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1046 days ago
Capítulo 7.
Sales rápida y sonrojada. No te podías creer lo que acababa de pasar, te sentiste tan bien tan cerca de él.
Cuando llegaste a tu habitación te tumbaste en la cama y empezaste a pensar en sus ojos, sus preciosos ojos marrones y verdes. Su precioso pelo rubio, sus manos, su collar hawaiano.
Te quedaste dormida.
Esa noche soñaste con él, como era de extrañar, estabais en un descampado agarrados por la cintura. Te daba besos en el cuello hasta llegar a la boca, pero muy lento. Te sentías en las nubes, no querías separarte de él. Y luego sin ton ni son el sueño se desvaneció, su cara, negra estaba ahora. No se le veían los ojos ni la boca, y poco a poco se iba alegando de ti. Tu llorabas pero no te podías mover, algo te lo impedía. Detrás de ti un rotulo donde estaba escrito ANORMAL, y unos brazos que te tenían agarrada.
Te levantaste de golpe, toda sudada. Todo había sido un sueño, nada era real.
Fuera ya era de día, hora de levantarse e irse al colegio.
Llegabas tarde así que no desayunaste ni fuiste a ver a Isis a su habitación.
En el colegio todo el mundo te miraba, y de golpe alguien te toco la espalda.
-Cyntie, se quien fue.
-¿Quién fue entonces?
-La del accidente, que se le murió la hermana.-digo-Dice que lo hizo por venganza.
-¿Venganza? ¿Por qué?
-A saber. Bueno me voy adiós. -Cogió su maleta y se fue corriendo.
-Mony, ¡espera!
(Diario)
Elena, es una chica de mi instituto, un curso superior a mí. Hace semanas se le murió la hermana y trata de culpar a todo el mundo. A veces pienso que tienen razón, que puede ser que sea una ‘’anormal’’. Seguramente lo seré, seré el bicho raro. Pero solo porque no me gusta hablar de mis problemas, siento que molesto a la gente. Pero dicen que a veces nunca es demasiado tarde para luchar. Ahora todo el colegio me ha etiquetado, será difícil cambiarlo y no puedo hacerlo sola, necesito a alguien a mi lado, alguien que me de apoyo cuando me caiga. Que me coja la mano, que me seque las lagrimas cuando caigan por mi cara. Aquella persona que no te deje estar triste, algo así como una o un ‘’mejor amigo’’.
(Realidad)
Entras en clase, te toca latín.
Desde la puerta buscas a Byron, que está sentado al lado de la ventana mirando atreves. Saludas a los compañeros y te sientas a su lado.
-¿Puedo?-dices con una sonrisa en la cara.
-Claro, siéntate.-Y vuelve a mirar por la ventana.
-¿En qué piensas?
-En cosas, prefiero no hablar de ello.
-De acuerdo.
Sacas, como siempre, tu cuaderno y empiezas a dibujarle mirando por la ventana. Al cabo de una hora, más o menos, se lo enseñas y añades en el retrato
‘’Don’t worry, be happy’’
-Dibujas muy bien.
-¿Te gusta?-bajas la mirada hacia al suelo.
-Si-bajando la voz y acercándose más a ti- como no me va a gustar.
Sonríes sin darte cuenta y se separa. Te encanta como sonríe.
Cuando acaba la clase te vas al patio y unas chicas te ofrecen sentarte a su lado, aceptas y empiezas a hablar.
Te parecen un poco tontas, pero te caen bien, son majas. Cuando acaba la clase entras con ellas.
Al fin una amiga.
Cuando acaban todas las clases te diriges al centro comercial, querrías comprarte algo ya que mañana era tu cumpleaños.
Entras en un par de tiendas y compras varias cosas, zapatos, joyas, vestidos.
Cuando te dirigías a la tercera tienda te encontraste con Byron, hablasteis un rato y entra contigo.
-Me voy a probar estos, ¿vale?
-Muy bien- dice sentándose- yo te espero aquí.
Te los pruebas todos pero estabas indecisa.
-Oye-Dice su voz- me gustaría verte.
-Vale.-Sales.
-Dios mío-te sonrojas- que cambio.
Decides, con su ayuda, coger el rojo. Te acompaña hasta el orfanato y le ofreces subir. Las monjas no dejaban que subiese nadie y menos un chico, así que tuvisteis que subir a escondidas.
Os sentáis en la cama, apoyados en la pared y empezáis a hablar.
-Pasa algo si te pido el cuaderno de dibujo- te mira la mano.
-No, un momento que te lo saco-sacas el cuaderno y le quitas la funda.
-Me gusta como dibujas, eres muy bueno.
-Gracias,- se acerca más a ti y casi alcanza a besarte.
Cuando los labios casi se juntan se oye a alguien andando por el pasillo y te separas rapidísimo. El se mete debajo de la cama justo antes de que entre una monja.
-¿Pasa algo?
-No, ¿por?
-Estas toda colorada.
-Ah, es que tengo calor.
Salió de la habitación y Byron se levanto.
-Creo que debo irme, nos vemos mañana.
-Sí, mejor.-no te gustaba la idea de que se fuera, pero eso era lo mejor.- Cuídate.
Cerraste la puerta y te apoyaste en ella. Te mordiste el labio y no parabas de sonreír.
#Espero que os haya gustado, me lo he currado. Comentadd:)

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