Natalia. Tengo muchas ganas de verte.
-Yo también te echo de menos pero...
-Nada de peros. ¡Hasta mañana!- y colgó
Marta suspiró, no sabía cómo Guille conseguía que ella hiciese lo que él quería, y sabía que eso la llevaría a tomar malas decisiones, pero todo la daba igual, solo quería estar con él.
 Se volvió a mirar en el espejo, seguía sonriendo. Siempre que pensaba en el le salía esa estúpida sonrisa que tanto odiaba. Miró el reloj, eran las cinco y media, había quedado con las chicas a las seis y cuarto en el bar de siempre, en ese momento le vino a la cabeza la frase que solía decir Cherry, "¡Siempre en este puto bar parecemos unas alcohólicas!". Se rió para sí misma, mientras se desenredaba el pelo, luego cogió la plancha y empezó a alisarte esa salvaje melena castaña que tanto le gustaba a Guille.
 
                                                  ***
La ha colgado, no se arrepiente de hacerlo, si no Marta hubiera estado dándole  escusas todavía. A Marta le preocupan mucho sus amigas y ahora que su hermana, Paula, estaba mal por el imbécil de su novio, Aitor, más todavía. No quería enfadarse, acababa de hablar con Marta y estaba contento mañana la abrazaría y besaría. 
Para olvidarse del tema de Paula se levanta de silla, se tumba en la cama, enciende el portátil y se mete en su Tuenti. Empieza a mirar fotos de Marta. Es tan… perfecta. Perfecta para él. Se detiene en una imagen que sale Marta con el equipo de baloncesto y su entrenador. Empieza a preguntarse si existe algún tipo de relación de Marta con el entrenador. Parecen muy amigos y eso hace que Guille se ponga celoso. Es imposible que exista algo con el entrenador, se llevan siete años, una chica de diecisiete no puede estar con un chico de veinticuatro. Además él es demasiado mayor para ella, lo más probable es que tenga novia.
Sonó un ruido, era el chat del Tuenti que avisa que alguien te está hablando. Era Sara, una repetidora de su clase, que tenía una mala fama, según decían había salido con la gran mayoría de los chicos de bachiller, algunas personas decían que también había estado con algún profesor. Hace dos meses hubiera dado lo que sea por estar con ese pibón rubio pero ahora no le atraía lo más mínimo, era guapa pero no mucho más que su Marta. En serio, tenía que dejar de pensar en ella. Otra vez ese ruidito.
-Hola Sara, no puedo hablar ahora.
-Vale, ¿puedo hacerte una pregunta?
-Ok. Pregúntame.
-¿Sigues con la chica esa que juega al baloncesto?
Se pensó que poner, no sabía cual eran las intenciones de Sara, era una persona totalmente impredecible. Pero al final la respondió:
-Si. Resulta que esa chica se llama Marta y llevamos saliendo dos meses.
-Oh, qué pena, con lo bien que estarías conmigo.
-¡Pero qué dices! Yo nunca me liaría contigo estuviera o no con Marta.
-No te hagas el estirado al final todos los chicos venís hacia mí.	
-¡Eres una egocéntrica! ¡Tú no le llegas a Marta ni a la suela de los zapatos! Paso de hablar contigo, adiós…
-¡Espera! Una última pregunta.
-Me has dicho que solo ibas hacerme una.
-Marta y tú… ¿lo habéis hecho?
Guille se ha quedado en blanco. ¿Por qué Sara ha preguntado eso?
-¡Sara déjame en paz!
-Eso es un no, ¿verdad?
En ese momento Guille se desconectó del chat, no quería seguir hablando con esa guarra. Guille estaba pensando en el tema, ¿estarían preparados para la primera vez? ¿Dónde lo harían? Y sobre todo, ¿Cuándo?
Pero no querían pensar en eso y mañana cuando la viera aclararía sus dudas.

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935 days ago

CAPITULO 1 ~~Dime Que Me Quieres ~ Candy Girls



Salió de la ducha, la había relajado. Se miró en el espejo estaba sonriendo, hacía mucho tiempo que no se veía tan guapa, eso podía ser gracias a Guille. Marta nunca había sentido nada así por ningún chico, realmente, nunca se había fijado en ningún chico, pero esos grandes ojos marrones podrían hechizar a cualquier chica que se le pasase por delante. Pero era suyo, solo suyo, eso la hacía sentir feliz, pero a la vez preocupada por si alguna lagarta se lo quitaba. Una llamada la hizo borrar ese horrible pensamiento de su cabeza.
- ¡Hola mi amor!
- Hola Guille
- ¿Que tal mi jugadora preferida?
- ¡Muy bien, pensando en ti!
- Jajaja- rió Guille- Oye, te llamaba para decirte que si después de pasar un rato con las chicas...
-¿Podríamos quedar, no?
-¡Sí!
- Ya sabes que siempre tengo tiempo para ti, cariño, pero esta vez nos vamos a quedar en casa de Cherry a dormir, Paula está muy mal, somos sus amigas, debemos apoyarla.
- Vale, pero mañana por la mañana te voy a buscar a la casa de Natalia. Tengo muchas ganas de verte.
-Yo también te echo de menos pero...
-Nada de peros. ¡Hasta mañana!- y colgó
Marta suspiró, no sabía cómo Guille conseguía que ella hiciese lo que él quería, y sabía que eso la llevaría a tomar malas decisiones, pero todo la daba igual, solo quería estar con él.
Se volvió a mirar en el espejo, seguía sonriendo. Siempre que pensaba en el le salía esa estúpida sonrisa que tanto odiaba. Miró el reloj, eran las cinco y media, había quedado con las chicas a las seis y cuarto en el bar de siempre, en ese momento le vino a la cabeza la frase que solía decir Cherry, "¡Siempre en este puto bar parecemos unas alcohólicas!". Se rió para sí misma, mientras se desenredaba el pelo, luego cogió la plancha y empezó a alisarte esa salvaje melena castaña que tanto le gustaba a Guille.

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La ha colgado, no se arrepiente de hacerlo, si no Marta hubiera estado dándole escusas todavía. A Marta le preocupan mucho sus amigas y ahora que su hermana, Paula, estaba mal por el imbécil de su novio, Aitor, más todavía. No quería enfadarse, acababa de hablar con Marta y estaba contento mañana la abrazaría y besaría.
Para olvidarse del tema de Paula se levanta de silla, se tumba en la cama, enciende el portátil y se mete en su Tuenti. Empieza a mirar fotos de Marta. Es tan… perfecta. Perfecta para él. Se detiene en una imagen que sale Marta con el equipo de baloncesto y su entrenador. Empieza a preguntarse si existe algún tipo de relación de Marta con el entrenador. Parecen muy amigos y eso hace que Guille se ponga celoso. Es imposible que exista algo con el entrenador, se llevan siete años, una chica de diecisiete no puede estar con un chico de veinticuatro. Además él es demasiado mayor para ella, lo más probable es que tenga novia.
Sonó un ruido, era el chat del Tuenti que avisa que alguien te está hablando. Era Sara, una repetidora de su clase, que tenía una mala fama, según decían había salido con la gran mayoría de los chicos de bachiller, algunas personas decían que también había estado con algún profesor. Hace dos meses hubiera dado lo que sea por estar con ese pibón rubio pero ahora no le atraía lo más mínimo, era guapa pero no mucho más que su Marta. En serio, tenía que dejar de pensar en ella. Otra vez ese ruidito.
-Hola Sara, no puedo hablar ahora.
-Vale, ¿puedo hacerte una pregunta?
-Ok. Pregúntame.
-¿Sigues con la chica esa que juega al baloncesto?
Se pensó que poner, no sabía cual eran las intenciones de Sara, era una persona totalmente impredecible. Pero al final la respondió:
-Si. Resulta que esa chica se llama Marta y llevamos saliendo dos meses.
-Oh, qué pena, con lo bien que estarías conmigo.
-¡Pero qué dices! Yo nunca me liaría contigo estuviera o no con Marta.
-No te hagas el estirado al final todos los chicos venís hacia mí.
-¡Eres una egocéntrica! ¡Tú no le llegas a Marta ni a la suela de los zapatos! Paso de hablar contigo, adiós…
-¡Espera! Una última pregunta.
-Me has dicho que solo ibas hacerme una.
-Marta y tú… ¿lo habéis hecho?
Guille se ha quedado en blanco. ¿Por qué Sara ha preguntado eso?
-¡Sara déjame en paz!
-Eso es un no, ¿verdad?
En ese momento Guille se desconectó del chat, no quería seguir hablando con esa guarra. Guille estaba pensando en el tema, ¿estarían preparados para la primera vez? ¿Dónde lo harían? Y sobre todo, ¿Cuándo?
Pero no querían pensar en eso y mañana cuando la viera aclararía sus dudas.

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