charlie

@acciojonasmcfly

Charlie se la come, Niall se la da. | Soy la sobria del #M4R4C4Z |

One Shot [Harry Judd] 

Ps: No lo escribí yo, lo leí en una página de facebook dedicado a McFly. 

Estaba completamente aburrida, ¿a qué hora se acabaría la clase? Al parecer nunca. No dejaba de observar mi reloj y de hacer garabatos en mi cuaderno.

El profesor estaba explicando algo acerca de las fases de la mitosis cuando me llegó un mensaje de texto.

“Hey, tonta, tienes que venir a mi casa luego de clases, es una orden, necesito decirte algo xx”

Sonreí levemente al leerlo, era de mi mejor amigo, nada más y nada menos que Harry Judd. El chico más popular de todo el colegio, el más apuesto, el más solicitado por todas las chicas, en fin, todo lo contrario a mí; la chica más inteligente del curso, la que no sale a fiestas y la que prefiere estar leyendo un libro en vez de drogarse con sus compañeros de clase.

Nos conocimos en el jardín de niños, cuando él me quitó mi paleta y me sacó las dos colitas que llevaba puesta ese día, luego de llorar por un largo rato, él se había disculpado conmigo y se había hecho mi mejor amigo.

Sacudí mi cabeza sacando esos pensamientos y le respondí de forma rápida:

“Claro, idiota. Te veo luego”. Pulsé enviar y volví a prestar atención a la clase. 

Para gran alivio mío, el timbre sonó en menos de cinco segundos. Tomé mis cosas y salí rápidamente del aula.

Harry no vivía muy lejos del colegio, así que llegué en pocos minutos. Antes de entrar a su casa, me arreglé un poco el uniforme que llevaba puesto y mi cabello. ¿Para qué hacía eso? Para que él no me viera horrenda, me gustaba desde hace muchos años pero no me atrevía a decírselo. 

De pronto la puerta de su casa se abrió y me miró extrañado.

- ¿Qué hacías? Te vi desde la ventana… ¿te estabas arreglando? –frunció el ceño.
- ¿Yo? –reí nerviosamente-. No, por supuesto que no ¿Para qué me necesitabas? – pregunté mientras me tiraba en el sofá.
- Sabes que eres mi mejor amiga, ¿no? –se sentó junto a mí.
- Sí, lo sé. ¿Qué sucede?
- ¿Puedo confiar en ti? –fruncí el ceño y luego le golpeé el brazo-, ok, creo que eso fue un sí.
- ¿Qué quieres decirme?
- Bueno… -suspiró unas dos veces y luego prosiguió-: me gusta una chica.
- Eso… eso es asombroso –sonreí forzadamente, genial. Adiós a todas mis oportunidades.
- Pero no sé qué hacer para conquistarla.
- Invítala a salir.
- Ya lo hice, nos veremos hoy en la noche.
- ¿Entonces? No tengo nada qué hacer aquí –miré mi teléfono-, creo que mejor voy a casa
- ¡No! No, por favor, necesito tu ayuda –me miró con ojos suplicantes, no me podía resistir a esa mirada, suspiré y me volví a sentar en el sofá. Él me abrazó y besó mi mejilla-. Gracias.
- N-no hay de qué.
- Bien, ehm, no sé cómo actuar frente a ella. Me pongo muy nervioso –hizo una mueca-, y como tú eres una chica, ¿qué crees que le guste?
- Gracias por acordarte que soy una chica –dije sarcásticamente-, ¿qué le gustaría a ella? –reí-. No sé, Harry, todas las chicas tenemos gustos distintos.
- ¿Qué te gustaría a ti… si un chico te invitara a salir?
- Uhm –pensé en lo que me gustaría que un chico hiciera en una cita, no había tenido una en toda mi vida, por lo que fue un poco difícil responder-, pues, jamás me han invitado a algún lado, y no creo que lo hagan, soy horrible –hice una mueca.
- No lo eres, tontita. Eres preciosa –me abrazó, yo quedé paralizada-, cualquier chico sería afortunado de salir contigo.
- Claro… ehm… bueno… necesito información, Judd. ¿Cómo es ella? –él suspiró.
- Es la chica más maravillosa, tierna y hermosa del mundo –sonrió.
- Si que te tiene enamorado, ¿eh? –sonreí muy forzadamente-. ¿La conozco?
- ¿Conocerla? –preguntó nervioso-, sí, creo que sí. ¿Recuerdas que el año pasado nos fuimos de campamento? Desde ese momento me comenzó a gustar.
- No recuerdo a nadie –confesé-, perdóname… y, hey, ¿hace un año? ¡Nunca me dijiste nada! –le aventé un cojín.
- ¡No me golpees! –rió-, es que necesitaba tiempo para asegurarme de que en verdad sentía cosas por ella… y de verdad me gusta mucho - Judd era el chico más tierno del mundo, sentía un poco de celos por esa chica, tenía que admitirlo-. Entonces, ¿cómo puedo conquistarla?
- Sé tú mismo, eso le encantará –no estaba muy convencido por lo que le acababa de decir, así que proseguí-: en mi caso, me encantaría que si algún chico se me declarara, lo hiciera de forma romática, que me dijera cosas lindas, cumplidos y esas cosas que nunca están demás. Uhm, que me escuchara, que me preguntara “¿qué tal estuvo tu día?” –suspiré-, y que sea tierno… después de eso, si me pidiera salir con él, sin dudar le digo que sí –hice una mueca.
- Eso es todo lo que necesito, gracias –me besó en la mejilla.
- Me iré a casa, dejaré que te arregles para esta noche. Adiós.

Al llegar a mi casa, me cambié la ropa del colegio por una más cómoda, unos shorts holgados y una camisa sin mangas, estaba algo cansada, por lo que decidí dormir un poco.

Después de unas cuantas horas de descanso, me levanté de mi cama y me dirigí a la cocina a tomar un poco de jugo, en ese momento, mi timbre sonó, abrí mi puerta y me topé con una gran sorpresa.

- Eh, ¡Harry! ¿Qué haces aquí?
- Quería cenar contigo, traje comida china –sonrió.
- ¿Cenar? ¿Es de noche ya? –lo empujé para que entrara a mi casa y yo pudiera ver el cielo. 
- Sí, ¿dormiste mucho? –preguntó mientras se sentaba en el comedor de la cocina y preparaba los platos para comer.
- Al parecer sí…
- Te ves muy linda así –sonrió.
- Lo dices sólo porque eres mi amigo –me sonrojé y me senté frente a él a comer.
- ¿Qué tal estuvo tu día?
- ¿Mi día? Bien, me morí de aburrimiento en el colegio, pasé un lindo momento con un amigo y dormí la mayoría de la tarde –le guiñé un ojo y él rió.

Terminamos de comer entre chistes y halagos constantes que Harry me hacía. Era bastante tierno. Luego él me llevó hasta el sofá para colocar nuestra película preferida. Me senté junto a él recostando mi cabeza en su pecho, mientras que él me abrazaba delicadamente.

Cuando terminó la película, revisé la hora en mi teléfono.

- ¡Harry! ¿No se te hará tarde para tu cita? ¡Debes irte ya!
- Oh, sí –mordió su labio levemente-, ¿sabes que eres mi mejor amiga?
- Sí –reí-, ¿qué tiene? ¿por qué lo preguntas tanto?
- Pues, estoy enamorado de mi mejor amiga.
- Oh, que bi… espera ¿qué?
- No me digas que no te diste cuenta –me agarró de la cintura y me acercó bastante a él.
- N-no –bajé la mirada tímidamente.
- ¿Te gustaría ser mi novia?
- ¿Me estás hablando en serio?
- ¿Tú qué crees? –sonrió y no pude evitar imitar su gesto. Él se acercó poco a poco a mí hasta que nuestros labios estaban a milímetros de rozarse. Miró mis ojos y luego mis labios, yo estaba esperando por este momento desde hace mucho, así que acorté la distancia entre nosotros y uní nuestros labios.

Mi primer beso.

Y el mejor de toda mi vida, podría decirse.

Nos tuvimos que separar por falta de aire, Harry sonrió y me volvió a besar, luego se separó apenas un centímetro de mí y los dos dijimos al unísono:

- Te amo.

http://www.facebook.com/pages/We-love-McFly/153621594697188

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1039 days ago

One Shot [Harry Judd]

Ps: No lo escribí yo, lo leí en una página de facebook dedicado a McFly.

Estaba completamente aburrida, ¿a qué hora se acabaría la clase? Al parecer nunca. No dejaba de observar mi reloj y de hacer garabatos en mi cuaderno.

El profesor estaba explicando algo acerca de las fases de la mitosis cuando me llegó un mensaje de texto.

“Hey, tonta, tienes que venir a mi casa luego de clases, es una orden, necesito decirte algo xx”

Sonreí levemente al leerlo, era de mi mejor amigo, nada más y nada menos que Harry Judd. El chico más popular de todo el colegio, el más apuesto, el más solicitado por todas las chicas, en fin, todo lo contrario a mí; la chica más inteligente del curso, la que no sale a fiestas y la que prefiere estar leyendo un libro en vez de drogarse con sus compañeros de clase.

Nos conocimos en el jardín de niños, cuando él me quitó mi paleta y me sacó las dos colitas que llevaba puesta ese día, luego de llorar por un largo rato, él se había disculpado conmigo y se había hecho mi mejor amigo.

Sacudí mi cabeza sacando esos pensamientos y le respondí de forma rápida:

“Claro, idiota. Te veo luego”. Pulsé enviar y volví a prestar atención a la clase.

Para gran alivio mío, el timbre sonó en menos de cinco segundos. Tomé mis cosas y salí rápidamente del aula.

Harry no vivía muy lejos del colegio, así que llegué en pocos minutos. Antes de entrar a su casa, me arreglé un poco el uniforme que llevaba puesto y mi cabello. ¿Para qué hacía eso? Para que él no me viera horrenda, me gustaba desde hace muchos años pero no me atrevía a decírselo.

De pronto la puerta de su casa se abrió y me miró extrañado.

- ¿Qué hacías? Te vi desde la ventana… ¿te estabas arreglando? –frunció el ceño.
- ¿Yo? –reí nerviosamente-. No, por supuesto que no ¿Para qué me necesitabas? – pregunté mientras me tiraba en el sofá.
- Sabes que eres mi mejor amiga, ¿no? –se sentó junto a mí.
- Sí, lo sé. ¿Qué sucede?
- ¿Puedo confiar en ti? –fruncí el ceño y luego le golpeé el brazo-, ok, creo que eso fue un sí.
- ¿Qué quieres decirme?
- Bueno… -suspiró unas dos veces y luego prosiguió-: me gusta una chica.
- Eso… eso es asombroso –sonreí forzadamente, genial. Adiós a todas mis oportunidades.
- Pero no sé qué hacer para conquistarla.
- Invítala a salir.
- Ya lo hice, nos veremos hoy en la noche.
- ¿Entonces? No tengo nada qué hacer aquí –miré mi teléfono-, creo que mejor voy a casa
- ¡No! No, por favor, necesito tu ayuda –me miró con ojos suplicantes, no me podía resistir a esa mirada, suspiré y me volví a sentar en el sofá. Él me abrazó y besó mi mejilla-. Gracias.
- N-no hay de qué.
- Bien, ehm, no sé cómo actuar frente a ella. Me pongo muy nervioso –hizo una mueca-, y como tú eres una chica, ¿qué crees que le guste?
- Gracias por acordarte que soy una chica –dije sarcásticamente-, ¿qué le gustaría a ella? –reí-. No sé, Harry, todas las chicas tenemos gustos distintos.
- ¿Qué te gustaría a ti… si un chico te invitara a salir?
- Uhm –pensé en lo que me gustaría que un chico hiciera en una cita, no había tenido una en toda mi vida, por lo que fue un poco difícil responder-, pues, jamás me han invitado a algún lado, y no creo que lo hagan, soy horrible –hice una mueca.
- No lo eres, tontita. Eres preciosa –me abrazó, yo quedé paralizada-, cualquier chico sería afortunado de salir contigo.
- Claro… ehm… bueno… necesito información, Judd. ¿Cómo es ella? –él suspiró.
- Es la chica más maravillosa, tierna y hermosa del mundo –sonrió.
- Si que te tiene enamorado, ¿eh? –sonreí muy forzadamente-. ¿La conozco?
- ¿Conocerla? –preguntó nervioso-, sí, creo que sí. ¿Recuerdas que el año pasado nos fuimos de campamento? Desde ese momento me comenzó a gustar.
- No recuerdo a nadie –confesé-, perdóname… y, hey, ¿hace un año? ¡Nunca me dijiste nada! –le aventé un cojín.
- ¡No me golpees! –rió-, es que necesitaba tiempo para asegurarme de que en verdad sentía cosas por ella… y de verdad me gusta mucho - Judd era el chico más tierno del mundo, sentía un poco de celos por esa chica, tenía que admitirlo-. Entonces, ¿cómo puedo conquistarla?
- Sé tú mismo, eso le encantará –no estaba muy convencido por lo que le acababa de decir, así que proseguí-: en mi caso, me encantaría que si algún chico se me declarara, lo hiciera de forma romática, que me dijera cosas lindas, cumplidos y esas cosas que nunca están demás. Uhm, que me escuchara, que me preguntara “¿qué tal estuvo tu día?” –suspiré-, y que sea tierno… después de eso, si me pidiera salir con él, sin dudar le digo que sí –hice una mueca.
- Eso es todo lo que necesito, gracias –me besó en la mejilla.
- Me iré a casa, dejaré que te arregles para esta noche. Adiós.

Al llegar a mi casa, me cambié la ropa del colegio por una más cómoda, unos shorts holgados y una camisa sin mangas, estaba algo cansada, por lo que decidí dormir un poco.

Después de unas cuantas horas de descanso, me levanté de mi cama y me dirigí a la cocina a tomar un poco de jugo, en ese momento, mi timbre sonó, abrí mi puerta y me topé con una gran sorpresa.

- Eh, ¡Harry! ¿Qué haces aquí?
- Quería cenar contigo, traje comida china –sonrió.
- ¿Cenar? ¿Es de noche ya? –lo empujé para que entrara a mi casa y yo pudiera ver el cielo.
- Sí, ¿dormiste mucho? –preguntó mientras se sentaba en el comedor de la cocina y preparaba los platos para comer.
- Al parecer sí…
- Te ves muy linda así –sonrió.
- Lo dices sólo porque eres mi amigo –me sonrojé y me senté frente a él a comer.
- ¿Qué tal estuvo tu día?
- ¿Mi día? Bien, me morí de aburrimiento en el colegio, pasé un lindo momento con un amigo y dormí la mayoría de la tarde –le guiñé un ojo y él rió.

Terminamos de comer entre chistes y halagos constantes que Harry me hacía. Era bastante tierno. Luego él me llevó hasta el sofá para colocar nuestra película preferida. Me senté junto a él recostando mi cabeza en su pecho, mientras que él me abrazaba delicadamente.

Cuando terminó la película, revisé la hora en mi teléfono.

- ¡Harry! ¿No se te hará tarde para tu cita? ¡Debes irte ya!
- Oh, sí –mordió su labio levemente-, ¿sabes que eres mi mejor amiga?
- Sí –reí-, ¿qué tiene? ¿por qué lo preguntas tanto?
- Pues, estoy enamorado de mi mejor amiga.
- Oh, que bi… espera ¿qué?
- No me digas que no te diste cuenta –me agarró de la cintura y me acercó bastante a él.
- N-no –bajé la mirada tímidamente.
- ¿Te gustaría ser mi novia?
- ¿Me estás hablando en serio?
- ¿Tú qué crees? –sonrió y no pude evitar imitar su gesto. Él se acercó poco a poco a mí hasta que nuestros labios estaban a milímetros de rozarse. Miró mis ojos y luego mis labios, yo estaba esperando por este momento desde hace mucho, así que acorté la distancia entre nosotros y uní nuestros labios.

Mi primer beso.

Y el mejor de toda mi vida, podría decirse.

Nos tuvimos que separar por falta de aire, Harry sonrió y me volvió a besar, luego se separó apenas un centímetro de mí y los dos dijimos al unísono:

- Te amo.

http://www.facebook.com/pages/We-love-McFly/153621594697188

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