Walk In The Sun

@Orii_Alves

Some people say that you can't be in love with someone you've never met. Too bad, I don't believe it - Nick Jonas. (LHC)


Chicas        vs         Chicos 
      vacaciones en guerra


capitulo uno~
Un contratiempo con las vacaciones perfectas 

- ¡No puedo creerlo! Alguien que me pellizque. ¡Nos vamos a la playa!- Gritó Izzy. 
Claro que no lo decía enserio, pero Brook la pellizcó de todas formas. Y ella gritó como una niña. 
- Tu lo pediste.
Brook, Izzy, Sam y yo estábamos en mi habitación. Las chicas habían sido mis amigas desde que me mudé aquí hace cuatro años. Solía vivir en Nueva York antes de que mis padres se divorciaran y mi mamá decidiera que sería mejor mudarnos a Savannah, Georgia. Al principio me resistí como cualquiera lo hubiera hecho. Me estaban apartando de mi ciudad y mis amigos. Pero una vez que llegue, conocí a mis amigas y comencé a adaptarme, acepté mi nuevo hogar y decidí que era momento de dejar de causarle problemas a mi mamá. Que ya bastante tenía con el divorcio. 
Era Jueves por la tarde y estábamos a tan solo un día de terminar las clases
Las vacaciones de verano estaban a la vuelta de la esquina y esta vez no iba a quedarme de nuevo en casa. 
El año anterior, habíamos tenido algunos problemas con el trabajo de mamá y no pudimos movernos de Savannah. Lo que era una pena, porque tenemos una hermosa casa en la playa que no pudimos aprovechar.
Pero este año sería diferente. Lo tenía planeado desde, mas o menos, principio de las clases. El viernes, una vez que hubiéramos terminado oficialmente la escuela, las cuatro iríamos a la isla Tybee a pasar el mejor verano de nuestras vidas. Las cuatro, solas, sin el ojo atento de los padres y disfrutando de una libertad total. Brook, que es dos años mayor que todas nosotras, nos llevaría en su auto. Ella tiene diecinueve años y sus padres le regalaron un coche para su cumpleaños número 16. Aunque Izzy y ella son hermanas, son muy diferentes, y cuando sus padres le dieron para elegir su regalo ella pidió un viaje, sabiendo que su hermana la llevaría a cualquier lado donde quisiera ir luego.
- No se ilusionen con llevar enormes valijas llenas de ropa y maquillaje, porque no entraran cuatro de esas en el baúl.
- Bueno, si mis cosas no entran, siempre podemos sacar las suyas para hacer lugar.- Bromeó Sam haciendo voz de reina e Izzy aprovechó para arrojarle un almohadon de mi cama.
- Tal vez deberíamos hacer una lista de cosas para llevar. Ya saben. Asi llevamos lo justo y necesario.- Propuso Brook.
- No lleven tanta ropa porque vamos a andar todo el día en la playa.- Les dije. 
- Ajam, _________ tiene razón. Pero también tenemos que llevar algo por si salimos de noche.
- Algo sexy y atrevido para atraer a los chicos.-Izzy agregó un maullido de gato y luego con la mano hizo un gesto felino.
Era algo muy gracioso ver a Izzy haciendo ese tipo de cosas. Porque ella no es de la clase de chicas que son "sexys" y "atrevidas". Con su cara en forma de corazón, los rojizos rizos que enmarcan su rostro y sus ojos color ámbar, parece más bien una chica aniñada y dulce. Además no mide más de un metro sesenta y no tiene muchas curvas. Pero eso la hace verse aún más bonita e inocente.
Brook es todo lo contrario, es alta y hacía un par de meses había cambiado el tono colorado de su cabello a un negro azabache que luce azul cuando esta al sol. El cual hace juego con sus hermosos ojos grises.
Sam es rubia de ojos castaños claros y no solo es alta, si no que también tiene unas curvas impresionantes. 
En cambió yo, soy la más alta del grupo y tengo el pelo oscuro, igual que mis ojos color café. Parezco algo simplona a comparación de mis amigas. Todas tienen ese no se que, que las hace ver únicas. Pero yo nunca he podido sentirme así.
- Claro, como si eso fuera a pasar.- Bufé. 
Las chicas rieron y comenzaron a escribir la lista. La cual hicimos unas diez veces, porque no nos decidíamos que poner y que sacar.
Luego, una vez que se hizo tarde, se fueron a sus casas y tuve la oportunidad de armar mi bolso. Lo que era algo totalmente complicado para mí. Se me hace muy difícil mantenerme a raya con la ropa. Tomé algunas remeras, un par de shorts y mis trajes de baño y los metí como pude en la valija. Sandalia, zapatillas y los zapatos que me regalaron para navidad. Protector, estuche de maquillaje, mp4, perfumes y... Genial, no conseguía cerrar mi valija. Saqué todo y volví a poner solamente lo necesario, apegándome a la lista que habíamos hecho más temprano. Remeras, shorts, sandalias, protector y... ahora la valija cerraba menos que antes. 
De nuevo saqué todo y para la hora de la cena ya tenia todo preparado. Descubrí que el truco de sentarse en el equipaje, que hace la gente en las películas, de verdad funciona. 
- ¡_________! ¡La comida!- Me llamó mi mamá desde la cocina. 
Al bajar noté que la mesa ya estaba puesta. Y que mi mamá había utilizado la vajilla que solemos usar para cumpleaños, porque es más fina. Además, también, había hecho una cena más elaborada que los fideos con tuco o el pollo al horno que estamos acostumbradas a comer. 
- Mamá,¿Paul viene hoy también?
Paul era el novio de mamá. Comenzó a salir con él año pasado. No me malinterpreten, él me cae bien, pero no su hijo. Zayn tiene diecinueve años, y no es ni remotamente parecido a la amable buena persona que es su padre. Él  es totalmente opuesto. Y se cree ,que por ser bueno cuando de chicas se trata, tiene derecho a ser un caprichoso y un pedante. Sinceramente, no se lo que las chicas le ven. Bueno, por ahí si, ven al típico  chico alto y atractivo. Pero su horrible personalidad eclipsaba totalmente su aspecto.
- Si,_______. Pero hoy viene solo. Zayn salió con sus amigos. 
- ¡Genial!- Exclamé.
- _______, no digas eso. Creo que luego deberíamos hablar sobre... algunas cosas.
- ¿Que clase de... cosas?- Pregunté asustada. Lo único que me faltaba era que mi mamá volviera a sufrir. ¿Sería que se estaba separando de Paul y por eso venía él solo para que ambos pudieran decírmelo? No lo creo. Paul amaba a mi madre, ¿o no?
El timbre sonó.
- Luego hablamos ¿Si? ¿Puedes abrirle a Paul?
- Claro.
Nerviosa, me dirigí a la puerta. Verdaderamente Paul venía solo. Pero esa noche no pude confirmar mis sospechas, ya que ninguno de los dos habló de nada importante durante la cena. Y luego la preocupación por la relación de mamá se esfumó y dejó lugar a la ansiedad de que finalmente llegara el día siguiente.

Las clases pasaron lentamente, y ninguna de nosotras pudo apartar la vista del reloj ni por un segundo. La última hora del día llegó Y el profesor de biología nos dejó hacer lo que quisiéramos. Como de costumbre, me apresuré a acercar mi silla al banco de Sam e Izzy.
- Ya falta tan poco.- Dijo Sam con voz chillona una vez que estube a su lado.
-Brook me mandó un mensaje- Anunció Izzy sacando su telefono de la mochila.
- ¿Que dice?
- "Chicas lo lamento, van a tener que esperarme un rato fuera, después les explico"- Leyó Sam, e inmediatamente curvo los labios en una mueca de tristeza y estiró la piel de debajo de sus ojos en un gesto de "¡SE ACABA EL MUNDO!" 
- ¡Nooooooooo! ¿¡Pooor queeé!?
- Ya Sam, Solo será un momento, luego nos iremos.
- Pero, Pero... hemos esperado todo el día...
- No seas tonta, serán solo unos minutos - La tranquilicé. Ella puede ser una verdadera reina del drama a veces. 
El timbré sonó y todo el mundo salió corriendo y gritando del salón. 
En vacaciones de verano, la locura empieza.

- ¡Ya pasó media hora!- Gritó Sam observando su reloj de mano.
- Si, ya se.- Contesté, un tanto irritada. Sam llevaba quejándose unos 10 minutos.
- ¡Cállate! Sabemos que Brook esta tardando, pero tampoco es como si nos pudiéramos ir solas. Así que estate tranquila ¿Si?- Saltó Izzy. Rara vez algo la hacía enojar. Pero Sam podría hacer enojar a cualquiera. Además estaba el hecho de que no era ella la única ansiosa por irse, nosotras también lo estábamos.
- ¡Chicaaaaaaaaaaaaaaaas!- Gritó alguien que corría a toda velocidad hacía nosotras. Brook.- Lo lamento. Enserio. Vamos, vamos. Suban.
Todas comenzamos a reir. Excepto Brook, que no entendía nada. La verdad es que tampoco era muy gracioso, pero la ansiedad nos podía y necesitábamos liberar tensiones. Brook, que siempre está tan bien arreglada y que parece que nada puede perturbarla, tenía los cabellos totalmente alborotados y la agitación la hacía jadear mientras hablaba. 
- ¿De que se ríen, eh?
- No, de nada.- Conseguí decir entre carcajadas. 
A ojo de extraños, seguramente parecíamos tres locas riéndose como morsas en la calle.
Nos subimos finalmente al auto, y comenzamos nuestro viaje. 

Al cabo de un par de horas ya estábamos en la famosa Isla Tybee. No esta muy lejos de nuestra ciudad, y es un punto turístico muy importante en los Estados Unidos. Además, algunas películas muy famosas se han filmado allí. La gente pasaba a nuestro lado vestidos con trajes de baños y caminando hacía la playa. 
Solo me tomé un par de minutos para ubicarme y enseguida estábamos frente a la casa playera de la familia Steven. 
- ¡Por Dios ________! ¡Esto es genial!- Sam saltó del auto y corrió hacía la casa. 
Izzy la siguió y ambas comenzaron a gritar y saltar frente a la puerta. Brook salió del auto y puso los ojos en blanco al ver a las chicas. Se dirigió al baúl y comenzó a sacar los bolsos, me apresuré a ayudarla.
- ¡Ey! ¡Ustedes! No se hagan las tontas y vengan a ayudar.
 Terminamos de bajar todo en unos minutos y nos acomodamos en la casa. La misma contaba con cuatro habitaciones con dos camas cada una, dos con baño y había uno más en el pasillo siguiente a la cocina, comedor, y por supuesto había un living con un juego de sillones y una tele. 
- Juro que nunca me iré de aquí.- Anunció Izzy dejándose caer en el sofá más grande. 
- Es un sueño.- Coincidió Sam y se acomodó a su lado.
- Yo que tú, comenzaría a preocuparme.- Bromeó Brook.
- Que bueno que les guste.- Enserio me alegraba que les gustara la casa. Pero si esto les encantaba, no podía esperar para enseñarles la playa. La casa cuenta con una pequeña playa privada, la cual es muy hermosa de noche.
- ¿Gustarnos? _________, esto es más de lo que imaginaba.- Era la primera vez que veía a Brook tan emocionada por algo y eso, de alguna manera, me hizo sentir aliviada. Me preocupaba que ella lo considerara algo aburrido, como suelen parecerle muchas cosas. 
- Esta bien. Son las nueve, si que se nos hizo tarde. ¿Por qué no van a echarle un vistazo a la playa mientras yo preparo algo de comer?
- ¿Estas segura que no vienes? Podríamos hacer algo rápido luego...
- No, vayan ustedes. Enserio, no hay nada allá atrás que no haya visto antes-Sonreí para demostrarles mi aprobación. 
Lo pensaron como... un segundo antes de atravesar la puerta apresuradamente y dirigirse a la playa. Sonreí. Mis loquillas, de verdad las quiero.
Después de hacer las hamburguesas que compramos en el camino, preparé la mesa y llamé a las chicas. Luego de cenar lavamos y acomodamos todo y nos preparamos para dormir. De verdad estábamos muy cansadas por el viaje y
decidimos que dormiríamos todas juntas en la misma habitación. De modo que, una vez que trasladamos un par de colchones a una de las habitaciones, ya estuvimos listas para dormir. 

Nos dormimos enseguida. Y nada nos molestó, hasta que escuché un ruido en la cocina. Me desperté y salté enseguida de la cama. Me quedé en silencio, esperando algo más. Entonces volví a escuchar pasos, puertas que se habrían y sonidos sordos de cosas que caían al suelo. 
Sacudí a las demás para despertarlas.
- Oh, dios, ¡Nos están robando!- Gritó Sam.
- ¡SSSSHHH!- La callamos todas a la vez. Lo único que hacía falta era que nos encontraran aquí, a cuatro chicas, en pijamas, solas...
No, no, no. No podía entrar en pánico. Tomé una paleta de padle de mi padre y Brook un palo de escoba. Izzy encontró un trapeador y Sam... ¿De verdad sacó un spray de pimienta?
- ¿Y eso?- Le pregunté sorprendida.
- Lo mejor en defensa personal.- Respondió restándole importancia.
Era algo de esperarse de la hija de un policía. 
Bajamos las escaleras lentamente y sin hacer ruido. El primer lugar en el que nos encontramos, fue en la cocina. Pero a pesar de que estaba todo oscuro pude notar que... había alguien ahí. 
- ¡Es el ladrón!- Gritó Lizzy
- ¿Que?- Dijo una voz masculina. 
- ¡Vete de mi casa!- Le grité y estuve a punto de golpearlo con la paleta. Pero él fue más rápido y me sostuvo la muñeca.
- ¿Acaso estas loca?
- ¡Suéltame!- Le grité y lo golpee donde sabía que le iba a doler. Si, en sus partes bajas.
El ladrón gritó y nosotras también. Corrimos hacia el living, para salir por la puerta delantera. Pero nos encontramos con más personas extrañas ahí. 
- ¿Y ustedes quienes son?- Preguntó alguien y Sam le roseó los ojos con el spray.
El hombre calló al suelo de rodillas y comenzó a restregarse los ojos mientras gritaba del ardor.
- ¿¡Pero que les pasa!?- Gritó un tercero. Y Brook lo golpeó en la rodilla con el palo de escoba.
- ¡Loca!- Le gritó. 
Estaba más que aterrada, estábamos rodeadas y no teníamos oportunidad de escapar por el frente, y la otra puerta estaba en la cocina, donde estaba el primero con el que nos cruzamos. 
Iba la lanzar golpes al azar con la paleta por el nerviosismo cuando las luces se encendieron. Revelando a un muchacho de cabello castaño claro rizado tirado en el suelo, refreganose los ojos con las manos. Otro, de cabellos rubios desordenados, se tomaba la rodillas y daba pequeños saltito tratando de equilibrarse. Un chico más de pelo castaño peinado hacia el costado, que no habíamos visto, entró por la puerta cargando dos bolsos. Y por último, un chico de cabello oscuro revuelto  se paró junto a los demás. 
No podía decir que este grupo de adolescentes eran hombres, mucho menos ladrones. Es más, yo los conocía bastante bien. Tal vez no a todos. Pero si al castaño oscuro que se cruzaba de brazos y me miraba con cara de odio.
Era Zayn.

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950 days ago


Chicas vs Chicos
vacaciones en guerra


capitulo uno~
Un contratiempo con las vacaciones perfectas

- ¡No puedo creerlo! Alguien que me pellizque. ¡Nos vamos a la playa!- Gritó Izzy.
Claro que no lo decía enserio, pero Brook la pellizcó de todas formas. Y ella gritó como una niña.
- Tu lo pediste.
Brook, Izzy, Sam y yo estábamos en mi habitación. Las chicas habían sido mis amigas desde que me mudé aquí hace cuatro años. Solía vivir en Nueva York antes de que mis padres se divorciaran y mi mamá decidiera que sería mejor mudarnos a Savannah, Georgia. Al principio me resistí como cualquiera lo hubiera hecho. Me estaban apartando de mi ciudad y mis amigos. Pero una vez que llegue, conocí a mis amigas y comencé a adaptarme, acepté mi nuevo hogar y decidí que era momento de dejar de causarle problemas a mi mamá. Que ya bastante tenía con el divorcio.
Era Jueves por la tarde y estábamos a tan solo un día de terminar las clases
Las vacaciones de verano estaban a la vuelta de la esquina y esta vez no iba a quedarme de nuevo en casa.
El año anterior, habíamos tenido algunos problemas con el trabajo de mamá y no pudimos movernos de Savannah. Lo que era una pena, porque tenemos una hermosa casa en la playa que no pudimos aprovechar.
Pero este año sería diferente. Lo tenía planeado desde, mas o menos, principio de las clases. El viernes, una vez que hubiéramos terminado oficialmente la escuela, las cuatro iríamos a la isla Tybee a pasar el mejor verano de nuestras vidas. Las cuatro, solas, sin el ojo atento de los padres y disfrutando de una libertad total. Brook, que es dos años mayor que todas nosotras, nos llevaría en su auto. Ella tiene diecinueve años y sus padres le regalaron un coche para su cumpleaños número 16. Aunque Izzy y ella son hermanas, son muy diferentes, y cuando sus padres le dieron para elegir su regalo ella pidió un viaje, sabiendo que su hermana la llevaría a cualquier lado donde quisiera ir luego.
- No se ilusionen con llevar enormes valijas llenas de ropa y maquillaje, porque no entraran cuatro de esas en el baúl.
- Bueno, si mis cosas no entran, siempre podemos sacar las suyas para hacer lugar.- Bromeó Sam haciendo voz de reina e Izzy aprovechó para arrojarle un almohadon de mi cama.
- Tal vez deberíamos hacer una lista de cosas para llevar. Ya saben. Asi llevamos lo justo y necesario.- Propuso Brook.
- No lleven tanta ropa porque vamos a andar todo el día en la playa.- Les dije.
- Ajam, _________ tiene razón. Pero también tenemos que llevar algo por si salimos de noche.
- Algo sexy y atrevido para atraer a los chicos.-Izzy agregó un maullido de gato y luego con la mano hizo un gesto felino.
Era algo muy gracioso ver a Izzy haciendo ese tipo de cosas. Porque ella no es de la clase de chicas que son "sexys" y "atrevidas". Con su cara en forma de corazón, los rojizos rizos que enmarcan su rostro y sus ojos color ámbar, parece más bien una chica aniñada y dulce. Además no mide más de un metro sesenta y no tiene muchas curvas. Pero eso la hace verse aún más bonita e inocente.
Brook es todo lo contrario, es alta y hacía un par de meses había cambiado el tono colorado de su cabello a un negro azabache que luce azul cuando esta al sol. El cual hace juego con sus hermosos ojos grises.
Sam es rubia de ojos castaños claros y no solo es alta, si no que también tiene unas curvas impresionantes.
En cambió yo, soy la más alta del grupo y tengo el pelo oscuro, igual que mis ojos color café. Parezco algo simplona a comparación de mis amigas. Todas tienen ese no se que, que las hace ver únicas. Pero yo nunca he podido sentirme así.
- Claro, como si eso fuera a pasar.- Bufé.
Las chicas rieron y comenzaron a escribir la lista. La cual hicimos unas diez veces, porque no nos decidíamos que poner y que sacar.
Luego, una vez que se hizo tarde, se fueron a sus casas y tuve la oportunidad de armar mi bolso. Lo que era algo totalmente complicado para mí. Se me hace muy difícil mantenerme a raya con la ropa. Tomé algunas remeras, un par de shorts y mis trajes de baño y los metí como pude en la valija. Sandalia, zapatillas y los zapatos que me regalaron para navidad. Protector, estuche de maquillaje, mp4, perfumes y... Genial, no conseguía cerrar mi valija. Saqué todo y volví a poner solamente lo necesario, apegándome a la lista que habíamos hecho más temprano. Remeras, shorts, sandalias, protector y... ahora la valija cerraba menos que antes.
De nuevo saqué todo y para la hora de la cena ya tenia todo preparado. Descubrí que el truco de sentarse en el equipaje, que hace la gente en las películas, de verdad funciona.
- ¡_________! ¡La comida!- Me llamó mi mamá desde la cocina.
Al bajar noté que la mesa ya estaba puesta. Y que mi mamá había utilizado la vajilla que solemos usar para cumpleaños, porque es más fina. Además, también, había hecho una cena más elaborada que los fideos con tuco o el pollo al horno que estamos acostumbradas a comer.
- Mamá,¿Paul viene hoy también?
Paul era el novio de mamá. Comenzó a salir con él año pasado. No me malinterpreten, él me cae bien, pero no su hijo. Zayn tiene diecinueve años, y no es ni remotamente parecido a la amable buena persona que es su padre. Él es totalmente opuesto. Y se cree ,que por ser bueno cuando de chicas se trata, tiene derecho a ser un caprichoso y un pedante. Sinceramente, no se lo que las chicas le ven. Bueno, por ahí si, ven al típico chico alto y atractivo. Pero su horrible personalidad eclipsaba totalmente su aspecto.
- Si,_______. Pero hoy viene solo. Zayn salió con sus amigos.
- ¡Genial!- Exclamé.
- _______, no digas eso. Creo que luego deberíamos hablar sobre... algunas cosas.
- ¿Que clase de... cosas?- Pregunté asustada. Lo único que me faltaba era que mi mamá volviera a sufrir. ¿Sería que se estaba separando de Paul y por eso venía él solo para que ambos pudieran decírmelo? No lo creo. Paul amaba a mi madre, ¿o no?
El timbre sonó.
- Luego hablamos ¿Si? ¿Puedes abrirle a Paul?
- Claro.
Nerviosa, me dirigí a la puerta. Verdaderamente Paul venía solo. Pero esa noche no pude confirmar mis sospechas, ya que ninguno de los dos habló de nada importante durante la cena. Y luego la preocupación por la relación de mamá se esfumó y dejó lugar a la ansiedad de que finalmente llegara el día siguiente.

Las clases pasaron lentamente, y ninguna de nosotras pudo apartar la vista del reloj ni por un segundo. La última hora del día llegó Y el profesor de biología nos dejó hacer lo que quisiéramos. Como de costumbre, me apresuré a acercar mi silla al banco de Sam e Izzy.
- Ya falta tan poco.- Dijo Sam con voz chillona una vez que estube a su lado.
-Brook me mandó un mensaje- Anunció Izzy sacando su telefono de la mochila.
- ¿Que dice?
- "Chicas lo lamento, van a tener que esperarme un rato fuera, después les explico"- Leyó Sam, e inmediatamente curvo los labios en una mueca de tristeza y estiró la piel de debajo de sus ojos en un gesto de "¡SE ACABA EL MUNDO!"
- ¡Nooooooooo! ¿¡Pooor queeé!?
- Ya Sam, Solo será un momento, luego nos iremos.
- Pero, Pero... hemos esperado todo el día...
- No seas tonta, serán solo unos minutos - La tranquilicé. Ella puede ser una verdadera reina del drama a veces.
El timbré sonó y todo el mundo salió corriendo y gritando del salón.
En vacaciones de verano, la locura empieza.

- ¡Ya pasó media hora!- Gritó Sam observando su reloj de mano.
- Si, ya se.- Contesté, un tanto irritada. Sam llevaba quejándose unos 10 minutos.
- ¡Cállate! Sabemos que Brook esta tardando, pero tampoco es como si nos pudiéramos ir solas. Así que estate tranquila ¿Si?- Saltó Izzy. Rara vez algo la hacía enojar. Pero Sam podría hacer enojar a cualquiera. Además estaba el hecho de que no era ella la única ansiosa por irse, nosotras también lo estábamos.
- ¡Chicaaaaaaaaaaaaaaaas!- Gritó alguien que corría a toda velocidad hacía nosotras. Brook.- Lo lamento. Enserio. Vamos, vamos. Suban.
Todas comenzamos a reir. Excepto Brook, que no entendía nada. La verdad es que tampoco era muy gracioso, pero la ansiedad nos podía y necesitábamos liberar tensiones. Brook, que siempre está tan bien arreglada y que parece que nada puede perturbarla, tenía los cabellos totalmente alborotados y la agitación la hacía jadear mientras hablaba.
- ¿De que se ríen, eh?
- No, de nada.- Conseguí decir entre carcajadas.
A ojo de extraños, seguramente parecíamos tres locas riéndose como morsas en la calle.
Nos subimos finalmente al auto, y comenzamos nuestro viaje.

Al cabo de un par de horas ya estábamos en la famosa Isla Tybee. No esta muy lejos de nuestra ciudad, y es un punto turístico muy importante en los Estados Unidos. Además, algunas películas muy famosas se han filmado allí. La gente pasaba a nuestro lado vestidos con trajes de baños y caminando hacía la playa.
Solo me tomé un par de minutos para ubicarme y enseguida estábamos frente a la casa playera de la familia Steven.
- ¡Por Dios ________! ¡Esto es genial!- Sam saltó del auto y corrió hacía la casa.
Izzy la siguió y ambas comenzaron a gritar y saltar frente a la puerta. Brook salió del auto y puso los ojos en blanco al ver a las chicas. Se dirigió al baúl y comenzó a sacar los bolsos, me apresuré a ayudarla.
- ¡Ey! ¡Ustedes! No se hagan las tontas y vengan a ayudar.
Terminamos de bajar todo en unos minutos y nos acomodamos en la casa. La misma contaba con cuatro habitaciones con dos camas cada una, dos con baño y había uno más en el pasillo siguiente a la cocina, comedor, y por supuesto había un living con un juego de sillones y una tele.
- Juro que nunca me iré de aquí.- Anunció Izzy dejándose caer en el sofá más grande.
- Es un sueño.- Coincidió Sam y se acomodó a su lado.
- Yo que tú, comenzaría a preocuparme.- Bromeó Brook.
- Que bueno que les guste.- Enserio me alegraba que les gustara la casa. Pero si esto les encantaba, no podía esperar para enseñarles la playa. La casa cuenta con una pequeña playa privada, la cual es muy hermosa de noche.
- ¿Gustarnos? _________, esto es más de lo que imaginaba.- Era la primera vez que veía a Brook tan emocionada por algo y eso, de alguna manera, me hizo sentir aliviada. Me preocupaba que ella lo considerara algo aburrido, como suelen parecerle muchas cosas.
- Esta bien. Son las nueve, si que se nos hizo tarde. ¿Por qué no van a echarle un vistazo a la playa mientras yo preparo algo de comer?
- ¿Estas segura que no vienes? Podríamos hacer algo rápido luego...
- No, vayan ustedes. Enserio, no hay nada allá atrás que no haya visto antes-Sonreí para demostrarles mi aprobación.
Lo pensaron como... un segundo antes de atravesar la puerta apresuradamente y dirigirse a la playa. Sonreí. Mis loquillas, de verdad las quiero.
Después de hacer las hamburguesas que compramos en el camino, preparé la mesa y llamé a las chicas. Luego de cenar lavamos y acomodamos todo y nos preparamos para dormir. De verdad estábamos muy cansadas por el viaje y
decidimos que dormiríamos todas juntas en la misma habitación. De modo que, una vez que trasladamos un par de colchones a una de las habitaciones, ya estuvimos listas para dormir.

Nos dormimos enseguida. Y nada nos molestó, hasta que escuché un ruido en la cocina. Me desperté y salté enseguida de la cama. Me quedé en silencio, esperando algo más. Entonces volví a escuchar pasos, puertas que se habrían y sonidos sordos de cosas que caían al suelo.
Sacudí a las demás para despertarlas.
- Oh, dios, ¡Nos están robando!- Gritó Sam.
- ¡SSSSHHH!- La callamos todas a la vez. Lo único que hacía falta era que nos encontraran aquí, a cuatro chicas, en pijamas, solas...
No, no, no. No podía entrar en pánico. Tomé una paleta de padle de mi padre y Brook un palo de escoba. Izzy encontró un trapeador y Sam... ¿De verdad sacó un spray de pimienta?
- ¿Y eso?- Le pregunté sorprendida.
- Lo mejor en defensa personal.- Respondió restándole importancia.
Era algo de esperarse de la hija de un policía.
Bajamos las escaleras lentamente y sin hacer ruido. El primer lugar en el que nos encontramos, fue en la cocina. Pero a pesar de que estaba todo oscuro pude notar que... había alguien ahí.
- ¡Es el ladrón!- Gritó Lizzy
- ¿Que?- Dijo una voz masculina.
- ¡Vete de mi casa!- Le grité y estuve a punto de golpearlo con la paleta. Pero él fue más rápido y me sostuvo la muñeca.
- ¿Acaso estas loca?
- ¡Suéltame!- Le grité y lo golpee donde sabía que le iba a doler. Si, en sus partes bajas.
El ladrón gritó y nosotras también. Corrimos hacia el living, para salir por la puerta delantera. Pero nos encontramos con más personas extrañas ahí.
- ¿Y ustedes quienes son?- Preguntó alguien y Sam le roseó los ojos con el spray.
El hombre calló al suelo de rodillas y comenzó a restregarse los ojos mientras gritaba del ardor.
- ¿¡Pero que les pasa!?- Gritó un tercero. Y Brook lo golpeó en la rodilla con el palo de escoba.
- ¡Loca!- Le gritó.
Estaba más que aterrada, estábamos rodeadas y no teníamos oportunidad de escapar por el frente, y la otra puerta estaba en la cocina, donde estaba el primero con el que nos cruzamos.
Iba la lanzar golpes al azar con la paleta por el nerviosismo cuando las luces se encendieron. Revelando a un muchacho de cabello castaño claro rizado tirado en el suelo, refreganose los ojos con las manos. Otro, de cabellos rubios desordenados, se tomaba la rodillas y daba pequeños saltito tratando de equilibrarse. Un chico más de pelo castaño peinado hacia el costado, que no habíamos visto, entró por la puerta cargando dos bolsos. Y por último, un chico de cabello oscuro revuelto se paró junto a los demás.
No podía decir que este grupo de adolescentes eran hombres, mucho menos ladrones. Es más, yo los conocía bastante bien. Tal vez no a todos. Pero si al castaño oscuro que se cruzaba de brazos y me miraba con cara de odio.
Era Zayn.

2 Comments

Realtime comments disabled

horanwife2 950 days ago

me gusto :)

cher_flawless 950 days ago

Es lo maaaaas! Olive, sos la mejor escritoraaaa! :D