Len

@IreneRawr_

La música dice por mí todo lo que mi boca nunca podrá.

Capítulo 13. 




(Narra Niall) 


Todos respiramos tranquilos cuando Zayn entró por la puerta esa noche. Habíamos llegado a preocuparnos de verdad, pero él, al parecer, estaba muy tranquilo, de compras por Picadilly Circus. Llegó con montones de bolsas de ropa y un batido en la mano. Sonriente, se sentó en el sillón que quedaba libre en el salón, donde los chicos y yo estábamos viendo un programa de talentos, no muy convincente. ¿Estaba tratando de simular que no había pasado nada? ¿Que no había salido esa mañana huyendo de todos, o quizá solo de mí? ¿Que no me había lanzado una mirada acusadora, llena de reproches, antes de desaparecer por la puerta? Liam, a quien parecía agradarle su actitud, comenzó a hablar:
- ¿Dejaste algo de ropa en las tiendas? - bromeó. 
Zayn miró un instante su cargamento, y soltó una leve carcajada. 
- Ya estaba necesitando renovar mi armario. 
- Claro, las veinte mil chaquetas que tienes no son suficientes - soltó Louis. 
Todos nos echamos a reír. 
- ¿Te fijaste si te sacaron muchas fotos? A lo mejor ya eres noticia en Twitter. - dijo Harry, sin darle mucha importancia. 
- Se me acercaron varias chicas, pero nada importante. ¿Y vosotros qué habéis hecho? 
Liam y yo nos miramos. Ya le había contado todo lo que pasó con Len, y no creo que a Zayn le gustase escucharlo. 
- Pues Louis y yo fuimos a comer con Dani y Eleanor - se apresuró a contar. - Niall y Harry se quedaron aquí ¿verdad? 
Louis, Harry y yo le dirigimos una mirada desconcertada. Yo no quería mentir, pero tampoco quería estropear el buen humor con el que había llegado Zayn. 
- Eh... sí, claro. No tenía ganas de salir hoy. Y Harry me hizo compañía. - no soné muy convincente, pero Zayn asintió con una extraña satisfacción en la mirada. 
Louis y Harry no terminaban de entender la situación, pero también asintieron. 
- Por cierto Zayn, este fin de semana promete. - Harry fue el único que se acordó de la fiesta de las chicas. 
- ¿Puedo saber por qué? - preguntó Zayn, interesado. 
- Lena y Liz organizan una pequeña fiesta en su casa. Va a ir una de sus amigas, y no sé si alguien más. - dije. 
A Zayn se le iluminó la cara al escuchar el nombre de mi chica. Y no me gustaba ni un pelo. Aunque no podía culparle, todavía no estaba al corriente de nada. 
- Pues sí que promete. Me voy a la cama, que mi día ha sido más que agotador. - se levantó y vi como subía las escaleras, pesadamente. 
Los chicos siguieron viendo la televisión, pero yo no podía. Tenía que hablar con Zayn. Pero, ¿cómo? 
Subí corriendo las escaleras, y llegué justo antes de que Zayn cerrara la puerta de su cuarto. Me miró, extrañado. 
- Zayn, tenemos que hablar. De Lena. 
Sus ojos me indicaron que ya estaba en pie de guerra. 


(Narra Lena)

- ¿Entonces Celia trae más gente? ¿Cuánta? ¿No será mucha? - estaba un pelín agobiada. 
- Calla Lena. Entre más gente, mejor. Esh una fieshta. - Liz consiguió hacerme reír haciendo el tonto. 
- No sé si mi madre estará de acuerdo con todo esto... - mi conciencia comenzaba a molestarme.
Liz me miró, harta. 
- Si mis teorías son ciertas, tu madre está ahora llegando a un hotel para pasar un fin de semana romántico, no creo que le importe que nosotras lo pasemos bien también. 
- Ya, el problema es que no creo que tus teorías sean ciertas. - espeté, sin mucha paciencia. 
Ella se limitó a poner los ojos en blanco, y a continuar revisando lo que hacía falta comprar. Decidí sacar un tema de conversación que seguro que le gustaba:
- Yo te he dicho todo lo que hay con Niall, pero tú no me has contado nada de Harry. ¿El chico ha caído rendido a tus encantos? - le dije, mientras le hacía carantoñas. 
Liz soltó un pequeño bufido, pero terminó por sonreír. 
- Claro que no. Hemos estado hablando, y supongo que me ve como otra chica de su lista de ligues de una noche. No sé si quiero seguirle el juego. Parece muy cariñoso, pero después de lo que me dijiste, no sé qué pensar.
Por un momento me arrepentí de haberle dicho que Harry era un Don Juan, pero enseguida sacudí la cabeza. Estuvo bien decírselo, no quería que le hiciesen daño a mi amiga. 
- Bueno, puede que sea sincero. - no sabía por qué, pero lo estaba defendiendo. - Vete con cuidado, pero no desaproveches esta oportunidad. 
Ella me miró ilusionada. Creo que le había dicho justo lo que necesitaba oír. 
- Mañana estaremos más tiempo juntos, ya veré lo que hago. 
Sonreí y subí las escaleras, dejándola inspeccionando la nevera, en busca de algún licor que mi madre había traído. Yo no pensaba beber, pero se veía que ella tenía esa intención. 
Entré en mi habitación y me desvestí, quitándome el poco maquillaje que llevaba, mientras recordaba las palabras de Niall, y sus labios rozando los míos. Miré al espejo y me encontré una chica sonriendo como una estúpida. Sabía que me estaba traicionando, que me había prometido no más amor después de lo de Ángel, pero quería intentar lo de Niall. 
Me acosté en la cama y me puse a escuchar el CD de los chicos. Aleatorio. More Than This. Me paré a escuchar la letra. Y las lágrimas cayeron, sin poder controlarlas, por mi rostro. 


*Aquí comienza un recuerdo de Lena*

Estaba llegando a su casa. No era muy difícil llegar, estaba un par de manzanas más allá que la mía. Había decidido darle una sorpresa. Él era todo mi apoyo en ese momento, y quería agradecérselo. Cuando lo llamé, me dijo que iba a estar estudiando toda la tarde, que mejor hiciera lo mismo. Se preocupaba por mí, pensé. Quería que aprobase, pensé. Qué estúpida fui. Doblé la esquina de la calle con mi vestido nuevo, y unos cafés en la mano. Esos mismos que dejé caer al ver la escena que tenía lugar ante mí. 
¿Qué debía hacer? ¿Salir de ahí? Ángel no me podía ver. Ni él, ni esa chica a quien le acariciaba el pelo. Pero no pude irme. Me quedé ahí, inmóvil, esperando su siguiente movimiento. Y pude ver con claridad como esa chica, se inclinaba lentamente hasta besarle. Quería gritar, correr hasta él y decirle que me lo explicara todo. Pero mis piernas no me respondían. Mi corazón latía con fuerza y yo seguía parada, observando como él la tomaba de la cintura. Igual que hacía conmigo. Se separaron y él le dedicó una sonrisa. Esa que me dedicaba a mí las tardes que pasábamos escuchando música en su cuarto. 
Y no pude más. Solté un chillido ahogado, de dolor, de decepción, y las lágrimas se derramaron al fin. Vi como Ángel, y la chica me miraban. Como él se llevaba las manos a la cabeza y corría en mi dirección. Me dio mil explicaciones. No quería dejarme ir. Me dijo que me quería muchas veces. Pero yo sabía que no era cierto. Ese beso me lo dejó muy claro. Miré por última vez a sus ojos grises. Esos que me habían hecho tan feliz. Y el dolor de mi pecho se acrecentó, resultando desgarrador. 
Me escabullí como pude de sus brazos y corrí a casa de Liz, donde lloré hasta no poder más. Lloré hasta que me dolió la cabeza, y aun así, continué. Y me prometí que no volvería a creer en eso a lo que llaman amor. Prometí que esa sería mi primer desengaño, y el último. 


*Aquí termina* 


Me hundí en mi almohada y continué llorando. No quería precipitarme con Niall. No quería volver a sentir ese dolor. Algo dentro de mí me decía que era diferente, que él era mi pequeño irlandés, y que nunca me haría daño. Pero tenía demasiado miedo de que las heridas que me había hecho Ángel volvieran a abrirse.

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947 days ago

Capítulo 13.




(Narra Niall)


Todos respiramos tranquilos cuando Zayn entró por la puerta esa noche. Habíamos llegado a preocuparnos de verdad, pero él, al parecer, estaba muy tranquilo, de compras por Picadilly Circus. Llegó con montones de bolsas de ropa y un batido en la mano. Sonriente, se sentó en el sillón que quedaba libre en el salón, donde los chicos y yo estábamos viendo un programa de talentos, no muy convincente. ¿Estaba tratando de simular que no había pasado nada? ¿Que no había salido esa mañana huyendo de todos, o quizá solo de mí? ¿Que no me había lanzado una mirada acusadora, llena de reproches, antes de desaparecer por la puerta? Liam, a quien parecía agradarle su actitud, comenzó a hablar:
- ¿Dejaste algo de ropa en las tiendas? - bromeó.
Zayn miró un instante su cargamento, y soltó una leve carcajada.
- Ya estaba necesitando renovar mi armario.
- Claro, las veinte mil chaquetas que tienes no son suficientes - soltó Louis.
Todos nos echamos a reír.
- ¿Te fijaste si te sacaron muchas fotos? A lo mejor ya eres noticia en Twitter. - dijo Harry, sin darle mucha importancia.
- Se me acercaron varias chicas, pero nada importante. ¿Y vosotros qué habéis hecho?
Liam y yo nos miramos. Ya le había contado todo lo que pasó con Len, y no creo que a Zayn le gustase escucharlo.
- Pues Louis y yo fuimos a comer con Dani y Eleanor - se apresuró a contar. - Niall y Harry se quedaron aquí ¿verdad?
Louis, Harry y yo le dirigimos una mirada desconcertada. Yo no quería mentir, pero tampoco quería estropear el buen humor con el que había llegado Zayn.
- Eh... sí, claro. No tenía ganas de salir hoy. Y Harry me hizo compañía. - no soné muy convincente, pero Zayn asintió con una extraña satisfacción en la mirada.
Louis y Harry no terminaban de entender la situación, pero también asintieron.
- Por cierto Zayn, este fin de semana promete. - Harry fue el único que se acordó de la fiesta de las chicas.
- ¿Puedo saber por qué? - preguntó Zayn, interesado.
- Lena y Liz organizan una pequeña fiesta en su casa. Va a ir una de sus amigas, y no sé si alguien más. - dije.
A Zayn se le iluminó la cara al escuchar el nombre de mi chica. Y no me gustaba ni un pelo. Aunque no podía culparle, todavía no estaba al corriente de nada.
- Pues sí que promete. Me voy a la cama, que mi día ha sido más que agotador. - se levantó y vi como subía las escaleras, pesadamente.
Los chicos siguieron viendo la televisión, pero yo no podía. Tenía que hablar con Zayn. Pero, ¿cómo?
Subí corriendo las escaleras, y llegué justo antes de que Zayn cerrara la puerta de su cuarto. Me miró, extrañado.
- Zayn, tenemos que hablar. De Lena.
Sus ojos me indicaron que ya estaba en pie de guerra.


(Narra Lena)

- ¿Entonces Celia trae más gente? ¿Cuánta? ¿No será mucha? - estaba un pelín agobiada.
- Calla Lena. Entre más gente, mejor. Esh una fieshta. - Liz consiguió hacerme reír haciendo el tonto.
- No sé si mi madre estará de acuerdo con todo esto... - mi conciencia comenzaba a molestarme.
Liz me miró, harta.
- Si mis teorías son ciertas, tu madre está ahora llegando a un hotel para pasar un fin de semana romántico, no creo que le importe que nosotras lo pasemos bien también.
- Ya, el problema es que no creo que tus teorías sean ciertas. - espeté, sin mucha paciencia.
Ella se limitó a poner los ojos en blanco, y a continuar revisando lo que hacía falta comprar. Decidí sacar un tema de conversación que seguro que le gustaba:
- Yo te he dicho todo lo que hay con Niall, pero tú no me has contado nada de Harry. ¿El chico ha caído rendido a tus encantos? - le dije, mientras le hacía carantoñas.
Liz soltó un pequeño bufido, pero terminó por sonreír.
- Claro que no. Hemos estado hablando, y supongo que me ve como otra chica de su lista de ligues de una noche. No sé si quiero seguirle el juego. Parece muy cariñoso, pero después de lo que me dijiste, no sé qué pensar.
Por un momento me arrepentí de haberle dicho que Harry era un Don Juan, pero enseguida sacudí la cabeza. Estuvo bien decírselo, no quería que le hiciesen daño a mi amiga.
- Bueno, puede que sea sincero. - no sabía por qué, pero lo estaba defendiendo. - Vete con cuidado, pero no desaproveches esta oportunidad.
Ella me miró ilusionada. Creo que le había dicho justo lo que necesitaba oír.
- Mañana estaremos más tiempo juntos, ya veré lo que hago.
Sonreí y subí las escaleras, dejándola inspeccionando la nevera, en busca de algún licor que mi madre había traído. Yo no pensaba beber, pero se veía que ella tenía esa intención.
Entré en mi habitación y me desvestí, quitándome el poco maquillaje que llevaba, mientras recordaba las palabras de Niall, y sus labios rozando los míos. Miré al espejo y me encontré una chica sonriendo como una estúpida. Sabía que me estaba traicionando, que me había prometido no más amor después de lo de Ángel, pero quería intentar lo de Niall.
Me acosté en la cama y me puse a escuchar el CD de los chicos. Aleatorio. More Than This. Me paré a escuchar la letra. Y las lágrimas cayeron, sin poder controlarlas, por mi rostro.


*Aquí comienza un recuerdo de Lena*

Estaba llegando a su casa. No era muy difícil llegar, estaba un par de manzanas más allá que la mía. Había decidido darle una sorpresa. Él era todo mi apoyo en ese momento, y quería agradecérselo. Cuando lo llamé, me dijo que iba a estar estudiando toda la tarde, que mejor hiciera lo mismo. Se preocupaba por mí, pensé. Quería que aprobase, pensé. Qué estúpida fui. Doblé la esquina de la calle con mi vestido nuevo, y unos cafés en la mano. Esos mismos que dejé caer al ver la escena que tenía lugar ante mí.
¿Qué debía hacer? ¿Salir de ahí? Ángel no me podía ver. Ni él, ni esa chica a quien le acariciaba el pelo. Pero no pude irme. Me quedé ahí, inmóvil, esperando su siguiente movimiento. Y pude ver con claridad como esa chica, se inclinaba lentamente hasta besarle. Quería gritar, correr hasta él y decirle que me lo explicara todo. Pero mis piernas no me respondían. Mi corazón latía con fuerza y yo seguía parada, observando como él la tomaba de la cintura. Igual que hacía conmigo. Se separaron y él le dedicó una sonrisa. Esa que me dedicaba a mí las tardes que pasábamos escuchando música en su cuarto.
Y no pude más. Solté un chillido ahogado, de dolor, de decepción, y las lágrimas se derramaron al fin. Vi como Ángel, y la chica me miraban. Como él se llevaba las manos a la cabeza y corría en mi dirección. Me dio mil explicaciones. No quería dejarme ir. Me dijo que me quería muchas veces. Pero yo sabía que no era cierto. Ese beso me lo dejó muy claro. Miré por última vez a sus ojos grises. Esos que me habían hecho tan feliz. Y el dolor de mi pecho se acrecentó, resultando desgarrador.
Me escabullí como pude de sus brazos y corrí a casa de Liz, donde lloré hasta no poder más. Lloré hasta que me dolió la cabeza, y aun así, continué. Y me prometí que no volvería a creer en eso a lo que llaman amor. Prometí que esa sería mi primer desengaño, y el último.


*Aquí termina*


Me hundí en mi almohada y continué llorando. No quería precipitarme con Niall. No quería volver a sentir ese dolor. Algo dentro de mí me decía que era diferente, que él era mi pequeño irlandés, y que nunca me haría daño. Pero tenía demasiado miedo de que las heridas que me había hecho Ángel volvieran a abrirse.

7 Comments

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infinitetorn 945 days ago

Perdona que no haya leído antes el capítulo (mátame si quieres). Pues qué quieres que te diga, que me parece genial que Lena tenga un poco de prudencia con Niall, ¡pero seguro que esa relación triunfa! Y la fiesta... ¡qué peligro...! En fin, ya sabes que

_MullingarSmile 946 days ago

Es genial, siguiente *__*

Littlehurtheart 946 days ago

Y me querías poner de ex, bitch. Que Lena se vaya con Niall, sólo se vive una vez (?).

thismuffindream 947 days ago

Puñetero Ángel. -.-' Niall es fjsjkgdf, no puede hacer eso. ¡Siguiente! :''')

1DisLatigable_ 947 days ago

Awww lloré D: haha siguiente :)

Sandra_NSN 947 days ago

Joder, que preciosooo :'') Mi Niall no es así. SIGUIENTEE <3.

Dreamallaboutit 947 days ago

Perfección! Siguiente hgSKDHJAGFKAGSDHGJ <3